Happiness
Capítulo 10
Havoc entró en la casa de Gracia. Esta todavía estaba toda revuelta. El teniente se ofreció como ayuda para la labor de ayudar a poner en orden toda la casa. Havoc pudo ver como a Gracia se le escapaba alguna que otra lágrima por el recuerdo de todo lo ocurrido ese día.
Una vez recogido todo Havoc se colocó en la ventana a ver si veía a alguien sospechoso por la calle, no debía olvidar que estaba ahí trabajando y debía ser eficiente, pero le resultaba muy difícil ya que tanto Gracia como Eliccia eran terriblemente amables con él y le entretenían. Gracia no paraba de pedirle que tomara asiento, hasta le llevo una silla hasta la ventana donde estaba situado, para que no se cansara. Eliccia no paraba de enseñarle sus dibujos, sus peluches, sus muñecas, etc. Aunque parecía que todo esto al teniente no le molestaba para nada, sino que le gustaba, tanto Gracia como Eliccia hacían que Havoc se sintiera como en casa.
Después de la cena Gracia y Havoc se pusieron a hablar de cosas banales, se sentían a gusto y no querían parar de hablar. Incluso le contó (como secreto) lo que les había pasado a sus compañeros y a él.
-Creo que este será mi mayor trauma.
-Jajaja –Gracia no podía parar de reír, hacía años que no había reído tanto. De hecho hacía años que no se había sentido tan bien estando con alguien.
-¿Sabías que esos dos estaban juntos?
-Si, me lo contó Riza. Siempre la había visto con Mustang pero nunca habíamos hablado. Y ahora parecemos casi como hermanas. Nos vemos poco, pero siempre nos llamamos –Gracia suspiró –ese Mustang debería de casarse con ella.
-La quiere, pero es demasiado creído, él piensa que ella siempre va a estar ahí. Aunque ahora con la llegada de Matt lo veo más nervioso.
-Suele decirse que no sabes lo importante que es para ti alguien, hasta que lo pierdes. ¿Y tú te has enamorado alguna vez?
-He tenido novias y las he querido a todas, pero no creo haber estado enamorado de ellas. De hecho es que ninguna ha sido muy duradera.
-¿Y ahora tienes alguna novia? –Gracia se tenso ante la espera de la respuesta de Havoc.
-No, ahora estoy solito –Havoc puso cara de tristeza.
El sonido de algún reloj lejano hizo que Gracia mirara la hora que era. Ya había pasado más de la media noche y aún seguían conversando, pero es que le gustaba estar con el teniente era un hombre muy atento y divertido.
-¡Vaya que hora es! –la mujer se levantó y fue a preparar un sofá cama que tenía en la sala.
-No hace falta, yo no puedo dormir estoy trabajando.
-Nadie va a venir a esta hora y deberías descansar un poco. Además si por la mañana tienes que lidiar con críos en el colegio de Eliccia será mejor que descanses si quieres soportarlo, esos críos son unos revoltillos.
Havoc veía como la mujer le arreglaba el sofá para que él pudiera descansar un poco. Nunca ninguna mujer le había prestado tanta atención (después de su madre), se sentía extraño con todo ello.
-Gracias por todo eres muy amable –Havoc le agradeció por todo.
-Gracias a ti por ayudarnos hoy –Gracia miró a los ojos azules de Havoc, a esta le pareció muy bonitos y muy sinceros –descansa algo –Gracia se alejó dejando a Havoc en la sala.
Havoc se iba a acostar cuando sintió como metían algo por debajo de la puerta de entrada y acto seguido llamaron al timbre. Gracia apareció. Havoc le hizo un ademan para que se fuera de allí. El teniente tomo el sobre y abrió la puerta, tras esta no había nadie. El teniente salió corriendo en busca de la persona que había dejado aquel sobre, pero no pudo encontrarla por ningún lado. Cuando Havoc volvió a entrar en la casa de Gracia se encontró con esta dentro muy preocupada.
-¿Quién era?
Havoc no respondió. Lo primero que quería saber era que había dentro del sobre. Este lo abrió y saco de su interior fotos, estas eran de Hughes y de Eliccia, de seguro que eran las que les habían robado. Sobre estas habían escrito en tinta roja las palabras muerte y traidores. Pero había otra foto de un bebe, esta parecía mucho más antiguas que las anteriores. Esta no tenía nada escrito sobre la foto, por lo que le dio la vuelta, donde encontró una nota, en esta ponía "nos llevaremos a la niña del militar y a la niña del fuego".
