Ale, os dejo directamente con el fic xD
….....
Habían pasado dos meses desde el tiroteo que sufrió Serenity y dentro de unas horas volvería a estar en casa, su vientre ya se notaba un poco más abultado y cuando sus nietos la vieron dijeron que se había engordado, cosa que no le sentó muy bien y les pellizcó las mejillas hasta que los niños retiraron lo dicho. Estaba de pie en la ventana cuando notó unos brazos que la rodeaban.
-Vaya, así que estás viva. Qué suerte tienen algunas. ¿Verdad?- Dijo esa voz que la hacía estremecerse. -Takeru...-Susurró con pánico. -Je, así es. ¿Sabes lo que es esto, verdad?- Dijo mientras sacaba una navaja de su pantalón, entró en estado de pánico. -Quizá podría clavártela aquí.- Acercándola a su cuello. -O aquí y...¡Zas! Adiós a tu bebé.- Apuntó la navaja al vientre de la chica que estaba apresada en sus brazos. -Estás loco.- Alcanzó a decir la mujer. -Exacto, loco por ti...- Iba a besarla cuando notó unos brazos que lo arrancaban literalmente de su lado.
Tenma había acudido en su ayuda porque notó que la puerta estaba abierta cuando él la había dejado cerrada y suerte que llegó a tiempo si no hubiera ocurrido una catástrofe.
-Pobre de ti que te le vuelvas a acercar. ¿Me oyes? Te advertí una vez y ésta será la última así que lárgate antes de que te mate...- Lo dijo con tanta furia que el chico corrió despavorido. -¿Te encuentras bien?- Preguntó cambiando su actitud. -Ahora sí.-
Empezó a contarle todo lo que le había dicho y a cada rato se iba enfureciendo más. Él llegó a la conclusión de que si no hacían algo, sus vidas podrían correr peligro. Una residente del hospital les entregó el alta y salieron de ahí con prisa dándole las gracias a los enfermeros, enfermeras y médicos que les habían atendido. Cogieron un taxi y fueron a su casa.
-Nada de fiesta sorpresa. ¿Verdad?- Él sólo rió. -Nope, ninguna fiesta, aunque me ha costado convencerlas. Ah ahora que lo recuerdo, las amigas de tu hija se han ido a Tokio porque no podían faltar más en sus trabajos, es que se nos olvidó decírtelo.- Ella suspiró.
Conversaron sobre la boda de su hija que habían decidido posponerla hasta que ella se recuperara del todo y se casaban en una semana por el juzgado y en dos meses por la iglesia.
-¿Dos meses? Sí que tardan...- Dijo ella riendo. -Sí, es que quiere que tu y tu otra hija le ayudéis a prepararlo todo juntas mientras yo ayudo al principito.- Soltó como quien no quiere la cosa. -¿Principito? ¿Ha cambiado de novio o me he perdido algo?- Preguntó extrañada y él volvió a reír. -Jaja, no, principito es cómo le llama Serene a Mamoru y no me preguntes porqué puesto que yo no lo se.- Ahora eran los dos los que reían.
Llegaron a la puerta y él muy cortés la ayudó a bajar del taxi, le pagó y entraron lentamente en la casa, ella se recostó en el sofá y se alegró de volver a estar en casa y lo demostró cogiendo unas patatas de bolsa que había en la mesa y comiéndolas.
-Oye, te vas a engordar más como no te cuides.- Le riñó su marido como si fuera su madre. -Lo que tú digas "papaíto".- Y dejó las papas dónde estaban. -¿Has pensado ahora en el nombre del bebé o la bebé?- Preguntó como si fuera la primera vez que tenían un bebé. -Pues, quería que lo eligiéramos entre los dos.-
Discutieron sobre algunos nombres que les parecían adecuados pero con ninguno estaban de acuerdo. Serenity estaba leyendo una novela llamada Crepúsculo y los nombres le llamaron la atención. Sobretodo el de Edward y Bella Así que decidió preguntarle una cosa.
-Amor. Si es chico le llamamos Edward y si es chica Isabella. ¿Te parece? Son nombres ingleses pero a mí me gustan.- Él estuvo de acuerdo. -Sí, a mí también me gustan esos nombres, está decidido pues.- Para cerrar el acuerdo, se besaron apasionadamente pero ella cortó el beso. -¿Sabes lo que se me antoja?- Él negó con la cabeza y pensó: "Oh no, ahí vamos..." -Chocolate con fresas, nata y nueces. ¿Podrías traerme un poco?- Puso su carita de pena y él suspiró. -Está bien, está bien, ahora vuelvo.- Ella le dijo un "te quiero" y se fue a buscar lo que su mujer le había pedido.
