HOOOOOOOOLAAAAAA! XD
bueno, bueno aqi ya ando de new por estos rumbos con el capitulo 10, donde ps apareceran nuevos personajes y uno q otro detalle de interes, pro no qiero terminar este comentario sin mencionar a Pyxis and Lynx q se tomo el tiempo para dejarme un comentario y en serio espero y te des una vuelta por el resto de los capitulos y tambien qiero agradecer a anikasukino 5d q tambn dejo un comentario y bueno aqi te dejo el capitulo 10 el cual te dedico. a y gracias Kimmy por subir esas 5 casas, por q sin ti esto aun no estaria publicado sino q seguria en la mi cabeza a qien yo denomino con el nombre de Hamtaro (si aunqe ustedes no lo crean) y por ultimo pero menos importante a mi Susy-sensei XD grax Su por tan buenos consejos he ideas, y sin nada mas interesante que decir los dejo con el ya tipico...
algunos personajes aqi mencionados pertenecen a Masami Kurumada quien por cierto esta bien! despues del debastador terremoto en Japon, asi q no c preocupen fans de Saint Seiya nos qeda Masami para rato XD...ah si y algunos personajes son mios XD.
El ultimo comentario de Virgil me incomodo un poco, como si no fuera suficiente sentirme raro al ser un vampiro ya lo era aún más, y bueno no tiene por qué extrañarme tanto, si Irinia ya me había dicho que no era "normal" soñar. En fin por el momento esto lo dejaría en un segundo plano.
Mire por la ventana del auto y vi cómo se abrían las puertas de un impotente castillo, así que este era el Verus Sanguis, comencé a preguntarme cuanto tardaría en salir de aquí, ¿sería mucho tiempo? ¿Sabría llevarlo aquí? Bueno mis dudas solo podían ser contestadas con el pasar de los días.
Al entrar en lo que parecía ser el patio de aquel lugar, Virgil me abrió la puerta y baje del auto, me di cuenta de que había un par de personas esperándonos. Un hombre que me recordó mucho a Octavio en cuanto a la autoridad que despedía su presencia, y una joven muy hermosa… bueno la verdad tomando en cuenta la raza no puedo asegurar si es una joven o me triplica la edad, pero el solo mirarla me impacto de cierta manera, se veía delicada con sus cabellos de un castaño muy claro y su mirada esmeralda. Ambos se acercaron a mí y el hombre se presentó.
- bienvenido y gusto en conocerlo joven Díaz—dijo extendiéndome su mano la cual estreche—soy el director del instituto, mi nombre es James Bloodworth, Octavio me dijo que estaba indeciso sobre venir aquí pero le aseguro que no se arrepentirá
-gracias…y bueno espero que así sea—dije
-por cierto le presento a la señorita Helena Orpheen—dijo el Sr Bloodworth haciendo que Helena me dedicara una leve reverencia—ella le mostrara las instalaciones de la escuela y orientara en cualquier cosa que necesite joven Díaz
-gusto en conocerla Señorita Orpheen
-lo mismo digo joven Díaz—dijo Helena dedicándome una sonrisa
-bueno por el momento será mejor que Virgil lo guie a su habitación—hablo de nuevo el Señor Bloodworth—las clases inician en unas cuantas horas y será mejor que se prepare y descanse un poco
Con esto dicho me despedí de ambos y seguí a un Virgil que ya tenía todo mi equipaje listo para ser llevado a mi habitación. Al ir recorriendo el castillo me di cuenta que los dormitorios estaban divididos en dos, de un lado los hombres y del otro las mujeres naturalmente. Lamentablemente con la noche y el rápido traslado de la entrada a los dormitorios no pude apreciar algo más en esa noche.
