Naruto no me pertenece

./…./…./

./…./…./

La novia de mi hermana

Capitulo X

Estaban en completo silencio, solo iluminados por el fuego de la chimenea, este hacia que en sus ojos se detallara un brillo especial, el rubio tenía la cabeza agachada, la culpa de haberle hecho daño a su princesa lo carcomía.

-Naruto… -el rubio alzó los ojos rápidamente, hace años que no lo llamaba por su nombre- no quiero que vuelvas a ponerle una mano encima a Sakura –sus fieros ónix atravesando a su amigo.

-Sa…suke…sé, que no debí…pero, eso no quiere decir que te metas en lo que hago, ¿Quién te crees que eres? –se ofendió un poco por la intromisión del pelinegro.

-Hmp, pensé que era tu amigo –la respuesta fue simple, no había ningún tono emocional en sus palabras, ellos nunca lo habían necesitado.

Naruto se sentó en uno de los sillones y lanzó un suspiro…

10 años atrás

-Dinos tu nombre pequeño –lo estimulaba una mujer como de 40 años, tenía el cabello rizado hasta los hombros y unas enormes gafas de armazón negro.

-Yo…mn…yo soy, Uchiha Sasuke –respondía el pequeño pelinegro apenado, era su primer día en la nueva escuela.

-Bien Sasuke, pasa a sentarte –le indicaba el tercer lugar en la primera fila.

-Oye…pst, pst…oye, niño nuevo –escuchaba una voz tras él, así que volteó.

-¿Qué quieres? –respondió algo seco, nunca había sido muy sociable.

-Yo soy Hatake Naruto, y de hoy en adelante seré tu amigo –le informaba con una brillante sonrisa.

-Hmp, ¿quién dijo que quiero ser tu amigo? –le hizo un puchero y regresó su vista al frente.

El pequeño rubio ya no dijo más, bajó su mirada al cuaderno, triste y desanimado.

Escucharon el timbre, todos los infantes salieron a su recreo, el lindo oji negro llegó hasta donde se hallaban algunos niños jugando con una pelota, eso despertó sus ganas de integrarse a ellos.

-¿Puedo jugar? –pidió temeroso.

-Mn, tu eres el nuevo, si, si puedes jugar –le permitió el que parecía ser líder, un niño de ojos y cabello café.

-Gracias –corrió para incorporarse a ellos, no muy lejos de ahí, en un columpio un pequeño rubio se balanceaba lentamente, el pelinegro lo miró y ese niño de hermosos ojos azules le sonrió amable, Sasuke solo se giró para empezar a jugar.

-Eres muy bueno Sasuke –lo alababan todos sus compañeros.

-Casi tan bueno como el huérfano de Naruto –habló uno, recalcando con algo de burla las últimas palabras.

-¿Naruto? –preguntó tratando de recordar ¿Por qué? el nombre le sonaba.

-Sí, es ese rubio tonto que quiere ser amigo de todos, no te juntes con él, no tiene mamá y su papá nunca viene, solo su chofer –se reía un pequeño al que le faltaban los 2 dientes de enfrente.

-Hmp –se quedó callado.

Todos regresaron a su salón, volvió a acomodarse de nuevo en su lugar.

-Niños, tomen todos sus colores, enseguida les pasaré el material, quiero que coloren muy bien como lo indica el ejercicio –ordenaba la maestra mientras recorría cada fila.

-Oye, pst…pst –lo volvía a molestar una vocecita.

-Hmp, ¿ahora qué quieres? –su carita reflejaba fastidio.

-¿Traes colores? –sus ojitos azules lucían esperanzados, "seguro no trae y quiere que le preste los míos", se adelantaba el pequeño azabache.

-Hmp, sí, pero no te los prestare –le respondió majadero.

-Ah…no, yo solo, es que, si no traías, te prestaría de los míos –le comentaba desilusionado mostrándole una caja con más de 100 lápices de colores.

-¡Wooo!, son muchos –se sorprendía acercándose a verlos.

-Sí, mi papá me los regaló –sonreía al ver que el nuevo se le acercaba.

