Sin más preámbulo ¡La continuación! :
-*! Deja de ver ahí Shun! Ella se puede dar cuenta, ¡tú no eres así! Pero… ¡Arhg!... ¡Ya basta! *-
- Hey Shun ¿Me escuchaste? – Le llamó la atención la joven haciendo que este pospusiera su pelea consigo mismo para después.
-He, si claro – Se defendió disimulando un leve sonrojo.
-Bien, entonces ve mañana al restaurante –
-¿Restaurante? – Pregunto confundido.
- ¿No lo recuerdas? Creí que si ubicabas el local de los padres de Runo, es el que queda por el parque donde fue el concierto –
-Ha sí, ya se cual – Dijo Shun cayendo en cuenta a cual se refería ya que después de todo en el pasado ese era su restaurante favorito cuando era niño.
-Pero… - Shun iba a preguntar él porque tenía que ir ahí mañana pero fue interrumpido por la muchacha.
-No aceptare un no por respuesta, es mi forma de pagarte por todo lo que has hecho por mi desde que nos conocimos, darte una comida gratis es lo menos que puedo hacer, no te preocupes yo trabajo ahí no abra problema –
Fue entonces cuando Shun comprendió a lo que se refería la muchacha, ya que momentos atrás estaba "algo" distraído por culpa de su propia ropa. Al parecer la pelirroja le había ofrecido una comida en dicho lugar para agradecerle lo de ese día. Al principio el pelinegro dudó de su respuesta y después de poco tiempo se dignó a hablar.
-De acuerdo –
-Entonces está decidido – Anunció Alice con una sonrisa dedicada para su amigo, a lo que Shun inconscientemente sonrió de igual manera.
Sin embargo la sonrisa de la joven de cabellera naranja desapareció tan pronto o más rápido como llegó al recordar un pequeño detalle… su abuelo… si su abuelo llegaba a enterarse de que el día de mañana Shun iría al restaurante por lo acordado anteriormente estaría en grabes problemas y aun peor si este mismo día llegaba a casa con las ropas del chico ya que tenía que darle una explicación, la cual, la pelirroja estaba segura de que no le agradaría nada al anciano. Inconscientemente se sentó en la orilla de la cama sin decir palabra alguna, lo cual desconcertó un poco al joven de ojos dorados ya que ver que la pelirroja cambiara rápidamente de humor no ocurría muy seguido por lo que sospechaba que no era una buena reacción, pero ese silencio no duro mucho puesto que la voz de ella se hizo presente en poco tiempo.
-¿Crees que mi ropa alcance a secarse para cuando la tormenta acabe? –
-Lo dudo, aunque este en la secadora este clima no es de gran ayuda para que la ropa seque rápido después de sacarla –
-¿No hay una manera en la que se seque más rápido? -
-Te puedes quedar con esa no hay problema, otro día me la puedes devolver – Dijo Shun un poco sorprendido por la actitud de Alice y sobre todo porque no hallaba la razón por la que la chica tratara por todos los medios de obtener sus ropa en ese momento.
-No es por eso, bueno… no importa, tienes razón – Afirmó mientras trataba de formar una sonrisa en su rostro pero sin éxito acto que no paso desapercibido para el joven ninja, el cual a diferencia de Alice que estaba sentada en la cama, se encontraba recargado contra una de las paredes de la habitación.
-Alice –
-Bueno cambiando de tema… – Articuló la chica de ojos cafés rápidamente - *Valla salvada, después pensare en alguna excusa para el asunto de mi abuelo* - Pensó mientras buscaba algún tema del cual hablar, ya que de ninguna manera quería seguir hablando de lo anterior, por lo que comenzó a observar a su alrededor hasta que vio algo que le llamó la atención.
-¿Tocas la guitarra? –
Shun se sorprendió un poco ante el comentario de la muchacha por lo que dirigió su vista hacia el punto donde la pelinaranja había señalado con anterioridad en el cual, efectivamente, se encontraba una la guitarra acústica reposando en un pequeño estante en una de las esquinas de la habitación.
-Pues… algo así – Contesto con el seño fruncido y restándole importancia.
-¿Qué quieres decir? – Volvió a preguntar Alice sin importarle la actitud del pelinegro.
-Hace muchos años que no la había tocado hasta hace poco –
-¿Podrías tocar algo? –
Shun dio un profundo suspiro al mismo tiempo en el que cerraba sus ojos y después abrirlos automáticamente para encontrase con los de la pelirroja, ella no iba a retractarse de lo dicho ni retirar su pregunta. El pelinegro estaba seguro de lo que haría pero al ver la cálida mirada de Alice, no supo explicar con certeza lo que sintió, fue reconfortante e intrigante al mismo tiempo, ante esto el joven se acercó a la guitarra para tomarla entre sus manos y luego tomar una plumilla que se encontraba sobre su escritorio para después sentarse en la cama junto a la muchacha, la cual lo miraba con curiosidad; el moreno se puso en posición para empezar a tocar la preciada guitarra y en un abrir y cerrar de ojos este comenzó a tocar leve y cuidadosamente las cuerdas del instrumento con la plumilla, bastaba con un simple rose para que estas emitieran un sonido realmente placentero y calmo, diversos acordes formaban parte de esa hermosa melodía. Por su parte Shun estaba totalmente inmerso en la música, ese siempre había sido su escape, la música, de alguna manera esta le había atraído, pero como todo en este mundo, el destino podía ser cruel muchas veces dando giros inesperados a la vida y esta situación había sido una de muchas para el pelinegro, el joven había dejado la música que era lo que más le gustaba para poder tener acceso a los fines a los cuales estaba encaminada su búsqueda y también la razón por la que había regresado a su antiguo hogar.
