Yuri on Ice y sus personajes no me pertenecen.

Victuuri / SugarDaddy / Canon Divergente

Sinopsis: Tras un fuerte conflicto, Víctor abandona Rusia y a la federación de patinaje con la intención de buscar patrocinadores nuevos para su siguiente temporada. Allí conocerá a Yuuri Katsuki, un excéntrico empresario millonario que estará dispuesto a convertirse en su sponsor si acepta un trato.

Advertencia: Victuuri Versatiles, Sugar Daddy, Bullying y Homofobia, posible OoC y Canon divergente.


08 — La gran bienvenida.

El automóvil que lo fue a buscar era un lujoso Nissan Leaf del año. El lustroso color oscuro, como si fuera un pedazo de cielo de medianoche pintado en su superficie, llamó la atención de Víctor cuando salió del hotel con su equipaje. El chofer tomó sus dos maletas para guardarlas en la cajuela mientras él observaba absorto el lujo de aquel modelo. Era en serio, Yuuri Katsuki contaba con el dinero que decía tener y ya no lo ponía en duda porque, hasta el momento y descartando su mal gusto para vestirse, había demostrado el poder que ostentaba.

Víctor se encontraba realmente curioso porque todo era nuevo e inesperado. Cuando llamó a Yakov y le dijo que ya tenía un nuevo patrocinador y que estarían arreglando todo para poder continuar con su carrera, lo escuchó renegar al otro lado de la línea por considerar impulsivo e imprudente el haber acabado sus relaciones con la federación rusa y quedar a la deriva. Sería demasiado que le permitieran competir en esas condiciones y Víctor lo sabía, no era tonto y estaba al tanto de las limitaciones que vendría a partir de entonces.

Las reglas de la ISU eran muy claras, para poder cambiar de país necesitaba recibir la nacionalidad o la residencia y vivir durante un año en el país. Víctor no cumplía ninguna de esas consideraciones y la temporada estaría dando inicio en siete meses. Lo más probable es que acabaría perdiendo esta temporada y tendría que regresar a sus veintiocho años. Pero no pensaba dimitir, no aún; así tuviera que esperar, ese año sería productivo para tener un regreso triunfal antes de que su cuerpo empezara a limitarlo para no dejarle volar. Ganar el oro sin que fuera de Rusia sería una manera de hacerles la devolución a todo el maltrato y humillación que guardó en silencio en ese último año.

Para el día siguiente, según estaba estipulado, empezarían las negociaciones. El contrato decía que sería la compañía de Yuri on Ice la encargada de establecer los términos con los anteriores patrocinadores y Mari Katsuki su representante. Antes de salir del hotel, también se tomó el tiempo para formalizar su renuncia de la federación rusa de patinaje y solo quedaba esperar si no se resistirían a soltarlo para poder hablar con la federación japonesa; el contrato con Yuri on Ice también consideraba ocuparse de esos puntos.

Sería un caos; Víctor lo sabía, pero después de sentirse en la deriva sin saber qué contestar a las preguntas de los periodistas cada vez que querían saber sobre sus planes, por fin se estaba moviendo en la dirección correcta. Comprendió que la necesidad de callar, hacer caso omiso y soportar las limitaciones hacia él y los suyos en su país se había convertido en cadenas que empezaron a ahogarlo. Ahora hasta se sentía libre de respirar.

Aunque debía admitirse que en ninguna de sus posibilidades estuvo Japón, mucho menos el recibir apoyo de una compañía de videojuegos y un contrato para desempeñarse de sugar baby de su dueño, que era menor que él. Las condiciones resultaron más fáciles de lo que pensó: el chico parecía no tener interés sexual en él, aunque decidió dejar clara la posibilidad bajo acuerdo mutuo; lo demás que pedía podría cumplirlo sin complicaciones. Afortunadamente tampoco estuvo entre el contrato hablarle de 'daddy'.

Al llegar a la mansión, Víctor de nuevo observó con bastante atención el lugar que sería su hogar durante ese año. Era enorme, la fachada estaba decorada con ladrillos de colores claros: marfil, amarillos y naranjas con ligeras modificaciones de la tonalidad, le daban color al resto de la fachada solo marfil. La madera, como otro elemento decorativo, aún en la noche relucía para darle mayor estatus, mientras la entrada era franqueada por arbustos recortados. El chofer no tardó en sacar el equipaje, sin permitirle tomar alguno de ellos para ayudarlo. En cuanto se abrió la puerta y puso un pie en la casa, papelillos de colores estallaron en su cabeza.

Apenas pudo recuperarse de la sorpresa para ver al grupo de seis personas que estaban esperándolo, cuatro mujeres y dos hombres, unas vestidas como si fueran personal del servicio, un chef y uno en traje. Todos ellos se inclinaron y dijeron en coro una frase que no logró comprender. Pestañeó repetidamente mientras sentía al chofer acercarse por su espalda.

—Es 'bienvenida' —Le explicó en inglés el joven de mediana edad. Víctor pensó que entonces si podía hablar más y no solo inclinarse.

—Sea bienvenido a su nuevo hogar, Nikiforov-sama —Se adelantó una joven de cabello corto y ojos expresivos—. Mi nombre es Aiko y en nombre de la casa de Yuuri-sama y Mari-sama, le damos la bienvenida.

—Gracias —dijo un tanto incómodo, mientras se retiraba los zapatos—. ¿Dónde se encuentra Yuuri?

