"Muse no es mi musa… pero sí mi fuente de inspiración. Cuando entiendas la diferencia comprenderás mi locura"

Korina Herrera Zuno

Todos los personajes son de Masashi Kishimoto-sama

Especialmente dedicado a sol yuki uzumaki

Gracias por regalarme mi review #50 en este fic :3

Capítulo 10. Imperceptible venganza

Advertencias:

OcC.

AU.

Yaoi (SasuNaru).

Algunas groserías.

Lime.

Miel, empalago, cursilería, ñoñería, romanticismo.

La siempre presente falta de ortografía.

El lector podría morir de aburrimiento.

Letras en Italica: Diálogo que es capaz de escuchar Sasuke, y Sai.

Letras en Negrita: Diálogo en lenguaje de señas.

La canción es Entre tus alas de Camila, en piano por supuesto.

Video de EclO: http:/ /w w w. youtube. com/watch?v=0iuAnEnQUO0&feature=mfu_in_order&list=UL

¿Ya dije miel, empalago, cursilería, ñoñería y/o romanticismo?


Sasuke dio un profundo suspiro, para después levantar la vista hacia el reflejo del espejo que tenía enfrente. Sus manos permanecieron recargadas con firmeza sobre el pequeño tocador alto que tenía en esa habitación de la Sinfónica, que hacía las veces de camerino. Se mordió con fuerza el labio inferior, para después darse la vuelta y caminar de un lado a otro del cuarto. Como venía haciendo desde hacia media hora… y Naruto comenzaba a marearse.

El rubio se levantó del sillón de cuero negro que estaba a sólo unos pasos, y colocó sus manos sobre los hombros del Uchiha, para detener su desquiciada caminata.

- ¿Listo, teme? –le preguntó el muchacho sujetándole la cara por las mejillas con una delicadeza rara en él, mirándolo directo a los ojos, y muy a su pesar dándole una salida de todo eso. Pero si Sasuke todavía no estaba listo, él mismo se lo llevaría arrastrando de ese lugar sin importar lo que dijera el resto del mundo.

El moreno soltó algo del aire que había estado conteniendo, obligándose a calmarse. Se comportaba como un idiota, y ahora empezaba a asustar a Naruto.

- Solía escuchar música antes de empezar cada concierto para relajarme –contestó Sasuke encogiéndose de hombros, mucho más tranquilo. Al igual que el Uzumaki, él también alzó sus manos y comenzó a deslizarlas por el rostro del Uzumaki, pasándole los pulgares por la pequeña nariz, y los labios algo gruesos.

- No sé si es de mala suerte desear buena suerte, dattebayo –dijo el rubio con una risita.

- Eso es en teatro, usuratonkachi –dijo el Uchiha con suficiencia, provocando que el muchacho enfrente de él lo viera con molestia.

- Creo que voy a hacerlo a mi manera, teme –respondió Naruto al tiempo que se separaba con brusquedad de él, y lo empujaba con fuerza.

- ¿Qué estas…? –empezó a preguntar Sasuke con los ojos ligeramente abiertos, mientras caía hacia atrás. El muchacho aterrizó limpiamente sobre el sillón negro de la habitación.

Unos tibios labios sobre los suyos le impidieron seguir hablando. Definitivamente él y Naruto debían dejar de callarse mutuamente de esa manera… (1) Percibió como el rubio se inclinaba más sobre él, pasándole los brazos a los lados del cuello, al mismo tiempo que su lengua le humedecía levemente los labios. Las manos del moreno no tardaron en elevarse hasta la cintura de los pantalones blancos de Naruto, pero no se quedaron ahí si no que se deslizaron más abajo, hasta alcanzar su parte posterior. Sasuke sonrió satisfecho en medio del beso al ver como el Uzumaki se estremecía ante su toque, así que aumentó un poco la presión que tenía su mano sobre el glúteo del muchacho, pero tuvo que contener un jadeo cuando Naruto elevó una de sus rodillas hasta su entrepierna, y comenzó a frotar lentamente contra ella. Sin duda la posición del rubio era más ventajosa que la de él en esos momentos…

Tuvo la idea de atraer más cerca de él al chico que lo besaba con fuerza, pero esa vez el Uzumaki se adelantó a sus deseos y se dejó caer sin ningún pudor sobre Sasuke. El moreno uso la mano que tenía libre para acariciar levemente el abdomen de Naruto, introduciéndola debajo de su ropa. Puede que esa sencilla camiseta negra no fuera adecuada para un concierto de música clásica como lo era el traje formal que él llevaba puesto, pero sin duda prefería como se le veía a su novio y agradecía mil veces la terquedad de Naruto y la capacidad de persuasión que este tuvo sobre Gaara… Bueno, eso último no tanto.