-Naruto, deja de distraer a Sasuke, cada día eres más inquieto, si no quieres que te castigue deja de hablar –lo reprendía la profesora llegando hasta ellos.

Los niños solo se miraron y sonrieron regresando a sus posturas. El tiempo de la clase casi acababa, el pequeño pelinegro fue el primero en terminar, se sentía orgulloso pues recibió la felicitación de la maestra, poco a poco los demás revisaron sus trabajos, solo faltaba un alumno, el timbre sonó anunciando que podían retirarse.

-Como siempre, no terminaste, eres una verdadera calamidad, Naruto –ese niño era una causa perdida, se lamentaba la educadora.

-Hmp, yo fui el primero –volteó para burlarse, estaba acomodando sus cosas para salir.

-Ah…oh, qué bueno se ve que eres inteligente –decía distraído aquel rubio.

Sasuke se quedó quieto, veía el ejercicio de su compañero, el dibujo estaba perfectamente coloreado, incluso mejor que el suyo.

-¿Por qué no fuiste a revisarlo? –le señalaba aquella obra de arte, según él.

-Mn, no, la maestra lo iba a rayar, y este será para mi hermanita, como todos los demás –sonreía sin una gota de mentira, con una felicidad que el oji negro envidió.

Desde ese día se acercaron, ese pequeño rubio aun con todos los insultos y desaires que recibía de sus compañeros, además de los regaños de la maestra, era inmensamente feliz, eso fue lo que lo motivó a volverse su amigo, el ansiaba esa paz y felicidad que solo ese niño de ojos azules podía darle, los demás empezaron a tratarlo también mal, pero no le importó, él ya tenía un amigo y ese era nada más y nada menos que Hatake Naruto.

Fin flash-back

-Tienes razón teme, gracias por detenerme –sonaba triste.

-Hmp, no te preocupes dobe, Sakura te perdonara –notaba que su tristeza se debía a ella, la adoraba, lo que menos quería en la vida era lastimarla y perder su amor- quien debe preocuparte, es ese vagabundo.

-Eh, ¿a qué te refieres teme? –despertó su curiosidad.

-El que tiene la culpa de todo, es ese hippie callejero, si tratas de llevarle la contra a Sakura, la arrojaras a la cueva de ese degenerado.

-Ya te entendí, cierto, no debo prohibirle a Saku aceptar esa propuesta, sino más bien, cuidarla de ese patán, ¿verdad?

-Exacto –le confirmaba Sasuke, no permitiría que aquel pseudo artista estuviera cerca de la pelirosa, para eso se valdría del apoyo de su amigo y de su propia hermana.

./…./…./

./…./…./

-Por lo menos tu cabello amortiguo el golpe, pero aun así, es bueno que sigas las indicaciones de los paramédicos y vayas al doctor, Deidara –se tranquilizaba el pelilargo.

-Eso lo dejaremos para después, hun. Oye Itachi, ¿crees que la amiga de tu hermana acepte?, nada me gustaría más que poder trabajar con ella –decía emocionado.

-Mn, Sakurita es un ángel, pero te advierto que si acepta, será mejor que te prepares para lo que venga.

-¿Lo dices por el celoso del hermano? –le había parecido algo exagerado ese chico.

-Si, por él, y por todo lo demás –no quería entrar en detalles, si lo hacía, tendría que explicarle a su amigo, que Sasuke sería también un obstáculo.

-Bueno, ya me las arreglare, con tal de volver a ver a Sakurita, soy capaz de todo, hun –comentaba decidido, no quería perder esa oportunidad.

-Ya estas advertido Deidara, no te quejes si te dan una paliza. Nosotros nos vamos Itachi, después volveremos para hablar con tu madre –empezaba a despedirse la chica peliazul.

-Sí, lamento que no haya regresado todavía, pero, yo le comentare acerca de sus trabajos, estoy seguro que los apoyara en la galería –sonreía sincero.

./…./…./

./…./…./

Sacó una pequeña linterna de su cajón, su mejor amiga estaba tan afectada que no quiso separarse de ella para ir por las velas. La pelirosa se acomodó en la cama, sentándose y apoyando su espalda en la cabecera, aun tenia lagrimas saliendo de sus jades.

