Cerezos oscuros.

Los personajes de CardCaptor Sakura le pertenecen a las Reinas del Shôjo Manga: CLAMP.

Capítulo IX

Sakura se encontraba enojada, la actitud que tenía Tôya le ponía los nervios de punta y deseaba poder vivir su vida como se le antojara. En ese momento tenía unas enormes ganas de comer pizza y mucho refresco, y de salir al día siguiente e ir a la playa. Pero sabía que la comida humana (si es que eso era comida) le sabía a nada, a tierra. Y el ir a la playa con sus amigos no era una buena idea.
Aunque más que nada, lo que añoraba era dormir, y soñar. Odiaba tener que estar despierta todas las horas del día. Al principio resulta divertido, pero al paso de los años se vuelve algo tedioso.
Se recostó en su cama mientras veía al sol aparecer tras el horizonte. Cinco días… cinco días lejos de su vida normal, o aparentar ser normal. Necesitaba hacer algo, aunque su hermano no estuviera de acuerdo.
Tomó algunas cosas e hizo una maleta con lo necesario para vivir fuera de casa por un tiempo, unos días. Dejo un mensaje sobre la cama aunque con los 'poderes sobre-naturales' que tenían, era fácil dar con ella.
Dio un salto por su ventana y corrió lejos de su casa, lejos de sus recuerdos.

Gotas de sudor estaban en su rostro; el ejercicio matutino era algo estimulante para él. Lo despertaba y le daba fuerzas para seguir el resto del día.
Syaoran disfrutaba el día, como despreciaba la noche. El sol pegando en su piel le recordaba que seguía vivo, que respiraba, comía y era humano. La luna le recordaba sus noches cazando, matando y cada una de las tristezas que rondaban en su corazón.
Dio una patada al aire y luego cayó grácilmente al suelo. Tomó aire con fuerza intentando que entrara lo suficiente a sus pulmones. Entonces un aroma dulce inundó el ambiente.

—Buenos días, Syaoran.

El chico dirigió su mirada chocolate hacia el balcón donde la noche anterior había tenido una conversación con ella, la chica que ahora estaba ahí tan fresca: Sakura.
Él levantó una ceja intrigado al ver que llevaba una gran maleta en su espalda.

—¿Me puedes decir qué haces aquí? —dijo con más ira de la que quería.
—¿Cómo? ¿eres de los que se despiertan de mal humor? —Río un poco y el ambiente que los rodeaba cambió totalmente— ¡¿Quién lo diría?!

Sakura dio un salto y cayó frente a él aún sonriendo y divertida de verlo vestido con un traje ceremonial.

—El verde te queda bien. —Él gruñó ante esa frase, la noche anterior había tenido un sueño que explicaba que tan bien le quedaba el verde.
—Repito, ¿qué haces aquí?
—Bueno, lobito, es que tengo que pedirte un enorme favor. Necesito un lugar donde dormir unos días.
—Ja, ¿dormir? Tú no puedes dormir.
—Entiendes el concepto. Un lugar donde quedarme.
—¿Y crees que te dejaré aquí? –Frunció el ceño.
—Bueno, no creo que sea buena idea ir a un hotel con miles de humanos que huelen tan bien y…
—¿Por cuánto tiempo?
—Cinco días, hasta que regresemos a clases.

Syaoran le vio confundido. Él apreciaba su soledad, le gustaba la calma que eso le daba. Pero por un momento no vio nada de malo compartir su mansión con ella. Probablemente para vigilarla, ¡claro! ¿para qué más?
El chico asintió y de pronto los brazos de la chica lo rodearon, 'gracias Syaoran' y salió corriendo en busca de una habitación, 'ni me sentirás, lo prometo'.
Y sonrojado, Syaoran se preguntó si quería o no sentirla.

El olor a comida inundaba el primer piso, Syaoran estaba cocinando sus alimentos. Sakura lo observaba curiosa desde la entrada al lugar. Él removía trastos y comida al mismo tiempo, bastante entretenido y ocupado, pero sí había notado su presencia.

—Te invitaría a comer pero prefiero mis litros de sangre en mi cuerpo.

La chica gruñó y frunció el ceño, lo cual le causó gracia a Syaoran que sonrió.

—Nunca he sabido para qué sirve todo eso. —Confesó la flor de cerezo— Lo compramos en casa para aparentar pero nunca lo he usado realmente.
—No es complicado, y en realidad es divertido. —Dirigió su mirada hacia ella— ¿Cuándo humana nunca cocinaste?
—Sí, claro. Pero eso fue hace tiempo. Yo creo que lo olvidé hace algunos años.
—¿Cuántos años tienes?
—¿No es eso una pregunta indiscreta? —respondió a la defensiva. Syaoran levantó la ceja entre curioso y divertido—. Tengo más de setenta, ¿satisfecho?
—Claro —dijo y tomo asiento en la mesa incitándola con sus gestos a hacer lo mismo frente a él.

Se vieron a los ojos y apartaron los apartaron de inmediato. Hacía muchísimo tiempo, para ambos, que no estaban con alguien a quién no conocieran.
Serían unos días interesantes.


¡Hola!

Dos semanas después, tengo la continuación. Agradezco que mi beta lo tuviera de un día para otro. La verdad este capítulo es más de relleno, coloco a S&S en una situación difícil para los dos pero que dará fruto a otras cosas.

Otro detalle... por ahí a veces batallo en responder los reviews por falta de tiempo, por FF . net o porque el email que dejan está lleno/no es, a partir de ahora al mismo tiempo en que publiqué el capítulo dejaré en mi perfil la respuesta a todos, así es más fácil para ustedes leerme y para mí no fallar. Tal vez se vean hasta el siguiente día, pero veré con el tiempo como le hago.
Mientras tanto, si quieren dejarme un comentario o crítica (sobre todo crítica, amo las críticas /me abraza las críticas... ok, momento de locura) denle en GO!

Gracias a Azzinoth por betearlo.
Dedicado a todos los del Club Fan's de Sakura y Syaoran en CemZoo, Arce, Okita, Satoshi y Rigel. Por sus ideas y su tiempo.