Sasuke observó con los ojos entrecerrados los párpados cerrados del Uzumaki, hipnotizándole la manera en que el rubio se entregaba por completo a un simple beso, y deseando al mismo tiempo que esos párpados se separaran para poder ver el azul de sus ojos. Naruto lo hizo al sentir la penetrante mirada oscura del Uchiha sobre él, pero esos orbes resplandecieron con un brillo travieso y el moreno comprendió la razón cuando el chico terminó el beso que compartían de golpe, y se echó para atrás haciendo espacio entre ellos.

- Termina el concierto y luego terminamos nosotros, dattebayo –le dijo Naruto con una sonrisa de suficiencia a un confundido Sasuke. Definitivamente tenía que escuchar a Itachi más seguido, sus consejos no eran del todo malos (2).

- Chantajista –le espetó Sasuke con el entrecejo fruncido, a lo que el rubio solo soltó una carcajada y le dio un pequeño beso en los labios.

Unos golpes en la puerta de la habitación llamaron la atención del rubio, provocando que girara la cabeza justo a tiempo para ver cómo Itachi entraba en el camerino (3) de Sasuke.

- ¿Interrumpo? –pregunto el Uchiha mayor con la ceja alzada, mirando detenidamente la mano que todavía mantenía su hermano sobre el trasero de su pareja.

- ¡Claro que no, dattebayo! –le contestó Naruto de manera casi retadora. Después el muchacho se separó del pelinegro, levantándose del sillón con toda la dignidad que poseía. Salió de la habitación a paso rápido, agitando su mano de manera despreocupada en dirección al moreno que dejaba bastante molesto sobre el mueble.

- Quita esa cara, Sasuke –le dijo Itachi con una sonrisa burlona, a lo que Sasuke solo le gruñó enseñándole los dientes.

˜S&N˜*E*S*C*U*C*H*A*M*E*C*O*N*L*O*S*O*J*O*S*˜S&N˜

Avanzó con tranquilidad hasta el piano que aguardaba en medio del escenario, solo deteniéndose un momento para dar un respetuoso saludo a los presentes, como marcaba la tradición para su completo fastidio. Lo hizo en realidad mirando sin ver los rostros de las personas reunidas, ni siquiera para buscar el rostro de la única persona que podía tranquilizar sus nervios. Esto era algo que debía hacer solo, a pesar de saber que Naruto lo estaría esperando al final sin importar cuál fuera cuan malo resultara.

El moreno había decidido empezar con Los Preludios de Chopin, ganándose una especie de sonrisa burlona por parte de Gaara, que él enfrentó con una mirada llena de veneno (4). Y sin embargo su querido director no puso muchos peros en su elección de interpretaciones, ni siquiera con la pieza del final. En cuanto el Preludio N.º 24 dejó escuchar su última nota, se puso en pie unos segundos, apenas lo suficiente para ver los corteses aplausos de los asistentes sin rostro. A partir de ahí no se volvería a levantar hasta que terminara el concierto…

Siempre fui

Esclavo de la libertad

De esos que saben flotar

Y que besan el cielo

Dejó que una sonrisa ladeada apareciera en sus labios al llegar a la parte que más ansiaba del concierto, llenándose de orgullo al imaginarse el rostro embobado que seguramente tendría su dobe en esos momentos. Aunque hubiera preferido que el Uzumaki estuviera a su lado cuando la primera nota de su canción sonó.

Y hasta a que

Apareciste por ahí

Me decidí aterrizar

Y quedarme en tu suelo

Sasuke se permitió perderse en el movimiento de sus manos, aislado por completo de lo que sucedía a su alrededor. Durante sus primeros conciertos, debido a su inexperiencia y a su corta edad, tenía problemas para olvidarse de las miradas que no se apartaban de él en cuanto la música comenzaba a sonar, pero esa noche la ausencia de sonido le facilitaba las cosas.

