Disclaimer: Los personajes le pertenecen a Stephenie Meyer, yo solo me divierto&juego con ellos. ^.^
¿Amor?... ¿Qué es eso? ¿Se roba?
Conviviendo
Me había dormido sin dificultad; simplemente cuando mi cabeza golpeó la almohada, caí en un profundo sueño.
Soñé con él, con Ben. Fue un sueño bueno, pero malo. Bueno, porque lo vi… ¡Estuve con él! No me importaba si era sólo en sueños, estuve con él, eso era todo lo que me importaba. Malo, simplemente porque desperté.
No recordaba mucho lo que había pasado en toda la semana, lo omití, no recuerdo ni el porqué.
Me levante de la cama, sacudiendo ligeramente mis cortos shorts blancos –arriba de los muslos-, y acomodando bien mi blusa negra de tirantes. Salí de mi habitación hacía la cocina para tomar agua.
-Buenos días –saludo Jasper.
Por poco se me había olvidado que estaba ahí, por eso cuando me saludo dí un bote.
-Hola –salude secamente y seguí caminando hacía la cocina.
-¿Cómo estas hoy? –pregunto.
Sentí irritación y siquiera entendía el por qué.
-No muy bien –dije, frotándome la frente.
-Bueno… -sentí su mirada clavada en mí, me sentí incomoda al instante-. ¿Qué quieres desayunar? –pregunto con tranquilidad.
-Cereal… supongo –respondí sin prestar atención.
-Oh… bueno, te lo serviré –contesto alegremente.
No dije nada, me limite a irme a la sala. El sillón era un desastre, esta abierto en forma de cama y tenía las sabanas desacomodadas y las almohadas hasta en el piso. Las recogí y acomode en su lugar, deje el sillón tal cual estaba, pues no quería que se estuviera abriendo y cerrando; sería mucha molestia.
-Aquí tienes –dijo, escuche el sonido del tazón, chocando contra la mesa.
-Gracias –susurre.
-Para servirte –contesto, me sorprendió de verdad, no creí que me alcanzara a escuchar.
Me fui a la mesa y me puse a desayunar, al poco rato el igual se sentó con su plato de cereal y desayunamos en silencio. De algún modo, el silencio era cómodo, no me sentí en lo más incomoda al estar en su compañía, como creía que me sentiría. Realmente, hasta me sentía a salvo junto a él… era algo extraño.
-Provecho –dije, mientras me levantaba de la mesa e iba a lavar mi plato.
Empecé a lavarlo, cuando, note que alguien me agarraba las manos y me lo quitaba.
-Pero ¿qué…? –pregunte, sin poder terminar.
-Quiero ayudar –dijo Jasper con una cara tierna.
-Gracias –respondí entre dientes.
Volví a la sala y me senté en el sillón. Y entonces…
Lo vi, sobre la mesa de café, mi ejemplar aún siquiera sin sacar del Nilo, ahí estaba. Esperándome, pero a la vez, rogándome que alejara la vista de él. Y yo, obediente, lo hice. Mire la ventana, estaba lloviendo. Que sorpresa. Sin embargo, esta vez no me sentí tan a gusto. Realmente me sentí algo incomoda con el ruido brutal que soltaba.
-¿Estas bien? –pregunto Jasper, entrando a la sala.
No me había dado cuenta de que me había acurrucado en la esquina del sillón, más lejana a la ventana. Tenía la cara llena de lágrimas y mi corazón revoloteaba por un miedo que no entendí. Ó no quise entender.
-S-sí –respondí con dificultad.
Caminó hacía mí y se sentó a mi lado, paso su brazo por mis hombros y me estaba acercando a su pecho, cuando yo solté mis piernas y lo separe de mí.
-Perdón –me excuse y me dirigí a mi habitación.
No entendí, pero me puse a llorar cual bebé. Me tire en la cama y me quedé ahí, sin hacer nada más que llorar y llorar.
Escuche unos golpecitos, no sabía si habían pasado algunos segundos, ó quizá ya hasta horas.
-¿Alice? –llamaba el primo de mi cuñada-. Perdona si te incomode.
Me sentí mal, no quería –tampoco- que pensara que él me incomodaba, porqué no era así.
Me pare y camine hacía la puerta, abriéndola con mucha tranquilidad. Cuando estuvo totalmente abierta, vi que Jasper tenía sus habituales ojos azules relucientes, ahora opacos. Me gustaban más cuando eran relucientes. Igual, en su rostro, no estaba su habitual sonrisa, si no una línea delgada, que correspondía a sus labios.
-No me incomodas –hable, me sorprendí a mi misma hablando con frágiles.
-¿Entonces que pasó? –pregunto frunciendo el ceño y relajándolo, frunciéndolo y relajándolo.
-Es qué… -suspire, no creí tener la suficiente confianza para hablar de ese tema-. No creo poder decírtelo… perdón.
Sentí su tristeza en sus ojos. No obstante, sonrió ligeramente de lado y con su acento sureño dijo:
-Sí… no te preocupes no hay problema.
Di un cabezazo.
Una parte de mí gritaba porque me echara a sus brazos, llorando y empezándole a contar todo lo que paso. Pero la otra parte, la parte que sí era correcta, me decía que me limitara a quedarme callada y llorar en silencio.
Pero, por desgracia, el primer lado ganó. Así que me tire en sus brazos, como momentos antes lo había hecho en mi cama, sólo que esta vez unos fuertes brazos rodearon mi cintura.
-Lo extraño mu-mucho –solloce.
Él no contesto, se limitó a acariciar mi cabeza con una mano, con paciencia y cariño, como si fuese un hermano mayor ó algo parecido
Hola! Ay, que lindo Jazz (: jeje bueno, tarde un poco… SOLO UN POCO XD jeje pero intentare apurarme :D jejej bueno, Adiós, Cuídense! ;)
.: * ฆℓƷҳ * :.
