¡Hola!

IMPORTANTE!

Este capítulo es diferente a los usuales, ya que son 5 POV, y para que puedan leerlo deben de aprenderse algunas claves. Como los POV viene muy intercalados y a veces son cortos (1 o 2 párrafos) se veía muy feo estar poniendo POV fulano, POV mengano, POV zutano… así que los párrafos inician y terminan con un signo, y es específico para cada personaje. Y así está la cosa:

"Shiro" 'Ace' «Law» *Hiro* °Izan° (¬_¬ tuve que editar esta parte muchas veces por que al momento de publicar los signos no salían, esta es la toma seis xD haber si ahora si queda jejeje)

Ojala se los puedan aprender para que no tengas problemas al momento de leerlo, pueden apuntarlo en una hoja o algo así por si se les olvida quien está hablando xD…

Todo lo que esté en cursivas se refiere al pasado, las conversaciones están en tercera persona. Y todo lo que no esté en cursiva es línea de tiempo normal.

Ojala y les guste el capitulo, me costó trabajo, es el más largo que he escrito hasta el momento de todos mis fics.

Mil gracias por todos sus comentarios y para todos aquellos que quería saber qué rayos estaba pasando pues… no digo más, ustedes juzguen.

928374928367482936597 BESOOOOS :***

Disclaimer: One piece no me pertenece, todo es obra de Oda-chin


Pasado enterrado. Futuro Muerto

-Perdón. Tarde un año en poder estar aquí, en verdad cuanto lo siento. También discúlpame por haber traicionado nuestra promesa. Como quisiera que estuvieras aquí, conmigo…

-Hiro…

La voz proveniente de su espalda la dejó perpleja… sabía su nombre, eso significaba que las posibilidades rosaban el 100% de que efectivamente él era quien sospechaba.

-¿Qué haces aquí? –Articuló Shiro apenas audible.

-Supongo que venimos a lo mismo – Ace le mostró el ramo de flores que cargaba en su mano.

-Esto no puede estar pasando…

-No quería creerlo cuando te vi con Law, pero el hecho de que estés aquí solo significa una cosa.

-¿Tú lo sabías? –Se puso de pie- ¿sabías quien era yo?

-No… no lo imaginaba –hizo una mueca-. Pero ahora sé de donde nos conocemos.

-Law conocía la verdad y no me dijo nada… -musitó en Shock.

-Izan tampoco quiso confirmar o negarme todo este asunto.

-No se… -se llevó una mano al rostro- no sé qué decirte.

-Tenemos mucho que contarnos –se encogió de hombros.

-No solo nosotros –sacó su celular-. Izan y Law me deben muchas explicaciones.

Ace caminó hasta la tumba y depositó las flores junto a las otras que ahí estaban. Su mano se empapó por completo de agua helada… 23 de noviembre, hace un año.

Caminaban uno a la lado del otro sin emitir palabra alguna, Yashiro seguía sollozando bajo el paraguas, y aunque a Ace le hubiera encantado poder hacer algo para evitar que dejara de hacerlo no se sentía con del derecho de siquiera intentarlo, después de todo, mucha culpa tenía él del llanto de la castaña.

Izan suspiró profundo al verlos llegar al punto acordado. Law hizo un mohín, señalando el disgusto por todo lo que se vendría a continuación en cuanto estuvieran reunidos y la conversación diera pie… era tiempo de contar la verdad sobre los acontecimientos. No desde hace un año, si no de mucho tiempo atrás.

"Conozco a Law desde hace muchos años, desde que tenía 6 para ser exactos. Asistíamos a la misma escuela primaria. Él era muy conocido, ya que siempre estaba metiéndose en problemas, la mayoría de los niños le tenían miedo, contrariamente, a mi me parecía alguien muy curioso. Aunque esa sonrisa a veces me daba escalofríos.

Creó que fue en una ocasión cuando iba a casa, ya era tarde, no sé por qué nadie había ido a recogerme a la escuela, pero como sabía el camino y no quedaba muy lejos me marche por mi cuenta. Esa fue la primera vez que hablamos."

«Por algún motivo extraño, utilicé otro camino diferente al habitual. Los grandes robles de colores cálidos tenían tapizado el piso con sus hojas. No me desagradaba ese clima, pero siempre había preferido el invierno, el viento gélido del norte me sentaba muy bien.

Un bulto de hojas se alzó de pronto, seguido de un sonoro golpe contra el piso. Me sorprendió un poco, pero no le tome importancia. Cuando pasé por ahí, estaba ella, tirada en el suelo, inconsciente. En esos momentos pensé que no era mi problema… pero ¿qué clase de persona que aspira a ser medico algún día dejaría a su suerte a una chiquilla con pies de trapo?»

"Cuando abrí los ojos, miré las hojas en el piso. Estaba siendo cargada como costal de papas por alguien, me moví un poco para poder ver; sin embargo, solo pude apreciar ese gorro de color blanco con manchas negras… suficiente para saber de quién se trataba."

-Law-sempai, ya puede bajarme –dijo Yashiro.

-No creo que puedas caminar todavía –respondió serió.

-Si podré, por lo menos déjame intentarlo.

-No. Ya casi llegamos a tu casa.

-¿Sabes donde vivo? –preguntó con asombro.

-Dudo que alguien no lo sepa.

-Creó que tienes razón –se rió nerviosa-. Soy Yashiro.

-Que nombre tan arrogante. No me agrada.

-Lo siento, no elegí tener ese nombre.

"Desde esa tarde comencé a frecuentar a Law, tal vez por eso, mi estación favorita desde entonces ha sido el otoño.

En un principio Law me rechazaba completamente, yo estaba muy agradecida por qué me había ayudado en aquella ocasión, más él me miraba como un estorbo, después de todo era tres años menor. En la escuela lo seguía a todos lados, siempre estaba solo, por lo regular leyendo libros sobre medicina."

«Tan molesta, no podía concentrarme totalmente por tener sus ojos violetas sobre mí, escondidos –según ella- a la distancia. No podía golpearla como a los demás, ella era la hija de alguien importante con quienes mis hermanos hacían negocios, así que, debía soportarla si no quería que me dieran otra paliza.

Su voz chillona aturdía mis oídos, pese a todo y lo mucho que me desesperaba, era quien más cercanamente podía tolerar. Pasando las semanas, inconscientemente ya dejaba que se me acercara. Todos los días traía un almuerzo para ella y otro para mí, al principio lo rechazaba, pero después… tal vez, fue curiosidad por lo que quise probarlo.

Siempre era un "oye tú" como la llamaba, en verdad detestaba su nombre, así que no lo pronunciaba. Me había contado que tenía una fascinación por lo animales, tan así, que de tanto en tanto estaba trepada sobre un árbol bajando gatos, peleando con otros niños por defender un perro, ayudando a los polluelos que se caían de los nidos.»

-Hiro… -pronunció sin despegar la vista del obento.

-¿Qué? ¿Quién?

-De ahora en adelante te llamaré Hiro.

-Bien, me agrada –le sonrió.

-Supongo que es lo más adecuado, después de todo, es una persona generosa –pensó al verla de reojo.

"Ahí fue cuando supe que Law me había aceptado como su amiga y desde entonces… hasta el momento en que decidieron ir a Osaka, siempre estuvimos juntos. Law se convirtió en mi mejor amigo, él sabía todo de mi, siempre le contaba lo que pasa en mi vida, dentro y fuera de de la escuela. Aunque él era más reservado sobre su vida privada.

Me preocupada el hecho de que en ocasiones ocultaba los moretones en sus brazos. Había días en los que su cara tenia rasguños y esas ojeras bajo sus ojos se acentuaban más día con día. Hubo veces en las que durante la noche me visitaba, no sé cómo se las ingeniaba para pasar toda la seguridad de la casa, pero llegaba hasta la ventana de mi habitación. Una de esas veces, inocentemente entré en el cuarto de baño de mi habitación mientras él se duchaba, no pensé en que la acción estaba fuera de lugar, después de todo, solo tenía 6 años.

Corrí la cortina de la bañera, él estaba desnudo y yo también, pero como consideraba a Law como mi hermano, no veía porque no habría de poder tomar un baño junto a él. Law se enojó muchísimo conmigo, me tapó los ojos inmediatamente y me cubrió con mi bata de baño. Dicen que para los 8 años ya eres consciente de muchas cosas, tal vez por ello duró días en poderme ver a la cara sin tener ese semblante de enojo.

Para cuando Law ingresó a la escuela secundaría estuve muy triste, supuse que ya no íbamos avernos más. Pero no fue así, todo lo contrarío, él y yo nos hicimos más cercanos."

«Con el paso de los años, mi amistad con Hiro fue aumentando. Al poco tiempo de que entrará a la escuela media, la madre de Hiro enfermó gravemente y murió. Recuerdo como si hubiera sido apenas ayer que la tuve entre mis brazos, llorando desgarradoramente por su perdida. Fue muy doloroso para ella, pero aun tenía a su padre y me tenía a mí, según a sus palabras, esa era su fortaleza para superarlo.

El tiempo seguía pasando, no recuerdo en qué momento exactamente pase de verla como mí mejor amiga a quererla de una manera… más pasional. Estaba cambiando, todo en ella estaba cambiando, tanto física como mentalmente.

Lo que tampoco sé, es cuándo, cómo o por qué, Izan apareció en nuestras vidas. Simple y sencillamente cuando entré a la preparatoria el estaba ahí, de alguna manera logró mezclarse entre Hiro y yo, congeniando muy bien, de hecho. También ahí conocí a Bepo, pero mantuve siempre mi relación con él muy independiente de Izan y Hiro. »

°Law era un sujeto interesante, Hiro me apoyaba en eso indudablemente. Siempre se mantenía sereno ante cualquier situación, especialmente hacia los reclamos que Yashiro le hacía por sus heridas constantes. Los dos imaginábamos en que clases de asuntos estaba metido Trafalgar, no conocíamos mucho sobre su supuesta familia más allá de la contrastante reputación que manejaban, pero podíamos especular que estaba íntimamente ligado a ellos. Nunca dijo nada ciertamente sobre ella o lo que hacía, al menos no abiertamente hacia Hiro, porque yo lo sabía… no tenía el apodo de "Izan, el informante" por nada.

Un sujeto de armas tomar, eso era lo que pensaba acerca de él. Éramos muy amigos en esos tiempos, lo conocía tan absolutamente bien, tanto que sabía que la única persona que podía ponerlo en vilo era Hiro, estaba tan enamorado de ella. Curiosamente y muy para mi sorpresa, ella no se sentía de la misma manera hacia Law, siempre decía que eran como hermanos, incluso que podría dar su vida por él, pero jamás salió una frase o alguna palabra que indicara que tuviera pensamientos románticos hacía su persona.