Descubrí mi fe en tu ilusión

Mi alma reconoció tu voz

Y así

Se fue detrás de ti mi corazón

Si cerraba los ojos un momento incluso podría estar de nuevo en el salón de su casa donde se encontraba su viejo piano, con Naruto sentado a su lado y recargando su cabeza en su hombro. El apenas perceptible olor del muchacho llegándole hasta la nariz y relajándolo de una manera increíble… al menos hasta que el rubio abría la boca y comenzaba a hacer escándalo.

Vuelo entre tus alas

Despierto entre tu alma

Y mi paz, y mi paz

En mí, ya son

Recordó el día en que se conocieron, una realidad que ya estaba muy lejana. Un sencillo golpe en medio de la calle había vuelto su vida al cauce que debía tener, y después un amigo consiguió levantarlo de una buena caída en su vida pero, por cursi que sonara, un inesperado flechazo había hecho latir su corazón de verdad por primera vez.

Viajo en tu mirada

Me elevas

Soy mejor de lo que fui

Por ti, amor

La última tecla de marfil fue pulsada y Sasuke detuvo su respiración junto con su mano sobre el piano. Se armó de valor y se puso de pie, al tiempo que giraba su rostro hacia el auditorio. Un cosquilleo le recorrió la espalda ante la imagen que se presentó delante de sus ojos.

Cientos de manos que se unían una y otra vez con su contraparte.

Aplausos, y todos de pie.

Era la misma sensación embriagadora que había tenido desde su primer concierto, y sin embargo algo faltaba en este. No era la música, eso ya se había resegando a haberla perdido hacia tiempo. Supo exactamente que era cuando distinguió una mancha blanca avanzar en medio de los presentes. Sasuke negó sutilmente con la cabeza cuando vio como Naruto saltaba al escenario y aterrizaba delante de él, pero a pesar de eso sonrió. Aunque el ramo de rosas rojas estaba de más…

- Te amo –dijo el rubio con una de sus típicas sonrisas. Por el brillo de sus ojos no había duda en la sinceridad de sus palabras.

Dejando de lado las flores, el moreno llevo una mano hasta la nuca del Uzumaki y lo atrajo contra sí, obligando al muchacho a elevar su rostro hacia él. El pelinegro acarició sus labios con paciencia, deslizando su boca entreabierta contra la de él rubio. En respuesta Naruto le mordió el labio inferior, urgiéndolo a que lo besara como se debía, cosa que su pareja no tardó en hacer.

˜S&N˜*E*S*C*U*C*H*A*M*E*C*O*N*L*O*S*O*J*O*S*˜S&N˜

- Felicidades –dijo Gaara con voz inexpresiva, inclinando levemente su rostro.

- Gracias –contestó Sasuke, en el mismo y diplomático tono, aceptando la copa de champagne que su director le ofrecía. Aunque el moreno tenía la ligera impresión de que no se refería al concierto, sino al muchacho rubio que estaba tranquilo a su lado y cuya mano sujetaba con firmeza.

El día de mañana todo mundo sabría de la relación entre el desaparecido pianista Uchiha Sasuke y Uzumaki Naruto, un humilde muchacho de la pequeña ciudad de Namikaze. El pelinegro no dudaba que a los reporteros presentes les encantaría poner su homosexualidad en la primera plana, pero en vez de molestarlo era algo que esperaba con ansía. Mañana Sasuke podría respirara tranquilo…

"Mañana…" pensó el Uchiha viendo a Naruto por encima del filo de su copa "Mañana el resto del mundo sabrá que eres mío".

- La verdad es que el bastardo tocó muy bien –dijo Sai con su sonrisa característica, provocando que el grupo de jóvenes reunidos se girara a verlo con la ceja alzada.

- Ni tú ni yo escuchamos una nota de ese piano –le recordó el Uchiha con tranquilidad, tomando otro sorbo de licor.

El Himitsu amplió un poco su sonrisa, dejando que esta vez se percibiera más sincera.

- Me basto ver la cara de Naruto para disfrutar todas y cada una de esas notas, Sasuke –dijo el moreno, al tiempo que chocaba su copa contra la que sostenía el Uzumaki.

- Con su permiso, muchachos –los interrumpió una voz clara de mujer, que causó que Naruto se sonrojara hasta la raíz del pelo-. Me gustaría felicitar a mi hijo –dijo Mikoto con una suave sonrisa en el rostro.

