X. Truth
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By R. S.a.s.u.N.a.r.u.H.o.t.s
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Cuando Orochimaru vio a Menma entrar a su despacho se levantó del cómodo sillón de piel tras su escritorio e hizo una mueca con los labios, apretujó sus manos mientras caminaba a pasos lentos hasta detenerse frente al rubio. Sus amarillentas pupilas brillaban de emoción y excitación, admirando cada rasgo del pequeño rostro del niño que Uzumaki cargaba en su regazo. En un repentino impulso la huesuda mano tocó las suaves mejillas del durmiente chiquillo, y una amplia sonrisa apareció en su descolorido perfil.
Jamás pensó que su plan daría tan buenos resultados. Su idea principal fue dejar la publicidad del festival cerca del territorio de Sasuke, el problema recayó en saber sí Uchiha permitiría salir a Naruto y al niño. Para tener más control sobre la situación invirtió meses de vigilancia, que dieron frutos al descubrir la confianza –y cercanía– que Sasuke le permitía a Naruto. El arrogante Uchiha había caído ante los encantos del rubio. Ese detalle dio pie a su estrategia. A los pequeños les ilusionaba ése tipo de eventos, y con la presencia de Uzumaki ablandando a Sasuke, sólo sería cuestión de tiempo para convencerlo de salir como una "feliz familia". Y si no fuera suficiente, contrató a los inversionistas Europeos para mantenerlo ocupado, de esa manera Sasuke tendría menos oportunidad de interferir. Pero también existían otros riesgos, por ejemplo; la ausencia al festival o mayor seguridad alrededor. Esa noche la suerte estuvo de su lado y el resultado yacía ahí presente –aunque tampoco descartaba un plan B si la ocasión lo requería.
Orochimaru estaba satisfecho.
Menma sabía que su presencia salía sobrando, los ojos del hombre de largo cabello negro solo percibían al pequeño Uchiha. Ante tal escena sintió un escalofrío, e instintivamente apretó al niño contra su pecho. ¿Se lo entregaría al desalmado Sannin? ¿En dónde estaba corazón? No requería demasiado conocimiento para saber qué tipo de cosas raras le haría Orochimaru al mocoso. Uzumaki arrugó la frente, sintiendo un retortijón en las tripas y unas asquerosas ganas de vomitar por un desagradable sabor a bilis en su boca, sin embargo, debía deshacerse de sentimentalismos inútiles. Retractarse significaba la opción menos inteligente. La vida de su hermano seguía en juego. ¿Egoísta? Bastante, porque le importaba más Naruto, que el niño inconsciente entre sus brazos. No daría un paso atrás.
—Cumplí con mi parte —interrumpió el escaneo de su Jefe para obtener su atención—. Aquí está el niño, ahora debes decirme en dónde tiene Uchiha a mi hermano. Yo iré por él.
El hombre despegó la mirada del infante, concentrándola directo en los ojos azules del rubio.
—Eres muy precipitado, Menma-kun. Antes de eso tengo algo mejor para ti, he movido mis cartas y Sasuke-kun vendrá directo a nosotros —informó sin inmutarse—. Y hay otra sorpresa.
A Uzumaki no le gustaban sus juegos.
—¿Sorpresa?
—¿No tienes curiosidad de saber a quién trajo Kabuto?
El mayor no le dio tiempo de responder, alejándose de él, abrió la puerta y quedó bajo el marco, hizo un movimiento de mano y su guardaespaldas –éste se mantenía a un lado sin hacer notar su presencia– entendió la orden; debía llevarse al niño. El hombre de traje negro extendió los brazos, Menma dudó por unos segundos, pero terminó cediéndoselo. La serpiente rió.
—Sígueme, Menma-kun. Después discutiremos la otra parte de nuestro trato.
Uzumaki no se negó, cierta parte de él tenía curiosidad por saber quién era el otro tipo, le dio poca importancia cuando llegaron y ambos tomaron caminos diferentes; él fue con Orochimaru y Yakushi hacia el sótano. Había algo raro. ¿Por qué tanto misterio? Pronto lo descubriría.
