Quédate a Mi Lado

Capitulo 10

Pasillos Palacio de Gondor.

-¿Y bien?-pregunto Elrohir

-¿Y bien que?- pregunto Eldarion con voz cansada…

-¿Cómo y cuando piensas decirle a Aragorn?-

-¿Decirle que?-

-¿En verdad quieres que lo diga en voz alta?- pregunto Elrohir.

Eldarion suspiro. Ya venia esta platica venir. A los hijos de Elrond no se les escapaba nada y menos si se trataba de su único sobrino.

-No se- contesto Eldarion- Es algo que debo discutir con Legolas primero-

-Será difícil- contesto Elrohir – en especial para tu madre-

Suspiro.

-Hará todo por separarlos, ¿Pero esto ya lo sabes, no?- dijo Elrohir deteniendo a Eldarion por el brazo.

Eldarion bajo la mirada. No le gustaba hablar mal de su madre o en contra de ella. Es solo que ella era demasiado… sobre protectora, eso era todo.

-Aunque si…- comenzó a decir Elladan.

Eldarion levanto la mirada con esperanza -¿Si…?- .

- Si concluyen su lazo en cuerpo y alma, bueno… ni Mandos podrá separarlos-

Eldarion se sonrojo un poco al escuchar a Elrohir

-Aun así, Legolas debe estar deacuerdo, no quiero forzarlo- contesto Eldarion -nuestra unión no esta completa, pero para mi es suficiente-

-Pero hasta ahora te ha correspondido- dijo Elrohir simplemente mientras se adelantaba a su sobrino.

Ahora Eldarion corrió para alcanzar a su tío, talvez si los gemelos le ayudaban…

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Palacio de Gondor.

Habían pasado un par de días y por imposible que pareciera, Eldarion no había visto un solo momento a su amado elfo a solas. Siempre estaban sus padre, sus tíos o su abuelo con el. Simplemente no lo dejaban ni a luz y sombra.

Además los festejos de Yávië estaban muy cerca, y había mucho movimiento en el palacio.

Pero Eldarion respiraba de alivio al ver el que el color había vuelto a las mejillas del elfo y que cada día recuperaba las fuerzas. Así que disfrutaba el tiempo que estaban juntos, robándole miradas y sonrisas.

La mañana del tercer día, mensajeros se anunciaron. Aragorn y Arwen los recibieron en la sala del concilio, junto con Elrond.

Elrohir y Elladan se disculparon con el pretexto de quedarse acompañar a Legolas y Eldarion no tuvo mas remedio, como Príncipe heredero, a quedarse con sus padres.

El informe de los mensajeros fue breve. El Rey Thranduil había marchado a los Puertos Grises para partir a Valinor. Un mensajero de la Casa Real llevaría el mensaje, pero no aseguraban que Thranduil lo recibiera antes de partir.

Nada que no sepa ya, pensó Eldarion para su conveniencia.

Elrond solo miro estrictamente la cara atónita de su hijo adoptivo.

Una vez despedido los mensajeros, Arwen fue la primera en romper el silencio.

¡Que falta de cortesía, no nos informo de su partida…-

Como regentes de Gondor, es su deber estar informados lo que pasa en los otros reinos- interrumpió Elrond.

Pero como elfo debió…- comenzó a decir Arwen-

Como Soberano de su reino, no debe nada- interrumpió de nuevo Elrond -¿O alguna vez hicieron presencia con el? Que Legolas haya estado en su coronación no quiere decir que ustedes no tengan que presentarse como nuevos gobernadores de Gondor. Es lo esperado-

Entiendo Ada, pondré más esmero- contesto Aragorn recuperándose del reprimenda y de la confusión - La verdad es que por prestar todo mi atención a Gondor , he descuidado lo que hay mas allá de nuestras fronteras-

Aun falta mucho por hacer- suspiro Elrond- tengo confianza que podrás enderezar las cosas Ion. Y que Eldarion seguirá tu ejemplo-

Y ante esto, Arwen solo sonrió complacida y giro para ver e invitar a Eldarion a dar las gracias, pero su sonrisa de desvaneció tan pronto se percibo que Eldarion no se encontraba en la sala.

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Entrada a los Jardines de Gondor.

-¡Como te has tardado!- reclamaron los gemelos al ver llegar a Eldarion sin aliento de tanto correr.

