N/A: Este capi es el más largo, puro Dramione, pero creo con toda la humildad del mundo, que promete... Siguiendo la tradición del significado del número del capi, lleva el nº 10 para el día 10 porque es como el capitán del equipo de futbol. Puedes estar de acuerdo o no, claro... Ve al baño, traéte un zumo, cocacola, un vinito, galletas, patatas, un café, chocolate, pa amb tomàquet con jamoncito o una almohada por si te duermes... porque va para largo.

Disfruta. Y si puedes, por favor deja tu opinión, al menos tan sólo para este capi. Merci! - Sig.-


"Nadie es totalmente bueno o totalmente malo." JK Rowling. (Hablando de cómo piensa Sirius Black)

ooOOoo

Capítulo 10. Juntos

Al llegar a Hogsmeade ya era muy tarde. No se oía ningún ruido, y parecía que todo el pueblo estaba tan encerrado como los estudiantes en Hogwarts.

"Es como si el toque de queda fuera para todo el mundo mágico." comentó Hermione volviendo a sentir un escalofrío.

"¿Sigues teniendo frío?"

De forma inesperada, Malfoy la preguntó y casi parecía que estuviera preocupado por ella.

"Sí... pero estoy bien. Debe de ser el fresco de la noche."

Malfoy asintió.

"¿Dónde quieres ir? Aquí está todo cerrado."

"Al Cabeza de Puerco."

Malfoy la siguió, y miró con repugnancia el aspecto destartalado y descuidado del pub. Entraron y notaron que la temperatura era mucho más agradable, pero el sitio estaba tal y como Hermione lo recordaba... sucio y polvoriento, y con un extraño olor a cabra.

Malfoy miraba el lugar con una expresión que a Hermione le recordó a Narcissa Malfoy.

"Malfoy... ¿sabes que te pareces a tu madre mucho?"

Malfoy inmediatamente cambio la expresión de disgusto por otra de sorpresa.

"¿Tú qué sabes de mi madre?"

Hermione se sintió un poco turbada.

"No... nada... sólo que me has recordado a ella. Nada más."

Pero no se atrevió a decirle que la expresión de asco era clavada a Narcissa Malfoy, pero al mismo tiempo, los mismos rasgos hermosos y aristocráticos. Hermione desvió la vista y miró alrededor.

El pub estaba lleno de figuras encapuchadas, silenciosas y siniestras. Sin darse cuenta, se echó más para atrás, hasta que su espalda chocó con el pecho de Malfoy. Iba a separarse como si fuera un acto reflejo antes de que él le echara en cara que ni le tocara con sus asquerosos gérmenes muggle, cuando notó que Malfoy le colocaba la mano en el hombro, cerca del cuello, y la llevaba a una mesa cerca de la chimenea.

"Ponte ahí. Traeré algo caliente... aunque dudo mucho que haya algo que valga la pena."

Hermione asintió y se acurrucó junto al fuego. Siguió con la mirada a Malfoy y no pudo evitar observarle de lejos. No debía pensar en que era guapo, pero... vale, sí. Lo pensaba. Lo era.

"Maldita compañera de Bill, cuando la encontramos fue la primera que mencionó que Malfoy es guapo. Si no hubiera sido por ella ni me habría fijado."

Disgustada, se obligó a cambiar la vista y miró al camarero que estaba sirviendo a Malfoy.

Le era familiar. Muy familiar. Recordó que una vez Harry le dijo lo mismo. Con mucho pelo gris, aspecto gruñón, delgado y parece que alto. Le recordaba a... Dumbledore.

Y mucho.

En ese momento Malfoy se acercó a Hermione con dos botellas de whisky de fuego. Sin vaso. Hermione arqueó las cejas.

"Los vasos están repugnantes, Granger. Y aquí no dan té con pastas." Ella sólo asintió.

"Gracias." Bebió y sintió como el alcohol sí que le daba cierto calor a sus huesos. Suspiró aliviada. Por lo menos tenía a buen recaudo un Gytrash, su coartada ante Carrow.

