Me cansé de amarte | HaruMei
Summary: Harumi se había cansado de Mei.
Disclaimer: Citrus no me pertenece. Adaptación de una viñeta, de mi autoría, Golddy. Esto es un song-fic basado en la canción "Me cansé de amarte" de Mc Richix.
Lágrimas amargas caían de sus hermosos ojos marrones cual avellanas; el dolor de acordarse de su ruptura con Aihara Mei aún seguía presente. Había puesto todo su esfuerzo para que nunca terminara el amor en la relación, había echo lo posible por entender a Mei y aceptarla tal como era, y ahora era que se paraba a pensar ¿por qué debía ser ella la que corriera por las dos? ¿por qué arrastraba su historia a una meta a la que Mei no pretendía llegar?... simplemente se había cansado de sufrir tanto.
Ya había dado todo por salvar aquella inexistente relación que mantenía con la presidenta del Consejo Estudiantil, se había cansado de ser ella la que llamara, la que llorara y diera todo por esa relación mientras que Mei solo daba indiferencia y nulas muestras de afecto. Se había cansado se ser la única que colocara amor cada vez que ambas rozaban sus manos o compartían un abrazo... se cansó de todo aquello.
Se cansó de esperar cada noche a que Mei le respondiera sus mensajes, diciéndole que la amaba y que estaba agradecida de haberla conocido y de que ahora estuviese a su lado. Se cansó de esperar alguna tipo de muestra de interés por parte de Mei, pero no, este solo pensaba que todos iban a estar, todo el tiempo, a sus pies.
Aunque se lamentara en lo más profundo de su alma ya no estaba dispuesta a esperar. Ya no iba esperar que Mei cambiara porque sabía que eso jamás iba a pasar. Se cansó y eso era el único y suficiente motivo que tenía para dejar de rogar.
— Me cansé de esperar que me ames tanto como yo a ti.—decía entre lágrimas la cabellera castaña mientras abrazaba contra su pecho una foto de su -ahora- ex-novia.— Me cansé de llorar, me cansé sufrir, me cansé de sentir me haces morir.
Abrazaba con fuerza la foto mientras más lágrimas caían.
—Me cansé de amarte, también de soportarte.—decía mirando la foto, en ella se podía ver a un indiferente Mei posando descuidadamente, una de las pocas fotos que consiguió tomarle, con ayuda de su mejor amiga -y hermana de Mei-, Aihara Yuzu.— Algunas veces rogarte y no hacerte sonreír... me cansé de que finjas sentimientos por mí... en pocas palabras me cansé de ti.
Se había agotado de ver cada noche la Luna tan triste recordando aquellos besos que por peleas Mei no se los dio. Se cansó de sentir aquel nudo en la garganta cada vez que escuchaba una canción que le acordaba a Mei, y es que había tantas, y muchas fueron las veces que le había dicho a Mei: "¡Lucha conmigo!".
Pero esta la ignoraba y la dejaba sola en el camino.
— Vamos, presi.—rogaba la chica gyaru "encubierta", mientras colocaba una de sus manos en su pecho, justo donde se hallaba su corazón.— ¡Lucha conmigo!
Mei solo volteó a verle con expresión seria y negando con la cabeza, como hacía todo el tiempo. Suspiró con fastidio y se alejo de la mayor. Harumin la veía marcharse sin más de donde ella estaba, sintió una punzada en su pecho mientras leves lágrimas caían de sus ojos color avellana.
Cayó de rodillas aún con lágrimas escapándose de sus ojos. Le dolía el simple hecho de que Mei la ignorara y dejara sola. Como siempre lo hacia...
Más lágrimas amargas caían de sus ojos mientras abrazaba con más fuerza aquella foto que solo le causaba dolor. Tenía presente en su mente todas aquellas llamadas que Mei no le contestaba por el simple hecho de "No desear hablar". Todo había cambiado de rumbo de un segundo a otro. Nunca pudo observar a Mei dedicándole una sonrisa, podía contar con los dedos de una sola mano cuantas veces se habían besado, nunca pudo ser alguien importante para ella.
Aquella relación terminó sin más y la más lastimada fue Taniguchi Harumi. Mei, ella simplemente lo aceptó sin rechistar e ignoró el hecho de que Harumi llorara por ella, parecía que no le importó en absoluto cuando dijo firmemente aquello.
— Ya no eres mi meta, ya no eres tú mi mundo.—le habló a la foto con odio cargado en su tono de hablar. ¿Cuántas veces tuvo que soportar sentirse sola estando Mei a su lado?, ¿cuántas veces se cansó de ser la que amara más? Muchas era la respuesta.
Sin previo aviso, estampó su puño contra el cristal de la foto. Cientos de pequeños trozos de vidrio se esparcieron por el suelo, su respiración se hizo pesada y más lágrimas de dolor caían como cascadas.
Se cansó de la frialdad e indiferencia de Mei.
Se cansó de no valer nada para Mei.
Se cansó de ser la único que luchara por la relación.
Se cansó de todas las palabras hirientes que Mei le había dicho.
Se cansó de todo el tiempo que perdió intentando hacer sonreír a la menor.
Se cansó de llorar todas las noches esperando los mensajes de ella.
Se cansó de que Yuzu y Matsuri, se preocuparan por ella.
Se cansó de sufrir...
— En pocas palabras me cansé de ti...—murmuró sosteniendo su mano lastimada.