Tan cruel y despiadada, Hiro sabía perfectamente de los sentimientos que manejaba Law, por que no era como si él se los guardara, todo lo contrarío, cada vez que podía se lo insinuaba: abierta y claramente. Sin embargo, al igual que Trafalgar lo hacía, Hiro siempre le dejaba en claro que solo lo veía como amigo, cosa que extrañamente tampoco le molestaba en su totalidad a Law… hasta que él apareció. °

"Para el último año cuando estaba en secundaría, Izan nos presentó a una persona a Law y a mí. No parecía la gran cosa a simple vista: era casi tan alto como Law, ojos azules, cabello negro un tanto más corto de atrás que en la parte delantera, con el flequillo cubriendo ligeramente sus ojos dándole un aire de misterio; tal vez lo que mas era de resaltar de él era su magnífica sonrisa, tan ancha como ninguna otra que hubiera visto en ese tiempo. Se introdujo como Hiro, venia de Sapporo, y se había mudado a Ishikari tras el fallecimiento de su abuela un mes antes, quien era el único familiar que le quedaba.

¿Cómo describir a Hiro? Bueno, era alguien muy enérgico (él mayor de los tres), también era alguien muy gracioso, siempre me hacía reír con sus ocurrencias, pero lo que me encantaba de él, era esa entrega que mostraba cada vez que alguien necesitaba ayuda. Hiro era alguien que despedía mucha armonía… contrarío totalmente al torbellino que era.

Junto con Law, no tardaron ambos en someter a toda la preparatoria a sus pies, habían escuchado que era un buen peleador, así que, constantemente estaba siendo retado por rufianes de toda clase. Izan siempre estaba riéndose de sus peleas, mientras que yo terminaba angustiada de muerte."

-Deberías dejar de pelear –Yashiro regañaba a Hiro en lo atendía sus raspones.

-No tengo la culpa, ellos vienen a retarnos y no le podemos decir que no. ¿Cierto Law?

-Claro –respondió sin ganas, recargado en la pared.

-Tú también, deja ya de pelear –lo señaló con el dedo.

-Oye, Hiro –dijo Izan mientras entraba a la habitación.

-¿Qué? –Respondieron los dos al mismo tiempo.

-¿Me hablas a mi o a ella? –preguntó el ojiazul.

-Esto se está volviendo un problema –hizo una mueca, Izan.

-Lo sé –comenzó a reír Hiro.

-Tengo una idea. Tú serás Hiro-chan –apuntó a la castaña- y tú serás Hiro-kun –señaló al moreno.

-¿Hiro-chan y Hiro-kun?

-Soy todo un genio ¿verdad Law?

-No los llamaré así –sentenció.

-¿Por qué? –Se quejó la castaña- Será como un juego.

-Dije que no.

-Por favor –se hincó frente a él. Los otros dos sabían que acabaría cediendo.

- ¿En verdad quieres que te llame Hiro-chan?

-Con todas mis ganas…

-Bien –respondió resignado.

-¿Entonces me llamaras a mí, Hiro-kun? –preguntó muy feliz él otro.

-Tú sigues siendo Hiro.

-Aguafiestas –hizo un puchero.

-Yo si te diré Hiro-kun –dijo muy feliz Shiro.

-Yo también –secundó Izan.

*Tenía una gran admiración por Law, siempre era muy centrado en lo que hacía, pensando todo meticulosamente antes de actuar; muy diferente a como yo hacia las cosa, pero eso no era motivo para no llevarnos bien. Él se convirtió en mi mejor amigo y yo en el suyo, todo estaba bien entre ambos, siempre y cuando Hiro-chan no estuviera en medio.

Me inquietaba mucho en lo que estaba metido, para ser francos, yo también me preocupada tanto como Hiro-chan lo hacía, así que por eso decidí seguirlo para cuidarle las espaldas. Ya dentro me enteré de ciertas cosas que me hicieron querer seguir adelante, aunque particularmente no me gustaba lo que hacíamos.

Siempre preocupábamos a Hiro-chan, pobrecilla, recuerdo que una vez llegamos de una entrega después de estar ausentes 3 días, volví con el brazo dislocado… me gritó tanto en esa ocasión que mis oídos estuvieron aturdidos por días. Pero era lo que amaba de ella, más allá de lo hermosa que era, su corazón bondadoso me hacía quererla más.*

«Estaba muy sorprendido de lo bueno que era Hiro, sabía que peleaba bien por los constantes desafíos de la escuela, pero lo que hacíamos estaba en otro nivel, aun así, era muy bueno para un novato. Sabía los motivos por los cuales se había quedado dentro del grupo, pero también lo hacía por gusto; por que amaba pelear con todo su corazón.

Lo único que me molestaba era su reciente cercanía con Hiro-chan, porque no era unilateral, ella también le correspondía y en gran medida.»

-¿Por qué esta vez no fuiste con Law? –preguntó Hiro-chan mientras tomaba asiento en pasillo junto a Hiro.

-Dijo que estaría bien solo. Además mi brazo todavía no se recupera del todo.

-Ambos deberían dejar de hacer eso, es peligroso.

-Lo siento mucho, pero no puedo.

-Entiendo los motivos de Law, es familia, ¿pero tú… porque lo haces?

-No te mentiré que es por gusto, pero, el verdadero motivo es que… peleo para que no hieran a las personas que quiero.

"La sonrisa que mostró cuando dijo esas palabras terminó por conquistarme. Poco tiempo después, Izan me contó que mi padre tenía tratos con uno de los hermanos de Law, y que ese había sido la razón por la cual Hiro-kun decidió quedarse. No quería que perdiera a la persona más importante para mí, no después de lo que ocurrió con mamá. Así que, desde las sombras, Hiro-kun se encargaba de brindarle protección a papá y sus negocios."

°Ver la perspectiva desde afuera de ese triangulo amoroso era… ¿Cómo decirlo en una palabra? Divertido. Ahora la pequeña e inocente Hiro-chan de 15 años, tenía tras de ella a dos sujetos que no parecían querer desistir. Lo que hacía poco común la trama, era que a pesar de ser rivales de amor, ellos seguían siendo los mejores amigos. En ningún momento dejaron de protegerse o llevarse igual de bien como antes. Law estaba consciente que estaba perdiendo la batalla, así como Hiro-kun sabía que él jamás desistiría en su intento por tenerla. °

*Estaba enamorado, sonreía como un estúpido cada vez que miraba a Hiro-chan, y no me importaba que los demás se dieran cuenta, incluyendo a Law. Poco a poco ella y yo comenzamos a tener más cercanía, me sentía muy feliz pues en mi interior se estaba desatando una gran felicidad.

Una tarde de otoño me atreví a besarla por primera vez, fue el momento más maravilloso de toda mi vida; sus suaves labios rozando los míos, esas tersas manos sobre mi rostro, el aroma dulce que despedía su cuerpo. Le pedí que fuera mi novia y aceptó muy gustosa. Yo estaba dispuesto a querer y amar a Hiro-chan por sobre todas las cosas.

Fui yo quien le dijo a Law de lo nuestro, obviamente no le agradaba la idea, pero nunca nos dijo nada hiriente o dejó de llevarse bien con ambos. Estaba muy consciente de que Law era una persona de suma importancia en la vida de Hiro-chan y que él ocupaba un puesto irremplazable en ella, por eso y aunada a la confianza en los sentimientos de Hiro-chan hacía mí, no me molestaba que Trafalgar en ocasiones fuera más "amistoso" de lo normal. A pesar de que sabía de antemano que éramos novios, nunca dejó necesariamente de demostrar su devoto amor por ella.*

«Por su puesto que estaba molesto, tener que verla en brazos de otro me hacía hervir la sangre, sin embargo, de cierta manera aceptaba su decisión, si hubiera sido otro que no fuera Hiro no lo habría tolerado. Fui haciéndome a la idea de que así sería. Ella estaba feliz, mucho de hecho, así que me vi obligado a tener que cuidar aun más a Hiro cuando salíamos para atender nuestros negocios. Todo el tiempo, antes de marcharnos le prometía a Hiro-chan que lo traería de vuelta sano y salvo.

Los meses siguieron pasando, y yo tenía que seguir soportando los desplantes de amor de ambos. Siempre estaban como cómo una chinche a su perro, juntos, inseparables. No podía decirle que no cuando Hiro-chan venia a mi muy contenta a contarme lo mucho que amaba a Hiro, o lo tanto que él la hacía feliz, alardeaba a menudo de que eran el uno para el otro… y para ser sinceros yo también lo creía.»

"A pesar de que llevábamos aproximadamente 6 meses como novios yo no le había dicho nada a mi padre. A raíz de la muerte de mamá él se convirtió en alguien muy sobreprotector, además, antes de que Hiro-kun fuera mi novio, él ya lo había conocido… y creó que no le cayó muy bien. Así que tenía miedo de que pudiera interponerse entre nosotros, por eso decidí callar, a Hiro-kun no le gustaba para nada, sin embargo, accedió a esperar a que tuviera el valor para poder decírselo."

*Todo fue maravilloso en nuestro primer año juntos, casi como en un cuento de hadas, pese a que aun Hiro-chan no hablaba con su padre. Por una parte podía entenderlo, yo no le agradaba a él, es decir, su papá era un sujeto de gran poder y por ende aspiraba a que su única hija terminara casada con alguien digno de llevar su nombre y ese obviamente no era yo. Sumándole, claro está, que yo era un chico universitario de 20 años en ese entonces y su hija una muchacha de 17 años, y si bien la diferencia no era mucha… había ciertas etapas que particularmente surgían por esas edades a las cuales rotundamente él no querría exponer a su primogénita; aunque no era como si a mí me importara mucho el hecho de algo como eso, bueno, de cierta manera sí, pero Hiro-chan aun no estaba lista, y no es que se lo hubiera preguntado, yo lo sabia sin necesidad de hacerlo.*

«No se cómo fue que el padre de Hiro-chan se enteró de que Hiro estaba saliendo con su hija. Inmediatamente vino a ver a mis hermanos y solicitó que él no trabajara en sus negocios, de no hacerlo, tendría que romper con los acuerdos que tenían. Mis hermanos no eran personas a los cuales les puedes decir que hacer, sin embargo, él representaba una inversión muy importante, así que decidieron, por el bien de los negocios, sacar a Hiro muy a pesar de lo beneficiosa que nos era su ayuda.

