El sábado por la mañana Serena se levanta antes de que sus hermanas lo hagan, se viste con un conjunto de ciclista blanco con detalles rosa que compró la tarde anterior. Saca las rodilleras, protectores para los codos y el casco y baja muy silenciosa las escaleras.

-¿A dónde crees que vas? –Le pregunta Haruka desde la entrada de su habitación –Por si no lo recuerdas eres responsable de una pobre y dulce gatita que cayó erróneamente en tus manos.

-Ya lo sé –Molesta le contesta -Por eso compré esta mochila –Le muestra una especie de koala que se cruza en el pecho donde tiene a Luna - para llevarla conmigo de paseo, le llevo agua y alimento.

-¿Y escaparás de los quehaceres?

-Tu trabajo consiste en escuchar la radio, dictar memorandos y firmar cheques, el de Mina atender mujeres, la mayoría son ancianas que desean volver a tener nuestra edad y el mío estar pegada a químicos, instrumentos de medición, microscopios, procesadores y hojas de análisis y cálculos todo el día –le dice irónica –Así que dime ¿Cuál de las tres se merece más el día de descanso?

Su hermana mayor la observa con los ojos entrecerrados. La verdad es que le conviene que las gemelas estén ocupadas para poder salir a su cita con Diamante.

-Está bien, pero lleva tu teléfono por si ocurre una emergencia –consiente que salga

Serena sube corriendo las escaleras le da un rápido abrazo y baja desapareciendo rápidamente. Monta la bicicleta y emprende el camino hacia donde la citó Darien.

Desde lejos observa al protagonista de sus sueños que viste un conjunto negro. No entiende como ni por qué, pero desde que salió a comer con él por primera vez y le regalo a la dulce gatita se instaló en sus pensamientos, gracias a él ha vuelto a tener esperanzas y deseo de sonreír.

-Buenos días bella dama –Le sonríe Darien al verla llegar, siente deseos de recibirla con un beso.

-Buenos días

Espera a que ella se baje y le entregue a Luna para delicadamente tomarla por la barbilla. Mira sus ojos celestes para constatar que no esté atemorizada. Lentamente, para darle la oportunidad de retirarse baja la cabeza hasta que sus labios se posesionan de los de Serena en un beso tan tierno y delicado que hace que ella le tiemble las piernas.

Levanta la cabeza y sonríe al ver que Serena aún tiene los ojos cerrados. La besa nuevamente y esta vez con la lengua le abre la boca intensificando el beso, saboreando cada rincón de su dulce boca, dando en vez de recibir.

-Debemos partir si no quieres que a tus hermanas se les ocurra transitar por aquí y que nos descubran –le dice con los labios aún cerca a los de ella

-No creo poder moverme después de esto –Serena siente que sonríe tontamente pero no puede evitarlo – Es la primera vez que alguien me… -Se ruboriza sin atreverse a mirarlo a los ojos –Siento que me tiemblan las piernas –Su corazón está desbocado.

Al escuchar la confesión Darien se asombra. No puede creer que ningún hombre haya besado esos labios tan provocativos antes que él. Se siente henchido de orgullo y emoción al saber que es el primero y espera ser el único que toque su boca.

-Vamos –se coloca la mochila donde Luna asoma la cabeza – ¿y el gato blanco?

-Mina no se despega de él. Le puso por nombre Artemis y vive maquillándole una media luna dorada para que combine con mi gata. Hasta le compró una canasta para llevarlo al Spa –Intenta hablar normal pero las palabras le salen atropelladas –Y después dicen que yo soy la… -Mueve un dedo alrededor de la oreja a la vez que emite un silbido.

Se suben a las bicicletas y emprenden el camino por la vereda que Darien le comentó. En ambos lados hay cerezos, arces y pinos rojos, todo es de ensueño. En el camino encuentran a varios deportistas trotando y otros ciclistas. En un claro hay un kiosco donde expenden alimentos naturistas, agua embotellada y bebidas energéticas.