Por otro lado Alice, se quedo totalmente impresionada con la facilidad y talento musical que Shun tenía al tocar la guitarra. Los sonidos que el pelinegro producía gracias al instrumento eran realmente gratificantes a oídos de le muchacha, ya que la música era calma y apacible y tal vez con un deje de tristeza que fue parcialmente imperceptible para ella. (N/A: La canción que estaba tocando Shun sería como la canción de "21 Guns" de "Green Day")
Do you know what's worth fighting for
When it's not worth dying for?
Does it take your breath away
And you feel yourself suffocating?
Does the pain weigh out the pride?
And you look for a place to hide?
Did someone break your heart inside?
You're in ruins
One, 21 guns
Lay down your arms
Give up the fight
One, 21 guns
Throw up your arms into the sky,
You and I
When you're at the end of the road
And you lost all sense of control
And your thoughts have taken their toll
When your mind breaks the spirit of your soul
Your faith walks on broken glass
And the hangover doesn't pass
Nothing's ever built to last
You're in ruins
One, 21 guns
Lay down your arms
Give up the fight
One, 21 guns
Throw up your arms into the sky,
You and I
Did you try to live on your own
When you burned down the house and home?
Did you stand too close to the fire?
Like a liar looking for forgiveness from a stone
When it's time to live and let die
And you can't get another try
Something inside this heart has died
You're in ruins
One, 21 guns
Lay down your arms
Give up the fight
One, 21 guns
Throw up your arms into the sky,
You and I
-Tocas muy bien la guitarra y además cantas ¿Por qué nunca lo mencionaste? –
-No le veo el caso para hacerlo, ya te dije que no lo había hecho desde hace muchos años –
-¡Ya se! ¿Por qué no te unes a la banda de Masquerade? Mmm ¿Como era que se llamaban? Ha si Code Mask –
Al escuchar ese nombre Shun se tenso automáticamente, no le agradaba, no sabía porque pero Masquerade no era de su agrado, había algo en él que no le inspiraba confianza. Al recordar a Masquerade el moreno no pudo evitar ver en su mente la escena en la que el chico rubio subió a Alice al escenario, y ante esto, la primera pregunta que apareció fue *¿Qué fue lo que paso en la fiesta después del concierto?* al irse después del concierto no supo como estuvo la fiesta, pero en realidad lo que quería saber, aunque él mismo lo negara era ¿Con quien estuvo Alice en la fiesta? Pero obviamente jamás se lo iba a preguntar a la pelirroja tan directamente, era un poco tímido en ese aspecto, además ese era asunto de ella no suyo.
-No lo creo –
-¿Por qué? –
-No me llama la atención estar en un escenario, me gusta la música y sinceramente amo tocar la guitarra pero, siento que si hago eso, sería como si tocara por obligación y no por gusto, –
-Ha ya veo. Aun así, parece que pronto tendrás que cuidarte de tus fanáticas si sigues cantando y tocando la guitarra de esa manera –
-Huy sí que miedo – Bromeo.
-Pero no te preocupes, para existen los representantes –
-¿No te referirás más bien a los guarda espaldas? –
-No, tu ya me comprobaste que te puedes defender muy bien solo – Contesto riendo.
-A cierto – Dijo riéndose recordando lo que les hiso a los hombres que perseguían a Alice.
-Pero para que alguien sea tu representante necesitas a una persona que esté dispuesta a lidiar con todos esos problemas –
-Me pregunto quién será – Dijo siguiéndole el juego.
-Está bien ya que insistes yo lo hare – Afirmo con una sonrisa – Pero que la fama no se te suba a la cabeza ¿Oíste? Que después ya ni te acordaras de tus queridos amigos –
-Claro que no los olvidare… amm ¿me recuerdas tu nombre? –
-¡Shun! – Reclamo la pelirroja mientras hacia un puchero.
-Extraño nombre para una chica – Soltó mientras reía.
-Con que esas tenemos, bueno mi nombre es Alice mucho gusto –
-Ese nombre te queda mejor, es lindo igual que tu – Shun ignoro por completo como fue que dijo eso, esas palabras debieron de haberse quedado en sus pensamientos, no paso mucho para que ambos adolescentes se sonrojaran ante el comentario del muchacho, el cual ni siquiera se molesto en tratar de contradecir lo anterior puesto que no se le ocurrió nada, además de que no se atrevía a volver a abrir la boca ya que algo que ni él sabía explicar le estaba ocurriendo y todo lo que decía podía ser usado en su contra.
-Gracias – Articulo Alice rompiendo el silencio aun con las mejillas sonrojadas.
