Generalmente, las chicas se esperaban después de clases para irse juntas a la casa.

Era básicamente una regla, un ritual. Era casi una constante para Bellota, que solo cambiaba cuando alguna de ellas había hecho un plan diferente con amigos que no tenían en común (era raro que eso pasara, sin embargo). Era por eso que aún si Bellota no pudiera participar en su club y aún si Burbuja ya hubiera acabado con sus actividades del club de artes ese día, estaban ambas sentadas en una banca esperando a Bombón, una en su celular y la otra dibujando. Esa rutina le traía a Bellota gran confort, por qué si, quizás Bellota hubiera sido la más feliz cuando finalmente tuvo su propio cuarto y su propia cama (sin Bombones que murmuraran en su sueño y sin Burbujas que roncaran y se movieran a cada rato), pero eso no significaba que no odiara distanciarse de sus hermanas. Eran un trío, y siempre serían las chicas superpoderosas. Era un confort por que, para ser completamente honestos, Bellota odiaba cambios en su vida. Y tal vez por eso se rehusaba a creer que Butch y ella habían tenido una conversación semi-civil en detención. Okay, bueno, si. Así que tenía razón que el maestro de mate era vilmente un copia del Lorax y la encargada de detención, la señora Bulma Ture era una paleta payaso, con sus labios malpintados de rojo y su sombras azules, y quizás tan solo pensar en eso le traía una sonrisa (tampoco es como si la señora Ture fuera un ángel lleno de bondad) pero eso no significaba que había dejado de ser un jocoso insufrible.

—Perdón por tardarme, chicas.

La voz de Bombón fue lo que sacó a Bellota de su monólogo.

—No te preocupes Bombón.

—¿De que tanto hablaste con el director, de todas formas?

Dijeron Burbuja y Bellota al mismo tiempo, Bellota levantándose de su asiento, mientras que Burbuja se preocupaba por guardar sus cosas.

—Ya sabes, cosas del consejo estudiantil y de los clubs y todo eso. ¿Nos vamos?

Se explicó Bombón, el trío empezó a caminar hacia la salida.

—¡oh! Escuche que abrieron un nuevo restaurante en el centro comercial, ¿quieren ir?

Preguntó Burbuja, aunque ambas mayores sabían que sea cual sea la respuesta que dieran Burbuja ya había tomado la decisión de que si iban a ir.

—Dale, quiero unos nuevos tenis.

Apoyo Bellota. Bombón asintió.

—Y ya tiene rato que no vamos. Al menos de mi parte. Deberíamos checar si tienen alguna película en el cine.

Dijo, la lider y con eso cambiaron de dirección hacia la plaza, cada una imaginándose su día libre. Bellota por su parte adoraba salir con sus hermanas, aún si no le interesara mucho ver ropa (¡era solo ropa! ¡Mientras que te cubriera era suficiente!) y le encantara más pelear con monstruos

Muy pronto, sin embargo, sus planes tomaron otro turno, la ciudad de saltadilla bajo ataque de un monstruo... otra vez. y luego un sinfín de preguntas de los reporteros por que, ¿Por que no?. No es como si estuvieran cubiertas de monstruo y cansadas por la pelea, y tampoco es como si hubieran hecho otros planes. Jaja, eso sería ridiculo.

No es necesario decirlo, pero Bellota llegó a su cuarto sin tenis nuevos y para hacharse de panza en la cama.

No se quería quejar, pero lo único bueno de ser superhéroe era el hecho de que podía golpear algo. No sabía como Bombón y Burbuja hacían para lidiar con los reporteros, en especial cuando básicamente empujaban el micrófono hacia ellas. Ese era un aspecto que nunca le había gustado a Bellota... bueno okay, quizás nunca le diría que no a poder alardear de si misma, pero entre más crecían ellas, más agresivos se volvían los reporteros y más empezaban a preguntar cosas incómodas como por ejemplo, cosas sobre sus vidas amorosas.

Bellota se dio la vuelta, poniéndose a ver el techo. Sus músculos dolían de la pelea, y estaba segura de que un moretón crecía rápido por su costado, pero no le preocupaba, pronto se esfumaría. Claro si no se hubiera tomado el suero x entonces se hubiera recuperado casi inmediatamente.