La morena se acercó al menor de sus hijos y lo abrazó con suavidad, antes de besarlo en la mejilla.

- Gracias por hacerlo feliz –le dijo la mujer a Naruto en un susurro cómplice, que solo ellos pudieron oír.

El rubio le devolvió la sonrisa, aunque aún bastante avergonzado. Todavía tenía en la mente fresco el recuerdo de las inusuales circunstancias en las que había conocido a la madre de Sasuke.

- Mikoto –dijo una voz masculina, al tiempo que el hombre al que pertenecía aparecía al lado de la mujer-. Unos reporteros quieren hacernos unas preguntas.

- Enseguida voy, Fugaku –contestó la morena.

- Fugaku-san –saludaron Gaara y Sai al mismo tiempo.

- Uchiha-san –dijo Naruto con seriedad, mirando con ojos penetrantes a la cabeza de la familia del pelinegro a su lado.

Fugaku desvió sus ojos negros hacia la figura del rubio, y no pudo evitar fruncir el entrecejo al darse cuenta de quien le hablaba.

- La única razón por la que te dirijo la palabra –dijo el hombre antes de darse la vuelta-, es porque estamos en un evento social, rodeados de la prensa.

El Uzumaki sujetó con más fuera la copa en su mano, al mismo tiempo que se mordía el labio inferior. Fugaku había sido el único miembro de la familia Uchiha que no había visto con optimismo su relación con Sasuke. El muchacho relajo su expresión cuando sintió como su pareja apretaba su mano, transmitiéndole todo su apoyo. La única razón por la que Sasuke no le había gritado en ese momento a su padre, fue porque el hombre astutamente le había impedido saber cuáles fueron sus últimas palabras al girarse, y por lo tanto no tenía ni idea de que contestarle.

- No le prestes atención, querido –le dijo Mikoto mientras agitaba su mano, quitándole importancia al grosero comportamiento de su marido-. Solo está molesto porque esto significa que Sasuke no nos dará nietos.

- Esa es una molestia que comparto –interrumpió una nueva voz en el grupo, también masculina pero con un tono mucho más alegre que la de Fugaku-, pero creo que yo lo he tomado con mejor humor.

- ¡Viejo! ¡Llegaste, dattebayo! –gritó Naruto, separándose de Sasuke y literalmente arrojándose sobre el recién llegado.

El moreno observó con la ceja alzada el hombre que tenía abrazado el Uzumaki con tanto entusiasmo. Más que su padre parecía su hermano mayor, aunque ciertamente el parentesco no podía negarse. Gracias a Kami… El recién llegado era tan rubio como Naruto, y compartía la extraña estructura de su cabello (5), aunque el mayor lo llevaba más largo. El hombre vestía un formal traje azul oscuro, con una corbata celeste que trataba de combinar con sus ojos. Uno azules ojos que le había heredado a su hijo.

- Teme –lo llamó Naruto, desviando la atención del moreno de su discreta inspección-. Él es mi papá, Uzumaki Minato.

- Uchiha Sasuke –se presentó el pelinegro con el entrecejo algo fruncido. No compartía la opinión del rubio de que el término "teme" fuera algo adecuado para presentarte ante el padre de tu pareja-. Un placer, Uzumaki-san –dijo el muchacho, extendiendo su mano hacia el hombre.

- Solo Minato, Sasuke –dijo el Uzumaki con una sonrisa, aceptando su mano-. Felicidades por el concierto.

- Gracias –le respondió el Uchiha inclinando levemente la cabeza, satisfecho por la actitud del padre de Naruto.

- ¿¡A qué ha estado genial, dattebayo? –exclamó el rubio con una amplia sonrisa, que no tardó en ser correspondida por una por parte de su padre. Entonces, más que nunca, Sasuke notó lo similares que eran padre e hijo en apariencia.

El moreno admitía interiormente haber estado muy nervioso por la visita de Minato, nerviosismo que aumentó al ver la reacción de su propio padre. Temía como podía afectarles a él y a su dobe la relación de por si tensa que llevaba Naruto con su papá, pero al ver interactuar a los dos únicos miembros de la familia Uzumaki notó que no podría ser mejor. Sentía que era más parecida al compañerismo que él llevaba con Itachi, que a los continuos roces que tenía con Fugaku. ¿Cuál era entonces el problema que había obligado a Naruto a irse de Namikaze, buscando alejarse de su padre? Y como si el destino hubiera escuchado su pregunta, la tensión comenzó a sentirse entre los rubios.

