Hola!!

Dios, siento mucho haber tardado tanto pero estoy de exámenes...

Sin mas rodeos os dejo la continuación

Os pongo también el final del anterior, ok??

Bsssssss

X X X X X X X X X X X X X X X X X X X X X X X X X X X X X X X X

- Srta. Granger¿qué hace que no está en el lago?

- Estaba haciendo deberes, me retrasé. Ahora mismo voy para allá.- giró sobre sus talones, otra vez. No estaba hecha para ser mala. Era mucho más fácil en la teoría que en la práctica.

- La acompaño, quiero supervisarlo personalmente.- se le pasaron muchas cosas por la cabeza en ese momento. Desde decir que había olvidado algo en su habitación, hasta hacerse la enferma. Pero desistió.

• • •

- ¿Y Hermione?

- No lo sé¿te crees que soy su guardaespaldas?

- Vale, no hace falta que te pongas así- Crisy fue a su sitio después de sentar a su hija junto a Draco.

¿Qué le pasaba¿Por qué se ponía así? Le fastidiaba no poder recordar.

La comida se le pasó volando, y casi sin darse cuenta, se dirigía hacia el lago.

Con un toque de varita se puso el bañador y se sentó a esperar.

Los alumnos iban llegando.

Casi a la hora, llegaron la ¿Sra. Hooch¿Se iba a encargar ella? Realmente el vejete no estaba muy bien de la cabeza. También llegó la Sra. Pomfrey, por si acaso. Por último, y muy apurada, llegó McGonagall, seguida de Hermione, que caminaba todo lo despacio que la profesora le dejaba.

- Srta. Granger, póngase el bañador.

- Soy propicia a resfriarme pronto, y hoy hace fresco...- intentó excusarse

- Déjese de tonterías, tiene que dar ejemplo. Además, de su resfriado se encargará la Sra. Pomfrey.

McGonagall hizo que a Hermione le apareciese un bañador. De la sorpresa pegó un brinco, al sentir el aire frío contra su piel.

- ¿Ya están todos? Bien. Que los que sepan nadar se pongan a mi lado derecho y los que no, a mi lado izquierdo.- explicó la Sra. Hooch.

Extrañamente, había bastantes alumnos que no sabían nadar.

McGonagall se acercó a Hermione.

- Usted con el señor Malfoy

- Profesora...

- Venga, muévase

- Profesora...- McGonagall arrastraba a Hermione, que se resistía, hacia el lago.

- Señor Malfoy- lo llamó, y le hizo un ademán con la mano para que se acercase- Encárguese de la señorita Granger

- Tranquila Granger- estaba temblando- No te va a pasar nada

- ¿Y quién me lo asegura?

- Yo. No voy a dejar que te pase nada¿vale?- asintió

- Bueno, empiecen a familiarizarse con el agua, cada uno a su ritmo.

Draco empezó a meterse en el agua, pero Hermione no le seguía. Alargó el brazo, la cogió de la mano y tiró de ella.

- ¿Cuando te bañas también tienes estos problemas?- negó con la cabeza.

Retiró el pie cuando sitió el agua, pero Draco no cedía y seguía tirando de ella. Poco a poco, iban adentrándose en el agua.

- No más- pidió Hermione, cuando el agua le llegaba a la cintura

- Un poco más, venga

- Por favor.- se pararon. Hermione respiró hondo.

- ¿Vamos?- asintió

Caminaron un poco más. Cuando el agua le llegaba al pecho, se volvió a parar.

- Oye¿de verdad no sabes nadar, o es porque te da miedo el agua?

- Es... el agua...

- Vale- la cortó- Nada un poco, yo voy contigo.

Hermione miró a todos lados. Todas las miradas fijas en ella. Ginny, Harry y Ron. McGonagall. Y unos cuantos compañeros más.

Empezó a nadar, primero de lado a lado, y luego un poco hacia el fondo, hasta que se cansó. Draco iba con ella, y como no le apetecía nadar más, fue a pisar el suelo.

Pero no lo encontró.

Se hundió.

En el lago se veía todo negro, no veía nada. Sentía la presión en su pecho, no podía respirar.

Movía los brazos desesperadamente, intentando, en vano, agarrarse a algo. La llamaban, pero no podía ir. Su peso muerto se hundía en contra de su voluntad, y por mucho que lo intentaba, por mucho que se movía, cada vez se hundía más, poco a poco.

Abrió la boca intentando respirar, ya que no podía hacer otra cosa. Tragó agua e intentó toser. Parpadeaba, no podía ver nada. Cerró los ojos.

- ¡Mya! Dios, otra vez no.

Se sumergió y empezó a buscarla.. No la encontraba. No veía nada. "Es culpa tuya. Búscala" se recriminó mentalmente.

Salió a respirar y se volvió a sumergir.