Ella no era extraña con el suero x, tenía que tomárselo cada vez que quería participar en el club y en los torneos de fútbol. Aún así, Bellota lo odiaba con pasión y se mantenía rencorosa con su contraparte por haber hecho que a) se tomaran el suero y b) se metiera en problemas.

Bellota escuchó a alguien tocar la puerta.

—¿Que pasó?

Preguntó desde su cama.

—Hice chocolate caliente, ¿Quieres un poco?

La puerta se abrió para revelar a Bombón, quien dijo esas palabras asomándose por la puerta. Bellota se sentó lentamente y asintió.

—Si, Cierra la puerta, ahorita bajo.

Bombón realmente era un ángel, no podía creer que hubiera hecho bebidas después del día que tuvieron- No. Olvidenlo. Bombón era el demonio reencarnado. Le había dicho "cierra la puerta, Bombón" y que hizo Bombón? Dejar la puerta abierta. En serio, ¿cuál era su problema?

Bellota se levantó a regañadientes, pisoteando el suelo y salió de su cuarto.

Abajo, solo encontró a Burbuja, sentada enfrente de donde acomodaban las películas, sus manos sostenían tres películas cada una y Burbuja tenía una cara de concentración.

—¿Vamos a ver una película?

Preguntó Bellota sentándose en el sofá. Burbuja le dedico una breve mirada antes de regresar su atención.

—Sip. Idea de Bombón. Quizás no podamos ir a ver una película nueva a la plaza, pero tenemos suficientes acá.

Le contesto distraída la rubia.

—Y acá tenemos chocolate caliente.

Añadió Bombón entrando a la habitación con tres tazas, cada uno con sus colores correspondientes. Eso era algo que Bellota nunca se cansaría: Objetos de sus colores y que venían en tríos. No sabía muy bien por qué, pues ella estaba todo por expresarse de la forma en la que ella quisiera, pero realmente le gustaba. Tal vez era por qué desde pequeñas había sido así.

—¿El profesor no se nos une?

Preguntó Burbuja, recibiendo una taza.

—Está cansado, lo cache durmiéndose en su escritorio.

Dijo Bombón negando con la cabeza. Le entrego la taza verde a Bellota y se sentó a su lado.

—Ha estado trabajando mucho. ¿No te ha dicho sobre qué?

Preguntó Bellota, encerrando su taza entre sus manos. Bombón asintió, contándoles lo que el profesor le había dicho a ella. Eso era otra cosa, a pesar de que Bellota no era la más inteligente Bombón siempre trataba de hacer entender lo que hablaba, y aún si Bellota no sabía mucho sobre moda y animales, Burbuja hacia su mejor por hacer que Bellota no se sintiera afuera. Era fácil hablar con sus hermanas a pesar de lo diferentes que habían crecido a ser. Muy fácilmente su relación pudo haberse tornado a algo más como de negocios o incluso tóxica, en la que cada una peleaba por ser la más popular con la prensa. Pero no era así. Siempre, siempre intentaban incorporar las unas a las otras. Y claro, quizás era algo estupido de estar agradecida por que, después de todo eran familia, pero aún así Bellota no podía evitarlo.

—¡Okay! Voy a poner esta.

Dijo Burbuja, finalmente decidiendo y metiendo el disco, luego se volteó con una sonrisa y se desplomó al lado de Bombón.

—¿En serio?¿El zorro y el sabueso 2?

Aún si Bellota había dicho eso traía una sonrisa puesta por que, por supuesto que Burbuja iba a a escoger esa. Burbuja tenía una debilidad por las películas Disney de animales.

—Era esa o Bambi. No puedo creer que me haya hecho tener que decidir entre una de ellas.

Dijo Burbuja ganándose un bufido divertido de Bellota. Y quizas en algún punto en la película Bellota se haya visto aún más envuelta en la historia (¡como se atrevía Cooper a hacerle eso a Tod!) y entre refil y refil de chocolate caliente las chicas se habían quedado dormidas en el sofá.