Al llegar a "mi nuevo hogar" me di cuenta que en vez de cama había un fino ataúd, Virgil que ya estaba por irse al ver mi cara de asombro solo se dignó a decirme que me sentiría más cómodo de esa manera, me dio las llaves del cuarto y se fue sin más. La habitación se veía muy cómoda y tenía todo lo que necesitaba, con excepción del ataúd todo se veía bien, había un escritorio con librero incluido, un armario y justo al lado de este un pequeño frigo bar que al abrir vi que tenía unas cuantas bolsas de sangre, también había un baño, una amplia ventana y era igual de espaciosa como la que tenía en la mansión de los Díaz.
Al no tener nada de sueño, decidí ocupar mi tiempo en acomodar mis pertenencias y si me quedaba tiempo, leer un libro que pidiera prestado de la biblioteca de Octavio. Al pasar de las horas me quede pensando en mi pesadilla, ¿sería verdad o seria mentira? Me preocupaba mucho el hecho de que Camus también hubiera sido convertido, por lejos me alegraría que él también se encontrara en mi situación, pero si él hubiera sido convertido… Irinia lo hubiera sabido, e incluso lo habría acogido como hizo conmigo…pero vi como claramente lo mordió aquel vampiro y en serio dudo mucho que el siga siendo humano pero… bueno después de todo no estoy muy seguro de cómo funciona eso de trasformar a alguien, y hasta que no lo tenga claro solo me quedara esperar que Camus siga siendo normal.
Cuando apenas el sol se estaba asomando tome una muestra medica de sangre, me senté en la silla del escritorio y comencé a beberla, en toda la madrugada que pase organizando mi habitación me di cuenta que el director Bloodworth no solo dejo la sangre en el frigo bar sino que también dejo mi uniforme en el armario, consistía en un pantalón negro, una chaqueta con detalles en amarillo, una camisa de vestir blanca, un chaleco negro y por ultimo una corbata del mismo tono de amarillo al de los detalles de la chaqueta. En un primer momento pensé en cerrar las cortinas y así evitar que los rayos del sol se filtraran a mi habitación, pero me di cuenta que las nubes jamás permitirían que eso sucediera, con una preocupación menos me dispuse a alistarme para mi primer día como alumno del Verus Sanguis.
Tome un baño y me puse el uniforme que por cierto me quedaba muy bien, ¿Cómo sabrían mi talla? No tengo idea, pero eso no tenía mucha importancia. Apenas había terminado de cambiarme cuando alguien llamo a mi puerta, cuando abrí me topé con una sonrisa de Helena Orpheen vestida con lo que parecía ser un uniforme casi igual al mío solo que en vez de tener los detalles en amarillo en ella eran rojos y obvio en vez de pantalón una falda de colegiala.
-buenos días compañero, veo que ya estás listo, espero que también lo estés para tu recorrido por el campus
-supongo que si—dije un poco extrañado me precia que aún era muy temprano para su visita, pero bueno ella era mi guía en este lugar- ¿por dónde iniciamos?—pregunte
-tu solo sígueme—me contesto Helena
Y así lo hice salimos de los dormitorios donde me explico que es fácil perderse de camino a ellos y me recomendó poner mucha atención en el camino, ya que no siempre tendría a alguien para guiarme.
-¿sabes? fue una gran sorpresa saber que alguien más entraría al instituto—dijo Helena mientras pasábamos por uno de los jardines
-¿en serio? No es para tanto, solo soy un estudiante más aquí
-pues a mí me sorprende que digas eso, aquí no es muy común que alguien entre así como así y por lo que supe te aceptaron de inmediato
-pues…no se a qué te refieras exactamente, y me gustaría saberlo—dije
De repente Helena detuvo su andar y se plantó frente a mí, y hasta este punto ya no me sorprendí, ya de los vampiros puedo esperar cualquier cosa. Y bueno Helena comenzó a "analizarme" ya que de verme directamente a los ojos comenzó a caminar a mí alrededor sin dejar de mirarme. Lo que me faltaba otra acosadora como Elisa.
-…y ¿estás haciendo eso porque…?