Buceó un poco más al fondo y tanteó. Notó su brazo y la agarró.

Tiró con todas sus fuerzas y esta vez si pudo sacarla.

La cogió en brazos, la sacó del agua y la tendió en la orilla. La gente se agolpaba a su alrededor.

No respiraba.

"¿Qué hago?" Pensó desesperado

Todo el mundo hablaba a la vez. Nadie decía nada coherente, y se estaba desesperando.

- ¡Haz un hechizo!

- ¡Con una poción se arreglará!

Hasta que oyó algo que le convenció. Lo había leído antes, no recordaba dónde, pero en ese momento no importaba.

- ¡Hazle el boca a boca!

Empezó a toser. Salió el agua que tenía en los pulmones.

- Buena idea Potter

- ¡Apártese todo el mundo!- gritaba McGonagall histérica

- ¿Para qué tienen médicos si no reaccionan a tiempo?- le gritó Ginny, llorando

Hermione abrió los ojos. No sabía dónde estaba. Sólo veía gente, oía gritos. Todo le daba vueltas, y empezó a ponerse borroso. Se desmayó.

• • •

Poco a poco abrió los ojos.

Miró a ambos lados.

A un lado, durmiendo, estaba Draco.

Al otro, Ginny, mirándola.

- ¿Dónde estoy?- le preguntó, para iniciar una conversación, aunque ya sabía la respuesta.

- En la enfermería. Te desmayaste. Casi te ahogas

- ¿Cuánto llevo aquí?

- Son las... 3 y media de la mañana- dijo mirando el reloj- McGonagall y la Sra. Pomfrey te trajeron. No nos han dejado entrar hasta después de la cena.

Instintivamente miraron a Draco cuando cambió de posición en el sillón.

- Yo no sé lo que ha pasado, pero te ha salvado la vida- Silencio- ¿Cómo te encuentras¿Estas bien?

- Sí. Yo... quería hablar contigo.

- Pero ahora no, tienes que descansar.

- ¡Ya he descansado mucho!

- ¿Quieres que llame a la Sra. Pomfrey?- amenazó. Realmente se parecía a su madre.

- Vale. Pero tenemos una conversación pendiente- Ginny asintió, sonriente.

Hermione se dio la vuelta en la cama, y se quedó mirando a Draco.

Confusión. Recuerdos.

Cerró los ojos.

• • •

- ¡NO!

- ¡Despierta¡Despierta!

Hermione intentaba despertarlo, estirándole del brazo.

- ¿Qué?- preguntó, confundido, incorporándose de golpe. Hermione y Ginny le miraban.

- ¡Que estabas soñando?

- Na-nada- se retiró el pelo de los ojos- ¿Qué hora es?- cambió de tema.

- Tenemos que bajar a desayunar.- anunció Ginny

- Voy a vestirme- hizo el ademán de levantarse

- Tú te quedas aquí- saltaron los dos a la vez y se miraron, divertidos. Hermione hizo un puchero.

- ¡Pero ya estoy bien!

- Eso que lo diga la Sra. Pomfrey. Voy a llamarla.

- Yo voy a ver a Crisy- dijo, levantándose

- ¡Mya1- llegó corriendo Sam

- O mejor no- se dejó caer en la silla

Sam se subió a la cama y abrazó a Hermione.

- Te he traído un bizcocho de chocolate. Seguro que no te dan de comer cosas ricas- en realidad no le habían dado nada de comer.- Escóndelo, que no te lo quite la enfermera- le dijo en un susurro al oído. Hermione se rió.

- ¿Cómo estás?- preguntó Crisy.

- Muy bien, y no me quieren dejar que salga de aquí.

- ¡Fuera todo el mundo!- exclamó la Sra. Pomfrey irritada, empujándoles hacia la puerta.

- ¡Crisy!- la llamó Hermione- Gracias por la carpeta

- de nada- sonrió.

Cuando salieron, la Sra. Pomfrey la observó, paciente y detenidamente.

- Bien, puede irse. Pero venga mañana que le haga otra revisión.

Se vistió deprisa, antes de que la enfermera cambiase de opinión, y fue a almorzar.

Cuando entró en el Gran Comedor, todo el mundo se le quedó mirando, más de lo normal.

Al pasar al lado de la mesa de Gryffindor, Ginny le sonrió. Ella le devolvió la sonrisa.

Sí, había estado a ponto de morir ahogada, por segunda vez, pero se estaba reconciliando con Ginny. Y por eso se sentía feliz.

No podía estar todo el rato pensando en las cosas malas, en pensar en el pánico que le podía dar el pisar un simple charco. De pensar que, cuando se esté duchando, se tapone el desagüe y el baño se llene de agua. Y se ahogue otra vez.

