NOTA: Disculpen los enormes retrasos, se supone que esto empezó como un fanfic para navidad y ya es el día de las madres en México. Aunque creo que es el momento casual adecuado para este capítulo.
Colina del musgo, 13 de Agosto, línea temporal 2.
Steven y Peedee se encaminaron a la colina del musgo de Rose, ambos se encontraban mas que emocionados, apenas podían creer que en realidad eso estuviera pasando. Se acercaron sigilosamente y empezaron a oir varias voces. Se ocultaron tras unos arbustos junto a un árbol y observaron.
Ahí estaba Rose Cuarzo, Mary Ann Fryman, Vidalia y Barb (con una niña como de 6 años de edad). Todas estaban platicando sentadas en el suave pasto. Por lo que oyeron, platicaban sobre los detalles para el nacimiento de los niños, ya faltando muy pocos días. En eso, los niños oyeron unos ruidos provenientes del árbol que tenían al lado y vieron en una rama a otros dos niños a los cuales reconocieron inmediatamente, eran Lars y Ronaldo (ambos tenían 7 años). Steven y Peedee no esperaban encontrarse así con ellos, Lars solo les hizo una señal de que no hicieran ruido mientras Ronaldo estaba vigilando con unos binoculares el aréa, como si buscara algo.
S: -Peedee, ¿Qué vamos a hacer? (susurrándole)
P: -Déjame pensar… (susurrando también)
P: -Ah, ya lo tengo. No podemos usar nuestros verdaderos nombres aquí. Tú te llamaras Esteban y yo Pit. ¿Entendiste?
S: -Si, pero que les decimos si preguntan de donde somos.
P: -No hay problema, estamos de visita en la ciudad y nos estamos quedando en la casa de un pariente, recuerda que tenemos la llave de una.
S: -Cierto, que tonto soy.
P: -Déjame a mí todo, yo me ocupo de los detalles.
S: -De acuerdo. Tú serás el que guíe esta misión.
CRACK…
La rama en la que estaban Lars y Ronaldo se rompió, cayendo sobre Peedee y Steven.
-¡AYYY! (Se quejaron los 4 niños…)
Las señoras al oir el alboroto fueron a ver que estaba pasando.
Sadie (Sa): -¡MAMÁ! ¡Estos cuatro niños nos estaban espiando! ¡Qué bueno que se cayeron!
Vidalia (V): -¡Pero si son el par de traviesos de la ciudad!
Barb (B): -Se llevaron un buen golpe. Hey, un momento. Ellos cayeron sobre estos dos niños.
Mary Ann (M): -¡Ronaldo! Me quieres explicar esto.
Rose (R): -¿Se encuentran bien? ¿Estan heridos?
-Ayyy… - aun quejándose Lars y Ronaldo.
B: -Quítense de ahí niños, están aplastando a esos dos niños que todavía tienen la rama encima.
Vidalia y Barb quitaron a Lars y Ronaldo de encima de la rama y la quitaron para ver como se encontraban los otros dos niños, estos se sentaron en el suelo y empezaron a reírse.
S: -Eso fue divertido.
P: -Tienes razón. Imagino lo cómico que fue.
Sa: -Viéndolo así fue cómico como se cayeron esos niños tontos.
M: -¿Se encuentran bien?
S: -Si, gracias
Peedee se encontraba asombrado, él era muy pequeño cuando oyo la voz de su mamá por ultima vez, de hecho casi la había olvidado… Le costo trabajo controlarse y no ponerse a llorar por estar delante de su mamá.
R: -¿No están heridos? Ese golpe debió de ser fuerte.
S: -Eh… Este… yo…
P: -No, no estamos heridos. Solo fueron ligeros raspones. ¿Verdad? (Tapando con su mano la boca de Steven)
Steven reacciono y asintió.
P: -Debemos de irnos ya a nuestra casa ¿Verdad?
Steven asintió nuevamente.
V: -¿En donde viven?
P: -Estamos de visita. Venimos de Ciudad Imperio y nos vamos a quedar en casa de un pariente en Ciudad Playa.
B: -¿Y en qué parte de la ciudad queda? Yo conozco toda ciudad playa, soy la encargada de entregar el correo.
P: -Esta frente a los almacenes, es una casa color salmón.
Ronaldo (r): -¿La de la estrellita amarilla en la puerta?
P: -Eh… Si… esa misma. – Peedee se sentía raro de estar hablando con su hermano.
r: -¡Wow! ¡Siempre he querido conocer esa casa! Se dice que el dueño nunca ha sido visto. Tal vez hay fantasmas o espíritus. ¿Me dejarían entrar?