-Tranquila Saku, Naruto-kun no quiso lastimarte –se subía a la cama sentándose sobre sus rodillas y al lado de ella, a la vez que limpiaba las rebeldes gotas saladas de las mejillas de su casi hermana.

-Lo sé, Hina adoro a mi hermano, lo amo mucho, pero cuando hace esta clase de cosas, simplemente…me afecta demasiado, ya no soy una niña, no tenía por qué reaccionar así, ves, es urgente hacerlo entrar en razón –se desesperaba un poco.

-Sí, y lo lograremos, pero ya no llores, me duele verte así –la tomaba de las manos, "ahora que estoy con Naruto-kun, lo aconsejare, lo haré cambiar con mi amor", se proponía la oji perla.

-Gracias, muchas gracias Hina, siempre me apoyas, ¡auch! –sintió un jalón en su cabello cuando quiso acercarse a abrazar a su amiga.

-¿Qué pasa Saku?

-Creo que me, ¡ahh! –se quejó otra vez- me atoré con las barras de la cabecera.

-¿Se atoro tu cabello? –preguntó acercándose- oh, sí, tu cabello se enredó en un barrote, ahora te ayudo.

Mientras tanto el rubio y el azabache se acercaban al cuarto de la oji perla, Naruto ya se sentía más tranquilo y estaba listo para hablar con su hermanita.

-Espero que Saku no siga enojada conmigo –le dijo a su amigo a punto de tocar en la puerta.

-¡Ahh, ahhh, Hina!, con cuidado, me lastimas –escuchó un gemido y el ruido de la cabecera golpeando en la pared de adentro.

-Cálmate Saku, es que soy muy torpe, nunca había hecho algo así –se disculpaba otra vocecita jadeante por el esfuerzo.

Los chicos abrieron sus ojos aterrorizados, ¿Qué estaban haciendo esas 2 desequilibradas?. "¿Hinata que diblos le haces a Sakura-chan?", empezó a imaginarse a esa lujuriosa violando a su pobre hermanita, ahí en sus propias narices, ¿Qué no tenía vergüenza?, ¡y siendo también su novia!, estaba paralizado.

"¿Qué diablos le estás haciendo a mi Sakura, Hinata?", no se percató del que coloco antes del nombre de la oji jade, su hermana estaba haciendo eso con la pelirosa y además antes que él, imposible, lo peor es que él era el culpable, de estúpido las había mandado a la habitación, "Tsk, ¿Por qué no las envié a la cocina?", se recriminaba. Al ver que su rubio amigo no reaccionaba, no pensó lo que hacía y de una patada abrió la puerta, entro de prisa preparado para verlas desnudas, claro que su vista solo se enfocaría en la molestia de ojos jades, Naruto lo siguió.

-¿Qué demonios…? –se quedaron estáticos frente a la cama.

-Mn, ¿Qué pasa Sasu? –se sorprendió la pelinegra al ver como abrieron su puerta y como esos 2 las miraban, todavía le sostenía el cabello enredado a su amiga.

-¿Por qué fueron esos ruidos, que pasa aquí? –recobró un poco la compostura al verlas vestidas, la luz era escasa pero estaban decentes.

-Es que Saku se atoró en la cama, traté de desenredar su cabello, pero no puedo –simplifico las cosas, no se imaginaba que tanto su hermano como su amor secreto, pensaron lo peor de ella.

-Oh, solo eso –suspiró aliviado el rubio.

-¿Solo eso?, ¿te parece poco, que me queje de dolor mientras me arrancan el cabello? –ya estaba desesperada.

-Déjame a mi –pidió a su hermana que se moviera para el solucionar el problema, la oji perla le cedió su lugar en la cama.

Prácticamente casi se sentó encima de la pelirosa, tenía sus piernas alrededor de las caderas de ella tratando de no dejar caer su peso sosteniéndose con las rodillas. Empezó desenredando cabello por cabello, lo hacía con una calma y paciencia infinitas, esa postura le agradaba mucho, sentía el aliento de la chica golpear contra su pecho.

-Ahh, Sasuke, con cuidado –dejó salir, al sentir un pequeño jalón, no fue tan doloroso como los de Hina, pero le dolió.

