Tan, tan, tan, taaaan, por fin, 9 capítulos después, llego el momento que espere durante tanto, el momento de la verdad, de la pasión, de la furia, del confort, la amistad y… bueno, lo último ya lo saben. No les diré más acerca de este capítulo, solo diré que será (espero) el más emocionante hasta ahora, emocionante en cuanto a lo deportivo, y a lo emocional de una vez, chingue su madre. Disfrútenlo…
Este capítulo se inició a las 10:00 de la noche del sábado 13 de mayo de 2017, hora del centro de México.
Cap. 10 – Familia
El cielo resplandece alrededor de Royal Woods durante el medio día de ese sábado, o al menos eso le parecía a Lynn y a toda su familia. Aunque casi no se veían interesados en las actividades de la pequeña Lynn, todos siempre le habían demostrado su apoyo al momento de la verdad. Lynn se encontraba emocionada mientras llegaba a casa después de un entrenamiento matutino con su equipo, el cual ya había decidido su nombre: "Los Salvajes de Royal Woods", era un nombre que a Lynn le parecía un poco bobo, pero si no provocaba burlas, estaba segura que provocaría intimidación, por lo cual, esa mañana, no hubo objeción alguna.
Al llegar a su casa, Lynn hizo lo mismo que había hecho los días anteriores, buscar algo de comer, darse un baño y luego relajarse, pero le era imposible en ese momento, pues no solo sabía que iniciaba una nueva competencia, sino que también vería a su nuevo amigo después de varios días de no hacerlo. Lynn no lo sabía, pero él ya se había incrustado en su vida, dejando una buena mancha de tinta.
Al no poder relajarse en su habitación, después de darse una ducha, decidió bajar al patio trasero, tal vez ahí tendría más suerte relajándose. Aquello funciono, el sentir la suave brisa de verano en su rostro le trajo una tranquilidad inmensa, haciendo que pasara desapercibido todo el ruido acostumbrado en esa casa. Pronto, no fue más que ella y sus pensamientos durante ese momento. El estado de trance al que había entrado ella misma le estaba haciendo oír cosas:
-Lynn –escuchaba tenuemente-, Lynn ¿lista para darlo todo?
Ella no supo de donde ni de quien provenía aquel cuestionamiento, pero importándole poco:
-Estoy lista… Michael
El pronunciamiento de estas palabras hizo que regresara a la vida real, escuchando el alboroto generado en la casa. Al entrar, se dio cuenta de que el día se le había escapado de las manos, y faltaba poco más de una hora para su primer encuentro. Rápidamente subió a su habitación a prepararlo todo. Cuando sus hermanas observaron la prisa con la que Lynn se dirigió a su pieza, ninguna, ni Lincoln, dudaron en reunirse ahí fuera para saber lo que estaba sucediendo.
-¿Cuál es la prisa, Usain? –Pregunto Luan, intentando usar esa referencia para romper el hielo-.
-Esta mañana –comenzó Lynn a explicarles todo- me dijeron donde serían nuestros partidos, es del otro lado de la ciudad, por lo que si quiero llegar a tiempo debo prepararme.
-¿Y cómo piensas llegar? –Cuestionaron las gemelas-.
-Como me he trasladado todos estos días. Caminare.
-Aun con esta anticipación, no llegarías –agregó Lisa-, dado la velocidad promedio de un espécimen de tus características, por lo que te recomiendo un transporte motorizado.
Todos miraron a Lori al mismo tiempo, y dibujando esta una sonrisa de apoyo, acepto la encomienda. De hecho, hizo que todos los hermanos subieran a la camioneta, puesto que debían demostrar su apoyo a su hermana en esa nueva competencia. Lynn sabía que el trasfondo de la amabilidad de su hermana recaía en el inminente premio, pero ella apreciaba el apoyo de todas formas.
Apresurándose todos, subieron a aquella vieja Van familiar que era como la hierba mala.
