Todos los personajes le pertenecen a la fantástica Becca Fitzpatrick. Pero como somos amigas, me los presta de vez en cuando para crear fan-fics. Aun así, no tengo ni la más mínima intención de devolverle a Patch :D

"La melena rubia se le pagaba al rostro al mismo tiempo que corría hacia mí. Ver en su rostro la misma expresión de odio me clavo un puñal en el corazón"

POV NORA

Luego de soltar un audible grito que hizo eco a lo largo de la carretera, conseguí hablar

- ¿Qu-que…Que hace aquí?

Más bien balbucear.

El mismo tipo alto, vestido completamente de oscuro, con gabardina, botas y sombrero, que me habia entregado la carta negra, se hallaba ante mí con una sonrisa burlona a un lado del rostro. Se acercaba cada vez más con paso sigiloso. Observaba con placer mi evidente temor. Me era imposible disimular el estar muerta de terror. Pero es que tenía razón para estarlo ¿no? Ni siquiera tenía del todo claro quién era ese tipo, ni porque demonios me había seguido. ¿Aguardaba afuera de mi casa?

Lo único que sabía de ese hombre era que horas antes de que me atacaran, el me había entregado una carta anónima, y se había marchado sin decir nada más. Eso quiere decir que conocía a mi atacante, y de alguna manera estaba aliado con ella

Con Vee

Trague saliva, con un nudo en la garganta. Esto no podía ser nada bueno

- Relájate, Nora. No he venido hasta aquí para hacerte daño, no lo pretendo…

- Eso mismo dijo la vez pasada- lo corté

Rio. Me entró un tremendo escalofrío

- ¿Y lo hice?- interrogó, metiendo las manos en los bolsillos- ¿te ataque de alguna forma?

- Pues…usted no, pero…

- ¿Entonces?

Que me tomara por estúpida solo me enfurecía más

- Da igual- hable, mas firmemente- no confió en usted. Algo tiene que ver con mi atacante

Con actitud despreocupada se quitó el sombrero, y comenzó a abanicarse. Jugaba con mi temor, y cada vez se divertía más

- ¿Con Vee? La verdad es que si

Respiré hondo No pierdas la calma, Nora- me repetía.

- ¿Quién es usted?- interrogué, sin saber con exactitud si quería una respuesta- ¿Qué tiene que ver con Vee?

- Tengo más que ver con Vee de lo que te imaginas. Me llamo Rixon, dulzura. ¿Te suena ese nombre?

Rixon…Rixon… ¡Claro! El "bombón encantador" del que Vee me había hablado alguna vez

- Su… ¿novio?-dudé

- Y mensajero, cariño. Es por eso que estoy aquí

Me puse tensa- más de lo que ya lo estaba- y preparé mis piernas, dispuesta a correr en cualquier momento, si llegaba a intentar algo.

- ¿Qué quiere?- murmuré, arrastrando las palabras

- ¿Qué no me has oído, Nora? ¡Soy su mensajero! Tu querida amiguita te envía un recado

- ¿Qué?

- Si, mira. Dice que…si corres ahora, ganaras unos segundos más de vida. Pero que si fueras una persona inteligente te darías por vencida de una vez

Lanzó una risotada que me heló hasta los huesos. Comencé a retroceder, mientras que el pánico, antes retenido, comenzaba a devorarme viva

- No…

- ¡Corre, niñita!- gritó Rixon, sin abandonar su sonrisa- ¡Corre, que te alcanzan!

- No, no ¡No! ¡Déjame!- grité al aire y eché a correr

Las piernas me dolían por el esfuerzo cada vez mayor. La risa punzante de Rixon se fue haciendo más débil conforme yo me iba alejando. Corrí todo lo que dieron mis piernas y pulmones. Me detuve cuando sentí la garganta seca y ardiendo y giré la cabeza con un temor agudo.

Nada

La carretera a mis espaldas estaba vacía. Ni siquiera el viento la cruzaba. Con un suspiró me dejé caer de rodillas. Los ojos me escocían. Una fina capa de agua comenzaba a amontonarse en ellos. Todo esto estaba siendo demasiado.

No solo bastaba con descubrir que mi padre era un nephilim, y mi novio un ángel caído, sino que también acababa de reconfirmar la duda de que mi "mejor amiga" quería matarme

¿En qué momento el mundo quiso volverse una mierda para mí?