-Hmp, no hagas eso –pidió con esfuerzo, ese quejido se le antojo entero, si estuvieran en otra situación le pediría que no parara de quejarse, pero no estaban en ese contexto, ese escenario solo era parte de sus fantasías, y justo ahora no quería que la chica las despertara o estaría en problemas.

-Lo siento –tenerlo tan cerca la estaba matando, lo único que quería era que terminara y se quitara de encima, si seguían así se iba a desmayar, su olor, su respiración, sus manos en su cabello, todo él la incitaba a perder el control, "lo peor es que no sé por qué", se preocupaba la oji jade.

Mientras tanto Hinata se había acercado al rubio, este la miró y se retiraron al pasillo para poder hablar.

-¿Estas bien Naruto-kun? –se aproximó a él y tomó su mano.

-Si Hina –le correspondió apretando el agarre- solo algo preocupado por Saku, ¿crees que siga enojada?

-Pues, más bien se sintió triste, pero si le pides disculpas y además tratas de controlarte la próxima vez, creo que te perdonara fácilmente –le sonreía dándole apoyo.

-¿Cómo que la próxima vez?, ¿acaso está considerando aceptar la propuesta de ese tipo? –se preocupaba.

-Eso, no lo sé, no hablamos del tema, pero, sería una buena oportunidad, ¿no lo crees? –decía dudosa.

-No lo creo, pero al parecer no puedo hacer nada, Hina, tu eres su amiga, bueno, todavía eres su novia –lo dijo con algo de desprecio mal disimulado- tu podrías convencerla de desistir.

-Pero, Na…Naruto-kun, esa es decisión de Saku, no quiero meterme en eso.

-Vamos Hina, por favor, no confió en ese chico, ayúdame con eso, ¿sí? –le dedicó la mejor sonrisa.

-Lo intentaré, pero no te aseguro nada –se dejaba convencer, no le impondría nada a su amiga, pero si le pediría que pensara bien las cosas, el oji azul la abrazó fugazmente, no quería que los otros se dieran cuenta.

-Listo –se retiró lentamente, aun sentía en sus fosas nasales el olor a cereza que desprendía el cabello de la pelirosa.

-Gracias Sasuke –le regaló una sonrisa.

-Hmp, por nada, solo se tenía que hacer con paciencia –le quitaba importancia.

-Gracias por ayudarme con Naruto.

-No iba a permitir que te lastimara, ¿estás bien? –se acercaba nuevamente a ella sentándose a su lado.

-Sí, es solo que, desearía que me entendiera, sé que es impulsivo, pero ya no soy una niña, se cuidarme, tú mismo lo dijiste –lo miraba a los ojos.

-¿Estás pensando en aceptar la propuesta? –"di que no, molestia".

-Sería algo interesante, ¿no lo crees?

-Hmp, ni siquiera conoces a ese tipo, ¿qué tal si quiere hacerte daño?, además tiene pinta de drogadicto –quería convencerla a toda costa que era muy mala idea.

-Es amigo de Itachi-kun, no creo que sea mala persona, es más, puedo pedirle a él que me acompañe –se le iluminaba el rostro.

-No lo molestes, si decides aceptar, yo te acompaño –si su plan fracasaba y no quedaba opción, entonces sería él y no su hermano el que la cuidara de ese depredador sexual.

-¿En serio, harías eso Sasuke-k-…? –se interrumpió rápido- mn, ¿harías eso Sasuke?

-Hmp, si –le reiteró sonriendo altivamente, "casi consigo el Kun, voy por buen camino".

-¡Gracias! –se le abalanzó contenta abrazándolo.

Se quedaron como congelados, ella arrodillada, rodeando su cuello con los brazos y el apretando la cintura de ella con los suyos, se sentía tremendamente bien, era tan cálida, su fragilidad lo volvía loco, ese pequeño cuerpo delicado estaba pegado al suyo, no podía ni quería soltarla.

Era tan malditamente masculino, su cuerpo duro como el más fino mármol, pero a la vez delicado y suave, era tan contradictorio, estar en sus brazos no le provocaba ganas más que de salir corriendo y a la vez quedarse ahí para siempre, bajo su protección y cuidado, siempre cobijada por esos fuertes brazos y esas cálidas manos.