- Naruto –dijo Minato, colocando una mano sobre el hombro de su hijo-, ¿cómo te has…?

- ¡Viejo! –se quejó el muchacho torciendo la boca, cortando su pregunta antes de pudiera terminarla. De reojo le mando una mirada de aprensión a Sasuke, que el moreno pudo notar-. ¡No empieces, dattebayo!

- Solo quiero saber –intentó justificarse el otro Uzumaki, imitando su gesto.

- ¡Prometiste que dejarías al doctor en casa, dattebayo! –le recordó Naruto, cruzándose de brazos-. La noche es para el teme, dejemos eso para después… -añadió en un susurro que el pelinegro pudo ver con claridad.

- ¿Es usted médico, Minato-San? –se atrevió a preguntar Sasuke, extrañado por el comentario de su pareja.

- Soy cardiólogo –contestó el Uzumaki con los ojos brillándole de una manera extraña, y Naruto decidió que ese era el momento adecuado para intervenir.

- ¡Vamos a saludar a Ino, teme! -dijo el Uzumaki menor, volviendo a tomar la mano de Sasuke y jalándolo hacia donde estaba el mar de gente.

- ¡Salúdala de mi parte, Naruto! –alcanzó a gritarle Minato, antes de que ambos muchachos desaparecieran de su vista.

Una vez que eso pasó el Uzumaki frunció el entrecejo. Sabía que su único hijo no había alejado a su pareja de él para saludar a su sobrina favorita, y su única sobrina a decir verdad.

"Al parecer Naruto no le ha contado todo a Sasuke" pensó Minato dando un suspiro. Ojala el chico se animara a hacerlo pronto…

Mientras tanto, el Uchiha menor había decidido que soportar los comentarios emocionados de la Yamanaka sobre su relación no era algo que quería hacer en ese momento. Intuía que Naruto le estaba ocultando algo…

A unos cuantos pasos el Uzumaki divisó a Ino, pero antes de que pudiera llamar a su prima el moreno le tomó la delantera y tiró de su mano con cierta brusquedad hacia su derecha, alejándolo de la gente que había asistido al concierto. El muchacho dejó que el pelinegro lo guiara por sitios vacios de la Sinfónica, sin entender a donde se dirigían (6) y comenzando a asustarse por su silencio.

Naruto detuvo bruscamente sus pasos y tiró de Sasuke, obligando al muchacho a que también dejara de caminar. El moreno se giró confundido hacia el Uzumaki, sin entender cuál era el problema.

- Oye, teme. ¿Estás molestó, dattebayo? –le preguntó el rubio con el entrecejo fruncido. El Uchiha solo lo observó con el semblante serio, imperturbable a pasar de sus palabras.

Inmediatamente después Sasuke se inclinó sobre su pareja, sobrepasando la pequeña barrera que era la diferencia de estaturas, y colocó las manos sobre su rostro para atraerlo contra él.

- Usuratonkachi… -susurró Sasuke antes de apoderarse de la boca de Naruto.

¿Por qué ese dobe no lo entendía? Bien… tal vez en parte era culpa suya por no ser tan expresivo. ¿Molesto? ¡Estaba eufórico! Había vuelto a tocar, había vuelto a componer, para él… para Naruto. Ahora para el mundo el rubio era suyo, y atrás quedaban los malos ratos que les causaron los secretos y las mentiras (7). Si, intuía que Naruto le estaba ocultando algo, pero como el rubio no parecía tan preocupado por el asunto lo dejaría pasar por ahora, hasta que muchacho estuviera listo para decírselo. Podía confiar en Naruto, debía confiar en Naruto…

El rubio se confundió todavía más por el repentino acercamiento del muchacho, pero que se le iba a hacer. Si al idiota que tenía por pareja le asaltaba la repentina urgencia de besarlo, ni iba a ser él quien se quejara. El Uzumaki dejo que Sasuke le mordiera levemente los labios, antes de que fuera su lengua la que buscara con desesperación la del moreno. El pelinegro sintió entonces el ya familiar tirón hacia abajo que le indicaba que Naruto le había echado los brazos al cuello para atraerlo más hacia él, y pronto las manos del Uchiha bajaron del rostro de su pareja hasta las caderas del muchacho.

