Yo! Minna-san :D Una disculpa por tardarme en actualizar (Un autor sin inspiración no es escritor U―U ) Y yo estaba carente de imaginación e inspiración, lo lamento; pero pasé mi etapa de bloque mental sobre esta pareja; así que les dejó el capítulo.

Nota dirigida a akasuna no deidara: Una sincera disculpa; aunque ya pasaron meses; pero ese día no me pude conectar; te envié un mensaje, pero creó que nunca llegó. De verdad lo lamento.

Disclaimer: Bleach no me pertenece.

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Gracias a:

Mokona-kuchiki: Hola! Perdón por bombardearte con un montón de preguntas la vez pasada; en ese momento tenía un ataque de stress que descargue; gomen! de verdad U―U

Gracias por el review, que de verdad me anima :D

Yue Motou de Cifer: Wii! Gracias. En eso tienes razón Ulquiorra se tiene que poner las pilas para que Grimmjow no le gane con su amada (aunque aún no sabe que la quiere XD) *Saludos*

Valeria: Muchas gracias, es todo un halago que te gusten mis fics :D me esforzaré para que no decaigan y sigan siendo de tu agrado :D Una super disculpa por tardarme tanto en actualizar; espero actualizar mis otros fics pronto.

Me alegra que esta pareja sea ahora de tu agrado debido a la trama. Esa descripción que hiciste de Ulquiorra con el corazón roto no pude decirla mejor; me hiciste recordar el fin con el que escribí este fanfic (pues ya andaba algo deprimida y desmotivada). Gracias por la motivación y apoyo, eres bien linda.


El Espada de cabellos negros caminaba sereno; a unos pasos de la mansión Kuchiki observó a un pelirojo salir con el seño fruncido, refunfuñando unas palabras no entendibles. El Espada continuó su camino hacia la mansión sin darle importancia a una mirada asesina de aquel hombre de cabellos rojos.

Al llegar a la entrada principal, sus ojos se abrieron en sorpresa al ver a su compañero con un traje de color negro pero del mismo modelo que cuando era Espada, pero eso no fue lo que le sorprendió; sino que aquel ojiazul estaba carcajeándose tirado en el verde pasto, y la diosa de la muerte le lanzaba miradas fulminantes a su custodiado.

La risa de Grimmjow le retumbó en los oídos, pero minutos después se apaciguo, la morena le tendió la mano sin percatarse de la presencia de Ulquiorra, pues estaba sumamente concentrada en su venganza contra el peliazul. Este le dio la mano con un leve sonrojo que molesto al otro Arrancar; pero cuál fue la sorpresa de ambos al percatarse de la sútil venganza de la chica.

En el momento en que sus manos se tocaron, Rukia concentró toda su fuerza en un punto fijo; haciendo uso de las artes marciales que le enseñaron en la academia, pero prefería no usar; lo suyo no era el cuerpo a cuerpo; pero esto se trataba de técnica, así que sería relativamente fácil conseguir su venganza por ese vergonzoso momento que le hizo pasar aquel ser de Hueco Mundo.

La mujer ayudó a levantar a Jeaguerjaques y con fuerza y furia contenida, tomo al ojiazul de la tela de su hombro izquierdo lo cual descoloco al que sintió ese fémino tacto, pero fue tarde cuando se dio cuanta de que estaba volando en el cielo para luego caer de espaldas. Ahora era la morena la que reía, se había vengado; así como lo hizo en sus días de libertad; antes de ser una Kuchiki, cuando era libre.

El ente tirado en el piso grito, y empezó a elevar su reiatsu, Ulquiorra estaba a punto de intervenir para evitar una pelea innecesaria; aunque en el fondo sintió molestia al ver reír a la ojivioleta a causa de su compañero; enfado que aumentó a pesar de no mostrarlo cuando la peligrosa fuerza de su acompañante desapareció y en lugar de enfado mostró el rostro semi-fruncido, pero contemplativo de esa hermosa sonrisa que desprendía la muchacha.