"Bueno, pues voy a hablar con el camarero." Antes de que Malfoy respondiera, ella apuró el whisky de fuego, se retiró las dos capas que llevaba y se dirigió a la barra.

Antes de llegar, un encapuchado le cogió del brazo y la acercó hacia él.

"Vaya, vaya... qué tenemos aquí. Hace tiempo que no vienen mujeres a estas horas..." Hermione empezó a forcejear para liberarse. Miró a la cara del encapuchado y vio que era un hombre de piel muy morena, delgado, y bastante mayor. De hecho, Hermione pensó que incluso mayor que sus propios padres.

"Suélteme..."

"Vamos, bonita ¿no quieres acompañarme?" El desconocido esbozó una sonrisa libidinosa. "Te invito a un trago."

No había hecho más que decirlo, cuando Hermione sintió que tiraban de ella hacia atrás y quedaba fuera del alcance del desagradable desconocido.

"No tiene sed." Hermione notó que Malfoy a su espalda la empujaba de ahí.

"¡Eh, que no había terminado!" chilló el desconocido. Pero Hermione miró a Malfoy que se giraba hacia el desconocido y lo observaba con los ojos grises y fríos que había visto otras veces en su padre. El desconocido murmuró algo y se retiró a su mesa. Malfoy se llevó a la barra a Hermione, que lo miraba estupefacta. Pero Malfoy torció la boca.

"Eres una cría. No tienes ni idea de lo que ése quería de ti."

Hermione frunció el ceño.

"¿Y tú qué sabes?. ¡No soy idiota, si no te has enterado, no estaba siguiéndole la corriente!"

Pero él miraba a otro lado con expresión aburrida.

"Ya, pero si no hubiese sido por mi, ahora mismo ése te habría metido la lengua hasta la garganta."

Hermione le miró furiosa.

"Eres un cerdo. Como que me hubiera dejado."

"Pues todavía no te he visto darle calabazas a nadie."

Hermione entornó los ojos.

"Depende a quiénes, so listo."

Él esbozó su sonrisa de medio lado.

"A ver¿quiénes?"

"¿Vais a pedir, o qué?"

Tanto Hermione como Draco se dieron la vuelta y enfrente de ellos vieron al camarero inclinado sobre la barra mirándoles fijamente con una expresión de puro aburrimiento. Hermione enrojeció y Malfoy lo miró como miraba a cualquiera que no reunía los mínimos requisitos para que un Malfoy le prestara atención.

"¡Sí!. ¡Otra botella de whisky de fuego!" Chilló Hermione, dando un golpe a la barra por la ira. Malfoy enarcó una ceja y se giró para mirarla. El extraño camarero puso la bebida encima, y Hermione dio un trago de golpe.

"¡Otra!"

Malfoy rodó los ojos.

"A ver, Granger, tú no bebes, así que no trates de impresionarme."

"Impresionarte, y una mierda." Echó otro trago. "Esto es culpa tuya. A ti sólo te impresionan las morenas de piernas interminables de Ravenclaw." Malfoy enarcó de nuevo una ceja y la miró, esta vez como si la actitud de Hermione empezara a ser incluso... divertida.

"Ah... ya. Las morenas de Ravenclaw."

"Sí." Hermione miró al camarero. "¡Otra!" E inmediatamente volvió a darle un trago. Entonces miró a Malfoy, con las mejillas más coloradas por el efecto del alcohol y el ambiente caldeado del Cabeza de Puerco. "Y las rubias pomposas de Slytherin. Y las rubias de Hufflepuff... que no tendrán cerebro, pero están muy bien ¿no? Bueno, puestos a pensar, y las rubias de Ravenclaw también. Y las morenas de Slytherin."

Malfoy asentía despacio.

"Claro." Se acercó a ella, que estaba apoyada en la barra. "¿Y las castañas de Gryffindor?" Ella le miró con los ojos brillantes de alcohol. Y esbozó una sonrisa, que le daba al conjunto un aspecto pícaro.