-¿Qué te parece? –Pregunta Darien al dejar las bicicletas junto a un árbol

-Me parece que estoy soñando – Da una vuelta de 360º admirando la naturaleza que la rodea

-A veces vengo a correr un rato antes de ir a los laboratorios

-No me gustan los deportes, pero podría acostumbrarme a trotar solo por el gusto de admirar esta maravilla. Comenzaría mi día laboral feliz. –Saca una libreta de la mochila –Nuevo reto: trotar dos veces a la semana en este lug…

-¡No lo hagas! –Darien le arranca rápidamente la libreta

-¿Por qué no? –Comienza a dibujarse la vena que le sobresale en la frente cuando se enoja

-Porque ellas conocerían nuestro escondite –Ella queda en silencio analizando sus palabras –Te ayudaré a buscar un nuevo reto

-¿Qué quisiste decir con "nuestro escondite"?

Darien siente preocupación al escuchar la pregunta. Va a darle una respuesta elaborada pero recuerda las palabras de Diamante

-Serena, voy a ser sincero contigo –Respira profundo mientras le sostiene la mirada y coloca sus manos en los hombros de ella –Me gustas mucho, creo que me enamoré de ti cuando te vi hablando con Amy en tu primer día de trabajo. Se que no quieres saber nada de los hombres y que no confías fácilmente, pero déjame demostrarte que puedes confiar en mí, quiero que seas algo más que mi acompañante, quiero que seas mi novia

Ella guarda un silencio prolongado, sus pupilas se dilatan a la vez que se le acelera la respiración, mira sus ojos azules como el mar luego su cuello, para volver a encontrarse con sus ojos, como si intentara encontrar una mentira en sus palabras.

Cuando él siente que ya no puede resistir tanto silencio ella habla

-¿Dices que me amas?... ¿En tan poco tiempo?... ¿Estás seguro?

-Estoy muy seguro

-¿Pero por qué? Soy diferente a ti, soy espontánea, tu eres controlado, yo no… -él coloca un dedo en sus labios

-Si los dos fuéramos controlados seríamos unos aburridos y por lo de espontáneo, estoy aprendiendo contigo.

-¿Qué dirá Amy de todo esto?

-Estoy seguro de que secretamente planeó todo esto. No puede ser que todos los días esté muy ocupada para almorzar con nosotros

Serena piensa en todas las veces que su amiga se disculpó cuando la invitó a comer con ellos para evitar las habladurías. Amy siempre expuso excusas tontas para no salir con ellos.

-¿Y mis arranques de mal humor? –Intenta buscar cualquier motivo para no aceptar lo inevitable –Me enojo con facilidad, y estos últimos días he llorado mucho, tal vez me convierta en una llorona a tiempo completo.

Como respuesta Darien la besa una vez más, sin darles importancia a los deportistas que los ven con curiosidad.

-Esto es lo que haré cada vez que te vea enojada o llorando.

Serena se separa de él. Le da la espalda mientras toma a Luna en sus manos y la acaricia. Darien espera pacientemente a que se pronuncie ante su declaración.

-Si acepto ser tu novia… -Voltea para verle el rostro -¿Respetarás mi espacio? ¿Me darás el respeto que merezco? No podría soportar que…

-No te cortaré las alas si eso es a lo que temes. Y en el trabajo seguirás siendo la químico que trabaja en el piso tres, con las mismas responsabilidades y el mismo empeño que has demostrado esta semana para que Setsuna no te despida.

-Eso es lo otro que te iba a pedir, no quiero tratos privilegiados, quiero demostrar que si estoy en los laboratorios es porque lo valgo y no por ti, que si tienen que amonestarme lo hagan sin contemplación y si soy recompensada es porque me lo gané con mi esfuerzo, no quiero nada de ti que no sea la verdad, solo eso espero.

Está muy seria como si fuera al paredón para ser ejecutada. Darien puede entender que dentro de ella se vive una batalla entre lo que se aferró hasta ahora contra sus sentimientos, De repente lo mira asombrada con esos ojos celestes que él tanto adora.