-Emm… bueno… de nada – Respondió un poco nervioso – De todos modos no creo que vaya a necesitar un representante –
-¿Por qué? –
-No está en mis planes que me dedique completamente a la música aunque muchas veces lo he considerado pero… tengo que concentrarme en mis prioridades -
-Aun así, tienes mucho talento –
-Gracias – Contestó un poco apagado pero con una sonrisa, una sonrisa que Alice adoraba, ya que cuando lo conoció, nunca espero verlo sonreír como lo hacía ahora, más bien ni siquiera espero que se tuvieran la confianza para ser amigos, le parecía un chico muy serio y frio pero, ella sabía que debajo de ese muro de hielo había un chico realmente tranquilo y agradable, que siempre estaba dispuesto a ayudar a sus amigos sin importar lo que pasara, alguien en el que ella sabía que podía confiar.
-¿Hace cuanto dejaste la guitarra? –
- Creo que hace unos 5 o 6 años, siempre me gusto la música desde que tengo memoria así que entre a clases de guitarra pero lo deje, de hecho, no la había vuelto a tocar hasta hoy en la mañana –
-Eso es mucho tiempo tomando en cuenta de que es algo que te gusta hacer –
-En realidad ya no importa –
-Claro que importa – Shun le dirigió una mirada interrogante a lo que esta volvió a hablar – Nadie deja algo que le gusta por nada –
-Alice créeme, no quiero hablar de eso – Sentenció.
Era en serio, el joven de ninguna manera quería hablar de ese tema con la pelirroja ya que tendría que darle demasiadas explicaciones, explicaciones que de ninguna forma estaba dispuesto a expresar. Aunque de alguna manera, él ya se había abierto más hacia la chica de cabellos naranjas debido a la conversación de la noche anterior, donde Alice le conto lo que había pasado con su familia y de alguna forma entre ellos se había adquirido un cierto tipo de confianza, sin embargo esta no era tan grande como para que Shun confesara todo lo que se guardaba, hasta lo que no le decía a su abuelo. Ante esto Alice comprendió que ya no debía seguir preguntando acerca de lo anterior ya que lo que menos quería era que él se enojara con ella por algo como eso, sin nada más que decir volvieron a caer en un profundo silencio. La joven de ojos cafés se encontraba dubitativa, tenía una discusión interna con ella misma sobre si le hacía o no una última petición a su compañero hasta que por fin se decidió a hablar.
-Podrías… - Dijo con un leve sonrojo mientras llamaba la atención del pelinegro – Tocar otra canción –
Shun se limito a sonreír para después volver a tocar la guitarra que tenía entre sus manos, a lo que la pelirroja le devolvió la sonrisa, sin embargo la canción no iba ni a la mitad cuando la cabeza de Alice cayo recargada en el hombro del moreno provocando que este se sobresaltara al principio para después tomar un color carmín en sus mejillas; volteo a ver a la joven, estaba dormida y no era para menos ya que el día que había tenido no era precisamente tranquilo, comenzado con el trabajo en la cafetería, la persecución que sufrió por parte de los acosadores y todavía correr hasta la casa del chico de ojos ambarinos con el mal clima que estaba haciendo, definitivamente había sido un día muy pesado para ella. Sin darse cuenta y mucho menos ser consciente de ello, él de igual manera callo rendido ante los brazos de Morfeo, ambos adolescentes se encontraban plácidamente dormidos sobre la cama, uno al lado del otro, semiabrazados y con sus frentes rosándose levemente, no había nadie más que ellos en esa habitación, nadie era testigo de tal tranquilidad, solamente la lluvia que aun caía sin cesar, dando la sensación de que ese momento seria eterno.
Pero como no todo es felicidad en este mundo, alguien se encontraba muy enojado en esos momentos, más bien enojado era poco, cierto chico rubio el cual portaba unos lentes extravagantes estaba furioso; gritos, disculpas y amenazas se escuchaban dentro de una enorme mansión moderna al más puro estilo del siglo XXI que se encontraba en el centro de la ciudad. La discusión se llevaba a cabo en un estudio de dicha mansión, muy grande y lujoso, con múltiples muebles y adornos.
-¡¿Cómo que no saben en donde esta? –
-Lo sentimos joven Masquerade pero – Hablo uno de los dos hombres presentes, ambos con gabardina y traje de trabajo, los mismos que en momentos anteriores habían estado bajo la lluvia persiguiendo a cierta joven pelirroja y que ahora ambos tenían un ojo morado cada uno- No fue nuestra culpa –
-Haber… déjame ver si entendí – Aclaro el rubio mientras frotaba sus sienes – La siguieron DISCRETAMENTE como les dije, ella se dio cuenta y corrió, ustedes la siguieron y regresaron sin nada como los inútiles que son – Dijo frustrado – ¡Es tan difícil averiguar la dirección de una chica! –
-Pero, Joven no sería mejor si usted le pregunta a la chica donde vive – Sugirió uno de los hombres.
-¡Idiota! Si hacia eso, además de que se vería obvio lo que pretendo habría arruinado completamente mis planes –
-Lo siento –
-Aun así, no todo fue nuestra culpa – Intervino el otro sujeto.