La noticia le afecto de sobremanera, él realmente amaba pelear en ese mundo, y ahora como sin nada se lo estaban quitando. Además, le prohibieron a Hiro-chan seguir en su relación, pero ambos eran tan tercos que jamás se dejaron. Hiro trató de hablar con el padre de Hiro-chan pero nunca quiso escucharlo. Dada la negativa del sujeto, optaron por verse a escondidas… así fue un tiempo hasta que Hiro tomó una decisión que nos cambio a todos por completo.

Llegó diciéndonos a Izan y a mí que recibió información sobre Shirohige, estaba buscando nuevos hombres, el problema radicaba en que debía mudarse a Osaka para poder conseguir el trabajo. Quedamos sorprendidos por la emoción que tenia de ir, incluso si eso significaba dejar a Hiro-chan. Su deseo por seguir peleando era tan fuerte que estaba dispuesto a sacrificar lo más preciado que tenía.»

*No quería tener que dejar a Hiro-chan y toda mi vida en Ishikari, pero sentía que debía ir a Osaka e intentarlo. Sabiendo lo apasionado que me volvía, Law e Izan decidieron venir conmigo, incluso Law se las arregló para convencer a Bepo de que también lo acompañara, lo cual significaba que dejaríamos a Hiro-chan completamente sola. Eso me preocupaba, aunque obviamente no le faltaría protección teniendo a su padre.

Especifique poco sobre porque había decidido mudarme a Osaka, pero le prometí a Hiro-chan que volvería siempre que me fuera posible, que a pesar de la distancia y todo lo que pudiera ocurrir, yo iba a estar con ella hasta la eternidad, sin importar nada. Por supuesto que me dio todo su apoyo, incondicionalmente, aunque intuía mis verdaderos motivos.*

"Claro que no quería que alguno de ellos se marchara, ¿pero qué podía hacer? No era nadie para impedirles el buscar su camino. Me fue muy triste, más porque sospechaba de la clase de cosas en las que se meterían y yo no estaría allí para regañarlos por sus estupideces, especialmente a Hiro-kun que era él más problemático de los cuatro.

Lo último que le dije a Hiro antes de marcharse fue que lo iba a esperar ,y que yo únicamente lo amaría a él por el resto de mis días."

«Le prometí a Hiro-chan que cuidaría que no le sucediera nada malo a Hiro, que lo protegería con mi vida de ser necesario. No solo porque era mí deber como amigo, sino que por el bien de ella, no quería volver a verla llorar como cuando murió su madre. Con esa promesa en puerta, Izan, Bepo, Hiro y yo nos mudamos a Osaka para comenzar una nueva vida.»

'Estábamos todos frente a Padre, observando a los candidatos. Previamente habíamos investigado sobre ellos, no expondríamos a Shirohige ante una posible traición. Eran 20 en total, de ellos, solamente serían 5 los que se quedarían para formar parte del grupo.

Un requisito fundamental era el saber pelear, así que la última prueba era enfrentarse con alguno de las 16 divisiones. El primero en dar un paso adelante fue Hiro, quien era el más joven de todos los aspirantes. Inmediatamente Vista desenfundo sus dos espadas, mostrándose imponente, pero eso no lo hizo dudar y echase para atrás. Fue una batalla sorprendente, él tenía tanta habilidad como cualquiera de nosotros. No hubo un ganador, Padre decidió parar la contienda; Hiro ya estaba dentro.'

*Me asignaron a la segunda división de Shirohige, donde Ace apenas y tenía unos 6 meses de haber ascendido al puesto de comandante. Era un sujeto muy divertido, me recordaba mucho a mi mismo, teníamos gustos parecidos y principalmente en cuanto al combate se refería. Ace era una especie de motivación, yo quería llegar a tener el estatus que el poseía, nuestros rivales se referían a él como el novato estrella, un prodigio en el campo de batalla…y se lo merecía a pulso.

Sin llegar a ser presumido, admitiré que no tarde mucho en hacerme de mi propia fama ante los hombres de Kurohige. La mayoría del tiempo éramos Ace y yo, no sé por qué motivo comenzamos a llevarnos tan bien, tal vez por la pasión que mostrábamos al momento de pelear, una que descubrí en él y otra que él descubrió en mí. Era yo, la nueva promesa de los hombres de Shirohige.

Mi comandante me asigno como su mano derecha al mes de haber entrado, y juntos, éramos el terror del traicionero de Teach. Ambos pateábamos traseros a diestra y siniestra, el mejor dúo entre la familia de Newgate. Estaba muy contento, tal vez más que eso, porque había encontrado a un buen compañero, más aun, Ace era un gran amigo.*

'La compañía de Hiro me hacía muy feliz, teníamos la misma edad, incluso estudiábamos lo mismo. No hay comparación con lo que Luffy y Sabo significan para mí, pero él no estaba tan lejos de serlo. Pasábamos mucho tiempo juntos, tanto dentro de nuestros deberes como fuera de ellos.

Me había contado sobre su infancia, como perdió a su familia, que fue a vivir con su abuela; como terminó por irse a vivir a Ishikari y cómo es que conocía a Izan y a Law… entrando un poco más en confianza me confesó haber trabajado al mando de la familia de Trafalgar… ya decía yo que no era tan verde después de todo. Lo que si me sorprendió es que pudiera haber ocultado tan bien el hecho de que estuvo metido en eso y no logramos descubrirlo, eso solo dejaba en claro que quienes fueran esas personas cubrían de maravilla sus movimientos.

En cierta ocasión, Hiro me invitó a pasar la noche en su casa, era la primera vez que iba a pesar de que teníamos más o menos tres meses de conocernos. Ahí conocí a Law, un sujeto serió, pero se notaba en sus ojos la experiencia de la vida. Charlamos un rato los dos en lo que Hiro se perdió haciendo quien sabe que cosas, mis conclusiones sobre el sujeto del gorro moteado: interesante.'

«Ya había escuchado hablar sobre Portgas, además Hiro no se lo sacaba de la boca, siempre presumiendo sobre lo bueno que era… cosa que no ponía a discusión. Él comenzó a frecuentar nuestro departamento, soportar a alguien como Hiro ya era en si un reto, ¿pero dos como él? Muy agotador, pese a eso, Ace era alguien agradable y dejando al lado su ocasional infantilismo, mostraba gran dominio en cuanto a estrategia y tácticas, centrado en su trabajo, aunque no era alguien que siguiera los planes a pie de la letra… en ese aspecto eran iguales esos dos, les gustaba improvisar ante cualquier situación.

Hubo ocasiones donde me vi envuelto en sus trabajos, consideraba que ambos eran fuertes de sobremanera, pero eso no les quitaba lo estúpido y precipitado que ambos resultaran, después de todo, el motivo por el cual estaba en Osaka era para proteger a Hiro, tal como se lo había prometido a Hiro-chan.»

'Hiro me había hablado también de alguien, su novia, Hiro-chan. Por cómo se expresaba de ella podía darme cuenta que la amaba desde lo más profundo de su ser, lo cual me hacía pensar en mi reciente relación con la hermana de Nami, Nojiko. Yo no sentía todo lo que él describía cuando la mencionaba, indudablemente yo quería mucho a Nojiko, pero, si lo comparaba con los sentimientos de ese sujeto, sentía como si no fuera nada.

También me sorprendió mucho que tomara con tanta calma el hecho de que Law, su mejor amigo, estuviera de igual manera enamorado de ella. No le molestaba en lo más mínimo y eso que Trafalgar carecía de prudencia cuando hablaba por teléfono con ella frente a nosotros, de hecho, contestaba el celular de Hiro cuando ella le llamaba, mi subordinado era alguien despistado en ciertas cosas, una de ellas era que siempre dejaba su móvil en cualquier lado. ¿Qué tenía esa tal Hiro-chan que podía tener a dos hombres como ellos bajo sus pies? ¿Sería una diosa encarnada? ¿Lo hacía muy bien? ¿Qué demonios era? Me causaba mucha curiosidad.'

*Todo estaba marchando bien en Osaka, había encontrado lo que tanto quería y aunque no me gustara aceptarlo, amaba formar parte de ese mundo, así que me esforzaba por hacer mi trabajo bien. Por otro lado, tenía a Hiro-chan, quien no puedo culpar por molestarse por no atender las llamadas telefononicas; cuando no olvidaba el móvil en cualquier lado, estaba ocupado rompiéndole la nariz a alguien o jugando con los compañeros de universidad en las horas libres. Pese a todo, ella nunca dejó de ser lo más importante para mí, ni por un segundo.

Pero como no quería que ella estuviera molesta por no responder, comisione a Ace (quien siempre estaba conmigo) a que atendiera cuando ella llamara y yo no pudiera hacerlo. Le tenía confianza para encargárselo, además, a Hiro-chan le hablaba mucho de él, nunca le mencione su nombre… no sé por qué, pero ella entendía que era alguien importante para mí.

Era una noche de insistente lluvia, perseguíamos a los hombres de Teach quienes habían incendiado una de nuestras bodegas en Suminoe. Ace en mi compañía y la de otros de sus hombres iniciamos una persecución hasta los muelles. La pelea fue dura, pero gracias a la habilidosa dirección de Hiken, resultamos victoriosos… y muy mojados.*

-¡No puede ser! –Gritó Hiro mientras sacaba escurriendo el aparato de su chaqueta- ¡Olvide que traía el celular en la bolsa!

-Quítale la pila y ponlo a secar… tal vez funcione –propuso Ace.

-No me perdonare si echo a perder el regalo de Hiro-chan –desarmaba con desesperación el móvil-¿tienes una secadora?

-¿Por qué tendría una?

-¿Sabo?¿Luffy?

-¿Por qué ellos tendrían una? –dijo con humor.

-¡No me ayudas en nada!

-En todo caso, si no prende, tan sencillo como comprar uno nuevo.

-De ninguna manera. Este es un regalo de Hiro-chan y es irremplazable.

-Pues reza por que si funcione.

-Ojala…

'Ese iba a ser el inicio de algo que desencadenaría algunos problemas entre los tres. El celular encendió para la fortuna de Hiro. El día siguiente al incidente de la bodega fuimos a clases como de costumbre, algunos compañeros decidieron jugar futball americano, necesitaban alguien para completar el equipo y Hiro decidió unirse, yo me quede y dejó sus cosas conmigo.

El móvil comenzó a vibrar, le grite a él para que atendiera pero estaba muy metido en el juego. Dude en responder, aunque él me lo hubiera pedido, sin embargo, tenía mucha curiosidad.'