-lo siento es que no logro entender por qué entraste aquí tan fácilmente—Helena se quedó callada por un momento cruzada de brazos tocándose la barbilla pensativa—¿eres hijo de Octavio Díaz del consejo? ¿verdad?—me preguntaba Helena iniciando un interrogatorio de la nada
-pues Octavio no es exactamente mi padre…pero supongo que pertenezco a su familia—dije
-AJA! Ahora lo entiendo todo—dijo Helena chasqueando sus dedos como si hubiera descubierto el misterio de mi llegada—con razón estas aquí y tu admisión fue tan rápida—decía Helena más para sí misma
-amm señorita Orpheen ¿le molestaría continuar con el recorrido?—dije
-ah lo siento creo que me olvide por completo…por cierto llámame Helena—dijo tocándose la nuca algo apenada
-no te preocupes…Helena y tú puedes llamarme Shaka aún no me acostumbro a que me llamen joven Díaz
-de acuerdo…Shaka—dijo Helena reanudando el paso
-y bueno ¿Cuál es el misterio de mi llegada Helena?
-fácil…eres un Díaz era imposible que el señor Bloodworth le negara algo a Octavio Díaz
-bueno espero que estés conforme con eso y ya no te rompas la cabeza con el tema-dije
- ¿te parece si continuamos?—dijo cambiándome el tema parece que la ofendí—bueno ya que ahora sabes la ubicación de los dormitorios, es momento de decirte donde se encuentran los salones, debes poner mucha atención, ya que al ser un castillo es muy probable que te pierdas en las primeras semanas
-de acuerdo
-muy bien, en la primera torre se encuentran los salones y laboratorios de alquimia, en el primer piso está el nivel ámbar en el segundo los rubí y en el tercero los amatista ¿entendido?
-amm algo así pero…
-¿pero…que Shaka?
-exactamente ¿a que te refieres con eso de ámbar, rubí y amatista?
-hay que torpe de mi parte de nuevo…lo siento ^/^.
-no te preocupes solo dime
-bueno en el Verus Sanguis los alumnos nos dividimos en tres grados o niveles: ámbar, rubí y amatista como ya te dije. Podrás notar que tu uniforme tiene detalles en ámbar y el mío en rojo…es por que simboliza el rojo del rubí obviamente
-bueno si note la diferencia—dije
-bien, pues mira el primer grado es ámbar, el segundo es rubí y el más alto y último es el amatista, para poder pasar de grado tendrás que pasar por tres exámenes que aumentan de dificultad entre uno y otro
-bueno supongo que los niveles ya me quedan claros
-qué bien, continuemos—después de pasar la torre de alquimia pasamos por un largo pasillo para poder llegar a una serie de habitaciones—bien Shaka estos son algunos de los salones de recreación del campus, encontraras muchos de ellos en él, pero he de advertirte que aquí las diferencias entre los niveles son muy grandes así que será mejor que no te atrapen en una área que no te corresponda—me dijo Helena muy seriamente
-lo tendré en cuenta—dije con poca importancia
-pues tenlo muy en cuenta Shaka, y más porque eres nuevo te recomiendo que tengas cuidado sobre todo con los amatista, se creen la gran cosa solo por ser del nivel más alto y créeme que no es para menos—decía Helena igual de seria—pero eso ya es otro tema, continuemos
Después de salir de esos pasillos pasamos por un área despejada que nos llevaba a la siguiente torre. Desde esa altura pude ver con más claridad el castillo y valla que era impresionante y por buda! Era enorme, ahora de veras que tenía que ver bien por dónde íbamos porque de lo contrario en cuanto Helena me dejara por mi cuenta sí que me perdería.
-esta es la segunda torre, aquí es donde están los salones de antropología e historia y los niveles se encuentran ordenados de igual manera que en la torre de alquimia—decía Helena mientras pasábamos de largo las escaleras para seguir con la siguiente
En todo el camino que habíamos recorrido Helena y yo, pude notar como en ciertos momentos me observaba insistentemente, y me corrijo en este momento…Elisa es más discreta en sus miradas que Helena por tanto la verdadera acosadora es la señorita Orpheen. En fin no puedo negar que muuuuy a pesar de su actitud despistada se ve que es un linda chica (dejémoslo en chica hasta que sepa su verdadera edad) y bueno hasta el momento se ha portado muy bien conmigo.