-¿A no? – Dijo Masquerade con incredulidad obviamente fingida – Yo les dije claramente que averiguaran donde vivía Alice, no que la persiguieran como perros por media ciudad, ¿Qué se supone que iban a hacer cuando la alcanzaran? –
Ambos sujetos se quedaron sin habla, el joven tenía razón. Al ver esto el enojo y decepción de Masquerade aumento.
-Lo sabía, par de incompetentes –
-Pero aun así joven Masquerade, un muchacho la ayudo –
-¿Muchacho? ¿Cuál muchacho? –
-Si había un muchacho que la ayudo a escapar cuando llegamos a una zona con muchos árboles cerca de la ciudad –
-¿Cómo era el muchacho? –
-Bueno… vera no lo pudimos ver bien – Dijeron ambos hombres al unisonó.
-¡¿Cómo que no lo pudieron ver bien? – Grito el joven.
-Es que fue muy rápido – Contestaron mientras se señalaban un ojo cada uno.
-¿Él les hiso eso? –
-Si –
-Pero – Dijo uno de los presentes llamando la atención del rubio – Solo vimos que el muchacho tenía el cabello negro y largo amarrado en una cola de caballo baja –
Masquerade se quedo unos momentos serio y pensativo, haciendo que ambos sujetos comenzaran a preocuparse.
-Váyanse, ya no los necesito – Sentenció indicándoles que ya podían retirarse – Y una última cosa, no vallan a decirle nada a mi padre sobre esto. ¡Entendieron! –
-¡Si joven! – Aceptaron mientras se iban lo más rápido que podían antes de que el chico cambiara de opinión.
Al salir ellos, en la habitación un pensativo Masquerade tomo asiento en uno de los sillones individuales en frente de un escritorio (N/A: De los sillones que giran).
-No te salió como esperabas, ¿cierto? – Se escucho decir un joven de cabellos plateados que hasta el momento había estado escuchando todo en uno de los grandes sillones de la estancia.
-Cállate Klaus no estoy de humor –
El susodicho sonrió para después ponerse de pie y caminar hasta quedar en frente del escritorio donde se encontraba su amigo.
-¿Sabes de quien se puede tratar? –
-No tengo ni la menor idea – Contesto frustrado.
-Al menos pudiste haber disimulado tus celos – Dijo burlonamente – Pero creo que si conocemos a alguien con ese descripción –
-Klaus, ¿sabes a cuantos hombres de cabello negro y largo conocemos o hay en la ciudad? – Articulo con obviedad, ya que la respuesta era realmente considerable en números.
-Si estoy consciente de eso, pero a cuantos chicos de cabello negro y largo conoces que sean amigos de Alice –
-¿Qué? –
-Vamos Masquerade, creí que eras un poco más analítico. Uno de los amigos que nos presento Billy después del concierto creo que se llamaba Shun cabe en esa descripción, además de que es amigo de "tu" Alice, pero se fue antes de ir a la fiesta –
- La verdad no le preste mucha atención a sus amigos, solo a Alice, pero puede ser una posibilidad, no hay que precipitarse –
-Bueno en eso tienes razón –
-A demás, esos inútiles hicieron algo bien, al menos ahora sé en donde trabaja – Dijo mientras sus labios se curvaban para formar una sonrisa maliciosa.
-¿Crees que le digan algo a tu padre? –
-No, me tienen más miedo a mí que a él, son unos cobardes –
-Cierto, aunque no estoy muy de acuerdo en que hayan perseguido a una señorita en estas condiciones, esa no es la actitud de un caballero –
-Tsk no me lo recuerdes, yo nunca les pedí eso, si serán cavernícolas si para eso ya tengo a Julio –
-Tengo curiosidad, ¿Cuál será tu próximo movimiento? –
-Eso es algo que tendrás que averiguar, después de todo siempre has sido muy deductivo ¿no? –
-De acuerdo – Accedió mientras se disponía a salir de la sala – Nunca te vi tan encaprichado con una chica, tal vez esta sea tu reto –
-Eso espero – Dijo altaneramente.
-Bueno, me voy. Tal parece que ya paro de llover. Nos vemos Masquerade –
Al salir Klaus, el muchacho de alborotada cabellera, se quedo unos minutos pensativo, tenía mucho que aclarar, cada movimiento y acción tenían su consecuencia y por supuesto no estaba dispuesto a perder ante ningún chico de ninguna manera, sea Shun o no, él no estaba dispuesto a entregársela tan fácilmente.
La lluvia había dejado de caer desde ya hace algún tiempo, Alice comenzó a moverse lentamente mientras que con sus manos buscaba algo que le faltaba, algo que debería estar ahí y ya no estaba, ese algo era más bien un alguien. Poco a poco fue abriendo sus ojos al mismo tiempo en el que se incorporaba lentamente hasta quedar sentada sobre la cama, con una de sus manos se tallo los ojos y al darse cuenta de que era lo que faltaba los abrió como platos.
