Namastē
¿Cómo están mis queridos lectores? ¿Cómo les está cayendo el hermoso otoño? A mi bien… Teziutlán es una zona de bosque mesofilo caducifolio (que llueve mucho y se le caen las hojas en otoño) así que ya se imaginaran… la mayoría de las hojas ya son doradas.
Les vengo con buenas noticias… la primera ya actualice… la segunda ya tengo Windows 10… la tercera ya tengo el capítulo 10 solo me falta corregirlo así que puede que lo publique entre semana pero no estoy muy segura jajá... la cuarta mi profe de Productividad del Suelo se va a una conferencia por una semana así que tendré tiempo libre para actualizar… la quinta esta semana van a haber eventos en la facultad por eso de la bienvenida a los de nuevo ingreso y tendré más tiempo, y si señores después de un mes les harán su bienvenida… en fin muchas nuevas no tienen nada que ver con el fin y la mayoría conecta en una cosa sin embargo pues… quería escribirlo.
Pero así como tengo buenas noticias también tengo malas y la primera es que he andado algo depresiva por eso de vivir sola y quizá tan solo quizá eso me haya afectado al escribir esto así que si no les gusta mucho el capi pues pueden avisarme y ya yo lo arreglo, lo que no cambiaría serían las decisiones que se tomaran aquí… ya verán de lo que les hablo…
En fin aun a pesar de eso considero que el fin va a ir bien es decir es mi primer fin y veo el apoyo de muchos :) así que estoy segura de que aun con mis altos y bajos, recibiré su apoyo y todo seguirá adelante
Bueno ya que me puse sentimental lo aprovechare y responderé reviews.
Aria: hola que tal no sabes lo mucho que me emociona leer un review tuyo ahhh tranquila ya va aquí una nueva entrega de esta rara historia. Hey gracias por lo que dices de ser paciente es muy lindo de tu parte y quieras o no me motiva! Sobre lo del fic créeme que me encantaría leer uno tuyo… así que ya estas cuando hagas uno me avisas me dejas los links y con gusto lo leo :,) y sobre las caritas y corazones no te preocupes ya yo me imaginare unos asi bien zhukulemthos xD de hecho a mí también me pasa con mis indicadores de salto de tiempo jaja pero ya los cambie espero estos si se vean.
betterWithACupOfCoffe: ya aprendi a escribirlo sin ver jaja okey ño… jajaj gracias por decir que esta bueno espero este capi no te decepcione… sobre a ternura te prometo que haré todo lo posible por hacerlo tu cuenta con eso jaja de hecho yo también quiero más ternura pero como que aun soy algo insegura con esos temas… en fin daré mi mejor esfuerzo :D ahh siiii Lugonis es adorable o bueno en mi mente lo veo adorable espero siga así aunque me va a doler seguir la historia de Albafica con la muerte de él u.u en fin ya vere que pasa… sobre lo que dices del calor concuerdo totalmente contigo es irritante cuando se lo propone… en fin creo que siempre termino hablando mucho aquí ¿verdad? Espero eso no te moleste.
Bueno esos fueron todos los reviews que recibí sin embargo siempre me encanta agradecerle a aquellos lectores amomos que hacen todo lo posible por leerme. Gracias sin ustedes este fic no sería nada.
Sabiendo eso y que Windows 10 cambia las configuraciones del teclado por lo tanto una vez más no sé cómo poner acentos comenzamos con esta historia y nos vemos en el área de aclaraciones…
Ahh por cierto se me olvidaba poner eso que ya saben… los personajes e historia de Saint Seiya no me pertenecen. Los personajes expuestos en esta historia, a excepción de alguno que otro OC (creo que apenas llevo dos), son propiedad de Masami Kurumada y Shiori Teshirogi.
Aunque si me perteneciera la historia estoy segura de que la vida en ell santuario sería un desma…
Anotaciones:
"Cursiva entre comillas": Pensamientos de los personajes
"Entre comillas normal" Títulos de algo o nombres de pueblos.
