LA FUERZA DEL DESTINO.

Capítulo 10

Cuando Ray llegó al carro sus amigas la notaron algo diferente, caminaba un poco despacio pero no con tristeza sino como si disfrutara cada paso que daba, miraba su entorno, y el cielo, llevaba el estuche de su violín en la mano y sonreía alegremente mientras se dirigía hacia ellas.

- Vaya estás muy feliz – se sorprendió Ceres.

- La acústica del auditorio es increíble – sonrió Ray – me muero de ganas por ensayar aquí, pero por hoy… – dijo cerrando los ojos y subiendo al auto. – …creo que puedo estar conforme.

- Si tu lo dices – respondió Ceres algo confundida, Wind se encontraba dentro del auto estudiando una hoja.

- Qué es eso? – preguntó Ray confundida.

- Una partitura. – sonrió Wind.

- Alguna nueva canción?

- Caldina acaba de entregármela. – respondió Wind mirando hacia Caldina.

- Es una nueva canción que acabo de conseguir para ustedes, no estaría mal que la practicaran.

- No la quieres para el próximo concierto o si? – preguntó Ceres.

- Claro que no, ya les he puesto suficiente trabajo para estos dos conciertos, descansen y diviértanse lo que les resta del fin de semana, esta canción es para después de los conciertos.

- Dios, no hemos terminado la agenda y ya tenemos más trabajo – dijo Ceres bajando la cabeza en señal de derrota – acaso te deleitas con nuestro sufrimiento – miró a Caldina con cara de torturada.

- Y esto apenas comienza – sonrió Caldina en respuesta mientras el auto se ponía en marcha y las chicas quedaban congeladas ante el comentario.

- Será un gran encabezado para los periódicos, "Mistical Knights, mueren de cansancio debido a su representante"

Caldina cerró los ojos mientras negaba.

- Para conseguir el éxito deben esforzarse un poco chicas – sonrió Caldina.

- Más! – respondieron las tres al unísono.

- Oh vamos no exageren tampoco las hago trabajar tanto – trató de defenderse Caldina.

Mientras Ceres respondía al comentario de Caldina, Ray volteó hacia su violín, y sólo por un segundo sintió un profundo dolor en el corazón.

**Flash Back**

- Satoru me comentó que tu familia era muy rica – sonrió mientras volteaba a ver al chico quien apartó la vista de documento que leía en ese momento.

- Qué pretendes? – le preguntó mirándola directamente a los ojos esperando una respuesta.

Hikaru sonrió y se acercó un poco, sentándose en el brazo del sillón donde Lantis se encontraba.

- Nada, como podría yo pretender algo – dijo inocentemente mientras Lantis inclinaba un poco la cabeza de lado.

- Pregunta. – volvió a decir sin quitarle la vista.

- Sólo tenía curiosidad, dicen que a los hijos de las personas muy ricas les enseñan a tocar varios instrumentos musicales, es cierto.

Lantis dejó lo que se encontraba haciendo para prestarle toda su atención a su compañera mientras se cruzaba de brazos cerró los ojos, mientras Hikaru permanecía sentada en el mismo lugar sin dejar de sonreír.

- Piano, violín, guitarra y creo que en algún momento mi madre quiso que tocara flauta, responde eso tu pregunta. – terminó volteando a verla manteniendo los brazos cruzados.

- Entonces aprendiste piano por tu hermano, violín por tu padre, trataste de tocar flauta por tu mamá pero te gustó más el estilo bohemio de la guitarra.

- Si ya lo habías investigado para que te molestaste en preguntármelo – respondió Lantis

- Es más divertido cuando tu me dices la respuesta – Hikaru abrazó a Lantis por el cuello y le dio un beso en los labios. – no te gustaría que me quedara con la duda de saber si mi información es cierta o falsa.

Lantis la abrazó por la cintura atrayéndola hacia él terminó por sentarla en sus piernas mientras Hikaru se mantenía abrazada a su cuello, un nuevo beso no se hizo esperar pero al romperlo.

- Alguna otra pregunta que tenga que responder esta noche? – sonrió Lantis.

- Sólo una más – respondió Hikaru dejando al chico a la espera.

Hikaru deslizó su dedo lentamente por el perfil del rostro de Lantis mientras lo estudiaba a detalle.

- Me enseñarías a tocar algún instrumento musical? – preguntó Hikaru.

- Soy un maestro muy exigente. – sonrió el chico.

- No soy una alumna que se de por vencida fácilmente – sonrió Hikaru.

- Qué te gustaría aprender?

