La Faja de Oro

El eco del mar retumba en tus ojos.

El mexicano y el alemán no volvieron a hablar desde el día del ataque y las semanas siguientes a ese evento nadie en la base tuvo descanso.

El mexicano no podía sentirse más satisfecho, al fin estaba ayudando, al fin estaba siendo útil y estaba aportando de vuelta (aunque fuera poco) algo a la base que lo recibió y atendió, además al igual que sus compañeros en batalla estaba poniendo en alto el nombre de su país. Lo que hacia sentir mal a Tona era que todo el tiempo podía ver a Ludwig y a Feliciano juntos, el rubio alemán parecía no separarse del italiano en ningún momento mientras que él, que había sufrido una herida potencialmente mortal simplemente había pasado a ser invisible.

Que estúpido eres, recibes un balazo en acción y crees que el mundo debe detenerse por eso - se reprendía desviando la mirada - él es su mejor amigo, tu solamente estuviste en el momento y lugar incorrectos - El mexicano estaba seguro que de haber seguido saludable en su propio batallón Ludwig nunca se hubiera molestando en voltear a verlo.

Afortunadamente se lograron recuperar las tierras de la gente del desierto pero mientras que Ludwig y otros oficiales debían de quedarse para darle cierre a la misión a Tonatiuh se le ordeno su regreso en el portaviones Americano Nimitz* que había atracado en el puerto de Safi en Marruecos.

Tonatiuh estuvo pensando y planeando como despedirse correctamente de Ludwig pero después de mucho meditarlo llego a la conclusión de que tal vez lo mejor era dejar todo así. Ya le había agradecido lo suficiente y el rubio ya se habría cansado de eso, después de todo el moreno solo fue un compañero herido en acción …y nada más.

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I see that you have been hurt in action but If you feel better now I could give you some job in the aircraft carrier - el Capitán de Corbeta hablaba con Tonatiuh al momento en el que este se registraba y presentaba al portaviones.

I'm perfectly fine now, I had enough rest during my recovering. I can do any job on board, Sir* - el mexicano saludo al oficial Americano, después del registro y el pase de lista Tonatiuh permaneció solitario en cubierta esperando zarpar. Estaba muy feliz de poder volver a México y bastante preocupado de lo que su familia y amigos dirían al verle esas puntadas en la cara.

Cadete soy de la Naval mi orgullo es ser marino, cantando voy, un himno al mar feliz con mi destino…

¿Eres marino y también cantas Tonatiuh? - Ludwig rio llegando sorpresivamente por detrás - ¿Hay algo que no puedas hacer?

El rostro de Tonatiuh se ilumino y sintió en las mejillas esa acumulación de sangre denominada comúnmente por las jovencitas como un sonrojo, no era la primera vez que cantaba ante alguien pero que Ludwig lo escuchará lo había puesto nervioso y feliz, muy feliz.

No soy marino y…y hay muchas cosas que no puedo hacer - le devolvió la sonrisa.

Borra de la lista el canto, tienes una voz bastante agradable pero ¿una canción naval?

Bueno, mi mejor amigo pertenece a la marina, todo el tiempo cantaba esta canción y todos a su alrededor hemos terminado memorizándola. Pero dime ¿acaso abordaras el portaviones? - una felicidad enorme invadió al mexicano al pensar que Ludwig podría viajar con él a América.

Ludwig negó suavemente - Vine por que tengo que arreglar un asunto importante - pero antes de que Tona pudiera preguntarle el rubio avanzo hacia la barandilla apoyando sus codos en ella, se quito la boina azul y en medio de un suspiro de alivio se dedico a contemplar el mar.

Tonatiuh se extraño bastante de la actitud de Ludwig pero supuso que después de semanas y semanas de tensión el rubio quería tomarse unos minutos de relajación y que mejor vista que un imponente y pacifico mar.