Cursiva normal: Recuerdos.
-_-_-_-_-_- salto de tiempo ya sea a mediano largo o corto plazo
Espero ese si se vea jaja…
El templo se quedó en completo mutismo después de que Lugonis dijera aquellas palabras.
Albafica miro con preocupación a su maestro sabía perfectamente bien que los mejores santos de la orden de Athena eran los santos dorados y por aquel mismo conocimiento no podía permitirse creer que las palabras de su padre.
- eso es imposible – se escuchó el grito molesto de Kardia - él es un dorado – Albafica sintió como Kardia se tensaba y apretaba un poco más su agarre sobre ella - ¿es que acaso los espectros son más fuertes que los dorados?
Albafica frunció el ceño y miro molesta a Kardia, sin embargo antes de poder decir algo más poso su mirada en su maestro y al ver que su tranquila y habitual mirada se había convertido en una completamente cargada de tristeza lentamente bajo la cabeza.
- el santo dorado de Sagitario acabo con el espectro – hablo fríamente – pero murió al recibir el ataque directo de aquel espectro que se dirigía hacia el pueblo en el que se encontraba – finalizo dejando en completo silencio el templo.
- ¿entonces que pasara con los ropajes de Sagitario? – Pregunto Degel atrayendo la mirada de Albafica - ¿Quién será su nuevo portador?
Lugonis lo miro y suspiro pesadamente mientras lo comía internamente la idea de que lentamente se estaba formando la nueva generación de santos que iban a combatir contra el ejército de hades.
- el discípulo de Ilias de Leo – dijo Lugonis tranquilamente.
- pero el aun no acaba su entrenamiento – hablo Kardia apretando sus puños sobre la ropa de Albafica.
- lo hará en un año y se enfrentara a mí para obtener su armadura – dijo Lugonis molesto atrayendo la atención de todos los presentes.
- ¿Y quién cuidara del templo de Sagitario hasta qué él esté listo? – pregunto Degel desviando el tema.
- El Cid de capricornio – respondió seriamente Lugonis.
- esa es una buena noticia – hablo Hakurei – así los nuevos tienen más oportunidad.
- algo así – dijo Lugonis mientras dirigía su mirada al santo de Altar – el patriarca necesita su presencia maestro Hakurei.
- lo sé – respondió el santo tranquilamente a la par que caminaba en dirección a las escaleras – cuídense – fue o ultimo que dijo antes de comenzar a subir.
Lugonis dio media vuelta para observar la figura de aquel hombre y no volteo a ver a los pequeños hasta segundos después de ver desaparecer a Hakurei.
- deberían ir con su maestro – hablo Lugonis finalmente – él debe estar esperándolos – miro a Kardia y a Degel, para posteriormente mirar a Shion y finalizar posando su mirada en Albafica – yo me encargare de Shion y Albafica.
Degel y Kardia se miraron entre sí y con sumo cuidado Degel se fue levantando, mientras pasaba el cuerpo inconsciente de Shion de sus brazos a los de Albafica, quien seguía siendo sostenida por Kardia.
- vamos Kardia – hablo Degel una vez erguido al ver que Kardia no se había movido de su lugar – el maestro nos espera – y dicho esto se dio la vuelta para comenzar a caminar hacia la salida del templo de Piscis.
- Albafica no podré volver a ayudarte en tus entrenamientos por un tiempo – hablo Kardia roncamente mientras soltaba a la pequeña de su agarre.
- ¿Por qué? – pregunto Albafica sorprendida e intentando que su voz saliera como la de un chico.
- por qué debo hacerme más fuerte para poder combatir contra esos espectros – dijo mientras se levantaba con una sonrisa cargada de confianza se dibujaba en su rostro – te recomiendo hacer lo mismo niño bonito – y dicho esto se alejó del templo de Piscis.
