Disclaimer: Los personajes y la historia pertenecen a Walt Disney Animation Studios, a mí solo me pertenece el tiempo que invierto… y la película en DVD XD.
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La plática. Si, esa platica…
-¡Esto es fantástico!- gritaba Rapunzel mientras corría alrededor de aquel claro.
La nieve lo cubría todo y había carámbanos de hielo colgado de algunos árboles. La gran laguna tenia las orillas congeladas y a lo lejos, cerca de los embarcaderos, algunos niños patinaban en el hielo grueso.
Navidad estaba próxima y la guardia del plació había dado permiso a Eugene de descansar algunos días, los profesores de Rapunzel habían hecho lo mismo. Era domingo y habían aprovechado el día para pasear los dos juntos.
Solos.
¡Por fin!
La princesa estaba tan emocionada que no dejaba de dar saltitos.
Jamás había jugado en la nieve.
A Eugene le gustaba estar cerca cada vez que ella descubría alguna cosa nueva, sus reacciones eran un deleite y si surgían dudas, el podía contestar y ayudar un poco. Como ahora que la veía a punto de quitarse los zapatos.
-Ehmmm ¿Rapunzel?- ella lo miro expectante. –No nos quitamos los zapatos en la nieve, preciosa.-
-¿A no?-
-Nop. Yo se que los odias, pero ahora no te los puedes quitar, no queremos resfriarnos de nuevo. ¿Verdad?-
La chica apretó los labios y negó rápidamente. Volvió a mirar intensamente la nieve a sus pies.
-¿No la puedo tocar?-
-Claro que sí, pero sería mejor que estés abrigada.-
-¿Qué puedo hacer con ella entonces?-
-Muchas cosas, como por ejemplo…- se froto las manos, luego estiro los brazos a los costados y se dejo caer hacia atrás, aterrizo con un sonido amortiguado en la nieve. Comenzó a mover los brazos y las piernas.
-¿Qué haces?- pregunto ladeando la cabeza. Se veía realmente tierna cuando hacia eso.
-Un angelito.- ella ladeo la cabeza un poco mas. –Espera y veras.-
Cuando termino se levanto y espero a que la muchacha admirara su obra de arte.
-¡Guau!- comento encantada y de inmediato imito todos los pasos.
Luego de unos minutos, ya había varias figuras alrededor de ellos y ambos se encontraban recostados sobre la nieve. Rapunzel jugaba con su respiración, haciendo nubecitas de vapor.
-Y bien. ¿Qué te parece el invierno hasta el momento?
-Muy divertido.-
Si alguien le hubiera contestado eso el año anterior, probablemente le habría escupido en la bebida o algo así. Eugene nunca había sido particularmente aficionado al invierno. No le gustaba el frio y la nieve era un enorme problema si no podías conseguir un refugio decente.
-¿Eugene?-
Ese era el tono de voz de "Tengo una de ESAS pregunta." ESAS preguntas eran las que le daba pena hacer, algo que ella consideraba que todo el mundo sabía meno, por supuesto ella misma. Le daba miedo hacer ESAS preguntas a cualquiera, temía que se rieran y normalmente se las hacia a Eugene. Él lo sabía muy bien y disfrutaba de aquella confianza.
-Dispara.- contesto con naturalidad.
-¿De dónde vienen los bebes?-
El estomago se le fue a los pies. Se levanto para verla a la cara y, por supuesto, Rapunzel no se estaba riendo, como el joven esperaba, ni parecía bromear. Era una pregunta muy seria y sincera.
-¿Por qué preguntas eso?- le pareció escuchar algo de pánico en su propia voz.
-Una de las chicas que me ayuda a vestirme en las mañanas está esperando a su bebe. ¿De dónde viene?-
-Vienen de…- aquello lo había tomado por sorpresa, así que contesto lo primero que se le vino a la cabeza. –Vienen de Francia.-
"Idiota."
-¿En serio? Eso es fantástico.- dijo ella, como siempre su inocencia era encantadora- ¿Y cómo llegan?-
-En… En… Tu sabes, con estos, pájaros… y… -se aclaro la voz con nerviosismo, para luego rascarse la nuca.