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S&N
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Naruto escuchó un par de voces amortiguadas, iban acercándose poco a poco, había recuperado la consciencia pero la funda sobre su cabeza no le dejaba ver nada a su alrededor, y la mordaza en su boca le impedía gritar. Tampoco conseguía mover las manos ni las piernas, por la posición, posiblemente estaba atado a una silla. Oyó el chirrido de la puerta y movió su cuerpo con insistencia para aflojar la soga, la cual no cedió ni un centímetro. ¿Por qué estaba ahí? Y más importante… ¿Qué había pasado con Naoki? ¿Estaría bien? ¿Habría llegado a tiempo con Sakura? Sólo esperaba que nada malo le hubiese pasado, no se lo perdonaría a sí mismo. Ni él, ni Sasuke.
Orochimaru entró solo, había enviado a Menma con el guardaespaldas, necesitaba adelantarse a la siguiente fase de su objetivo, no sería tan estúpido para que Naruto le contara la verdad a Menma cuando estuvieran solos.
—Hola, Naruto-kun —palmeó su cabeza—. ¿Sabes por qué estás aquí?
Uzumaki negó varias veces. Orochimaru levantó la tela negra hasta la altura de la nariz y desató la cinta que permanecía cubriendo la boca de Naruto, éste tragó grandes bocanadas de aire al sentirse libre por un segundo. La garganta le quemaba.
—¿Quién eres?
Desconoció el timbre de su propia voz, las palabras salían rasposas y huecas. El yakuza no dudó en responder.
—Soy Orochimaru —Naruto tensó su cuerpo—, desearía darte una mejor presentación, pero no poseo mucho tiempo, sólo vine por una pequeñísima petición para ti.
—¿Por qué lo haría?
Las palabras desafiantes no amedrentaron a la vieja víbora.
—No tienes alternativa, Naruto-kun —sentenció—. Porque tengo en mis manos la vida de tu hermano mayor.
—¡¿Menma?!
Orochimaru saboreó el momento.
—Es un chico muy hábil, un poco crédulo, pero bastante útil. Haría cualquier cosa que le ordene… y su objetivo es Sasuke-kun.
—¿Sasuke? ¡¿Qué tiene que ver Sasuke en esto?!
Naruto no comprendía, y el sentirse acorralado por ese sujeto tampoco ayudaba a que su mente articulara pensamientos coherentes. Al parecer, su hermano sí estaba involucrado con la asquerosa serpiente.
—Mucho —continuó el yakuza—, estoy seguro que oíste hablar de mí. Sabes sobre mi pasada relación con la familia Uchiha, y ciertos asuntos pendientes con él —encogió los hombros, aún si Naruto no lo veía—. Y como Menma es mi fiel empleado no dudará en acabar con Sasuke-kun si yo se lo ordeno.
—Mi hermano no sería capaz-ttebayo.
—Claro que sí, te vendió a ti, su propia sangre. —Le encantó notar la rigidez en el cuerpo del menor—. Y él mismo me pidió matarlo.
—¡¿Por qué?! —volvió a cuestionar, casi gritando.
—Quiere "redimirse" —utilizó un tono burlón en la última palabra—, él cree que tú has sido; vendido, humillado y sodomizado por los clientes de Sasuke-kun.
—¡Eso es mentira! ¡Sasuke nunca hizo nada de eso!
—Lo sé, lo sé… —rió—, pero él no.
—¡Maldito hijo de puta!
Naruto bramó e intentó removerse con mayor fuerza, deseaba zafarse de las cuerdas y golpear al hombre. Sus dientes chirrearon al sentir la presión intacta. Orochimaru sólo dio un paso hacia atrás, sonriendo conforme.
—Tienes agallas, Naruto-kun, pero tengo mis propios planes que tú no arruinarás, al contrario, me ayudarás a hacer sufrir a Sasuke. Y si le dices la verdad a Menma, me encargaré personalmente de ejecutarlo frente a tus ojos —se acercó y susurró sobre su oído—. Y yo siempre cumplo mis amenazas.
Los continuos movimientos del rubio cesaron de repente y su mente quedó en blanco por un segundo procesando el chantaje, cómo si le hubiesen dado un golpe en el estómago dejándolo sin aire. ¿Qué pretendía ese sujeto? ¿Ayudarlo? Sintió la garganta reseca y entreabrió los labios con intención de hablar, no obstante, unos golpes en la puerta detuvieron su acción, Orochimaru no esperó respuesta sabiéndola ya. Se apresuró a colocar nuevamente la cinta y bajó la tela negra, dijo un "No lo olvides" antes de abrirla. Del otro lado, Menma esperaba pasar, guiado por otro subordinado de Orochimaru. El Sannin hizo espacio para que ambos entraran.