-Hiro-kun –la voz sonó distorsionada.

-¿Qué demonios? –Expresó al escuchar la extraña voz- Hiro no está disponible.

-¿Por qué se escucha todo extraño?

Al parecer, con la lluvia, ambos auriculares se habían dañado.

-Hubo un accidente anoche y el celular se ha dañado.

-¿Quién eres tú? –Preguntó curiosa.

-Soy un amigo de Hiro.

-¿Dónde está él?

-Ocupado, haciendo… -miró como jugaba con los chicos- tarea.

-Dile que lo llamaré después. Adiós. –colgó.

'Esa fue la primera vez que hable con Hiro-chan, no noté algo en particular, ¿habrá sido porque su voz sonaba como un robot descompuesto? Quién sabe, esa chica no era nada especial, pero aun así tenía muy enamorados a esos dos.'

"Me molestaba mucho que Hiro-kun no atendiera el maldito teléfono, pero él siempre había sido así de despistado. Lo extrañaba muchísimo, ya eran más de 5 meses que no lo tenía a mi lado, esperaba impaciente la llegada de las vacaciones de verano para que regresara a Hokkaido, aunque fuera tan solo durante 1 día, no me importaba, quería estar con él. También seguía en contacto con Izan y Law. Mi futuro médico personal era el único que me visitaba, supongo que porque también su familia seguía en Ishikari, lo hacia 1 vez cada dos meses."

'Hiro era un inconsciente total, de no ser porque me había pedido que respondiera ese teléfono (que me desesperaba que se escuchara todo horrible y se negaba a cambiarlo) no me hubiera dado cuenta de cuan olvidadizo era. Po razón, siempre, siempre, olvidaba el celular y Hiro-chan lo llamaba todos los días.'

-Hiro…

-Está ocupado –respondió Ace sin muchas ganas.

-¿Quién habla? –Era muy difícil distinguir las voces por el dañado aparato.

-Su amigo, el que siempre responde.

-¿Por qué siempre atiendes tu?

-Hiro dijo que lo hiciera.

-¿Cuál es tu nombre?

-No te lo diré –dijo con burla.

-¿Por qué no? –se quejó.

-Nada en especial…

-Eres tan… tan… -contuvo su rabia.

-Que graciosa –liberó una risita-, le diré que se comunique contigo lo más pronto posible.

-Es lo único que sabes hacer –terminó enojada la conversación.

"Ese amigo suyo, me sacaba completamente de quicio, ya hablaba más con él que con mi propio novio. ¿A caso Hiro-kun se había cansado de mi? Eso era lo que me preguntaba cada vez que colgaba el teléfono.

Le llamaba todos los días, por la tarde y por la noche… siempre la misma situación; el chico que no quería decirme su nombre atendía por las tardes en un 80% de los casos y por las noches la probabilidad de que Hiro-kun atendiera era de un 60%. Comencé a sentirme sola…"

*La vida en Osaka estaba consumiéndome, me fascinaba poder desenvolverme con suma facilidad en el ambiente del bajo mundo. Mi experiencia aumentaba a niveles exorbitantes con cada pelea, Ace y yo éramos dinamita pura, imparables, dominando y sometiendo a los opositores de padre. Me estaba dejando llevar por ese frenesí, no quería detenerme, solo pensaba en seguir avanzando y avanzando… no me di cuenta de que estaba dejando de lado a Hiro-chan.*

-Hiro-chan, hola.

-Eres tu… -dijo con fastidio, era tanto lo que hablaba con Ace que ya podía distinguir su voz aunque estuviera distorsionada.

-Vaya humor que te cargas.

-Sí, bueno… llamaré después.

-¿Hoy no vas a pelear? ¿Sucede algo? –preguntó inquieto.

-No, nada –respondió meditabunda.

-Hiro no está, pero… si quieres puedes hablar conmigo.

-Muy amable de tu parte.

-Hiro, él… se toma muy en serio su trabajo.

-Lo sé.

-Por la forma en que habla de ti, intuyo que te quiere mucho.

-¿Te ha hablado de mi?

-Algunas cosas…

-No le creas todo –una risa discreta salió de su boca.

-Te reíste –dijo feliz el moreno-, aunque se escuchó un poco raro por la bocina.

-Le he dicho a Hiro-kun que cambie de teléfono unas mil veces.

-No quiere, dijo que es porque tú se lo regalaste.

-Tan bobo…

-Lo sé –rió alegre, seguido de la persona al otro lado de la línea-. Parece que ya estas mejor.

-Gracias.

-No hay de qué.

-Llamaré más tarde. Supongo que… hablare contigo luego.

-Probablemente.

'Ese fue el inicio de una rutina diaria. Casi podía predecir la hora exacta cuando Yashiro llamaría. Al principio no hablábamos mucho, le preguntaba cómo estaba y ella hacía lo mismo, le decía unas cuantas cosas sobre Hiro, por que imaginaba que estaba preocupada por él. Después comenzamos a hablar de temas irrelevantes cuando soltaba una pregunta tonta al azar… era una chica interesante, soñadora, por lo que había logrado captar en nuestras conversaciones.'

"No sabía mucho sobre ese chico, pero me hacía reír cuando me contaba las tonterías que llevaba a cabo con Hiro, también me hablaba sobre las cosas que hacía con Law e Izan. Era muy agradable el hablar con él, de alguna manera estaba llenando el hueco que Hiro-kun hacía cada vez más y más profundo. Pero no era solo por su ausencia, él realmente estaba llegando a interesarme… tal vez porque se le parecía un poco."

'Las llamadas seguían y seguían, tornándose más largas al poco tiempo… sin darme cuenta, ya estaba envuelto en el peculiar juego, incluso llegaba a sentirme intranquilo cuando era Hiro quien lograba atender el móvil por las tardes. ¿Por qué estaba sintiéndome así? Tan…celoso.'

*Descuide por completo a Hiro-chan, pero no me daba cuenta. Hablaba menos con ella que al principio, por lo general esperaba que fuera ella quien me llamara y no era yo el que lo hacía. Estaba muy ocupado enfocándome en subir peldaños en la escala del poder, me había obsesionado con la idea… ya era un poco tarde cuando me di cuenta, no podía culparlos.*

'Cierto día Hiro se quedó en casa a dormir, era mitad de semana y nos habíamos desvelado mucho la noche anterior, se nos hizo tarde y salimos apurados para poder llegar a tiempo a clases. Ese mismo día regrese temprano y dormí toda la tarde como una piedra. Caída la noche, un sonido familiar me despertó. La tonada del celular de Hiro resonaba con fuerza en mi habitación, al principio creí estar soñando, pero me di cuenta que no era así. La música seso y enseguida volvió a tocar, lo busque por todos lados hasta encontrarlo… era ella.

No supe por cuantas horas hablamos, tampoco recuerdo concretamente sobre que o porque alargamos tanto la temática. Hubiera dado un brazo por escuchar su verdadera voz. No sabía su verdadero nombre, y no quería preguntarlo, así como tampoco ella sabía el mío, ¿la razón? Sencilla, era la novia de mi mejor amigo y yo… solo quien contestaba las llamadas en su ausencia.'

*Me detuve antes que pudiera saber que estaba ahí, escondiéndome tras la pared mas aledaña a él. El altavoz estaba encendido, posiblemente las bocinas ya habían llegado a su fin. No era una plática comprometedora, pero conocía bien a Hiro-chan, y a través de esa distorsionada voz podía notar los matices que llegaron a preocuparme. Ace ya no era alguien sin importancia en su vida.

La sonrisa de Ace estaba puesta de oreja a oreja mientras hablaba con ella. Escuchaba la conversación, hablaban sobre cosas que ni siquiera Hiro-chan me había dicho a mí, ¿un perro? ¿Desde cuándo tiene un perro? ¿Fue a Sapporo con sus amigas y no me lo dijo? ¿Y por qué a él sí? Suspire profundamente y decidí salir de mi escondite. Ace me miró neutral, como si no estuviera pasando nada, ¿es que a caso no se daba cuenta? Me devolvió el teléfono y nos dejo solos… claro que se daba cuenta.*

-Izan, ¿Estas despierto? –Preguntó Hiro quien entreabría la puerta de la habitación de su amigo.

-Sí, pasa. ¿Qué sucede?

-Quiero contarte algo –tomó asiento en sobre la cama, donde también estaba Izan.

-Claro.

-Sabes, creó que a Ace le gusta Hiro-chan.

-¿Qué estás diciendo? Eso no es posible –dijo con desdén, no creyendo lo que el moreno le decía.

-No estaría tan seguro.

-Aguarda un segundo. Explícate.

Brevemente le comentó sobre el encargo que había dejado en Ace, como fue haciendo a un lado a Yashiro por su ambición y lo largas que se habían tornado las llamadas al revisar los registros.

-Es obvio que Hiro-chan también comienza a interesarse en él –Habló Izan.

-¿Tú crees?

-Si no, dime ¿por que sigue llamando cuando sabe perfectamente que no contestaras?…

'Terminé inevitablemente con Nojiko. Porque no iba a quererla como debía, además, estaba otra persona en mis pensamientos. Le hablé francamente, sin decir nombres, ella lo entendió perfectamente; si algo admiraba de Nojiko era su madurez. Fue un alivio para mí que termináramos en buenas condiciones y conserváramos nuestra amistad.'

"Supe que algo andaba mal conmigo cuando una tarde, en lugar de que Ace atendiera el móvil (como regularmente lo hacía) fue Hiro-kun; sentí decepción y… me asusté. No sabía que me estaba pasando, porque estaba pensando tanto en su desconocido amigo."

'Me sentía muy mal por lo que estaba sintiendo. ¿Cómo podía ver a Hiro?... Me gustaba su novia. Estuve pensando mucho en lo absurdo que era, ni siquiera la conocía, solo habíamos hablado durante un par de meses, pero en sí, no sabía nada de ella. Decidí que antes de ponerle fin a esos sentimientos, le contaría la verdad a Hiro.'

-¿No están muy pesadas? –Le preguntó Ace a Hiro desde lo arriba de una escalera, mientras dejaba caer una caja de cartón.

-No mucho –puso la caja en el suelo-. Ese cretino de Bramenko, cuando dijo que tenía trabajo para nosotros no imagine que fuera el mover estas cosas –se quejó al observar las grandes pilas.

-Fue tu culpa, aceptaste sin preguntar –tiró otra hacia abajo.

-Tú tampoco lo hiciste.