Eugene había intenta contestar con franqueza a todas y cada una de ESAS preguntas que la princesa le había hecho hasta el momento, incluso si no sabía la respuesta.
¿Por qué el cielo es azul? ¿Cómo funcionan los relojes? ¿Cuántos países hay en el mundo? ¿Por qué no te gusta la avena de desayuno?
Pero esto era diferente.
-¿Gothel nunca te lo explico?- la chica bajo la mirada algo avergonzada.
-Cuando le pregunte se molesto mucho, unas semanas después me dio un libro de biología donde explicaban algunas cosas, pero le faltaban paginas. Sé que se necesita un hombre y una mujer, pero no se para que. También se que la gestación de un bebe humano dura nueve meses y se mide en trimestres, pero no entiendo como entra y sale del vientre de la madre. ¿El pájaro lo mete? ¿Cómo?- se detuvo al ver que él se apretaba el tabique de la nariz. -¿Es algo malo que pregunte? Si vienen de Francia…-
-Preciosa.- respiro profundo y se puso de pie. –No vienen de Francia.-
-Pero acabas de decir…-
-Ya sé lo que acabo de decir, perdóname si te confundo, pero solo era una broma. Y no, no es malo que preguntes, es solo que no creo ser el mejor candidato para explicarte eso.-
-¿Entonces si sabes cómo funciona?-
-Claro que lo sé y mejor que muchos, eso te lo aseguro, es solo que yo… no debería ser quien te diga todas estas cosas. Debería de ser alguien de tu familia, uno de tus profesores, alguien a quien le tengas confianza.-
-Te tengo confianza.- ella se incorporo, para sentarse delante de él.
"Gancho al hígado."
No había forma de escaparse de esto, menos aun si ella en verdad le estaba pidiendo ayuda. Odiaba que Rapunzel tuviera este tipo dudas, pero esto era el colmo, seguramente Gothel había tenido la precaución de arrancar esas hojas de ese libro de biología. Entre menos conozca alguien sobre cómo funciona el mundo cuanto más fácil es de influenciar y controlar.
-Ok, te voy a explicar lo básico. Pero no soy doctor, no me sé la ciencia detrás de todo y creo que tú ya entiendes varias cosas teóricas que yo no. Después podemos buscar algunos libros de anatomía y revisar los dos juntos. ¿Está bien?-
Ella asintió.
-Esta va a ser una tarde muy larga.- tendió su mano para ayudarla a ponerse de pie.
Caminaron por la orilla del agua mientras hablaban. Eugene lanzaba miradas nerviosas a los alrededores de vez en cuando, casi esperaba que el Rey se materializara del aire, pero luego de unos minutos se tranquilizo. La princesa comenzó a ruborizarse casi de inmediato, pero era claro que su interés por saber era más fuerte que cualquier otro sentimiento y llegado el momento, se refería a algunas cosas por nombres demasiado técnicos como "gametos" y "óvulos", cosas que el joven no tenía idea de lo que eran.
Al fin, cuando termino de explicar, hizo una pausa y observo con detenimiento a su pequeña acompañante. Ella miraba el suelo con una expresión, mezcla de confusión y pena, a la que el reformado ladrón no estaba seguro de cómo interpretar.
-¿Qué piensas?- pregunto.
-Creo que es hermoso.-
Eugene parpadeó confuso, había esperado una variada gama de reacciones y respuesta, pero esta no estaba en sus parámetros.
-¿Hermoso?-
-Que un par de personas se tengan tanta confianza y amor para traer a un bebe es hermoso.-
-Bueno.- inhaló profundamente. –No todos llegamos aquí por amor. A veces un par de personas lo hacen y ya, no es que todo el mundo quiera tener hijos todo el tiempo, solo digamos que es muy "divertido" hacer niños, pero no todos quieren a los niños.-
Algo de amargura se había colado en esa última frase. Miro a otro lado intentado disimular, intentando controlar su propia lengua, intentando no pensar en eso de nuevo.
