CAPITULO 10: "El profesor Orphen"
Ya había pasado una semana desde el incidente. Gracias a la magia de Magic y Steph todo fue más sencillo a la hora de curar el cuerpo de Orphen. Luego de su último encuentro –aquel que Volcan interrumpió- Cleo evitaba deliberadamente estar a solas con el hechicero herido (Que tonta òó) Siempre buscaba que una o dos personas estén en la habitación cuando ella estaba.
No estaba segura de cómo reaccionar al estar cerca de él después de lo que había pasado. Sus sentimientos estaban muy entrecruzados. Declaró que lo odiaba pero eso que la hacia sentir no era odio exactamente. Y como no quería enfrentar el problema –en este caso seria darse cuenta de lo que sentía- simplemente evitaba pensar en ello y la mejor manera era estar alejada de la fuente del problema: Orphen.
Por su parte, el hechicero, no estuvo de muy buen humor durante su recuperación. Nunca tuvo oportunidad de estar a solas con ella. Y eso era muy frustrante, teniendo en cuenta que cada vez que la veía sentía unos deseos irrefrenables de besarla. Por suerte ya estaba recuperado y volvería al ataque con respecto a Cleo. No era tonto (Claro que no!) se daba cuenta de que ella lo evitaba, entonces decidió que lo mejor era no incomodarla y seguir con el plan de "enseñarle" a besar.
Su plan era hacerle creer que siendo él únicamente un profesor, cada vez que se besaban, no había sentimientos involucrados (Se… que yo no me chupo el dedo) Así ella caería lentamente hasta estar seguro de que el amor era mutuo y que ella había dejado de sentir rencor hacia él. ¿Un buen plan, no? Solo faltaba que ella aceptara ser su alumna… era lo más difícil.
Ya estaban en marcha denuevo. Se despidieron de Steph y ahora visitarían una ciudad famosa por sus chocolates, que Cleo (Y secretamente todos los demás) se moría por probar. Magic, Volcan y Dochin iniciaban la caravana a pie, seguidos de Cleo y Leki y Orphen a la retaguardia.
Él se acerco silenciosamente hacia ella y vio como fruncía el ceño, iba sumida en sus pensamientos. Le hizo una señal a Leki para que se adelantara, como él no obedeció enseguida tuvo que amenazarlo. Así se quedo solo con la rubia.
"Dime Cleo… -comentó como de pasada- Al final nunca seguimos con tos clases. ¿Por qué?"
"¿Eh? ¿Clases?" preguntó confundida.
"Si… ¿No te acuerdas de que te estaba enseñando a besar?"
Cleo detuvo su andar completamente ruborizada.
"Yo… eh… no necesito que me sigas enseñando" balbuceó.
"¿Por qué?" pregunto con inocencia.
"¡Porque no! ¡Y no vuelvas con el tema!" gritó.
"No entiendo porque no quieres, yo solo te estoy ofreciendo mi ayuda, siendo que besas tan horrorosamente mal" comento él mirándose las manos.
"¿Que…? –dijo ceñuda- Habías dicho que estuve bien"
"Mentí" dijo encogiéndose de hombros.
Ella volvió a enrojecer, pero de ira.
"Aún así no quiero que me enseñes" mascullo con los puños apretados.
"Tu te lo pierdes –siguió caminado delante de ella- Ah… -suspiró- pobre del que te bese por primera vez" dijo con fingido pesar.
"¡Cállate, estupido!" gruñó ella.
Ya era de noche cuando llegaron a un pueblo. Decidieron quedarse ahí para continuar viaje temprano en la mañana. Se hospedaron en un hotel.
Mientras el hechicero tomaba un baño en una bañera rebosante de espuma con la mitad del torso descubierto y sus musculosos brazos apoyados al borde de la misma (jejeje… babosa) pensaba en como convencería a Cleo para que tomara sus "clases". Sabía que se iba negar y manejar a una persona con el carácter de ella era difícil. Terminó su baño y se colocó una toalla alrededor de la cintura mientras que con otra se secaba el cabello. (OO) haciendo esto entro a su habitación solo para encontrarse a la rubia de sus pensamientos sentada en SU cama esperándolo.
Al verlo tan ligero de ropa ella desvió la mirada. Orphen sonrió ante ese gesto.
"¿Necesitas algo?"
"Errr… si… yo… este, decidí aceptar que me des esas clases" murmuró ella con la cabeza gacha.
Orphen por poco y se cae de la impresión. Su sonrisa se ensanchó aún más. No esperaba este cambio de parecer tan repentino sin que él hubiese hecho nada como para convencerla.
"¡Perfecto! Me visto y comenzamos"
"¿Ahora?" preguntó sorprendida volviendo a mirarlo.
"Claro –afirmo- ¿Quién sabe si a la vuelta de la esquina encuentras al amor de tu vida? Debes estar preparada" (Je! Que hipócrita)
"Supongo…" dijo ella aún poco convencida.
"Bueno… voltéate que me voy a vestir"
"¿Eh? ¡Si!" dijo ruborizándose nuevamente.