Pasado un buen tiempo de camino, el cual consto de casi 45 minutos, la familia había llegado al destino solicitado por la pequeña castaña. Se trataba de un lugar no más grande en terreno que una cafetería de gran tamaño, o tal vez sí. Lo que más caracterizaba ese lugar era la cancha de césped sintético, era justo como se la había descrito Michael, guardaba las proporciones adecuadas para que solo 14 personas corrieran en él.
A pesar de lo tardado del trayecto, Lynn había llegado alrededor de 20 minutos antes de que el turno para jugar de su equipo llegara. Pero afortunadamente, todos, bueno, casi todos estaban ahí ya, por lo que decidió reunirse con ellos, mientras que sus hermanas se disponían a ocupar un lugar en las graderías, menos Lincoln, quien estaba con su hermana a petición de ella hasta que llegara el momento de la verdad.
-¡Hey, chicos! –Gritó Lynn-.
-Estupendo, llegaste –le contesto Alex-.
-¿Ya llegamos todos? –Lanzó la pregunta esperando que le respondieran que Michael ya se encontraba cerca de ahí, pero…-.
-El capi aún no ha aparecido –respondió uno de los compañeros nuevos de Lynn, Jacob-.
Tal respuesta hizo que Lynn decayera un poco en ánimos. En ese momento, Lincoln postraba su mano sobre el hombro de su hermana, tratando de inculcarle ánimos.
-No debe de tardar, se supone que es tu capitán, ¿no?
-Tienes razón, gracias Linc.
En ese momento quito la mano de sobre el hombro de su hermana, solo para que un segundo después la sintiera nuevamente…
-Estoy bien, hermano, gracias…
-Lynn, yo estoy aquí –le remarcaba Lincoln-.
Volteó a ver primero a su hermano, y al ver que sus manos estaban justo a sus costados, procedió a ver de quien era la mano que ahora estaba en su hombro…
-¡Michael! –Exclamo Lynn-.
-¡Capitán! –Dijeron los demás jugadores-.
Al parecer nadie había percibido que Michael estaba ahí, solo hasta que se hizo presente por medio de esa acción.
-¡Oh por Dios, Michael, mírate! –agregaba Lynn, entusiasmada-.
-¿Qué? ¿Se nota?
-¿Cuánto fue, amigo? –Preguntó otro de sus compañeros, Joshua-.
-Ocho, casi nueve.
-Debes estar orgulloso –decía Lynn mientras lo miraba-.
-Así es, en este momento puedo decir que valió la pena completamente.
Todos soltaron una carcajada unísona, y mientras eso sucedía, en las gradas ocurría otro asunto.
-Pss, oye Lori –hablaba Leni-, quien es ese cono el que ríe Lynn.
-No lo sé, y literalmente no me importa.
-Uy, es muy guapo –agrego Luan-.
-Tranquila hermana –interrumpió Luna-, es Michael.
-¡¿Michael?! –Preguntaron todas al mismo tiempo-. ¡Aww! –se fundieron en un suspiro de romanticismo imaginario.
-De verdad la quiere –dijo Lucy, sin mostrar sentimiento alguno en su voz, como de costumbre-.
-Aún se ve pasado de peso –dijo Lola, a quien Lori calló con un pequeño golpe en su brazo-.
-El sujeto hizo un avance impresionante en tan pocos días –decía Lisa-. ¿Me pregunto qué sustancias habrá usado?
-¡¿Sustancias?! –Exclamaron todas-.
-Es obvio que esos resultados no se consiguen en tan poco tiempo con medidas convencionales.
-Ese pequeño tramposo –agrego Luna-.
-¡Chicas! –Se exaltó Leni-. Si ella comienza a juntarse más seguido con él, ¿no creen que…?
La discusión de las gradas no llego hasta donde estaba el equipo reunido, por fortuna.
-Bueno hombres, a sus uniformes…
-¡¿Cómo que uniformes?! –Interrumpió Lynn, muy molesta-.
-Oh claro –agrego Michael-, tu sorpresa, bueno, ya no es una sorpresa.
Saco de su maleta deportiva un short, un dorsal y unas medias. El color de estas prendas era, predominantemente, de un verde follaje, interrumpido de manera vertical con delgadas líneas blancas.