"Especifica: Las castañas sangre sucia e inteligentes de Gryffindor." Dio otro trago y le miró inclinando la cabeza y señalándole con la botella. "Ésas no cuentan."

Malfoy seguía mirándola como si la situación de verdad le entretuviera mucho.

"Olvidas añadir, 'y en estado ebrio', Granger."

"No estoy en estado ebrio."

"Vaya si lo estás."

Hermione le echó una mirada que pretendía ser dura, pero no hizo más que incrementar la curiosidad de Malfoy, que estaba disfrutando verdaderamente de la situación.

"Granger, ya deja de beber, o mañana no vas a ser capaz de levantarte."

Hermione miró la botella como si fuera la primera que tomaba. Y dijo algo que, dado el estado achispado en el que se encontraba, era extrañamente lógico y absolutamente coherente.

"No sé dónde vamos a dormir, así que lo mismo ni nos tenemos que levantar."

Entonces Malfoy cambió la expresión por una de preocupación. No había pensado en eso. Se giró hacia el camarero.

"Escuche... ¿dónde podríamos pasar la noche por aquí?. No podemos regresar a estas horas y me temo que mi amiga no está en condiciones de salir."

El camarero lo miró con cierto recelo.

"Eres el joven Malfoy ¿eh?" Malfoy frunció el ceño.

"¿Y qué si lo soy?"

El viejo lo miró con fijeza.

"Bueno, quería asegurarme. Un Malfoy seguro que puede pagar lo que se me debe."

"Ya he pagado la otra ronda. Las de Granger las va a pagar ella." Hermione le miró con el ceño fruncido de indignación y abrió la boca para responder, aunque algo de la conversación se le escapaba.

"No me refiero a eso" repuso el camarero. "Dumbledore te salvó la vida." Malfoy palideció. "Así que más te vale que devuelvas el favor."

Malfoy bajó la mirada un momento. Hermione a su lado frunció el ceño al ver la expresión ilegible que tenía Malfoy. Entonces miró al camarero, sin entender demasiado. Sin duda la nube de alcohol le impedía razonar con claridad.

El viejo los llevó a un cuartucho trasero donde había un catre.

"Podéis dormir ahí. Mañana hablaremos tranquilamente." Hermione lo miró. Una cama, y bastante pequeña.

Pero fue Malfoy el que habló.

"Oiga, ahí solo cabe una persona." El viejo los miró sin pestañear.

"¿Prefieres dormir tú conmigo?. ¿O prefieres que sea ella la que duerma conmigo?"

Entonces Malfoy frunció el ceño disgustado. El viejo se fue, les dio las cosas que habían dejado en la mesa junto a la chimenea y cerró la puerta.

Hermione bajó la mirada. Pero Malfoy, todavía molesto, habló.

"Bueno, nos apañaremos. Yo no pienso dormir en ese suelo asqueroso." Ella miró esperando que respondiera que fuera ella la que se tirara al suelo como buena sangre sucia que era. Pero no dijo nada.

Malfoy no abrió las sábanas raídas del asco que le daba. Se tumbaron dándose la espalda mutuamente, y procurando ni rozarse. Con ambas capas improvisaron unas mantas.

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Hermione se dio la vuelta con dificultad y notó que el cuerpo que tenía a su espalda se movía también por el cambio de postura de ella. Medio dormida, y en la oscuridad, no conseguía ver a Malfoy. Cerró los ojos otra vez, dejándose llevar por el momento y pensando en casi semiinconsciencia que se estaba muy a gusto en una cama de 90 centímetros junto a Malfoy.

Pero entonces escuchó que murmuraba.

"La Poción… Imperdonable… Nunca lo sabrá..."

Hermione frunció el ceño, ahora más despierta.

"El Señor Tenebroso..."

Hermione abrió los ojos e intentó pensar.