-¡Traten ustedes de escaparse de mi madre!- contesto Eldarion entre jadeos.

-Es verdad, sinceramente no sabemos como lo lograste- dijo Elladan entre risas.

-Bueno, no pierdas el tiempo, Legolas cree que fuimos por un poco de vino- dijo Elrohir empujando a Eldarion.

Eldarion encontró a Legolas tumbado en un pequeño apartado del jardín, junto con una canasta de bocadillos y un par de libros. Al parecer los gemelos habían organizado un pequeño almuerzo.

Los Jardines eran amplios y las zonas para descansar eran muchas y variadas. Aunque al aire libre, grandes arcos y muros de piedra lo resguardaban en forma privada.

-¿Cuánto tiempo piensas estar ahí parado?- pregunto Legolas sin girar la cara.

Eldarion solo se acostó en respuesta.

-Te tomo mucho tiempo- dijo Legolas girando para perderse en esos azules ojos.

-mmm- gruño Eldarion- es imposible tener un minuto a solas contigo-

-Antes no parecías tener problemas- rió Legolas- creo que estas perdiendo el toque-

Pero Eldarion solo miro a Legolas con ternura.

-En verdad te extrañe mucho- dijo Eldarion dándole un suave beso.

-Yo más aun- contesto Legolas mientras se abrazaban.

Pronto la pasión comenzó a desbordarse, pero ahora se tomaron su tiempo en descubrirse el uno al otro.

Pero cuando Eldarion empujo sutilmente el frasquito con aceite a Legolas, la duda apareció en los ojos del elfo.

-¿Estas seguro?- pregunto Legolas con cariño- ¿sabes lo que esto significa…las consecuencias?-

-Cerraremos nuestro círculo, nos perteneceremos completamente el uno al otro- contesto Eldarion - es lo que mas desea mi corazón… ¿Tu… también lo deseas?-

Legolas tuvo que contener las lágrimas mientras daba un beso en respuesta. Había querido que Eldarion diera el primer paso.

Legolas lo preparo con mucha paciencia y cariño, se tomo su tiempo en caricias, en besos para ahogar sus gemidos, en tomar en su boca la turgente columna de carne… Cuando considero que estaba listo para el, lo miro de nuevo a los ojos.

- I mella - dijo Legolas mientras comenzaba a empujar suave pero firmemente- soy tuyo ahora -

I mella - jadeo Eldarion al sentir su carne abrirse y ser llenada por primera vez – soy tuyo ahora-

Pasaron horas pasaron amándose el uno al otro, atesorando cada minuto…

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Aposentos Reales.

Arwen no había encontrado ni a Eldarion ni a Legolas. Y sus hermanos negaban haberlos visto. Pero algo le decía que esos dos sabían más de lo que aparentaban sus caras inocentes.

Pero no importaba ahora. Lo que importaba era conocer a este extraño personaje del sur. Había puesto toda su astucia para entrevistar a este hombre sin ser ni molestada ni descubierta.

Las cosas se habían complicado un poco, con su Ada presente y las fiestas de Yávië tan cercanas, pero, al final lo había logrado.

Iris, su doncella personal, había cumplido su palabra, tanto en ayudarle en conocerlo, así como en no decir ni una sola palabra, contenta de que estaba ayudando a su reina y al Reino de Gondor.

Este era el momento ideal, Aragorn se encontraba ocupado con su Ada en asuntos de estado, Thranduil, las fiestas… y el tiempo apremiaba.

Era un hombre alto y robusto, de tez oscura. Se presento como Kreban, nativo de lejano Harad, comerciante popular en la región, y para los más conocedores, tratante de esclavos. Labor que era difícil en estos tiempos, no porque no hubiera quien deseara comprara un buen esclavo, al contrario, eran bastante solicitados y más en las tierras del sur, pero la mercancía era muy escasa en estos días. ¿La causa?, el nuevo Rey de Gondor, que aunque no se le había visto tan al sur, su solo nombre era suficiente para desanimar aun a al mas temerario traficante.

Es por eso que Kreban tenía sus sospechas, talvez todo era una trampa. Pero pronto sus temores se disiparon.

Arwen fue directo al grano. Kreban deseaba conseguir esclavos y ella quería vender uno… bueno, más bien ofrecerlo, por así decirlo, por que en Gondor, la esclavitud estaba prohibida.