- Mmmmm… guitarra…mmmm… violín… mmmmm…. piano… - sonrió mirando a Lantis – diría que también flauta pero dudo mucho que recuerdes algo – sonrió sacando la lengua.

- Si quieres aprender a tocar flauta tendrás que conseguirte otro maestro – dijo Lantis acariciando la mejilla de Hikaru para después besarla.

- Trabajarás hasta tarde? – Hikaru miró el documento que Lantis había mantenido en la mano.

- Sólo es un informe.

- Por qué no dejas que Satoru lo haga – volvió a sacar la lengua.

- Me parece que él ha hecho los últimos cinco informes – meditó Lantis un segundo.

- Uno más no le hará daño – se burló Hikaru.

- Estás segura?

- Bueno de acuerdo, una de cal por todas las de arena – diciendo esto se levantó pero justo cuando se disponía a alejarse Lantis la tomó de la mano y dejó algo en ella, cuando volteó a verlo, se encontró con un brillante medallón – qué es esto?

- Una promesa – respondió Lantis mirándola a los ojos – algún día te convertirás en mi esposa – sonrió Lantis mientras que Hikaru sintió como poco a poco sus mejillas se sonrojaban, su corazón palpitaba acelerado y sin pensarlo se apartó corriendo del lugar pero justo al llegar a la puerta volteó a verlo, aún sonrojada, aún con el corazón palpitando acelerado pero sonriendo, sin pensarlo dos veces le tiró un beso con la mano y salió del cuarto.

**Fin Flash Back**

- "Cuanta inocencia había en mis promesas del pasado" – pensó Ray mientras miraba el estuche de su violín.

- Caldina creo que olvidé decirte que saldríamos hoy en la noche – dijo de pronto Ceres sacando a Ray de sus pensamientos.

- Está bien, quieren que las escolte un guardaespaldas o irán solas. – Ceres y Wind se voltearon a ver.

- Creo que lo mejor es que Zaz nos acompañe – sonrió Ray.

- De acuerdo, entonces le informaré cuando lleguemos al hotel. – sonrió Caldina.

***

- Crees que deberíamos comprarles algo? – preguntó Paris, columpiándose en una silla. – tal vez una flor.

- No crees que parecería sospechoso.

- Sospechoso?

- Bueno apenas las conocemos.

- Y eso que? – preguntó Paris.

- No crees que debamos ser más prudentes?

- Prudentes? – Paris hizo una mueca cruzándose de brazos como si pensara en la palabra – No. – respondió después de un segundo. – yo le compraré una flor a Anaís.

- Creo que necesitas salir más con ella antes de regalarle una flor no te parece?

- No, quiero conquistarla como a las chicas les gusta, y si he de ser romántico para conseguirlo, lo haré, acaso tu no quieres conquistar a Marina.

- Bueno… - Ascot se sonrojó - … tal vez.

- Tal vez?... Con esa actitud no llegarás muy lejos. – se burló Paris. – tendré que darte un par de lecciones. – sonrió y Ascot sólo permaneció mirándolo con cara de "mejor no".

***

- Ray no tienes que venir si no quieres – dijo Ceres.

- Por qué lo dices? – volteó a verla Ray cuando iban llegando a la entrada de su habitación.

- Bueno es que como vamos a ir en pareja, tal vez te sientas un poco excluida.

- Zaz será mi pareja en ese caso – sonrió Ray. – además, el que ustedes vayan acompañadas no significa que yo no pueda conseguirme una pareja en cualquier momento, las cosas que mejor salen son las que no se planean.

- Je, je, je en eso tienes razón – dijo Ceres. – espero que te diviertas tanto como nosotras tenemos planeado divertirnos verdad Wind? – diciendo esto le dio un ligero codazo a la chica pero ella no respondió nada sólo se sonrojó. – vaya, así que nuestra querida diosa del viento se ha enamorado de un simple chico mortal - sonrió Ceres mirando como Wind se sonrojaba más y más.

- Es cierto eso? – Ray también sonrió volteando a ver a Wind. – tendrás que contármelo todo.

- No hay nada que contar – respondió la chica completamente sonrojada.

- Sí claro – se burló Ceres entrando en la habitación – esperamos algo más de acción esta noche no es cierto – le guiñó un ojo y Wind abrió los ojos completamente sorprendida.

- No – respondió sin pensarlo.

- Eso dices ahora – Ceres se detuvo un segundo - pero descuida no dejaré que nadie te haga nada que tu no quieras – sonrió pícaramente.

- Ceres – respondió Wind tratando de defenderse y Ray simplemente entró en el cuarto mientras Ceres sonreía alegremente.

