CAPITULO 10: LA PETICIÓN
- Os lo juro, es increible, puede aguantar siete copas en fila con la nariz! Bueno, se le cayó una, pero esque la empujaron sin querer y...
- Si, y la profesora McGonagall la puso en detención. Nos has explicado lo mismo tres veces, wormtail. – dijo Sirius con voz cansada.
- Pero aun no os podeis creer lo mejor...! – siguió Peter emocionadisimo.
- Que aguantó la copa caida con el pie? – dijo James, garbateando en su cuaderno.
- Que se salvó de la detención con una sola sonrisa? – dijo Remus.
- Tambien nos lo has contado, Pet. – dijo Sirius.- Puedes dejar ya de hablar de Margaret? Pero si antes decias que era un bicho raro!
- Eso era antes de conocerla, en serio, es genial.
- Buenos dias. – murmuró Amelia, llegando a la mesa de la biblioteca donde estaban los cuatro sentados. Y, a pesar de que era sabado, estaba bastante llena.- Habeis visto a Lily?
- Nop. – murmuró James.- Sino estaria con ella.
- Considerando que te odia, eso es improbable.
- No me odia, vale?
- No, te tiene alergia. – rió Sirius.
- Tu callate, que tengo información muy valiosa para ti que podria difundir en tres segundos.- dijo James, sonriendo y mirando a Amelia, que estaba entretenida mirando un dibujo de Remus (Si, ya, el dibujo ¬¬)
- Sabes? No se si tendré suficiente dinero en la proxima salida a Hogsmade. – James le miró fulminante.- Jake mate.
- Quereis dejaros de tonterias? – preguntó Amelia. – Seguro que no la habeis visto?
- Ya te emos dicho que no, gotzilla. – dijo Sirius y, al mirarse, los dos se sonrojaron.
- Bueno, no hace falta ser borde. – dijo ella, apartando la vista.- Si la veis le decis que la estoy buscando.
Y salió corriendo, con los libros en los brazos y las mini-coletas bailando.
- Me acabo de acordar que tengo que...ir a...al lababo.- dijo Sirius, levantandose de repente y salió corriendo de la biblioteca.
- No corrais! – gritó Madame Pince.
--------
- Amelia!
Ella se giró, temerosa.
- ...Que pasa?
- mmm...solo queria decirte que...- dijo, y se quedaron callados, Am mirando al suelo, Sirius al techo. Despues de unos segundos, él volvió a hablar. – Que lo del otro dia... que simplemente es que tenias una cosa en el pelo y...
- Si, si, lo entiendo...- sonrió ella. – No pasó nada.
- Exacto. – asintió él.
- No te preocupes. No pensaba nada raro.
- Genial. Pues...nos vemos.
- Nos vemos.
Sirius se fue corriendo hacia la biblioteca. Era la conversacion mas rara que habia tenido nunca.
--------
- Lily?
La peliroja se giró.
- Hola, Justin!
- Que haces?
- Ayudo a la Profesora McGonagall a hacer inventario y ahora iba al baño. – sonrió ella. Justin se sonrojó.
- Oye, ayer casi no nos vimos al final. Te fuiste al baño y ya no volviste.
- Lo se, lo siento. Esque tuve unos cuantos problemas. – contestó Lily.
- Esque...bueno, talvez te apeteceria...
- Eh?
- Mira... – dijo, alzando la mirada y clavandola en los ojos verdes de la Gryffindor. Tenia una mirada decidida. – Lily, creo que me gustas y había pensado...no se... salir algun dia o algo, para ir a Hogsmeade...
- Oh...- murmuró ella, totalmente sorprendida. Le habia pillado desprevenido. – Vaya, me alagas mucho, pero si casi no nos conocemos y...
- Ah, bueno, si no quieres da igual...- dijo, abatido.
- No, no es eso, para nada. Dejame que me lo piense, vale?
- Claro, lo que quieras.
------
- Aún te duele?
- Un poco. – contestó Remus, mirandose el puño. – Pero valió la pena.
Se quedaron en silencio. La sala comun estaba vacía a parte de ellos dos y el fuego crepitaba con insistencia. A pesar de que el invierno ya había finalizado y empezaba la primavera, aún hacia bastante frio.
- Por qué lo dices? – preguntó el moreno.
- No se, siempre he querido vengarme de Malfoy...
- Vengarte de Malfoy o defender a Michelle?
Remus levantó la cabeza de su libro. Sirius le miraba con ojos neutros.
- A que biene eso?
- Si te gusta Michelle, Amelia quedará destrozada.- dijo el Black.- Si vas a rechazarla hazlo con tacto.
- Lo se padfoot, no hace falta que me des clases de cómo tratar a Amelia. Eres tu quien siempre la hace sentir mal. Y, de todas formas, yo no he dicho que me guste Michelle.