Siguieron repitiendo la acción unas veces más, Ace pensando en cómo abordar el tema. Cuando finalmente se decidió, dejó de tirarle los objetos.

-Oye Hiro, quiero hablar contigo de algo –dijo seriamente.

-Te escucho –respondió en lo que acomodaba las cajas en el piso para hacer más espacio.

-Es sobre… Hiro-chan.

-No quiero saberlo Ace –dictaminó firmemente.

-Pero es importante.

-¡¿Crees que no lo sé?! –le gritó, sorprendiendo al pecoso.

-Nunca fue mi intención… solo pasó.

-Lo hecho, hecho esta –dijo con paciencia.

-¿Por qué tomas esa actitud tan pasiva? Me molesta, lo mismo haces con Law –bajó de un brinco hasta su amigo.

-¿Qué se supone que diga? –lo miró a los ojos.

-Algo, insúltame, yo que se…

-Sí que eres un sujeto gracioso –rió.

-Quería decírtelo de frente.

-No harías algo tan cobarde. Estoy seguro de que no me traicionarías.

-Nunca…

-Por eso no me atormenta. Te enamoraste y ya… a cualquiera le pasa.

-Estamos hablando de…

-Hiro-chan, lo sé. Apreció nuestra amistad y no dejaré que se arruine por esto.

-Me dejas sin palabras.

-Una vez alguien me dijo que lo que está destinado a ser para ti, será tuyo no importa lo que pase.

-Creamos en eso –sonrió el pecoso.

'Después de eso dejé de contestar las llamadas.'

"Dejé de marcar por las tardes."

*Dejé de olvidar el celular.*

"Las cosas poco a poco recobraron su curso normal. Hiro-kun fue más atento conmigo, aunque en ese tiempo no sabía la verdadera razón, tenía por primera vez un rival… y era su mejor amigo. Me fui olvidando de Ace… lentamente; después de todo, la persona a la que siempre había amado incondicionalmente era Hiro-kun."

'Me sentía un poco melancólico y feliz al mismo tiempo, por el cambio de actitud en Hiro me di cuenta que las cosas estaban mejorando entre él y su novia. Extrañaba esas conservaciones vespertinas, pero no podía hacer nada al respecto, mi decisión había sido mantener nuestra amistad más allá de una mujer; pero era difícil… aunque lo supere en esa última llamada.'

-Hola –respondió Ace un poco afligido.

-Hola –musitó Shiro.

-Hace mucho tiempo que no hablábamos…

-Un mes, más o menos…

-Disculpa si te molesta que atienda, es solo que Hiro…

-No –lo interrumpió apresuradamente-. No es ninguna molestia.

-Bien, le diré a Hiro que te llame en cuanto termine de bañarse.

-Gracias. Cuídate.

-Hiro-chan… -la llamó antes de que colgara. No estaba 100 por ciento seguro de lo que iba hacer, sin embargo, era una duda que necesitaba quitarse de la mente.

-Dime.

-Si yo… -hizo una breve pausa. Tomó aire para juntar valor- si yo te dijera que… me gustas, ¿qué responderías?

Las palabras del moreno la dejaron sin habla ¿debería de tomarlas como una simple suposición? ¿O realmente se lo estaba diciendo en serio? Se tomó su tiempo para contestar la pregunta.

-Supongo que, diría que aprecio tus sentimientos, pero… yo amo a otra persona. Lo siento.

-Justo como pensé –contrario a lo que pudo imaginar, su voz se escuchaba calma y hasta un tanto feliz-, dejo a Hiro en tus manos, se que los dos serán muy felices.

-Cuídalo por mí mientras este en Osaka, por favor.

-Descuida.

-Supongo que ésta será nuestra última conversación ¿no?

-Así es…

-Algún día tal vez nos veamos… hasta entonces, desconocido.

-Hasta entonces…

"Mentí, le mentí a él y me mentí a mi misma… si hubiera sido otro momento, no, mas bien, si hubiera sido otra persona, abría respondido lo que le dije sin tener que pensarlo, pero ciertamente Ace no me era indiferente… aunque tratara de olvidarlo por completo, siempre había algo que no me dejaba hacerlo. Estaba segura que amaba a Hiro-kun, pero, si lo amaba tanto como creía, ¿Por qué él había llegado a gustarme?"

*No tocamos más ese tema. Me hice el ciego mientras pude y solo había una razón para ello: miedo. Tenía mucho miedo de perder a Hiro-chan, aunque también estaba consciente de que todo podía pasar aun habiendo, entre comillas, solucionado el problema.

Tenía un presentimiento en mi mente, motivo por el cual rondaban ciertas cuestiones en mi cabeza, estaba frente una bifurcación y debía tomar un camino, ambos muy buenos, pero totalmente diferentes. Me preguntaba muy a menudo que debía hacer en caso de que pasara "eso" ¿Cuál de los dos elegir? Y sobre todo ¿Cómo hacer para que ocurriese? Si llegara a pasar "eso"…*

-No creo que sea buena idea hacerlo solo nosotros –dijo Law para los otros dos morenos.

-¿Qué sucede? ¿A caso no crees que somos lo suficientemente fuertes como para lograrlo? –lo cuestionó el pecoso.

-Sera una gran oportunidad, si la información es correcta, Teach tiene un pequeño centro de operaciones en esta serie de bodegas –dijo Hiro muy confiado.

-Y si está ahí como afirman ¿no creen que estará bien protegido? No pueden lanzarse así a la deriva.

-Deja de ser tan meticuloso, hay ocasiones en donde solo se debe de seguir el instinto –se defendió Ace.

-Por lo menos deberías de pedir apoyo.

-Para eso estas tu ¿No, Law? –Le sonrió Hiro.

-Como quieran –dijo resignado mientras se acomodaba su Nodashi.

-Le daremos un buen golpe a Teach esta noche –habló Ace en tono muy victorioso.

-Andando entonces –lideró el paso Hiro, descendiendo de la colina.

-Law –lo llamó Ace- Quiero que cuides la espalda de Hiro.

-No tienes por qué decírmelo.

-De seguro la pelea será intensa, sabes que él se deja llevar incluso más que yo.

-¿Sabes dónde te estás metiendo? Portgas.

-No hay de qué preocuparnos –le sonrió, siguiendo el paso de su compañero.

«Esos dos estaban completamente seguros de lo que íbamos a hacer, como tenían tanta confianza y a decir verdad siempre resultábamos victoriosos, traté de no preocuparme más de la cuenta.

Según la información que Ace había recibido, la serie de bodegas cercanas al puerto de Minato eran comandadas por el grupo de Kurohige, el dolor de cabeza de Newgate y con el que Ace parecía tener un problema personal. Ese sujeto los había traicionado poco después de que Ace ingresara a trabajar para Shirohige, ahora se encargaba de sabotear todos los negocios de Newgate… decir que Portgas lo odiaba era muy poco.

Se suponía que no debía de haber tantas personas dentro y que solo uno de los hombres más confiables de Teach estaría presente, Laffyte. Ambos querían sorprenderlos y así acabar con él, sin duda alguna sería una gran hazaña si la misión resultaba exitosa.»

*Law cortó el candado de la puerta principal con su Nodashi, aparte de excelente combatiente cuerpo a cuerpo era un extraordinario espadachín. Entramos a la primera sección de las bodegas, había alrededor de 15 hombres, los cuales cesaron sus actividades al vernos entrar. Rápidamente desenfundaron sus armas, nosotros buscamos protección detrás de los contenedores de metal que estaban a la vista.

Tanto a mí como a Ace no nos agradaba la idea de tener que matar a las personas, tampoco el usar armas de fuego, sin embargo, había situaciones en donde era necesario el implementarlas, aunque por lo general usábamos nuestros puños, hiriendo de gravedad para dejar fuera de combate a los sujetos. Por otra parte, Law era menos "considerado" con sus rivales, desde que trabajábamos para su familia había sido así, tal vez porque le enseñaron a ser como ellos.

El primero en salir al ataque obviamente fue Ace, aprovechando la inicial distracción que había generado, Law y yo salimos, tomando por sorpresa a nuestros oponentes; brazos y piernas rotas o dislocadas, tajadas al azar en zonas criticas, caída inconscientes por golpes en la nuca, costillas rotas, básicamente en eso nos basamos para enfrentarnos al primer grupo.

Los refuerzos de ellos llegaron y nos vimos obligados a retroceder, no sin antes tomar algunas armas para nosotros. Gracias al cielo, mis dos compañeros eran unos maestros estrategas, rápidamente idearon un plan para sobrevivir a la oleada de individuos que comenzaban a llegar, sinceramente eran más de lo que teníamos contemplado.

Disparamos a las tuberías de vapor que corrían por los laterales del cuarto, el gas comenzó a llenar todo, impidiendo la vista de largo alcance. Los tres nos posicionamos en zonas adecuadas, emboscándolos en tres direcciones. Acabábamos con uno y cambiábamos de posición, teniendo mucho cuidado de no ser alcanzados por alguna bala. Uno por uno los acabamos hasta dejar fuera de combate a todos. Salimos de la primera bodega.*

'Law me dejaba sin palabra siempre que peleaba a nuestro lado, no por nada era nuestro mejor refuerzo. El filo de la hoja de su Nodashi partió elegantemente el arma que nos apuntaba recién pisando el pasillo que conectaba la primera con la segunda bodega. Corrimos por el estrecho camino hasta llegar a la entrada del segundo cuarto, obviamente nos estarían esperando ahí.

No eran tantos como en la primera parte, pero obviamente no se trataban de simples obreros. De cuerpos grandes y corpulentos los 5 hombres de aspecto hostil embistieron contra nosotros sin dudarlo un segundo. Apenas y libre el primer golpe que uno de ellos me lanzo, rodé por el piso unos cuantos metros y me levanté enseguida para iniciar mi ataque. Eran muy fuertes, como lo esperaba. Mis puñetazos parecían revotar en su musculoso cuerpo.

Cuando iba con todo contra uno, alguien me tomó del cuello, me asfixiaba y por más que intentaba quitármelo de encima no podía. Mi anterior oponente se acercó y comenzó a golpearme en el estomago, recuerdo aun vivamente esos golpes. No tenía mucho tiempo hasta que desmallara por el brazo que rodeaba mi garganta, así que debía hacer algo. Cuando el sujeto que me golpeaba se acercó lo patee con fuerza con ambos pies, el impulso que generó hizo que tanto él como nosotros retrocediéramos. Nos fuimos de espaldas y por fin logré liberarme.