***

Mientras las chicas se cambiaban Caldina le informaba a Zaz de su trabajo de esa noche.

- Guarda espaldas? – dijo no muy contento. – yo quiero salir esta noche.

- Vamos Zaz, las chicas también quieren salir, puedes ayudarles por esta vez.

- No veo porqué tengo que ser yo quien las acompañe ellas pueden cuidarse por si solas.

- No lo dudo, pero nunca está de más la presencia masculina, que tal si algún chico se acerca a Ceres con malas intensiones.

- Qué se la lleven, nos ahorraría muchos problemas.

- Oh vamos, se que te preocupas por ella tanto como te preocupas por Wind y Ray o no?

- Claro que no.

- Ray también quiere salir esta noche, las acompañarás?

Zaz se volteó cruzado de brazos y completamente sonrojado.

- Tal parece que no quieres, bueno entonces les diré a las chicas que tendrán que valerse por si solas esta noche – dijo con suma tristeza – y que se cuiden de todo aquel chico que llegue con malas intensiones porque podrían hacerles daño – Caldina ponía cara cada vez más triste – y que yo estaré esperando pacientemente su regreso por si tuvieran algún problema – sacó un pañuelo de su chaqueta y se cubrió el rostro mientras Zaz comenzaba a sentirse muy mal por su actitud.

- De acuerdo, saldré con ellas – respondió resignado.

- Sabía que dirías eso – sonrió Caldina apartándose el pañuelo y tras levantarse se dirigió a la salida – te sugiero que comiences a cambiarte ya o no alcanzarás a estar listo – terminó mientras salía del cuarto.

- Oye!! Eso fue trampa – dijo por último quedando parado en mitad de la habitación – siempre hace lo mismo – dijo cuando bajó la cabeza y los brazos en señal de derrota.

***

- … y entonces Wind decidió que era tiempo de irnos – terminó Ceres con su relato mientras se cepillaba el cabello – pero por la mirada de Paris, intuyo que Wind le dejó una muy buena impresión.

Ray sonrió alegremente.

- Me alegro tanto por ti Wind – abrazó a la chica.

- Pero si no platicamos de nada importante. – se apenó Wind.

- Hay tiempo – sonrió Ray.

- Pero a partir del Lunes no tendremos tiempo para hacer prácticamente nada.

- Nimiedades Wind – se burló Ceres – si eso es lo que te preocupa ya veremos la forma para que vuelvas a ver a ese chico – sonrió ampliamente.

- Ceres tiene razón, recuerda que hay más tiempo que vida Wind – Ray le guiñó un ojo.

- Y hablando de volver a ver, adivinen con quien cené anoche.

- Tom Cruise… Cris O'Donell – respondió Ray mientras pensaba en alguien más – Matt Demon? – preguntó sacando la lengua.

- Buenas opciones, pero ninguna correcta – sonrió Ceres.

- Pues si no fue mínimo Orlando Bloom me pierdo – terminó Ray encogiéndose de hombros.

- Qué poca imaginación tienes – se mostró algo molesta poniendo sus manos en forma de jarra y Ray le guiñó un ojo sacando la lengua.

- El problema es que tu no tienes tan buenas opciones Ceres – dijo en son de broma.

- Debería dejarte con la duda pero no dejaré a Wind con la duda por tu causa.

Ray le sacó la lengua y Ceres se volteó indiferente hacia Wind.

- Mientras ustedes se encargaban de salvar al mundo – dijo cerrando los ojos – y yo permanecía aquí sola, triste y relegada.

- Podemos cambiar lugares la próxima vez si tu lo deseas – interrumpió Ray.

- Ni hablar – agregó Ceres en tono entre orgulloso e indignado. – me topé con el chico que conocimos el primer día que llegamos aquí.

- El del ascensor? – preguntó Wind.

- Bingo – respondió Ceres con una sonrisa – y como todo un caballero al ver a la doncella en peligro, procedió a salvarme…

- Le dijo hola – respondió Ray mirando a Wind como si estuviera haciendo una traducción.

- …y al verme en buen estado, montamos en su corcel blanco como la nieve y partimos hacia rumbos inesperados…

- La invitó a salir – volvió a traducir Ray.

- … y justo en medio de la noche plagada de estrellas, vislumbramos una estrella fugaz.

- Mmmm… no sé si la invitó a salir y luego se arrepintió, o quizás la invitó a salir y vieron algo maravilloso. – volvió a interrumpir Ray.

- Lo segundo – respondió Ceres con una sonrisa.

