Esta vez creo que tarde demasiado :v Se lo que piensan: "Al fin esta pendeja se digna a subir capitulo". Si, lo sé, hasta parece que me hago del rogar y les juro que no es así (aunque si ustedes quisieran con mucho gusto escucho sus suplicas 7u7), pero la escuela y la presión se está volviendo tan pesada que quiero aventar todo al carajo y obviamente no puedo :v disculpas de nuevo y no los fastidio más.
Advertencia: Posible lenguaje vulgar. Rated T. AU (Universo Alterno). Posibles dedazos y/o palabras que no deberían de ir ahí XD
Disclaimer: Los personajes no me pertenecen. No tengo idea de a quien le pertenecerán pero bueeeno, no gano nada escribiendo esta historia más que felicidad para mí y mis lectores.
Linda lectura.
Capitulo X: Una Piedra.
-Tenemos que hablar.
Las chicas voltearon hacia Bunny, quien les miraba de forma severa. Kaoru trago con fuerza y Miyako se puso nerviosa, Momoko se mordió el labio inferior, sabía que esto se avecinaba y se sorprendía de que no hubiera sido antes.
La fiesta aún continuaba, pero no tan viva como antes. La gente solo seguía riendo y bebiendo, muchos ya habían caído completamente por el efecto del alcohol (dígase Butch y Boomer). Las chicas habían vuelto junto con los chicos a la mesa después de bailar, los dos menores no tardaron en conocer la tan aclamada cerveza que nunca se les fue permitida beber. Brick había decidido no seguir tomando cuando vio a su hermano rubio correr a vomitar todo lo que había tomado. Poco después regreso a la mesa solo para caer dormido igual que el pelinegro. Fue cuando un Ken ebrio jalo a Brick hasta un grupo diferente de piratas donde el pelinegro no dejaba de decir lo asombroso que era el peli naranja.
En pocas palabras solo estaban en la enorme mesa los dos castaños, las chicas y los dos hermanos completamente inconscientes, Butch roncando como si la vida se le fuera en ello. Ahí fue cuando Bunny iba a dejar las cosas claras. Momoko suspiro y asintió.
-Bien.
Cuando Mitch obtuvo la afirmación de Momoko solo hizo un chasquido con los dedos. Cuatro grandes hombres se pusieron alrededor de la mesa, la gente de ahí comenzó a alejarse de la mesa y dejaron prácticamente en silencio esa parte, solo se escuchaba de fondo un poco de música. Uno de los hombres volteo a ver a la mesa.
-Capitán, ¿está bien que estos dos estén aquí? –el pirata señalo hacia los dos hermanos que parecían estar en un profundo sueño.
Mitch bajo su vista hacia los hermanos. Poso su mirada unos segundos en el pelinegro para después desviarla al rubio. Su mirada duro un poco más en él, intentando averiguar algo. Después de dos minutos asintió con la cabeza. Eso fue suficiente para que el enorme pirata volteara hacia el frente, ignorando la plática que se daría. Bunny fue la primera en hablar.
-Primero que nada queremos saber porque esto –señalo a los dos chicos- y eso –señalo a Brick-están aquí.
Miyako suspiro y fue ella quien comenzó a contar toda la historia, mientras más contaba el ceño de Bunny se fruncía más y más, sus labios comenzaron a formar una mueca. Mitch tenía una mirada severa pero no veía a nadie, su vista estaba puesta en la cerveza que tenía entre sus manos. Cuando Miyako termino de hablar un profundo suspiro salió de los labios del castaño.
-Diablos, chicas –dijo Bunny-. No puedo creer que tomaran decisiones tan estúpidas, las creía más inteligentes –Miyako bajo la cabeza avergonzada. Momoko estuvo a punto de responderle, pero callo al sentir a Kaoru reteniéndola-. No pueden tenerlos en el barco. No a ellos, no ahora que… -Bunny formo una línea recta en sus labios y suspiro, dejando la frase inconclusa. El silencio duro minutos que fue roto por la voz de Kaoru.
-Te necesitamos al frente. Porque necesitamos la piedra –fue lo único que dijo.
La cara de la castaña era un poema, sus ojos se abrieron como platos y su boca se abrió demasiado, su expresión era la de la perfecta incredulidad. No le duro mucho pues no tardo en que su expresión tomara forma de la rabia pura.
