10 — Entrenamiento
Bueno Sr. Potter, le advierto que vamos a estar encerrados aquí, casi cinco meses, unas tres semanas del tiempo de afuera. Entrenará muy duro, aprenderá todo tipo de hechizos de magia antigua, maleficios, contra-maleficios, encantamientos y demás. Deberá controlar su poder con y sin varita.
-Sin varita? —pregunto el chico incrédulo.
-Así es. Ya le dije, será un entrenamiento muy duro, y espero que de lo mejor de usted. Hoy empezaremos con una clase de meditación, donde deberá aprender a sentir el poder que correr en sus venas, enfocarlo, canalizarlo, tomar conciencia de él.
-Necesito que te sientes en el piso, sobre un almohadón si lo deseas, y te relajes, distiende todo tu cuerpo, relaja los músculos, la mente.
Harry se sentó en el piso, cerro los ojos e intentó hacer lo que le decía la voz de su nuevo maestro, después de dos horas, se dio cuenta que era muy difícil, por su mente surcaban siento de imágenes y pensamientos, y eso no lo ayudaba a relajarse.
-No estas haciendo caso a lo que te dijo.
-Lo intento, pero me cuesta, mi cabeza no para de trabajar.
-Eso es por que la dejas trabajar, debes relajarte, vaciar tu mente de toda emoción, de todo pensamiento, dejarla en blanco, no pienses en nada.
Así lo intentó, luego de media hora más, logró dejar su mente en blando, libre de pensamientos y emociones, empezó a sentir una gran paz, no sentía nada a su alrededor, ni nadie, solo sentía su respiración y su cuerpo.
-Vas bien, ahora concéntrate en tu respiración, como el aire entra, se dirige a tus pulmones, de ahí pasa por tu corazón, y luego recorre todo tu cuerpo.
Si lo anterior la había resultado difícil, esto era aún más. Concentrarse en como el aire entraba hasta sus pulmones era la parte fácil, pero seguir el recorrido del aire a partir de ahí, e imaginárselo, no lo era, luego de unos 45minutos, logró el cometido.
-Lo dominas muy bien, y rápido, sin darte cuenta, ya despides un resplandor. Ahora en vez de concentrarte en tu respiración, siente tu corazón, tu sangre, siente como fluye y se distribuye por todo el cuerpo, como el poder que tienen toca cada parte, cada célula de tu cuerpo.
Harry hizo, lo que Merlín le decía, se concentró en su corazón, logró sentir una fuerza emanando de este, se concentró en esta fuerza, vio como poco a poco se distribuía por todo su cuerpo, un gran poder recorriendo cada parte, afectando cada partícula, circulando por cada órgano. Cuando enfocó esa fuerza, esa energía, su cuerpo levito unos centímetros, y empezó a emanar gran cantidad de luz, un aura lo rodeó.
-Muy bien, lo has conseguido, captaste tu energía, siente como fluye a través de ti. Tienes un gran potencial, más del que yo tuve.
"Continúa así, ahora que lo has captado, enfócate profundamente en ese poder, siéntelo, fluir como recorre y al mismo tiempo rodea tu cuerpo."
"Deja que el poder te rodee, siéntelo expandirse a tu alrededor, como una onda, que llega a toda la habitación, que te permita captar tu entorno, cada sonido, cada movimiento, hasta el más mínimo ser vivo que te rodea. Todo tiene algo de energía, algo de magia, algo que le da vida, tú tienes que sentirlo, conectarte con la naturaleza, con todo lo que te rodea."
En la habitación, se empezó a sentir un grato calor, y el aura que ahora rodeaba a Harry, poco a poco se iba expandiendo, llegando a cada rincón del lugar.
-Lo sientes?
-Sí. Siento el aire en movimiento, siento la tierra, siento los organismos que me rodean, siento hasta las hormigas que se encuentras en la habitación —afirmó Harry.
-Progresas rápido, esta es la base de tu entrenamiento, saber controlar tu energía, canalizarla, y expandirla, para que te permita reconocer tu entorno. —dijo Merlín.
