Capítulo 10

Cuando Kate se despertó sonrió. ¿Cómo no hacerlo con una sonrisa si sus sentidos estaban impregnados de él? Kate no recordó haberse quedado dormida, pero sí las suaves caricias de él cuando la había ido a llevar a su cama.

Se desperezó y decidió levantarse, estaba desesperada por verlo. Cuando salió de la habitación, notó que todo estaba en silencio y caminó en puntas de pie.

Lo vio desparramado en el sillón, abrazando a un almohadón y sonrió. Se acercó a él y se agachó. Lo observó dormir un buen rato y luego se incorporó y cuando él se movió un poco, se acomodó entre sus brazos y suspiró con placidez.

Él hundió la nariz en su cuello y murmuró algo que ella no comprendió. Kate cerró los ojos y al rato se quedó dormida.

Un buen rato después, abrió los ojos y se encontró con los de él, que la miraban con curiosidad.

-No estoy soñando, ¿verdad?

-No…- dijo ella y sonrió.

-Pero… yo te llevé a mi cama y te dejé durmiendo ahí…

-Y yo me desperté hace un buen rato y vine aquí, ¿hice mal?- dijo y alzó ambas cejas.

-Solo quería que estuvieses cómoda…

-Lo estoy… aquí contigo…- dijo ella y él sonrió con ternura.

-No me digas eso, porque querré despertarme así todos los días…

-Bueno… quizás podamos hacerlo, de vez en cuando…- dijo ella y sonrió con timidez.

-Me encantaría…- dijo él- ¿te preparo el desayuno?

-Déjame… tienes que trabajar…

-No voy a trabajar ahora… es muy temprano…

-Pero…

-¿Qué pasa, Kate?

-Quiero que termines de una vez por todas…- le dijo ella y él sonrió.

-Bien… te diré que haremos… hoy tendré que trabajar… me quedaré aquí todo el día… y a la noche iré a tu casa… cenaremos y quizás podríamos dormir juntos…

-¿En mi cama?

-Sí… prometo portarme bien…

-Bueno… digamos que quizás podrías no portarte tan bien…- dijo ella y se sonrojó.

-Escucha… en cuanto termine y entregue ese borrador, te prometo que me portaré tan mal que querrás arrestarme…- le dijo y deslizó un dedo por la nariz de ella, que sonrió.

-Bien… esperaremos…- dijo e hizo el ademán de levantarse.

-Dios…- dijo él sosteniéndola para que no se mueva- que lindo es tenerte así…- afirmó mientras sus manos recorrían su espalda.

-Castle…- le dijo ella intentando controlarse.

-Lo siento…- dijo y la soltó luego de darle un beso en los labios.

Kate se dedicó a preparar el desayuno, y luego, muy a su pesar, se fue a cambiar a su casa y dejó todo en orden para esa noche.

Rick la llamó un par de veces durante el día, pero siempre la encontró ocupada, por lo que no pudieron hablar demasiado.

Cuando él tocó el timbre en su casa a la noche, Kate lo recibió con una sonrisa y se mantuvo abrazada a él durante un rato.

-Fue un día complicado- explicó y él acarició su cabello.

-Lo siento… para mí fue bastante positivo, creo que si puedo seguir hoy un rato, mañana podría terminar el borrador.

-¿Mañana?- preguntó ella y se mordió el labio.

-Sí… mañana… ¿por qué?

-Es que… es el cumpleaños de Lanie…- dijo ella.

-¿Cuál es el problema?

-¿Bromeas?

-No…- dijo él.

-Planeaba encerrarme contigo y no dejarte salir por unos días…

-Podemos hacerlo luego…

-Seguir esperando…- dijo y sonrió- como quieras…

Rick la vio sonreír mientras preparaba la comida. Tenía que reconocer que la intimidad que estaban logrando no tenía precio. Sobre todo porque las cosas iban despacio pero firmes…


Luego de comer, repitieron la rutina del día anterior, Rick se quedó escribiendo un buen rato y ella lo acompañó pero cuando estaba por quedarse dormida, se levantó y lo miró.

-Creo que iré a dormir, cuando termines, si quieres, puedes venir a acompañarme… quiero decir, me gustaría que te quedes, pero no en el sillón…

-Lo sé… gracias Kate…- dijo él y aceptó el beso que ella se inclinaba a darle.

Rick siguió un momento más y cuando decidió reunirse con ella, se acercó a la habitación. Ella estaba de espaldas con un pijama de seda, dormía tranquila y Rick se quitó el pantalón y se acostó a su lado.

Kate lo sintió en seguida y se acomodó a él, de espaldas. Rick cerró los ojos y tuvo que hacer un esfuerzo para no dejarse llevar por el deseo. Dormir con ella también era increíble y ya tendrían tiempo para dar ese paso…

Durmieron juntos y abrazados casi toda la noche, y cuando Kate abrió los ojos y lo vio, frente a ella, sonrió.

Descubrió que adoraba verlo dormir y con su dedo comenzó a trazar los rasgos de su cara, suavemente, no para despertarlo, sino para acariciarlo.

Rick sonrió entre sueños y también lo hizo Kate. Se preguntó por qué habían esperado tanto para llegar a ese punto y sobre todo, por qué se habían permitido el lujo de separarse tanto tiempo…

Rick suspiró y la acomodó en sus brazos. Y cuando Kate lo continuó mirando, él deslizó una mano por debajo del pijama de ella y acarició su abdomen con intensidad.

Kate se mordió el labio, de golpe todo el deseo la tomó por asalto y se movió un poco, nerviosa. Él parecía dormido, pero sabía exactamente qué hacer y lo estaba haciendo.

Rick deslizó la mano hacia arriba y acarició su pecho, Kate jadeó apreciativamente y lo miró, incapaz de detenerlo. Era demasiada la necesidad que tenía de él.

Kate deslizó el pie hacia abajo y supo que él estaba igual que ella. Entonces sintió que, pasara lo que pasara, ambos tenían que estar despiertos.

-Rick…- le dijo con la voz que encontró.

Él abrió los ojos y sonrió al verla tan cerca. Luego reparó en su mano y la miró con intensidad. Deslizó los dedos por su pecho, observando su reacción. Kate se mordió el labio y Rick sintió que se desmayaba.

-Kate…- dijo él y ella lo miró- esto es más difícil de lo que yo creía…

-Sí…- dijo ella.

-Me estoy muriendo por ti…- dijo y retiró la mano.

-Te juro que yo también…- le dijo ella y él sonrió.

-¿Quieres esperar? Digo… ¿cuánto tiempo tenemos?

Kate se inclinó sobre la mesa de noche y él la observó.

-Menos de media hora…- dijo con fastidio.

-No, no… escucha… soportemos un poco más… y te juro que esta noche será increíble…

-Lo sé…- dijo ella- pero no me toques más… por favor…

-Bien…- dijo y sonrió- prometido…- dijo y levantó ambas manos.

Kate sonrió y se levantó de un salto.

-Y no seas tan lindo…- le dijo y besó sus labios para luego comenzar a buscar su ropa.

Rick se acomodó un momento más bajo las sábanas. Tenía que aguantar un poco, y si todo salía bien, estarían juntos, finalmente, esa misma noche…


Para los ansiosos, ya falta poco, pensé que el hecho de tener que esperar le daría mayor intensidad... ¿qué opinan?