Ya llegando a la tercera torre Helena me dijo que esta no era muy importante para mí ya que se trataba de la torre de idiomas y lingüística, dijo que estas aulas eran reservadas para los alumnos que requerían una actualización de idioma y supieran expresarse de manera correcta en la época actual y bueno yo soy de esta década por tanto era cierto, no necesitaba estar aquí. Así pasamos a la torre de necromancia, después conocí el amplio gimnasio, el laberinto que resulto ser la biblioteca y luego el depósito de sangre.
-cada que se termine tu suministro de sangre ven aquí y te la proporcionaran—me explico Helena—pero no excedas tu ración del mes
-¿cuánta es la ración del mes?—pregunte. Aun soy un vástago bebo demasiado.
-bueno más o menos unos cuatro litros son más que suficientes para un solo vampiro ¿Por qué? ¿ te parece mucho?
-más bien me parece poco
-¿poco? jajaja ni que fueras vástago Díaz—dijo Helena como si se tratara de algo muy ajeno a mi
Mas no le conteste, deje que mi mirada se encargara de eso, y bueno pareció como si le dijera a Helena que un fantasma estaba atrás de ella o algo parecido pues puso un cara de terror y me tomo del brazo jalándome a un lugar apartado intentando ocultarme y decirme algo en privado.
-¿Cómo que eres un vástago?—dijo en un leve chillido lleno de sorpresa
-pues si… ¿es algo malo?
-y lo dices tan tranquilo…no es malo es malicimoooo! No tienes idea si algún rubí o peor aún un si un ballerina amatista se entera!—decía alarmada Helena pero con su leve murmullo
-pues comienza a hablarme claro, y ¿Qué carajos es un ballerina?—le exigí
-¿Cómo que no sabes que es un ballerina? ¿acaso el señor Octavio no te instruyó en las clases de nuestra raza?
-pues…
-eso no importa ahora…el punto es que al último vástago que entro en este lugar salió más muerto de lo que ya estaba, si sabes a lo que me refiero. Esta no es una simple escuela Shaka, aquí no se andan con juegos—concluyo Helena
-y bueno ¿qué me recomiendas que haga?—dije cruzándome de brazos y recargándome en la pared
-tienes suerte de que yo sea una ballerina y me hallas caído bien como para que no le diga nada a nadie
-wow ¿con que te caigo bien?—dije con un leve tono de sarcasmo
Como si no fuera suficiente ser el nuevo en este lugar ahora tenía que andarme con cuidado de que nadie supiera que era un vástago…AAAAAHHH! Comenzaba a enfadarme esta situación, apenas y había salido de la casa Díaz y ya tengo unas veinte advertencias a cuestas sumadas a nuevas incógnitas. Y a todo esto ¿Qué diantres es un ballerina?
-hey! no te portes arrogante conmigo créeme no te conviene en nada—me dijo Helena con un pequeño aire de ofendida ante mi último comentario
-¿pues qué quieres que haga? No llevo ni un día aquí y casi casi me estás diciendo que me mataran, solo por ser un vástago
-no te mataran si haces lo que te dije…supongo que el director sabe lo que eres, fue prudente de su parte no haberlo dicho antes, de lo contrario ya todo el instituto estaría enterado—dijo Helena pensativa de nuevo con la mano en la barbilla
-¿y bien? ¿Qué sigue ahora?