- De modo que tampoco lo niegas.
En ese momento el retrato se abrió y entró James caminando con furia.
- Me ha escrito mi primo, va a venir a mi casa para las vacaciones de semana santa... y quiere conocer a "mi novia"
- Pero si tu no tienes novia. – dijo Sirius.
- Ese es el problema.
- Eh, chicos! Nunca adivinariais lo que acaba de hacer Margaret! – gritó Wormtail entrando a la sala comun corriendo.
--------
- Te ha pedido salir? En serio?
- Shhh...baja la voz.
Amelia se tapó la boca y Lily miró a su alrededor. La clase seguía tan alborotada como siempre y no parecia que nadie se hubiera percatado de lo dicho.
- Y que le vas a decir? – preguntó Amelia.
- No lo se, es muy buen chico, me sabe mal por él...
- Pero a ti no te gusta, no? – preguntó la morena.
- No creo... pero imaginate que quedo con él y resulta ser una persona maravillosa.
- O una persona horrible. – murmuró Amelia. – Si sales con él una vez será mucho mas dificil despegarle de ti.
- No seas exagerada. – dijo la pelirroja. – No pasa nada por salir una vez. Nos damos un paseo por Hogsmeade y a ver que tal.
- No se, sigo pensando que no es buena idea. Tiene un aire psicotico.
- Tu ves muchas pelis ¬¬
- No, en serio, te mira raro, como si estuviera obsesionado. Como puede ser que solo compartiendo una clase te lo hayas encontrado tantas veces.
- Casualidad, y tampoco han sido tantas. Deja de hacerte paranoias. – dijo Lily.
- He dicho que hagais los ejercicios, no que os pongais a hablar! – gritó la profesora McGonagall, y todo el mundo calló.
Lily y Amelia no sabian que James habia escuchado toda la conversación.
------
- Hola...- dijo timidamente.
- Hola. – sonrió él amablemente.
- James y los demás aún no se han despertado?
- No. Lo he intentado, pero no ha servido de nada. – dijo.
- Ya veo.
Se sentó, mas que nada porque se sentía tonta de pie. Cogió una tostada y empezó a comersela a pequeños bocaditos.
- Y tu a quien esperas?
- A Lily y a Amelia. Habiamos quedado a la hora de desayunar, pero me he levantado demasiado temprano.
- Y Narcissa? – preguntó el licantropo frunciendo el ceño.
- Tenia que...ah...hacer cosas...
- Ah.
Se quedaron en silencio total. Michelle se miraba las manos. Era el momento de decirlo.
- Muchas gracias...por lo del otro dia...
Remus levantó la vista y la miró a los ojos. Luego sonrió calidamente.
- No fue nada. Se lo merecía.
- Ya...
- Michelle!
Michelle se giró. Lily venía corriendo dando saltos hacia ella y la abrazó.
- Aún no sabes lo ultimo.
- Y que es? – dijo la Ravenclaw, deseando haber podido estar unos minutos mas a solas con Remus.
- Justin me ha pedido salir!
- En serio? Y que le vas a decir?
- Aún no lo se!
- Te veo de buen humor hoy. – sonrió Remus. Lily asintió con una sonrisa en la cara.
- Si, hoy veo el baso medio lleno. No se por qué.
En ese momento aparecieron James y Sirius por las puertas del Gran Comedor y se sentaron frente a Remus y Michelle.
- Ya estais despiertos? – pregutó Remus.
- Esa no es realmente la palabra que yo diria. – respondió Sirius con los ojos medio cerrados y un bostezo en la boca.
- Peter ha venido a hablarnos de Margaret. – dijo James con el mismo aspecto que Sirius. Y encima con el pelo revuelto. – Así que hemos tenido que huir.
- Mira que sois malos. – dijo Amelia, que acababa de llegar. – Es vuestro amigo, deberiais escucharle.
- Dime eso cuando lo tengas las 24 horas hablandote de la misma persona.
- No debe ser para tanto.- rió Lily. – Bueno, voy a pedir hora para el aula de astronomia. Ahora vengo.
- El aula de astronomia? Para qué, para tu cita con Justin? – rió Narcissa haciendo acto de presencia.
La mesa se quedó totalmente callada e incluso Narcissa paró en seco de reir. Se notaba la tensión en el ambiente.
- No, es porque tengo que hacer un trabajo para subir nota y necesito mirar directamente por el telescopio.- dijo Lily.- Ahora vuelvo.- y se fue rapidamente.
- Yo tambien me voy. – dijo James unos segundos despues. – No tengo hambre.
- Que? Lo siento, no lo habia dicho con mala intención... – se disculpó Narcissa.
-------
Genial, Narcissa habia metido la pata hasta el fondo. La situación mas incomoda que habia vivido.
PUM!
- L-lo siento, no iba mirando y...
- No importa.