-¿Qué ocurre Teniente? –Gracia se preocupó mucho más al ver la expresión tan seria en Havoc.
-Sera mejor que no veas esto. Tengo que llamar al cuartel –Havoc pidió que enviaran un grupo de militares para rastrear la zona.
Después de que se marcharán los militares y de que no encontraran nada, un exhausto Havoc, aunque no quería, aún estaba preocupado por lo que había pasado, pero calló en los brazos de Morfeo.
Por la mañana Gracia casi no había podido pegar ojo por todo lo ocurrido y más aún porque Havoc no le había enseñado que era lo que había dentro del sobre. La mujer fue a preparar el desayuno, una vez listo se acercó hacía el salón para llevarle a Havoc el desayuno. Gracia sonrió al ver que por fin el pobre teniente había caído rendido, esta también se fijo en que el hombre se había quitado su chaqueta y se fijo en lo fuerte que estaba. Gracia negó con la cabeza. Para quitarse esos pensamientos de la cabeza.
La mujer iba a despertar al teniente cuando se dio cuenta de que este no estaba solo
Gracia miró sorprendida como su hija se había acurrucado junto a Jean y dormía plácidamente.
Havoc se removió perezoso y comenzó a abrir los ojos al notar como alguien estaba en la sala. Havoc miró a su costado al notar algo junto a él. Eliccia pasaba uno de sus brazos por el cuerpo del teniente. La niña parecía muy tranquila. Havoc ante esto se despertó del todo y vio que Gracia estaba en la sala.
-¿Cuándo ha venido ella aquí? -pregunto el teniente.
-No lo se -Gracia llamó a su hija para que esta despertara, la niña se revolvió perezosa y se acurrucó aún más al cuerpo del teniente -Eliccia-chan despierta.
-Cinco minutitos más.
-Jajaja -el teniente rió, se había acordado de cuando él también había sido un niño perezoso que suplicaba porque le dejaran dormir más. Aunque bueno a quien engañar, seguía siendo un perezoso a la hora de levantarse por las mañanas -Eliccia-chan debes levantarte ya.
La pequeña al escuchar a Havoc parece que reaccionó y comenzó a abrir los ojos.
-¡Eliccia-chan! -la mujer llamó con firmeza a su hija -¿se puede saber porque estas aquí con el teniente Havoc?
La pequeña se incorporó un poco y abrió sus ojos del todo. La niña se quedó mirando fijamente al teniente, Havoc se fijo en como la niña iba poniendo una expresión de tristeza.
-¿Qué te ocurre? -el teniente se incorporó también, mirando a la niña.
-Es que... - por las mejillas de la pequeña comenzaron a correr una pequeñas lágrimas -creí que estaba soñando. Creía que Havoc era papa. Pensaba que estaba soñando -la niña se echó a llorar. Gracia cogió a su hija y se la llevó de allí.
Havoc se quedó ahí sin saber muy bien que hacer. No pensaba tener que tratar con algo como eso. Al poco tiempo Gracia volvió a la sala disculpándose por lo que había ocurrido, después de toda la ayuda que les había prestado el teniente, no quería que este se sintiera mal.
Havoc tuvo que sufrir un gran interrogatorio en el colegio de Eliccia. Tuvo que ir clase por clase interrogando a todos los alumnos del colegio, intentando conseguir algo, pero las cosas que le decían los niños parecían no tener mucha coherencia. Solo una niña le hizo tener una descripción de alguien sospechoso que había visto en el colegio antes de lo ocurrido con Eliccia y que le corroboro el portero del colegio.
A la hora de la comida se reunieron todo el grupo de Mustang incluida Gracia y Eliccia, a las cuales aún debían de proteger. Allí Gracia obligó a los militares a enseñarle el contenido del sobre, por el cual llevaba todo el día dándole vueltas a la cabeza. La mujer se sintió muy afectada al ver las fotos de su marido y su hija en esas condiciones, pero lo peor de todo fue la amenaza que habían encontrado.
Los militares intentaban saber de quien era la foto de ese bebe. No era Eliccia, ni nadie que Gracia conociera.
-Pero ¿Quién puede ser? -se volvía a preguntar una vez más Havoc.