Ahora, en algún punto ( en varios puntos, aún si fueran antes de esta historia) Bellota se había quejado de los hábitos de sus hermanas al dormir, pero para ser honestos Bellota tenía sus propios hábitos, uno de ellos siendo que era muy difícil que se fuera a dormir y muy fácil que se despertara. No sabía por qué, ni cuando había empezado (por que estaba segura que cuando tenía cinco dormía de maravilla) pero ahora eran raros los días en los que realmente tenía una buena noche. Era por ese pequeño trato, que abrió los ojos al escuchar un sonido agudo y metálico. Estaba pegada a Bombón, su mejilla en el hombro de la pelirroja. Bellota achicó los ojos considerando si debería ir a checar que había sido ese sonido o si había sido su imaginación. Estaba bastante cómoda y calientita en su lugar- Espera, ¿caliente? ¿Con la reina de hielo a su lado?

Bellota frunció el ceño y bajo su vista, solo para empezar a asentir. Claro, alguien les había puesto una colcha. Bellota se acurruco aún más contra la mayor, pero volvió a escuchar otro sonido. Frunció el ceño y volteó a ver detrás de ella, luz tenue venia de la cocina. Bellota bostezo y se separó de sus hermanas, y pudo ver a Burbuja prácticamente babeando el otro hombro de Bombón quien por su parte apoyaba su cabeza contra el respaldo del sillón, con boca abierta.

"Tengo que tomarles una foto después" pensó Bellota divertida, antes de dirigirse hacia la cocina cautelosamente.

No creía que hubiera alguien lo suficientemente estupido para intentar meterse en la casa de las chicas superpoderosas a robar, pero nunca era malo tener cuidado.

Bellota se relajó al ver quien era el que estaba haciendo el ruido.

—¿Profesor?

El profesor Utonio alzó la vista cuando percibió a Bellota entrar en la cocina y le dedico una sonrisa cansada.

—Bellota. Perdón, no quería levantarlas.

Dijo el hombre, agarrando una taza.

—No hay cuidado. ¿Es eso café?

Preguntó Bellota acercándose con el ceño fruncido. El profesor observó su taza antes de regresar su atención a Bellota y dejar un suspiro.

—Si, tengo que bajar al laboratorio. Estoy muy cerca.

Bellota frunció el ceño aún más, si eso es posible.

—Okay.

No quería actuar como una niña pequeña, preguntandole si realmente era necesario que se quedara todo el día y noche en su laboratorio. Se sorprendió cuando sintió una mano en su hombro.

—Bellota.—Ella alzó la vista al escuchar su nombre para encontrarse con la mirada del profesor, empezando una conversación silenciosa que terminó con el profesor diciendo:—Ven, ayúdame a subir a tus hermanas a su habitación.

El profesor dejó su taza en una mesa. Bellota negó con la cabeza.

—Yo puedo subirlas. Ve al laboratorio.

Dijo Bellota, haciendo que el profesor alzara las cejas.

—¿Segura?

—Sip. No me dicen la mejor peleadora por nada.

Bellota alzó sus brazos y flexionó para probar su punto, sacando una sonrisa del profesor. Bellota se esperó a que el profesor saliera de la habitación, antes de dirigirse a donde estaban sus hermanas con un suspiro. Ahora que su sueño se había despejado, logró ver que era la manta que les había puesto el profesor: simulaba el edredón que tenían cuando eran pequeñas, azul de un lado, verde del otro y rosa en medio. Bellota sonrió, antes de apurarse en tomarles una foto, subir a sus hermanas y ella misma acostarse en su propia cama.


¿Continuidad? ¿Que es eso? No la conozco. Al menos no si impide que haga un capítulo como este xp

¡Un Gracias a sukimamoe MisguidedGhost08 Guest y Mar-Chan21 por comentar!

Sukimamoe: la forma en que quiero escribir a los rojos es bastante terca, así qué tal vez me tarde con su romance, pero me aseguraré de que valga la pena ;) ¡Me alegra que te haya gustado el capítulo!

MisguidedGhost08: ¿puedes creer que nunca haya escuchado esa canción? Ahora necesito hacerlo jaja y si Butch a veces es tan molesto... aún si yo lo haya escrito así, jaja pero lo quiero.

Guest: En algún punto se los regresare jajaja aún no, pero pronto ;) (o al menos eso espero)

Mar-Chan21: jaja si se los tengo que regresar. Y la libreta al ser una agenda va a jugar un papel en los planes de Brick. Y definitivamente están metidos en grandes problemas, y por eso están en saltadilla. No daré mucho por temor a arruinar la trama, pero me alegra que se note que ellos no son los que tienen control.

En el próximo capítulo finalmente una escena de accion, por que esta es una historia de las chicas superpoderosas después de todo.