-Deben de estar jodiendome, ni crean que les dejare algo como esto –dijo mientras ponía su mano en el lado de su corazón-. Se supone que lo dejarían de lado, me prometieron que no seguirían con esa estúpida venganza.
-¡Esa estúpida venganza es ahora la menor de nuestras preocupaciones! –dijo Momoko, alzando la voz un poco. Bajo la vista y susurro-. Está cometiendo una masacre.
-Sus vidas corren peligro si siguen usando las piedras –Bunny también alzo la voz.
-Lo tenemos claro, créeme. Pero es algo que tenemos que hacer, es la única forma de acabar con su vida –dijo Miyako, hablando de forma más calmada para que no se pusieran a pelear.
-Y las suyas.
-Estaremos bien –dijo Kaoru.
-Tú eres la que menos puede hablar, Kaoru –Bunny dijo, Kaoru se tensó y supo lo que venía-. No crean que no me di cuenta. No podías soltar la maldita piedra. Una jodida gripa será el menor de sus problemas si siguen usando las piedras –se quedó un momento en silencio antes de hablar con voz verdaderamente triste-. No han absorbido almas, lo sé porque sus piedras están perdiendo brillo. No voy a ayudarlas.
-¡Solo es por esta vez! –grito Momoko, su voz, sin embargo, tenía un tono de súplica. La mirada de Bunny se suavizo un poco y lo único que pudo hacer fue suspirar en derrota cuando escucho las siguientes palabras-. Por favor.
-Bien –acepto Bunny después de un rato-. Pero no pienso llevarles a ellos tres a esa isla. Es un lugar muy peligroso para ellos, puede que les hayan dado pelea en el barco, sin embargo no durarían ni un rato en la isla de Darien. Desháganse de ellos.
Las chicas se miraron entre sí con nerviosismo, fue Miyako quien hablo.
-En realidad, no podemos hacer eso. Hicimos una promesa, no podemos, ni vamos a romperla.
Bunny entrecerró los ojos y miro a Mitch, él tenía una expresión relajada con una ceja levantada. Miro al techo y comenzó a murmurar cosas intangibles, un hábito que siempre hacia cada vez que pensaba. Dejo de hablar y miro a los chicos, a las chicas, a los chicos, a las chicas, a Bunny, a los chicos.
-Entrénenlos –dijo.
-¿Qué? –preguntaron las tres.
-¿Qué? –pregunto Bunny.
"¿Qué?" pensaron los chicos, quienes habían escuchado toda la plática que habían llevado las chicas. Bueno, Butch solo escucho una parte, Boomer fue quien escucho todo.
Mitch hizo una sonrisa de lado, divertido.- Esta claro que son bastante inútiles para la pelea –un movimiento en Butch le llamo la atención, estrecho sus ojos hacia él, pero se relajó cuando vio que solo había sido un respiro profundo-. Pero con un poco de entrenamiento creo que serían tan buenos como ustedes, si el potencial que creo que tienen es bastante, me atrevería a decir que llegarían al nivel de Bunny, puede que hasta al mío.
Las cuatro mujeres miraron a Mitch como si estuviera loco. El ambiente tomo un tono de incredulidad y los dos chicos que fingían dormir lo notaron. Fue una risa estruendosa de Kaoru lo que llamo la atención.
-Tienes que estar bromeando –dijo ella. Mitch solo ensancho su sonrisa y la de Kaoru se fue borrando, soltó un pequeño gruñido-. Eso es imposible. Ni siquiera Momoko y yo, juntas, podemos darle pelea a Bunny, de ti ni que hablar. Y me estas pidiendo que crea que ellos, con solo unos meses de entrenamiento, te darían pelea a ti. No. Me. Jodas.
-Vamos, Kaoru, solo porque ellos lleguen a ser mejor que tú en la espada no significa que tengas que estar de ese humor –dijo con diversión el ojinegro.
Una vena apareció en la frente de la pelinegra. No iba a decirlo en voz alta, pero estaba claro para todos ahí que era frustrante para ella ser superada en algo que amaba hacer y en lo que llevaba años entrenando. Todo para que tres "niños" la superen en unos meses. Momoko suspiro con cansancio.
-Se me hace justo eso –Kaoru miro con enojo a su hermana mayor-. Sin embargo creo que quien podría enseñarles lo básico eres tu –Kaoru sonrió feliz.
