Hola a todos, con gran satisfacción vengo a presentar el capítulo final de esta historia, un agradecimiento especial a Wolf-Rafael por ayudarme a armar los capítulos 8 y 9 y por colocar mi nombre en un personaje de su historia, realmente para mí es un honor que mi nombre este en una de tus historias hermano.
He comenzado a escribir la secuela de esta historia.
Sin más preámbulo, disfruten el final:
Capítulo final: Felicidad eterna.
15 días después de que los niños de Blu y Perla habían nacido:
Era un día muy especial, Blu y Perla daban de comer a sus pequeños, los cuales ya habían aprendido a caminar, volar y hablar…
Ahora que sus polluelos tenían suficiente experiencia, era hora de dar un paseo por la ciudad para conocer el lugar:
Blu, Perla junto a sus pequeños Lisandro, Pablo y Sofía volaban por todo Río de Janeiro con gran armonía y alegría…
Blu empezó a escuchar golpes de campanas en una iglesia cercana, por lo que ofreció a su familia ir a observar…
Mientras viajaban hacia dicho lugar, pudieron notar que había una gran cantidad de autos estacionados por las calles de la ciudad.
Al llegar a la iglesia notaron que esta estaba muy bien decorada, se asomaron a ver por la ventana y algo dejó a Blu y a Perla sorprendidos, asombrados, atónitos, con los ojos abiertos como platos y con los picos abiertos…
A través de la ventana se podía observar a Linda con un hermosísimo vestido blanco y un ramo de bellas flores en sus manos, a su lado se encontraba Tulio, con un asombroso traje de gala muy formal con corbata incluida, muy elegante, frente a ellos estaba el sacerdote Gustavo dando las palabras finales:
"Tulio Monteiro ¿aceptas a Linda como tu legítima esposa, la cuidarás, la protegerás durante toda tu vida?"
"Acepto" – afirmó Tulio.
NOTA: no recuerdo bien el apellido de Linda, disculpen si está mal.
"Linda Gunderson ¿aceptas a Tulio como tu legítimo esposo?"
"Acepto" – afirmó Linda.
"Ambos han aceptado, por el amor que tienen y hasta que la muerte los separe declaro a esta pareja Marido y Mujer" – dijo el sacerdote – "Puede besar a la novia" – ordenó.
Y Tulio y Linda se casaron:
Perla estaba asombrada y preguntó a Blu:
"¿Blu que es todo esto?" – pregunta curiosa la guacamaya.
"Se llama matrimonio" – contestó Blu – "Es una tradición humana que une a un hombre y a una mujer por la eternidad" – agregó.
"Suena muy romántico" – susurró Perla - "¿No existirá algo parecido para las aves?" – preguntó ella besando a Blu dejándolo rojo como un tomate.
"¡Puajjjjjjj!" – dijo Lisandro con desagrado – "¿Por qué siempre frente a nosotros?" – agregó riendo.
Blu y Perla rieron por el comentario de su hijo, luego miraron a la calle donde la feliz pareja compuesta por Tulio y Linda se dirigía a un gran auto negro con el techo decorado…
"¡Vamos!" – dijo Blu batiéndose en vuelo con Perla y sus hijos.
"¡Hola Blu!" – saludó Linda – "¡Mira Tulio son Blu y Perla con sus niños!" – pero Linda suspiró – "Un momento ¿niños?" – sospechó Linda – "¡No me has pedido permiso para hacer padre Blu!" – dijo Linda riéndose – "Ya soy abuela".
"Y veo que yo también seré abuelo" – dijo Tulio acariciando a los polluelos – "Estoy orgulloso de ustedes, me enorgullece decir que han salvado a su especie" – agregó Tulio acariciando a Blu y a Perla – "Espero que sean felices".
Linda estaba por hablar pero de repente la bocina del gran coche negro empezó a sonar:
"Oh, el auto nos espera Tulio" – dijo Linda despidiéndose de Blu y Perla – "Tenemos que irnos" – agregó despidiéndose de sus emplumados "nietos".
"¡Hasta luego!" – gritó Tulio despidiéndose.
De vuelta en la selva:
Blu miraba las estrellas de la noche sobre una rama de su árbol…
"Blu" – dijo una voz femenina detrás de él – "Los niños ya se durmieron" – agregó Perla volando al lado de Blu.
"¿Qué ocurre?" – pregunta ella.
"Me he estado preguntando si alguna vez alguien inventó tradiciones para las aves" – contestó Blu pensativo.
"Yo inventaré una hermosa tradición ahora" – dijo Perla seductora mientras besaba a Blu.
"Qué buena tradición has inventado" – contestó Blu juguetón devolviéndole el beso.
La noche pasaba lentamente como cualquier otra, por fin el sufrimiento había terminado, permitiendo a Blu y a Perla vivir y hacer lo que ellos más querían: aparearse y construir su familia.
Blu estaba muy feliz y nunca pensó que aceptando la propuesta de un doctor lo hubiera hecho tan feliz, nunca pensó que viajando a Río de Janeiro encontraría el verdadero amor.
Todos tenían un gran futuro por delante, una placentera vida llena de abundantes emociones y mucha lujuria estaba llegando para nuestros guacamayos que han unido su vínculo fortaleciendo su relación emocional.
FIN.
Hemos llegado al gran final, nuestros guacamayos ya han cumplido su objetivo de unirse y salvar su especie, finalmente Tulio y Linda se han casado, todos tenían un gran futuro por delante como padres, madres, abuelos y abuelas.
Bien señores, soy terminando esta historia y despidiéndome de todos ustedes por un muy corto tiempo hasta presentar el capítulo 1 de la secuela de esta historia.
Un saludo y un abrazo a todos.
REVIEW REVIEW REVIEW!
¿Ven ese botón ahí abajo que dice "Review"? ¿Sí? ¡Pincha ese botón y escribe! :D
¿Te ha gustado la historia? ¡Entonces comenta!
Saludos desde Argentina.