Por un momento ambos muchachos perdieron el equilibrio, pero Sasuke se apresuró a apoyar al rubio contra la pared más cercana, los dos dándose cuenta de que el asunto comenzaba a írseles de las manos. Los besos no pudieron tornarse más profundos y entregados, mandándolo al diablo el mayor tiempo posible la sensación de ahogo que comenzaba a llenarles los pulmones. El moreno deslizó su mano sobre el cuerpo del rubio aún más abajo de donde hubiera estado permitido de encontrase en público, con la confianza que sólo el haberlo hecho con anterioridad podía dar.

- Maldición… -jadeó Naruto, cuando los labios de Sasuke llegaron a su cuello y empezó a respirar levemente sobre él, para después morder con algo de fuerza la piel tibia-. ¡¿Es tan malo pensar durante todo el concierto que me tocabas a mí, y no a ese maldito piano? (8)

Inmediatamente el rubio se mordió la lengua, mientras que su cara empezaba a tornarse roja por la vergüenza. El avergonzado muchacho soltó un suspiro de alivio al darse cuenta de que el moreno no había prestado ni la más mínima atención a su comentario. En ocasiones como esa, donde no podía evitar el hablar de más, el Uzumaki veía las ventajas de que Sasuke fuera sordo.

Naruto sintió como el pelinegro acomodaba una pierna entre las suyas, y de inmediato él alzó una de las propias, rodeando como pudo la cadera del otro chico. Era una posición algo incómoda, ya que a pesar de la diferencia de alturas el rubio distaba mucho de tener una complexión delicada, pero el resultado les arrancó a la pareja fuertes jadeos. El Uzumaki empezó a frotar su cuerpo contra él de Sasuke, cosa que el otro no tardó en imitar. Podía sentir como nunca antes el pecho del moreno contra el suyo, dándose cuenta de los trabajados pectorales e imaginando lo que se sentiría tocarlos sin esa elegante camisa que ya comenzaba a odiar. El rubio apretó un poco más el agarre de su pierna, tensando los masculinos músculos debajo de ella. Las sensaciones que lo invadían no se comparaban con nada que hubiera sentido antes, ni con nadie con quien hubiera estado antes…

"¿Quiénes?" pensó mareado el Uzumaki, antes de empujar ligeramente al pelinegro de su cuello, guiándolo de nuevo hasta su boca.

La única imagen que le llegó a la mente en ese instante fue la de ese bastardo al que le permitía tocarlo. Sasuke robándole un beso en el hospital, él mismo besando al moreno en la habitación del piano de su casa, Sasuke encima de él en su habitación, Sasuke acariciándolo en la Sala de los espejos…

- ¿Pero qué…? –empezó a preguntar el Uchiha, rompiendo el beso de golpe.

El moreno se fijó en la respiración entrecortada del rubio, y en como necesitaba aferrarse a él para poder mantenerse en pie. Una sonrisa de burla comenzó a aparecer en el rostro del pelinegro al notar que el muchacho desviaba la mirada llenó de vergüenza, pero sin poder evitar que los últimos espasmos de placer recorrieran su cuerpo.

- Dobe, no me digas qué… -empezó a decir Sasuke con la voz cargada de burla.

- Cállate, teme –lo cortó Naruto, golpeándole con fuerza el hombro.

- Apenas si te toque, usuratonkachi –siguió diciendo el pelinegro sin inmutarse por el golpe, a pesar de que si le dolió bastante. En vez de eso se aprovechó de que el rubio todavía estaba bastante ido, y metió su mano debajo de su camiseta, levantándola un poco.

El Uzumaki se dejó hacer unos segundos, dejando que su calor corporal calentara un poco aquellos fríos dedos que lo acariciaban. Él no habría tardado en hacer lo mismo, de no ser por esa estúpida camisa que llevaba fajada el pelinegro. Era definitivo, mañana mismo iba a deshacerse de esa camisa.

- ¡Qué te calles, Uchiha! –gritó Naruto, reaccionando por fin, al mismo tiempo que forcejeaba para liberase del agarre del otro chico. El moreno no se tomó a mal las intenciones de su pareja de alejarse de él, de hecho ignoró conscientemente ese detalle. Beso con suavidad la mejilla del rubio, para después dirigirse a uno de sus oídos y morderlo un poco.