-Puf, bien pueden viajar conmigo un tiempo –las chicas alzaron una ceja hacia Mitch, el sonrió al saber la reacción que tendrían las chicas, Bunny sonrió con dulzura-. De aquí en lo que mis barcos y los suyos viajan a Hoshi –las chicas se quedaron quietas, Miyako sintió que se quedaba sin aire-. Él va ser coronado…, y escogerá a su esposa en el baile.
Silencio.
Silencio.
-¡AAAAAAHHHHHHHHH!
El grito de Miyako se escuchó por todos lados, todo mundo vio hacia la mesa donde la rubia se había puesto a saltar y a gritar de felicidad, el grito fue tanto que los chicos no pudieron evitar pararse de golpe, suerte que los de la mesa pensaron que se despertaron por el grito.
-¿Qué paso? –Ken y Brick llegaron a la mesa al escuchar el grito, todos evitaron la pregunta del pelinegro cuando Ken fue abrazado con fuerza. Miyako comenzó a dar vueltas con el gritando.
-¡Vamos a ir! ¡Vamos a ir! ¡Vamos a volver a Hoshi!
-¿Ehs en sherio? –pregunto Ken, aunque no podía hablar bien al ser aplastado por la rubia.
Su hermana Bunny sonrió y asintió. Los chicos buscaron una explicación a lo que escuchaban. ¿A qué rayos irían a Hoshi? Brick fue el primero en empezar a amarrar cabos. Si Bunny, princesa del reino de Hoshi y Ken, segundo heredero a la corona, eran hermanos, iban a su reino natal, solo podía significar que…
-Iremos a ver a la corona –murmuro.
Boomer y Butch abrieron los ojos a más no poder. ¡La corona! ¡Con unos piratas!
-Estáis dementes –murmuro Butch, todo mundo le vio interrogante-. No pueden pensar en viajar a un reino tan importante como ese, ¡les cortaran la cabeza!
-Tranquilo, neuras –dijo Kaoru, con voz divertida, toda la tensión de antes se había esfumado-. Por algo somos amigos de la corona. La gente de ese reino no pondrá una mano en nosotros –se encogió de hombros-, ni nosotros en ello.
Los chicos se quedaron plasmados por ello. No sabían si pensar si las chicas eran estúpidas o dementes. Miraron a Larry, quien se había acercado también a averiguar cuál era el alboroto, de forma suplicante, el no hizo más que encogerse de hombros.
-De todas formas –comenzó a hablar Mitch, quien sonrió con suficiencia-, creo que deberían de ir a dormir. Ustedes tres apenas soportarán el movimiento de mañana –los chicos le miraron con una ceja alzada. Como si fuera posible.
…O.O…
Si fue posible.
Les habían levantado más temprano de lo habitual y con lo poco que habían dormido sentían como si solo caminarán por mera voluntad. Claro Brick hacia lo imposible por disimularlo, pero las ojeras en sus ojos lo delataban por completo. Aunque por lo al menos se podía mantener en pie, no como su hermano rubio y podía disimular su irritación, no como Butch que estaba más insoportable de lo normal.
-El día de hoy estarán al cuidado de Bunny y Mitch. Manténganse cerca de ellos y no les causen problemas –dijo Momoko mientras se ponía su capa, sus hermanas solo la estaban esperando. El tono mandón que había usado provoco que Butch le imitara con fastidio en murmullos. Momoko le miro mal, Boomer que no estaba de humor para otra pelea con las chicas hablo.
-¿Ustedes a donde se dirigen?
-Tenemos que hablar con alguien de la isla –le respondió Kaoru de forma simple.
-Los veremos en la tarde –dijo Miyako antes de alejarse y acercarse a sus hermanas.
-Puf, me vuelvo a la cama –dijo Butch al ver que las chicas se habían alejado los suficiente, no llego muy lejos pues sintió como alguien le sostenía de la camisa.
-No tan rápido, mi buen amigo –dijo una voz con burla, Butch gruñó con desesperación antes de girarse hacia Mitch quien sonreía, Bunny estaba a su lado junto con Ken-. Oyeron a sus capitanas, están bajo nuestro cuidado. Mientras ellas estén en el pueblo encima de la montaña yo me encargaré de explicarles los planes de ahora en adelante.
Se sorprendieron un poco al saber que había aún más gente en la isla, habían dado por hecho de que lo que estaba en la costa era lo único que estaba habitado. Brick suspiro y les hizo una señal a sus hermanos, ambos le siguieron arrastrando los pies.