-¿Qué sucede? –El temor de él es que no lo acepte.

- ¡La apuesta! –Dice con un hilo de voz –Si soy tu novia voy a perder la apuesta.

-Ya lo había pensado y tengo la solución.

-¿Cómo que ya lo tenías planeado?

-Si Andrew y Lita nos ayudan podremos almorzar todos los días en su restaurante.

-Lita es la mejor, cocina delicioso –asiente a la vez que habla -Sigue –Serena está pensativa escuchando.

-Se que por las tardes tu hermana mayor siempre te pasa recogiendo.

-Ujum… -Acaricia a la gata mientras escucha interesada –Hasta que me den la camioneta.

-Los fines de semana podemos venir a nuestro escondite o algún otro lugar que estemos seguros ellas no se aparezcan. Me sentiría orgulloso de gritarle a todos que estás conmigo pero hasta que a la que se le ocurrió hacer la apuesta no se retracte será imposible que salgamos libremente.

-Y no conoces a Mina –Le dice irónica Serena –Cuando se le mete una idea en la cabeza no cesa hasta conseguir su cometido. Mi esperanza es que el hermano de Taiki logre enamorarla.

-No has contestado a mi proposición – Le recuerda Darien.

Serena lo ve muy seria y comienza a negar en silencio con la cabeza, Darien va palideciendo a la vez que se le forme un nudo en la garganta.

-Si, acepto ser tu novia – ríe divertida al ver como palidecía antes de que ella contestara –Me encantó ver tu cara de susto –Antes de que él la tome en sus brazos le muestra a Luna –Debes saber que vengo en combo, somos Luna y yo, tómalo o déjalo.

Por respuesta Darien le toma el rostro besándole la frente, las mejillas y por último los labios con delicadeza, provocando en Serena mucha dulzura.

-Acepto encantado. Pero no vuelvas a asustarme de ésta manera –Le toca la nariz

-¿No piensas alimentarme? –Le pregunta descarada –Lo mío no es pan y cebollas, sino comida, comida y más comida.

-Leí en la libreta de retos que hoy es el día de comer solo zanahorias.

-Guácala .Hace un gesto de asco -lo había olvidado.

-Entonces te traje al sitio correcto, aquí preparan galletas y barras a base de zanahorias pero sin su sabor –Se acerca al dependiente.

Después de un rato se sientan bajo un árbol. Darien apoya la espalda en el tronco y atrae a Serena junto a su pecho. Al principio se resiste pero paulatinamente se va relajando hasta quedar recostada entre el pecho y la pierna levantada de él quien sostiene su cabeza con el brazo.

-Jamás pensé estar en esta posición con un hombre –Reconoce la rubia mientras juega con Luna que está en su pecho –Es agradable estar así.

-Solo conmigo –Darien Toma un mechón de su cabello y juega con la gata haciendo que persiga el cabello –Con nadie más.

Luna se baja de Serena y comienza a jugar con una mariposa que revolotea junto a ellos. Darien aprovecha para bajar la cabeza y darle pequeños besos hasta que Serena se aferra a él y es cuando profundiza el beso haciendo que a la chica se le derrita todo raciocinio.

-¡No puedo creer lo que uno ve en estos lugares!

Los enamorados se separan repentinamente y ven a Amy y Rei sonrientes frente a ellos. La hermana de Darien tiene a Luna en sus brazos acariciándole las orejas. Ambas visten ropa deportiva y se nota que han estado trotando.

-Si me lo cuentan no lo creo -Rei está impactada al haber descubierto a su amiga en los brazos de Darien –Mamá osa tiene razón –Habla con Amy como si ellos no estuvieran presentes –Serena oculta algo.

-Pero como es nuestra amiga no hemos visto nada –Amy le entrega la gata a la morena y se agacha para abrazarlos -Estoy feliz por ustedes hermano –Mira a Serena que está muda y completamente colorada –No sabes lo feliz que estoy que seas la elegida.

-Apresúrate que nos esperan –Rei saluda a un par de jóvenes que resultan ser Taiki y Alan que las esperan junto al kiosco.