Hiro ya había acabado con uno de los dos que tenia para él y a Law no le parecía ir tan mal. En ese breve momento que fije mi vista en Trafalgar algo me golpeó, haciendo que callera nuevamente al piso. El rival de Hiro lo había lanzado contra mí, ese golpe logró lastimarme las costillas un poco. Ambos nos paramos con dificultad, al parecer él había salido menos lastimado que yo. Tres sujetos se acercaban ante nosotros.

Con el puño en frente se abalanzaron hacia los dos, esquivamos el ataque y corrimos hasta encontrarnos las espaldas. Si uníamos fuerzas podríamos acabar con facilidad uno a la vez. Hiro siempre sabía lo que pensaba, no necesitaba de palabras para entender lo que quería hacer al momento de pelear. Nos fuimos contra el del extremo izquierdo, aprovechando nuestra agilidad como dúo, me moví hasta su espalda golpeando su cuello, Hiro hábilmente le mostró porque sus ganchos eran tan reconocidos. Uno menos.

Claro que Law también quería unirse a nuestra fiesta, ya había terminado con el suyo e instantáneamente se fue contra otro. Antes de que Hiro o yo pudiéramos acertar nuestro golpe un brote de sangre salió desde la espalda del sujeto, cayendo de frente contra el piso y revelando detrás de él la sonrisa tan peculiar del conocido "cirujano de la muerte". No hace falta decir que el último de ellos fue vencido en un abrir y cerrar de ojos por los tres.'

-Hay dos caminos –dijo Ace al momento que se detenía en la bifurcación del pasillo.

-¿Qué hacemos? –preguntó Hiro.

-Yo iré por la izquierda. Law y tú vayan por la derecha.

-¿Crees que es buena idea el separarnos? –lo cuestionó Law.

-Estamos a nada de atrapar a Laffyte, hasta ahora no ha sido un verdadero reto.

-Algo sigue sin gustarme –se volvió a quejar el doctor.

-Podemos hacerlo. Ace ten mucho cuidado, si encuentras a Laffyte avisamos –dijo Hiro.

-Lo mismo va para ustedes.

«Hiro y yo seguimos nuestro camino, él parecía muy confiado por como las cosas habían resultado hasta el momento, además tenía una fe ciega en Portgas, así que si él decía que todo saldría bien creía en eso.

Al final de alguno de los caminos estaría el hombre de Kurohige esperándonos, lo sabíamos, el problema era quién de los dos iba ser él que lo encontrara. Topamos pared y en cambio de una puerta encontramos un bajada hacía un subterráneo. Mientras descendíamos, por las paredes, parecía escucharse lo que era el mar chocar contra el muro. El túnel estaba iluminado tenuemente por alguna que otra lámpara. En cada paso me preguntaba qué era lo que estaba ocurriendo con Ace. Mala idea el habernos separado.

El ruido del andar de alguien detrás de nosotros solo indicaba que nos estaban siguiendo, probablemente para acorralarlos. El pasillo no daba mucha apertura a que pudiéramos escapar o pelear adecuadamente, de hecho, ni siquiera podía blandir mi espada sin que inevitablemente chocara contra la pared. Tres hombres aparecieron por donde habíamos entrado, nos apuntaban con, no sé si decir exagerada o precavidamente, con una bazuca. Por supuesto que teníamos que rendirnos.

Nos llevaron al final del corredor, cuando abrieron la puerta nuestras caras de sorpresa no tenían descripción alguna. No era Laffyte quien estaba en ese centro de operaciónes, si no que era el mismo Teach en persona. Lo primero que me vino a la mente fue "una trampa", y los tres habíamos caído completamente en ella. Kurohige conocía muy bien a Ace y sabía por lo tanto que en cuanto se enterara que alguien de sus hombres tenia movimientos en Osaka iría tras él; lo estaba cazando, le tiró carnada y el muy estúpido la pesco.»

-Esperaba que fuera Ace quien viniera pero mira nada más –dijo el gordo. Se echó a reír-. Tú debes de ser Hiro, el chico que tantos problemas me ha causado junto con Hiken.

-Por fin nos vemos las caras. Diría que es un placer, pero, no es al caso –respondió mordazmente Hiro.

-Ace te ha enseñado varias cosas –comentó un poco molesto-. ¿Y tú quien eres? –le preguntó al otro moreno.

-Trafalgar Law –contestó en completa seriedad.

-¿Trafalgar? Me suena ese apellido.

-De los hermanos del norte ¿cierto? –se metió alguien de entre la multitud.

-Vaya, vaya –dijo con sorpresa Kurohige-, no esperaba tener de enemigos a ellos…

-El que este en este lugar no tiene nada que ver con mis hermanos. Es voluntad propia.

-Pues esa voluntad viajara en pedazos de regreso al norte –el gordo desenfundó una pistola y le apuntó.

-No lo quieres a él –se interpuso Hiro en medio de los dos-, tus rivales directos somos los hombres de Shirohige.

-¿Qué estás haciendo Hiro?

-No es tu pelea Law, no voy a dejar que te suceda algo.

-Déjate de bromas, no necesito que me defiendas.

-Oh que lindo. Pero no importa, igual los mataré a los dos. Al único que quiero vivo es a Ace.

-Hiro, ¿recuerdas aquella vez en Shinjuko?

-Como olvidarlo –sonrió- me disloque el hombro.

-Esta vez ten más cuidado –musitó.

«Me agache y con una patada al ras del suelo tumbé a Hiro, él rodo como tronco hasta un lugar seguro, yo escape apenas de las balas, refugiándome tras unos tanques. Algunos de los disparos me rozaron el brazo derecho y la pierna izquierda, no estaba muy seguro de la condición de Hiro. Teníamos pocas posibilidades de salir de ahí, yo estaba herido y sangrando, además de que solo existían dos salidas: una que era por la que previamente habíamos entrado y la otra era una compuerta que al parecer conectaba con la bahía.

Lo que parecía una explosión en la zona de arriba retumbo todo el sótano, ¿habría sido Ace? Quien fuera, le estaba muy agradecido por el breve instante de confusión que generó entre los hombres de Teach y él. Corrí hacia el tipo más cercano a mí, lo derrumbé y logré quitarle su arma, volví a esconderme un poco más cerca de donde Hiro estaba, desde ese ángulo podía cerciorarme de que nadie se acercara hasta donde él… lo que me preocupaba era que no había salido, tampoco decía nada.

Dispararon hacia donde yo estaba, una y otra vez, pero no lograrían atravesar el muro que me salvaguardaba, entonces, rápido entendí que su objetivo real no era yo, si no Hiro. Escuché unos 5 disparos en otra dirección, estaba preocupándome en demasía.

Las detonaciones cesaron cuando de nueva cuenta otras se hicieron presentes provenientes del lado donde Hiro se encontraba, por fin daba señales de vida. Logré salir para disparar yo también. Me estaba quedando sin balas, posiblemente me restaban alrededor de 4 disparos. Decidí moverme para llegar hasta Hiro. Agoté mis últimas municiones en el intento.

Estaba sosteniéndose el costado izquierdo con la misma mano, la cual tenía un color rojo oscuro escurriendo, también había un charco de sangre sobre sus rodillas; perdía líquido vital muy rápido, posiblemente cuando escapamos por primera vez alguna bala termino por herirlo, pese a todo, tenía un semblante tranquilo.»

-Hiro, déjame ver.

-No es nada, solo un rozón.

-De serlo no estarías perdiendo tanta sangre –trató de quitar la mano de su compañero pero él se lo impidió.

-Hay que… concentrarnos en abrir la compuerta. Es nuestra… única oportunidad de salir –su entrecortada voz hacia alarde de la magnitud del problema en su cuerpo.

-¿Te quedan balas?

-Un disparo…

-Suficiente.

«El botón que abría nuestra ruta de escape estaba a unos 12 metros de nuestra posición actual y favorablemente tenía un buen ángulo de disparo. Pero no todo era tan fácil, debíamos primero acércanos a la compuerta, que se localizaba a unos 7 metros de distancia, el problema radicaba en que nos era imposible de momento llegar hasta allá sin que nos dispararan, pues la zona estaba desprovista totalmente de algún refugio.

Una segunda explosión hizo alarde en el sótano, esta vez con mucha más potencia, tanto que el techo que cubría esa sección de la bodega comenzó a derrumbarse, las paredes se estaban cuarteando, señal de que no resistirían otro ataque más. Mientras todos nos tambaleábamos por la conmoción que, alguien o algo, estaba causando, aprovechamos para tratar de llegar a la compuerta.

Hiro estaba muy herido, aun así resistía con mucha valentía. El techo seguía desplomándose, yo debía disparar al botón para abrir la puerta y justo cuando estaba a punto de hacerlo alguien me empujó hacia un costado. Cuando logré recuperarme de la caída miré a Hiro debajo de un trozo de concreto, me había protegido al estar distraído cuando estaba apuntando.

Corrí hasta él y con mucho esfuerzo pude mover el pedazo que había caído sobre su lado derecho, recibió un golpe muy fuerte en su espalda y el hombro. Intenté levantarlo pero su grito de dolor me hizo desistir. Y como si eso no fuera lo peor, los hombres de Teach se acercaron a nosotros.

¿Qué demonios estaba haciendo Ace y por qué no venía para ayudarnos? Apreté mis puños con mucha fuerza, no tenía ni una vaga esperanza de que pudiéramos salvarnos. Hiro con mucha dificultad se puso de rodillas a mi costado, mirando con sumo desprecio a Kurohige, quien a diferencia de nosotros, parecía estar disfrutando del espectáculo.

Las dos cosas pasaron al mismo tiempo, no supe ante que reaccionar primero. El sonido de la puerta principal derrumbándose estrepitosamente o el sonoro disparo proveniente del arma de Teach. Por primera vez me quede estático, acartonado por todo lo que estaba pasando.

Marco en compañía de Vista, Izou, Bramenko, Atomos, y Thatch entraron a la habitación, instantáneamente Kurohige supo que estaba en completa desventaja, así que ordenó a los hombres que le acompañaban enfrentar a los hombres de Shirohige y obviamente él escapó de la escena por un pasadizo escondido. Miré a Hiro en el piso, en un mar de sangre, inconsciente. Hice todo lo que estaba en mis manos hasta que al fin llegamos al hospital.»

° Para cuando yo llegué Hiro ya estaba en la sala de operaciones, tenía un disparo en el hígado y en el riñón, también varias fracturas. Estaban presentes algunos hombres de Shirohige además de Ace y Law; totalmente indescriptible el semblante de ambos. Me quedé parado en un rincón, como todos, esperando que el médico saliera y nos dijera que todo estaría bien.

