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10. El octavo día

Él, se encontraba al la orilla del templo, miraba hacia abajo contemplado lo que restaba de la tierra, un planeta vació de humanos, excepto por aquel hibrido que, conteniendo su rabia, se encontraba detrás suyo.

Trunks le miro fijamente, calculó que se ese sujeto media cerca de 3 metros, su cabello era negro azabache y alborotado, le llegaba unos pocos centímetros por debajo de los hombros. Era grande, tal como Goten le describiera, aun de espaldas era evidente que poseía una fuerte musculatura, lo veía en lo ancho de sus brazos y en su espalda llena de rasguños, como si hubiera sido arañado repetidamente, más le llamo la atención las gotas de sangre que flotaban a su alrededor y llegaban hasta el cielo.

Él, permanecía inmóvil, como si fuese parte de la arquitectura del templo, el saiyajin esperaba un movimiento en falso de aquel hombre, unas palabras, que se diera vuelta y lo atacara; pero para su desesperación nada de eso pasaba. Él, tan solo miraba su obra, su venganza planeada desde hacia tantos siglos y que finalmente se vería consumada al acabar con el último descendiente saiyajin.

-Eres Él- le dijo Trunks con voz recia, sin ocultar su ira

-¿Él?- la voz era grave, quebrada, evidenciaba un gran sufrimiento arrastrado desde hacia quien sabe cuanto tiempo. Para colmar aun más la paciencia del saiyajin, Él no se daba la vuelta, no podía ver más que esa ancha y ensangrentada espalda.

-¿Qué le hiciste a mi padre?- le pregunto a gritos

-El príncipe- le dijo sin voltear a verlo- él ya no existe, ni en el mundo físico, ni el otro mundo. Yo lo elimine, tenía todo el derecho a hacerlo, a él y al otro también, tenía pleno derecho sobre ambos- un rayo serpenteo por el cielo iluminando a ese sujeto, un hombre lleno de heridas y con la ropa desgarrada, un hombre al que quería matar de una vez; pero sus múltiples dudas detenían la desmesurada ira que surgía con solo verlo y peor aun al escucharlo

-¿De que hablas¿Por qué tendrías tu derecho sobre él?... ¿Que le hiciste a mi padre?...

-…No serviría que lo sepas, de cualquier manera acabare con tu vida- nada faltaba para que se abalanzara contra aquella figura que se negaba a darle la cara, bien era un cobarde o tan solo pensaba que no merecía dirigirle la mirada.

A Trunks solo le interesaba como vengar la muerte de sus amigos, de su familia y de su padre…este se atrevía a dirigirse a él como "el príncipe" en tono de burla, como si no fuera más que un pobre diablo pretendiendo ser un príncipe; pero bien sabía que no era así, su padre era el autentico príncipe de los saiyajins y tenía que respetarlo. Llego a la mitad del camino que lo separaba de Él, con la adrenalina recorriéndole, conteniendo sus impulsos…

-¿y que?- le dijo arrogantemente- ¿acaso tú vas a hacer que yo comparta su destino?

-No…es imposible que tú compartas su destino, no tengo pleno derecho sobre ti

-¿Quién eres?- pregunto contrariado

-¿Por qué habría yo de responderte?...no eres nada para mí, no tengo obligación alguna contigo…pero lo haré, porque has llegado hasta aquí, no pensé que lo lograras, aun siendo hijo del "príncipe"- e hizo una énfasis irónico en aquella ultima palabra, lo que enfureció aun más al joven- tanto a ti como a Goten les deje una pista de quien soy, a él le deje ese tatuaje antes de que Nathaniel se quisiera matar y a ti ese reloj plateado, que te mostraba el proceso de la creación de un mundo mientras iba hacia atrás…pues bien soy el Primer Principio- ¿Qué había dicho? No…recordaba bien al "Primer Principio" y era un sujeto mucho más pequeño…pero; este también se había transformado en Jerryl Lynn… ¿Desde ese entonces les engañaba¿Fue él quien los indujo a que le buscaran? No tenía sentido o talvez sí, quizás quería divertirse a sus expensas en un juego macabro en que los obligo a participar

-¿Qué pretendías engañándonos desde la iglesia? Me imagino que te habrás entretenido mientras nos mandabas a buscarte ¿No?

