Primero que todo, debo disculparme prometí actualizar el viernes pero no pude debido a circunstancias personales y laborales, además pensé que no tenia lo suficiente como para un capitulo completo pero me equivoque, espero que lo disfruten mientras mi muso deja de bailar y me abraza con su inspiración para poder escribir el siguiente.

Agradecimientos especiales: Eminahinata, lea1-santome, eri-san uesugi, Vismur, Yvarlcris, LiaCollins, ambard10, Arthanis y Jazmingirl. Quienes siempre me están dejando sus comentarios.

DISCLAMER: Hawaii Five-0 no pertenece (lastima) no gano dinero escribiendo, solo lo hago por entretención y rewiews!

Acepto ideas, sugerencias, tomatazos y amenazas de rayos cayendo en mi cabeza. Muchas Gracias.

H50-H50-H50

No se puede vivir del amor

Danny llamó a la abogada del caso Singer, quien le asignó una cita para ese día a la hora de almuerzo. Nunca le cayeron en gracia los abogados pero luego del divorcio, quedaron en su lista de odio antes de las piñas y del oleaje.

Como aun era temprano decidió pasar a comer algo, el estar en su querida Jersey le gustaba, y que Steve no estuviera para reclamarle lo hacía aún mejor. Danny amaba a su "animal" como le gustaba llamarle, pero no podía ocultar que necesitaba también su tiempo, sin ser controlado.

Paró por unas rosquillas y una soda, antes de ponerse a dar vueltas en el vehiculo, sin quererlo llego a las puertas del edificio donde vivió con Rachel. Se quedó estacionado fuera, recordando cuando la pequeña Grace daba sus primeros pasos. También empezó a recordar su último año con su ex…

Flashback.

-Te llevo diciendo hace meses Daniel, estás pasando demasiado tiempo fuera de casa- dijo Rachel con los brazos cruzados.

-Sabes que estoy en un caso importante.

-Tu familia es mas importante –la castaña lo miró con furia- Pasamos demasiado tiempos solas. Quiero que elijas…

-¿Qué elija qué?

-Tu familia o la policía.

-¿Mi familia o la policía? –Dijo irónico- Sabes que no puedo hacer eso. Me conociste siendo policía. Lo he sido siempre y no dejaré de serlo.

-Estoy harta Daniel, este caso esta acabando con nuestro matrimonio. Estoy cansada de rezar cada noche para que llegues. ¿Sabes que tu hija sufre pesadillas cuando no estás?

-¿En serio? Dile que no se preocupe que no me pasará nada Rachel… sé cuidarme… solo debo atrapar a este tipo…

-Primero será éste, luego otro y otro más. ¿Necesitas atrapar tú a cada bastardo de esta ciudad?

-Es mi trabajo hacer que la ciudad sea más segura para mi hija.

-Claro, tu hija ¿Y que hay de mí?

-¿Qué hay de ti? Llego todos los días, pongo comida en nuestra mesa, te amo y amo a nuestra hija ¿Eso no es suficiente?

-No Daniel, ya no es suficiente… quiero el divorcio.

-¿Qué? ¿Qué quieres qué?

-Me oíste bien… Quiero el divorcio… ya vi un lugar donde irme con Grace, y encontré un trabajo que me permitirá mantenernos.

Danny se quedó mudo, luego apretó los dientes y se acercó apuntándola.

-Ya tenias todo planeado parece – tomó aire, pasó las manos por su pelo y prosiguió- ¿Tienes a otro?

-No… no tengo a nadie. Hace meses que dejé de tenerte a ti. –Rachel comenzó a llorar- Te vemos tan poco, que ni el perro te reconoce. Estoy sola en esta ciudad, tu familia solo me soporta por Grace.

-Cariño… -el rubio la abrazó- Yo te amo… te amo a ti y a nuestra hija… intentémoslo nuevamente.

Se quedaron abrazados un instante, pero la inglesa se soltó de su agarre, secándose las lágrimas, se alejó un poco de Danny y sin mirarlo le dijo…

-Yo ya no te amo.