Podría quedarme así para siempre - murmuro casi inaudible sin despegar sus ojos del horizonte, el mexicano asintió usando la voz y le imito colocándose a su lado y recargándose en el barandal de igual manera y entonces lo supo…

Tonatiuh se dio cuenta de que Ludwig era como un día de verano; era cálido como el sol de su país y su cabello rubio era exactamente del color de ese astro: dorado y brillante, y sus ojos, los ojos del germano eran del color azul que se formaba en el horizonte justo en donde el cielo y el mar parecen encontrarse. Ese color le gustaba, ese sol le gustaba y definitivamente Ludwig le gustaba.

Aunque tenían un hermoso paisaje frente a ellos los ojos del mexicano viajaban sin querer hacia el rubio todo el tiempo y por más que deseaba contemplar ese enorme y maravilloso océano sus orbes chocolates encontraban más interesante mirar al hombre junto a él.

Vine a despedirme - hablo al fin girando de pronto hacia el mexicano, Tonatiuh se sintió descubierto pues en ese momento le miraba con unos ojos muy diferentes pero el rubio no pareció notarlo - Vine a despedirme, ese es el asunto importante.

Tonatiuh se sintió realmente mal, él que se fue sin decir nada pensando que el rubio se molestaría, se sintió culpable pero también contento de oírlo decirle esas palabras, entonces Ludwig le ofreció un sobre de papel amarillo que el moreno ni siquiera había notado llevaba en la mano.

Tona no entendió bien el extraño "regalo" pero Ludwig insistió en que lo abriera, entonces se dio cuenta de que era todo su expediente médico, frunció las cejas sin entender muy bien lo que Ludwig quería decirle.

Somos dueños de nuestro propio destino y nadie tiene por que interferir en nuestro camino, para bien o para mal nosotros y solo nosotros debemos ser responsables de las acciones que nos lleven hacia delante o hacia atrás y tu… - Ludwig endureció la voz, ya no había vuelta atrás - ¡tu camino no debe ser trucando por un estúpido que disparó sin pensar!

No creo, no creo estar entendiendo Ludwig - dijo temeroso. Tonatiuh no era tonto y las piezas que comenzaba a acomodar en su cabeza no estaban armando un bonito panorama. El alemán pasó las casi 20 hojas de expediente y le hizo leer la hoja final y el moreno sintió que el alma se le iba del cuerpo.

Se llevo temblorosa una mano a la boca y después a las puntadas cerca del ojo, puntadas que hábilmente el Doctor coció y que con buenos cuidados dejarían una cicatriz casi imperceptible. El estomago se le revolvió y no sabia por que pero Tonatiuh sintió que unas enormes ganas de llorar lo invadían, ni siquiera lloró estando en el hospital y ahora sentía que se quebraría como un niño pequeño.

¡Escúchame!, Bjørn habló conmigo el día del bombardeo, ese diagnóstico puede no ser definitivo, tu vista puede empeorar mañana, o en 20 años o tal vez nunca -Ludwig lo tomo de los hombros sacudiéndolo un poco para tener toda su atención y evitar que el mexicano se dejara caer completamente en ese abismo de dolor y resignación y que su voz ya no pudiera alcanzarlo allí - busca otras opiniones, ¡no te des por vencido, eres fuerte, salvaste el ojo, salvaste la vista, por favor busca ayuda!

Pero Bjørn es el mejor Optom…

Ja, ich weiß!* pero el diagnostico es cerrado solo por que eres piloto, es…tu aún - y Ludwig no pudo más y recargo su cabeza exhausto en el hombro derecho de Tonatiuh - créeme por favor aún puedes, aún podrás volar, solo destruye el expediente y comienza de nuevo…

Tonatiuh se alejo un tanto alarmado - ¿destruirlo? Pero…el doctor lo sabrá y…

Todo el expediente médico se perdió en el bombardeo y Bjørn me confió hace unos días que la edad lo había alcanzado y presentaría su jubilación a su regreso, me dijo también - y el rubio se sonrió - que tu fuiste su última gran obra maestra. No tienes nada que temer Tonatiuh, las malas condiciones en comunicación no dejaron que la verdadera gravedad de tu lesión se supiera, y yo…yo te juro por lo más sagrado que jamás diré nada.

Tonatiuh se abrazo al sobre.

El expediente que llevas en tus manos es la única evidencia que existe, si decides mostrarlo o destruirlo será tu decisión y de nadie más. Tú serás quien decidirá si volverás a volar o no.