-Tú viste otro Primer Principio…somos cientos. Él no tiene nada que ver conmigo, únicamente represento un obstáculo del que, con mucho trabajo, pude deshacerme; pero lo hice que es lo que cuenta- todo él se conmovía con la cólera que le inundaba con solo escuchar su poderosa voz, una voz profunda y clara, que no parecía provenir de la figura que tenía enfrente; pero ya no solo tenía a la ira consumiéndolo, también estaba la confusión por las preguntas que iban aumentando conforme Él hablaba- Tu padre se apareció ante mí, antes de que los últimos miles de humanos desaparecieran y me pregunto lo mismo que tú…¿Quién era yo? Le respondí y se negó a creerme; pero no me interesó, él no se tenía la culpa, nunca supo de mí y de sus antepasados, por eso pensé en matarle ahí, sin mayor problema, dejar que su alma fuera al mundo espiritual y pagara sus culpas…y entonces- su ki se incremento súbitamente, los mosaicos que estaban a su alrededor se levantaron hasta la altura de su cabeza, mezclándose con la sangre que a ratos parecía negra- él se convirtió en "súper saiyajin"- una inesperada llamarada surgió de alrededor de su cuerpo convirtiendo los mosaicos en cenizas- él se busco su castigo, lo desaparecí tal como al otro, al que me recordaba al primero…ese me hizo la misma pregunta y después me pidió que me fuera de la tierra, se parecía tanto al primero- dijo con melancolía- por eso le elimine de inmediato, los dos dejaron de existir, Vegeta y Gokú- Trunks se negaba a creerlo ¿Qué tan poderoso tenía que ser un solo hombre para eliminar a los que probablemente eran los guerreros más fuertes del universo? Tenía que estar mintiendo, no podía ser otra cosa

-¡Me estas engañando!... ¿Que demonios eres¿Qué te hicieron los saiyajins para que los odies tanto?

-Ellos me lo quitaron todo, ellos se creyeron superiores a mí y por eso deben desaparecer de la faz del universo…

-¿Que eres?- le pareció escuchar una risa ahogada, el último saiyajin avanzo con cautela-¿Quién eres? Si es verdad que te fue tan fácil eliminar a mi padre y a Gokú ¿Por qué no lo hiciste así con nosotros?- Cual era el objeto de martirizarlos en ese mundo

-Porque no podía, no pienses que me gusta perder mi tiempo, te lo he dicho ya, no tengo pleno derecho sobre ti, comparto una parte…aquel que tiene poder mayor al mió sobre ti es aquel que viste en esa iglesia- se llevo las mano a la cara, no entendía, no entendía nada, las palabras se le enredaban y a cada segundo se le hacia más complicado contenerse- además, con lo que Nathaniel hizo me dejo demasiado débil…

-¿Qué derechos tienes tú sobre mi?

-Por ser hijo de un saiyajin; pero también eres hijo de una terrícola y además naciste aquí en la tierra, eso me impide desaparecerte como yo hubiera querido… ¿aun no entiendes quien soy? Soy el Primer Principio, la vida, quien le dio el primer impulso, quien concreto su obra en 6 días y descanso uno; y en mi caso se vengo al octavo…Hace una semana, Trunks, yo comencé la creación de un planeta, muy similar al tuyo; pero su gravedad estaba aumentada, así me aseguraba que los seres que vivirían ahí fueran fuertes y ágiles, tenía tan buenas intenciones; pero el camino al infierno esta labrado de buenas intenciones

-un planeta- dijo con un halo de contradicción- se crea en millones de años, y aun más para que aparezca vida en él

-Para mí, un día equivale a millones de años, un ser como lo eres tú nace, vive y muere en décimas de segundo en la forma en que yo veo el tiempo…para mi hace un par de horas me entere de lo que sucedía con mi proyecto…con mi planeta y la vida que deje ahí…con los saiyajins