― Vamos; fue un juego. No quiero enemistarnos por algo así ― se rió otro poco, pero todo terminó abruptamente; amos Arrancar le vieron con un rostro de sufrimiento y culpa, lo cual los descoloco. Ella veía hacia la dirección de Ulquiorra, pero este sintió que aquella mirada no era para él; y eso fue confirmado cuando se escucho un susurro de ella seguido por el viento.

― Nii-sama…

El peliazul frunció el seño, cerró sus ojos en fastidio y molestia. El ojiverde observo estoico lo que pasaba frente a sus ojos; pero en ambos surgió un pensamiento que nunca pensaron tener, y menos compartir; "¿Qué tiene de malo sonreír? ¿Por qué el cambio de actitud y ambiente frio?".

―Sígueme… ― Byakuya se marchó hacia la sala principal, dirigiendo una mirada de superioridad hacia los seres que dejaba atrás. La chica le siguió en silencio mientras apretaba la tela negra que se encontraba a la altura de su pecho.

Al encontrarse ambos Espadas solos en el jardín; el de ojos azules escupió ruidosamente.

― ¿Qué carajos haces aquí?

Ulquiorra no respondió; se mantenía sosteniendo la caja y los papeles en una de sus manos, llevándose la otra a la bolsa de su pantalón.

― ¿Qué es eso que traes? ― preguntó curioso dejando ese tono agresivo, pero con voz ronca.

― Un encargo

― Mmm; ¿para? ¡¿Ese patán engreído?

― No

― ¿Entonces?

La repuesta fue ser ignorado por su escucha.

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En Karakura; dentro de la tienda de Urahara.

―Kurosaki-kun ¿estás bien? ―preguntaba preocupada una joven de cabellos naranjas; sus cabellos estaban empolvados y sus criaturas mágicas sanaban terminaban de sanar la herida más grave del pecho de aquel ajiámbar.

― ¡Maldición! ― gritó frustrado, haciendo que la chica frente a él saltara ― Rukia…― esas palabras llenas de reocupación destrozaban el corazón de la pelinaranja.

― Kurosaki, seguramente Kuchiki-san estará bien. Deja que Inoue-san te cure ― decía un chico de gafas y cabellos oscuros.

― Lo siento Inoue, pero esos bastardos son fuertes; no sé que haría si algo le pasará a Rukia; Tsk.

La mirada ámbar reflejaba preocupación, escondiendo algo más que todos los presentes sabían que él chico sentía hacia la joven: Amor.

Todos guardaron silencio; e Ishida sentía como el corazón se le oprimía al observar la mirada herida de aquella chica que fingía sonreír.

― Bien, Kurosaki-kun. El portal que te llevará a la Sociedad de Almas está listo. Yo me encargaré de todo por aquí junto a tus amigos ― comentaba eliminando la tensión el hombre del sombrero verde, y dueño de aquella tienda.

― Gracias, te tardaste.

― Si no hubiera sido por el ataque de aquellos Espadas no me hubiera demorado― protestó.

― Ok, ya entendí― Kurosaki volteó hacia sus amigos ― Se los encargo― refiriéndose a que cuidarán de la ciudad; ellos asintieron sin moverse de sus lugares, pues tenían varias heridas de la pelea que había acontecido varias horas antes.

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Dentro de la sala principal de una de las cuatro casas nobles la conversación estaba terminando.

― Perdón…Nii-sama ― susurraba arrepentida.

― No lo vuelvas a hacer; el clan no puede ser manchado por comportamientos infantiles ―decía fríamente.

― Entiendo

― Puedes retirarte― La joven se iba, pero su hermano hablo escupiendo veneno con frialdad― tienes una misión "extra" de tu Capitán.

La aludida le miro confusa, pero dio paso para retirarse de aquella hermosa sala oriental.

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¡Ah! ahora que lo pienso, él se encontraba ahí; acababa de llegar, pues no percibí su presencia hasta después de lanzar a Grimmjow; pero fue tan divertido que no pude contener la risa. Recordé a mis amigos en Karakura. ¿Cómo estará Ichigo?.