-Pueden seguir en sus asuntos –Amy les entrega a Luna –No los hemos visto. Ahora vamos a comer unas barras energéticas y nos vamos con nuestros caballeros andantes.

Juntos las ven partir y reunirse con los hombres.

-¿En qué estábamos antes de ser interrumpidos? –Le pregunta él.

Serena vuelve a recostarse en el pecho de Darien y lo hala por su negra cabellera para recordarle con sus labios el pendiente que tenían.

Rato después, Serena continúa recostada en Darien disfrutando de la sensación de saberse mimada.

-Me dijiste que este lugar era poco conocido y en menos de diez minutos de estar aquí nos encontramos con Rei –Enumera con lo dedos –Amy y Taiki. Lo único que falta es que Haruka y Mina vengan por estos lados a respirar aire puro.

-Olvidé decirte que mi hermana también conoce este sendero -Darien le acaricia el cabello mientras observa a Luna dormida sobre Serena –Tendremos que buscar nuevos lugares para encontrarnos.

-Mi tío está haciendo las gestiones para entregarme mi vehículo, lo pedí con cristales ahumados. La verdad no se por qué lo hice pero ahora me alegro, así nadie te verá conmigo.

-¿Sabes conducir?

-No, pero el reto es para aprender a manejar en el auto de Haruka.

-¿Por qué no les hacemos un poquito más de trampa y te enseño yo para que no hagas sufrir mucho a tu hermana?

-Me parece bien –Sonríe emocionada – Cada vez me gustas más –Aún no está preparada para decir esa palabra tan importante. Darien comprende y espera pacientemente a que esté segura. No quiere presionarla.

-Subamos a las bicicletas a buscar o preguntar dónde saltar en Benji, y de paso buscaremos un nuevo reto –Levanta Serena un poco para darle un beso embriagador –No me cansaré de besarte.

-Y yo no me cansaré de recibir tus besos –Le responde con los ojos cerrados y ruborizada –No sabía que un beso podía ser tan dulce –Mete sus dedos entre la negra cabellera y fija sus ojos celestes en los de él –Gracias por…

-Yo soy el que debo agradecer a la providencia el haberte conocido –Ríe al recordar las palabras que le dijo a su hermana en el desayuno el día que conoció a Serena –Y pensar que estaba dispuesto a despedirte tu primer día de trabajo si no te presentabas antes que yo. Hubiera sido el rey de los tontos de haberlo hecho.

-Y yo me hubiera inventado una para cobrármelas.

-Mejor nos vamos antes de que nos tome la hora del almuerzo acá –Toma a Luna y se la entrega –Sostenla un momento mientras me levanto

Se levanta y toma el koala donde coloca a la gata antes de ofrecerle la mano a Serena para acercarla a su cuerpo. Le besa la frente y la deja libre para que tome la bicicleta.

-¿Hacia dónde vamos?

-Hacia la vereda que sube –Le señala una pequeña colina –Allá se practican deportes extremos.

-Dejemos eso para mañana. Mejor sigamos conduciendo sin rumbo fijo. Este lugar me tiene enamorada.

-¿Sólo el lugar? –Darien levanta una ceja.

Serena se ruboriza y lo mira con adoración.

-No… también tú me tienes volando alto –Toca su rostro -¿Seguro eres real? ¿No despertaré en mi cama decepcionada y enojada con el destino?

-Soy muy real.

-Vamos –Serena se coloca el casco y se acomoda en la bicicleta.

-¿Hacia dónde?

¿El cementerio queda cerca de acá?

-Si, bajando por esa ruta.

-Bien –Está repentinamente pálida –Es hora de hacer algo que debí hacer hace cuatro años.

Darien la sigue en silencio. La chica va a toda velocidad, como si la persiguieran, por fin entran al cementerio y busca un mausoleo. En la puerta están las fotografías de un hombre de cabello rubio ceniza y ojos verdes y a su lado una mujer casi idéntica a Serena.