Ludwig…yo no se que hacer…estoy muy confundido, no se…

Yo te dispare - soltó el rubio. Era ahora o nunca.

¿¡QUÉ!?

Todo esto es mi culpa por que no supe mantener mi cabeza fría y deje que mis propios intereses y emociones se antepusieran al deber, no pude ver bien tu bandera, ni tu escudo y no pude esperar a la confirmación visual, te dispare solo por que te vi demasiado cerca de Feliciano.

Tonatiuh se sintió marear y eso que el barco ni siquiera había zarpado, rogo al cielo estar teniendo una pesadilla pero por más dolorosa que fuera la mordía en su labio inferior no lograba despertar, además de saber su sombrío pronostico médico también había descubierto entre otras cosas que los cuidados y generosidad de Ludwig fuerón solo el impulso de la culpa.

Perdóname, por favor perdóname o no volveré a tener paz - Ludwig sonaba visiblemente arrepentido y perturbado, los labios le temblaban y ver a un hombre de su envergadura y porte casi al borde de un ataque nervioso sin duda impresiona a cualquiera, sus manos se movían nerviosas, a veces parecía que quisiera sostener a Tonatiuh pero no se atrevía, otras su cuerpo se inclinaba y el mexicano pudo jurar el rubio quiso arrodillarse.

Ludwig…yo me uní al ejercito consiente de los riesgos y vine a la guerra sabiendo que no seria un día de escuela, tal vez tu me disparaste por accidente pero igual pudo haber sido otro antes o después, cuando el enemigo comenzó el fuego cruzado tu me protegiste cuando estaba inconsciente y condujiste en medio del conflicto a buscar a Bjørn hasta la base Noruega. No necesitas mi perdón, puedes estar tranquilo.

Y se hizo el silencio entre dos personas que meses atrás podrían haber charlado hasta el amanecer.

Todos creemos que vamos a reaccionar como profesionales en situaciones así pero aún con entrenamiento seguimos siendo solo humanos - continuo Tonatiuh pues el rubio no se atrevía a mirarle - si yo hubiese estado en tu situación probablemente también hubiera disparado antes de que dañarán a mi amigo, Feliciano se veía indefenso y era presa fácil para cualquiera.

Se lo que piensas, se lo que todos piensan de él. Feliciano no esta echo para el combate y no debería de venir a la guerra - Ludwig clavo en él sus ojos azules un tanto acusadores.

Tonatiuh dejo escapar una risita triste - la verdad de las cosas Ludwig es que NADIE debería de combatir y NADIE debería de estar en guerra - y esa fue la única ocasión en la que su mirada de ébano venció la de Ludwig.

Ludwig desvió su mirada avergonzado, jamás en toda su existencia se había sentido tan tonto y arrepentido de sus palabras, estar tan al pendiente únicamente de Feliciano le había echo olvidar a todos los valientes hombres y mujeres que le rodeaban y hasta distraerse de cierta manera en sus deberes.

Era un oficial al mando de un equipo y hasta ahora se había olvidado por completo "del equipo", de cierta manera omitió a los soldados entregados y talentosos como Gwazube, como Bjørn o como el mismo Tonatiuh. Era una llamada fuerte de atención pero Ludwig la tomaría.

Ten minutes to sail. All engineering and navigation personnel report to their positions immediately - la voz femenina del altoparlante rompió con la sombría aura y el movimiento de personal por fin se presento en la solitaria cubierta.

Gracias - Tonatiuh no supo exactamente de donde había provenido ese arranque o si de verdad estaba agradecido con el rubio y esas palabras habían sido sinceras, en ese momento todo estaba pasando muy rápido y tenia sentimientos encontrados, todo un tifón de sentimientos bombardeando su mente - Gracias por todo.

No repitas eso, no me lo merezco y por favor Tonatiuh antes de irme necesito oírte perdonarme - rogo Ludwig.

Si dejas de pedirme perdón tal vez yo dejare de agradecerte y no volveremos a hablar de esto ¿qué te parece?