-bueno con que nadie más sepa que eres vástago basta y si eres inteligente tomaras en cuenta lo que te dije sobre los niveles Shaka—dijo Helena— será mejor que terminemos rápido con esto para tu revisión con la doctora Bassette
-¿para que revisión medica? Estamos muertos ¿recuerdas?—dije ahora si con un claro sarcasmo
-bueno no es una revisión medica como para un mortal digamos que las nuestras son diferentes—diciendo esto Helena salió de nuestro "escondite" y continuamos con nuestro recorrido
Esta vez Helena apresuro el paso un poco ya que me pareció que al pasar por las torres restantes y algunas áreas de estudio y recreación, apenas y les echaba un vistazo cuando Helena me decía que era hora de pasar a la siguiente área, supongo que la noticia de mi estado la incomodo un poco, creo que es normal ¿estará asustada? no, no lo creo me resultaría muy contradictorio en un vampiro aunque es un dulce gesto de su parte preocuparse por mí de esa manera.
Antes de llegar a mi último destino y despedirme de Helena vi que se detuvo en seco y esta vez no era yo la causa.
-¿sucede algo Helena?—pregunte un poco extrañado
Cuando pose mi mirada en la de Helena y mire al mismo punto que ella, me di cuenta de que un grupo de estudiantes se acercaba, y por el tono de su uniforme eran rubíes. Supuse que eran compañeros de Helena pero ella seguía estática en su posición.
De un momento a otro Helena se tomó fuertemente de mi brazo.
-finge que eres mi novio—murmuro
-¿Qué? ¿Estás loca sabias eso?
-por favor ahí viene el idiota de Antonio—dijo tomándome el brazo con más fuerza
-me siento utilizado ¬¬—dije con sarcasmo
-no te preocupes… ^^ estas siendo utilizado ¬¬
Y bueno así comenzó mi faceta de novio de mentiras. Cuando el grupo se acercó lo suficiente a nosotros podía sentir en el agarre de Helena su nerviosismo, fácilmente pude identificar a Antonio era el que venía al frente del grupo y bueno… ¿Cómo describirlo?... fácil, altivo se veía, de cabello corto y negro de ojos cafés, no era muy corpulento pero tampoco era un flacucho. No le apartaba la vista a la pobre Helena en ningún momento, su mirada estaba llena de deseo y que decir cuando me vio a mí sentí como literalmente quiso matarme con su mirada, pero aun así ¿Cómo se atrevía a verme de esa manera? No le despegue la mirada en ningún momento, si quería que me sintiera intimidado estaba perdiendo su tiempo.
-ciao bella…hermoso día ¿no crees Helena?—dijo el tal Antonio acercándose demasiado para mi gusto
-¿Qué quieres ahora Antonio?—dijo claramente irritada Helena
-¿por qué ese tono tan amargo hermosa? ¿no me merezco al menos los buenos días?
-piérdete Antonio—dijo Helena de nuevo con ese tono de molestia-¿Qué no vez que estoy acompañada por mi novio?
-jajajaja ¿Quién de este? A mí me parece que estás sola bella—dijo Antonio—ven ¿por qué no vienes con alguien de tu nivel?
Eso ultimo me molesto…y mucho ¿quién demonios se creía el tipo para referirse a mí de esa manera? y peor aún en mi presencia. En un intento por separar a Helena de mí, Antonio tomo su brazo, pero antes de que pudiera hacer algo más aparte su mano rápidamente.
-ya escuchaste a mi novia, así que será mejor que te vayas—dije
Con mucha incredulidad ante lo dicho no solo de mi parte sino que también de Helena quien me miro un poco incrédula, creo que no llego a pensar que dijera eso, por su parte Antonio y los acompañantes de este último, me dedicaron una mirada fulmínate la cual poco me intimido, tengo que agregar que son pésimos haciéndolo.
-bueno bella te veo cuando no tengas a tu "novio" cerca
Fue así como Antonio se fue con su bola de amigos, los cuales no paraban de decirle cosas como: "porque no lo diste su merecido" "es solo un ámbar" "el no debe debe decirte que hacer" y demás tonterías. En cuanto los perdí de vista mire el estado de Helena.
-¿Quién rayos es ese tipo?
