El rodaje continuaba en Canadá, donde las escenas solitarias de Rachel en mitad del bosque se habían intensificado lo que hacía que la morena pasara bastante tiempo sola últimamente. Como era lógico no le gustaba aquella situación porque no podía pasar el tiempo que deseaba con Quinn. Habían pasado casi diez días desde que tuvieron su conversación y decidieran intentar ser amigas y Rachel debía de reconocer que las cosas parecían ir bastante bien. Hablaban entre tomas y habían cenado un par de noches juntas. Normalmente evitaban hablar de su pasado, las dos sabían que era algo que tenían en común pero que si querían realmente empezar de cero debían de intentar hablar lo menos posible de ello, aunque a veces era simplemente inevitable que saliera algún tema en común. Unos días antes Rachel y Quinn estaban en mitad del bosque comiendo un plato de pasta que habían llevado para que el equipo almorzara cuando Rachel tuvo la idea de preguntarle a su ahora amiga rubia que opinaba de su serie.

-Nunca la he visto- fue la respuesta sincera de Quinn.

-No me creo que nunca hayas visto mi serie- dijo Rachel sorprendida.

-Seguro que tú tampoco has visto en las que yo he salido- se burló la rubia- o mis películas.

-Yo…no- admitió finalmente la morena- no las he visto pero…

-¿Por qué no las has visto?- preguntó Quinn con intención.

-Porque…. no quería verte- admitió la morena.

-Ahí tienes porque nunca he visto tu serie- le respondió riendo Quinn.

-Pues es muy buena, deberías verla- dijo orgullosa la chica- este año se estrena la última temporada.

-No la voy a ver- negó Quinn ganándose una mala mirada de Rachel que intentó protestar- no la voy a ver ahora, esperaré que acabe la última temporada y las veré todas seguidas.

-Esa actitud me gusta más- se rió Rachel-¿me dirás que piensas sobre ella?

-Claro pero solo si tú ves las series en las que yo he salido- la retó Quinn.

-Está bien, las veré- aceptó riendo la morena- ¿me haces una lista?

-Aunque no te lo creas salgo en iMDB- dijo la rubia fingiendo seriedad- puedes verlas ahí.

-Esta noche me pondré a ello- dijo riendo Rachel.

Aunque quisieran dejar el pasado atrás esos momentos de sinceridad eran buenos para ella, o eso pensaba Rachel. El hecho de que en cinco años Quinn no hubiese visto su serie por no verla implicaba que le importaba aunque la rubia lo hubiese negado en un primer momento. Después de dos días completos corriendo por el bosque, subiéndola a árboles y otras muchas actividades físicas y especiales a las que no estaba del todo acostumbrada Artie había decidido darle un día de descanso y que fuera Quinn la que rodara las escenas que tenía con el resto de chicos que no implicaban a la morena. Rachel se levantó realmente tarde aquel día, como hacía meses que no lo hacía y se quedó en la cama acurrucada pensando en que haría el resto del día. Lo primero que decidió hacer fue llamar a Santana, llevaba tiempo solo hablando con ella mediante mensajes y la insistencia de la latina en saber que estaba ocurriendo se estaba volviendo demasiado así que cogió su teléfono aún desde la cama y la llamó.

-Mira quien quiere saber algo de mí- dijo la latina nada más descolgar el teléfono.

-Buenos días Santana- dijo con la voz aún ronca.

-¿Te acabas de levantar?¿No tienes que grabar?- preguntó al reconocer su voz de dormida.

-Tengo un día libre, he tenido unos días realmente duros- explicó la morena.

-¿Duros? Las fotos dicen lo contrario- bromeó la latina.

-¿De qué fotos hablas?- preguntó extrañada.

-De las fotos de Quinn y tu riendo y hablando en el set de rodaje- le contó Santana.

-No las he visto- admitió la morena- pero antes de que preguntes estuvimos hablando hace más de una semana y hemos decidido darnos una oportunidad.

-¿Has recuperado a la rubia y no me habías dicho nada?- dijo algo molesta.

-No la he recuperado San- negó la chica- estamos intentando ser amigas lo que pase después solo lo sabe el destino.

-Pero tú sigues queriendo recuperarla- insistió la chica.

-Claro que sí- afirmó muy segura- quiero volver a tener a Quinn conmigo pero las cosas no son tan fáciles Santana.

-Ya os lleváis bien, se ríe de tus bromas y parece que pasáis tiempo juntas, invítala a una cita o llámala a tu habitación- sugirió la chica.

-No creo que estemos en ese punto todavía Santana- argumentó Rachel.

-Como no te creo vamos a hacer una cosa-

-¿Qué estás tramando?- preguntó la morena.

