¡Hola mundo! Dios, no hay excusas para todo lo que he tardado en la actualización asique sólo me queda rogar piedad (?) Agradezco un montón sus comentarios que me animan e iluminan cuando me quedo algo seca de ideas. Sobre el capitulo debo confesar que para escribirlo escuche unas mil veces you'll never know en todas sus versiones, ya me entenderán luego y sentí que le va como anillo al dedo a nuestro protagonista, por lo que me dije, black-roses momento de poner la letra y llorar como magdalena, OK nunca tanto pero igual. Espero lo disfruten y cualquier duda, comentario, sugerencia son mas que bienvenidos.
Capítulo 9
-Y cuando Hogun le contradijo a Fandral de que aún si Sif no tenía precisamente un carácter de ángel era la mujer más guapa que había conocido, pero el idiota de Fandral pensó que era chiste y se empezó a reír codeándole las costillas, fue la primera vez que vi a Hogun atacar a alguien con tanta ira, creímos que lo iba a matar, debiste verlo, desde ese día nadie bromea sobre Sif y su soltería- decía Thor sin soltar su mano como si fuera lo más normal del mundo –De hecho, dudo mucho que siga tan soltera como dice, sea como sea, espero que pronto se haga oficial- Loki meneaba la cabeza en desaprobación.
-me he perdido de bastante, supongo que hay cosas que olvidamos contar cuando lo hacemos por internet- el mayor había estado de acuerdo.
Hablaron por horas, recordando viejos tiempos, riendo y reconociendo aquello como su primera cita.
-Asique así se siente- murmuró el rubio.
-¿Qué cosa?-
-Volver a ser feliz- Loki negó varias veces.
-Eres imposible- le señaló –Llegaste hace una semana medio muriéndote y ahora me sales con estas sandeces- Thor iluminó media cuadra con su sonrisa.
-¿ves? Esa es la cura milagrosa de tenerte cerca- a lo que se acercó a su oído –Tu eres mi cura, Loki- las mejillas le ardieron de pura sorpresa.
-Deja de decir ese tipo de cosas- chilló como quinceañero.
-Admite que por dentro lo estás disfrutando-
-Admite que eres un imbécil con hollín por cerebro- La reacción fue instantánea, Thor le aferró por el cuello logrando no sólo que el menor se turbara en el acto perdiendo cualquier idea lineal en su cabeza, también había conseguido que las dudas desaparecieran en un endulzado momento romántico. El bastardo sabía cómo usar sus cartas.
-Loki… yo…-
Todo habría sido perfecto sino hubiese sido por aquel pequeño y breve encuentro.
-¿Eres tú, Loki?- Y la magia desapareció con esa desagradable y condescendiente voz, de un salto el menor se separó del mayor como si ardiera. La reconocería en cualquier lugar, después de todo trabajaba a una oficina de la suya.
Tuvo que tragarse el instinto infrahumano de bufar y más el separarse del imán que representaba su no tan hermano mayor. Era peor verlo en directo, como se lo esperaba, allí estaba el molesto escritorcillo de cuarta que con sus desatinos sólo lograba dejar malas impresiones.
Por la cara de impacto de su acompañante, también era una sorpresa ser descubiertos en plena cita.
-Clint- apenas y pudo mantener la fachada de falsa cortesía frente al escritor que había destrozado todo el rollo romántico con su desagradable intromisión.
Natasha, su editora y prácticamente asistente, tampoco parecía conforme con la idea, el tipo era demasiado idiota como para notar que ponía en evidencia su relación y de paso la suya. En busca de un pacto de miradas buscó la de la mujer, tú no dices nada si yo no digo nada, decían ambas cerrando el acuerdo.
-Wow, es primera vez que te veo fuera del trabajo y con alguien- la editora le fulminó con la mirada, a menudo lo hacía, su relación mitad laboral, mitad madre-hijo lo exigía. Clint no le hizo el menor caso, era irónico que su apodo fuera ojo de halcón, porque de ver no parecía ver nada.
-¿En serio?- preguntó Thor, recordándole al pelinegro que todavía estaba allí, lo peor de estar en una situación incómoda con un idiota sin tacto era estar con dos idiotas sin tacto.
-Si, por cierto ¿tú eres?- Loki le rogaba internamente que pudiese unir esas dormidas neuronas y crear una mentira coherente.
-Thor, su novio- todo se fue directamente por donde entró, los planetas se alinearon, las mil lunas rojas, terremotos, huracanes, agujeros negros, big bang, todo se tragó lo que quedaba de su cordura y lo devolvió en una milésima de segundo a gritar internamente en horror al muy estilo de Munch en su cuadro el grito.