- Así que, volviste a ver a ese chico? que afortunada, y dime a donde te invitó ayer, cuando se suponía que te quedarías en la habitación del hotel para que el espía de Esteban tuviera buenas referencias tuyas. – dijo Ray cruzándose de brazos.

- Tranquilízate, sólo me invitó a cenar algo al restaurante del hotel, no he salido de estas cuatro paredes después de eso.

- Entonces te invitó a cenar.

- Sí, y fue maravilloso, es un hombre sumamente interesante, sabías que aunque es tan apuesto nunca se ha casado, creo que aún no encuentra a la chica adecuada pero aquí estoy yo para corregir ese error – dijo sacando la lengua - y que ahora es el representante de un grupo musical nuevo llamado "Cephirians" y que justamente se van a presentar en el mismo foro que nosotras, supongo que tendré la suerte de ver a Clef por más tiempo ahora en los ensayos.

- Qué suerte – sonrió Ray mientras pensaba "yo se de él mucho más de lo que te imaginas pero mantén la ilusión… no sabía que fuera representante de un grupo?" – dices que es representante?

- Sí, desde hace un año me parece – respondió Ceres extrañada.

- Un año? – Ray se quedó pensativa.

- Sí, porqué lo preguntas?

- Nada en especial – Ray movió sus manos tratando de evitar nuevas preguntas.

- Ahora que lo mencionas, me parece extraño que siendo representante no hubiéramos escuchado de él en todo este tiempo – dijo Wind haciendo voltear a sus amigas.

- Bueno tampoco es un antiguo representante, supongo que si hubiera tenido más tiempo en el medio lo hubiéramos reconocido de inmediato no lo crees Wind. – Ceres levantó su dedo.

- Es probable. – respondió la chica.

- "pero aún así es muy extraño…" – Ray permaneció pensativa unos segundos mirando a sus compañeras.

- Bueno, apresurémonos o no estaremos listas a tiempo – sonrió Ceres.

- Me dirás que ahora sientes una gran emoción por ver al chico con el que vas a salir – dijo Ray.

- Mi pequeña Ray, hasta que no tenga un anillo enorme en este dedo – dijo mostrando su dedo anular vacío – soy libre de salir con la mejor opción posible. – respondió guiñándole el ojo.

- Quisiera ver que harás el día que dos de tus mejores opciones se encuentren en el mismo lugar, al mismo tiempo.

- Hasta el momento nunca me ha pasado, y espero que tu profecía nunca se cumpla – terminó Ceres y sintió un escalofrío en la espalda – está haciendo frío o es mi imaginación?

- Será alguna corriente de aire que habrá entrado por la puerta o quizás la ventana – respondió Wind mientras terminaba de arreglarse.

- Quizás. – terminó Ceres mirando la puerta y la ventana cerradas.

***

- Te digo que será sensacional, nada puede salir mal – sonrió Paris mientras se sentaba en la barra del bar del hotel y pedía un trago, llevaba puestas unas botas negras, un pantalón blanco, una camisa negra bastante abrigadora y bastante casual.

- Eso espero.

- Vamos a que le tienes miedo Ascot, acaso alguna vez te he decepcionado? – preguntó Paris tan alegre que Ascot respiró con resignación.

- No – respondió.

- Lo vez, nada puede salir mal.

- Eso espero – Ascot miró su reloj, el vestía unos zapatos negro como su pantalón, una camisa verde oscuro que hacía juego con su chamarra. – llegamos demasiado temprano.

- Es mejor llegar antes, las chicas se impacientan si llegan antes a una cita, no seas tan desesperado – sonrió Paris dándole un trago a su bebida mientras miraba hacia la entrada.

- Yo soy el desesperado? – preguntó Ascot al ver la actitud de Paris. – comienzas a parecerte a Clef.

- Eso ni siquiera lo pienses. – respondió mirando por primera vez a su compañero.

- Ja, ja, ja, relájate, falta mucho para que lleguen – sonrió en respuesta.

- En eso tienes razón.

- Además, las chicas siempre son algo impuntuales, supongo que será por que siempre quieren verse espectaculares.

- Una mujer que se preocupa por su aspecto puede ser una bendición o una maldición.

- Por qué?

- Porque se ven hermosas – sonrió recordando mientras suspiraba - pero si eso es lo único que le interesa – dijo como si recordara algo malo – puede llegar a ser muy tedioso incluso tener que aprenderse el número de maquillaje que utiliza – respondió con una sonrisa – es una muy mala experiencia, no te la recomiendo.

Ascot lo miró mientras una gota le resbalaba por la cabeza.