-Yo no conozco a ese bebe, no es ni de mi familia, ni conocido -Gracia devolvió la foto a Mustang, el cual la miraba fijamente analizando cada detalle de la foto y de la nota.
-La nota habla de la niña del militar, a lo que nosotros pensamos que se refiere a Eliccia. Pero después tenemos a la niña del fuego y la foto de un bebe, por lo que pensamos que esta es la niña del fuego. No me gusta nada esto -Mustang siguió observando la foto, el bebe se podía decir que no podría tener más de un par de meses, por lo que era bastante complicado asignarla a una persona. El bebe tenía los ojos abiertos, eran grandes y color dorado. Esos ojos y la habitación en el que estaban le resultaban muy familiar para Roy -¿Riza eres tú? -preguntó de pronto mirando a su teniente.
-¿Yo?... -Riza cogió la foto y la miró mejor -sinceramente, no lo se. Nunca he tenido fotos mía de tan corta edad.
-Pero fíjate bien, este bebe, tiene poco pelo, pero se pueden ver unos reflejos rubios. Y sus ojos son grandes y dorado, iguales a los tuyos. Además mira la habitación donde se ha hecho la foto, este cuadro de aquí -Roy señaló en la foto a un cuadro de angelito que se podía ver en la foto -es el mismo que estaba en tu habitación.
-¡Si, lo recuerdo!... tu lo quemaste en uno de tus intentos de alquimia.
-Tú eres la niña del fuego a la que se refiere en la nota -Roy miró a Riza preocupado.
-¿Pero porqué? ¿Qué quieren de mí? ¿Por qué me llaman la niña del fuego?
-Puede que sea porque eres la teniente del alquimista de fuego -opinó Breda.
-No, si pensamos que con la niña del militar, se refiere a Eliccia, porque su padre era militar. Entonces con lo de la niña del fuego debe ser por el padre de Riza. El padre de Riza fue un gran alquimista y gracias a sus estudios yo soy ahora mismo el alquimista de fuego. Ahora sabemos que quieren a Eliccia para obligar a Gracia a que se una a su grupo anti militar, ¿pero para que quieren a Riza?
Todos se quedaron por unos segundos pensando en silencio. Debían pensar rápido, porque debían anticiparse a los planes de los rebeldes, no podían permitir que raptaran a Riza y a Eliccia.
-La niña del fuego -esas palabras resonaban en a cabeza de Mustang una y otra vez. ¿Querían a Riza por ser militar? ¿Por su padre? Él era alquimista y no tenía nada que ver con los militares -la niña del fuego -Mustang sintió una punzada en el pecho. No la querían por ser militar la querían por... -el tatuaje.
Riza miró a Roy fijamente.
-Te quieren, no por lo que fue tu padre, sino por lo que tu padre te dejo. Tú eres la niña del fuego porque en tu espalda escondes el tatuaje.
Los demás presentes se miraron los unos a los otros intentando que alguien les contara que era lo que estaba ocurriendo.
-Tú eres la niña del fuego, porque tu padre te dejó en tu poder su trabajo, el poder de controlar el fuego a placer.
-¡Eso es imposible! ¡Tú y mi padre sois los únicos que sabéis eso! Y mi padre esta muerto.
-¡Por favor podéis explicaros y dejar de hablar entre vosotros dos! -habló Havoc arto de no enterarse de nada. Los demás agradecieron a Havoc porque ellos también querían saber que ocurría.
-Mirad -Roy chasqueó los dedos haciendo que una hoja de papel que estaba sobre la mesa ardiera en cuestión de segundos -el poder de controlar el fuego fue el trabajo que consiguió mi maestro después de años de trabajo. Pero él antes de morir, no quería que su trabajo muriera con él, por lo que dejo su trabajo de una forma un tanto especial -Roy señaló a Riza -dejó su trabajo de forma cifrada en la espalda de su hija. La teniente Hawkeye lleva en su espalda un tatuaje con el trabajo de su padre... y yo creo que por eso la quieren y por ello la llaman "la niña del fuego"
-¡Pero es imposible nadie lo sabe!
-Algún compañero o amigo de tu padre... alguien que estuviera con él.
-Tú conocías a mi padre mejor que nadie y sabes como era con su trabajo, no quería que nadie se lo robara, tú fuiste el único que obtuvo su voto de confianza. Nadie puede saberlo.