En medio de la oscuridad de la carretera, una luz amarilla refulgió a lo lejos, e iba haciéndose más grande. Fruncí el ceño, y clavé los ojos en la figura que cada vez era más cercana y menos borrosa. El rostro de vi comenzó a tomar forma, al igual que el resto de ella. La melena rubia se le pegaba a la cara al mismo tiempo que corría hacia mí. Ver en su expresión la misma nota de odio hacia mí, me clavó un puñal en el corazón.

- ¡Vee!- rugí, sin moverme- ¿Por qué? ¡Maldita sea! ¿Por qué? ¡Eres mi mejor amiga, carajo! ¿Qué monstruo te ha hecho eso?

Pero ella no se detuvo. Se aproximaba

- ¡Deja a mi amiga tranquila! ¡Déjala, maldición, déjala!

Por cada grito, una lágrima. Por cada suplica ignorada, una gota más de desesperanza.

- ¡Es tu fin, Nora Grey!- advirtió, con un rugido

- ¡Entonces aquí te espero, monstruo! ¡Porque mi vida es una total mentira! ¡Hasta creo que yo soy una mentira! ¡Acabala ya, entonces!

El clásico puñal destelló en las manos de Vee. Permanecí inmóvil, arrodillada. Vee se detuvo frente a mí y levantó la hoja del arma. Ni siquiera me permití gritar, por un dolor que no llegó. Una enorme silueta intervino, sujetando a Vee por los hombros y arrojándola lejos de mí.

- ¡No, no, no! ¿Estás bien, Nora?

Le sonreí sin ganas

- Tu siempre tan oportuno, ¿verdad, Jev?- le susurré

Aquel comentario tomó por sorpresa a Patch. Me miró confundido

- Ángel, estas equivocada…

- Creo que es mejor que sepas, que hay un par de cosas sobre ti que conocí hace poco, Jev.

Necesitó de varios segundos para asimilar lo que le había dicho. Suspiró audiblemente, con resignación.

- Lo sabes ¿verdad?

Asentí, sonriendo y con lágrimas

- ¿Y me odias?

- Creo que tenemos algo más importante de lo que preocuparnos ahora

Vee se acercaba, con la nariz sangrante y la mandíbula apretada. Ya no corría, caminaba. La tensión era más densa que la neblina que suele rodear mi casa. Se detuvo frente a Patch

- ¿Otra vez tú?- siseó Vee

- Eso mismo digo, rubia- respondió Patch, en un tono más elevado- creí haberte enseñado una lección la vez pasada

- No deberías meterte donde no te llaman, angelito. ¿Por qué defiendes tanto a esta humana? ¿Significa algo para ti?

- ¿Quieres dejar de desperdiciar tus últimas palabras?

- ¿Qué pretendes con ella? ¿Sexo, dinero, sangre?- rio- ¿o es que acaso…la amas? ¿Es posible que es gran Patch Cipriano se halla enamorado?

- En cuanto acabe contigo, ya no tendrás que preocuparte por eso

El rostro de Vee se desencajo

- ¡Responde! ¿La amas o no?

Patch entrecerró los ojos, pensativo

- ¿Por qué te interesa tanto?

No respondió. Sus piernas temblaron, y movía sus manos nerviosamente. Patch se sonreía. Y yo…no entendía un carajo

- ¿Quieres saber la verdad? ¡Si! ¡Amo a Nora Grey! ¡La amo, como nunca he amado a nada ni nadie más en el mundo! Ni siquiera a ti.

Me cubrí la boca, reprimiendo un grito. Retrocedí, sin poder creer lo que acababa de oír.

Vee sollozó. La ira en su mirada se había escabullido, siendo reemplazada por el desconcierto y el miedo. Entonces, sus pupilas usualmente verdes se tiñeron de negro, lanzó un grito desgarrador al aire y se abalanzó sobre Patch. Los dos cayeron al suelo. A mí me costaba respirar, moverme, hablar o hacer cualquier simpleza. Patch me había ocultado quien era realmente ¿Estaría mintiendo también acerca de sus sentimientos hacia mí? Otra cosa que también me estaba costando…distinguir la verdad de la mentira.

Patch se colocó hábilmente sobre Vee y aprisionó sus muñecas contra el suelo. La rubia pataleaba, en vanos intentos por liberarse.

- ¡Así es, Dabria! ¡Quiero a Nora, más de lo que alguna vez te quise a ti! ¡Estoy enamorado de ella!

- ¡¿Dabria?!- grité

- ¡Cállate, Cipriano!- rugió- ¡cállate!