-¿Qué?- era imposible lo que acaba de cruzarle por la mente- Estas diciendo que…

-Yo siempre quise ser parte de la creación de un mundo; pero me dieron más, talvez más de lo que yo podía manejar, me dieron la oportunidad de crear un mundo cuyos seres fueran semejantes a mi…así como se ha hecho tantas veces durante la historia del universo. Me dieron el espacio y me dieron, 6 días y uno de descanso…y al amanecer del octavo lo destruí todo

-¿Qué estas…tratando de decir?- le interrumpió incrédulo, aquel ser movió ligeramente la cabeza para verlo, su rostro traía moretones, rasguños y una herida profunda en la frente que emanaba sangre sin cesar, el ojo izquierdo, el que Trunks alcanzaba a ver debido a su posición, era amarillo y le miraba fijamente con odio, como si ese joven de 18 años fuera su enemigo desde hacia incontable siglos.

-Yo soy el primer principio de los saiyajin, también fui su final…Yo los cree a mi imagen y semejanza- Trunks estaba boquiabierto, no podía creerlo- ellos me hicieron esto, osaron enfrentarse a mí y perdieron…

-…Tú eres…tú eres su Dios- afirmó casi sin aliento, porque a pesar de que no lo creyera cierto, algo dentro suyo le gritaba que todo era verdad y debía hacerle frente- el Dios de los saiyajins

-Yo lo fui, soy su perseguidor, destruyó a esa plaga que creé…todos deben de desaparecer de la faz de este universo

-¿Por qué?- estaba furioso ¿Cómo era posible que aquel que los creó quisiera eliminarlos a como diera lugar?- ¿Qué hicieron los saiyajins para merecer este odio al que tanto te aferras?

-Me lo quitaron todo ¿Te parece poco?- pregunto con desden al mismo tiempo que regresaba su fría mirada hacia la tierra- y los terrícolas también han pagado las consecuencias de mi error; pero así se lo buscaron. Tarde o temprano su raza iba a ser eliminada o dominada; pero ellos estaban aquí para evitarlo, siendo que no tenían que estar, los saiyajins debieron de ser exterminados desde la vez que acabe con el planeta

-¿El planeta Vegeta?-Escucho una estrepitosa risa que le encolerizaba aun más, una risa burlona que le taladraba hasta el cerebro

-Ese es tan solo un planeta del cual ellos se apoderaron, yo hablo del planeta original…del cual un puñado huyo en una nave vagando en busca de un nuevo hogar , creyendo que yo moriría en la batalla; pero soy demasiado fuerte y cuando me harte de ellos simplemente los desaparecí. Estas heridas, esta sangre que tú ves a mi alrededor, no es más que el recuerdo de mi condescendencia; yo no quería eliminarlos, guardaba la esperanza de que rectificaran y volvieran al principio; pero no lo hicieron, me atacaban y me ofendían…con sus acciones buscaban que los desapareciera para siempre y fue lo que precisamente hice, atraje un meteorito e hice que les destruyera, ardiendo, consumiéndose en fuego y clamando misericordia que yo nunca les di, luego desaparecí sus almas para que todo rastro de ellos se esfumara para siempre; como si nunca hubieran existido y pude hacerlo porque era su creador, con pleno derecho sobre ellos.

-¿Qué hicieron?- Él volteo lentamente, Trunks pudo apreciar con nitidez a aquel gigante…era un hombre corpulento, su musculatura estaba marcada, su vestimenta solo era un pantalón de tela que alguna vez fue blanco, ahora lucia grisáceo y ensangrentado, con varias rasgaduras en las piernas, sus botas negras, tenían bordes de un opaco oro solidó, también manchado de sangre. Su pecho tenía varias heridas abiertas, una de ellas dejaba ver una de sus costillas, tan penetrante era ¿Quién había sido el adversario que las hizo? Era la pregunta que circulaba en la mente de Trunks mientras observaba con todo detalle su rostro herido, uno de sus amarillos ojos estaba bañado en sangre y su oreja derecha brotaba aquel rojo liquido que solo avanzaba un par de centímetros para formar burbujas que comenzaban a flotar.