Sus miradas se quedaron fijas en el rostro del otro, el azabache empezó a acercarse, ahora sí que no se contendría, la besaría y si después ella lo golpeaba por Dios que valdría la pena. Sakura no se alejó, también quería más de él, ese deseo que despertó cuando estaban en la sala, se hizo presente de nuevo, "bésalo" le decía una vocecita, si él se acercaba más nada importaría, le correspondería y ya después que la vida decidiera. Un toque divino fue lo que sucedió, sus bocas chocaron y empezaron a rozarse tortuosamente, él juraría que esos labios estaban prohibidos para cualquier simple mortal porque sencillamente no eran de este mundo, no existía nada más delicado y adictivo. Era una caricia tierna y lujosamente esplendorosa, Sasuke le pasaba sus finos y atrayentes labios como si quisiera hacer eterno ese momento, si muriera después de eso, moriría plena y feliz, se dijo la chica. "Hazlo", se ordenó el pelinegro, estaba a punto de abrir su boca y devorarla con pasión desmedida, ya no podía más, no aguantaba, "¡ahora!", le repitió su conciencia.

-Teme, ¿ya lo lograste? –entró un distraído rubio que rompió todo el encanto con su fastidiosa intromisión.

El halo de fantasía y magia que los cubría, desapareció en un segundo, cuando se dieron cuenta ya estaban a un metro de distancia, el azabache le daba la espalda y respiraba ligeramente más rápido de lo normal, ella por su parte luchaba por recobrar un poco de la cordura que desde hace minutos ni siquiera recordaba que tenía.

-Saku, ¿ya te liberó Sasu? –llegaba hasta ella su dulce amiga.

-Sí, ya estoy bien –sonreía dándoles su atención.

-Si es así, es hora de irnos Sakura-chan –le pedía en tono pacifico.

-Sí, vamos Naruto –ya no estaba enojada, ahora eran otras cosas las que ocupaban su mente.

-¿Así que aquí estaban? –entraba el pelilargo a la recamara.

-Itachi-kun, ¿Cómo está tu amigo? –mostraba interés la pelirosa, el azabache solo frunció el ceño.

-No te preocupes Sakurita, Deidara al parecer está bien, lo convencí de no levantarles cargos a este par de bakas –quería asustar a aquellos inmaduros.

-Hmp, que agradezca que no le fue peor, yo lo podría acusar por meterse a mi casa –si no soportaba a su hermano, menos a los rufianes que tenía por amigos.

-Nunca van a cambiar, en fin, Deidara está muy interesado en ti Sakurita, lo cautivaste –"trágate esta pequeño hermanito", miraba de reojo a Sasuke.

-Sakura es novia de Hina, no se te olvide Itachi, así que deja de quererle meter a ese vago ocioso por los ojos –si pudiera reírse de el mismo lo haría, de cuando acá el defendía la relación de la pelirosa y de su hermana.

-Muy cierto, el teme tiene razón, bueno, ya es algo tarde nosotros nos retiramos, que descansen chicos, vámonos Sakura-chan –se apresuraba, no quería que Itachi le siguiera alimentando la cabeza a su cerezo con razones para aceptar esa maldita propuesta.

-Sí, adiós chicos, hasta luego Hina –se levantaba tomando la mano de su hermano.

-Los acompaño –se ofreció la oji perla.

-¿Qué tal tu tarde Sasu? –se dirigió a él apenas salieron los otros 3 de la habitación.

-Hmp, mejor de lo que te imaginas –empezaba a abandonar el cuarto, pero se detuvo al lado de su hermano- …Itachi –el aludido lo miró- si ese idiota vuelve a mirarla, le partiré la cara, no permitiré que le hagan daño a Hinata –terminó de hablar saliendo del lugar.

Si como no, daño a Hinata, la sobreprotección de Sasuke, esta vez no tenia nada que ver con su hermanita, "van mejor de lo que esperaba, chicas", pensó sonriendo el pelilargo.