Me detengo ante ese pensamiento; es verdad le deje una nota de que volvería después; espero no pase nada malo en la tierra. Aunque si lo de los rebeldes es verdad, probablemente Aizen quiera atacar Karakura o se mantiene quieto; las dos acciones son fiables, aunque optó más por la segunda. Continuó mi camino; y veo al Espada que me toca custodiar gritándole a su compañero; ese ser que me confundió la primera vez que le vi; pero que ahora recuerdo y sé que tiene razón.

Una de las manos de aquella chica se dirige hacia su corazón inconsciente de aquel acto al tiempo que observa detenidamente a ese ser de oscuros cabellos y ojos verdes; sin apartar la mirada, hasta que él nota la presencia de ella y voltea a verle, sacándole un leve rubor en sus mejillas que no paso desapercibido para ninguno de los supuestos rebeldes.

No me di cuenta que le veía, hasta que volteo a verme con esas frías orbes verdes inexpresivas; pero que note cambiaron un poco, incluso diría que brillaron por un instante al momento en que yo sentí subir mi sangre a mis mejillas; por lo cual me volteé con rapidez hacia otro lado. Únicamente escuche un gruñido por parte de Grimmjow y sentí una mirada penetrante observándome; me hizo sentir un retorcijón en mi estomago; como esos que siento al ver un Chappy. Repentinamente escuchó una voz semironca gritar "Rukia" y unos brazos firmes que me abrazan, instintivamente me suelto y aviento al osado que se me acerco. Mis ojos se abrén de par en par al ver de quien se trata.

― ¡Ichigo! ― gritó la chica, volteando para todos lados, y al observar que su hermano no estaba se relajo y en tono brusco; opuesto al que uso para con su hermano, le cuestionó sonriente y sorprendida.

― ¡¿Qué haces aquí? ¡Deberías de estar en Karakura!

El chico tirado en el pasto le dirigió una mirada llena de emociones y con un brillo especial a la chica que notaron los Espadas, y esa mirada fue correspondida por la muchacha, pero no en un sentido romántico contrario a lo que ambos Arrancar pensaron. Aunque ambos emitieran un aura de que se encontraban en su propio mundo, y nadie más existía, lo que causaba molestia en los observadores de aquella escena.

― ¡Cállate enana! No sabes lo que sentí cuando me dijeron que estabas cuidando de los Espadas que nos atacaron hace días.― El ojiámbar se levanto, sacudió el poco polvo de su pantalón y recibió una mirada de superioridad y orgullo por parte de su amiga.

― Sorprendido; yo también puedo hacer este tipo de misiones ― dijo con una sonrisa de satisfacción en el rostro; el chico bufó y acorto distancia en ambos; acto que tenso a los supuestos aliados.

― Rukia, estaba preocupado; sabes yo… ― la morena le miraba expectante, eso no pudo ser soportado por ninguno de los Espada.

― ¡Hey! ¡Rukia! ¿Qué paso con la arrogancia caminante?

La chica se separó de su amigo, y este les envió una mirada de odio a ambos seres, en especial al de cabellos azules.

― Ah… ― su rostro ensombreció― Nada.

― Ja!, Eso no me lo creo. Como aliados debes de compartir información conmigo por ser tu pareja.

El ojiverde movió sutilmente sus ojos; Kurosaki observó a su amiga acusadoramente y con aura amenazante preguntó-

― ¿Pareja? ¿Él es tu pareja Rukia? ― la chica aún confundida asintió; el ojiazul sonrió; Ulquiorra apretó el puño dentro de su chaqueta blanca sin percatarse.

― Si, yo le custodio y él me sigue; somos aliados ― respondió sin emociones ocultas; como una niña con ingenuidad.

― Ah…, eso más que pareja parece ser como un cachorro que sigue a su amo ― el pelinaranja carcajeo, y la atmosfera se aligero.