-Hay una regla que se nos da a los maestros creadores…el ser que se crea puede ser a tu imagen y semejanza; pero no puede ser igual a ti, de ser así crearías dioses y eso es intolerable, por ejemplo aquí en la tierra, su Primer Principio es inmortal; pero ustedes no lo son del todo, a su Primer Principio no hay poder que pueda en su contra más que para debilitarlo; Él no puede morir. Mi caso es otro, yo puedo convertirme en un ser sumamente poderoso, nadie es capaz de derrotarme a menos que sea uno con una transformación tan poderosa como la mía

-¿Quieres decir…que lo que hicieron fue…

-Si, Trunks- ¿Acaso leía sus pensamientos?-…hace más de mil años, uno de ellos, logro transformarse en lo que tú conoces como súper saiyajin, la transformación que solo yo puedo usar, la sola existencia de ese sujeto era una blasfemia, tenía mi condición, en ese planeta había un ser similar a un Dios, era igual a mi, con menos tiempo de vida…porque yo de cualquier manera soy mortal…yo no soy eterno como tu Primer Principio; pero desde tu perspectiva de tiempo es como si fuera inmortal. Aquellos con más jerarquía que la mía mandaron a buscarme y me dieron a conocer lo que pasaba, me pidieron una solución final, no podía haber seres similares a Dioses- y elevo su mirada- yo mande mensajeros, a través de ellos le pedía al primer y al único saiyajin de ese planeta que dejara de hacer esa transformación; pero se volvió orgulloso, no me reconocía como su Creador y su decisión fue declararme la guerra antes de dejar de hacerlo- Trunks sentía que Él hablaba con alguien más, alguien que estaba escondido detrás de las gruesas nubes rojas- pronto comenzó a retarme, y me vi forzado a hacerle frente, quise ser compasivo, decirle que le perdonaba la ofensa que nos había hecho si tan solo dejara de hacerlo; pero él se transformo sin importarle que yo estuviera ahí, me insultaba sin remordimientos, él y un ejercito me declaro la guerra de aquellos que aspiraban a ser como él; pero no quise herirlos, confiaba que se arrepentirían y todo fuera como la ultima vez que los vi; pero eso estaba lejos de pasar…y el único súper saiyajin de ese entonces continuaba blasfemando al hacer esa transformación, me despreciaba sin miramientos, fue él quien me hizo estas heridas; pero todo tiene un limite y me harte de mi necia y nefasta creación, los elimine...y luego- su ki aumento repentinamente, emanaba fuego, Trunks tuvo que dar un par de pasos hacia atrás por las voraces llamas que surgían del ki-Ellos- dijo con profundo respeto- me llamaron a su presencia, me dijeron que no era más un maestro Creador, que nunca debí eliminar a mi creación de esa manera tan catastrófica, un maestro Creador no puede deshacerse de lo que ha creado, ya no permitirían que fuera un maestro creador nunca más y luego dijeron que una mínima parte de mi creación se había salvado, que habían huido en una nave espacial y buscaban un nuevo planeta.

Ya no soy un Maestro Creador, ni nunca más lo seré, así que los perseguí sin importar las consecuencias, sin importar mis heridas, ni mi extrema debilidad, ni las repercusiones, yo les he perseguido desde entonces…fui yo quien le hablo a Freezer sobre la leyenda del súper saiyajin y le hice ver lo poderosos que podían llegar a ser y el peligro que eventualmente representaría para él, yo le inste a acabar con el planeta Vegeta y estuve ahí, en la nave de Freezer viendo como los destruía por mi, que mas hubiera querido que hacerlo yo; pero mi debilidad me lo impedía, solo tenía el poder suficiente para transformarme en un esbirro de aquel tirano y persuadirlo de que los eliminara; pensé que todo se había acabado, que por fin los saiyajins solo serian un recuerdo; pero no conté con que Freezer había dejado con vida a su "Príncipe" y a su guardián, ni que sobrevivieron otros más, sobretodo a aquel a quien más me interesaba eliminar, a ese que llamas Gokú

-¿Qué tenía Gokú?