"Debes estar cansado y con hambre. Al principio, esto te cansa, es hasta que lo domines. Por hoy estás bien, mañana continuamos. Puedes irte a descansar. Mañana a las 7, te quiero de vuelta en esta sala."
-Gracias Sr. Me siento algo débil, pero fue asombroso sentir esa energía, percibir mi entorno.
-Esto recién es el comienzo, ahora ve y disfruta el resto del día. No te esfuerces haciendo magia, ya habrá tiempo, si estas mejor esta tarde, puedes practicar un poco más, lo de recién.
-Sr. Usted que va a hacer? Se va a quedar en este cuarto?.
-Puedes llamarme Merlín. No voy a quedarme aquí, volveré siempre para entrenarme o que me necesites, pero yo no estoy vivo, simplemente estoy aquí para cumplir mi misión. Ahora vete, mañana nos volveremos a ver, y se puntual.
"Ah, se me olvidaba decirte, de aquí no puedes salir, la mansión y el terreno, están separados por la burbuja dimensional, como si fuera un mundo a parte, mientras esta este, estas aislado del mundo. Si necesitas comunicarte con el exterior, puedes usar al fénix que tienes, increíbles aves, tienen grandes poderes, inclusive atravesar una dimensión."
-Entiendo. Nos vemos mañana Merlín.
El chico salió de la sala, camino por el pasadizo, y volvió a salir a la biblioteca, la puerta quedó abierta.
Se dirigió al comedor, donde los elfos ya le habían preparado gran variedad y cantidad de comida. Comió, y luego se dispuso a descansar un poco, pero antes, tomó pergamino, pluma y tinta, y escribió una carta, la cuál envió con Fawkes al cuartel de la orden.
Lejos de ahí.
-Que sucedió con el estúpido de colagusano? —preguntó furioso Voldemort.
-No se señor, lo seguí como indicó, fue al Valle Godric, y de repente desapareció, como si hubiera atravesado una barrera invisible —respondió el mortífago muy temeroso de su castigo.
-Valle Godric? Habrá ido a la casa de los Potter? No lo viste por el encantamiento Fidelius, inútil. Crucio¡ Que paso luego?.
-Llegaron dos magos, una era el licántropo Lupin, la otra creo que era una auror. El licántropo intentó seguir el mismo camino que colagusano, pero no pudo, una barrera lo retenía, probo gran cantidad de hechizos y nada funcionaba. Dijo que el chico Potter puso un escudo que era muy difícil de romper. También dijo que el chico estuvo ahí, pero que ya se había ido.
-Maldito inútil, espero que ese estúpido no se haya dejado capturar. Esto complica las cosas, vamos a tener que actuar más rápido. Crucio¡ -le volvió a apuntar el señor oscuro al mortífago.- Eso por inepto.
En el cuartel general de la orden, habían convocado una reunión urgente, McGonagall, junto con Moody, eran ahora los líderes.
-Petergrew nos ha dicho todo lo que sabía. La mayoría, ya lo sabíamos, pero otras son de vital importancia. El ejército del innombrable se fortalece e incrementa cada día, ha reclutado gran cantidad de criaturas oscuras. Hay que actuar rápido, el enfrentamiento es inminente, la guerra ha comenzado, van a querer tomar el ministerio inglés y de otros países importantes. Además, que reclutan magos de afuera, esto se esta saliendo de control. Necesitamos el apoyo internacional. —hablo ojoloco.
-Y que vamos a hacer, su ejército es poderoso, nosotros no contamos con muchos integrantes, y los aurores van cayendo de a poco —dijo un mago joven.
-Por el momento debemos evitar que siga reclutando magos y criaturas, alertar a los otro países, y que se unan a nuestro lado. Desde la muerte de Dumbledore, la moral a caído mucho, se refugian por si solos, y nadie quiere actuar. Debemos sabotear los planes del innombrable. Si Potter estuviera aquí, la gente recuperaría algo de esperanza. Pero por ahora debemos actuar, la guerra esta encima, y debemos hacer lo posible por ganarla —agrego McGonagall.