…
Momoko, Kaoru y Miyako estaban en el pueblo caminando. Aunque por fuera se veían tranquilas por dentro eran como una bomba a punto de explotar. La gente se le quedaba mirando y algunas personas, mayormente mujeres, le hacían una inclinación de cabeza en señal de respeto. Se dirigieron hacia un callejón donde si seguían más adelante lo único que abría serian árboles y luego el bosque.
Pero esta vez no se dirigían a ese lugar. Entraron a un bar del cual se percibía un olor horrible a orina y a sudor. Miyako hizo una mueca y volteo la cabeza cuando abrieron la puerta y un olor a vómito y miles de cosas más las recibieron.
-Puedes esperar aquí –le dijo Momoko y aunque su cara era una de póker Miyako noto su tono de voz y el brillo de preocupación, negó con la cabeza y Kaoru suspiro al saber lo terca que podía ser su hermana menor.
Cuando caminaron dentro del recinto las voces se callaron y las sonrisas escalofriantes comenzaron a abrir paso en los piratas de ahí. Uno especialmente idiota, pensó Momoko, se levantó para ponerse a lado de Miyako.
-Y la alta mar trajo a unas jovencitas muy hermosas, ¿Vienen a jugar? –Miyako prácticamente saco dagas de los ojos al ver como el hombre le tomaba del brazo.
-No me toques –dijo con enfado. El hombre sonrió aún más y apretó más el brazo de Miyako cuando una pistola le apunto a la cabeza.
-Hazlo y no lo cuentas. Suéltale –dijo Kaoru, el hombre, aunque un poco irritado no dejo de sonreír. Kaoru fue quien ahora sintió el metal frio en su nuca.
-Veo que Oloné no les enseño modales –dijo Momoko calmada, los dos piratas que se habían levantado miraron hacia ella y se quedaron sin habla al ver sus ojos brillar y sin pupila, miraron a las otras dos y no era diferente.
-Las piedras de la vida –murmuró el pirata que estaba con la pistola antes de retroceder. El primero se quedó pasmado y no hubo movimiento hasta que Momoko le dio una patada que lo mando a volar hasta chocar contra una mesa. Las risas cínicas no tardaron en escucharse.
-Sin duda alguna era un nuevo recluta –dijo Kaoru mientras guardaba la pistola. Siguieron caminando hasta llegar al fondo donde un hombre enorme y espeluznante les esperaba.
-No deberían de hacerle eso a mis hombres, los atemorizan.
-El único aquí que aterroriza eres tú, Oloné –el hombre sonrió con júbilo.
-Me encantaría saber que hacen aquí. Recuerdo que hace menos de un año habían dicho… ¿Qué habían dicho?... O si, primero muertas a pedir mi ayuda –Momoko apretó los puños al ver la maldita sonrisa del hombre-. ¿Ya tan rápido renunciaron a sus vidas?
-Te beneficiará, iremos directo contra Him –dijo Kaoru. Vieron como la sonrisa del hombre desaparecía en un santiamén y daba pasó a una mirada de odio y rencor profundo, de repente comenzó a agitarse y a soltar una risotada escalofriante. Los piratas comenzaron a encogerse ante el miedo de escuchar una de sus risas.
-Por fin mataran al infeliz, por fin va estar podrido –dijo antes de seguir revolcándose en la risa, la rubia hizo una mueca al ver el estado mental del hombre-. Y sin embargo, no están fácil –dijo con una sonrisa y el odio en sus ojos-, quiero el tesoro de Him.
-Es tesoro es del reino, si quieres una paga será del 40% y sin derecho a tocar a la gente del reino –dijo Miyako, Oloné ensanche su sonrisa.
-Necesitan a mi gente, ni todos los piratas que han coleccionado son suficientes contra el ejército de Him y la marina. Me necesitan, quiero el 60% e inmunidad en su reino.
Los ceños fruncidos se formaron y solo porque sabían que este hombre era uno de las cuatro personas que podía acabar con ellas su cabeza estaría rodando ya por el suelo. Momoko estiró la mano y Oloné sonrió con sorna, un apretón de manos y el trato estaba hecho. Las chicas no tardaron en caminar a la salida y un pirata se acercó a Oloné.