- Ah, Buenos dias!
Lily se levantó del suelo y le tendió una mano a Severus, que la cogió para levantarse. Todos sus libros estaban esparcidos por el suelo, así que se agacharon a cogerlos.
- Hacía tiempo que no te veía. – dijo ella, recogiendo libros. Astronomia, Aritmacia, Transfiguración...
- Lo se. Pero bueno, debes estar ocupada.
- Eh? A que te refieres?
- Las noticias vuelan. – dijo él, mirando al suelo. – Me alegro por ti.
- Te refieres a...?
- El tio ese que se llama Justin. – dijo, recogiendo aun libros.- Te gusta?
- No lo creo. Lo mas seguro es que le diga que no.- le sonrió ella. Severus miró al suelo, sonrojandose. Lily se extrañó, pero siguió recogiendo libros. Herbologia, Pociones...- Vaya! Este libro de pociones es del año que biene!
- Si. Lo encontré en mi casa y lo leo cuando me aburro. Aunque sea de 6º grado lo entiendo bien.
- Me alegro que te prepares para el años que biene. Talvez sea muy duro.
- Puede ser.
- Estás nervioso por los TIMO? Están a la vuelta de la esquina. Yo he empezado a estudiar ya. – dijo ella, levantandose ya con los libros que habia recogido y entregandoselos a su propietario.
- Yo empezaré a estudiar en Semana Santa. Lo mas seguro es que me quede en el castillo.
- Yo me iré a casa, y allí es dificil estudiar con los gritos de mi hermana, así que tengo que ser precabida. – dijo la pelirroja.
- Bueno, espero que te vayan bien los examenes... y con el chico. Me tengo que ir. Adios.
- Adios!
Lily se quedó mirando como Severus se iba, pasando por al lado de James, que estaba apoyado en la pared, los ojos clavados en Lily. La chica se sintió nerviosa. Él tenia una expresion neutra.
- Hola. – dijo la pelirroja.
- Hola.
Despues de unos segundo, Lily se giró para seguir su camino hacia el despacho de Sinistra, pero la voz de James sonó suavemente, interrumpiendo su camino.
- No lo hagas, por favor...
La chica se giró. James la seguia mirando, esta vez con ojos suplicantes y su voz sonaba igual que aquella noche en la boda en Hogsmeade.
- Que quieres decir?
- No salgas con Justin, porfavor...
Lily abrió los ojos de par en par, sorprendida. James se acercó a ella. Lily dio un paso atrás.
- En serio me estas pidiendo que no salga con otra persona? – dijo ella, totalmente incredula.
- Te lo pido porfavor...
- James, me das miedo, apartate. – contestó ella claramente. Puso sus manos en el pecho de él y le empujó hacia atrás.
- Lily, ya te dije que no volveria a hacer lo que hice en la boda, no te preocupes. Solo quiero pedirte que no salgas con él.
- Y te parece poco? James, eso a ti no te incumbe. No puedo creer que me estés diciendo esto.
- Simplemente piensalo. No sabes nada de él.
- Las decisiones sobre mi vida las tomo yo, vale? – dijo, y se giró para seguir andando.
- Es injusto. – dijo él, y Lily se paró en seco, pero no se volteó. – Conoces a ese tio desde hace dos dias y te planteas salir con él. Me conoces desde hace cinco años y siempre me has dicho que no sin pensarlo.
- Lo que no es justo es que me recrimines eso. Yo soy como soy. Si no te gusta, lo siento.
Y siguió su camino hacia el despacho de la profesora de Astronomia.
----
- Una carta!
- De quien es?
- Mi madre.
Amelia miró como Lily leía la carta que una lechuza parda le habia traido. Cuando acabó, la dejó a un lado.
- Que dice?
- Que para semana santa puedo ir a casa. – dijo la pelirroja con una sonrisa. – Hace mucho que no les veo.
- Vaya, genial!
Se quedaron en silencio. Amelia se miraba las manos mientras la Gryffindor leía un libro muy grueso.
- Sabes que?
- Que? – dijo Lily, levantando la cabeza de su lectura.
- El otro dia estuve pensando... por qué Remus defendió a Michelle ese dia?
Hubo un pequeño silencio en el que la pelirroja miraba fijamente a su amiga.
- No lo se, talvez fuera simplemente porque es su amiga. Habría hecho lo mismo por ti.- dijo, devolviendo los ojos al libro.
- Puede que si. – dijo la morena. – O puede que no.
- A que quieres llegar?
- He estado cada noche pensando en él. Me corresponde o no? Ya no tiene nada que ver con Michelle, es simplemente personal. Quero saber lo que siente. Por eso...
- Por eso que? – preguntó Lily.
- Por eso, en cuanto vuelva de las vacaciones de semana santa, voy a decirle lo que siento.