Media hora más tarde Tenma apareció con una copa de helado gigante con todos los ingredientes y ella puso cara de malicia, se había salido con la suya. Dejó el postre en la mesa bajo la atenta mirada de ella, le dio una cuchara y empezó a devorarlo. Tenma le hacía bromas pero ella ni caso, seguía con la atención en su delicioso postre y cuando acabó quería más y él se negó. Le dijo que mañana otro pero más no y ella se enfadó.
-Entiende, te vas a mal acostumbrar y no quiero así que se me está quietecita.- Ella suspiró. -Está bien, pero mañana uno más grande.- Él puso cara agobiada y ella rió.
Siguieron hablando del bebé y de si era niño o niña, ella decía que niñas ya tenían dos y que quería un chico pero por la parte de él quería otra chica.
-Si es chica, se parecerá mucho a ti y será igual de hermosa que tú.- Intentó convencer a su esposa pero sin lograrlo. -Eso me halaga pero un chico sería diferente, no sé si me explico...-
Él asintió pero le dijo que tanto niño como niña, lo iba a consentir de todas maneras. Empezaron a pensar en algunas cosas: Sus nietos tendrían un tío o tía más pequeños que ellos, sus hijas tendrían un hermano y se llevarían veintitantos años y ellos esperaban vivir para verlo casado. Eso les recordó que dentro de unos meses sería la boda de su hija y debían ponerse manos a la obra y decidieron hacerlo mañana temprano.
Fueron a la habitación y se acostaron abrazados, diciéndose palabras de amor mientras se iban durmiendo poco a poco.
(Uee, me he superado, no he acabado el capi yéndose a dormir, porque esto sigue xD)
......
Por la mañana temprano, Tenma hizo algunas llamadas a su empresa para informarles que iría dentro de cinco días, les contó todo lo que había sucedido exactamente y no pusieron ninguna pega en aceptarlo. Volvió con una sonrisa en su rostro y vio que su esposa estaba hablando por teléfono con alguien.
-Mire, se me está agotando la paciencia. La boda es dentro de dos meses y aún no tenemos el banquete. Le he llamado a usted porque es una empresa de catering muy famosa y me gustaría que hicierais vosotros el banquete.- Esperó una respuesta afirmativa y esta llegó. -Está bien, qué día exactamente?- Preguntó rendido el chico. -A finales de diciembre, concretamente el día 31 del mismo mes. ¿Podrá hacerlo?- Dijo retadoramente la peliblanca y el chico asustado asintió.
Concretaron algunas cosas más y colgaron, el chico todavía con el miedo en el cuerpo y ella con una gran sonrisa por haberse salido con la suya. Él la abrazó por detrás y le susurró al oído que era terrible cuando se lo proponía y ella rió.
-Tendrás una madre gruñona bebé, pero mucho además.- Le habló al niño con la mano apoyada en la barriga de su esposa. -Y un padre tonto e idiota.- Contraatacó ella y él rió- Oh vamos, no te hagas la ofendida que no te va. -Ella como respuesta le sacó la lengua.
Mientras el hombre estaba distraído hablándole al bebé Serenity pensaba en alguna manera de "vengarse" de sus palabras y la encontró.
Le llamó la atención y se acercó a él y en el oído le susurró: "Quiero un helado gigante de chocolate ahora mismo." Ante eso él puso cara de espanto y le rogó que no loe hiciera eso pero ella no se dio por vencida. Le hizo un pucherito que ella estaba segura de que funcionaría y lo hizo. Muy a regañadientes salió por la puerta un poco molesto y ella con una sonrisa en los labios.
Mientras esperaba a que llegara su delicioso manjar, encendió la tele e hizo "zapping" para ver si en la maldita programación -como decía ella- había algo interesante. Tal parece que no porque apagó enseguida el aparato soltando algunas que otras maldiciones hacia los estudios de televisión.
Se levantó y se dirigió a la mini cadena, la encendió y una bonita canción de Evanescence empezó a emanar de los altavoces.