"¿Malfoy...?" le susurró, esperando que él contestara.

Pero no dijo nada. Siguió durmiendo. Entonces ella cerró los ojos, y volvió a quedarse dormida.

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Oyó de lejos a alguien que colocaba cosas de cristal (jarras o copas o botellas) y de vez en cuando ruido de sillas o muebles arrastrándose. Hermione abrió los ojos y notó que por las rendijas de la puerta entraba algo de luz, que iluminaba el cuartucho donde estaba durmiendo.

Con Malfoy.

En una cama de 90 centímetros.

Con lo cual estaban muy pegaditos.

Él tenía su brazo por encima del suyo propio, que estaba aferrado a su cintura. Inmediatamente hizo por retirarlo, pero él siguió durmiendo y de hecho, se acomodó mejor en su abrazo. La frente de Hermione quedaba pegada a los labios de él, y básicamente, todas las partes de sus cuerpos estaban tocándose.

Hermione se ruborizó, y se agitó nerviosa.

"Sshh." le oyó decir.

Entonces ella levantó la cabeza para mirarle, dentro de la oscuridad, y notó que estaba totalmente despierto.

"Hola", sólo acertó a decirle ella.

Pero él levantó la mano para apartarle los cabellos de la cara y tocarle la mejilla.

"No has pasado frío ¿verdad?"

Ella agradeció que la oscuridad ocultara su sonrojo.

"No... no."

Oyó que él esbozaba su clásica sonrisa. Hermione entonces se acomodó pensando en lo bien que seguía oliendo Malfoy, a pesar de la suciedad del lugar. Y de pronto él la soltó para incorporarse.

"Bueno, sé que adoras compartir cama conmigo, pero tenemos que ponernos en marcha."

Hermione esta vez no quiso picar negándole sin más que quisiera compartir la cama.

"No, adoras compartir la cama conmigo."

Malfoy la miró en la penumbra de la habitación, y ella estaba segura de que enarcaba una ceja.

"Granger, la cantidad de mujeres que habrían dado la mitad de su vida por haber estado donde has estado tú esta noche."

"¿En un catre polvoriento en un pub de tres al cuarto junto a un Slytherin engreído y presuntuoso?"

"Olvidas mencionar que es increíblemente atractivo."

Ella resopló.

"Yo puedo decir lo mismo, Malfoy" Se incorporó. "Ernie o Ron estarían encantados de haber estado ahí." Suspiró teatralmente. "Ay... voy a tener que compensarles esto..."

En la oscuridad no notó cuando Malfoy le había agarrado los brazos y la había vuelto a tumbar sobre la cama, esta vez él encima.

"Ah... Normal. Un elfo doméstico en un catre asqueroso. Y un pordiosero que sentirá nostalgia de su propia cama."

El pulso de Hermione empezó a acelerarse.

"Malfoy, levántate..."

Entonces notó que levantaba la cabeza y la miraba, aunque no podía distinguir bien su rostro. Se hizo un momento el silencio, y ella pensó que estaba tumbada en una situación muy comprometida con Malfoy, a quien detestaba y era un sentimiento mutuo, y que por otro lado, era profesor.

Tal vez él pensó lo mismo, porque se incorporó de inmediato y abrió la puerta de par en par, saliendo por ella.

Hermione se incorporó confundida, y siguió tras él.

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Hermione dejó que fuera Malfoy el primero en ducharse… si como suponía el baño era repugnante no quería que la culpara a ella y su repelente cuerpo de haberlo dejado todo asqueroso.

Hermione se acercó al viejo camarero, que estaba elevando vasos y jarras en la alacena.

"Buenos días, señor." Hermione se sentó frente a la barra. "¿Quiere que lo ayude?"

El viejo se giró para mirarla.

"Yo lo que creo es que no has venido desde Hogwarts para ayudarme ¿no?"

Hermione bajó los ojos, pero tomó la determinación de aprovechar que Malfoy no estaba.