-¿Shun? –
Pero no hubo respuesta, la habitación en la que se estaba ahora se encontraba más obscura, ya había anochecido y por ende también había dejado de llover, comenzó a buscar a su amigo con la mirada en la habitación, pero nada, estaba sola. Pudo ver que en la mesa de noche había un reloj, se acerco lentamente y lo miro, marcaba las 7:30 pm; su abuelo la mataría esta vez, era en definitiva y sobre todo si no se le ocurría algo ya que si decía que se quedo en casa de Shun… no se lo quería ni imaginar.
-Shun – Volvió a llamarlo – Esto no es divertido – Pero no hubo respuesta alguna - ¿Shun?... no me dejes sola… - Dijo en un susurro mientras bajaba la cabeza.
En realidad no supo cómo había pasado tan rápido el tiempo, lo único que recordaba era que le pidió al muchacho que volviera a tocar una canción y de ahí nada, hasta que cayó en cuenta.
-No puedo creerlo… me quede dormida todo este rato –
Alice se puso de pie y se dispuso a salir de la habitación para tomar sus ropas mojadas y regresar a su casa pero se detuvo en seco en frente de la puerta, la mansión era un lugar muy grande, si salía de esa habitación lo más seguro es que se perdería al instante, así que opto por quedarse en el cuarto a esperar a su amigo pero a cada minuto que pasaba ella se ponía más nerviosa al ver que no habían señales de él. Para distraer su atención y no comenzar a ponerse paranoica, la pelirroja comenzó a ver a su alrededor, para distraerse hasta con el más pequeño objeto que encontrara; hasta que, finalmente, encontró algo que le llamo la atención de sobremanera, se acerco hasta el escritorio que se encontraba en dicho cuarto y con la delicadeza que la caracterizaba tomo entre sus manos una foto que se encontraba en un simple pero lindo portarretratos color verde pálido, observo con cuidado la fotografía, había algo en aquella foto que se le hacía muy familiar.
-Es muy linda – Susurro.
-¿Qué haces? –
Al escuchar la voz del dueño de dicha foto, Alice se sorprendió y dejo el portarretratos rápidamente en su lugar para después girarse y quedar frente a él, pero esta vez esos ojos dorados que tanto le llamaban la atención ahora reflejaban enojo y muchas otras diversas emociones. Desconcertada y un poco asustada por la expresión del pelinegro trato de articular alguna palabra, algo, lo que fuera, pero estas se negaban a salir.
-Yo… solo estaba viendo… -
Sin embargo Alice no pudo continuar, las palabras se le atoraron en la garganta, se congelo automáticamente al ver que la mirada de Shun se dirigía hacia ella, una mirada de desaprobación, una mirada de frustración, una mirada que simplemente no se podía descifrar. Ante esto el chico volteo a ver el portarretratos y en un rápido y brusco movimiento lo volteó haciendo que la fotografía quedara hacia abajo para después volver a ver a su amiga.
-No vuelvas a tocarla –
-Pero –
-No la toques –
-No entiendo porque actúas así, es solo una fotografía – Dijo un poco desconcertada ante la actitud del chico.
-Solo una fotografía… - Repitió soltando una sonrisa burlona – No sabes cuánto quisiera que fuera solo eso… una triste y bacía fotografía –
-¿Pero qué quieres decir? –
-Olvídalo, solo no la toques –
-Como quieres que haga eso, si te pusiste así –
-Ya te dije que lo olvides, no tiene importancia es asunto mío –
-Tal vez yo podría ayudarte con eso, pero necesito saber qué pasa con la foto para poder ayudarte –
-¿Ayudarme? No lo creo –
-Lo vez, como quieres que lo tome como si nada hubiera pasado si te comportas de esta manera, como un niño pequeño –
-Si mal no recuerdo yo no soy el que estaba husmeando entre tus cosas como "un niño pequeño" –
-Tú fuiste el que exageró todo –
-Pero yo no soy el que se mete en los asuntos de los demás –
-Yo solo te ofrecí mi ayuda –
-¡Yo no te necesito! –
Al escuchar esto, Alice bajo un poco la mirada y salió corriendo de la habitación. Shun se sorprendió un poco al ver la reacción de la pelirroja, pero al darse cuenta de lo que había dicho salió rápidamente tras de ella, sin embargo algo lo detuvo, el dolor de cabeza había regresado, pero esta vez más intenso que los dolores anteriores, basto con detenerse un momento y la punzada que sentía en su frente ya se había desvanecido; aun que se quedo algo intrigado por las repentinas jaquecas decidió no tomarle importancia, ya que como estuvo reponiendo su entrenamiento ninja y además realizo entrenamiento extra ese mismo día, dedujo que era por el cansancio, tal como había ocurrido las veces anteriores y sin más preámbulo comenzó a seguir lo más rápido que pudo a la pelirroja. Cometió un error, no escogió las palabras adecuadas y termino lastimándola. El pelinegro, no tardo en encontrar a Alice encaminándose hacia la salida de la mansión, pero como era de esperarse él llego primero cerrándole el paso por completo, a lo que la chica lo volteo a ver con el seño fruncido.
-Muévete por favor–
-No lo creo –
-No estoy jugando déjame salir ya – Ordeno.