Albafica lo miro con el entrecejo ligeramente fruncido, se encontraba molesta por la manera en la que la había llamado Kardia, sin embargo, se obligó a si misma a no replicar ya que sabía que las palabras de Kardia eran más que ciertas debía ser más fuerte, debía poder proteger a los demás y debía ser mejor, ya que de ante mano sabía que el hecho de que un espectro hubiese aparecido solo podía significar que una guerra santa contra el dios regente del inframundo estaba cerca.
- quiero ser fuerte – hablo Albafica tranquilamente, mientras contemplaba como las hermosas rosas volvían a aparecer en las escaleras.
- ya eres fuerte – se escuchó para sorpresa de Albafica la tranquila voz de Shion quien acababa de despertar.
- quiero ser más fuerte – dijo Albafica con una sonrisa olvidando moderar su tono de voz, para sorpresa de Lugonis quien únicamente frunció el entrecejo y se alejó de ahí "confiare en cualquier decisión que tomes" pensó Lugonis mientras abría la puerta de su habitación y se adentraba a ella.
- yo también quiero ser más fuerte – hablo Shion mientras lentamente se acomodaba para quedar sentado a un lado de Albafica.
- entonces volvámonos más fuertes juntos – soltó Albafica con una sonrisa sonrojando ligeramente a Shion que volteo a ver las rosas de las escaleras únicamente para evitar que ella lo notara – así nos cuidaremos mutuamente y cuidaremos a los demás – Shion volvió su mirada completamente apenado hacia Albafica para decirle algo, sin embargo se detuvo a si mismo al ver que aquella sonrisa que anteriormente le había dedicado Albafica había desaparecido totalmente dando paso únicamente a una mueca que oscilaba entre la preocupación y la tristeza.
- no sé qué paso mientras estaba inconsciente – dijo Shion después de haber suspirado – pero te prometo que mientras estemos juntos nada malo pasara – Albafica lo miro sorprendida y sin poder evitarlo una ligera risa escapo de sus labios – ¿De qué te ríes? – pregunto Shion con sus mejillas completamente enrojecidas. Albafica continuo dejando escapar aquella risa hasta que de las comisuras de sus ojos salieron pequeñas gotas de agua que después convirtieron aquella risa en un sollozo que desencadeno un llanto que provoco que Shion se preocupara – ¿estás bien Albafica? – pregunto Shion mientras posaba su mano en el hombro de la chica.
- yo quiero ser tan fuerte como mi maestro – aquellas palabras acuosas inundaron la habitación haciendo que un hueco se formara en el estómago de Shion – yo no quiero decepcionar a nadie - Albafica miro a Shion quien se mantenía inmóvil – tengo miedo Shion – dijo mientras abrazaba sus piernas contra su pecho y bajaba su cabeza para apoyar su frente contra sus rodillas – no sé qué hacer… tengo miedo de fracasar y tengo miedo de no lograr ser lo suficientemente fuerte.
Shion retiro ligeramente su brazo del hombro de Albafica, el sentía lo mismo, temía las mismas cosas y e inclusive sus dudas eran iguales. Shion suspiro mientras bajaba la vista sin saber que más hacer, gracias a su maestro sabía que ellos serían quienes tendrían que enfrentarse a Hades y cada vez perdía algún combate sentía como ese miedo e impotencia se apoderaba de él.
- Shion debes recordar una cosa – hablo Hakurei tranquilamente mientras veía como un adolorido Shion se levantaba del suelo tras haber fayado en su intento de realizar una técnica – solo un santo que hace brillar su cosmos para proteger a sus seres amados lograra obtener el poder para superar la adversidad…
- tranquila Albafica – dijo Shion con una cálida sonrisa tras recordar aquellas palabras – estoy seguro de que si seguimos el camino adecuado podremos lograr ser más fuertes y proteger a nuestros seres queridos.
- pero… ¿Cómo sigo el camino adecuado? ¿Cómo sabré si lo estoy haciendo bien? – pregunto Albafica mientras secaba sus ojos con su mano.