Transcurrieron alrededor de unas 5 horas desde la entrada al quirófano, imaginaba en mi mente como era que aquellos dos se sentían por la situación en la que estaban. Me acerqué a Law para hablar con él, pero en eso el doctor hizo su aparición en la sala de espera. Hiro había perdido mucha sangre, además sus heridas eran graves, y a pesar de que la operación resulto exitosa, el estado en el que se encontraba era muy delicado y que posteriormente necesitaría otra operación… lo más desalentador fue cuando dijo que existía la posibilidad que no lo lograra.

Sentí un hueco en mi estomago, como todos mis huesos parecían ser de gelatina, mi mente quedó en blanco por quien sabe cuántos momentos; cuando recobre la cordura lo primero que miré en la extrañamente helada habitación fue la dura mirada que tanto Law como Ace se dirigían, ninguno dijo nada y ambos tomaron caminos diferentes. Tomé asiento en una silla que estaba por ahí y clave mi rostro en mis manos… todo era una pesadilla.

Ya había pasado un día desde el accidente de Hiro, él aun no despertaba, así que mi tención aumentaba con cada minuto. Como si eso no fuera suficiente, mi celular comenzó a vibrar, mostrándome algo que no había considerado hasta la fecha: Hiro-chan. Temblé con desesperación, ¿Qué le iba a decir? Simplemente no podía informarle que Hiro estaba al borde de la muerte. No contesté la llamada, inmediatamente después busqué a Law. Acordamos mentirle hasta que Hiro se recuperara.°

-¿Law, sabes algo de Hiro? –Preguntó con preocupación- Hace dos días que trató de comunicarme con él pero no puedo.

-Tuvo una misión fuera de la ciudad, como fue todo tan deprisa olvido varias cosas –respondió tranquilo y natural.

-Ya veo… ¿sabes cuando regresa?

-No. Pero espero que sea pronto –dijo con un tono de desasosiego.

-Yo también.

-Hablaremos luego. Es posible que no atienda todas tus llamadas, estaré algo ocupado.

-¿También vas a dejarme? –Le reclamó. "dejarme" que palabra tan más acertada, pensó Law.

-Nunca haría eso…

° En tarde del segundo día Hiro despertó, estaba muy débil y no permitían que pasáramos a verlo, por lo menos era una suerte saber que ya había despertado. Estaba tan cansado, prácticamente solo había dormido como 4 horas en total durante todo ese tiempo, aunque no solo era yo, Ace y Law tampoco de despegaban del hospital.

Me preocupaba mucho lo que estaba sucediendo entre ellos, sus miradas llenas de un sentimientos indescriptible cada vez que se encontraban, de sus bocas no salía ni una sola palabra para el otro, de hecho, todo el tiempo que yo había estado ahí, no se habían dicho absolutamente nada, ni por lo menos un reclamo. Figuraba en mi mente lo culpables que ambos se sentían.

Por la noche una de las enfermeras que atendía a Hiro-kun vino hacia nosotros, sorpresivamente pregunto por mí, diciendo que Hiro quería verme. Mis piernas temblaron cuando pasé al cuarto oscuro, apenas iluminado con una lámpara en una esquina, un poco cerca de la cama de mi amigo. Me senté a su lado y tome su mano, el nudo en mi garganta se hizo presente pero resistí; verlo en esas condiciones era muy doloroso.

Llevó su mano al rostro y apartó el respirador que cubría su nariz y boca. Miré sus ojos, que ya no me parecían tan azules como antes, lucían grises y opacos. Mi ser se inundo de tristeza ¿por qué él tenía que estar ahí y no otro? Escuché apenas audible que su voz susurro algo, pero no entendía. Lo sentí respirar un poco más profundo poniéndose de nueva cuenta el respirador, volvió a apartarlo y me sonrió apenas notoriamente. °

-Ne…cesito… un… favor –dijo Hiro, susurrando mínimamente audible.

-Guarda tus energías, cuando estés mejor te hare todos los que tú quieras.

-No…

-Hiro –Le llamó la atención.

-Quiero que…Hiro-chan…se en…encuentre…con…Ace –terminó apenas y volvió a color el respirador.

-¿Qué? No entiendo ¿Por qué? –preguntó confundido. Hiro volvió a quitarse el aparato.

-Mo…moriré… y ella…

-Basta, no vas a morir.

-No quiero… que termine… con cualquiera.

-Vas a recuperarte y estarás con Hiro-chan de nuevo.

-Ace… él puede…hacerlo.

-¿De qué hablas? Déjate de bromas, no es el momento.

-Nunca… se… enamorará de… Law –tomó aire-. Él es muy… realista…para… Hiro-chan.

-¿Estas eligiendo por ella?

-Ocupa alguien… que la haga… soñar… ilusionarse…

-Pero…

-Y ese… es Ace.

-Eso nunca pasará, cuando Yashiro sepa la verdad jamás podrá aceptar eso, aunque se haya enamorado antes de Ace, es una locura Hiro. Además, deja de darte por vencido tan fácilmente –lo regaño.

-Prométeme… que… ayu…darás… a que… se conoz…can –cada vez le era más difícil hablar.

-Hiro, yo…

-Pro…me…telo.

-Saldrás de esta habitación, de este hospital, con vida y nos reiremos de las estupideces que me estas pidiendo –dijo en una mezcla de risa y llanto-. Pero lo prometo. Hare que Hiro-chan y Ace se conozcan algún día.

-Gracias –susurró y volvió a sonreírle.

° Tenía muchas emociones en mi interior, tantas que no estaba seguro de cual atender primero. Necesitaba que todo eso parara de una buena vez, terminar con la angustia que me consumía.

Perfectamente recuerdo que hora era, acababa de verlo en mi celular, 8:37 pm. El médico que atendía a Hiro-kun se acercó a la sala, nos miró a todos antes de emitir su anuncio. Los que estábamos presentes lo rodeamos y escuchamos lo que tenía que decir. No hay palabras para expresar lo que sentí cuando lo escuché, fue como si todo se hubiera derrumbado a mí alrededor… Hiro había muerto.

No sabía qué hacer, decir o pensar, me mantuve estático con la mente en blanco. En cuanto el médico se marchó, el caos contenido entre esos dos se desató con mucha cólera. Ace se le fue encima a Law, le dio un puñetazo en la cara tan fuerte que hasta yo pude sentirlo, lo acorraló en la pared sujetándolo por la camisa, nadie de los que estábamos ahí hizo algo al respecto ante la pelea. °

-¡Tenias que protegerlo! ¡Te lo dije! –Le gritaba Ace a quien tenía atrapado.

-¡Fuiste tú quien nos metió en ese lugar para empezar!

Law golpeó también a Ace en el rostro, haciendo que retrocediera y sin darle oportunidad a que alzara la vista y sin importarle que también estaba lastimado le dio un golpe en el estomago que lo hizo caer de rodillas.

-Tú eres su superior, ¿por qué no estuviste ahí?

-¿No eras tú el que siempre decías que cuidarías que no le sucediera nada a él? Confíe en ti.

° Nunca había visto tanta ira en los ojos de Ace. Tiró al piso a Law y desquiciado como jamás pensé verlo dejó caer su rabia contra él, no dejaba de golpearlo, una vez tras otra sin piedad. Ni Thatch, Marco o yo se lo quitamos de encima, yo por mi parte seguía en Shock, no estaba razonando que de seguir Ace así terminaría por matar a mi amigo.

Para nuestra suerte Sabo llegó en compañía de Luffy, los dos se apresuraron a separar a su hermano de Law. Ace quería aferrarse a su ex compañero para seguir con su descarga de frustración, pero Sabo lo abrazaba y no lo dejó llegar hasta él, en eso, Marco intervino también ayudando al rubio; por otro lado Thatch y Luffy se llevaron a Law. Ahí fue cuando ambos decidieron romper con la amistad que alguna vez se tuvieron.

Obviamente Shirohige se encargó de todos lo necesario para preparar el funeral de Hiro, yo me tuve que ver como intermediario entre los hombres de Newgate y Law; acordamos que lo sepultaríamos en Osaka y no en Sapporo. Lo difícil venia a continuación… decirle a Hiro-chan la noticia. Law me dijo que él sería quien le informara. Previamente habló con el padre de Hiro-chan para que estuviera al pendiente de la reacción de ella, de todos, probablemente sería quien más sufriría por la pérdida de Hiro-kun. °

-¡Hola! –Coreó feliz- ¿Por qué no me habías llamado?

-Hiro-chan… -dijo con aflicción.

-¿Pasa algo? ¿Por qué tu voz suena tan amarga?

-En verdad lo siento mucho.

-¿De qué estás hablando Law? No entiendo…

-Te fallé, ojala y puedas perdonarme…

-¿Fallarme? ¿En qué?

-Quisiera estar en persona para decírtelo, se que este no es la forma correcta, pero no puedo viajar hasta allá…

-¿Por qué andas con rodeos? No es usual en ti –dijo con preocupación.

-Lo sé. Pero no es fácil lo que tengo que decir.

-Estas asustándome…

-Hiro tuvo un accidente…

-¡¿Está bien?! –Preguntó alarmada.

-Él… murió.

-Déjate de bromas –rió nerviosa-, no van contigo…

En esos momentos, un hombre alto y robusto, con grandes patillas blondas entró a la habitación donde se encontraba ella. Yashiro miró a su padre y su rostro de completa seriedad, afligido mientras la observaba.

-Dime que no es verdad, Law –pidió temerosa al ver los ojos llenos de preocupación de su padre puestos en ella.

-El funeral será mañana por la mañana, decidimos que sería en Osaka.

-Basta… -dijo con la voz quebrada mientras sus ojos se tornaban vidriosos.

-Lamento no haber cumplido la promesa que te hice.

La inusual aflicción de esas palabras hizo eco en el interior de Shiro, entendiendo así que, lo que su amigo le decía era verdad. Se dejó caer al piso, llorando desgarradoramente, su padre se acercó y se agachó a su lado para abrazarla. Nunca había simpatizado con ese muchacho, pero era el hombre del que su hija estaba enamorada, por tanto, conocía el dolor del que estaba siendo presa.

-Calma, todo saldrá bien –le habló dulcemente mientras acariciaba su cabello- todo estará bien.

«Como suponía, Hiro-chan no vino al funeral. Posiblemente su padre no se lo había permitido, le causaría aun más dolor del que ya tenía el estar en esos momentos. Miré a Ace a pocos metros de mí, con el mismo rostro que de seguro yo también tenía… ¿Por qué Hiro lo había escogido sobre mí? Izan no sabía que había escuchado su plática con Hiro, aunque no escuche todo lo que él decía, pero por lo que si pude de Izan entendí de que hablaban.»