Minutos después de que Ichigo relatará lo acontecido en Karakura sobre como les habían atacado tres Arrancar que al parecer se hacían llamar fracciones, y un sujeto grande y corpulento del cual dedujeron Grimmjow y Ulquiorra que se trataba de Yammy; así como la ciudad tuvo pocos daños, pues los enemigos se retiraron de la nada; pero dándoles la oportunidad de reagruparse al Quincy, Orihime, Sado y él; pero debido a su preocupación por Rukia fue a la sociedad de almas, dejando atrás a los chicos al cuidado de Urahara.

― Ichigo… eres un cabeza dura; debiste dejar de preocuparte por mi…, quedarte junto a tu familia y amigos ― habló con cierta culpa, intentando hacer reflexionar al joven.

― No. No puedo, sabes que eres la que cambió mi mundo; no puedo vivir sin ti.

― Tsk; eso parece una declaración ―gruñó el peliazul.

El pelinegro se levantó con regalo en mano; el adolescente ryoka se sonrojo y comenzó a negar ese hecho discutiendo con Grimmjow como si se tratase de un amigo de su mundo; algo extraño para ser enemigos.

― Ulquiorra, espera ― el pelinegro se detuvo un instante de espaldas a ella ― ¿tenías algo que decirme?¿ porqué estás aquí?― El mencionado le extendió una carta larga y una caja en papel regalo sin emoción alguna.

― De Ukitake ―La muchacha frunció el seño corrigiendo

― Ukitake-Taichou.

La morena abrió la carta, y comenzó a leerla mentalmente, sus ojos se abrían un poco, pero al terminar observó al ojiverde con firmeza, volteó a ver a Grimmjow y recordando las palabras de su hermano antes de salir, suspiro.

― Grimmjow ― dijo fuertemente y firme, este le miró dejando a Ichigo con la palabra en la boca.

― ¡¿Qué quieres mujer?

― El día de hoy te cambiarás de habitación a la que está ubicada a lado de la mía ― el peliazul sonrió con burla hacia Ulquiorra e Ichigo. Se alejó de aquel lugar para buscar sus cosas; que no tenía, y después de percatarse de eso se viró sobre su eje, y regreso hacia donde estaban los demás.

― Esta bien; guíame.

― Rukia… ― pronunció el ryoka.

― Ichigo tengo varias cosas que hacer; además sabes que a mi Nii-sama no le gusta que estés dentro de la casa y te tienes que reportar con Yamamoto-Taichou; ve para allá primero.

Así fue como se alejo, dirigiéndose hacia el primer escuadrón; no sin antes de un "Nos vemos en un rato".

La shinigami sonrió al ver partir a su amigo con las cejas casi juntas; dirigió su atención hacia el moreno y le dijo.

― Ulquiorra, tú estarás en la habitación que está a lado de la mía― este acepto con un ligero movimiento de su cabeza, viendo la cara molesta de Grimmjow con una satisfacción interna que no demostró.

― ¡Ni loco duermo con ese antisocial intento de vampiro!― reclamo, pero después callo con una mirada asesina de color verde que no le inmuto pero si le dio a entender que la había regado.

― ¿A qué te refieres? ― cuestionó la chica de ojos violetas.

― Nada, es que no le gusta dormir ¿no recuerdas?

― Ah… si; pero ese no es problema. Tú estarás el lado derecho de la habitación, el que tiene una linda vista hacia el estanque con los peces koi; y Ulquiorra del lado izquierdo con vista al bosque que hay detrás de la mansión, por donde están los jardines.


Gracias por leer este capítulo; seguro querrán lincharme, pues casi no hubo UlquiRuki; pero prometo que lo bueno ya viene; sé que me tarde en la explicación y esto. Pero les apuesto que el otro capítulo contiene escenas agradables para mis queridas lectoras :D

¿Se animan a dejarme un review?; onegai ;D ya saben acepto comentarios, críticas, sugerencias; etc.

Ja ne! :D *besos*