-no fue casualidad el que yo me encontrara con Freezer en ese momento; el día de la destrucción del planeta Vegeta se cumplían mil años de la aparición del primer súper saiyajin…y sabía que cada mil años aparecía uno y ese que aparecería no era otro que Kakarotto…Gokú, no podía permitir que pasara de nuevo; pero era tarde…solo seguí su pequeño ki hasta la tierra; pero estaba demasiado débil para desaparecerlo con solo pensarlo, tendría que matarlo yo mismo, a él con mayor prioridad que a cualquier otro. Me traslade a la tierra y pedí ayuda al Primer Principio que rige sobre este mundo; pero se negó a ayudarme

-Bien sabes que hay muchas formas de entrar a la tierra e intervenir- le dije- aun si Tú no me ayudas, yo acabare con su vida, no importa cuanto tiempo pase, buscare el portal adecuado para mi, él que me permita recuperarme- pero él no quiso ayudarme, dijo que estaba proscrito y aunque no fuera así nunca me ayudaría, yo era un asesino condenado a portar estas heridas como señal de mis actos

-Buscare un portal entonces…y cuando lo haga ni Tú, ni nada ni nadie me detendrán, no me importa que seas inmortal- y Él me dejo ir, pensando que yo cambiaria de opinión, cometió el mismo error que yo…pensó que "rectificaría" pero yo le enseñe que no debe de confiarse, que no debe de esperar nada bueno de los demás, que cualquiera puede hacerle daño. Tan pronto mi paso a este mundo se completo y comencé a acabar con los humanos Él me busco y de no ser porque es verdaderamente inmortal, le hubiera matado…

-Tú le dejaste en ese estado- dijo Trunks recordando a aquella figura nerviosa y colérica

-He acabado con casi toda mi creación- continuo como si no lo hubiera escuchado- cuando mi paso a este mundo se completo supe que el "príncipe" estaba aquí y no solo eso, que tanto él como el otro tenían descendencia y lo peor era que casi todos podían convertirse en súper saiyajins, por eso acabe con ellos tan rápido como pude, no podía soportar que tal blasfemia siguiera existiendo, esa transformación es mía exclusivamente…

-¿Y por qué no acabaste conmigo? – le pregunto furioso- ¿Por qué me dejaste aquí? Yo era presa fácil, estaba inconciente era tan solo cuestión de dejarme sin respirar

-Porque no sentí tu presencia, hasta el día que despertaste no sabía que existías…días después de matar al príncipe fui a tu hogar guiado por una pequeña presencia que era evidente que pertenecía a un saiyajin- Trunks se impresionó al escuchar esas palabras, ese pequeño ki no podía ser más que de Bra- recuerdo bien que cuando llegue, esa mujer, supongo que es tu madre, escribía algo y levanto la mirada- "En el templo de Kami-Sa…"- esa niñita estaba a su lado mirándola escribir…trató de protegerla- todo él temblaba de rabia y frustración por lo que ese miserable le había hecho a su familia- pero no hubo nada que pudiera hacer, a ambas las reduje a cenizas- y tras esas palabras, el ultimo saiyajin, dejo de pensar, solo quería verlo muerto, vengar a su familia de lo que este les había hecho, cobrar su sangre con su sangre. Únicamente pensaba en destruirlo, golpearlo con todas su fuerzas, asesinarlo, no le interesaba como, solo quería hacerlo- supe de ti el día que despertarte, dos días después de que Nathaniel intentara suicidarse; y aunque eso me debilito, logre sentir tu ki…sabía que su Primer Principio les buscaría para tratar de detenerme; Nathaniel de alguna manera se había escapado de mi influencia más no paso mucho tiempo para que lo volviera a tener. Era cuestión de tiempo para que dieran con nosotros, así que decidí convertirme en Jerryl Lynn, ustedes buscaban a Él, no a ella, buscaban a un objeto, un portal, no a un hombre, por eso fue tan fácil engañarlos, aunque Goten intuyo desde siempre quien era yo- Tanta era la rabia del joven que se convirtió en súper saiyajin sin que ni siquiera se percatara de ello, se abalanzo en contra de su adversario a quien tan solo le basto incrementar su ki para estrellarlo contra una de las columnas del templo y hacerle perder su transformación

-Nada me puedes hacer en ese estado…furioso no puedes pensar con claridad, todas las ideas se te nublan; pero para tu desgracia al estar a mi lado es lo único que puedes sentir; porque en parte eres saiyajin, eres una extensión mía…sientes lo que yo he sentido a lo largo de este tiempo…para ti son siglos; para mi sigue siendo el octavo día.