- ¿O tanto te excita saber… -le susurro entonces Sasuke al Uzumaki, con su aliento sobre al lugar donde anteriormente había estado sus labios, estremeciéndolo-, que pronto voy a estar dentro de ti, Naruto?

- Idiota –le contestó el muchacho torciendo la boca, cosa que el otro no pudo percibir por no estar viéndole la cara.

El pelinegro esperaba que Naruto comenzara de nuevo con sus forcejos, indignado por sus palabras. Por eso se sorprendió cuando sintió un tirón en sus cabellos oscuros y la tibia boca del rubio se estampó contra la suya, exigiendo de nuevo un beso que le quitara el aliento. El moreno se lo concedió, y es que simplemente no podía negarse a esa muda súplica.

- Vamos entonces –dijo el Uchiha, una vez que terminaron de besarse y el rubio asintió por toda respuesta.

El moreno se separó un poco de Naruto casi a regañadientes, pero era necesario si debían moverse de ese lugar. Con una sonrisa traviesa que al otro le dio mala espina, el Uzumaki tiró una vez más del pelo negro de su novio, uniendo de nueva cuenta sus labios, pero además moviendo de manera insinuante sus caderas contra las del Uchiha.

- Vámonos ya, dobe –gruñó Sasuke de mal humor, volviendo a romper el beso, con lo que consiguió que Naruto soltara una alegre carcajada.

El moreno frunció el seño ante la mueca que veía en la cara de su pareja, y se apresuró a separarse del muchacho, dándose la vuelta y volviendo a tomar la mano de Naruto para tirar de él y emprender de vuelta el camino hacia donde pensaba llevarlo desde el principio.

Ambos tenían un asunto pendiente…

Ni Naruto ni Sasuke notaron a la persona que dejaban atrás, persona que tuvo que sujetarse con fuerza de la pared en un vano intento por mantenerse de pie, pese a la fuerte impresión. Una lágrima se deslizó por una blanca mejilla desde un ojo verde esmeralda.

- Sasuke-kun… -susurró Sakura en medio de un sollozo.

La muchacha finalmente se dejó caer en la loseta del piso, permitiendo que el bonito vestido que se había comprado especialmente para la ocasión se ensuciara. Era blanco, con pequeño detalles en verde pastel en el escote strapless y en el borde de la falda, con un grueso listón del mismo color rodeándole la cintura.

La Haruno quería verse bonita para Sasuke, quería estar con él en ese momento tan importante para el músico. Nunca se imagino que él y Naruto…

Un nuevo sollozo escapó de la garganta de la muchacha.

˜S&N˜*E*S*C*U*C*H*A*M*E*C*O*N*L*O*S*O*J*O*S*˜S&N˜

Detrás de cámaras

El sonido de una puerta al cerrarse de golpe llamó la atención de todos en el plato, y cuando se giraron hacia la entrada del lugar sus ojos se encontraron con una acalorada Kory, quien se recargaba en la puerta para poder recuperar el aliento.

- ¿Dónde está Sasuke? –preguntó la morena en cuanto pudo pronunciar unas palabras, y los demás se extrañaron de que usara el nombre del muchacho y no su apellido.

El Uchiha se adelantó hacia la escritora con cierta apatía, pero antes de que pudiera abrir la boca la mujer lo hizo.

- Tienes el día libre, Sasuke –le soltó de golpe, y el chico abrió mucho los ojos antes eso-. ¡Ahora lárgate de aquí! –gruñó de mal genio.

- ¿Por qué…?

- ¡A ti te estaba buscando, maldito Uchiha! –gritó una tercera voz, y todo mundo se pegó a la pared al reconocerla como la de una muy enojada Zaphy. La escritora suspiro con resignación. Por lo visto no había llegado a tiempo…

La de pelo azul se adelantó hacia el confundido muchacho y lo tomó bruscamente del cuello de la camiseta.

- ¡Eres un maldito idiota, Uchiha! –le gritó mientras comenzaba a zarandearlo-. ¿Genio? ¡Genio mi padre y mi abuelo! ¿Qué eres un lienzo en blanco? ¡Eres un idiota que solo se deja influenciar por la gente equivocada! ¿Por qué demonios no abres esos ojos que presumes son tan buenos? ¡QUÍTATE DE MI VISTA, BASTARDO! –gritó la directora mientras lo empujaba hasta que cayera al suelo y luego se daba la vuelta, sin haber disminuido ni un poco su furia.

