´°•..•°†Verdad†°•..•°´

Las envestidas no cesaban, mientras el hombre atraía mas las caderas del menor mientras gritaba- Tu…mi pequeño solo…eres…un juguete…que solo sirve para…pasar…una…buena noche-otra vez Yuriy grito muy fuerte pero esta vez fue diferente ese grito de dolor estaba mezclado con satisfacción, el pelirrojo termino derramándose mancando las sabanas negras con su esencia.

Mientras el mayor gemía de place, sintiendo la estreches de las calidas entrañas del menor-Tu corazón solo me pertenece a mi… nadie te amara solo te quieren para lo miso que yo-dijo mientras reía sádicamente, sacando fuertemente su miembro de las ultrajadas y doloridas entrañas.

¡Un joven pelirrojo despertó sobresaltado, no sabiendo donde estaba, pero al sentir el sutil y embriagador aroma a comida lo trajo a su realidad se encontraba en una habitación, cálida y confortable la brisa colándose por la ventana mientras algunas lágrimas recorrían su rostro hasta caer en las suaves mantas Estoy en casa!Pensó realmente feliz al no seguir con ese hombre, el cual consideraba un demonio, pero su felicidad se termino al pensar que debía darle una explicación a Bryan. Pensando que tal vez lo odiaba por lo que hizo o intento hacer para escapar…lo odiaría…o…o lo apoyaría.

Escuchó suaves pasos acercarse hacia el en un reflejo cerró fuertemente sus orbes, hasta oír el rechinido de la puerta al dejar entrar a su compañero a sus aposentos, Me odiara…Me odiara, sentía el fuerte temor, atormentar su cuerpo y mente, se atormentaba por la posible respuesta, las posibles palabras de odio y…

Una sutil caricia en su cabeza lo hizo regresar a la realidad, aun con sus ojos llorosos levanto la cabeza, logrando ver una sonrisa de comprensión y una mirada que le tranquilizaba, sentía las frágiles y suaves caricias que le daba, una pequeña sonrisa surco en su rostro.

Un par de lágrimas salieron de sus ojos, resbalando por su rostro, siendo atrapadas por las calidas manos de su amado.

-Te amo Yuriy-dijo mientras recorría el rostro del chico con sus manos, el pelirrojo siguió observando los ojos de su compañero.

Sin pensar mucho se abalanzo asta su compañero tirando de paso sus cobijas, solo quería estar entre los brazos del chico…quería sentirse querido, quería que esas alabaras que le dijo Boris no fueran verdad. Tu corazón solo me pertenece a mi… nadie te amara solo te quieren para lo miso que yo sin siquiera quererlo esos recuerdos volvieron a su cabeza, atormentándolo, mientras pequeñas y cristalinas lagrimas recorrían su sonrojado rostro, demostrando esa tristeza que embargaba su ultrajado corazón.

-Tranquilo Yuriy ya estas a salvo…-

/Continuara/

o.o este capítulo lo escribí en 2009 y nunca lo publiqué, recibí un mensaje de un usuario con el nombre de Guest y recordé que este capítulo estaba listo.

Gente escribí esto cuando estaba en prepa, me da vergüenza, pero supongo que me puedo poner a terminar estas cosas.

"Un momento de felicidad solo te traerá una vida de dolor"