En la habitación, Hermione, Ron y Ginny, aguardaban a que termine la reunión, por lo general solo bajaban a comer, o cuando la Sra. Weasley los obligaba, no estaban con ánimos desde la desaparición de su amigo. También estaba el hecho de la muerte de Percy, todavía no había sido superado, esa tarde lo velarían, e una ceremonia simple y de poca gente.
Habían seguido el consejo de Harry, y se pusieron a entrenar con los hechizos de los libros que este les había proporcionado; pero estos eran complicadísimos, y les estaba costando mucho trabajo realizarlos, sin alguien que los guiara. Ginny, mientras se puso a practicar conjuros no verbales, y algunos hechizos correspondientes a sexto año, Remus por su parte se había negado a entrenarlos.
-Fawkes —gritó Ron ante la repentina aparición del fénix.
Los tres se levantaron de los sillones, la pelirroja fue la primera en agarrar el pergamino y leerlo.
Queridos amigos:
Se que estarán preocupados pro mí, pero quédense tranquilos, estaré bien, por ahora no me expondré al peligro, han ocurrido cosas que no puedo contarles todavía, pero mis prioridades han cambiado; me encuentro en un lugar protegido, entrenando para controlar mis nuevos paredes. Hay muchas cosas con contarles, espero que hayan hecho un buen uso de la información de colagusano, deben tener cuidado, Voldemort se ha vuelto muy poderoso, no solo por su ejército, sino también el mismo, se que esta relacionado con mi incremento de poder. La guerra esta encima, y la lucha es inminente, no estarán solo, en unas tres semana volveré, pero necesito que mientras hagan todo lo posible por desbaratar los planes de Voldemort.
Hermione y Ron, son grandes amigos, espero estén siguiendo mi consejo, se que Ginny también lo hará, y no podré evitarlo, cuídenla y díganle que la amo con mi alma, y que no haga ninguna locura (mira quien lo dice). Lamento que sufra por mí, y que por mi culpa Percy haya muerto, y ella haya salido herida, jamás me lo perdonare.
Remus, se que te vas a negar, pero te lo pido yo, entrénalos, ayúdalos a mejorar, ya nos conoces, y sabes que siempre nos metemos en peligros, y estaría mas tranquilo, si estuvieran preparados. No te preocupes por mí, no me busquen, estaré bien, y regresaré. Solamente les pido que confíen en mí.
Si necesitan comunicarse conmigo, llamen a Fawkes, el acudirá a su llamado.
Cuídense. Con mucho cariño.
Harry James Potter.
Ginny volvía a llorar a medida que leía la carta, se la paso a su hermano, y ella se sentó en el sillón, abrazándose las piernas.
-Como se puede echar la culpa por todo¡ yo lo amo, no puede vivir martirizándose —gritó la pelirroja.
-Harry es así, piensa que es el único culpable de todo —agregó hermione al terminar de leer la carta, también con lágrimas en los ojos.
Abajo la Sra. Weasley, oyó los gritos de su hija, y preocupada subió corriendo las escaleras, seguida por su esposo, Remus, Hill, Tonks y McGonagall. Cuando llegaron a la habitación, vieron a la menor de los Weasley llorando a lágrima viva, a Hermione Y Ron abrazados, y al fénix, y se temieron lo peor.
-Fawkes —gritó el licántropo- Que paso? Le sucedió algo a Harry? —pregunto desesperado.
Ron solamente le negó con la cabeza y le paso la carta, no tenían palabras para expresarse.
-Por lo menos sabemos que esta bien, y que se está preparando, no se expondrá al peligro —expuso la directora.
-Pero no sabemos donde está. Además esta el hecho de que Voldemort se haya vuelto mas poderoso, como es eso posible —dijo Lupin.
-Profesor Lupin —logro decir la castaña- ahora no se puede negar, debe entrenarnos, se lo pidió Harry, es mejor estar preparados, saben que no nos quedaremos tranquilos.
-Es verdad, nosotros también queremos prepararnos, no lo pueden evitar, pero es mejor si alguien nos ayuda —agrego Ginny con la voz dura.
-No, no los puedo exponer a mayores riesgos —corto Remus.