- no llenándote de mentiras o miedos – dijo Shion soltando un suspiro – solo así sabrás que estás haciendo las cosas bien, así cuando lo logres no te arrepentirás de nada de lo que has hecho.
Albafica lo miro confusa ante tales palabras "entonces ¿voy bien?" pensó mientras dirigía su mirada hacia el cielo "si" volvió a escuchar aquella dulce voz en su cabeza, provocando que Albafica frunciera el entrecejo molesta "¿Quién eres?" pregunto mentalmente, sin embargo no obtuvo respuesta alguna de aquella voz. Albafica suspiro pesadamente molesta de que aquella voz aun no desapareciera de su cabeza, haciéndola pensar acerca del dueño de aquella voz ¿Era bueno era malo escuchar voces internas? Y en cualquiera de los casos ¿Qué era lo que quería? La pequeña suspiro y lentamente se fue perdiendo en sus pensamientos. No le temía a aquella voz puesto que su tono siempre había sido amable y melodioso, sin embargo quería saber que era lo que le estaba pasando.
Shion la miro extrañado, sin embargo no comento nada, sabiendo que si lo hacía podría recibir una respuesta tajante como la que normalmente recibía cada vez que el la veía molestarse repentinamente. El pequeño suspiro y simplemente apoyo su espalda en una de las columnas del templo de Piscis, sabiendo que, así como el humor de Albafica se había alterado pronto volvería a la normalidad y le comentaría algo relacionado con las rosas, el cielo o con el entrenamiento que habían tenido ese día, sin embargo y muy para su sorpresa Albafica no volvió a hablar en toda la tarde hasta que Lugonis salió una vez más de su habitación y se acercó hacia donde estaban los pequeños.
- ¿ya comieron algo? – pregunto Lugonis con expresión seria.
- no – respondió Albafica sin dejar de mirar el cielo.
- ¿Quieren comer? – pregunto Lugonis mirando con desconfianza a la pequeña.
- yo no – respondió Albafica tranquila.
- yo tampoco – respondió Shion tímidamente al sentir la mirada del santo de piscis sobre él.
- avísenme si quieren comer – dijo Lugonis mientras daba la vuelta y volvía a adentrarse a su habitación.
- ¿Por qué mentiste? – pregunto Albafica mientras miraba molesta a Shion.
- porque no te quiero dejar sola – respondió Shion volviendo a obtener aquel tímido comportamiento que ya había dejado atrás cuando estaba con ella.
- aun así si tienes hambre debes comer – respondió Albafica – no tienes que estar aquí esperando a que yo tenga hambre.
- lo sé – respondió Shion – pero quería hacerlo.
La pequeña sintió como lentamente sus mejillas se llenaban de calidez lo que la avergonzó haciendo que únicamente sonriera agradecida y posara su mirada en el cielo, mientras Shion veía las escaleras cubiertas totalmente de rosas esperando algún indicio de su maestro.
Después de un rato en silencio la obscuridad consumió el azul celeste del cielo, dando paso a los astros nocturnos que relentecían intermitentemente dándole un brillo especial a aquella obscuridad. Shion suspiro al sentir la fresca brisa de aquella noche, que no era lo suficientemente fría como para obligarlos a usar alguna prenda extra que les proporcionase calor, Shion subió su rostro hacia el cielo y vio como la luna aun cuando no estaba completa, brillaba con intensidad bañando con sus rayos platinados aquel jardín de rosas.
- tal vez a la diosa Artemisa le gusta este jardín – hablo por lo bajo Albafica llamando la atención de Shion, quien volteo a ver a Albafica y sin poder evitarlo perdió el aliento al ver como los pálidos rayos lunares le proporcionaban un brillo ligero a los cabellos celestes de Albafica y a su casi traslucida piel.
- no me sorprendería – dijo Shion mientras delineaba con sus los ojos de manera inconscientemente el delicado rostro de su amiga – es muy hermoso.