Por un momento creí que mi confusión y asombro no podría ser mayor…me equivoque. Me acerque con temor hasta ellos, y examine detalladamente el rostro de la rubia. Si, era Vee.

- ¿Cómo que Dabria?- inquirí- Patch, esta broma no me está gustando nada

Por un segundo, cruzó por mi mente la posibilidad de que todo esto fuese una broma. Una jugarreta malévola que habían organizado para mí. Una burla. Aquello solo me derrumbó más

- Ninguna broma, Ángel- dijo, sin despegar los ojos de la rubia- ella es Dabria

Pero por más que yo mirara a la mujer, seguía viendo el rostro de Vee

- No lo entiendo

- Claro que no, Ángel. Espera

Sin previo aviso, Patch rodeó el cuello de Vee con sus grandes manos y comenzó a apretarlo. El rostro de la chica adquirió una tonalidad violácea. Entré en pánico

- ¡No, Patch! ¿Qué estás haciendo? ¡No!- me arrodille junto a él, desesperada- ¡No la mates, por favor! ¡Ella es Vee!

Pero él parecía ignorarme. La fuerza que imprimía en el cuello de mi amiga no parecía disminuir.

- No la mates- rogué- ella es mi mejor amiga. Algo la controla, por eso quiso matarme. Pero mi Vee aún está ahí. ¡No la mates!

- No pretendo matar a Vee, Ángel.

Lo único que me quedaba era confiar en él. Patch susurraba de una manera inquietante al oído de la chica, sin abandonar su labor.

- Déjala- su tono de voz era bastante bajo- sal de aquí

Una ráfaga de aire helado corrió a través de nosotros. Traté de ignorar el hecho de que esto parecía un exorcismo. Se me erizó la piel, mientras Patch comenzaba a liberar el cuello de Vee con lentitud. Esta, aunque continuaba inmóvil, tenía las mejillas sonrosadas. Supe entonces que estaba viva.

- ¿Qué…

- Shhh- me silenció Patch antes de que yo pudiera terminar mi interrogante

Tras interminables segundos, Vee comenzó a abrir los ojos. El verde de sus orbes estaba vidrioso, y parecía que se le dificultaba. Pero esa era su mirada. Los movió de un lado para otro, con la respiración débil.

- ¿Dónde diablos estoy?

Su voz. Su voz tintineante

- ¿Vee?- pregunté, buscando la mirada de Patch para una respuesta. El asintió con ligereza.

Una enorme felicidad- que no había sentido en días- me llegó de golpe. Me lancé sobre Vee, en un abrazo digno de película

- ¡Eres tú! ¡Eres tú!

- ¡Nora!

- ¡Eres tú!- repetí exaltada

Correspondió mi abrazó. Reía entre lágrimas

- ¡Perdóname, Nora! ¡No era yo, ella me controlaba! ¡Yo no podía manejar mi propio cuerpo! ¡Fue horrible!- explicó atropelladamente- ¡Yo nunca quise matarte! ¡Te quiero amiga!

Miré a Patch, parecía tenso

- ¿Quién te controlaba, Vee?- inquirí, tomándola por los hombros

- No lo sé, Nora. Era una rubia de cabello largo y ojos azules. Malvada hasta los huesos. Estilo Marcie Millar, pero mucho más peligrosa.

- Dabria- afirmé

El sonido de unas manos chocando llamó mi atención. Levante la vista hacia la recién mencionada rubia malévola que aplaudía con ironía y caminaba hacia nosotros: Dabria.

- Felicidades, Sherlock Holmes. Has descubierto el misterio. Sí, yo estaba en el cuerpo de tu amiga

Clavé los ojos en Patch, con una confusión que me desesperaba

- Los ángeles caídos son capaces de poseer cuerpos humanos o nefilims- aclaró- obligué a Dabria a salir del cuerpo de Vee

Sí. Algo de eso había leído en el diario de mi padre.

- Quieres decir que…Dabria es…

- Bla, bla, bla. Si, soy un ángel caído niña. ¡Bienvenida al mundo de lo sobrenatural! ¡Aquí hasta tus amigos podrían matarte!

Señaló a Vee con un movimiento de cabeza y lanzó una risotada estruendosa

- Eres una cínica hija de puta- escupí, con odio

- ¡Todo esto es tu culpa, niñita! Si no te hubieras metido con mi hombre, nada de esto habría pasado. Por eso te quería matar ¡Buscona! ¡Regalada! ¿Y quién mejor que tu amiga para realizar ese trabajo?