-----
- Hola Kyle. Tu eres amigo de Justin no? Sabes donde está?
- Creo que fuera, en los jardines.
- Gracias.
Corrió hacia fuera. Aún hacía mucho frio pese a que la semana santa estaba cerca. Incluso habia sitios en que aun habia nieve. Lily miró a su alrededor. En un lugar muy apartado de los demas, distinguió al muchacho, de espaldas. Estaba rodeado por un monticulo de nieve blanca.
- Hola Justin.
Él se giró para mirarla de reojo, pero pronto volvió a su posicion inicial.
- Hola.
Lily se extrañó, pero no dijo nada. Estaba lo suficientemente lejos de él para no saber que estaba haciendo, pero percebia como sus manos se movian.
- Bueno, solo queria decirte que, sobre lo que me dijiste el otro dia...
- No quieres, no?
- Eh...como lo has sabido?
- Se rumorea por todo el colegio.- respondió él.
- Oh...- se quedaron en silencio un rato.
- Es porque soy feo? Porque soy un pesado? Por que?
- No, simplemente es que no creo que ahora esté interesada en salir con nadie.
- Ya...
Lily percibió un tono raro en la voz del chico y no se sentía muy comoda hablando con su espalda.
- Justin, puedes mirarme a la cara?
- Para que? Soy un don nadie, no?
- Justin, que...?
Lily se quedó estupefacta y sin respiración. Se habia acercado un poco y, desde su nueva posicion, podia ver perfectamente lo que Justin estaba haciendo.
Tenia la cara roja con los ojos bien abiertos y mirandola desmesuradamente, con lagrimas en los ojos, casi con locura. En su mano derecha, un largo y afilado cutex y en la otra tres profundos cortes en la muñeca. Tenia las manos ensangrentadas, sangre escarlata. Lily sintió marearse. Las gotas de sangre caían sobre la nieve blanca, haciendo un contraste impresionante.
- Ju-justin, que haces! Ayuda porfavor!
- No, Lily. Tu solo has contribuido un poco a que mi vida sea una mierda.
- Porfavor, necesitamos ayuda!
- Callate! – gritó, alargando su cutex ensangrentado hacia su yugular. Lily sintió como las lagrimas le resbalaban por el rostro.
La sangre caía sobre la nieve. Plic, plic. De blanco a rojo intenso. Ruidos de pisadas. Lily lo vió todo borroso. La imagen de Justin se iba haciendo menos clara. Cayó hacia atrás, la nieve amortiguando la caida. Y luego, nada.
------
- Lily! Lily!
Se despertó de golpe, incorporandose de la cama. Las caras de sus tres amigas y los cuatro marauders estaban allí, mirandola atentamente. Sintió que se mareaba al levantarse tan de golpe.
- Que pasa? Que...?
- Tranquila, te desmayaste por ver tanta sangre. – anunció Narcissa.
- Pero...Justin... Y Justin?
- Lo han enviado a Sant Mungo. – dijo Sirius. – Le faltaba un tornillo.
- No seas descortés.- murmuró la Black.
- Espera, que ha pasado?
- James te oyó y fue a buscar a un profesor. Te llevaron a la infermeria y a Justin a Sant Mungo. – explicó Amelia.
- Por que siempre que estoy en problemas apareces tu, James? ¬¬
- Porque te sigo a todas partes
- No quiero tantas visitas aquí! Agobiais a la paciente. Necesita recuperarse! – exclamó Madame Pomfrey.
- Nos vemos luego. – susurró Michelle, y todos excepto James salieron de la infermeria.
- Que pasa, quieres restregarmelo por la cara? ¬¬
- No, quiero pedirte un favor. – dijo James mirando hacia la puerta para asegurarse de que hablaban en pribado.
- Y que favor es ese?
- Pues...que vengas estas vacaciones a mi casa.
- Que? Ni hablar! – dijo Lily firmemente, incorporandose de la cama. – Son los unicos dias que podré ver a mi familia en todo el curso y no voy a desperdiciarlos.
- No digo que vengas todas las vacaciones, me conformo con tres o cuatro dias.
- Te he dicho que no.
- Está bien...- dijo James, mostrando una cara desolada que Lily sabía que era falsa. – Con todo lo que he hecho yo por ti... Te acabo de salvar del suicida ese... encontré el anillo de tu abuelo y te trage a la infermeria cuando te desmayaste, las dos veces... y así me lo agradeces...
- Ay... está bien... Y para que quieres que vaya a tu casa?
- Para que te hagas pasar por mi novia delante de mi primo.
- Que! Ni hablar! Eso si que no!
- Estabas tan mal cuando te recogí...seguro que hubieras muerto si no lo hubiera hecho...
- Mis deberes durante un mes.
- Tres semanas.
- Y una bolsa gigante de golosinas de Honeydukes.
- Trato hecho.