-¿Por qué?- le grito mientras se levantaba con dificultad de los escombros de su impacto- La humanidad no tenía la culpa de esto

-La humanidad… los albergaron y ayudaron, incluso tuvieron familia aquí…ellos merecían todo lo que paso, de cualquier manera hace mucho que pudieron ser dominados por otra especie o aniquilados…o talvez no- y esbozo una sonrisa maliciosa- piensa que hubiera pasado si Gokú se hubiera muerto en Vegeta… si , nunca hubiera llegado aquí nunca se hubieran encontrado con todos sus enemigos… que ahora se que fueron varios, como la patrulla roja que derroto siendo niño…y que le trajo a enemigos como…el Doctor Gero…o Cell, incluso fue él quien atrajo a su hermano y a tu padre…y también por ese poder que manejaban pudieron…despertar a Majin Boo, vaya que es interesante…

-¿Cómo supiste todo eso?- le pregunto Trunks mientras se trataba de incorporar

-Solo dije la palabra enemigos y los pensaste a todos…pude leerlo…incluso- y su ki cambio repentinamente, se hizo mayor, todo el templo temblaba pareciera que estaba a punto de destruirse por completo- así que Freezer fue quien causo que Gokú se convirtiera en súper saiyajin y a partir de él todos ustedes…de cualquier manera esto se va a terminar contigo…

-Hay algo que no entiendo- Él le miro extrañado esperando a que continuara- Te dijeron que uno de los saiyajins había alcanzado tu transformación ¿No es verdad?

-Si

-¿No lo viste tú?... ¿Donde estabas?... ¿que no se supone tu tenías que vigilar tu creación desde siempre?

-Al séptimo día descanse- contestó con su retumbante voz

-¿Te fuiste verdad?...los abandonaste…- y Él se aproximo a Trunks, colérico ¿Quién era este niño para cuestionarle? – ¡No fue el primer súper saiyajin quien se tuvo la culpa de lo que paso, fuiste tú al dejarlos a su suerte!...y además pensaste que desasiéndote de lo que llamaste "tu fallida creación" se solucionaban tus errores; pero las cosas no son así de simples…debiste aceptar tu culpa al abandonarles, tu eres quien les dio la vida; pero no tenías porque arrebatársela tan solo porque hicieron algo que bien pudiste controlar

-¡No!- grito furioso- ellos tenían que obedecerme lealmente, fue esa la manera en que lo mande antes de irme…ellos tenían que obedecerme y no lo hicieron, ningún saiyajin puede quedar vivo y mucho menos ustedes…

-Es verdad- dijo Trunks mientras se dibujaba una sonrisa en su rostro, algo que ahora era tan extraño- te molesta esto- se había convertido en súper saiyajin, sus ropas resplandecían con el brillo dorado de su ki

-Te matare, tan fácil como acabe con Goten y Gohan…de un solo golpe, tarde o temprano la ira que sientes te consumirá, no podrás hacer nada más que dejarte llevar y en ese momento será muy simple acabar contigo

-No…yo no…olvidas que soy hijo del Príncipe Vegeta…yo voy a destruirte, yo haré que todo vuelva a ser como antes…acabare contigo para siempre, vengare a la humanidad y a los saiyajins

-Olvidas algo, niño estúpido…fui yo quien elimino al príncipe Vegeta, tu no eres nada para mí, solo representas el eslabón final de una larga cadena de errores…que hoy se terminara… - E incremento su ki dispuesto a acabar con la vida del ultimó saiyajin.