Lars (L): -¡Hey Ronnie! Cálmate, estás oyendo que apenas están llegando a la ciudad y tú ya los estas empezando a acosar para nuestras investigaciones.
V: -Bueno, les podemos dar un aventón a la ciudad, la camioneta de Greg es lo suficientemente grande para todos.
P: -No, gracias, no queremos dar ninguna molestia.
R: -No sería ninguna molestia, la ciudad está un poco lejos. Por cierto, ¿cómo se llaman niños?
P: -Yo me llamo Pit y él es mi primo Esteban.
S: -…hola… (Algo nervioso)
R: -Yo soy Rose y ellas son mis amigas Mary Ann y su hijo Ronaldo, Barb y su hija Sadie, Vidalia y Barb y el niño es Lars.
P: -Es un placer conocerlos.
S: -… mío también… (Aun nervioso)
M: -Tu primo es muy tímido ¿cierto?
P: -…eh… ah, sí. Algo así.
Todos descienden la colina, a diferencia de la que conocían Steven y Peedee, esta si cuenta con un camino de fácil acceso, esto les hace pensar que con los años dejaron de ir ahí, eventualmente desapareciendo el camino. Al pie de la colina estaba la camioneta de Greg, estaba en mejores condiciones que la que los niños conocían. Vidalia saco las llaves, abriendo las puertas para que todos ingresaran, siendo los últimos Steven y Peedee. Ellos aún estaban asimilando los acontecimientos, aunque en el fondo estaban contentos. Cada uno logro conocer de cerca a su mamá. La misión para el día siguiente sería hacer un mayor acercamiento.
Llegaron a la ciudad, las bodegas estaban cerca de la entrada y se estacionaron afuera de la casa. Los niños descendieron agradeciéndoles su amabilidad. Se encaminaron a la puerta y Steven abrió la puerta.
R: -Hasta luego niños. Espero nos veamos pronto.
M: -Disculpen el accidente que causo mi hijo.
V: -Nos vemos luego.
r: -¿Me invitas luego para investigar tu casa?
L: -¡Ronnie! ¡Luego vemos eso! ¡Perdon por caerles encima!
Ambos niños sonreían nerviosos desde la puerta despidiéndose. No esperaban que su llegada fuera así. Entraron a la casa y cerraron la puerta, ambos se sentaron en el piso recargados en ella y oyeron como se iban en la camioneta.
P: -Ufff… ¡Vaya comienzo! ¡Me mataban los nervios!
S: -Si, yo casi caigo en miedo y de no ser por ti, no sé qué habría pasado.
P: -Pero ya estamos en "casa" a salvo por el momento.
S: -Si.
Empezaron a observar la casa, era pequeña, con su sala, comedor, baño, cocina, cuarto de lavado y en la parte de arriba una recamara con dos camas. En cada una había una mochila con las iniciales de ellos, esto les extraño. Las abrieron y había ropa para que se pudieran cambiar. Y al fondo solo una hoja con la letra Z.
S: -¿Qué piensas Peedee?
P: -Creo que lo mismo que tú. Por lo menos podremos ducharnos y cambiarnos en lo que lavamos nuestra ropa, mira como terminamos hoy.
S: -Cierto. –Steven guardo el cristal del tiempo en un cajón de la comoda.
El resto de la tarde se distribuyeron las actividades, en lo que uno se duchaba el otro iniciaría a preparar la cena, después intercambiarían roles. Al terminar pondrían su ropa en la lavadora en lo que cenaban, para al terminar, lavar los trastes y tender la ropa e irse a dormir.
Ya en la cama los niños platicaron un poco más.
S: -Peedee… Y… ¿Qué opinas de tu mamá?
P: -Es mejor de como yo la recuerdo. No se por que tuve que ser asi de pequeño, se que va a morir en unos años y me hubiera gustado poder cambiar eso, no se que fue lo que paso o que vaya a pasar. Intentare averiguarlo. Y tu, ¿que opinas de tu mamá?
S: -Es como me la imagine, yo solo la había visto en el video que me dejo y en los recuerdos holográficos que me enseñaba Perla. Se que en dos días ella va a abandonar su forma física por tenerme y eso no lo puedo evitar. Veré como puedo pasar un tiempo con ella.
P: -Ah… Gracias Steven.
S: -¿De?
P: -Por permitirme conocer a mi mamá.
S: -Gracias a ti por ayudarme con lo mismo.
P: -Hasta mañana Steven.
S: -Hasta mañana Peedee.