Al parecer, la bonita reina tenía sus problemas, y con uno de su raza, nada menos.

Kreban se lamió los labios al escuchar que la mercancía era un elfo.

Pocos traficantes habían logrado llevar uno vivo a las tierras del sur. La mayoría morían en el camino o a los pocos días de ser vendidos… aunque eso si, a precios muy, pero muy altos.

Valía la pena el riesgo. Pero no lo dijo en voz alta, nada quitaba ser precavido.

-¿Y bien, que te parece mi oferta? – pregunto por fin Arwen.

-Mas que tentativa, mi señora- contesto Kreban con desconfianza -pero no imagino como podré llevarme mi mercancía-

-Eso déjamelo a mi. Solo necesito saber que nunca lo veré de nuevo- respondió Arwen levantándose de su sillón poniendo punto final al clandestino encuentro.

-Una vez en mis manos, sus hermosos ojos no lo verán mas- contesto Kreban con una podrida sonrisa.

-Entonces ve. Preparare todo. Debes estar listo para marchar de inmediato-

Kreban asintió de mala gana, estaba a punto de marcharse cuando la reina, como olvidando algo banal, freno sus pasos.

-¿Qué destino tendrá?...es decir… ¿será enviado a las minas o algo así?-

-Puede ser- respondió Kreban –Pero con todo el respeto que me merece su majestad, un elfo es más valorado calentando una cama, si usted me entiende…-

Arwen se tapo la boca fingiendo sorpresa, y Kreban solo sonrió en respuesta. La Reina era una bruja. Pero eso le importaba poco mientras tuviera a un elfo en sus manos. ¡Y en bandeja de plata!

Con una torpe reverencia, Kreban se despidió y se perdió entre las sombras de los oscuros pasillos.

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Jardines de Gondor.

- Debemos hablar con tus padres lo antes posible- dijo Legolas mientras se arreglaba el dorado cabello – no debemos esperar mas-

-Mañana cenaremos juntos en honor al inicio de Yáviérë, es una festividad importante para el pueblo, pero sencillamente celebrada en el palacio, pienso que es un buen momento-contesto Eldarion muy pensativo pero con una sonrisa.

-Melda- dijo Legolas abrazándolo- debes estar preparado para su resistencia en el mejor de los casos, o su negación en el peor-

-Lo he pensado, no tengas miedo, todo saldrá bien- conforto Eldarion correspondiendo el abrazo.

-¿Miedo yo?- mofo Legolas – ¿después de todo lo que hemos pasado?-

-mmm-

-Bueno, talvez un poco preocupado, es todo. No quiero salir huyendo de Gondor como un bandido-

-¿Como que huir?, ¿Y yo que?- contesto con voz fingida e indignada Eldarion.

-Como un bandido- dijo riendo Legolas – llevándome mi mayor tesoro-

-mmm- refunfuño Eldarion – ni se te ocurra dejarme ¿he?-

-Es tarde, debemos regresar o tendremos que huir antes de lo pensado -dijo Legolas tirando de Eldarion hacia el interior del palacio.

-Espera, debo darte algo antes- dijo Eldarion mientras sacaba una cadena y obligando al elfo cerca para colocársela en el cuello.

-Quiero que lo lleves siempre contigo-

Legolas frunció el ceño, mientras jalaba la cadenita para ver mejor el colgante.

-¡Pero esto es… tu anillo de mayoría de edad, ¡No puedo aceptarlo!- dijo Legolas mientras intentaba sacarse la cadena.

-No lo hagas- a amonesto Eldarion – es una prueba de mi amor, y quiero y dije, quiero que lo lleves contigo-

Con un suspiro de derrota Legolas dejo la cadena en paz, solo la escondió debajo de su túnica. No era el momento oportuno de mostrarla aún.

- Cuando nuestra unión se haga oficial, podrás devolvérmelo si quieres. Ahora si ya terminaste, vamos a la cocina que me muero de hambre- dijo Eldarion guiñeado un ojo.

-Si tan solo pudiera ser tan optimista como Eldarion- pensaba Legolas mientras era arrastrado por los pasillos.

Yávië (q.) Otoño.

Yáviérë (q.) día festivo, cerca equinoccio de otoño.

17-02-07