-Lupin, sabes que no nos harán caso, que seguirán a Potter a donde sea, ya han demostrado su valor incontables veces, y han afrontado el peligro y salidos bien parados. El año pasado, cuando entraron al colegio, su ayuda fue invaluable. Yo creo que se lo ganaron, es mejor prepararlos, que dejarlos a su suerte —opinó McGonagall.
-Cariño, ellos tienen razón, ya son grandes, y han pasado grandes peligros, y siempre han salido victoriosos. No les vendría mal una ayuda de nuestra parte —agregó Tonks.
-No estoy de acuerdo, pero es obvio que aunque me niegue lo harán por su cuenta. Los entrenaré, pero aunque lo hagan no se meterán en problemas, no saldrán de aquí, seré duro, deberán seguir el ritmo.
-Lo haremos, no importa lo duro que sea, cuando Harry vuelva, estará orgulloso de nosotros —dijo el pelirrojo con firmezas.
-Yo creo que Luna y Neville también lo merecen, ellos siempre estuvieron con nosotros, son grandes amigos y pelearon valientemente, no podemos dejarlos afuera —afirmo Hermione.
-No, es arriesgado para ellos también, no creo que quieran además —refuto el licántropo.
-Se equivoca, nos hemos estado escribiendo, y organizando para juntarnos y entrenar, ellos iban a venir con nosotros —sentencio la castaña.- Son de plena confianza nuestra, los dos han mejorado mucho, y son los únicos del E.D., que han peleado a nuestro lado.
-Así se decidió, los cinco entrenarían duro bajo la supervisión de Lupin, Tonks, y de vez en cuando Moody. Aprovechando que Fawkes todavía estaba, le mandaron una carta a Harry.
En la mansión Potter, el moreno, luego de comer, y descansar, decidió revisar los libros de la biblioteca, la cuál tenía gran variedad de temáticas, y niveles correspondientes a estas. Uno le llamó la atención, "Como transformarse en animago" escrito por los merodeadores, al ver el libro, el corazón de dio un vuelco, un libro escrito por su padre y su padrino, de una de tantas travesuras que realizaron; decidió ponerlo en práctica, convertirse en animago podría llegar a resultar útil, hasta tal vez adquiriría la forma de su patronus.
Así se paso la tarde y parte de la noche leyendo el libro. Lo primero que debía hacer era realizar un conjuro, el cuál le mostraría la forma del animal que tomaría, el cuál era bastante complicado, y no lograba realizarlo, peor pensó que ya tendría tiempo de realizarlo.
A la mañana siguiente, Harry, se levantó temprano para retomar sus ejercicios diarios, como la burbuja dimensional, abarcaba los terrenos alrededor de la mansión, podía hacer ejercicios ahí. Luego de hora y media, entró a ducharse, desayunó, y se dirigió nuevamente a la sala oculta.
-Buen día Harry —saludo el anciano mago.
-Buen día Sr. Merlín.
-Hoy continuaremos con el ejercicio de ayer, es importante que aprendas a captar tu poder, y el de todas las cosas que te rodean, reconocer tu entorno. La magia esta presente es todos lados, hasta la pequeña hormiga tiene algo de poder, siéntela.
Harry volvió a repetir el ejercicio, le resulto más fácil encontrar esta vez su energía, pero expandirla de tal forma de entender su entorno, no fue lo mismo. Para hacerlo, además de reconocer su poder, debía poder primero controlarlo minimamente, y eso era lo complicado, siempre se dejo llevar por las emociones y eso es lo que ha despertado el poder varias veces, pero controlarlo conscientemente, era totalmente diferente.
Después de otras dos horas de repetir el ejercicio, logro su cometido, aunque termino algo agotado.
-Bien Harry, veo que lo dominaste rápidamente, aunque aprendiste a sentir tu poder, y expandirlo hacia tu entorno, aún no lo manejas, posees grandes habilidades, y es necesario que aprendas a manejarlas.
"Lo que debes intentar ahora es concentrar tu poder, focalizarlo en tus manos, hacer que tu energía fluya hacia ellas, será costoso dirigirla, pero debes hacerlo. La varita sirve como canalizador de tu poder mágico, permite que de un modo limitado, lo manejes. Pero sin tu varita, los hechizos y conjuros que realices serán mucho más poderosos, por eso debes aprender a canalizarlo a través de tus manos."