—¿Qué es esto?
Naruto sintió un estremecimiento. ¡Esa era la voz de Menma!
—Pronto lo sabrás. Como dije antes, es una sorpresa.
El sisear en la voz de Orochimaru le causó a Naruto un repentino temblor de furia. Si no fuera por las cuerdas, estaría golpeándolo hasta que sus nudillos sangraran.
—No me gustan las sorpresas.
A Orochimaru poco le importó la palabrería de Menma, movió la mano indicándole al otro hombre que retirara la tela negra de la cabeza del desconocido. La funda fue deslizándose lentamente, dejando al descubierto la piel morena, unas confundidas pupilas azules que le veían conmocionado y un familiar cabello rubio. Menma abrió bastante los ojos al encontrar bajo aquella tela su propio rostro; su hermano gemelo.
—Naruto —murmuró, desconcertado.
¿Qué hacía Naruto ahí? Menma corrió a desatar la venda de su boca, el menor tomó una nueva bocanada de aire, sintiendo alivio en los pulmones.
—Menma…
Un repentino aplauso resonó en el sótano.
—Conmovedor encuentro —dramatizó el yakuza—. Los hermanos juntos otra vez. —Ambos pares de ojos azules le fulminaron, cosa que no le inmutó a continuar—. ¿Qué te parece, Menma-kun? Ahora los dejaré solos, nos vemos luego, recuerda que faltan pendientes. Estoy seguro que a Naruto le gustará contribuir a la causa.
El hombre de piel mortuoria sabía que Menma proseguiría sin que él metiera las manos. Uzumaki era una persona bastante predecible. Salió acompañado del otro sujeto, un tipo de cabellos blanquecinos y ojos verdes, a quien Naruto reconoció al instante, y el hombre también pareció darse cuenta. Quedando completamente solos, Menma se apresuró a desatar las cuerdas, sus manos temblaban ligeramente sin saber aún cómo reaccionar, no podía creer que Naruto estuviera ahí, encerrado en ese oscuro sótano. La mirada del mayor continuaba gacha, algo le decía que Naruto no dejaba de observarlo.
—Listo, estás libre.
Las cuerdas cayeron al suelo. Cuando Menma estuvo a punto de levantarse un repentino puño golpeó su mejilla con fuerza, haciéndole caer hacia atrás. Un líquido tibio resbaló de su labio y no le importó, quedó sentado sobre el piso polvoso, degustando el sabor metálico de la sangre. No respondió, sabía que lo merecía, eso y mucho más. Esperó el próximo golpe, y contrario al dolor, obtuvo un fuerte apretón; los brazos de Naruto rodearon su cuerpo.
—Maldito imbécil, juro que algún día me las pagarás todas —sentenció el menor—, ahora solo me alegra que estés bien, idiota.
Menma negó con la cabeza, correspondiendo el abrazo. Un gran peso había caído de sus hombros. No lo merecía.
—Tú eres el idiota aquí —sonrió con amargura—. Te vendí… ¿Y aún así me abrazas, en lugar de golpearme?
Naruto arrugó las cejas.
—Te moleré a golpes cuando salgamos de aquí-ttebayo. —Menma no respondió. Naruto ocupó el momento de silencio para cuestionar, tenía tantas preguntas que no sabía por dónde comenzar. Tal vez el principio sería buena idea—: ¿Por qué no me contaste nada?
Menma lo soltó, mirándolo directo a los ojos, frente a frente era como estar ante un espejo, el negro de sus cabellos había desaparecido y los lentes de contacto rojos también. Volvían a ser gemelos idénticos. Tardó unos segundos, debía contarle toda la verdad.
—Esa misma noche, el yakuza me golpeó y amenazó con matarme sino le pagaba el doble… ¡Me acorraló como a una puta rata y me dejé llevar por mis instintos! —No intentaría excusarse, aunque sonara como tal—. Sabes que los humanos somos animales estúpidos, al sentirnos acorralados sale de nuestro interior el instinto de sobrevivencia. Eso fue lo que pasó, me convertí en un animal sin consciencia, como si fuera la única solución posible. ¡De entre tantas respuestas escogí la más fácil!
Naruto tembló ligeramente, intentando controlar su frustración.