-es Antonio Da Firenze—contesto Helena un poco desanimada—el hijo del señor Enzo, no deja de molestarme es un imbécil de primera
- ya decía yo que me sonaba el nombre…bueno esperemos que no vuelva a molestarte
-lo peor del caso es que ahora me preocupas tu
-créeme que no tienes por qué hacerlo…si toma represalias sabré como lidiar con el—dije despreocupado
-no lo subestimes…Antonio no es de los que ataca solo
-eso me tiene sin cuidado, mejor continuemos que las clases no tardan en iniciar
-aun así ten cuidado Shaka—insistió Helena
-lo tendré, ahora llévame con la doctora Bassette—dije intentando calmarla
En todo el camino Helena parecía estar apenada por algo, supongo que mi pequeño enfrentamiento con Antonio la dejo así. Ya ni siquiera me veía indiscretamente. Nos detuvimos en una puerta que decía DOC. Bassette, indicando así que mí recorrido con Helena había llegado a su fin.
-bueno hasta aquí llego yo—dijo Helena terminando con el silencio que formara hace unos momentos
-gracias por la ayuda Helena, espero verte pronto—dije intentado levantarle un poco el animo
-no se ni por qué me das las gracias…te he metido en un gran problema—dijo apenada
-ya te dije que si es por Antonio no tienes que preocuparte…con personas más peligrosas me he enfrentado
-aah no sé si creerte, bueno te dejo con la doctora, Shaka—concluyo tocando la puerta
Esta no tardó en ser abierta por la que supuse era la doctora Bassette, otra Hermosa mujer pero a diferencia de Helena ella aparentaba más edad y sus cabellos eran rubios y sus ojos eran azules.
-buenos días señorita Orpheen ¿en qué puedo ayudarla?—dijo la doctora con un sutil acento francés
-a mí en nada más bien al nuevo alumno doctora—dijo Helena refiriéndose a mí—él es Shaka Díaz
-gusto en conocerla doctora—dije haciendo una leve reverencia
-pues el gusto es mío joven Díaz, pase a mi oficina por favor—dijo
-bueno Shaka espero verte luego…y en serio cuídate mucho—y sin más Helena Orpheen se fue
Ya adentro del consultorio de la doctora Bassette vi una especie de camilla en la cual tuve que sentarme por indicación de la doctora. El lugar no parecía nada del otro mundo, era la típica oficina de doctor, nada extraordinario que resaltar solo el estante con un sinfín de frascos y menjurjes que ni idea decir si eran medicinas o conjuros o algo parecido.
-bien joven Díaz, es hora de su examen—dijo la doctora sentándose en un banco frente a mí con una especie de formulario en las manos—comience por decirme cuando fue la última vez que bebió sangre
-hace unas horas
-bien—dijo anotándolo en el formulario—muy bien, aproximadamente ¿cuánta fue?
-unos dos litros…creo
-vaya es mucha para solo una toma—y apunto de nuevo en el formulario, se puso de pie y de el estante tomo un frasco y regreso a su lugar—inhale fuertemente—dijo acercándome el frasco a la cara
Y así lo hice, no olía nada mal hasta me dio la sensación de que era sangre.
-muy bien…color de sed… gris—y anoto de nuevo en el formulario
-¿color de sed?
-así es, es el color que toman los ojos al percibir el olor de la sangre o cuando estas sediento, y en su caso son grises –me dijo pasándome un espejo—mira
Tome el espejo y en un momento me asuste de mí mismo, esa mirada gris y las pupilas alargadas como gato, eran extremadamente distintas a mi azulada mirada.
-ahora muéstrame tus colmillos—dijo la doctora Bassette sacándome de mis pensamientos- abre grande
De nuevo obedecí, después me pidió que los dejara salir y así lo hice.
-bien, son de tamaño grande—apunto la doctora—ahora pasemos a lo siguiente
El resto de las pruebas no eran la gran cosa, analizo mis reflejos, fuerza y cuan desarrollados estaban mis sentidos. Después me tomo una prueba de sangre y según ella otra de ponzoña, me hizo morder un extraño recipiente durante unos segundos después de eso me dijo que ya tenía lo que necesitaba.