Tenía que buscar las cosas positivas, y el acercamiento con Ginny era una de ellas. El cambio de actitud por parte de su amiga, y una conversación, y se arreglaría todo. Volvería a ser la misma Ginny de siempre. Y ya no se sentirían tan solas.

Draco no hablaba. No la miraba, no levantaba la vista de su plato. Podría decir que hasta no respiraba.

- ¿Qué te pasa?- le preguntó Hermione- estás muy callado.- se encogió de hombros- ¡Eo!- movió los brazos delante de su cara- ¿Me oyes?

- Sí.- contestó secamente, sin dejar me mirar su comida.

- ¿Y por qué no me contestas?

- Estas muy contenta¿no?

- Sí¿te molesta?

- ¡Casi te mato!- exclamó, fuera de sí. Hermione lo miró sorprendida.

- ¿Que tú qué? No-

- Si llego a saber que te ibas a poner tan contenta- la cortó-¡lo hago antes!- gritó. Se levantó y salió del Gran Comedor. Crisy lo siguió.

- ¿Y a este que mosca le ha picado?- se preguntó en voz alta.

- He oído decir a mi madre- intervino Sam- que se siente culpable, porque casi te mueres

- Pero... Bah, da igual.

• • •

- ¡Draco! Espera. Lo alcanzó- ¿Qué te pasa?

- ¡Nada! Déjame

- No ha sido culpa tuya

- Sí que lo ha sido, no sabéis lo que ha pasado.

- Tú tampoco

- Sí lo sé

- A ver, dime

Abrió varias veces la boca, pero no dijo nada.

- Venga, vamos.

• • •

- Hola- Draco se sentó al lado de Hermione, que estaba haciendo deberes- ¿Qué tal?- no contestó- ¿No hablas?- silencio- ¿No quieres?- Hermione le ignoraba- venga, háblame- nada- Por favor- le miró

- ¿Por qué me has gritado¿Qué te he hecho?

- Nada.- agachó la cabeza. Hermione esperaba su respuesta- Es que...- la miró- me extraña que estés tan contenta cuando he estado a punto de matarte.

- ¡¿Qué?!- abrió desmesuradamente los ojos

- ¿Qué?- preguntó, extrañado por su reacción

- Tú... tú no... ¡¿Cómo se te ha ocurrido semejante barbaridad?!- estalló

- No es una barbaridad. Yo te obligué a meterte en el agua- se... bueno, podría decirse que se defendió pero, que defensa más rara¿no?

- No es verdad. Si no hubiese querido meterme en el agua, no lo habría hecho. Ya estoy cansada de que me de miedo el agua. Y creo que nunca lo voy a poder solucionar. Además, al ser Gryffindor se supone que tengo que ser valiente¿no?- agachó la cabeza abatida

- Pero si yo...

- No fue tu culpa¿vale? Y no lo vuelvas a decir o te echo una maldición- amenazó, muy seria. Él asintió.

- Y... ¿qué pasó?

- Me confié. Parecía que tú hacías pie y pensaba que yo también. Tenía que haber preguntado.

- ¿Te atreves a volver a intentarlo?- tentó

- De momento no. Dejémoslo para...

- ¿La semana que viene?- sugirió, inocentemente, aunque seguro de que iba a decir que no.

- Vale- concedió

Su cara de sorpresa fue un poema.

La verdad es que ella no se podía meter en el agua cuando iba con sus amigos a la playa, a la piscina, y ya estaba cansada de que le diese siempre miedo.

Y esa vez no iba a ser diferente. Estaba desesperada, se moría de miedo, o... literalmente. Pero si él estaba con ella... confiaba en él, y era su única manera para dejar de tener miedo.

Y ella no era una cobarde.

Y... nadie se había molestado en ayudarla para que dejase de tener miedo al agua. Preguntaban, lo intentaban y lo dejaban por perdido.

Y para agradecerle que le ofreciese su ayuda, iba a intentarlo.

- Pero me tienes que dar algo a cambio

- Te doy mi ayuda¿qué más quieres?

- Oye, que me estoy sacrificando por ti, y quiero algo a cambio.

- Dime- se resignó

- Quiero que esta tarde vengas conmigo a bailar. Si yo me sacrifico, tu también- añadió para justificarse, tendiéndole la mano

- ¿Trato hecho?

- Trato hecho- dijo a regañadientes, estrechando su mano

X X X X X X X X X X X X X X X X X X X X X X X X X X X X X X X X

Ya??

He intentado no dejarlo muy interesante...

Os pido que tengáis paciencia, ya que las 2 siguientes semanas tengo un montón de exámenes, las notas, (la bronca de las notas), la cena de fin de curso...

Y tengo muy poco mas escrito en el ordenador

Intentare darme prisa pero por favor tener paciencia

Y bueno, espero que os haya gustado jejeje

Besos

OKM