Sabía que la princesa había detectado su cambio de humor, sin importar lo mucho que se jactara sobre el control de sus sentimientos, estaba muy seguro que para ella era como leer en un libro abierto con el título de "El simplemente obvio Eugen Fitzherbert".
-Igual creo que es hermoso. ¿Sabes por qué?-
Obviamente, ella esperaba a que Eugene le preguntara, así que respiro profundo y hablo con calma.
-¿Por qué?-
-Porque de entre todas las oportunidades de que dos personas se conocieran y entre la enorme posibilidad de que algo tan mágico pasara, sin importar la razón,… -continuo ante un intento de el por interrumpir. –y por la inmensa probabilidad en contra. Eres tú. Tu estas junto a mi, en contra de toda expectativa y opinión. Es lo más hermoso que puedo imaginar.-
¡Un momento! Se suponía que era él quien estaba intentando ayudar a Rapunzel y, ahora, era a él a quien instruía. No tenía idea de cómo era que la princesa se las arreglaba para sacar sabiduría práctica de la nada y levantarle el ánimo en el proceso.
-Si lo pones así, suena muy bien. –comento aligerando su humor. Luego sonrió. -¿Entonces te parezco hermoso?-
Ella le devolvió la sonrisa. Se acerco a él, se puso de puntillas y lo beso en la mejilla, para luego colarse por debajo de su brazo y abrazarlo de costado por el pecho, buscando un poco de calor.
-Eso ya lo sabes.- tirito un poco antes de volver hablar. –Tengo frio.-
Eugene estrecho un poco mas a la chica debajo de su brazo.
-¿Mejor?-
-Mucho mejor.-
En verdad podía llegar a gustarle el invierno.
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Nota de Autora: ¡Soy la peor persona del mundo! Y aunque me gustaría excusarme diciendo que he tenido una cantidad inaudita de trabajo y compromisos (que si los tuve), pero creo que eso no justifica el hecho de que me tarde 2 meses en actualiza (QUE HORROR!). En fin, lo hecho, hecho esta, así que a lo que sigue.
Debo decir que, aunque ya tengo algunos capítulos semi terminados, necesitaba escribir algo como esto, no sé porque, pero simplemente no encontraba el orden para todo lo demás si no encontraba alguna forma de que Eugene le diera "La plática" a Rapunzel. Creo que soy medio mala para explicar este tipo de cosas por escrito y el fic está en categoría K, lo que significa que no puedo poner muchas cosas "intensas". Pero a ver que sale.
Eugene saco un poco del lado que definitivamente no le vimos en la peli, pues el jura y perjura que jamás habla de su vida (aunque le cuente cosas a Rapunzel durante el campamento), resulta bastante obvio que a el mismo no le gusta su historia y alguna razón debe de tener. Si alguna musa se apiada espero darles un poco mas de ese trasfondo.
En cuanto a Rapunzel, espero haber explicado bien como pienso que ella entendía las cosas. No creo que Gothel fuera por allí contestándole a la niña todas sus preguntas, es decir Rapunzel tiene solo 3 libros MUY técnicos en su biblioteca y en mi torcida imaginación, si le arrancamos una que otra hoja, es mas fácil convencerla de que los hombres son "sucios rufianes" o "come niños" y, mi favorita, "hombres de largos colmillos". ¡En serio! ¿Qué tan mal informada estará ella como para tragarse esos cuentos? Gracias a dios que Rapunzel es muy lista y, aunque se asusta, busca también entender.
Me despido para volver con el resto de los esclavos y espero no hacerlas esperar de nuevo, por tanto tiempo. Mil gracias por leer y gracias a VI, Ariz Taerio, Criis, KiraAirenHunter, nanda18, malkavianat, Lollipoop, Aenema, Claire y kIrA-ChAn ItZeL-SaMa HoShI KoU por sus reviews y por seguir la historia, espero que le haya gustado a todos y que aun les interese un poquito T_T.
Un saludote.