Ludwig asintió y por unos segundo nadie dijo nada más - Oye escuche que Gwzube dijo que sin duda se casaría contigo - bromeo el rubio para romper el ambiente.

El mexicano rio - Si, pero también dijo que se casaría conmigo si y solo si no estuviera ya comprometida - sonrió Tonatiuh - ella también regresará a casa con su familia y su novio, eso me da gusto.

El rubio se coloco su boina azul y adopto la posición de firmes saludando a Tonatiuh como si este fuera un superior, el mexicano hizo exactamente lo mismo, coloco su boina con el escudo de la ONU sobre su cabello azabache y devolvió el saludo militar a Ludwig, fue extraño pues se miraron por varios segundos hasta que el más alto le dio la mano para estrecharlas fuertemente.

No hubo abrazos ni mucho menos otro tipo de contacto más que el del color de sus ojos fundiéndose con una fuerza muy extraña para ambos, Tonatiuh le sonrió a esos ojos de cielo y mar que ahora se alejaban bajando la escalera enorme de metal que los unía a puerto.

Otro impulso invadió el cuerpo de Tonatiuh, aun era un novato ante esas emociones hasta ahora desconocidas para el.

¡Ludwig, Ludwig! - grito corriendo hasta el borde de la escalera haciendo que el rubio se sobresaltara y asustado diera unos pasos de regreso - ¡Ludwig yo...!

¿¡Te sucede algo!? - regreso varios pasos algo alarmado y al ver la preocupación en sus ojos Tonatiuh sonrió arrepentido y negó con la cabeza.

¡Solo quería decirte que espero que podamos volver a encontrarnos algún día, eres…un buen amigo! - sonrió mientras la sirena del barco sonaba anunciando el momento de zarpar.

Ludwig bajo la escalera y permaneció en el muelle sonriéndole, sonriendo ya sin lastima ni culpa escondida en sus ojos, esta vez su sonrisa era limpia como el cristal - ¡claro que nos volveremos a ver y espero entonces me des el privilegio de verte pilotar un jet! - y miro el portaviones alejarse en el horizonte hasta que ya no fue visible para la vista humana.

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Tonatiuh se levanto en medio de un sobresalto y su vista tardo en acostumbrarse a la oscuridad de la habitación como ya venia ocurriendo desde hace un tiempo, se sentó de inmediato sintiéndose algo desorientado, ansioso y con mucho calor. El sueño y todos esos recuerdos grabados en su subconsciente habían sido tan reales que por un momento juro volver a sentir las puntadas en el rostro, el peso del vendaje sobre su ojo y por sobre todo el terrible pánico de pensar en su carrera truncada.

Al su lado Thomas seguía profundamente dormido, el escoces estaba tan cansado que no pudo sentir en ningún momento los movimientos del sueño inquieto de Tonatiuh ni tampoco cuando este último se levanto de la cama para ir a mojarse un poco la cara y cerciorarse de que esas horribles puntadas eran cosa del pasado.

Busco normalizar su respiración y se sentó en el pequeño sillón de la habitación para evitar despertar a su amado pelirrojo aunque en realidad lo que quería era despertarle y decirle que tenia miedo, que lo abrazara y que lo alejara de todo con un beso, que le repitiera una y otra vez que todo estaba bien… pero no lo estaba y despertar a Tom en ese momento sería despertarlo hacia la Faja de Oro.

5:47 de la mañana marcaba el reloj en la mesa de noche - Oh Dios apenas 2 horas - el mexicano solo había podido dormir eso y tenia que levantarse a trabajar en pocos momentos, sin duda iba a ser un día largo pero lo que más le preocupaba eran los siguientes. Era obvio que ya no podría conciliar el sueño apropiadamente, ¿qué le diría a Tom cuando preguntara? y ¿cómo obtendría la fuerza suficiente para ir a hablar con Ludwig dentro de dos días?.

Era obvio que él y Ludwig no podían estar en la misma habitación solos sin que "algo" fuera lo que fuera, pasara.

Continuará…

Alemán: Ja, ich weiß! = Si, Ya sé!

*Portaviones Nimitz = wiki/USS_Nimitz_(CVN-68)