-bueno joven Díaz hemos terminado—dijo dirigiéndose a un frigo bar que no había visto antes y saco una bolsa de sangre la cual me ofreció y tome con gusto—bueno las muestras que me proporciono serán enviadas al laboratorio solo para cubrir unas cláusulas del examen. Solo me queda decirle que espero que nadie más se dé cuenta de que es un vástago
-¿tan obvio soy?—dije mientras abría la bolsa de sangre y comenzaba a beber
-no en realidad—dijo la doctora tomando asiento detrás de su escritorio—pero no crea que es el único vampiro al que he realizado este examen, tengo experiencia en esto
-y… ¿hay algo más que tenga que decirme?
-por el momento solo que no deje pasar mucho tiempo entre sus tomas de sangre y que le diga al encargado del depósito que le proporcione más suministros—esto último me lo dijo entregándome una prescripción con la cantidad de sangre que consideraba necesaria para mi
-gracias doctora—dije tomando el papel
-es mi trabajo joven Díaz—y dicho esto tocaron la puerta—bueno supongo que es su guía, recuerde que debe tomar la sangre que necesite y no pase mucho sin consumirla
Le di las gracias y Salí de ahí, pensé que vería de nuevo a Helena pero me encontré con un chico, de baja estatura y algo escuálido y al juzga por su uniforme pertenecíamos al mismo nivel, al verme se puso algo nervioso
- ¿eres Shaka Díaz?—me pregunto
-si así es
-ah! mucho gusto soy Leonard Arquímedes, pero puedes decirme Archí y sustituiré a la señorita Orpheen en su labor de guiarte—me dijo estrechando enérgicamente mi mano
- gusto en conocerte Archí soy Shaka—dije intentando zafarme de su saludo
-lo sé, se quién eres, eres de quien todo el mundo ha hablado las últimas dos semanas
-ha ¿sí?…no me imagino porque—dije algo sorprendido, ahora entendía la curiosidad de Helena
-pues no cualquiera entra aquí así como así, además cuando nos enteramos que eras un Díaz muchos se emocionaron, tu familia es toda una leyenda aquí—decía Archí muy pero muy emocionado
-pues cuéntamelo todo en el camino
-claro que si Shaka, sígueme
Y bueno de ahí partimos a el edificio administrativo para que me dieran mi horario y mis libros, para poder iniciar ahora si mi primer día de clases. Y durante todo el camino Archí no paro de preguntarme sobre los Díaz más específicamente por Elisa, me pregunto cosas que ni siquiera venían a tema como su color favorito, actividades, tipo de sangre preferido y un sinfín de cosas más. Con razón estaba tan emocionado si a leguas se le ve que es fan de mi hermana.
-pero… ¿estás seguro que no lo sabes?—preguntaba por doceava vez Archí
-ya te dije que no se y también te dije que es muy pronto para que lo haga
Desanimado Archí por fin! Desistió sobre el saber la fecha exacta de una visita de Elisa, y yo rezo a Buda por que no sea pronto, porque ya no tiene la obligación de ayudarme con las clases de esgrima y si me ve, estoy seguro que me ofrecerá de nuevo sus clases de música.
-bueno hemos llegado Shaka, este es el edificio administrativo—dijo señalando un edifico que estaba casi al otro del instituto—solo ve con la secretaria y dile que eres el nuevo
Entre y busque a la secretaria la cual no fue difícil encontrar, estaba a solo unos pasos de la puerta, me acerque a ella y explique que era el nuevo, emocionada solo menos que Archí me dio todo lo que necesitaba. Ya con eso listo comencé a darle una leída al horario.