-Mmm… No –
-Tú eres el que dijo que no me necesitaba ¡Te tomo la palabra, quiero irme! –
Alice trato de pasar al joven ninja pero eso le fue imposible. Shun no quería que ella se fuera o al menos no enojada, por alguna razón no quería que se enojara con él; de haber sido otra persona la habría dejado ir sin siquiera molestarse en seguirla pero no era lo mismo cuando se trataba de la joven de cabellos naranjas, ella era diferente, no sabía porque pero lo era aunque le costara admitirlo. Cuando por fin el pelinegro se distrajo, vio la oportunidad para salir y por fin pudo evitar a su compañero mientras se alejaba entre la maleza.
-Mujeres – Suspiro Shun para después seguir a la pelirroja.
Alice por su parte caminaba un poco insegura ya que ni siquiera sabía hacia donde iba, no conocía por esos alrededores y regresar a la casa del pelinegro no era una opción, ya que aunque quisiera, no tenía ni idea de donde estaba el camino de regreso.
-No es por ahí – Dijo cierto chico de ojos ambarinos, pero Alice no se molesto en hablarle, tan solo cambio de dirección – Tampoco es por ahí – Volvió a decir y de nueva cuenta la joven cambio de dirección una vez más – Alice… –
-Ya se, tampoco es por aquí… - Termino la frase un poco avergonzada.
-En realidad ya ibas bien –
-A todo esto que haces tú aquí, creí que no te importaba –
-Yo nunca dije eso, vamos Alice ya no estés enojada –
-¿Enojada? ¿Quién está enojada? Yo no lo estoy – Respondió atropelladamente cruzándose de brazos – Ahora, si me disculpas tengo que irme –
La joven de ojos marrones comenzó a caminar nuevamente entre los arboles pero él, en uno de sus rápidos movimientos y tragándose su orgullo la rodeo con sus brazos, quedando así en un abrazo frente a frente y provocando que la pelirroja se sorprendiera ante tal acción, quedando en un estado de shock o por lo menos muy sorprendida.
-Lo siento – Musito en el oído de la muchacha de ojos cafés haciendo que un escalofrió recorriera su cuerpo – No quise referirme a eso, tampoco debí decirte esas cosas, tú no tienes la culpa de lo que haya pasado –
-Yo… también lo lamento – Se disculpo mientras correspondía al abrazo – Pregunte más de la cuenta, esos son asuntos tuyos, no debí meterme –
-Bueno ven te acompañare a casa – Dijo Shun mientras se separaba de la chica y le señalaba el camino para que lo siguiera.
-De acuerdo – Accedió con una sonrisa – Pero ¿Y mi ropa? –
-Ten – El pelinegro extendió su brazo y le entrego una bolsa de plástico negra – Antes de que despertaras fui por tu ropa, aunque todavía está algo húmeda –
-Gracias – Alice se puso a la par del chico para comenzar a caminar – Emm… ¿Cuánto tiempo me dormí? –
-No mucho –
-Ha, está bien –
La pelirroja estaba avergonzada, no sabía cómo es que pudo dormirse en la habitación del chico, tenía la esperanza de no haber hablado dormida o algo por el estilo ya que desde que conoció a Shun con lo único con lo que soñaba era con ese par de ojos dorados. Ante esto la joven no pudo evitar sonrojarse y tuvo que despejar su mente.
-Yo… no dije nada mientras dormía ¿verdad? – Pregunto con la esperanza de que eso no hubiera ocurrido.
-No, que va solo roncaste un poco –
-¡¿Ronque? –
-No, solo quería ver tu cara si te lo decía – Contesto al momento en el que una que otra risa se le escapaba – Cuando te dormiste yo… Salí de la habitación, si dijiste algo mientras dormías no me di cuenta – Mintió, ya que de ninguna manera le iba a decir que él también se quedo dormido junto a ella, eso complicara más las cosas.
-Ha, entiendo – Respondió más tranquila – ¡Pero no vuelvas a hacer eso! –
Ambos jóvenes siguieron caminando por el sendero de arboles y no faltaba mucho para que salieran de este y llegaran a la ciudad. El trayecto era silencioso pero al parecer Shun tenía un "pequeño" problema, sus ojos se negaban a apartarse de ella, de Alice, la chica era como un imán para el moreno, pero este no estaba dispuesto a ceder tan fácil; sin embargo esta tarea se estaba haciendo cada vez más difícil.
-¿Shun estas bien? – Le llamó la atención Alice al notar la mirada perdida de él sobre ella.
-Sí lo siento, estaba un poco distraído – Aclaró el joven tratando de excusarse con una mentira blanca pero al ver que Alice no le creía del todo volvió a hablar – Bueno ya no falta mucho para llegar a las afueras de la ciudad, de ahí te acompañare hasta tu casa–
- Ha ya veo – Dijo más aliviada la pelirroja, sin embargo su última declaración la alertó - ¿Me vas a acompañar a casa? –
-Puede que los tipos que te venían siguiendo sigan por los alrededores, no es seguro que vallas tú sola –
-No te preocupes por eso, sé que puedo manejarlo –
-Por eso estabas huyendo de ellos – El pelinegro rió con superioridad.