—Yuuri-sama en este momento se está preparando para la cena. Permítame acompañarlo hasta su habitación para que pueda descansar mientras acabamos. —Víctor asintió y dio los primeros pasos en lo que sería su hogar—. Le presentó a Sakura-chan. —La chica de cabello largo y ojos castaños se inclinó—, a Haru-san, nuestra supervisora —. Una mujer de mediana edad se inclinó ante él, con el cabello recogido y oscuro—. A Keiko-san, auxiliar de la cocina junto a Botan-sensei, el chef de la casa. Ryu-san es el asistente personal de Yuuri-sama. —Víctor miró al hombre inclinarse en un elegante saco, con el cabello castaño, de mediana edad y con lentes que enmarcaban su rostro redondeado—. Fuji-san es el chofer de la casa.

La presentación de todos los miembros del equipo le tomó de sorpresa, pero se memorizó los nombres. Lo consideró importante para su estancia. Tras un movimiento de mano, la joven Aiko lo convidó a seguirla por la casa mientras el resto se dispersaba y el señor Fuji cargaba los dos equipajes.

La misma impresión que tuvo al estar en el comedor de la casa en la primera vez, fue la que se sostuvo conforme caminaba por el amplio pasillo. La decoración seguía exactamente la misma estampa del exterior, colores claros y cálidos llenaban las paredes y escasos objetos cortaban la armonía del lugar. Víctor observaba todo con aire crítico, evaluando las salidas y puertas que encontraba a su paso para tener una idea en caso de requerirla. No iba a descartar tan fácilmente que Yuuri Katsuki no resultara ser más que un fan excéntrico. Porque sí, era un fan.

Después de subir unas escaleras de soporte de madera y metal, con peldaños de vidrio, y de recorrer otro pasillo, Víctor se detuvo al ver a la joven mirarle frente a una puerta.

—Esta es su habitación, Nikiforov-sama.

—Puede llamarme Víctor.

—Está bien, Víctor-sama. —La chica hizo caso omiso y siguió juntándolo con el honorífico—. Esta es su habitación.

Sin querer discutir más el asunto, Víctor entró a lo que sería su dormitorio, curioso de ver las condiciones en las que se encontraba. No debió esperar menos, la cama era tan espaciosa que podría dar dos vueltas sin problemas. El piso era diferente, lucía cómodo para estar descalzo allí, pues tenía una alfombra que le daba calidez al lugar. Y al lado de la cama completamente vestida con un juego de edredón de color marfil, estaba un enorme ramo de rosas azules.

La chica cerró la puerta sin decir nada más. El equipaje se lo habían dejado al lado de la entrada en espera de que Víctor decidiera desempacar, pero el patinador se quedó mirando de nuevo la estancia y recorrió hasta las persianas que ocultaban el enorme ventanal para ver el pequeño jardín que estaba debajo de este. Pensó encontrar una piscina, pero en la parte trasera fue tomada como una extensión de la casa. Revisó el baño que tenía en la habitación y era extenso, inmejorable. Había un amplio lavado empotrado con gavetas, decoración en mármol y pisos eran claros. En otra puerta estaba la zona de ducha que conformaba una habitación aparte y podía escoger entre la ducha metálica o la espaciosa tina de la esquina. Un espejo iba de extremo a extremo de la pared dándole visibilidad.

Víctor volvió a la habitación y regresó la mirada hacia las rosas azules. Si Katsuki tenía intenciones de cortejarlo, escudándose con esa aparente ingenuidad, Víctor no se lo iba a poner fácil: hacía falta mucho más para sorprenderle. Se acercó y miró las rosas frescas en ese tono tan extraño antes de agarrar la tarjeta que sobresalía. Ya lo imaginaba, alguna frase cursi en letra perfectamente escrita. Se llevó una sorpresa cuando la notó vacía.

Arrugó el ceño y se encontró de nuevo descalibrado con las impresiones que tenía sobre la situación. Tuvo que sentarse en la cama para notar la suavidad de las rosas cómodamente y volvió luego la mirada hacia el par de libros que estaba sobre la mesa mientras pensaba en la situación en la que estaba. Ambos tenían un lazo azul de regalo y estaban en japonés. Por las portadas adivinó ambos títulos.

Quitó la cinta, abrió la portada azul del uno, y allí sí encontró algo muy lejano de lo que hubiera imaginado. Ninguna frase cursi o romántica, mucho menos empalagosa; estaba escrita en inglés con una letra bastante bonita, redondeada y con ligeras vibraciones.

"Espero que al final del año puedas leer el libro gracias a las clases con el sr. Hideki".

—A estas alturas, no sé qué esperar a final de año.


Notas de autor: Un capítulo de transición, pero importante para conocer un poco como vive Yuuri y como viviría Víctor con él. Todos estos personajes también tendrán una participación especial, ya vimos a uno de ellos interactuando con Yuuri y a otro interactuando con Viktor. Ryu-san ha sido mi favorito hasta el momento.

Apenas tengo hasta el cap 20, es decir, dos semanas además de esta ya escritas para subir, no obstante, me pondré las pilas para poder escribir más capítulos por delante. Como había dicho, esto va para largo pues no solo veremos a Víctor sino que Yuri pasará por allí y la relación de Víctor y Yuuri irá avanzando de a poco. Será interesante ver como Víctor también interactúa con el equipo de Yuri on ice.


Arekusa: Sí, exacto. Yuuri no tiene intenciones morbosas con Victor pero la primera impresión para Victor no fue así. Poco a poco irá comprendiendo que es lo que Yuuri quiere y espera de él. Jajaja veremos escenas parecidas o equivalentes, va a ser muy divertido, ¡lo aseguro! Gracias por comentar!

Mariboo: Aowww, me alegra sorpredernte con varios capítulos de esto, como son cortos puedo ir escribiendolos y guardándolos. Me alegra que te haya gustado este nuevo mundo de YOI y pronto sacaré más información de esto y lo que nos espera.