Albafica volteo a mirarlo y le dedico una tímida sonrisa, que provoco que Shion se sonrojara completamente y volviera a posar su mirada en aquel bello jardín, sin embargo al momento de hacerlo vio como este se desvanecía y daba paso a una niebla carmesí, que lentamente fue dispersándose hasta que la figura del maestro de Shion pudo verse a lo lejos. Shion lo observo bajar lentamente las escaleras hasta quedar frente a él.
- hola Shion – hablo tranquilamente Hakurei mientras posaba su mano sobre la rubia cabellera de su alumno - ¿Cómo te has estado?
- bien maestro – respondió Shion alegre de volver a ver a su maestro después de tanto tiempo – ¿Cómo le fue a usted?
- la espada de Hades está en nuestras manos – respondió Hakurei tranquilamente y aparto su mano de la cabeza de su discípulo – me alegra que llegaras – sonrió Hakurei mientras veía hacia adentro del templo de Piscis.
- buenas noches maestro Hakurei – se escuchó una tranquila voz desde adentro que provoco que ambos niños voltearan.
- buenas noches Naveed – respondió Hakurei una vez que el santo estuvo mas cerca.
- ¿Para qué me necesita? – pregunto el santo mientras retiraba de su cabeza el casco de la armadura de Aries dejando caer sus finos mechones dorados sobre su rostro.
- hay algo que el patriarca y yo queremos que hagas – respondió Hakurei tranquilamente.
- ¿Y qué es? – pregunto posando sus bellos ojos verdes en Shion quien desde su llegada no había parado de verlo.
- Albafica – llamo Hakurei haciendo que la pequeña dejara de ver al santo dorado de Aries – ¿Podrías dirigirnos hacia algún lugar en el que podamos sentarnos a platicar tranquilamente?
Ante tal pregunta Albafica únicamente asintió con la cabeza torpemente y se levantó del lugar en el que se encontraba sentada, para después dirigirse a una de las puestas que conducía directamente hacia la cocina del templo.
Una vez en la cocina, condujo a los santos hacia la mesa y cuando vio que ambos ya se encontraban sentados en una silla se dispuso a retirarse acompañada de cerca por Shion, quien únicamente miraba al suelo.
- espera – hablo Hakurei antes de que la pequeña diera media vuelta – esto es algo que deben saber los dos – dijo ante la mirada atónita de Naveed y los dos pequeños.
- ¿Está seguro maestro Hakurei? – pregunto Naveed mientras ponía su casco sobre la mesa de madera.
- si – respondió tranquilo Hakurei – esto le concierne a los dos – y ante tales palabras Albafica y Shion se sentaron en las mesas disponibles de aquella mesa.
- Shion – comenzó Hakurei tranquilamente – desde siempre has sido un niño muy listo así que estoy seguro de que entenderás lo que te voy a decir – Shion asintió extrañado ante tales palabras – Albafica – dijo esta vez posando su mirada en la pequeña – estoy seguro de que sabrás manejar la situación – y dicho esto volvió su mirada hacia el santo dorado de Aries – Shion se quedara a entrenar aquí contigo hasta que obtenga la armadura dorada de Aries – finalizo atrayendo la mirada sorprendida de todos.
- Lēkina… Śikṣaka… - se escuchó la voz cargada de ansiedad de Shion, quien se encontraba completamente pálido y cuya respiración comenzaba a agitarse - Kyōṁ?
- Shion se ha decidido que al ser quien en un futuro portara la armadura de Aries debes ser entrenado por el caballero de Aries en turno y aprender las técnicas de la constelación.
- Lēkina… - chillo Shion mientras sentía como toda la habitación daba vueltas alrededor de él.
- entrenaras aquí y cuando tengas tu armadura volverás a Yamir para aprender el arte de reparación de armaduras – dijo Hakurei alzando más la voz – hasta entonces el santo de Aries será tu nuevo maestro y tutor.
- ¿Están seguros de esto? – pregunto el santo de Aries posando sus verdes ojos en Shion quien no dejaba de murmurar cosas en Hindú.