Por fuera, en la fachada apenas y gesticuló una sonrisita tonta.
-¡No jodas! ¿En serio? - decía alternando miradas entre Thor y Natasha – ¡Lo sabía!- y esta vez hacia Loki –Te lo tenías bien guardado Laufeyson pero lo imaginaba con eso de "no estoy interesado en nadie, no quiero una vida social, lárgate" Eso solo podía significar que ya estabas interesado en alguien- Loki que prácticamente no escuchaba el dialogo estaba calculando qué tan rápido podría correr con Thor a cuestas, al mirarlo esa cara embobada llena de esperanzas le desgraciaba aún más la vida.
-¿Entonces Loki no ha salido con nadie en todo este tiempo?- Clint quien parecía satisfecho le sonrió en respuesta. Para la sorpresa de todos fue la editora quien contestó.
-Loki mantiene un perfil bajo, es un escritor excelente y nadie sabe demasiado de su vida, lamento profundamente quitarles tiempo con este cret… con mi escritor, les dejamos- decía intentado llevarse al molesto sujeto.
-Pero Natasha quiero saber más- mascullaba en ruegos, Thor seguía digiriendo las palabras de la mujer, le habían caído estupendas.
-¿Te has olvidado de nuestra CITA?- decía ella en un tono seductor, arma perfecta en un caso de emergencia como ese, si no hubiese sido por lo tenso que estaba le habría aplaudido.
-¿Cita?- decía el escritor como recordando algo importante -¡Cita! Cierto, el cine, lo prometiste- a lo que volteándose con un sonrisa dijo –Lo siento tenemos algo pendiente, fue un gusto Thor- y esta vez dedicado al pelinegro –luego hablamos-
Por supuesto que no, pensó Loki completamente agotado.
Para cuando se volteó para ver al rubio su cara de emoción era como tragar ponzoña.
-Ni te atrevas-
-No iba a preguntar nada-
-Más te vale-
Estuvo varios meses preguntándose cómo se sentiría aquel momento, ¿sería capaz de respirar? ¿Su corazón estallaría en palpitaciones aceleradas por segundo o se congelaría en el acto? ¿Podría seguir vivo después de eso? Muchas y diferentes versiones sobre tan lacerante momento se repitieron por mucho tiempo en su cabeza.
Era raro notar que cuando el momento llegó lo único que no se esperaba sucedió, no sentía nada. Sólo estaba, como si en realidad no existiera o fuese un mueble más dentro de tan celebre espectáculo.
Sonreía como si esa mueca siempre hubiese estado ahí, saludando con cortesía e indiferencia a cada ser que se le acercase sin notar siquiera su rostro, sólo dejándolo ser, permitiéndose sentir como el ir y venir de la gente, el baile y el vino fluían, dejar pasar las cosas mientras se quedaba estancado sentado en un rincón apartado con una copa de vino blanco calentándose en sus manos, tomándole de forma incorrecta por el cáliz. Habría deseado reírse porque mil veces se lo había reprochado a su hermano en reuniones formales y allí estaba él, con la misma manía como si de su vida dependiera ese gesto.
-Pareces una adolescente con el corazón roto ¿qué harás con esa copa? ¿Arrojársela por la cabeza, quizás?-Loki volteó por acto reflejo sintiendo sus músculos resentidos por el esfuerzo de querer ser una piedra. Se había sorprendido de verlo allí con esa sonrisa irónica de quiero-verte-sufrir-porque-es-divertido.
-La invitación era por cortesía- le cortó bufando con indiferencia, no obstante Stark, quien se consideraba a sí mismo una persona sin tacto pudo comprender a la perfección sus sentimientos.
-Solo quería venir a filmar el momento en que enloqueces y lloras como una magdalena- decía sentándose a una silla a su derecha, Loki suspiró abandonando por completo la copa en la mesa de suave mantel crema, el detalle era sublime.
-Eso sería estupendo, madre está pensando en hacer una caja para guardar todos los registros de momentos que Loki arruinó- Tony se echó a reír haciendo señas a un camarero.
-Necesitas un trago, hombre- Loki bufó.
-No me tientes, emborracharme no te hará más fácil el trabajo, de partida tú serás el que tendrá que sacarme de la pelea- El camarero se les acercó, anotando pedidos que Loki ni siquiera pudo escoger, tras su retirada el de mirada verdosa luchó por borrar la sonrisa falsa que traía pegada desde la ceremonia.