—¿Por dinero? —Cuestionó incrédulo, esperando mantener la calma y cumplir su propósito de no saltar encima por su estupidez, y él que siempre vio a Menma como una persona inteligente—. ¡¿Todo esto pasó por el maldito dinero?! ¡Te advertí que te meterías en problemas, imbécil! —Menma apretó los labios y desvió la mirada. Naruto gritó más—. ¡¿Por qué lo ocultaste?! ¡Yo te hubiese ayudado!
Menma también explotó.
—¡No quería más problemas contigo! ¡Estaba atemorizado! —Admitió, dolido—. Luego Sasuke Uchiha apareció y me ofreció el dinero de la nada. Debía irme con él y, en mi lugar, yo le entregué tu alma, Naruto —reconoció con furia, su voz se quebró—. Me arrepentí, pero era demasiado tarde, Uchiha se me adelantó, y cuando fui a buscarte habían regresado a Japón. Después me uní a la banda de Orochimaru para buscarte.
Al mencionar a Sasuke, Menma detalló más concisamente a su hermano, Naruto no parecía demacrado o desmejorado. Imaginó encontrarlo con los ojos sumidos y ojerosos, la piel canela de tono cadavérico y un semblante desdichado. Quiso cuestionar la razón, pero la pregunta del otro lo impidió.
—¿Por qué esa serpiente? De entre tantas personas…
Menma negó.
—Si ya había caído tan bajo, me dio igual seguir haciéndolo. Y gracias a él, ahora estas aquí — Naruto miró al techo, apaciguando las ganas de despellejarlo por confiar en Orochimaru—. Por eso debemos acabar con Sasuke Uchiha.
Esa última oración le hizo observarlo, impresionado.
—¡¿Eh?!
—¡Uchiha te vendió como a una zorra! ¡Te hizo vivir lo mismo que pasó mamá!
Naruto recordó la advertencia del Sannin, estrujó sus dedos haciéndolos puño contra la tela de su pantalón y paladeó un sabor amargo en la boca. Si mencionaba una sola palabra, o las desmentía, su hermano mayor moriría ahí mismo. Reconoció que fue el propósito de Sasuke al principio, pero solo fueron palabras, las acciones contaban una realidad diferente. ¡Deseaba gritarle que estaba equivocado! Mordió su labio inferior, sintiendo el dolor llenando su cuerpo. Sin embargo, Menma lo distrajo al arrojarle una vieja fotografía que sacó de su chaqueta gris.
—¿Qué es esto-ttebayo?
Sus ojos azules bajaron al papel, reconociendo de inmediato a las personas que ahí permanecían. ¿Sus padres? ¿Qué hacía Menma con una foto de ellos? Lo encaró, pidiendo respuestas a sus mudas preguntas.
—No solo fuiste tú, Naruto. ¡También su padre mató a los nuestros!
El rubio menor parpadeó un par de veces sin bajar la fotografía. ¿El padre de Sasuke? ¿El mismo tipo que vendió a su nieto y destruyó la vida de sus dos hijos? ¿Y de dónde había sacado Menma la información? Aunque conociendo el pasado de Fugaku, lo creía muy posible.
—¿Fugaku Uchiha?
Menma asintió.
—Parece que escuchaste de él, ése Uchiha mandó a secuestrar a mamá y mató a nuestro padre. ¡Por su culpa nunca tuvimos una familia! —Naruto quedó sin palabras, la furia de su hermano casi parecía palpable.
—Pero…
—Es nuestra oportunidad, el destino quiso que pasáramos por esto para poder vengar a nuestros padres —Menma insistió, apretando las manos de Naruto entre las suyas. Su mente trabajaba al máximo, con su hermano menor ahí, ambos podrían contra Sasuke. Tenía una idea—. Podemos trabajar juntos, hacerle pensar a Sasuke que todo fue parte de un plan. Oíste a Orochimaru, nos dará esa oportunidad —dibujó una sonrisa mordaz—. ¡Me lo debe por haberme robado al niño Uchiha y entregárselo a él!
Naruto ahogó un grito de impotencia y zafó sus manos de las contrarias. ¡Naoki estaba en manos de la serpiente! El pequeño niño no tenía la culpa de nada. De un brinco se levantó del suelo, apretó algunos mechones de su cabello y caminó en círculos. Menma lo observaba en silencio. Notó la puerta y corrió hasta ella, apenas sujetó el pomo, recordó que no tenía salida. ¿Qué haría con las manos atadas? La vida de su hermano y Naoki correrían peligro.