- si – respondió Hakurei mientras se levantaba de su silla – cuida bien de él.
Y tras decir aquellas palabras se dirigió a la puerta de la habitación y salió de ahí dejando tras de sí a Shion, quien al verlo salir quedo en un completo estado de trance.
- Āpa alavidā kahanē kē li'ē nahīṁ jā rahē haiṁ? – pregunto el santo de Aries mientras posaba su codo sobre la mesa y apoyaba su cabeza en la palma de su mano.
Aquellas palabras sacaron a Shion de su trance y después de ver a su nuevo maestro se levantó de la silla y salió corriendo de aquella habitación.
- Shion – llamo Albafica al ver salir a su amigo.
- espera – hablo Naveed al ver que Albafica se disponía a levantarse y salir tras Shion – hay algo que él debe hacer…
Shion salió corriendo del templo de Piscis mientras aferraba una de sus manos a su pecho temeroso de que este no pudiese contener su palpitante corazón que amenazaba con salir de un momento a otro, quería encontrar a su maestro, quería decirle únicamente una cosa e imploraba a los dioses por verlo una vez más antes de que comenzara su entrenamiento. Bajo saltando de dos en dos los escalones rocosos hasta llegar a un punto en las escaleras en donde se podía observar a la perfección el santuario.
Recorrió con la mirada aquel camino en busca de la blanca cabellera de su maestro sin obtener algún progreso en su búsqueda, hasta que después de un corto tiempo pudo ver como su maestro se adentraba tranquilamente al templo de Acuario y sin perder más tiempo continuo bajando las escaleras esta vez dando saltos más largos.
Una vez que estuvo frente a la salida del templo Acuario se adentró encontrando a su guardián en compañía de Kardia y Degel, quienes únicamente le sonrieron y se hicieron hacia un lado para permitirle el paso.
Shion continúo corriendo hasta llegar a la entrada de Acuario, descubriendo que su maestro aún no había bajado más de treinta escalones.
- Śikṣaka – hablo Shion pero al instante negó – Maestro – grito esta vez hacia Hakurei provocando que se diera la vuelta sorprendido – todo el tiempo… - corto sus palabras para tomar aliento al sentir las consecuencias de haber bajado corriendo desde Piscis – todo el tiempo que este aqui entrenare muy duro maestro… - retomo sus palabras con una sonrisa - jamás olvidare todo lo que me ha enseñado hasta ahora – una lagrima solitaria rodo del rostro de Shion e impacto contra el suelo – jamás olvidare todo lo que usted ha hecho por mí y le prometo que cuando esté listo volveré a Yamir para aprender nuevamente de usted.
- te estaré esperando – fue lo único que Hakurei pudo decir mientras esbozaba una cálida sonrisa y se daba a vuelta para seguir bajando as escaleras.
- nos vemos maestro – fueron las únicas palabras que dijo Shion mientras vea como la cabellera blanca de su maestro desaparecía entre la penumbra.
Aquella fría madrugada Albafica despertó tras sentir un ligero golpe en el pecho y mientras abría los ojos pudo divisar como la vela que se encontraba sobre la mesa daba sus últimos esfuerzos por mantenerse prendida en ausencia de cera.
Albafica miro tranquilamente la flama hasta que esta se consumió dejando la habitación en completo obscurantismo. Albafica suspiro, sin embargo al sentir peso sobre ella bajo su vista descubriendo que el origen de aquel golpe que la había despertado era ni más ni menos que el brazo desnudo de Shion.
La pequeña suspiro recordando aquellas lagrimas que rodaban incansablemente por el rostro de Shion la noche anterior después de haber regresado de su carrera por encontrar a su maestro.
Recordó como al sentir su inestable cosmos había salido a su encuentro y al momento de verla había caído de rodillas para comenzar a llorar inconsolablemente mientras continuaba repitiendo palabras en Hindú.