-Asique lo tenías planeado, ya me extrañaba que no tuvieras un plan- pero Loki negó con la cabeza, permitiéndose alzar la vista para encontrarse de frente con aquellos profundos ojos color cielo brillando de júbilo. Era la felicidad personificada, entallada en un esmoquin negro y una exquisita camisa blanca con detalles azules, a juego con la hermosa y baja mujer a su lado de vestido pulcro y liso denotando su personalidad.
-No podría quitarle algo tan importante, no a él- El camarero hizo su interrupción con dos vasos de whiskey seco que Stark bebió de un solo trago.
-Odio cuando hablas así- masculló tras alzar el brazo para exigir una nueva dosis.
-¿Así cómo?- dijo el pálido joven sin dejar de ver la hipnótica imagen de ensueño que esa pareja tan amorosa y feliz dejaba. Tan perfecta, tan dolorosamente perfecta.
-Honesto, hasta me dan ganas de ponerme a rezar- Loki volvió a suspirar bajando la mirada encontrando su propio reflejo en el vaso frente suyo, unos ojos inyectados en dolor ¿acaso era eso lo que veían los demás? ¿O sólo su máscara sínica forjada con lágrimas y sangre? Seguramente lo último pero el encontrarse de frente con su verdadero ser era abismal. Su amigo tenía razón.
-Tal vez si estuviera lejos de aquí, en otra vida, podría serlo siempre- Stark tragó de igual manera su segunda bebida.
-¡Dios, no!- chilló en broma robándole cualquier seriedad al tema de fondo –Sería como el apocalipsis o un mundo al revés, imagínanos tú honesto y yo un ratón de biblioteca ¡o peor! Sin vida social dedicado a obras de caridad, tan patético- Loki sonrió con burla tras el vaso de cristal tanteando entre si beber el whiskey o abandonarlo en un lugar seguro. La decisión quedó a medias porque en aquel momento bajaron las luces para centrarlas en la pareja de recién casados. Por unos imperceptibles segundos su corazón se contrajo dolorosamente a la antelación de una tortura peor que la de ser enterrado vivo -¿Debería empezar a sacar mi cámara?-
Pero Loki no fue capaz de contestar sobresaltado por el sonido que comenzaba lentamente a hacer presencia dentro del salón, quiso moverse para salir corriendo de inmediato sin lograrlo, descubriendo que para destrozarle aún más tenía vista periférica a la pista con los novios al ritmo de su canción.
-No…cualquiera, todas menos ésta- las palabras abandonaron sus labios en un susurro siendo apenas escuchado por Tony quien se había quedado tieso al notar el ambiente -¿Por qué…?-
Aún por más que el moreno no quisiera oírla el sonido entraba profundo en una ola suave y cálida.
You'll never know just how much I miss you
You'll never know just how much I care
And if I tried, I still couldn't hide my love for you
-Es una canción de viejos- mascullaba Tony en un ruego al verlo levantarse como resorte –Ni siquiera es tan buena- Loki no tuvo ni tiempo para molestarse por el comentario.
¿Cómo se atrevía a hacerle eso? ¿Cómo ese infeliz cabeza dura, estúpido y cavernario hombre se atrevía a hacerle algo así? ¿Su canción favorita? ¿En serio? De las mil canciones y vals que podía elegir se le ocurría la única intocable que disfrutaba de bailar con Frigga al calor de una tarde de primavera, la que lo unía a su madre biológica; Farbauti, quien le dejó en una carta de despedida tras su muerte, tan conectada a él ¿Acaso no tenía el derecho a sentirse ofendido?
Sus pasos fueron guiados hasta el lado de Odín, como si temiera por hacer las estupideces que Stark había mencionado como juego.
You ought to know, for haven't I told you so
A million or more times?
Sintió como sus ojos se humedecían al verlo abrazar a otra mientras cantaba en su oreja tan dulce balada, la voz de Rosemary Clooney se empañaba por tan grave gorjeo intentando seguirla y sin embargo, era especial, único pero no era suyo. Loki sólo era un espectador más.
You went away and my heart went with you
I speak your name in my every prayer
If there is some other way to prove that I love you
Con dificultad retuvo con suficiente dignidad las lágrimas hasta que la canción terminara para volver a la misma sensación, un vaivén de personas y el líquido caliente del whiskey recorriéndole la garganta.
I swear I don't know how
You'll never know if you don't know now
Su cabello rubio revuelto cosquilleándole en la nariz, sus brazos pesados y firmes productos de un arduo entrenamiento apresándole con posesividad por la cadera, su suave respiración acariciando su cuello. Todo era perfecto y aun así sentía el pecho oprimido.