El prolongado silencio le ayudó a pensar, solo bastó unos segundos para tomar una decisión, Menma tenía razón:
«Los humanos somos animales estúpidos, al sentirnos acorralados sale de nuestro interior el instinto de sobrevivencia…»
Pero él no sería un animal estúpido.
—No lo haré.
—¿Qué?
No seguiría las órdenes de Orochimaru, no lastimaría a Sasuke ni a Naoki. La mirada azul del mayor pareció confundida. Esperaba una respuesta.
—Sasuke es un bastardo arrogante y orgulloso, piensa que todo puede estar a sus pies… —Menma alzó una ceja, expectante. ¿A qué venía eso? Él ya conocía las virtudes de Uchiha. ¿Qué intentaba su hermano al contárselo? Naruto continuó—, pero no lo haré.
Menma arrugó la frente, molesto.
—¡¿Acaso te lavó el cerebro?! Sólo utilizó tu cuerpo, te hizo pasar por el mismo infierno que nuestra madre. Y si eso no fuera poco, su padre nos robó a nuestra familiar.
—¡Y Sasuke me dio la oportunidad de pertenecer a otra!
—¡¿Qué mierda dices?! Orochimaru me contó lo que ese bastardo te hizo.
El menor de los rubios no soportó más. No dejaría que Orochimaru consumiera el alma de Menma con más mentiras. Ya buscaría otra manera de salvar a las personas que amaba. Debía ocurrírsele algo.
—¡Te engañó, Menma! Sasuke no es lo que tú crees, él me dio un lugar al cual pertenecer, él y Naoki se convirtieron en mi familia, jamás le haría daño. ¡Ninguno de ellos tiene la culpa de lo que Fugaku causó! Dime, ¿qué culpa puede tener un niño de seis años? ¡Porqué esa era la edad de Sasuke cuando su padre mató al nuestro!
Menma apretó los puños, procesando cada palabra que salía de la boca de Naruto, no parecían mentiras. La confianza del menor destrozaba cualquier argumento de la serpiente. Él bajó la vista y rió con ironía.
—El malo soy yo, ¿cierto? Primero te entregué y ahora que tenías una nueva familia la he vuelto a destru…
Naruto no le dejó terminar la frase, su puño estampándose en la mejilla derecha de Menma fue más rápido que las palabras de éste.
—¿Acaso eres imbécil? No estoy culpándote, sólo quiero que entiendas la situación, Orochimaru te manipuló, no dejes que devoré el último trozo de alma que aún conservas.
Menma lo comprendió en ese golpe, el corazón noble de Naruto jamás le daría la espalda a su propia sangre, ni a las personas que realmente apreciaba.
—¿Por qué no me lo contaste desde el principio, Naruto?
La repentina calma de su hermano mayor hizo que respirara aliviado. Respondió directo, sabiendo que ya no había vuelta atrás.
—Orochimaru me amenazó con matarte.
—¡Ese maldito hijo de perra! —bramó Menma, dispuesto a dar media vuelta y salir en su búsqueda.
—Espera, no podemos enfrentarlo aquí, éste es su territorio.
—¿Entonces qué hacemos, Naruto? No me quedaré de brazos cruzados mientras ese imbécil se ríe a mis espaldas. Le haré pagar cada palabra.
Naruto no poseía la inteligencia de su hermano, pero hacía lo posible en poner a trabajar su cerebro. La impotencia de Menma era igual a la suya.
—Hay que seguirle el juego, hacerle creer que me convenciste de vengarnos de Sasuke. De esa manera podremos mantenernos a su lado para saber que trama, y salvar a Naoki. Sé que Sasuke no me perdonará, pero no permitiré que esa serpiente le haga daño al niño… Ésta vez, confía en mí, Menma.
Uzumaki mayor asintió, intentando controlar sus ansias de sangre. Las palabras de Naruto tenían lógica, y lo menos que podía hacer, era mantener la calma.
—Está bien, le seguiremos el juego.
Menma sonrió y apretó la mano de Naruto. Confiaría en él.