-¿Te encuentras bien? –Le pregunta Darien al verla tan agitada y a punto de llorar.

-Madre –Ella ignora la pregunta de Darien y acaricia la fotografía de su madre –Te presento a Darien Chiba. Se que te hubiera gustado conocerlo en persona pero no pudo ser así. Darien –Voltea y toma su mano. Sus ojos muestran una tristeza desoladora –Conoce a mi madre y mí… padre.

-¿Lo has perdonado? –Le pregunta a la vez que la abraza por quedando la espalda de ella pegada a su pecho y su mandíbula reposa en la cabeza de ella.

-Conocerte ha sido la medicina que necesitaba para levantarme y continuar –Asiente mientras toca lafotografía de su padre –Durante años me encerré en una sola idea y era la de odiar a mi padre por no tenerla a ella. Pero no me di cuenta hasta ahora que también lo perdí a él –Voltea y llora escondiendo el rostro en su pecho.

Darien permite que llore y desahogue su alma de toda la amargura que la invadió desde, como dijo su hermana el accidente de sus padres. Le quita el casco con suavidad y besa su cabello a la vez que la acuna en sus brazos Hasta que Luna comienza a quejarse por el apretón.

-Luna no está contenta con el abrazo- Le dice Darien sonriendo. Serena se aparta y él saca a la gatita del koala.

-Lo siento –Limpia su rostro con la punta de los dedos hasta que Darien le pasa un pañuelo.

-No debes sentirlo. Esta es la mejor terapia para que puedas seguir adelante con tu vida.

-Es que la extraño tanto –Vuelve a llorar con sentimiento con la cabeza pegada a la imagen –No creí sobrevivir sin ella… -Suspira intentando tranquilizarse – Si Haruka no hubiera… estado… conmigo las veinticuatro horas… todos esos meses… Tal vez hubiera… -Llora aún más fuerte.

Darien coloca a Luna dentro de su casco y lo cuelga en la bicicleta para apresurarse a abrazarla.

La aprieta con fuerza en su pecho mientras le susurra palabras de consuelo.

-Ya mi ángel, intenta tranquilizarte que esto te hace daño –El llanto de ella le producen un nudo en la garganta – Mi ángel por favor no llores.

-¿Tu ángel? –Serena ríe entre el llanto al escuchar el apelativo que él usa –Me encanta –Comienza atranquilizarse –Creo que es al contrario, tú has sido el ángel que ha venido a sacarme del abismo – Se separa de él –Necesito lavarme la cara y… –Se ruboriza –Sonarme la nariz.

Darien le pasa el frasco de agua y ella se retira un poco lejos, detrás de otra cripta. Después de un minuto regresa y se para nuevamente frente a las imágenes de padres. Pasan un rato más abrazados observando y tocando las fotografías, hasta que a ambos les ataca el hambre.

-Vamos a ver que podemos comer que tenga zanahorias.

-Gracias por sacrificarte conmigo –Le dice Serena amorosa –Se que no tienes ninguna necesidad de hacer esto y puedes comer lo que quieras.

-Quiero hacerlo por ti. Sería un terrible novio si delante de ti el día de hoy comiera chocolates, o caramelos, o una buena chuleta, o… -Serena le cubre la boca con la mano.

-¡Por favor no sigas! –Ambos ríen divertidos –Regresemos al Kiosco y atiborrémonos de suplementos a base de zanahorias. Pero mañana me vengaré comiendo una buena comida.

Toman a Luna y emprenden el camino de regreso.

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Casa Tenoh

Mina despierta y se estira en la cama antes de levantarse para ver a Artemis.

Lo tiene durmiendo en una cesta cerca de su cama. Lo acaricia y sonríe al verlo estirarse y bostezar. Sale al baño y encuentra la casa sola, ni Serena ni Haruka están, tal vez salieron juntas y no le avisaron. Mejor para ella, así tendrá tiempo de hacerle la limpieza profunda a la casa sin que estén pasando a cada rato contaminando lo que ya limpió.