-Voy a ir a visitarte, esta semana estoy más libre así que puedo ir- explicó la chica.

-No sé porque me da que ya tenías eso pensado- dijo la morena.

-No se de que me hablas- dijo la latina riendo- se me ha ocurrido ahora.

-¿Cuándo vienes entonces?- preguntó Rachel curiosa.

La morena habló durante un largo rato más con su amiga planeando que día llegaba y contándose los cotilleos que habían ocurrido últimamente en sus vidas, sobre todo de la latina, que llevaba viviendo ininterrumpidamente con Brittany desde que la morena se había marchado a Carolina del Norte, casi todo un récord para la latina. Cuando colgó el teléfono Rachel decidió levantarse y darse una ducha antes de salir a comer algo por la ciudad. Como era de costumbre cuando quería estar tranquila llevaba el pelo suelto, un gorro negro el cual adoraba y sus grandes gafas de sol, no le apetecía ser reconocida y si como había dicho Santana había fotos suyas con Quinn en el rodaje era porque había paparazzis por la ciudad. Se sentó en un restaurante que había visto uno de aquellos días. Se pidió un buen plato de comida acompañado de una copa de vino tinto. Se había acostumbrado a tener una vida tan estrenaste últimamente que le parecía extraño e incluso aburrido la tarde que estaba llevando en el hotel. Se puso una de las películas en las que Quinn tenía un pequeño papel cuando se le ocurrió una idea al verla aparecer en la pantalla de su ordenador. Espero a terminar de verla para coger su bolso y salió a la puerta del hotel donde llamó a un taxi y le dio las indicaciones del rodaje donde estaban aquel día los chicos grabando. El taxi tardó un rato en llegar porque estaban a las afueras de la ciudad. Pagó al hombre y salió directa hacia la multitud de camiones que se agrupaban a unos metros de ellos. Saludó a varios de los chicos al llegar y preguntó donde estaban grabando, uno de los técnicos la acompañó para que no se perdiera por el camino. Cuando vio a Artie dio las gracias al joven muchacho y siguió andando hacia el chico al que sorprendió por detrás.

-¿Te doy un día libre y apareces aquí?- preguntó riendo al verla.

-Me he acostumbrado a verte todos los días y te echaba de menos- dijo Rachel continuando la broma.

-No puedes vivir sin mí- bromeó Artie.

-¿Qué tal va el rodaje?- preguntó Rachel aún con la sonrisa en l cara.

-Cansado, no paran de correr y eso- explicó el director- yo lo observo todo desde aquí, mira.

Rachel bajó la mirada a una pantalla portátil que el director tenía entre sus manos, sonrió al ver un primer plano de la cara de Quinn, detalle que Artie no dejó pasar.

-He visto que os lleváis mejor- anotó el chico.

-Hemos hablado e intentamos llevarnos bien- explicó la morena que no quería hablar mas de eso.

-Me alegro mucho- dijo el chico sonriente- ¿has venido a verla?

-Eh.. no.. no, es solo que me aburría- intentó que no se notara su mentira pero era tarde.

-No pasa nada, siéntate aquí y disfruta es una gran actriz- dijo el chico.

Artie llamó a uno de los chicos para que le dieran a Rachel una pantalla como la que tenía el para que viera todo lo que estaba ocurriendo en la escena. El chico se acercó varias veces a hablar con los actores pero ella prefirió quedarse ahí, no quería que supieran que estaba allí observándolos. En uno de los descansos que Rachel andaba por ahí cogiendo una botella de agua pudo notar de lejos a Emily acercándose una vez más a la rubia, esa era su señal, se acabó pasar desapercibida, iba a saludar a Quinn. La rubia estaba hablando con la chica cuando pudo ver a Rachel acercarse y en su cara se notó la sorpresa.

-Hola- dijo cuando por fin las alcanzó.

-¿Qué haces por aquí? ¿No era tu día libre?- preguntó la rubia sorprendida.

-Hola- dijo Emily al verla.

-Hola- dijo mirando a Emily antes de volver a dirigirse a Rachel- Me aburría en el hotel y pensé venir a saludar, de hecho llevo un rato viendo la escena con Artie.

-¿Qué te ha parecido?- preguntó curiosa la rubia.

-Seguro que ha estado genial- intervino Emily que no iba a permitir que la morena la dejara de lado.

-Ha estado bastante bien- dijo la morena en tono burlón.

-¿Bastante bien?- preguntó riendo Quinn.

-¿Quieres algún consejo?- sugirió Rachel.

-Quinn, vuelve- era la voz de Artie la que las había interrumpido.