"Yo… tengo que preguntarle por las cosas que trajo Mundungus Fletcher, hace unos meses." El viejo la miró como si ese nombre ni le sonara. "Quiero saber si entre las cosas que le enseñó había un guardapelo."

El viejo se rió, pero no dejó de mirarla con esos ojos azules.

"Y suponiendo que lo tuviera ¿qué pretendes hacer con él?"

"Destruirlo."

El viejo rió más fuerte.

"A ver, jovencita…"

"Hermione."

"Hermione. ¿Tú crees que es tan fácil de romper?" Hermione frunció el cejo. Recordaba que, si era el que vieron en Grimmauld Place, ni siquiera fueron capaces de abrirlo.

"¿Y qué quiere usted hacer con él?" preguntó ella ansiosa.

"Lo mismo que tú, por supuesto." La mirada que sostuvo a Hermione le recordó las pocas veces que Dumbledore estaba realmente preocupado. "Tranquila. La Orden se encargará de todo." Hermione abrió los ojos en sorpresa.

"¿La Orden?"

El viejo la miró.

"Tú lo que debes hacer es averiguar cómo alguien pudo haber encontrado primero el guardapelo, y haber dejado las trampas intactas."

Hermione giró la cabeza levemente.

"Sí… RAB… ¿Cómo lo hizo?. ¿Tuvo ayuda?. ¿Sabía que era un Horrocrux…?" Ahora le asaltaban miles de preguntas.

"Oiga… aunque me pique mucho la curiosidad… ¿qué importancia puede tener eso?"

Pero el viejo la miró con severidad.

"Muchos hechos del pasado nos pueden hacer comprender el presente."

Estaba a punto de abrir la boca, cuando entró por la puerta un Malfoy claramente contrariado y asqueado. Hermione lo miró pensando en que vio que al despertarse, e incluso a pesar de la poca luz, tenía el mismo aspecto impecable.

"¡Maldito niño!. ¿Cómo lo consigue? Soy humana, me levanto con legañas, y despeinada, con la voz ronca ¡pues como todo el mundo!"

Entonces se levantó y avisó que ella iba también a darse una ducha rápida.

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Salió al rato, comprendiendo la mueca de disgusto de Malfoy. El baño era igual de repugnante que el resto del pub. El viejo seguía elevando con su varita las copas y botellas y retirando las usadas. Aunque Hermione realmente pensó que no veía diferencia entre las copas "nuevas" y las "usadas."

"Veo que no habéis pasado tan mala noche después de todo." Malfoy levantó la mirada con las cejas ligeramente arqueadas.

"¿Qué quiere decir?"

El viejo los miró y rodó los ojos, resoplando y murmurando algo que le pareció "jovenzuelos..."

"Bueno, ya sé a qué ha venido ella. Y tú ¿qué haces aquí?" Malfoy le miró como si le pareciera toda una osadía que semejante sujeto le preguntara qué hacía con su vida.

"Soy su profesor."

"¿No crees que es ilegal y poco ético lo que haces con una alumna?"

Hermione desvió la mirada enrojeciendo, aunque casi le da un ataque de risa, y Malfoy frunció el ceño.

"¿A qué se refiere? Yo no he hecho nada ilegal ni poco ético. Hum... bueno..." esbozó su clásica sonrisa autosuficiente. "Sí que todo lo que hago suele ser o ilegal o poco ético… pero no ahora, viejales."

Hermione retiró la sonrisa de su cara y lo miró con el ceño fruncido.

"¡Malfoy!"

Pero el viejo volvió a mirarlos.

"Bueno, ella es mayor de edad al menos ¿o no?"

Ahora Hermione se giró al viejo.

"¡Claro que lo soy! Oiga ¿esto qué tiene que ver con...?"

Pero el viejo no contestó, sólo volvió a mirar a Malfoy.

"Enseñas Pociones." Era una afirmación, no una pregunta.

Malfoy apretó ligeramente los labios, y pareció concentrarse en algo con gesto preocupado. Hermione miraba a Malfoy expectante.

