Chiara.

9- Sangre y Luna.

Miércoles, 17 de Marzo.

Primera hora de la mañana, inglés. Con Cecilia. Por fin. Dios, adoraba a esa mujer. Ciertamente la veía identificada con nosotros, era la profesora más joven de todo el David por no decir la más ''enrollada'' después del profesor de los chistes malos, que por cierto, se llamaba Carlos.

May de nuevo se puso a soltarle piropos a Cecilia, esta simplemente los aceptaba de buen grado entre risas.

Aquella fue una clase distinta, o sea, ni siquiera hicimos clase, fue un debate y adivinad sobre qué tema. Vampiros. No sé que le había dado a la gente con ese tema, aunque todo surgió hace unos días por el estreno de una película sobre vampiros y hombres lobo. A mí me parecía una chorrada gigantesca. La película se llamaba Sangre y Luna. Super original, los vampiros beben sangre y los licántropos le aúllan a la luna, perfecto. Yo le daría un premio nobel al creador de la película por meterle un nombre tan sumamente cautivador y creativo. En fin… Aquello fue un debate sobre que ser ''molaba'' más, la mayoría de mi clase (incluyendo a la profe) se decantaba por los vampiros. Esos seres de la noche con colmillos como agujas y sedientos de sangre humana. Algo científicamente poco creíble. La película trataba de que la raza de los vampiros se veía en peligro por los hombres lobo y los caza vampiros, que no os lo perdáis, la mayoría de cazadores eran mitad vampiros. A mí me parecía estúpido ese argumento. ¿Por qué un mitad vampiro iba a querer matar a otro ser como él?

Paso otra hora, esta vez más aburrida, ya que tocaba de nuevo tecnología con Giobanni y encima examen. No me fue precisamente mal, seguramente sacaría un 6 con algo.

Y por fin tocó descansar, pero por culpa del profesor me perdí 8 minutos de relax, todo porqué me había hecho la petición de dar un concierto de violín para el día del libro que se celebraría en Abril, no tuve más remedio que acabar aceptando. Y cuando entré en música, allí estaba la de ojos negros sonriéndome, entonces noté como la puerta se cerró de un portazo detrás mía. Me giré y allí estaba Marisa. ¿Qué narices había venido a buscar?

-Hola Chiara, ¿No te alegras de verme?

-Claro que si, May. Solo que me ha extrañado un poco que hayas decidido acompañarme hoy…

- No te hagas ilusiones, no me quedo simplemente porque esta clase me da mal rollo, tiene demasiados posters de muertos en las paredes. Solo he venido a hablar con Laika – Me sonrió juguetona- ¿Verdad que sí? –Miró a la rusa.

- ¿Y de que habéis estado hablando? –Alce una ceja mientras me cruzaba de brazos mirando a la morena.

- De ti.

Después de que May dijera que habían estado hablando sobre mí se fue pitando y Laika se echo a reír. Vete a saber que le había contado esta sobre mí. Qué vergüenza…

- ¿Se puede saber que te ha dicho y de que te estás riendo?

- ¿Yo? De nada.

- Ya, eso no te lo crees ni tú.

- Simplemente me ha pedido que te cuide porque como no lo haga me matará. – Se encogió de hombros como si nada.

- Yo sí que la voy a matar…

- Ey, no te enfades con ella, tienes una buena amiga y se preocupa por ti. A demás, se puede estar tranquila, voy a cuidar bien de ti.

- Y-ya… - No pude evitar sonrojarme un poco cuando dijo aquello de que me cuidaría – Y eso ya lo sé, Laika. Es solo que…a veces hace las cosas sin pensar. Por cierto, adivina de qué está hablando todo el mundo.

- De Sangre y Luna ¿Verdad?

- Premio para la rusa. La gente cada vez más estúpida.

- Sí, pero si tuvieras que elegir, entre vampiros y hombres lobos, ¿con cuál te quedas?

- ¿Tú también, de verdad? – Suspiré con resignación- Supongo que con el vampiro, prefiero eso a un ser peludo, que asco, me estoy acordando del profe de gimnasia, ugh

- Buena elección, pequeña. – Pude notar como sonreía con satisfacción al oír mi respuesta.

- Estarás de coña, ¿no?

Laika se encogió de hombros sonriente y se fue a improvisar con el piano. Me parecía sorprendente que ella también tuviera con la tontería encima de esa película…