A pesar del cansancio que sentía, se dispuso a intentarlo, siempre empezando desde el primer ejercicio, hasta lograr sentir su poder, ahora la cuestión no era expulsarlo, sino controlarlo y dirigirlo, que era aún mas complicado. Luego de tres horas, y un extremo cansancio, lo único que había conseguido, era que se formase una pequeña luz en el extremo de la mano.
-Vas bien Harry, has conseguido lo básico, no es fácil hacerlo, menos a tu edad, pero como te habrás dado cuenta, te agota. Te costara tiempo para manejarlo, pero lamentablemente eso es lo que no tenemos, así que te exigiré al máximo. Una vez que lo hagas, podrás empezar a realizar simples conjuros sin varita, luego irás aumentando tu nivel.
"Ahora deberías comer algo, y recuperar energías, yo no puedo ayudarte, peor deberías tomar alguna poción para recuperarte, en una hora, te quiero de vuelta acá."
-Realmente es muy complicado esto de lograr magia sin varita, y debo agregar que es muy agotador, canalizar y manipular esa energía, no es tan fácil como pensé.
-Ve a comer algo, en una hora te quiero de vuelta.
-Si Sr.
Así pasaron los primeros días, por la mañana practicaba con Merlín, a controlar su poder y canalizar la magia por sus manos, hasta que después de tres días, logró conjurar un hechizo de levitación sin varita. A la tarde, hacía algunos ejercicios físicos y mejora de reflejos y resistencia, luego revisaba los libros de la biblioteca, y practicaba los conjuros que en ellos figuraban. Uno de los libros en que más énfasis ponía era el de animagia.
La primera semana pasó rápido en la mansión Potter, ya Harry era capaz de hacer simples hechizos sin necesidad de varita, los cuáles resultaban bastantes poderosos sin esta. El conjuro para definir su forma animaga, no le salía completamente, una figura aparecía, pero no se terminaba de definir, lo único que podía saber que no era tan grande como un ciervo. Los hechizos, conjuros y transformaciones de otros libros que consultaba, los estaba llevando bien, especialmente buscaba aquellos que le resultaran útiles en una batalla.
En el mundo exterior, recién había pasado un día, los chicos ya habían empezado con las prácticas, Neville y Luna, había llegado ese día en la mañana. Remus les exigía gran concentración y práctica, además que lo que les enseñaba eran conjuros avanzados, los cuáles eran difíciles.
La orden seguía con su trabajo, los mortífagos estaban bastantes calmados, a no ser porque muchas criaturas oscuras seguían uniéndose al ejército de Voldemort.
Harry se esforzaba al máximo, en tres semanas ya había conseguido realizar todos los hechizos aprendidos en Hogwarts sin varita. Con su forma animaga, había hecho algunos avances, a través del encantamiento, ya sabía en que se iba a convertir, pero más complicado era intentar hacerlo, lo único que había conseguido hasta ahora, es que le salieran algunas plumas en la cabeza, ya que hacerlo requería mucha concentración y capacidad para conseguirlo. Además de eso, es la sala especial, había conseguido libros muy antiguos, de magia de gran nivel, donde descubrió que tenía poderes curativos, e incluso podía llegar a levitar. Con los libros de la biblioteca avanzaba rápidamente, especialmente conjuros, encantamientos y transformaciones, también encontró algunas pociones extremadamente antiguas y difíciles, no en la actualidad no se conocían, pero eran de gran utilidad, entre ellas, logro realizar una para los daños ocasionados por la maldición crutacius, otra para contrarrestar el imperio, y algunas para mantener alejados a los dementotes.
A medida que pasaba el tiempo, sus poderes y habilidades crecían notablemente, hasta Merlín tubo que reconocerlo, pero a pesar de esto, su maestro, le advirtió que todavía tenía gran potencial, y más poderes aún por despertar.