Era culpa de su inconsciente que intentaba arruinarle su emergente felicidad a modo de advertencia, no olvides por todo lo que has sufrido, no te conformes con migajas de amor, pero era imposible no hacerlo, si eres un adicto y te ponen el vicio al frente de tus narices es imposible no caer en la tentación y Thor era suficiente tentación para hacer caer a cualquiera.
Loki se acomodó para hacer algo que no había podido en mucho, muchísimo tiempo; verlo dormir y por lo general despertarlo con un susto de muerte. Obviaría lo último sólo por esa vez.
Su rostro no había perdido aquella belleza de antaño, tal vez el entrecejo un poco más fruncido y leves ojeras pero la materia prima seguía ahí; pestañas largas y rubias, labios gruesos muy cálidos rodeados de una barba dorada juguetona que enmarcaba aún más sus angulosas facciones. Literalmente era imposible dejar de verlo, demasiado hipnótico.
-Me pregunto si estarás así toda la mañana o podré dejar de fingirme dormido por un rato, se me acalambra el cuello- el menor soltó una risita suave al sentirse descubierto reencontrándose con esos ojos celestes refulgiendo llenos de dulzura, por unos segundos el recuerdo de aquel baile flotó en el aire, por primera vez en mucho tiempo estos ojos te miran a ti, eso es lo que debes valorar. -¿Sucede algo?- preguntó al ver como no le respondía como era debido, faltaban insultos y almohadas volando por los aires.
-Pensaba- contestó reacomodándose en la cama, buscando algo con que cubrirse siquiera un poco, no era fácil estar desnudo frente a tu hermano de un día para otro y hablar con toda la naturalidad del mundo, bien, tal vez para Thor sí. Pero él era un caso aparte y para estudio.
Alzó una mano y con extremo cuidado rozó aquellos labios que tanto anhelaba, comprobando si no era una ilusión suya, Thor estaba ahí, era real.
-¿En mí?- Loki alzó una ceja en desafío, disfrutando de cómo su rostro cambiaba por varias expresiones muy fáciles de leer. Thor estaba comenzando a sentirse preocupado.
-Sí a veces, pero sabes, ahora mismo estaba pensando en que soñé con Tony- aunque solo iba como una bromilla inocente no esperaba ver tanta devastación como en aquel rubio que abría los ojos a mas no poder palideciendo como un papel.
-Ah… ¿sí?- preguntaba en su muy mal fingido desinterés -¿Y qué soñaste?- mascullaba tensando la mandíbula, Loki se descubrió soltando aire que no sabía que retenía, aún seguía tenso por el sueño anterior, demasiado gráfico y preciso, como si ese momento fuera suficiente para retener toda su locura irrefrenable de amor y le recordara la cordura.
El dolor es el mejor recordatorio, madurarás y crecerás como persona, había dicho Odín en una muy mala frase retrógrada con la intención de meterlo en el ejército para endurecerlo de una vez. A Loki no le había importado en lo más mínimo tal comentario ni menos tomado el peso de sus palabras. Ahora y después de diez largos años recién podía comprenderlo. Odín lo entendía mejor de lo que pensaba, por eso le dolía traicionarlo así.
Alzó la vista volviendo a acariciar con sus dedos aquellos labios y barba en un recorrido experimental y temeroso. Por tan sólo ese momento, valía la pena mil traiciones y más.
-Soñaba que quería grabarme haciendo una locura- Thor capturó uno de sus dedos contra su boca, cerrando los ojos, intentando concentrarse en la caricia y no el desagrado que le causaba que Loki soñara con un tipo tan horrible. El pelinegro bien lo sabía.
-¿Qué tipo de locura?-
-De las que te hacen enojar- Thor por inercia rompió el momento perdiéndose en el rostro de su acompañante, ya se había interesado en el tema para mala suerte del menor que sentía el ápice de haber hablado de más. Últimamente le estaba pasando a menudo.
-¿Del tipo broma ocasional o broma estilo Loki-jode-encuentros-festividades-aniversarios-personas-momentos-importantes? –Loki abrió la boca pestañeando varias veces, asique resultaba que estaba catalogado por tipo de bromas, alguien dormiría en la cama de invitados.
-Supongo que la última opción- Thor se reacomodó con una sonrisa victoriosa esperando a que continuaras, parecía un niño a la espera de un cuento –Pero al final me controlaba y no lo hacía-
-¿Hacer qué?- el moreno se mordió los labios.