./…./…./

./…./…./

-¡Dios!, mira la hora que es, hemos estado tan a gusto que se ha ido el tiempo muy rápido –era la segunda botella de vino, se hacía tarde pero no quería que esa noche terminara.

-Si que pasan rápido las horas cuando uno se divierte. Oye Mikoto, tú no me dijiste, ¿si también has pensado en volver a casarte? –quiso investigar un poco el peliplateado.

-Para casarme, necesito tener con quien hacerlo, ¿no te parece? –empezó a reír, en parte nerviosa y en parte por el alcohol.

-No me digas que no tienes miles de pretendientes, estoy seguro que hay una larga fila esperando por ti.

-Aunque la hubiera, a mí solo me interesa uno –comentó coquetamente, eso sorprendió un poco al de ojos azulados, "¿Quién?", se moría por saber.

-¿Lo conozco? –preguntó un poco serio.

-Mejor de lo que crees –seguía provocándolo, "anda Mikoto, si te rechaza, después de la borrachera, mañana no lo recordaras", se animaba.

-No me digas que es otra vez Fugaku, sería una pésima idea Mikoto –sus ojos eran de total desaprobación.

-¿Y, por que lo seria? –quería escuchar las razones.

-Primero, ya tiene pareja, por supuesto que no se compara contigo, tú eres gloriosa, nadie te llega ni a los talones. –¿ella era gloriosa?, con ese halago le hizo la noche, se emocionaba la pelinegra- Segundo, él no es la clase de hombre que necesitas, es demasiado serio y frio, tu mereces a alguien que te mime y te llene de amor. Tercero, no es bueno tropezar con la misma piedra, si terminaron fue por algo, no pienses que la situación cambiara solo porque él te lo diga…podría seguir así toda la noche, pero no quiero hablar más de el –tomaba un sorbo de su copa.

-Planteándolo así, creo que tienes razón, además no era Fugaku al que me refería –se acercó un poco a él.

-¿Entonces a quién? –la miró expectante.

-Te lo diré, pero, solo si tú me dices el nombre de la mujer que no te corresponde –proponía sonriente.

-Es muy justo, eres tu Mikoto –soltó con la simplicidad digna de un niño.

-Y…yo, yo soy…la mujer de, la que, estas…enamorado –su expresión era digna de inmortalizarse en fotografía, ¿Kakashi enamorado de ella?, ¿era acaso una broma cruel?, lo que había esperado por casi 10 años se volvía realidad y ella no sabía ni cómo reaccionar.

-Bien, ¿Quién es él? –se le acercó un poco más, no le importó que lo rechazara, al fin de cuentas si ella tenía a alguien más, él se alejaría de su vida para siempre, no soportaría verla con otro.

-El, él es…es… -ya se parecía a su hija Hinata, "¿Qué esperas?, ¡lánzatele encima!", seguro esa voz era su conciencia alcoholizada- eres tu Kakashi, el hombre que amo desde hace 10 años, ¡eres tú! –se sentía peor que quinceañera, su rostro rojo a mas no poder y su cuerpo temblándole.

-Mikoto, no esperemos más –"valió la pena arriesgarse", pensó contento.

Se puso de pie y la tomó de la mano levantándola también, la acercó sin miramientos a su cuerpo atrayéndola por la cintura, sus perlas le expresaban que tenía todo su permiso para hacer con ella lo que quisiera, así lo hizo, un relámpago ilumino sus rostros, reflejándose en ellos la ansiedad que tenían de estar por fin uno junto al otro. Acerco su rostro al de aquella reina, sus labios se posaron en los suyos, azules contra perlas, la hermosa pelinegra no pudo más y se dejó vencer por sus fieras caricias, cerró sus luceros rindiéndose así al placer que el amor de su vida estaba a punto de regalarle, el cerró sus mares después de su ahora mujer, porque ella ya era suya, después de que sus hijos lo supieran, la convertiría en su esposa, ya lo había decidido, no perderían 10 años más.