Hoy tenia necromancia después alquimia y por ultimo gimnasia esta última sería interesante pero según las indicaciones de la secretaria tenía que ir a hablar con el director, antes de que iniciaran mis clases. Al salir con dificultad me saque de encima a Archí pues se negaba a dejarme solo, pero le dije que ya tenía un mapa y que era libre de irse, y se fue más por mi insistencia que de ganas. Antes de regresar a mi habitación y dejar los libros que no necesitaba y partir a la oficina del señor Bloodworth pase a dejar la prescripción de la doctora Bassette en el depósito para no quedarme sin sangre, el encargado me dijo que la dejaría en mi habitación antes que terminara el día; con eso resuelto me fui a toda prisa a mi habitación, deje algunos libros y me dirigí a la oficina del director que si el mapa era correcto se encontraba en el tercer piso del edificio administrativo.
Cuando llegue subí y le dije a la mujer que estaba afuera me permitiera pasar, pero antes que lo hiciera me anuncio ante el señor Bloodworth, después de hacerlo me indico que pasara. Cuando entre el señor Bloodworth estaba viendo por la ventana, sin voltear a verme me dijo que tomara asiento en una de las sillas que estaban frente a su escritorio.
La oficina me recordó a la biblioteca secreta en la mansión Díaz, el lugar estaba repleto de libros y uno que otro cuadro de algún paisaje inventado. Ya en la silla el director se sentó frente a mí con los ojos cerrados.
-y bien, ¿Cómo va todo hasta ahora joven Díaz?
-muy bien en cuanto a la ubicación—conteste
-qué bien, es fácil perderse aquí
-eso me han dicho
-je, supongo que si…además de eso ¿tiene alguna duda que no tenga que ver con las instalaciones?
-si…y muchas
-pues lo escucho
-la señorita Orpheen me menciono un término entre los vampiros que hasta el momento desconocía
-¿Cuál es?
-¿Qué es un ballerina exactamente?
-no solo aquí escuchara ese término, entre la comunidad vampírica, denominamos ballerina a los vampiros que son así desde nacimiento, tome como ejemplo a la señorita Orpheen ella es una ballerina de una familia burócrata de Irlanda—contesto el señor Bloodworth tomando una pequeña pausa—sus padres son dos vampiros que antes fueron humanos y bueno, aquí en el Verus Sanguis la gran mayoría de nuestros estudiantes son ballerinas
-ahora me queda más clara mi situación…y otra cosa más, ¿Por qué oculto el hecho de que soy un vástago señor Bloodworth?
-por que como ya te habrá mencionado Helena, ustedes no son muy bien recibidos, no por el hecho que sean nuevos, los ballerina odian a los vástagos pues tuvieron humanidad por consecuencia los hace menos puros ante sus ojos
-comprendo
Bueno, supongo que mejor mantener un perfil bajo hasta que deje de estar en la etapa de vástago.
-¿algo más que quiera saber joven Díaz?—dijo el señor Bloodworth sacándome de mis pensamientos
-pues supongo que una última cosa
-dígame
-cuanto tiempo tengo que esperar para poder pasar de nivel
-bueno eso depende de sus progresos en las clases, de esta manera sus profesores autorizarán los exámenes que lo promoverán de nivel
-así que todo depende de mi
-así es joven Díaz
-bueno pues creo que es hora de que me valla—dije poniéndome de pie
-espero que nuestra conversación le haya servido de algo—dijo estrechándome la mano antes de irme
-no sabe cuánto señor
-que tenga buen día joven Díaz
Sin más que decir me dirigí con prisa a mi nueva clase y si los cálculos no me fallaban ya iba tarde.
HEEEEEYYYYYYYYY!
gracias por pasar a leer y ya se la saben comentarios, jitomatasos y dudas pueden dejarmelas en un review. y bueno referente a la tragedia en Japon pues es momento de ser solidariso con la causa y ayudar con lo q sea pues a lo q se sabe la radiacion en Japon esta pero q en el accidente de chernovil en alemania por tanto AYUDEMOS! como sea y poniendo nuestro granito de arena ya sea donando dinero o biberes para los damnificados. y bueno sin mas me despido BYE!XD
ELI251