-Es que me tomaron por sorpresa – Se defendió un poco indignada y a la vez avergonzada – No soy tan indefensa como crees –
En eso la chica tenía razón, Shun aun estaba intrigado por las cosas que podría estar ocultando Alice bajo ese exterior tan calmado y alegre, si algo había aprendido él con el tiempo era no juzgar por las apariencias nunca.
-Yo nunca he dicho lo contrario –
-Lo vez, puedo cuidarme yo sola – Reclamó mientras se le adelantaba un poco al chico.
-Entonces debo suponer que conoces el camino de regreso a tu casa – Articulo el joven el cual al ver que la pelinaranja había parado en seco, se limito a formar una media sonrisa en sus labios. – Eso pensé – Aclaro con un ligero tono burlón en su voz.
Ante tal argumento la chica no podía decir nada, él tenía razón, ni siquiera sabía cómo rayos había llegado hasta ese lugar de la ciudad, mucho menos podía saber cómo regresar a su hogar. Pero no se daría por vencida, de ninguna manera permitiría que él la acompañara a casa, si su abuelo los volvía a ver juntos otra vez sin antes haber cumplido con el mandato de avisarle a Shun que el anciano quería hablar con él, esta vez estaría muerta y eso sería solo el comienzo.
-Para eso puedo pedir indicaciones – Dijo cortante y fríamente aunque no lo quisiera, pero la pelirroja tenía que lograr que Shun lo dejara por la paz, sin embargo esto tuvo el efecto contrario en el joven portador de los ojos dorados ya que al percibir la frialdad con que la chica se había expresado de un momento a otro se intereso más en el tema y supuso que había algo que Alice no le quería decir.
-¿Indicaciones? – Preguntó divertido.
-Sí, indicaciones; ya sé que para los hombres eso es de otro mundo pero créelo es posible – Comentó sarcásticamente la joven de ojos marrones, de verdad no le gustaba comportarse así con alguien que no lo merecía, pero tenía que alejarlo, mantenerse lejos de él hasta que pudiera arreglar las cosas con su abuelo.
-¿Y se puede saber a quién le pedirás indicaciones para salir de este bosque? Nadie más vive por aquí solo al salir de la arboleda –
Eso dejo helada a Alice, no tenia respuesta para eso; primero pensó en contestarle en que se las ingeniaría pero eso no era nada prudente y menos ahora que el sol se estaba poniendo en un bello atardecer y por supuesto no quería pasar toda la noche en un bosque. Odiaba admitirlo pero Shun le había ganado por lo que solamente se quedo callada dándole a entender al pelinegro de su victoria haciendo que este sonriera con satisfacción mientras se dirigía hasta el lugar donde Alice se había parado de repente para volver a caminar.
-¿Por qué lo haces? – Musito por fin el muchacho de larga cabellera.
-¿Hacer qué? – Preguntó sorprendida por la reacción de su acompañante ya que ella esperaba que él dejara el tema de lado.
-Tú sabes a lo que me refiero – Hizo una pausa mientras ambos se veían a los ojos – ¿Por qué pones tantos pretextos y actúas de esa manera? –
-¿De qué manera? Esa mi manera – Se defendió Alice pero sin éxito.
-Si claro y yo vuelo –
-Técnicamente corres tan rápido que parece que vuelas – Explicó la chica divertida.
-Eso no cuenta Alice… Es obvio que no quieres que te acompañe ¿Por qué? –
-*Que directo, aun que no esperaba menos* - Se limito a pensar la joven de cabellos rizados – Es que… -
Alice espero unos momentos para ver la reacción del pelinegro pero este solamente se mostraba como siempre, sereno, calmado y atento a lo que ella decía por lo que dio un suspiro claramente resignada.
-Bueno ayer en la madrugada, cuando entre a casa… - Al mencionar eso el chico se tensó rápidamente, comprendía perfectamente a lo que Alice se refería y al recordar eso se sonrojó al instante sin embargo supo disimularlo muy bien – Mi abuelo estaba muy alterado y discutimos, yo trate de calmarlo pero no importaba lo que le dijera, solamente empeoraba las cosas y bueno… -
Alice bajo la mirada mientras un color carmín subía por sus mejillas, comenzó a dudar sobre lo que estaba haciendo pero ya no había vuelta atrás solo le quedaba escoger correctamente las palabras con las que le diría a su acompañante lo antes dicho por su abuelo.
-Yo… se supone que yo no puedo verte si no hablas con mi abuelo primero sobre lo que paso –
- Hablar con él… - Repitió para sí mismo.
-Sí, pero no hay problema yo me encargare de todo, no tienes que hacerlo, puedo decirle cualquier cosa –
-Pero en ese caso tú serias la que saldría perjudicada –
-No es gran cosa, conozco a mi abuelo. Solo… tengo que encontrar la manera de convencerlo –
-¿No hay otra manera? –
-No. Bueno, al menos que… ya no nos veamos más… -
-Entiendo – Dijo serio – Perdóname por esto –
Esas palabras hicieron eco en la cabeza de Alice, esperaba que sus oídos le estuvieran haciendo una mala pasada o que se estuviera quedando sorda, pero no, eso no estaba pasando.