- Ya lo creo. – levantó el rostro – me pregunto que clase de mujer es Marina?

- Tiene finta de ser una chica muy vanidosa, pero muy agradable por lo que puede verse.

- Si, es muy linda.

- Y que tanto hablaron en aquella ocasión?

- Casi, nada, me dijo que vivía sola con sus amigas ya que sus padres murieron hace alrededor de un año, y que había tenido mucha ayuda de sus amigos para poder mantener bien las finanzas de esos negocios, al parecer uno de sus tíos le ofreció su ayuda al ver el buen trabajo que estaba haciendo y se está tomando unas vacaciones, creo que me dijo que era parte de un grupo musical con sus amigas.

- En serio? Que coincidencia, y le dijiste que tu eras famoso?

- Aún no somos famosos, y no, no alcanzamos a hablar tanto.

- Se sorprendería si supiera que tu eres un artista famoso.

- No creo, pero la invitaré a algún ensayo en el foro si Clef me lo permite – sonrió Ascot.

- Oye que buena idea, podemos invitarlas a ver los ensayos del grupo, seguramente se llevarán una gran impresión. – sonrió mirando el cielo soñadoramente.

- Estamos haciendo muchos planes y aún no sabemos si vendrán el día de hoy.

- Claro que vendrán, porqué eres tan negativo Ascot, no sabes que la esperanza es lo último que muere.

- Sí, pero eso no nos asegura que ellas vendrán – dijo por último el chico mientras le daba un trago a su bebida.

***

- Bueno… como me veo? – sonrió Ceres, mientras lucía un hermoso conjunto azul, con una falda y unas botas largas blancas, una blusa de manga larga y una bufanda azul así como una boina blanca.

- Espectacular. – sonrió Ray – serás la sensación de la noche. – Ray llevaba una falda roja con botas negras y una blusa negra con rojo y una chaqueta también rojo con negro.

- Creo que ya es momento de que nos vayamos o llegaremos tarde – Wind llevaba una falda larga de color verde con unas botas color crema del mismo tono de su chaqueta y una blusa de varias tonalidades de verde.

- No seas tan puntual Wind – sonrió Ceres sentándose en la cama y arreglando las cosas de su bolsa – siempre es bueno hacerse desear un poco, es como la pizca de sal de una buena comida – le guiñó un ojo mientras se ponía un poco de brillo en los labios, pero al ver que Wind parecía impacientarse cerró su espejo y lo metió en su bolsa – de acuerdo, si tienes tantas ganas de ver a ese chico, seremos puntuales en esta ocasión

Wind abrió los ojos sorprendida ante las palabras de su amiga.

- Es cierto no? – sonrió mientras se dirigía a la puerta dejando a Wind todavía en estado de shock, pero Ray se encargó de guiarla hacia la puerta.

- Vamos Wind, ya muero de ganas por conocer a ese chico del que tanto hablan – sonrió mientras su compañera se sonrojaba cada vez más.

- Zaz!! – gritó Ceres cuando golpeó la puerta – sal ya o te dejamos, el chico abrió la puerta mirando a Ceres de no muy buena gana.

- No lo hago por ti, créeme.

- Ya sé que todo lo haces por cierta pelirroja que parece agradarte mucho – sonrió pícaramente dejando también al chico sonrojado. – vámonos ya o llegaremos tarde – dijo tomándolo del brazo y sacándolo del cuarto y dándole sólo el tiempo justo para cerrar la puerta.

- Por qué tardaron tanto – sonrió Ray cuando Zaz y Ceres llegaron al ascensor donde Wind y ella esperaban.

- Tu sabes que no últimamente es muy difícil encontrar buenos guardaespaldas – se burló mirando a Zaz.

- Ceres… - empezó a decir Zaz.

- Marina, debes decirme Marina, no queremos levantar sospechas ante nuestros admiradores – sonrió – aunque me parece extraño que no hayan mencionado nada acerca del nosotras, será que no nos han reconocido?

- Es cierto, no dijeron nada la primera vez. – dijo Anaís.

- Bueno, mejor así – sonrió Marina. – si no nos reconocieron será por que no somos tan famosas en ese caso, tendré que hacérselo notar a Caldina – volvió a sonreír.

- No! Podría ponernos a practicar más todavía – dijo Ray.

- Tienes razón en eso, mejor lo dejaremos así. – respondió mientras le recorría una gota por la frente.- podría ser contraproducente.

Justo en ese momento se abrió el ascensor y al levantar la vista Ray se topó con la mirada de Latiz.

Hikaru Shidou.

5 de Julio del 2005