'¡Que estupida!' pensaba '¿Porque estoy haciendo esto? No necesito que nadie me enseñe… mucho menos él, porque lo odio. Bueno… -seguía pensando- eso no es del todo cierto. La verdad es que ya se me esta pasando el enojo. Ya comprendí que no había nada más que hacer. Y además muero porque me bese. ¡No! ¡No! ¡No! No pienses esas cosas. Esto es solo una lección, no debes disfrutarla Cleo'
Sintió como Orphen se sentaba junto a ella en la cama, la tomo de una mejilla y ella se paró como si tuviera un resorte.
"¿Que pasa?" preguntó él.
"Nada… es mejor hacerlo parados ¿No?"
Mejor sería recrear una situación verdadera. Así que ven y siéntate en mis piernas" dijo palmeándose esa región mencionada.
"¿Que?"
"Decidí que no solo te voy a enseñar a besar, también te voy a mostrar como debes comportarte cuando estés con un hombre. ¿Esta bien?"
"No creo que sea necesario –dijo ella retorciéndose las manos- con los besos basta"
"Vamos… no te pongas nerviosa. ¿No quedamos en que esto sería solo una enseñanza? –ella asintió con la cabeza enérgicamente- Ven entonces" dijo él extendiendo sus brazos.
Tras unos segundos de duda ella se sentó en el regazo del hechicero. Sus rostros estaban muy cerca.
"Ahora –dijo él atrayéndola más hacia su cuerpo- rodea mi cuello con tus brazos –la guió para acomodarla- Así muy bien –se miraron a los ojos y Orphen la abrazó por la cintura- ¿Estas lista?"
"No" susurró ella.
Orphen suspiró.
"Esta bien, yo me voy a quedar así y cuando estés preparada tu inicias el beso ¿Ok?"
Ella asintió varias veces con la cabeza. Pasaron dos minutos enteros, en los cuales cada uno pasaba su vista de los labios a los ojos del otro, luego Cleo ladeó la cabeza y se acercó a besarlo.
Orphen apenas pudo reprimir el gemido que se agolpó en su garganta. Espero muy ansioso volver a besarla, no sabía si podía contener todo ese deseo que tenía dentro. Pero debía hacerlo, no quería asustarla y retroceder todo lo que hacía avanzado.
Se sorprendió al notar lo rápido que ella aprendía, ya que fue ella la que introdujo la lengua en su boca primero. A pesar de sus esfuerzos no pudo evitar tocar una de las piernas de la rubia y empezar a subir la mano hasta llegar a la cola de la chica. Allí apretó con fuerza haciendo que a ella se le escapara un gemido de placer. La tomo con posesividad y la tendió en la cama, de espaldas, para después, sin perder el contacto de sus bocas, ubicarse encima de ella. Enseguida introdujo la mano libre por debajo de la camisa de Cleo para aprisionar un seno.
El siguiente gemido de la ojiazul fue lo que lo trajo a la realidad. Se maldijo mentalmente por perder el control nuevamente. Aunque no quería tendría que romper el contacto. Sentía que ella estaba entregada y que, si lo quería, podría hacerle el amor esa noche. Sin embargo, no deseba eso (por el momento) necesitaba que sea especial para ella, saber si el sentimiento era mutuo y no solo la necesidad de satisfacer una calentura por parte de la rubia. (¬¬ ¿Que importa eso?)
Muy a su pesar rompió todo contacto con la joven. Sus respiraciones estaban agitadas. Sintió una punzada de dolor en su miembro al no ser atendido y que Cleo lo este mirando con deseo con esos hermosos ojos azules no lo ayudaban en nada. Suspiró para calmarse, su amigo tendría que esperar por ahora.
"Creo que por hoy esta bien, Cleo" dijo con un hilo de voz.
La expresión de frustración de ella tampoco lo ayudo en su decisión. La dejo salir de abajo suyo y sin querer ella rozo con una mano la entrepierna del hechicero haciéndolo estremecer.
Lo pensó mejor, solo debía detenerla y arrojarla a la cama sin importarle las consecuencias. No, no debía ser así. La primera vez de ella debía ser especial y no un encuentro salvaje.
Cleo se acomodó la ropa y fue hacia la puerta.
"Mañana seguimos con las clases, Cleo" dijo Orphen 'Y Dios quiera que pueda contenerme' pensó.
"Como digas" contestó ella antes de salir.
Orphen suspiró y empezó a desvestirse para darse otro baño… de agua bien fría.
"No se voy a poder seguir con esta farsa durante mucho tiempo" comentó al ver la notoria erección que tenía.
Fin del capítulo…
NdeA: Que les pareció este capitulo ¿?¿?¿? Yo quiero un profe así! Espero que les guste y adivinen… EL PROXIMO CAPI ES EL LEMON! No desesperen chicas, que según mi amiga me salio bueno ñ/ñ.
Muchas gracias a todas por sus r/r espero que les haya gustado el capi doble por las fiestas y este es por Reyes XD (Tan infantiles nosotras)
Nos vemos para fines de enero con el Lemon! Sayonara!