El rubio agachó la cabeza, en ese instante sintió que su corazón se partía del dolor. Llevaban meses discutiendo lo mismo, el maldito caso le estaba consumiendo el tiempo de su familia. Rachel tenía razón, llevaban meses sin tocarse siquiera. Solo peleas, nada de reconciliaciones. La castaña se giró mirándolo fijamente con una frialdad comparable a la del polo norte. Cuando Danny comprendió que no tenia nada más que hacer allí, se fue al cuarto y metió algo de ropa en un bolso.

-No te molestes Rachel, el que se va soy yo, quédate con el departamento…

-Gracias Daniel –Respondió la mujer sin poder mirarlo a los ojos.

-No lo hago por ti…

-Lo sé… ¿Dónde irás?

-Eso… ya no te importa.

Danny le dio una última mirada a su mujer y salió del lugar con el corazón destrozado, rumbo a la casa del único amigo que tenia… Johnny Connors.

Fin Flashback

El rubio dejó la ensoñación que le producían sus recuerdos, y miró el reloj: casi mediodía. Tomó su móvil y llamó a su hija.

-¡Danno! –Le saludó con alegría su pequeña.- Te extraño mucho.

-Yo también mi monita hermosa ¿vas a la escuela?

-Si papá, Stan compró una novia para el señor Hoppy, y la llevaré para mostrarla a la clase.

-El buenito de Stanley… ¿Cómo estuvieron las clase de surf con tía Kono?

-Muy bien, atrapé una ola yo sola.

-¿En serio? Me alegra mucho -"nota mental: matar a Kono a mi regreso"- Tus abuelos te mandan saludos y muchos besos.

-Lo sé, hable con abuelita ayer. Me contó algo.

-¿En serio? –"nota mental: matar a mamá"-¿Qué te contó?

-Que conoció a tío Steve, y que le gustó mucho.

-Me alegra cariño. Pero ahora debes irte a la escuela. Danno te quiere

-Yo también papá, adiós… espera mamá quiere hablar contigo…

-Dame con ella –trató en vano de ocultar su molestia, mientras al otro lado se escuchaba que la castaña se despedía de la niña- Rachel no me hagas esperar…

-Buenos días Daniel…

-¿Qué sucede? ¿Rebotó mi cheque?

-No Daniel, los estoy juntando para ir a cobrarlos juntos cuando sean una cantidad decente…

-Que tierna eres... –ironizó- En serio ¿Qué quieres?

-¿Qué es eso de que estas en Jersey con tu jefe?

-Eso a ti no te importa.

-Pues lo siento… me importa desde que todos en esta isla dicen que ustedes son novios.

-¿Acaso tendría eso algo de malo?

Rachel guardó silencio.

-Puedo hacer lo que quiera soy un adulto –tomó aire- No tengo que darte explicaciones de nada.

-¿Eres feliz?-pregunto la mujer al otro lado de la línea con una calma absoluta.

-¿Qué?- sus oídos parecían no entender- ¿Qué cosa?

-¿Qué si eres feliz con Steve McGarrett? –Esperó una respuesta- Te conozco Daniel…

-Si me conoces porque no te respondes sola.

-Porque espero que tú me lo confirmes.

-Si Rachel soy malditamente feliz… pero si utilizas esto para alejarme de mi hija…

-Por dios Daniel, al menos escúchame… no voy a hacer nada en contra tuya… te mereces ser feliz… Me di cuenta de que lo amabas cuando decidiste quedarte en Hawái por él.

-¿Cómo? -no podía creer lo que escuchaba.

-Se que te dañó lo que pasó con nosotros, pero no soy idiota, el que no sea tu hijo en parte fue un alivio… nunca encadenaría a mi a alguien que ama a otro… por mucho que me duela…

-Lo siento… debí decírtelo… tenía miedo…

-Déjate de esas tonterías y se feliz… ¿ya se lo dijiste a Grace?

-Aun no, pero lo sospecha.

-¿Prefieres contárselo a tu regreso?

-Si, por favor…-suplicó el detective- Quiero decírselo personalmente.

-Bien, cuídate Daniel…

-Gracias Rachel…

Cuando se cortó la comunicación, miró nuevamente el edificio. Se despidió de sus recuerdos y partió con rumbo al bufete de la abogada. Tomó la tarjeta y leyó nuevamente el nombre… Norah Harrison.

-H50