El contacto de sus juguetonas lenguas los deleitó a mas no poder, el tocaba cada parte de la pequeña cavidad que era su boca, chocaba con su paladar, sus dientes, el interior de sus mejillas, arrasaba con cada milímetro de espacio dentro de ella, al principio fue lento como inspeccionando todo y llenándose de su sabor, pero después se volvió salvaje y pasional, tanto que olvidó como respirar por la nariz y sentía asfixiarse, no sabía si era eso o el hecho de que fuera él quien la abrazara y la controlara de tal forma, lo único que sabía era que estaba cerca de desmoronarse en sus brazos.

No lo decepcionó, ella era la mujer a la que había amado por tanto tiempo, pero que cobardemente se negaba a conseguir, temía ser rechazado y realmente perderla, porque aunque no estuvieran juntos, ella estaría para el por siempre, como su amiga. Qué bien se sentía tenerla en sus brazos, le correspondía el beso de tal forma que en vez de sentirse como el primero, parecía el último. La pelinegra rompió de repente tan majestuosa muestra de amor y llevó todo el aire que pudo a sus pulmones, él la contemplaba como a una Diosa.

-Cásate conmigo Mikoto –le pidió acariciándole la mejilla, una lagrima escapó de una de sus perlas.

-Kakashi…yo…

./…./…./

./…./…./

Regresó a su recamara después de haber despedido a sus novios, rió con humor, que cosas de la vida que ahora no solo tenía un novio el cual era el amor de su vida, sino también una novia, que era su mejor amiga, eso sí era una gran broma del destino, siguió riéndose la pelinegra mientras colocaba una vela en su cómoda.

-Hina, ¿podemos hablar? –la asustó su hermano.

-Claro Sasu, ¿de qué quieres conversar? –la mirada de su hermano era seria, al parecer era algo importante.

-Hmp, no de que, sino de quien –se sentó en la cama junto a ella.

-No entiendo –lo miraba curiosa.

-Quiero que hablemos de tu novia, de Sakura –y sus perlas casi saltaron de sus ojos.

./…./…./

./…./…./

¿Cómo están?...espero k maravillosamente!

=O =O =O =O =O =O =O!, ahora si que me llegó la primavera, jajaja….love is in the air, próximamente hay boda!, o no?, kien sabe, a ver k le contesta Mikoto a nuestro sensual Kakashi…otra cosa ps ya sabemos cómo floreció la tan rara amistad de nuestros bobos celosos, k les pareció?...admito k me puse algo cursi pero ps ya hacía falta algo de pasión, además digamos es una especie de festejo por llegar a los 10 capítulos y también por sus reviews!, así k si les gusto la melcocha ps ya saben, nada más pídanla y se les dará…kien dijo yo?...solo keda una duda, ke tramara nuestro Sasu?, k kreen k le dira a Hina?, esa pobre inocente va a tener un muy rudo despertar cuando sea el momento…pobre pero así es la vida ='(, una dosis de realidad es lo k necesita, kien será el k se la dé ya veremos, pero bueee, ya estoy desvariando muxo…..

Espero k les haya gustado el cap., si así fue ps me alegro muxo, sino, ps ai será para la otra, de antemano grax x leer, a todos los k dsd un principio me han dado su apoyo y la motivación de donde surge esta inspiración muxisimas pero muxisimas GRACIAS!, a los que apenas se toparon con la historia y tmb les ha gustado pues igualmente GRACIAS!, y a los k ni me entero k la leen xk ps así habrá algunos, también muxas GRACIAS!, espero poder seguir trayéndoles un poco de risas, de distracción y porque no, hasta algo de emoción…..CUIDENSE MUXO, DISFRUTEN ESTOS DIAS LIBRES (LOS K LOS TENGAN, LOS K NO, PS IGUALMENTE DISFRUTENLOS), ALIMENTENSE SANAMENTE, SONRIANLE A LA DESDICHA SINO SE RIE CON USTEDES ELLA SE LO PIERDE, LES MANDO UN FUERTE ABRAZO MIS AMIGOS (ASI LOS CONSIDERO!, XK AUN SIENDO D PAISES TAN LEJANOS COMO SON ALGUNOS DE USTEDES, YO LOS CONSIDERO MUY CERCANOS A MI, AWW..TERNURITA, RIANSE DE MI, ME LO MEREZCO =P), NOS LEEMOS PRONTO =D!

-.