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S&N
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Sasuke permanecía sentado en su escritorio, los codos sobre la fina madera de roble y sus manos entrelazadas en el espacio entre su nariz y boca, desde ese lugar sus orbes brunas no perdían de vista los movimientos de las demás personas dentro del despacho; Karin tecleaba a prisa en su computadora portátil, Suigetsu revisaba los planos arquitectónicos que había conseguido del viejo edificio, y Kakashi y Sai programaban un pequeño artilugio electrónico. Después de ir por Sakura –la cual permanecía descansando en una de las habitaciones, recuperándose–, Sasuke les habló sobre la llamada y Hatake reunió suficiente información del escondite de Orochimaru. Ninguno de ellos concebía la realidad, saber que Naruto era un cómplice de la serpiente les pareció inverosímil. Sai, Gaara, Iruka ni el propio Kakashi terminaban de creer que el rubio les hubiese traicionado. Pero las acciones hablaban por sí solas.
Ni él mismo terminaba de entenderlo.
El semblante tranquilo y sereno de Uchiha podía engañar a cualquiera, sin embargo, por dentro existía una revolución de sentimientos que no podía expresar, no solo la preocupación por Naoki, sino también el recuerdo de Naruto. Por un momento estuvo tentado a salir corriendo, subirse a su Ferrari y conducir a gran velocidad por las calles de Tokio hasta llegar al Royal Diamond para encararlo y sacarle la verdad a golpes. ¿En realidad Naruto lo había utilizado? Si rememoraba el tiempo junto a él, nunca hubiese sospechado tal cosa. ¿Tan ciego lo dejó? La furia que sintió cuando aquella voz le contó sobre la verdadera careta del rubio le carcomió las entrañas, dejándole unas inmensas, e insanas, ganas de destruir todo a su paso. Aquel dolor en su pecho no desaparecía, ni el pasar de las horas desvanecía el daño y tormento. Jamás imaginó sentir esa maraña de sentimientos encontrados por una persona. ¿Qué significaba Naruto en su vida? Rió con ironía, la sola respuesta golpeaba tanto su orgullo que deseaba nunca haberla encontrado. Patético.
—¿Sasuke?
La voz de la pelirroja lo atrajo al presente, alzó la mirada indicándole que continuara, Karin señaló a Kakashi y éste fue junto al escritorio a entregarle los pequeños chips.
—Sabemos la ubicación exacta. Es bastante peligroso que vayas solo, y sin un arma.
Sasuke negó, detallando el diminuto par de dispositivos electrónicos que escondería en sus zapatos para mostrarles a ellos su posición dentro del casino.
—Conozco a Orochimaru, sé que disfruta con el sufrimiento ajeno, no me matará de inmediato. Haré que se confíe pensando que tiene la situación en sus manos, es bastante riesgoso, pero es lo único que podemos hacer por ahora. Si lo amenazo no dudará en esconder a Naoki, y nuestro objetivo es sacarlo de ahí.
—Sigue siendo demasiado arriesgado —insistió Kakashi.
—Esperemos que la serpiente no cambie sus hábitos. —Guardó los dispositivos, levantándose de su lugar—. Una vez que averigüe la ubicación exacta de mi sobrino, activaré el chip para darles la indicación y ustedes intervengan. Prepárense, sólo tenemos una oportunidad.
Ellos estuvieron de acuerdo.
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S&N
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Subió a su auto y condujo por la ciudad hacia el Sur, el trayecto duró casi una hora. Estacionó su vehículo al identificar la edificación indicada y bajó sin prisa, admirando la vieja contracción de seis plantas que se erguía aún imponente frente a sus ojos. En el pasado, el Royal Diamond figuró como uno de los casinos más famosos del lugar, sin embargo, en la actualidad se reducía a un deplorable nido de ratas, basura y paredes rayadas con aerosol. Solo quedaban escombros de lo que una vez fue un elegante centro de entretenimiento, aunque la construcción de concreto armado y fuertes columnas continuaba en pie. Miró a los alrededores –eran las cinco de la tarde, la hora acordada para la "cita"–, y atravesó la pequeña plazoleta llena de cuarteaduras, hierbajos y escombros. Parecía no haber personas ahí, pero sabía que lo vigilaban desde las ventanas. Llegó hasta la entrada, empujando las roídas puertas que rechinaron, advirtiendo su presencia a cualquier sujeto que estuviese esperándolo en el interior. Y no se equivocó al identificar una silueta conocida frente a él. El fiel perro de Orochimaru; Kabuto Yakushi.