-¿Por qué hizo el trato? Sabe que ellas no cumplirán con su palabra –Oloné sonrió hacia la única persona que dejaba que le hablara, Natsu era un hombre de unos veinticinco y su fiel lacayo.
-Ellas no cumplirán con su palabra y ellas saben que no cumpliré con mi palabra, se trata de ver quién es el primero que da el primer golpe. Pero yo no lo daré –Natsu le miro con el ceño fruncido y pregunto por qué-. Lamentablemente ni el imbécil de Calico sería capaz de matar a Him, solo unas pocas personas son capaz de acabar con su vida –Natsu abrió los ojos al entender, quien diría que esas chicas serían tan especiales-. Solo porque me robo MI piedra es que el imbécil no muere. Pero desde que me traicionó el hombre ¡Esta Muerto!
…
El sudor corrió por todos lados de su cuerpo y su respiración era irregular. Miro con enfado al hombre frente a el quien parecía tan relajado como hace una hora. El atardecer ya se acercaba y el cielo comenzaba a tomar un tono anaranjado. Su hermano Boomer ya había caído y respiraba con dificultad desde el suelo y Butch no tardaría en hacerlo como Bunny siguiera peleando de esa forma con él.
Butch y Boomer le habían contado de la plática que habían tenido las chicas con Mitch y Bunny, ahora los tres no tenían duda de que las chicas escondían algo más allá y que ellos se metieron en un buen lio. Las piedras eran mucho más que simples adornos caros, las chicas eran más que simples personas con un pasado de mierda y una guerra mucho más fuerte que la pelea entre los piratas y los marinos se acercaba.
-¡No te distraigas tanto! –le grito Mitch antes de volver a atacarlo. Detuvo el ataque de su espada y se agacha para intentar barrer los pies del castaño, el que había leído su movimiento lo esquivo con facilidad y salto hacia atrás, Brick fue contra el con más fuerza y Mitch soltó un silbido de impresión-. Ojala hubieras peleado así desde el principio.
Brick se enfadó y fue la apretura perfecta para el castaño, se agacho y el pelirrojo pensó que haría el mismo movimiento que él había hecho hace un momento. Mas fue su sorpresa al sentir un puño en su mandíbula y luego una patada en su estómago que le hizo soltar la espada y salir volando hacia atrás, justo al lado de su hermano rubio. En menos de un segundo su hermano pelinegro también cayó por una patada de la castaña.
-Maldita bru… -Butch no pudo terminar de hablar porque Mitch apunto con su espada a su cuello.
-Ah, ah, ah. Modales con las señoritas por favor –Butch bufo pero no siguió discutiendo. Escucharon pasos que se acercaban y todos voltearon a ver a las chicas que se acercaban. Momoko parpadeo ante la escena en frente de ella antes de hablar.
-Sí que se divirtieron.
-Los chicos sí que saben pelear, será muy divertido jugar con ellos –los tres le miraron con el ceño fruncido y Mitch soltó una carcajada. Miro a las chicas y solo ellas vieron la seriedad en los ojos del castaño cuando el hablo-. ¿Cómo les fue?
-Bien. ¿Dónde está Larry? Ya es hora de cenar –dijo Momoko dando el tema por zancado, lo último que querían era hablar de ello.
…
Esa misma noche, acabando la cena, Kaoru miraba su piedra. Bunny tenía razón: las piedras le daban poder a ellas y a sus hermanas, pero a un precio muy alto. Una de las consecuencias no era solo el dolor físico sino también el emocional. Suspiro con pesar mientras dejaba caer su cabeza en la almohada. No era la primera vez que se enfermaba por el poder de la piedra, pero si la primera que se desmayaba, agradecía que el pelinegro no fuera un boca suelta, (o eso esperaba ella). Si sus hermanas se enteraban buscarían la forma de que dejara de usar su magia, o como quisieran llamarlo.
De las tres ella era la que más usaba la piedra, por imprudencia o porque para ella era lo más natural. Además ella no dejaría que sus hermanas pasaran por lo mismo, como ellas no dejarían que pasara de nuevo por esto, pero Kaoru creía que sus hermanas tenían más razones para que no sufrieran como ella. Kaoru nunca fue una persona de sonreír mucho pero, si podía evitar de cualquier forma, por muy pequeña que fuera, que su hermana Miyako no dejara de sonreír y que Momoko lo volviera hacer, bueno, ella haría lo imposible.
Momoko y Miyako entraron a la habitación pocos minutos después, la rubia sonriendo y la pelirroja cansada.