"Sí."

"Vamos, muchacho. Eres muy bueno en Oclumancia, de los mejores que he conocido. Soy muy viejo y he visto a gente muy variada por aquí. Pero no te preocupes, no te estoy leyendo la mente." Miró con ojos agudos a Malfoy. "No me hace falta leértela."

Hermione estaba muy intrigada. Esos ojos agudos... los comentarios astutos... era como si le recordara a alguien...

Dumbledore...

Hermione abrió los ojos de par en par. Era eso... este hombre tenía sin duda algo que ver con Dumbledore. Por lo que veía, por lo que había oído a Harry, por lo que dijo Moody...

Aberforth Dumbledore.

Entonces el viejo se giró.

"Sí. Con razón eres la bruja más lista de tu edad."

Malfoy entornó los ojos y miró a Hermione, que seguía con la expresión estupefacta y asustada sin quitarle los ojos de encima al camarero. Éste se giró a Malfoy.

"Con respecto a ti, Malfoy, creo que todavía hay esperanzas." Hermione frunció las cejas. El viejo asentía como considerando algo que sólo él sabía.

Pero Malfoy pareció inseguro. Hermione lo miraba como si no lo conociera.

"Procura enterarte lo antes posible de cómo funciona la Poción, Malfoy." Draco no dijo nada. Hermione estaba con la boca abierta. "Por eso tienes el puesto de profesor de Pociones."

Hermione seguía sin comprender. Pero ahora era su oportunidad de saber por qué un alumno, por muy aventajado que fuera, tenía el puesto de Pociones.

"Eso ¿por qué tienes el puesto de Pociones?"

Ésto pareció gustarle más a Malfoy. Ahora sí la miró con su sonrisa burlona.

"Eso es porque tengo un gran talento, Granger, y había una vacante." Ella rodó los ojos.

De pronto Aberforth sacó la varita y conjuró en el aire un medallón dorado, con una S verde, de un estilo muy antiguo, incluso pasado de moda. El medallón era una simple ilusión, porque era fantasmagóricamente transparente.

Hermione sintió que el pulso se aceleraba y miró con miedo al viejo camarero. Este tenía sus agudos ojos puestos en Malfoy, que a su vez observaba la ilusión con frialdad.

"¿Qué es esa mierda?" dijo Malfoy con desprecio.

El viejo sonrió con picardía.

"Oh. Un antiguo tesoro. Creo que de los Black. Tú eres un Black ¿no te interesa?"

Hermione miró con horror al viejo. ¿Y si le interesara, caería en manos de Malfoy?

Un momento. ¿Black?. ¿Por qué le iba a interesar algo de los Black? Miró a Malfoy y abrió la boca, pero antes dijo él.

"Mi madre es Narcissa Black Malfoy, Granger." Hermione asintió. No se acordaba.

"¿Y no querrías tenerlo tú?" preguntó Aberforth.

Malfoy le miró con desagrado.

"¿Por quién me toma, viejales? Yo no voy comprando baratijas a camareros, ni colecciono trastos inútiles -y feos, la verdad- y no necesito simular ser un sangre pura poseyendo antiguallas de familias de magos."

Hermione notó que el viejo sonreía levemente.

"Entonces, no te importará que se lo ofrezca a otro comprador..."

Malfoy le miró como si el viejo estuviera verdaderamente loco.

"¿Está sordo? Como si se lo da a Potter, él sí que tiene apego a los cacharros de los Black."

"¡Malfoy! Harry es mi amigo."

"Bah, como si me importara mucho lo que colecciona Caracortada."

El viejo conjuró el guardapelo, y la imagen desapareció.

Hermione miró con mucha preocupación. Si el viejo le había enseñado la imagen del guardapelo, y si Malfoy colaboraba con Voldemort, le haría mención del artefacto.

Pero Malfoy no había reaccionado. ¿Era una pose, o era genuina su ignorancia sobre la verdadera naturaleza del guardapelo?