Una vez por semana, recibía cartas de sus amigos y seres queridos, donde se enteraba los sucesos del mundo exterior, y los entrenamientos a los que eran sometidos los primeros. Por su parte, él, les respondía, pero no les contaba lo que hacía, ni donde estaba, todavía no podían enterarse.
Una tarde mientras revisaba los estantes de la sala especial, encontró un libro que le llamó la atención, "El origen de los licántropos". En este, relataba, como surgieron estos seres, y como a través de la mordida, el virus que poseen, se transmite a la víctima, de que modo afecta al sistema del humano, y que cambios realiza. Hasta ahora, no se había encontrado una cura a la enfermedad, peor el libro, detallaba perfectamente el proceso de licantropía, y el virus que lo transmite.
Buscando en libros mas actuales que tenía, encontró la poción matalobos, y algunos otros referidos al avance sobre las pociones desarrolladas para encontrar la cura a esta enfermedad. En base a esto, con el laboratorio que poseía, y los conocimientos adquiridos, Harry se dispuso a encontrar una cura que ayudara a los licántropos que sufrían esa pesadilla. Cabe decir, que no era una tarea fácil, pero Merlín se propuso ayudarlo, aunque en su época, esta raza apenas existía. Lo primordial era poseer una muestra de sangre infectada, por lo cuál, con Fawkes, mandó una carta pidiendo un poco de su sangre a Lupin. A este último, le resulto una gran sorpresa el pedido, además que le resulto extraño, pero conociéndolo, le envió lo que pedía, junto con una advertencia.
La semana siguiente a mandarle la nota a Remus, por las tardes, se la pasó estudiando y probando una forma de curara la enfermedad, cosa que obviamente no resultaba fácil. Pero contaba con una gran biblioteca, la cuál resultaba muy útil, junto con la ayuda de Merlín.
La animagia le seguía costando, hasta ese momento, solo había logrado convertir alguna parte de su cuerpo en el animal que debía, como ser la cabeza, o alguno de sus brazos. Por las noches, antes de dormir, decidió volver a retomar la oclumancia, ayudado con los libros de la biblioteca, le había resultado más fácil con la explicación que estos traían, junto con los consejos que daban, cuando terminara de dominar esta rama, quería empezar con la legeremancia.
En las mañanas, ya disponía a practicar hechizos mas avanzados sin y con la varita, el incremento de su poder mágico, le hacía más fácil realizar todo tipo de conjuros, encantamientos y maldiciones, la magia antigua todavía la practicaba con la varita, debido a la dificultad de esta, y al poder que necesitaba para practicarla, igual que los nuevos hechizos, primero los hacía por medio del canalizador, y luego sin este. Calculaba que con dos meses más, ya manejaría perfectamente gran variedad de hechizos, y algunos de magia antigua.
Ron, Ginny, Luna, Neville y Hermione, trabajaban arduamente bajo la enseñanza de Lupin, a veces también, los ayudaba Moody, que resultaba ser mucho más exigente que el falso profesor que tuvieron en cuarto año.
McGonagall, ahora a cargo de la orden, denotaba fatiga e insomnio, tenía muchas responsabilidades ahora, y no terminaba de lidiar con ellas.
El ministro, con ayuda de la orden, había logrado detener tres ataques aislados y de poca envergadura, cosa que resultaba cada vez mas extraño.
Gracias a todos por leer este fic, espero que hasta ahora les guste, y si tienen alguna crítica, duda u opinión, me la dejen.
Es el primero que escribo, me he demorado, por que he estado rindiendo, y me ha costado ponerme frente a la compu a pasarlo, pero intentaré ir más rápido. Este capítulo y el que viene, tratan sobre el paso de Harry en la mansión Potter y su entrenamiento, pero en el que viene, va a ver un gran cambio, y los chicos se van a volver más activos. Creo que va a resultar mas corto, pero no quiero entrar en mucho detalle, en que tipo de hechizo y que entrenamiento de enfrenta Harry, después a lo largo del fic se verá.
Para los que querían que dejara a Sirius vivo, lo lamento, que Dumbledore, pero creo que va a ocurrir así, además no puedo dejarlo así, por que es más importante para el final, que será impactante. Saludos y gracias a todos, y espero sus reviews.