Suena su celular. Al revisar el identificador de llamadas se da cuenta de que es Yaten, desde que tuvo el altercado con él en el restaurante La Fuente Dorada no ha querido verlo, los tres días ha estado enviándole ramos de rosas y peluches y en todas las tarjetas le pide disculpas.

Baja con Artemis y lo coloca en su caja de arena antes de contestar.

-¿Hola?

-"Buenos días Mina, soy Yaten"su voz suena insegura.

-Ya se quien eres, lo que quiero es que me digas qué quieres.

-"Sé que me comporté como un patán pero quiero que me des otra oportunidad"

-¿Oportunidad para qué? –Le pregunta a la vez que se prepara un café descafeinado.

-"Quiero verte, quería saber si quieres ir a la playa conmigo o al parque o a donde tú quieras".

-Lo siento pero hoy debo comer solamente zanahorias y si salgo a cualquier sitio faltaré al reto.

-"¿Qué reto?"

-Olvídalo –Suspira.

-"¿Y si vienes a mi casa? Aquí puedes comer todos los vegetales que quieras, aunque no te prometo acompañarte".

-Si no me vas a acompañar a comer zanahorias entonces declino tu oferta.

Se hace silencio al otro lado de la línea.

-"Si voy a expiar los pecados que cometí contra ti comiendo zanahorias que así sea. Acepto tu condición".

Mina sonríe de oreja a oreja. Moldeará al dueño de los ojos verdes. Es un reto personal.

Quedan de acuerdo donde se encontrarán y cortan la comunicación. Mina está feliz, sube corriendo a tomar un baño y vestirse antes de bajar con la cesta en busca de Artemis.

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Casa Kou

Yaten recibe solícito a Mina en la entrada. Seiya aún está durmiendo ya que los fines de semana se levanta tarde para irse de parranda por la noche. Avisó que tiene una nueva cita con una chica que vio en el restaurante lo citó para salir esa noche.

-Hola Mina, me contenta que puedas estar aquí –Habla nervioso y atropellado –saqué unas cuantas recetas de Internet a base de zanahorias para que si gustas la preparemos juntos.

Mina lo observa recelosa, pero se ve tan lindo con esos ojitos verdes suplicante que al final le sonríe rendida.

-Me gustará –Dice mientras observa el ambiente en que se encuentra. Es todo varonil, no hay un solo toque femenino -¿Con quién compartes la casa?

-Con mis dos hermanos, son los que trabajan en los laboratorios Chiba.

-Allí trabaja mi hermana gemela.

-¿La rubia de coletas?

-Si, espero que no te haya gustado.

-Tú eres la que me gusta, y la verdad no se por qué.

-Es lo mismo que me pregunto –da un paso hacia él.

-No tenemos nada en común –A su vez él se acerca.

-Me gustan los hombres que visten bien, educados, de buen carácter –Da un paso más –Que sean responsables…

-A mí me gustan las mujeres que no son esclavas de su apariencia, que no parecen maniquíes, que no se mueran de hambre porque comen de todo –Terminan encontrándose en el centro y funden sus labios en un beso que promete encender fuego.

-¿No pueden irse a un hotel o a tu habitación? –Seiya se levanta molesto por el ruido.

-Ops, perdón –La rubia se separa de Yaten ruborizada y acalorada.

-Si serás zopenco, respeta a Mina ella es la hermana de tu compañera de trabajo.

-¿Serena Tenoh? –Su expresión cambia al ella asentir -¡Ni se me ocurriría faltarle el respeto a la hermana de Serena!, ya amenazó a Taiki, no me dijo con qué pero desde ese día la llama chupetita de arsénico.

-Esa es mi hermana –Mina ríe jocosa –Te recomiendo por tu bien no meterte con ella ni con alguna de nosotras. Su lema es: "no te metas con mis hermanas porque ese es mi trabajo"

-¿Quieres un café, un jugo, agua, leche? ¡No te quedes parado como tonto! –Le dice Seiya a Yaten –Ofrécele algo a la señorita que sea más apetecible que tu baba.