-Pues de alguna forma el grupo de rebeldes se ha enterado de esto.
-Pero el tatuaje no esta completo. No sirve para nada. Tú me lo borraste.
-Lo primero que para que alguien pudiera entender tú tatuaje debía de haber pasado tiempo con tu padre. Ya me costo lo mío descifrarlo. Y lo segundo es que efectivamente yo te borre ese tatuaje, no del todo, pero si una gran parte, por lo que es imposible descifrarlo en estos momentos. Eso me hace pensar que quien sea que sepa de tu tatuaje se tuvo que enterar por tu padre.
-¡Imposible! Mi padre en sus dos últimos años de vida no salió de mi casa para nada. Y el tatuaje lo hizo un mes antes de su muerte -Riza sentía como sus ojos ardían y las lágrimas se le agolpaban en los ojos.
-Si la teoría del coronel es acertada. Evidentemente los del grupo rebelde se han debido enterar de alguna forma -apuntó Falman -pienso que deberíamos de buscar amigos lejanos o familiares del señor Hawkeye para averiguar algo.
-¡Mi padre y yo estábamos solos! -Riza se levantó de golpe, las lágrimas corrían por sus mejillas. El remover asuntos del pasado, el recordar su muerte, su soledad y la de su padre, estaba haciendo que se sintiera triste e igual de sola que cuando murió su padre -Coronel voy a buscar a Eliccia -Acto seguido Riza salió de allí corriendo.
A la pequeña la habían dejado en una guardería que había dentro del cuartel, donde los militares llevaban a sus hijos y esta había sido la excusa perfecta para salir de allí.
Dentro del despacho todos los presentes se habían quedado en silencio.
-¿Dije algo malo? -preguntó Falman sintiéndose culpable.
-Ya habíamos removido demasiado el pasado Falman. Lo que investiguemos del pasado de los Hawkeye será mejor dejarlo a parte de la teniente -Mustang junto con sus subordinados ideaban lo que debían de hacer para poder lograr encontrar al grupo rebelde y como debían de proteger a las implicadas.
Una vez terminada la reunión Roy junto a Havoc y Gracia fueron en busca de Riza hacía la guardería, donde había ido a recoger a Eliccia. Cuando llegaron allí la encargada de la entrada y salida de los niños le indicó que la teniente ya se había llevado a Eliccia y se había marchado con ella.
Roy sintió que algo iba mal, ya había pasado demasiado tiempo, como para que su teniente no hubiera entregado ya la niña a su madre. Roy echó a correr sin previo aviso hacia su oficina, tras él Havoc y Gracia le seguían. El alquimista entro en la oficina encontrándosela desierta.
-¡Mierda! –vociferó el moreno. Corrió hasta su mesa, tomó el teléfono marcando rápidamente un número -¡Es una emergencia cerrad todas las entradas al cuartel han secuestrado a la teniente Hawkeye y a Eliccia Hughes!
Al escuchar eso, Gracia perdió el conocimiento y se hubiera dado un buen golpe de no ser porque Havoc se encontraba tras ella.
-¡Coronel!
-¡Ocúpate de ella yo voy a asegurarme de que cierren todo el cuartel!
En unos segundos en todo el cuartel solo se escuchaban la alarma que indicaban que debían clausurar el cuartel militar de central. Los militares iban y venían deprisa, debían registrar todo el cuartel de central en busca de las dos personas desaparecidas.
-Señor las puertas de la zona oeste están selladas y vigiladas. Además esa zona ha sido revisada y no han encontrado ninguna señal de ninguna de las dos –Fuery le informaba a su preocupado coronel, sobre las noticias de la zona que había ido a revisar.
-¡Que sigan buscando! No les ha podido dar tiempo de escapar. Si solo llevaran a la niña les sería mucho más fácil de escapar, pero llevan también a una mujer adulta. No han podido escapar. Hemos tardado menos de un minuto en clausurar todo el cuartel. ¡Tienen que estar en alguna parte! –Roy se sentía muy irritado, que hubieran secuestrado a dos personas dentro del cuartel, le parecía algo casi imposible. Allí no podía entrar cualquiera a pasearse y si venían algún visitante eran escoltados hasta llegar con la persona que iba a visitar (como paso con Matt). Eso le hacía pensar que dentro del cuartel había un topo, alguien que hubiera dado paso a los secuestradoes.
