Tú
Truly, madly, deeply-Savage Garden
Dean se encontraba despierto en la penumbra de la habitación observando a su hermano dormido que le daba la espalda desde la otra cama.
Una noche antes estaban en el caso de Jeremy, el psicópata que asesinaba en sueños, Dean había decidido que acabarían con el caso y regresarían al motel y dormirían justo como a él le gustaba, con el pequeño en sus brazos, obviamente no estaba al tanto de la mala jugada de su mente.
oOoOo
Horas Antes
-¿Lisa? ¿Con ella sueñas con tener una vida normal?- Sam tenía en los ojos una mezcla de enojo/tristeza/decepción.
Una vez, una puta vez había soñado con Lisa, ese día se había estado preguntando porque a todo el jodido mundo le gustaban sus jodidas vidas normales si eran tan jodidamente...pues eso, Jodidas. De tanto pensarlo soñó con ello, Lisa, Ben y él viviendo en total normalidad. Lo odió, por supuesto que lo odió, el no quería eso, Ben le agradaba, inclusive se había imaginado al chiquillo de la mano de Sam y ambos sonriéndole, aquello le encantó, en cuanto a Lisa, para él era solo otra chica más de carretera.
Él amaba su vida anormal en la que estaba enamorado de su hermano y no lo cambiaría por nada del mundo, ni por la cancelación del trato por su alma. Pero claro, justo la vez que Sam puede entrar a su mente ésta decide jugarle una mala broma y lanzarle imágenes de aquel sueño con Lisa.
-Sam ya te lo expliqué, soñé con eso por mera curiosidad, ¡Y no me gustó!- Observó como el menor se quitaba la ropa quedando solo en bóxers y se metía entre las sábanas de la cama contraria.
-Olvídalo, no quiero hablar más del tema estoy cansado- fue lo último que dijo antes de quedarse dormido.
El mayor maldijo en susurros y se metió en su cama, el también estaba demasiado cansado como para seguir discutiendo.
oOoOo
Ahora
Dean suspiró y se levantó de la cama, no había podido dormir bien pensando en la discusión que habían tenido. Se metió junto a su hermano entre las cobijas y pegó su pecho a la espalda del moreno mientras lo abrazaba por la cintura.
-Sammy- le susurró al oído. El pequeño se removió entre sus brazos -Sammy...- repitió.
-Déjame dormir Dean- le dio un leve golpe con el codo para apartarlo de su cuerpo.
- ¿Sabías que quiero ser tus sueños, tus deseos y tus fantasías?-enterró su nariz en el largo cabello castaño aspirando su aroma.
-Mhmm- contestó suspirando bajito.
- tu esperanza...- se incorporó un poco y dio un beso detrás de su oreja -tu amor...- otro beso ahora en su mejilla -y todo lo que necesites- y selló sus labios con un tierno beso, pequeños roces que hacían suspirar al pequeño.
-Dean...- el rubio se separó un poco para verle a los ojos.
-Ya no se como hacértelo ver- con una mano peinó el cabello castaño hacia atrás -lo he dado todo por ti Sammy, te regalé mi infancia, mi tiempo y mi vida entera- se detuvo a jugar con uno de los mechones castaños entre sus dedos ¿Crees que yo podría sentir por alguien mas lo que siento por ti? Porque no es así, no podría amar a nadie la mitad de lo que te amo a tí ¿Cuantas veces tengo que repetírtelo?-.
-Yo lo se Dean, es solo q..- se vió acallado por dos dedos del ojiverde puestos sobre sus labios.
Dean comenzó a dejar besos por la nuca del castaño y fue bajando paseando su lengua por su espalda desnuda, Sam se estremecía ante las caricias y suspiraba cada vez más alto, el mayor volvió a pegar su pecho a la espalda contraria y abrazó al menor acariciando desde su pecho, su torso y su vientre hasta llegar a la entrepierna, el pequeño soltó un gemido y puso su mano sobre la de su hermano.
El rubio detuvo su tarea un segundo para bajar los bóxers del menor y volvió a masturbarle lento, se incorporó sobre su codo para encontrarse con los ojos cerrados de Sam.
-Sammy abre los ojos, mírame- el menor obedeció y fijo sus ojos pardos en los verdes, ambas miradas brillando con algo que no podría ser más que amor, Dean comenzó a entrar en Sam lento y con ternura, como si fuera la primera vez -¿Que no lo ves Sammy?- atrapó entre sus labios el lóbulo de la oreja del moreno y volvió a susurrarle -No tienes que cerrar los ojos, porque...- gimió haciendo más profundas las embestidas -porque estoy aquí, a tu lado, contigo y con nadie más-.
Sam se volteó lo que pudo para atrapar los labios de Dean en un profundo beso.
xXxXx
DEAN
Y caeré, verdaderamente, locamente y profundamente enamorado de ti con cada respiro que des.
Seré fuerte, y tendré fe, en ti y en que todo estará bien, a pesar del miedo que tengo de alejarme de tu lado.
Porque cuento con un nuevo comienzo, una razón para seguir viviendo y el más profundo sentido a mi vida.
Tú.
"Quiero estar así por siempre hasta que el cielo se caiga en pedazos sobre mí."