Suspiro y giro su rostro para ver el de Shion, quien aún en sueños se mantenía con el ceño fruncido en señal de preocupación, Albafica volvió a cerrar los ojos y abrazo a Shion de la misma manera de la que lo había hecho la noche anterior que su nuevo maestro le había ordenado quedarse en Piscis hasta que el preparase la habitación que en un futuro seria para él.
Se mantuvo así por un rato hasta que se escuchó el sonido de unos nudillos golpeando delicadamente sobre la puerta de madera… con sumo cuidado Albafica aparto el brazo de Shion y lentamente se levantó de la cama, para después dirigirse a la puerta y abrirla.
- buenos días maestro – saludo Albafica con una sonrisa al ver a su maestro con los brazos cruzados.
- buenos días Albafica – saludo su maestro con una sonrisa mientras contenía las ganas de cargar a Albafica de la misma manera de la que la cargaba antes de que ella se hubiera convertido en su aprendiz - ¿Cómo está? – pregunto Lugonis refiriéndose a Shion.
- sigue dormido – respondió Albafica mientras miraba hacia donde se encontraba Shion.
- ¿Paro de llorar? – pregunto Lugonis tranquilamente.
- si – respondió Albafica tranquilamente mientras miraba a su maestro sabiendo que debajo de esa mascara de tranquilidad existía una persona hermosa que se preocupaba por los demás.
- está bien – dijo Lugonis antes de darse media vuelta – el desayuno está listo.
Albafica miro curiosa como se alejaba sabiendo que su maestro jamás preparaba la comida y jamás dejaba que las vestales se acercaran a la casa de Piscis. Albafica suspiro y volvió a meterse a la habitación sabiendo que más tarde conocería al autor del desayuno. Camino tranquilamente hasta la orilla en la que se encontraba dormido Shion y lo miro sintiéndose culpable de no haber podido decir para ayudarlo.
- Shion – lo llamo Albafica posando una de sus manos sobre su hombro – despierta Shion.
Shion abrió lentamente los ojos al sentir el ligero contacto de Albafica y lentamente se fue acomodando hasta quedar sentado en la cama.
- hola Albafica – saludo somnolientamente Shion.
- hola – saludo de vuelta Albafica - ¿Cómo sigues?
- mejor – dijo Shion con una sonrisa en sus labios – gracias.
- no hice nada – dijo Albafica bajando la mirada.
- si lo hiciste – respondió Shion – no me dejaste solo y eso es lo mejor que pudiste haber hecho – y dicho esto, se levantó de la cama para salir de la habitación en dirección al cuarto de aseo, dejando a Albafica parada en medio de la habitación con las mejillas completamente coloreadas de rojo y sin pensarlo mucho se quedó mirando el marco de la puerta de la habitación, esperando que apareciera la figura de Shion nuevamente. Pocos minutos después volvió a entrar Shion con los cabellos completamente empapados ataviado con un nuevo traje de entrenamiento – ya puedes entrar tu – dijo Shion mientras se sentaba en la cama y amarraba sus zapatos.
- si – respondió Albafica de manera casi inaudible y salió corriendo de la habitación para sorpresa de Shion.
Albafica tropezó antes de entrar al baño y cayó al suelo bocarriba, donde se mantuvo unos instantes con su mejilla apoyada a la fría loza esperando que el ardor que en esos momentos sentía desapareciera. Una vez que se sintió más segura retiro todas las prendas de su cuerpo y con un balde de madera tomo agua de una de las piletas que sobresalían de la pared para posteriormente vaciar el contenido sobre sí.
Al momento que la fría agua toco la piel de Albafica esta soltó un suspiro mientras sentía como el calor abandonaba sus mejillas. Lentamente enjuago su cuerpo y al terminar seco su cuerpo con uno de los trapos que se encontraban perfectamente acomodados en el único mueble que adornaba la habitación "no lo contengas" se escuchó aquella hermosa voz haciendo que Albafica mirara a su alrededor.