'Una parte de mi se iba junto con Hiro, no despejaba mi vista de la fría lapida que tenía su nombre gravado. Fui el ultimo en marcharme del lugar. No había llorado desde que Sabo había enfermado gravemente y pensé que ya no estaría más con Luffy y conmigo. Dejé que el agua de mis ojos saliera y rodara libremente por mi rostro, que mi garganta se liberara de esa angustiosa aflicción.'

"Pasaron 3 meses desde la muerte de Hiro-kun, me sentía muy mal por no haber ido a su funeral, pero no tuve el valor para hacerlo. Pasaba horas y horas recordándolo, recostada en el pasto contemplando el cielo, siempre terminaba llorando. Para mí Hiro-kun seguía con vida, al menos en mi alma y corazón, el lazo que habíamos forjado no se rompería con la muerte, yo seguía amándolo y él murió amándome a mí, por lo tanto seguí conservando nuestra relación. Así como mi madre seguía siendo mi madre, Hiro aun era mi novio aunque no estuviera mas este mundo."

«Había visitado a Hiro-chan en vacaciones de diciembre, quería estar con ella en esos momentos tan difíciles. Lloraba mucho y eso me hacía sentir muy culpable. Le dije que regresaría a Ishikari para estar cerca de suyo, sin embargo, se negó diciéndome que estaría bien, que podía salir adelante ella sola. Acepte su petición y me marche de nueva cuenta a Osaka.

Para marzo volvía visitarla motivo de su cumpleaños, casi iban a cumplirse 4 meses del incidente. Me fue de gran alivio ver que Hiro-chan ya estaba más de ánimo, claro que había ocasiones en que le era inevitable soltar en llanto, pero, estaba bien.

Aunque todo había resultado de esa manera, mis sentimientos por Hiro-chan no habían cambiado en lo más mínimo, la seguía queriendo igual o más que antes, por lo mismo, hice algo que la molestó enormemente.

Paseábamos por aquel sendero, el mismo en el cual la había conocido hace trece años, apenas iniciaba la primavera y esta vez no había hojas en el suelo. La tomé por el brazo sin lastimarla, obligándola volver en mi dirección, no pensé si estaba mal hacerlo o no, solo lo hice, la besé. Ella me apartó con rudeza después de salir de mi sorpresiva acción, por primera vez me miró con verdadera furia en sus ojos, pude haber detenido la bofetada que me dio, pero sentía que la merecía.»

-¿Qué estás haciendo? –Lo cuestionó muy molesta.

-Un deseo reprimido.

-¿Cómo te atreves? Después de lo que ha pasado.

-Hiro-chan…

-Él acaba de morir ¿y tú vienes a esto? ¿Qué acaso no te importa?

-No dije eso –respondió molesto.

-No puedo creer que te atrevieras a faltarle al respeto a su memoria.

-Sabes bien que lo que siento por ti no cambiaria con nada.

-No quiero verte –dijo por debajo.

-Hiro…

-¡No quiero volverte a ver en mi vida! –Salió corriendo- ¡Y no te atrevas a buscarme!–le gritó.

"Por esa razón terminé peleada con Law. No había sido algo realmente ofensivo, pero en esos momentos yo seguía muy sensible por lo de Hiro, y el hecho de que hiciera algo como eso solo me hizo pensar en que él no valoraba la amistad hacia él.

Pasaron un par de meses, tal como se lo había pedido, Law dejo de buscarme. Sabía que Izan de seguro le hablaba de mi, pero ambos nos negábamos a establecer contacto nuevamente. Estaba muy triste, más porque después comprendí que había actuado como una tonta, quería disculparme con Law pero también tenía miedo de que él no me aceptara de nueva cuenta.

Para Mayo, antes de finalizar las clases, tomé la decisión de ir a Raftel en Osaka. Había dos motivos muy importantes por los cuales quería ir, uno era obviamente para buscar a Law y pedirle disculpas y el segundo y principal era estar para el aniversario de la muerte de Hiro. Hablé con mi padre, me costó trabajo convencerlo en dejarme ir, pero en el fondo entendía que hacer eso era algo importante para mí.

Tenía mucho miedo de ir a Osaka, significaba mucho para mí, debía recuperar mi amistad con Law y pararme por primera vez en un lugar en el que no quería creer. Me resultaba muy difícil. Arreglé toda la documentación para mi intercambio y le pedí a Izan que buscara un departamento en el cual pudiera quedarme. No quería pisar esa ciudad hasta que tuviera forzosamente que irme."

° Hiro-chan me pidió buscar un lugar para quedarse. Estaba muy sorprendido de que decidiera venir a Osaka, lo cual, era una gran ayuda para llevara a cabo la petición de Hiro-kun. La hermana de Nami, Nojiko, se iría de intercambio entrando el próximo semestre, así que consulte con ella si podía aceptar a Hiro-chan, a Nami le encantó la idea puesto que no quería estar sola. No pudo haber sido más perfecto, pese a todo, si me lo preguntaban, no estaba de acuerdo con la idea de emparejarla con Ace. Pero bueno, yo había prometido que haría que se conocieran, e inevitablemente, estando con Nami, conocería a Portgas, fuera de eso, no pensaba meterme más entre lo que llegara a pasar. °

"Poco tiempo antes de irme, pensé mucho en lo triste que estaba y en que si podría superar del todo la muerte de Hiro-kun. Tomé la decisión de tratar de enamorarme de Law, le había prometió a Hiro que lo amaría solo a él y por siempre, pero algún día me vería forzada a necesitar alguien a mi lado, entonces, si tenía que elegir, podría ser Law… a Hiro nunca le molestó el hecho de que estuviera enamorado de mi, por ello, si lograba enamorarme de Law, no me sentiría tan culpable que querer a alguien más. Como último, antes de mudarme a Osaka, tatué en mi hombro derecho la letra H en honor a Hiro, quería tenerlo conmigo y que me diera valor para lo que fuera a suceder.

Sin embargo, las cosas no salieron como yo lo planeaba cuando llegué a Osaka. Me encontré con esa pared: una problemática, fuerte, amable, azabache y de agradable olor. Cuando lo conocí a Ace me recordó tanto a Hiro-kun, su forma de ser, sus palabras… era con un recuerdo vivo de la persona a la cual yo amaba. Como no quería deshacerme de la memoria de Hiro-kun y Ace me la recordaba, comencé a acercarme a él, claro que con el tiempo me di cuenta que Ace no era mi novio, que aun teniendo un aire a él, se trataban de dos personas totalmente distintas, aun así me enamore; no del recuerdo que Ace me dejaba de Hiro, si no de él mismo… de Portgas D. Ace.

Todo se volvió más conflictivo cuando me encontré con Law… no quería olvidarme de Hiro, necesitaba enamórame de Law, pero comenzaba a gustarme Ace. Pensé, ingenuamente pensé que podría controlarlo todo, pero no fue así. Estando con Law recordaba a Hiro, estando con Ace recordaba mi inclinación hacia Law, y pensando en Hiro me cuestionaba sobre mis sentimientos por Ace…

Al final herí a Law, me porte mal con Ace y traicione el amor que le había jurado a Hiro-kun.

Todo terminó en una sola cosa, nosotros cuatro, parados en ese parque… destrozando nuestros corazones mutuamente."

Cuando por fin cada uno terminó su versión de las cosas, los cuatro quedaron brevemente en silencio, Izan pasó la mirada por cada uno, las miradas de Ace y Law estaban ensombrecidas y con gestos duros, Yashiro secaba sus lagrimas con el dorso de su mano.

-¿Por qué ninguno me dijo la verdad? –preguntó Shiro.

-No era fácil –respondió Izan.

-Tu sabias todo desde un principio y no me dijiste nada… -habló para Law.

-Enterarte del verdadero motivo de la muerte de Hiro solo te afectaría más, decidimos que lo mejor era ocultarlo.

-Lamento mucho en verdad haberte causado tanto sufrimiento –dijo Ace.

-Cuando te pregunte qué había pasado entre Ace y tú respondiste que no era de mi incumbencia ¿te lo parece?

-No odio a Ace, si eso te preocupa… él lo sabe –alzó la vista al pecoso. Shiro miró a ambos.

-Yo tampoco odio a Law –metió las manos a sus bolcillos-. Para no sentirme a un más culpable por la muerte de Hiro, eche la responsabilidad sobre Law, descargue mi frustración en él injustificadamente.

-Lo mismo va para mí. No es algo que acostumbre a hacer, pero, la situación en la que ambos nos encontrábamos era desesperada, nos culpamos el uno al otro para evitar más dolor. Fue mi culpa por no protegerlo como te prometí.

-También la mía, como su superior no debí arriesgarlo de esa manera.

-Nadie obligó a Hiro-kun hacer lo que hizo… yo no culpo a ninguno de los dos –sonrió a medias-. Lo que si me molesta es que no me dijeran sobre quien era Ace, tanto tú Law como tú Izan. Me dejaron seguir con esto a sabiendas de que…

-Si te lo decía –la interrumpió Law- ¿te hubieras enamorado de igual manera de él? –preguntó con dureza para Yashiro. Al no obtener respuesta prosiguió-. Claro que sabía la verdad, sobre lo que paso entre ustedes en el pasado, sobre que lo sientes ahora… pero si yo te hubiera dicho toda la verdad cuando nos encontramos o si Izan te la hubiera dicho cuando llegaste a Osaka, jamás hubieras permitido que ese sentimiento aflorara en ti. Te conozco, y sé perfectamente bien lo culpable que te sientes por enamorarte del amigo de Hiro. Así que no vengas a reprocharme el por qué no te dijimos la verdad.

-No seas tan duro, Law –le dijo Izan a su amigo.

-Yo tampoco dije nada a pesar de que comencé a sospechar de tu identidad cuando te vi con Law…

-No sé qué hacer –se abrazó a sí misma en lo que pequeñas gotas rodaban por sus mejillas.

- Si pudiera traer a Hiro de vuelta para ti, lo haría… -comentó Ace. La miró brevemente antes de tomar la decisión de irse.

-Lo siento, es todo lo que puedo decir de momento –se disculpó Law antes de dar media vuelta y tomar rumbo.

El llanto en Hiro se hizo más profundo, se llevó las manos al rostro. Izan se quedó frente a ella, observando el dolor de su amiga.

-Izan –pronunció entre sollozos- ¿detrás de quien debería ir?