- ¡Eres una loca, enferma!- masculló Patch, colocándose de pie

- Espera, cariño, que yo no soy la única involucrada. Tú también deberías tener cuidado sobre que amigos escoges. Uno de ellos fue el que me entrego a esta niña rubia para que yo la poseyera.

- ¿Qué?

- Así es- sonreía de oreja a oreja. Se giró hacia los arboles de rodeaban la carretera y gritó- ¡Ven aquí, corazón!

Como invocado por la voz de Dabria, Rixon surgió de la arboleda inmediatamente. Su sonrisa no era tan amplia, pero si revelaba satisfacción cínica.

- ¿Rixon?- exclamó Vee

- ¿Lo conoces?- se dirigió Patch hacia ella

- Si- afirmó, tambaleándose al ponerse de pie. La imité- salimos juntos

- Exactamente- confirmó Rixon- esta niñita es fácil de seducir. En un principio solo la busque por diversión, pero luego fue un gancho para obtener mis intereses personales. Los humanos son tan sencillos de manipular. Tampoco me fue nada difícil borrarle la memoria la primera vez que Dabria la poseyó.

- ¿Por qué lo hiciste?- la voz de Patch sonaba rota

Rixon se carcajeaba, socarrón

- ¡Parece que no me conocieras hombre! ¿No es obvio?- observó a Dabria, luego a nosotros- bien sabes que me encantan las rubias. Y seamos sinceros, ¿Cuál de las dos está más buena?

Si las miradas matasen, me habría encantado retorcerle el cuello a Rixon con la mía hace rato. Patch parecía personificado en hielo: mirada, voz y expresión helada.

- ¿Me estás diciendo que la sedujiste por diversión y la vendiste también por diversión?

- Más o menos

- ¿Y sabias que Dabria tenía planes para matar a la chica que amo y no me dijiste nada?

- Ya te lo dije, Jev. El ofrecimiento de Dabria era bastante tentador. Lo perdía si no mantenía la boca cerrada. Y yo amo las buenas mujeres. Ya me conoces, así soy yo

- No sabía que eras un traidor

- Traidor es una horrible palabra, hombre. Yo preferiría decir que, teníamos una bonita amistad, pero- chaqueó la lengua- están las chicas

- Eres una basura

Dabria palmeó la espalda de Rixon y volvió a tomar la palabra. Habló en mi dirección

- Gracias a tu encantador noviecito, ya no podré volver a usar a tu amiga nunca más. Pero no te quedes tranquila, Nora. Intente demostrarte por las buenas que Patch era mío, pero no hiciste caso. Ya encontrare la manera para que nunca puedan estar juntos

- Agradece que no puedo matarte- intervino Patch- estás loca

Dabria sonrió. Le guiño un ojo y le lanzó un beso, antes de tomar a Rixon de la mano y caminar por la carretera hasta desaparecer.

Vee lloraba en mi hombro

- ¡Que coraje! ¡Es mi culpa, por haberme fijado en ese imbécil!

- No es tu culpa, cielo. Tranquila- le susurré

Los ojos de Patch- más negros que la noche- seguían fijos en la dirección por la cual la pareja se había marchado. Los cerró durante varios segundos, antes de clavarlos en mí.

- Tengo el Jeep aparcado cerca de aquí, Ángel-dijo- llevaré a Vee hasta su casa, y luego te dejaré en la tuya

- Tú no me vas a dejar en mi casa, Jev-dije, enfatizando en su verdadero nombre. Me era extraño pronunciarlo en voz alta- Tenemos mucho de qué hablar. Yo…encontré el diario de mi padre

Hola Hola mis queridísimos lectores. ¿Cómo están?

Lo sé, lo sé. No actualizo desde hace más de un mes. Les pido mil y un disculpas. No me olvide de ustedes. Estuve leyendo muchísimo y escribiendo poco, hasta que un día me dije "María, no puedes retrasarte más con tu fan-fic". Espero que no me odien :D

¿Está algo confuso el fan-fic? Espero que no. Lo estoy haciendo lo más claro posible. Si no entienden algo, díganmelo. Con mucho gusto les aclaro lo que quieran.

Sé que parece que algunas cosas quedaron sueltas, como la pluma que Nora encontró en su mesa de noche en el capítulo 3. Pero no se preocupen, que eso lo aclararé en los siguientes capítulos.

Bueno, como siempre, espero que les guste este capítulo y saben que acepto sus opiniones sean las que sean

¡Los quiero un montón!

Mil besos angelicales