-Debo irme- dijo la rubia digiriendose a Emily.

-Suerte, nos vemos luego- se despidió la chica.

-Puedo darte ese consejo de camino- sugirió Rachel que echó a caminar a su lado y no pudo evitar mirar a Emily de reojo sabiendo que había ganado esa batalla.

-¿De verdad has venido a saludar?- preguntó la rubia cuando estuvieron solas.

-¿Tan sospechoso es?- preguntó Rachel- de verdad me aburría.

-Hay mil cosas que hacer en lugar de estar aquí perdida viendo como grabamos- dijo Quinn.

-Disfruto viéndote actuar- aquellas palabras salieron solas de su boca.

-Gracias por el cumplido- dijo la rubia quitándole importancia.

-Eres una buena actriz Quinn, no te hacen falta mis consejos- dijo la morena parándose y haciendo que Quinn la mirara.

-Gracias- dijo sonrojada la rubia.

-De hecho estaba viendo una de tus películas y por eso se me ocurrió venir- ahora era Rachel la que estaba sonrojada.

-¿En serio? ¿Cuál estabas viendo?- preguntó curiosa Quinn.

-Pues…

-Quinn, aquí- la llamó Artie de nuevo interrumpiendo a Rachel- Ya.

-Ve, no quiero que Artie te mate- bromeó la morena- termina de grabar y luego te cuento que me ha parecido la película.

-No sé a qué hora voy a terminar de grabar- dijo pensativa la rubia.

-Me aburro en el hotel ¿recuerdas? Creo que me quedaré por aquí- dijo Rachel con una sonrisa en su cara volviendo junto a Artie.

Quinn se quedó observando como se alejaba y una pequeña sonrisa se dibujó en su cara antes de volver a la escena. Rachel se sentó junto al director y no perdió ni un minuto la vista de la pantalla portátil que ahora ella también tenía. Lo que había dicho era cierto, Quinn era una gran actriz, no lo había descubierto ese día, lo había descubierto desde que habían hecho una escena juntas. La capacidad de concentración de la rubia y como era capaz de repetir mil tomas de la misma forma eran asombrosas, algo que a Rachel le encantaba. Quinn tuvo razón, no terminaron de rodar nada pronto, de hecho ya era algo de noche lo que esta vez si que aprovecharon para algunas escenas. Rachel era consciente de que a ella le tocaría grabar de noche en un par de días y no le gustaba porque alteraba todos sus planos y rituales diarios. Hacía algo de frío así que cogió una de las mantas del equipo y se la echó por encima mientras esperaba que terminaran la que supuestamente era la última toma. Cuando terminaron la rubia se acercó sonriente aunque cansada a Rachel.

-Sigues aquí- dijo la rubia al acercarse.

-No podía irme sin decirte lo que me parecía esa película- respondió una risueña Rachel adorablemente.

-¿Qué te parece si me lo dices cenando?- preguntó la rubia que se moría de hambre.

-Mejor porque me muero de hambre- respondió Rachel.

La respuesta de la morena hizo reír a Quinn una vez más, Rachel se sentía bien por una vez era la rubia la que sugería un plan y no ella lo que significaba que iba por el buen camino. Rachel esperó pacientemente a que Quinn cogiera todas sus cosas antes de dirigirse al coche que las llevó de regreso al hotel. La morena quería salir a cenar pero reconocía que era lógico que la rubia estuviera cansada porque era tarde así que simplemente fueron al restaurante del hotel. Se sentaron en la que comenzaba a ser su mesa desde el día de su discusión en la terraza y pidieron algo rápido para cenar.

-Un día duro por lo que he visto- dijo la morena.

-No te haces ni idea, estoy cansadísima- Quinn apoyó sus brazos en la mesa y su cabeza en ellos.

-Cenamos y puedes irte a dormir- dijo Rachel dulcemente, la postura de Quinn le parecía adorable.

-Menos mal que mañana no tengo que madrugar tanto- dijo suspirando.

-Yo también me alegro de rodar escenas contigo- dijo irónicamente Rachel, el motivo por el que Quinn no tenía que madrugar era porque Rachel grababa primero y ella legaría más tarde.

-No es eso tonta, es solo que estoy realmente cansada- volvió a decir enterrando su cabeza en los brazos- me gusta rodar contigo.

-¿Puedes repetir eso?- dijo Rachel con su sonrisa de ego en la cara- creo que no te he oído bien.

-Eres una buena actriz Rachel Berry- dijo desenterrando su cabeza y mirándola.

-Tú también lo eres Quinn Fabray, ¿quién lo diría?- bromeó la morena ganándose un golpe en el hombro por parte de la rubia- es broma, es broma.