- ¿Quién eres? – pregunto Albafica por lo bajo "eso aún no lo puedes saber" respondió aquella voz sorprendiendo a Albafica ya que la mayoría de las veces nunca eran contestadas sus preguntas - ¿Qué quieres? – "ayudar" - ¿Por qué? – pregunto Albafica sin embargo esta vez aquella voz no le contesto.
Albafica suspiro, se puso su ropa habitual de entrenamiento y salió de ahí, "al menos no es mala" pensó mientras se adentraba a la cocina, donde encontró que la mesa se encontraba ya lista y con dos platos de sopa de verduras.
- me alegra que llegaras Albafica – la pequeña retiro sus ojos de la sopa y los poso en la persona que le había hablado – gracias por haber cuidado a Shion.
- maestro Naveed ¿Qué hace aquí? – pregunto Shion mientras entraba a la cocina.
- he venido a agradecer la hospitalidad de Lugonis y Albafica – dijo el santo seriamente – y también he venido por Shion debido a que ya está lista su habitación en el templo de Aries - Albafica abrió los ojos sorprendida y miro a Shion quien le devolvió la mirada preocupado, sabían que iban a despedirse en algún momento pero no creían que aquel momento llegaría tan rápido.
- puedo estar a solas con el – hablo Shion mientras miraba a su nuevo maestro.
- claro – dijo amablemente – y también desayunen – y tras decir aquello salió de la habitación.
- así que… - comenzó a hablar Albafica – te mudas a Aries.
- si – fue lo único que respondió Shion.
- tratare de verte lo más seguido que pueda – dijo Albafica - quizá hasta te pida que me enseñes Hindú.
- cuenta con eso – dijo Shion sonriendo nuevamente.
- gracias Shion – hablo Albafica mientras removía con una cuchara las verduras de aquel cuenco.
- ¿Por qué? – pregunto Shion confundido mientras le daba un sorbo a su sopa.
- por ser mi amigo – respondió Albafica mientras miraba la sopa y suspiraba.
- no es nada – dijo tras sorber nuevamente su sopa – y si no te molesta puedo hacerlo siempre – aquellas palabras crearon el efecto que había imaginado y vio a Albafica sonreirá.
- no me molesta
- entonces dame tu sopa para comprobarlo – dijo Shion sabiendo de antemano que la sopa de verduras no era la favorita de su amiga.
- gracias… – dijo a Albafica mientras sus mejillas volvían a tintarse de rojo.
¿Qué tal? ¿Les gusto?
Espero saber pronto sus opiniones acerca de capitulo ya saben se aceptan las críticas constructivas.
Quisiera de una vez aclararles las cosas antes que algo más suceda…
1.- como ya les había comentado no me gusta eso de la mezcla de idiomas pero ahhh no pude evitar hacerlo. El idioma usado por Shion es el Hindi y también ya les había dicho mi oc es hindú así que creo que se van a llevar bien o al menos entenderse… escribo el idioma fonéticamente ya que en si están hablando y no escribiendo. Les dejo las traducciones: Lēkina: pero… Śikṣaka: maestro… Kyōṁ?: ¿Por qué?... Āpa alavidā kahanē kē li'ē nahīṁ jā rahē haiṁ?: ¿no te vas a despedir?
2.- Decidí poner el baño de ese tipo ya que en el siglo VII el saneamiento era escaso… llegue a leer que las personas en ese entonces orinaban en plena calle o peor así que la verdad no supe que hacer realmente y al final decidí usar una pileta.
La verdad esta vez no hubo muchas cosas que aclarar así que por ahora creo que eso es todo.
Espero verlos e próximo capítulo y pues bueno me voy no sin antes dejarles la ya acostumbrada pregunta:
¿Les gustan las emociones fuertes?
La verdad a mi me encantan es hasta cierto punto placentero… lo malo es que en mi familia mi mama y yo somos las únicas locas que se aventarían en paracaídas o nadarían en mar abierto con tiburones (okay eso ultimo no tampoco estoy tan zafada)