—¡Bienvenido, Sasuke-kun! Orochimaru-sama está esperándote —saludó con fingido entusiasmo y caminó hacia el pelinegro—. Antes debo cerciorarme que estés limpio, no queremos sorpresas desagradables.
Sasuke frunció las cejas y gruñó entre dientes, dejándose inspeccionar por las asquerosas manos del tipo de lentes. Kabuto no encontró nada relevante, solo una pequeña pistola que confiscó al instante.
—Parece que casi seguiste las órdenes, debes querer mucho a tu pequeño sobrino.
Uchiha no aguantó, jaló al otro de las solapas de su saco negro. Lo pegó a centímetros de su cara, mirándolo directo a los ojos en un gesto furioso.
—Si le hacen algo, te juro que desearás nunca haberme conocido, Kabuto.
Yakushi comenzó a removerse por la falta de aire, Sasuke lo soltó de un empujón y éste tosió con fuerza, sujetando su garganta. Luego de unos segundos acomodó sus lentes y sacudió su ropa como si el pelinegro la hubiera ensuciado con algo repulsivo. Kabuto dibujó una sonrisa que desconcertó a Uchiha.
—Veremos si continúas con esa actitud, Sasuke-kun.
Kabuto sacó unas esposas y apresó las manos de Sasuke a su espalda para colocarlas, Uchiha hizo un gesto por el brusco movimiento sin reclamar nada, no le daría la satisfacción a Yakushi de escucharlo pidiendo consideración, aunque cada acción la guardaba en su subconsciente para el futuro. Una vez esposado Kabuto lo tomó por un brazo, indicándole el camino hacia las escaleras. Subieron hasta la segunda planta, recorriendo los largos pasillos cubiertos de telarañas, basura y polvo. Una guarida adecuada para una rata como Orochimaru. Unos minutos después pararon frente a la puerta de doble hoja, seguramente la más grande del lugar, el pelinegro la identificó de inmediato –según el informe de Karin sobre los planos de distribución, ése era el salón de fiestas. El hombre de anteojos abrió, provocando un chirrido en las bisagras y, sin ninguna consideración, lo empujó al interior.
La habitación estaba menos deteriorada que en el exterior, aún conservaba el tapiz crema en las paredes y algunos muebles decorativos. Los tres grandes candelabros de cristal que colgaban desde el techo todavía funcionaban, iluminaban el lugar como si estuviesen en una especie de reunión importante, igual a la que tiempo atrás albergó dicho espacio. No obstante, Sasuke no se concentró en admirar el decorado intacto del inmueble, sino en detallar esa sonrisa tan descarada en aquel rostro que una vez creyó sincero.
—¿Naruto?
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Continuara…
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Hola! Como dije antes y lo vuelvo a repetir aquí también, una ¡ENORME DISCULPA! por tardar un motón, como les había dicho antes, ya tenía el capitulo terminado, pero por diferentes situaciones no podía subirlo (y mi frustración por no poder escribir nada mis otros fics también ayudó ¬¬), pero bueno, eso no es lo importante, sino el hecho de que por fin actualicé XD, espero que les haya valido la pena tanto tiempo de espera, prometo que el próximo no tardará tanto, y es que lo vuelvo a repetir, esto ya está terminado n.n
Así que por ahora solo me queda agradecerles a las personas que se tomaron su tiempo para comentar y darme ánimos, saben que son mis soles personales :3 (eso se escucho muy raro XD), en serio, muchas gracias a: Tsunade25, Lyra Raven-k, kykyo-chan, zarame-sama, kane-noona, Zanza-chan, shao-kino, Beauty-Dreaam (hahaha, creo que la idea del GPS si parece acoso? Nah, puedo vivir con eso, y sobre el apoyo, lo digo en serio, si algún día quieres publicar y necesitas mi ayuda, con gusto lo haré n.n, PD: Shino ahora me cae mucho mejor muajajaja), Edainwen, jennitanime, Zeita, NelIra y kaii-chn.
Es todo por ahora, ya saben que cualquier error que encuentren por ahí (soy una simple e inútil mortal que se equivoca un motón XD) no duden en decírmelo :3
Nos vemos y cuídense mucho! Y por último, que tal un review? o.O?
Gracias x leer \(°~°)/