-*¿Se disculpo por qué decidió dejarme de ver para no darme más problemas? No, esto tiene que ser una broma* –
La duda mataba a la pelirroja, pero aun así se negaba a preguntarle a su acompañante la verdadera razón, no quería escuchar que él ya no la vería más aunque fuera por su "bien" como decía su abuelo, ya que, si eso pasaba, ella no lo soportaría y si es que esa era la verdadera razón, prefería dejarlo así sin escucharlo de su boca, eso sería aun más doloroso para ella, ver a un amigo alejarse le dolía y más tratándose de él, de Shun, porque eran amigos ¿cierto? Tal vez así se les podía catalogar aun que tal vez, solo tal vez… pero ese no era el asunto, aunque tenía la esperanza de que Shun hablara con su abuelo, después de todo no creía que fuera el tipo de chico que prefiere alejarse para dejar todo en paz, lo conocía y él no haría eso, no tratándose de un amigo ¿o es que su abuelo tenía razón y no lo conocía bien después de todo?
-*No seas ilusa Alice, como crees que él perdería su tiempo en algo como eso. Debo estar loca… pero de verdad me volveré loca si ya no lo puedo ver más… ¡¿En qué estoy pensando? ¿Desde cuándo me volví tan dependiente de Shun?...* – Se decía mentalmente.
Definitivamente la mente de la joven estaba hecha un lio y no uno cualquiera, sus sentimientos estaban involucrados, el cerebro y el corazón siempre tan diferentes, tan distintos el uno del otro, sin importar lo que pasara siempre se tenían que llevar la contraria. Pero ¿Qué era lo que en verdad sentía Alice? Esa era la respuesta por lo que ella daría una fortuna por saber, todo era muy confuso, un sentimiento muy extraño nació en ella desde que lo conoció desde que vio esa mirada tan penetrante y rígida, pero cálida al fin y al cabo. El destino era incierto y al parecer injusto, siempre complicando las cosas, como si se tratase de un trabajo divertido o de algún tipo de juego donde no se podía ganar.
El resto del camino transcurrió en silencio, ambos jóvenes estaban inmersos en sus pensamientos, con la mirada perdida y sin pronunciar palabra alguna a excepción de uno que otro suspiro producido por la muchacha. Hasta que al cabo de algunos considerables minutos se encontraban en frente de la casa de la pelinaranja.
-Ya llegamos – Anuncio Shun con obviedad aun algo distraído.
-Si - Articulo Alice un poco triste, ya que si esa era la última vez que vería al portador de los ojos acaramelados, no quería que él tiempo pasara tan rápido.
La pelirroja tocó el timbre esperando a que su abuelo le abriera la puerta puesto que sus llaves se habían quedado en el bolsillo de su pantalón y sacarlas sería algo complicado tomando en cuenta de que este se encontraba en la bolsa de plástico que traía con sigo.
-De verdad lo siento. No sabía que lo que paso llegaría hasta esto – Se disculpo el moreno, haciendo que Alice se fuera quebrando a cada palabra que él decía. Tan solo esperaba a que su abuelo abriera la puerta para entrar y tirarse en su cama a soltar sus lágrimas, lágrimas que llevaba conteniendo en más de la mitad de todo el trayecto, no quería dejarlo, no de esa forma tan absurda.
La puerta se abrió con lentitud, dejando ver a Michael Gehabich alegre y sorprendido al ver a su nieta a la cual abrazo apenas la vio.
-¡Alice! – Dijo alegre - ¿Dónde estabas me tenias muy preocupado? ¿Estás bien? No te paso nada o ¿sí? ¿Por qué te retrasaste tanto? – Inquirió atropelladamente al mismo tiempo en el que se alejaba de la recién llegada – ¿Qué paso con tu ropa? – Pregunto ya con un tono más serio y un tanto severo en su voz.
Alice estaba sin habla, tenía que mentir para cubrir lo que había pasado con anterioridad, no lo gusta mentir, además de que no era su fuerte. Le dolía tener que hacer eso, en esos momentos había perdido toda esperanza de que el pelinegro interviniera.
…Continuara…
¡Hola!
Primero que nada quiero agradecerles a todos los que han seguido este fic y sobre todos a los que me dejan sus comentarios los cuales de verdad los aprecio mucho. Sé que no tengo perdón de Dios por atrasarme tanto pero aquí les traigo la conti jeje bueno como ya habrán visto, este capítulo se centro en la pareja principal (ShunXAlice) y espero les guste. Quiero aclarar una cosa, sin importar cuánto tiempo me tarde en actualizar quiero asegurarles como ya lo había mencionado en capítulos anteriores, que no dejare este fic sin terminar ^w^.
También quiero mencionar algo:
Este capítulo está dedicado a "Alicelove" que este pasado 20 de Julio fue su cumpleaños. ¡Felicidades! Atrasado xD pero felicidades, se te quiere mucho. Quise actualizar el mero 20 pero no pude de verdad se me complicaron mucho las cosas con este aparato del mal ¬¬ (la computadora) perdón pero soy una cavernícola en cuanto a tecnología jaja xD ok ni tanto.
Espero y les haya gustado este capítulo, en el siguiente viene algo más emocionante muajaja. Gracias por leer y si pueden comenten :3