-No me has dicho aún que película estabas viendo- recordó entonces Quinn.

-Esa que sales tú con una chico muy guapo que es compositor- dijo pensando la morena.

-Oh dios mío, no me creo que hayas empezado por esa- exclamó tapándose la cara.

-¿Qué pasa?- preguntó Rachel levantando sus cejas.

-Es uno de mis primeros trabajos, salgo fatal- protestó infantilmente.

-A mi me parece que salías muy guapa y actuabas genial- afirmó Rachel haciendo sonrojar una vez más a Quinn.

-Gracias- dijo tímidamente.

-Aquí tienen- el camarero apareció con sus platos y se los puso delante.

-Muero de hambre- dijo la rubia mientras devoraba su plato.

-Está mañana he hablado con Santana- dijo Rachel entre bocados y Quinn paró para mirarla- va a hacernos una visita esta semana.

-Hacerte- corrigió la rubia.

-¿Qué?- dijo Rachel confusa.

-Te va a hacer una visita a ti, yo no tengo nada que hablar con Santana- afirmó duramente la rubia.

-Pero pensaba que todo estaba bien ahora- dijo Rachel parando de comer mirándola atentamente.

-Rachel, tú y yo teníamos una relación que no terminó bien, hablamos como personas normales, pedimos perdón y estamos intentado ser amigas poco a poco- explicó la rubia cuando terminó su plato -pero no quiero tener nada que ver con Santana.

-¿Por qué?- preguntó con un rastro triste en su voz.

-Era mi mejor amiga Rachel y desapareció de mi vida completamente, tomó un bando y fuiste tú y aún no he oído ni una palabra de arrepentimiento en su boca- soltó la rubia algo molesta.

-Entiendo- dijo Rachel después de un largo silencio pensativa- si… si quieres puedo decirle que no venga.

-Es tu amiga Rachel, no puedo pedirte que hagas eso- afirmó la rubia ya más calmada.

-Sí que puedes- dijo la morena mirándola dulcemente- quiero decir… tú también eres mi amiga ¿no?- Quinn dibujó una tímida sonrisa en su cara- puedes pedírmelo si te molesta.

-Una amiga no te pediría que dejaras de hablarle a otra amiga- Quinn lo dijo sonriente pero sin darse cuenta aquella había sido un gran reproche.

-Vaya…- dijo Rachel al oírlo y fue cuando Quinn asimiló lo que había dicho.

-Perdona Rachel, no quería atacarte con esto- y era la verdad- esto no tiene que ver contigo sino con Santana, nosotras hemos hablado como adultos, el día que Santana haga eso quizás pueda pensar en perdonarla.

-Podemos…¿Podemos dejar de hablar de Santana?- preguntó Rachel algo apenada- quiero decir…¿nosotras estamos bien?

-Claro- respondió Quinn de nuevo sonriente- tienes razón, dejemos a Santana, no es un tema fácil.

-Vámonos, tienes que dormir un poco- dijo la morena al notar que ambas habían terminado sus platos.

Salieron del restaurante y se dirigieron a sus habitaciones, la rubia que no paró de bostezar en todo el trayecto se despidió sonriente de Rachel y entró en su estancia. La morena se fue a la suya y decidió ponerse otra película para dormir ya que ella no tenía sueño porque se había levantado muchas horas después. Encontró en su móvil varios mensajes de Santana diciendo que ya tenía reservado el vuelo para ir a visitarla. Rachel pensó en su conversación con Quinn una vez más, debía de reconocer que la rubia tenía razón. Nunca se había parado a pensar que Santana era la mejor amiga de Quinn y había dejado de hablarle supuestamente por ella, nunca se lo había pedido directamente pero como decía la latina siempre ponía mala cara si la veía hablando con ella por mensajes y suponía que eso la había influenciado para dejar de hablarle. Rachel conocía a Santana lo suficiente para saber que la latina no iba a ir a disculparse así como así sin motivo aparente lo que implicaba que le esperaban unos días realmente raros desde que la chica llegara a la ciudad hasta que se marchara.

Chicos! Os dejo un nuevo capítulo para que disfrutéis el fin de semana :)

En el próximo capítulo llega Santana y sí! Va a tener problemas con las chicas!

El tema Samchel, creeanme cuando les digo que esa bomba va a explotar y además de una forma increíble! La van a disfrutar pero tendrán que aguantar unos capítulos más así... Sorry! :(

Espero volver esta semana con el nuevo capítulo! Y si no... RECUERDEMENLO! que hay veces que con tanto estudio se me olvida jaja

Un saludo y gracias por todo =) Les adoro