Sus divagaciones quedaron interrumpidas de repente. Ya que la puerta trasera del edificio del cuartel se encontraba abierta y sin vigilancia alguna. Solo se encontraba una mesa donde estaba Balzár tranquilamente rellenando informes.
-¿Pero que haces insensato? –Roy fue hacía donde se encontraba Balzár y lo levantó de la silla cogiéndole del cuello de la chaqueta -¡Que hace esa puerta abierta! ¡Debía de estar cerrada!
-¿Qué hace usted? –Balzár le dio a Roy un manotazo librándose de su agarre -¿por qué me interrumpe en mi trabajo?
Roy intentó abalanzarse hacía el, pero fue detenido por Fuery. Aunque el también tuviera ganas de pegarle a ese tipo, ya que gracias a este seguramente la teniente y la niña después de todo el tiempo que había transcurrido desde su desaparición ya no estarían en el cuartel. Pero pegarle no le serviría de nada, solo para meter en problemas a su coronel.
-¿No has escuchado la alarma?
-Si, pero no sabía que era… pensé que sería como el fin del recreo. He comenzado hace poco, solo estaba haciendo mi trabajo.
-¡Eres un imbécil! El estado de alarma. Se hace cuando el cuartel debe de ser clausurado.
-¿Qué es todo este escándalo? –el Führer Grumman acababa de aparecer. El también se escandalizó al ver la puerta trasera abierta. Pero no lo exteriorizó de la misma manera que Mustang.
-Coronel Mustang tranquilícese –Gruman hizo que Fuery soltara a su coronel –Cierre ahora mismo esa puerta –ordenó a Balzár. El hombre obedeció en seguida y cerró la puerta. Roy le explicó a Gruman como Balzár no había clausurado la puerta trasera por la escusa de creer que la alarma era para que acabara el recreo -¿Cuánto tiempo llevas aquí?
-Unos diez minutos.
Roy estuvo a punto de saltar, cuando Gruman volvió a frenarlo.
-¿Sabe que ahora mismo por su culpa una mujer y una niña han sido secuestradas?
-Yo no sé nada. De hecho no estaba aquí cuando sono la dichosa alarma, me encontaba en el baño. Pero no le preste atención. No sabía que era lo que ocurría.
-Además usted tiene una orden de alejamiento por acoso a la teniente Hawkeye y por todo esto usted es el principal sospechoso del secuestro de Riza Hawkeye y de Eliccia Hughes. Arréstenlo –Gruman ordenó a un par de hombres de su cuadrilla que arrestaran al susodicho.
-¡Yo no he hecho nada! –chillaba desesperado Balzár mientras se lo llevaban.
-Mustang se que las secuestradas son tus subordinada y la hija de tu mejor amigo, pero no puedes tomarte las cosas a lo personal, recuerda quien eres.
-¿Qué no me lo tome a lo personal? –Mustang se acercó hacia el anciano, el cual lo miraba sin cambiar su expresión –acaban de secuestrar a dos personas delante de nuestras narices, yo creo que es para tomárnoslo por lo personal. –Mustang sin más salió de allí. Debían salir de allí en busca de los secuestradores cuanto antes.
Continuará
^0^
No me mateis por favor! encima de que tardo en actualizar (no es culpa mía, es culpa de tanta fiesta que ya no sé ni en que día vivo, de hecho pensaba que hoy era Domingo), hago que secuestren a Riza.
-Andyhaikufma: jajaja si Riza solo lo quería para ella XD siempre he pensado que Riza al principio debía de ser diferente, por ello la puse así. Pobre Matt tods lo odiais XD
-Mafalda Black: jajajaja pobre Matt... bueno ya veras que ocurre con Matt y Roy XD graciass por tu review.
-Lulufma: jajaja siiii me encanto eso k le dijo Roy a los pobres traumados XD
-Noriko X: si ya parecen que Riza y Roy están mejor... y voy yo y hago desaparecer a Riza XD aunque tranki no sere mala con ninguno de los dos.
-Darkrukia4:Me encanta poner a Roy celoso XD es tan mono
Y muchas gracias también a tods los que leen mi humilde historia y sin más me despido hasta el siguiente capi ^^
XAAAAIITOOOOOOOOOOOOOO