-Lynn –dijo Michael-, bienvenida a…
-Al equipo –interrumpió con un gesto de enorme felicidad-, lo sé.
-No, Bienvenida a la Familia –y volteando la camiseta para que se pudiera ver la parte posterior, donde venía bordado un enorme número "10", y encima la leyenda: "Lynn Loud Jr."
Lynn no podía ocultar la felicidad que ese momento y esas palabras le habían causado.
-Esto es increíble amigos, no, hermanos –por primera vez en su vida pronunciaba aquella palabra en plural-. Gracias, a todos. Pero una pregunta, ¿Cómo supieron mi talla de uniforme?
-Oh, tu hermano nos ayudó –menciono Michael-. En cierta forma, este también es un regalo de parte de él.
Lynn, con el dorsal en sus manos, se abalanzó hacia su hermano para darle un gran abrazo, uno con lo que demostraba toda la gratitud que le tenía guardada desde hace 14 días, donde… bueno, saben lo que pasó.
Después de eso, procedieron a tomar una foto conmemorando el ingreso de Lynn a una nueva familia. Michael saco su teléfono y se lo dio a Lincoln:
-¿Nos harías los honores, Lincoln?
-Pero claro amigo.
La foto fue tomada con éxito, con Lynn en la parte central sosteniendo su nueva piel, mostrando la parte posterior, todos posando como si de una transferencia profesional se tratase.
-Bueno, póntelo –le decía Alex-.
Lynn hizo un movimiento en el que pareciera que estaba por quitarse el dorsal clásico que usaba siempre…
-¡No! –Gritaron todos los chicos, incluido Lincoln-.
-El vestidor de chicas esta por allá –señalo Gus-.
Lynn, habiéndose puesta roja como tomate, solo alcanzo a pronunciar las primeras palabras que vinieron a su mente:
-Lo siento, es la costumbre.
Después de eso, Lynn se dirigió al vestidor, dejando a Lincoln solo con el equipo.
-Bueno amigos, los dejo.
-Espera Lincoln –li detuvo Michael. Sacó una cámara de video de su mochila y procedió-, ¿sabes usar una de estas?
-No me siento muy cómodo con una de esas en las manos –dijo recordando aquel incidente de video con sus hermanas-.
-¿Y si te doy 5 billetes?
-No sé…
-Bien, ten $10.
-Acepto –tan rápido tomo la cámara y el dinero olvido ese tema-. Bien ¿qué debo hacer?
-Solo graba todo el partido desde el banco. ¿Podrás hacerlo?
-Dalo por hecho –inmediatamente buscó un buen ángulo para grabar-.
-Michael –volteo y vio lo que esperaba ver-, ¿qué tal?
Michael trato por todos los medios posibles evitar poner su cara roja y no debelar sus sentimientos, aun no, y solo con la voz entrecortada pudo decir:
-Te ves genial.
-¿Tú crees? ¿Ustedes que opinan amigos?
El resto de los compañeros se deshicieron en halagos para la número 10.
-Que lindos, amigos. Gracias. ¿Y tú Linc?
Lincoln solo levanto la mirada un momento lo suficiente para ver a su hermana, dibujó una sonrisa y levanto el pulgar en señal de aprobación.
La hora había llegado, el equipo rival ya se encontraba en el terreno de juego, el árbitro del partido estaba por ingresar a marcar el inicio de juego. Rápidamente todos los jugadores tomaron sus respectivas posiciones, Michael fue al arco; Alex tomó su posición en la defensa con Jacob y otro chico, Luie; Gus y Alfred tomaban la línea media, y adelante, se encontraba solitaria, Lynn Loud.
El árbitro se dispuso a marcar el inicio de las acciones, y…
Bueno, hasta aquí por hoy, amigos. Tal vez se han quedado con ganas de más, pero lamento informarles que por hoy, ya llegue a mi límite. Solamente decirles que estén atentos al siguiente. Oh, y otra cosa, Mañana, bueno, hoy domingo, 14 de mayo de 2017, no creo que haya actualización, si, es triste, lo sé. Pero el lunes volveré con todo. Sin más, me despido.