-Algo como arruinar tu boda- lo había dicho, lo mejor era evitar su mirada pero en respuesta una risueña carcajada le obligó a voltear en asombro.
-Asique si soñaste conmigo-
-No te creas la gran cosa, sólo estabas en segundo plano- Thor asentía varias veces –Además no sucedió y es normal que recuerde ese tipo de cosas si cada cinco segundos te pegas a mí- decía en una excusa más para sí mismo que para el rubio.
-Debiste hacerlo- murmuró pensativo.
-¿Disculpa? ¿Hacer qué? ¿Arruinar tu boda?- Thor le sonrió de la misma forma que momentos anteriores – ¡Jódete, no! De partida me habrías arrancado las entrañas y triturado los huesos por lo mínimo- mascullaba sintiendo una corriente gélida recorrerle la columna.
-Oye eso no… bien, tienes un punto- admitía.
-De solo pensar en la pelea, eso le quitaría el ánimo a cualquiera-
-Tienes razón, sobre todo con lo raquítico que estabas en aquel tiempo- Sí, definitivamente alguien sería relegado a dormir en el frío cuarto de invitados.
-Deberías recordar que este raquítico hombre puede sacarte a patadas de la cama si le haces enojar- el rubio bufó en desafío a sabiendas de lo que a continuación sería una típica lucha de egos hasta llegar a buenos términos. Loki sonrió extasiado.
-¿Qué pasará cuando te aburras de mí?-
-¿Qué pasará cuando el sol se congele?- contraatacó fijando su mirada color cielo en la suya –eso nunca sucederá-
-Me debes muchas explicaciones si quieres que te crea-murmuró parándose frente a él, la puerta que los separaba del interior del apartamento les esperaba.
-Lo sé, como tú me debes muchas verdades, hermano- sus labios se curvaron en frustración.
-Sí, eso también es complicado- Loki suspiró, encogiéndose de hombros – Te propongo entonces, que hasta que puedas ser sincero, vivamos esta fantasía, sin preguntas, sin dolor, por lo que podamos.
-Loki…-un nuevo suspiro.
-¿Trato?-
-Trato, pero no te sorprendas si no planeo desaparecer o si sucede al revés, ni creas que esta vez no te seguiré hasta el fin del mundo.
Loki había sonreído con la certeza que las cosas estarían bien por un tiempo y luego, como recurrentemente sucedía en su vida caerían como dominó. Abrió la puerta a sabiendas que ese era el último paso antes de condenarse y lo aceptó con complacencia, sintiendo por fin como aquellas manos le recorrían con desesperación y necesidad.
Thor y él se entregaron al otro en el pasillo de entrada, en la mesa y el sillón, había sido una tarde tan ardiente que de sólo recordarlo su sangre volvía a hervir. Un día de locos, y una nueva mañana no muy diferente.
-Por favor, Thor- rogaba sintiendo la dulce locura con la que arremetía contra sus caderas, permitiéndole con dificultad aferrarse a las sábanas –más…-lloriqueaba fundiéndose en el mismo placer, uno anhelante e impaciente, tan hambriento que sabía que nunca se cansaría de ello. De ese cuerpo fornido y tosco, mucho más grande de lo que podía recordar, tan perfecto en toda su humanidad.
Un sonido molesto apenas le sacó del trance luchando con sus sentidos para comprender de dónde provenía, con mayor dificultad encontró la conciencia de su amante, decidido a continuar el acto con aún más fervor.
-No, Loki- susurraba en su garganta en un jadeo –no me detendré- el menor gimió ante las embestidas aún más veloces.
-Thor… la puerta- rogaba en alaridos de inmenso placer al borde del orgasmo –buscan… tenemos que…- pero el rubio devoró sus labios en besos hambrientos robándole lo que le quedaba de lucidez.
-No, no tenemos que…- y ya no supo de más mundo aparte de la apremiante necesidad de fundirse en el otro, aumentando la fricción en oleadas de calor que le recorrían la columna.
-¡Loki, sé que estás ahí!- Chilló una voz desde el exterior, tan reconocible que Thor gruñó de frustración, logrando culminar tras el jadeo ahogado de los labios de su compañero. Se suponía que nadie debería estar interrumpiendo su especie de mini luna de miel, menos él.
El teléfono sobre la mesita de noche comenzó a sonar estrepitosamente en una reconocida canción de ACDC confirmando la sospecha de ambos hermanos.
El menor con un sacrificio infrahumano se separó con desgano, tan molesto como Thor.
-¿Qué quieres Tony?-masculló contestando el móvil a sabiendas que tener a esos dos cerca no auguraba nada bueno.