-Subiste temprano esta vez –dijo Momoko mientras comenzaba a ponerse su camisón, Miyako no tardó en hacer lo mismo.
-Creo que me hizo daño la comida –dijo simplemente.
-Con lo rápido que comes no me sorprende –Kaoru le miro feo, pero pudo notar la sonrisa de lado que Momoko tenía en el rostro. Miyako soltó una risita divertida.
-Mañana partiremos temprano. Larry quiere que los chicos se queden esta noche y mañana ya se vayan al barco de Calico –le conto la rubia a Kaoru.
-Va estar muy callado sin ellos cerca.
Kaoru miro las expresiones desanimadas de sus hermanas y pensó que tal vez, si quería conservar las sonrisas de sus hermanas, debería de mantener a esos chicos cerca. Después de todo hasta para ella se había vuelto este viaje divertido.
Fin del décimo capítulo.
E de admitir que este capítulo fue muy difícil de terminar porque no se me ocurría nada, en definitiva no es de mis favoritos, comenzare ahora mismo con el siguiente capítulo para subirlo en menos de dos semanas. ¡Oh sí! ¿Alguien ya se hizo a la idea de porque Miyako esta tan feliz de volver a Hoshi? ¿Ya saben porque me van a odiar tanto? Alguien va a sufrir~~~ 7u7
Reviews. (Estoy pensando en enviar sus repuestas por PM para que sea más claro y privado y solo a los que no tienen cuenta responder por aquí, ¡díganme que piensan!)
Phanyg: ¡Actualice, si! XD Espero que te gustara también este cap y espero pronto actualizar los otros fic.
soy yo no tu: Gracias a dios nadie estaba cerca cuando leí tu comentario porque estaba llorando y con una enorme sonrisa. Muchas gracias por tus palabras y lo siento mucho por el retraso, pero el siguiente capítulo te lo recompensare especialmente a ti con los azulitos 7u7 Y recuerda, no tengo que matarlos para hacerlos infelices jojojo.
burbujaxboomer17: Me alegra que te gustara, también fue de mis escenas más memorables y favoritas :)
maniaca muajaja: ¡Sí! ¡Fue mucho tiempo! Me alegra ver que estas de vuelta, me alegras el día con tus comentarios, pero no te preocupes por no dejar review, el que seas una seguidora de mis historias me vasta uvur. Jajaja por eso me gusta no poner tantas escenas románticas, para que cuando las ponga sea como de "Al fin esta mujer nos da algo" me gusta hacerles emocionarse con cosas como esas, porque conozco el sentimiento y es como de sahgsgaf. Si eres tan tierna tienes que hacerle caso a ti consciencia, es ley :v Perdona por todavía no pasarme por tu historia, espero pronto hacerlo ;_; lamentablemente con las tareas y estudios también ha bajado mi nivel de lectura unu Gracias por el review.
aliani: No te preocupes que te prometo que le daré más protagonismo pronto :D
branick: Gracias y perdón por tardar tanto en subirlo, espero que con el otro no tardarme más de lo planeado. Espero que pueda seguir alegrándote los días con mis historias :3
Laura249: Jajaja me alegra que te haya gustado, la verdad uno nunca sabe que pasara con incluir parejas bastante locas, pero es un riesgo que hay que llevar xd. Espero pronto escribir más sobre los verdes para ti. No sé si ya paso el concurso pero aun así ¡te deseo mucha suerte y si ya paso, espero que hayas ganado algo! Ya quiero comenzar a actualizar seguido, hare lo imposible por ya hacerlo porque decepcionarlos es lo que menos quiero. Pronto voy a cumplir los 17 (gracias a dios u) ¿Tu cuantos tienes? Para la próxima ya te mandare PM y hablaremos de forma más cómoda. Ojala tú también puedas descansar de las tareas porque si e muy pesado ;_; También muchos besos de perro y abrazos. XD
Ali-chan 1234: La verdad es que no había leído de Robín y Mitch juntos por lo que ni se me había pasado por la cabeza esa pareja :v Que bueno que no te aburra y te guste, jajaja muchos ya me dijeron de como de rápido se recupera la pelinegra, ya deje una explicación aquí del porque pero fue muy divertido leer sus comentarios. Pues como luego hay mucho crossover no me sorprende de que te confundieras XD
Gracias por llegar al final.