I see sometimes i've benn appear
surprised on my sow you the feels
if you have to meet
I wish that you trust me
your presence still was here
an have it leave me alone
Ésta canción se la sabía de memoria y empezó a cantar mientras se dirigía al sofá a recostarse.
this words what seem to hear
this pain is just real
this just to much the take hipnotic race
Tenma en esos momentos entraba por la puerta cansado de tanto buscar y la oyó cantar, se deslizó sin hacer casi sonido alguno al lugar de donde provenía esa dulce voz y sonrió al verla recostada en el sofá mientras tenía su mano en el vientre.
Yoy cryed I wave over your tears
You scream I find away of your fears
I helped you, help throug this years
You still in have
all than me
Dejó que acabara la canción y una vez terminada se encaminó a ella lentamente sin hacer ruido, ella se sobresaltó al verlo con su rostro tan cerca y con esa sonrisa que derretía a cualquiera, ella le sonrió y se quedaron unos momentos así. Él de cuclillas en dirección a ella y mirándola con amor y ella le sonreía, enseguida se metieron en su propia burbuja y no salieron de su mundo hasta que alguien hizo ruido sobresaltando a ambos.
-Ya era hora pareja.- Habló una voz femenina y enseguida se calmaron. -Por dios, si dejarais de hacer eso el mundo lo agradecería- Rieron. -Ahora en serio mamá. ¿Cómo estás?- Preguntó divertida la rubia. -Tú que crees. -Ya empezaba a sentir los cambios de humor.
Su hija extrañada y con ánimos de broma le preguntó si era bipolar y notó un cojín estampándose contra su preciosa cara. Ella la miró recriminatoriamente y ella saltó en su defensa diciendo que el bebé se lo había pedido, los tres rieron ante la ocurrencia y se sentaron tranquilamente mientras ella, disimuladamente cogía su gigantesco helado de chocolate que el pobre amenazaba con derretirse si no se lo comían. Vio la cucharita al lado y empezó a comer y su hija la miró divertida.
-Tragona.- Espetó su hija haciendo gala de su autocontrol para con los dulces, estaba orgullosa de si misma. Sonrió con satisfacción. -¿De qué te ríes hija?- Preguntó su padre con una ceja levantada. -Nada, una pequeña broma que tenemos mi conciencia y yo. ¿Algún problema?- Preguntó con los ojos entrecerrados y ambos dijeron que no había ninguno.
Serenity seguía comiendo y saboreando su heladito del cual sólo quedaba la galleta y un trocito de canela que no le gustaba en los postres. Cuando hubo acabado, lo dejó todo en la mesa y empezó a hablar.
-A todo esto. ¿A qué has venido?- Él se formulaba la misma pregunta. -¡Ouch! ¿No puedo visitar a mi madre?- Se quejó la rubia y su madre suspiró. -No es usual en ti y menos a estas horas así que suelta prenda, vamos. -Dijo la peliblanca en un tono que demandaba obligación y ella no se negó.
Se lo pensó un poco, aún tenía que asimilarlo ella y no era fácil, cómo para contarle eso a su madre. ¡Ja! Debía estar loca para hacer algo así pero no tenía nadie con quien hablar ahora mismo así que respiró hondo y se lo empezó a contar.
Empezó a contar que Mamoru estaba tranquilamente durmiendo cuando de repente se empezó a mover cómo si estuviera teniendo una pesadilla, de sus labios salía un solo nombre: Natsumi. Le contó que le preguntó por ella pero palideció y le dijo o mejor dicho, le rogó que no volviera a emncionarla. Después de eso no se habían hablado.
-Eso es lo que ha pasado hasta ahora, señores pueden irse a dormir, el cuento ha acabado.- Dijo tratando de sonar irónica pero sólo consiguió que su madre se preocupara más. -Ah pequeña, ven aquí.- Abrió sus brazos y ella sin dudarlo se echó a llorar. -¿Qué hago mamá? Lo amo y no quiero perderlo...- Dijo tristemente a punto de llorar. -Primer punto. ¿Por qué crees que lo vas a perder?- No recibió respuesta. -Eso lo tomaré como un "a saber". Bien segundo punto: Si lo amas, dale su tiempo y tarde o temprano te lo contará, cuando se sienta preparado lo hará.- Dicho esto la rubia lloró más fuerte y su padre la abrazó.
La consolaron entre los dos hasta que se durmió y ellos se quedaron despiertos velando su sueño, como cuando era pequeña.
Jope, inspi-sama viene a las tantas de la madrugada cuando me tengo que ir a dormir. Qué cruel es TT_TT
En fin, creo que esto tardará en acabar por lo que veo...xD
Como no dejan review alguno no tengo nada más que decir xD.
Como siempre Read&Review.
¡Ja Ne!