- ¿Eso porque fue? –preguntó Sasuke, mientras Kory le daba la mano pata ayudarlo a levantarse.

- Discutió con una de tus admiradoras en un foro… -le explicó la morena, torciendo la boca. Para ella el asunto tampoco había sido agradable.

- ¿Qué tipo de admiradora? –preguntó el Uchiha, alzando una ceja.

- El término de fan-girl le quedó corto –aseguró Kory con firmeza, y Sasuke soltó un bufido. ¿Qué culpa tenía él de eso?

- ¡Existes, Uchiha! ¡Esa es tu culpa! –gritó la voz de Zaphyrla desde algún punto del foro, dejando con la boca abierta a su socia y al muchacho.


1 ¡No! ¡Sigan haciéndolo! XD

2 ¿Qué? ¿Pensaban que Naruto había pensando en eso solito? Mira que por más que queramos, Naruto no es tan… así XD

3 No sé porque, pero odie esta palabra ¬¬

4 La burla de Gaara es porque Chopin representa el romanticismo de piano por excelencia.

5 Como si la del teme fuera muy normal ¬¬

6 Nosotros si ¬w¬

7 O lo que es lo mismo, ¡Sakura-baka! ¬¬

8 ¡WTF! ¡Naruto! Ò_Ó

:D Con este final de capitulo he llegado a la conclusión de que sí, soy una maldita ¬¬ ¡OMG! Ver a tu ex (a los dos XD) haciendo ESO con un chico :9 Y nuevamente, los de dejado sin lemon. O sí, soy una maldita :D (en el buen sentido de la palabra ¬¬) (sí, tiene uno n.n) Por Kami… en serio que soy una cursi ¬¬ D ¡Ah! Nuevamente, necesito un correo donde contactar a Nayumi, Blood Master, Equipo Taka 2 o Equipo Black Star, para ver algo con respecto al reto n.n ¡Chicos! Los he buscado durante semanas D: Por cierto, gracias por su apoyo por el asunto del cierre del fic en la otra pagina n.n Por cierto alguien me comento que se le hacia extraño que Sai, siendo sordo de nacimiento pudiera hablar. Bueno, tenia entendido que mientras el defecto congenito que afecto el desarrollo del oido no hubiera interferido con el desarrollo de las cuerdas vocales, estas podian funcionar correctamente. Evidentemente que la persona no pudiera oir interferia con el desarrollo del habla ¬¬ Sin embargo, era posible con una terapia especial. Lo que se hacia era colocar la mano sobre la garganta de una persona al hablar y sentir el vibrar de sus cuerdas vocales, e imitarlas despues. Por supuesto el mecanismo no era perfecto, ademas de que tenia que ser individual, lo que lo hacia caro. Por eso la manera extraña de hablar de Sai. ¿Han escuchado hablar a un sordo? Separan mucho las silabas, y su voz pierda la entonacion correcta e incluso la intencion (exclamativa, interrogativa, bla, bla, bla ¬¬). En un sordo de nacimiento que pudiera llegar ha hablar es peor, y suelen cambiar unas palabras por otras que no tienen relacion para nosotros, pero que para ellos tienen una vibracion similar en la garganta. Por supuesto, esto se usaba en el siglo pasado y desconozco si se sigue usando n/n Demo, por eso puse que Sai podía hablar a pesar de ser sordo de nacimiento n.n

Gracias por sus reviews OwO ¡Gracias por felicitarme por mi aniversario! XD

nayki, Katari-Chan, proserpinah, Hanajima-san, Pikacha, TheRusso, shira-hd, Gabriela Ines, Chubi XD, nayri, Sayukira, Dayi-TsukiyomiNSG, Norely, Tomoe91, X-x-YukO-x-X, Choi MingYu, Yuki-2310, luna, zanzamaru, Lyra Raven-k, Ayame Chan, .Ro0w'z., jinjuriki del Jubi, hiromihyuga24, saskenaru, Hime-Sora, mitsuki-chan T-T, Nayumi y Team Black Star, kaoryamy, ImOtO-92, Lenay-chan, Cassiopea Black, Aenor Zahiel Mc Ylonen.

Segunda advertencia sobre la contestacion de reviews ¬¬ No quiero una tercera ¬¬

Zaludos

Zaphy

Sela Yal than Rami usa te, finta Zaphyrla... Temo si la ura le