"Debemos irnos ya. No podemos estar todo el día de excursión, Granger."

Hermione asintió, y recogió sus cosas.

"Gracias por la información, señor."

Los ojos del viejo brillaron con inusitada inteligencia.

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Tras la extraña experiencia en el Cabeza de Puerco, Hermione y Malfoy se fueron a Las Tres Escobas a ver si podían desayunar algo decente.

"Granger, cada vez estoy más convencido de que la sangre muggle trastorna la mente."

Hermione estaba comiendo las shortbreads con ganas. Después de lo que bebió a noche, y sin cenar, su estómago le estaba pidiendo algo sólido y consistente.

"¿Y por qué, si puede saberse?"

"¿Hemos venido a Hogsmeade a hablar con un viejo chiflado y que nos enseñe un colgante pasado de moda?"

Hermione bebió un poco de té, mientras seguía masticando.

"Tú me has seguido a Hogsmeade. Yo no te lo he pedido. Y sí, yo quería hablar con el viejo chiflado."

"¿Por qué?. ¿Ahora coleccionas trastos inútiles para aparentar tener la sangre más pura?"

Ella le respondió con repugnancia.

"¿Tú estás tonto? No tengo ninguna intención de cambiar la pureza de mi sangre. ¿Y además, qué, si voy a buscar reliquias?"

Malfoy la miró como si tuviera la cara de color verde.

"Granger, sólo pruebas mi teoría. La sangre muggle destroza el cerebro."

Pero ella en lugar de enfadarse, sonrió abiertamente.

"Me encanta la ignorancia de los sangre pura." Y siguió comiendo como si hubiera mencionado que el día era muy soleado. "Eres igual que Ron."

"¡Eh! Ni me compares con la inteligencia de una seta que tiene el pordiosero de Weasley. Vamos, casi igual..."

Ella rodó los ojos.

"¿Cómo sabía él que enseñas Pociones?"

Malfoy cambió su cara, mostrando una de preocupación.

"Sólo podría saberlo a través de dos personas."

Hermione alzó las cejas, curiosa.

"McGonagall… o Snape."

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Se pusieron en marcha a Hogwarts después del desayuno. Hermione vio que Hogsmeade estaba muy apagado. Algunos comercios cerrados, poca gente en la calle... sería domingo, pero sintió una punzada de rabia porque la vida hubiera cambiado tanto a su alrededor.

A su lado, Malfoy caminaba callado. No pudo evitarlo, tenía que preguntar. Ella sospechaba que Malfoy no quería que supiese nada de él, y seguro que además, sentía algo así como arrepentimiento, vergüenza y asco por haber compartido una cama. Sobre todo asco.

"¿Me vas a contar qué pasó con Snape o no?" le preguntó ella, armándose de valor.

"No."

"¿Por qué?"

"Porque no es asunto tuyo."

"Te equivocas. Dumbledore murió, y no me has dado ninguna explicación."

Malfoy se detuvo y la miró a la cara.

"Escúchame bien, yo a ti no te tengo que dar ninguna explicación. Ya di las suficientes, yo no te debo nada, así que no me hables como si fuese un Weasley." dijo con desprecio.

Hermione sólo acertó a darle un empujón con las dos manos y se fue corriendo. Apretando los labios para contener las lágrimas.

"Niñato de mierda... Déspota engreído... Sangre pura de los..."

Hermione se frotó los ojos por el repentino escozor que sentía. Al parpadear y mirar alrededor vio que no sabía dónde se había metido. Era el Bosque Prohibido, con toda probabilidad. Se molestó consigo misma por haber tenido una reacción tan visceral. Ella no era así.

Pero se sentía profundamente herida. Ya debería estar acostumbrada a los desplantes de Malfoy. Pero no importa lo que se dijera a sí misma o a otros. Su problema era que no estaba acostumbrada, y no estaba tampoco segura de si alguna vez se acostumbraría.

Dejando a un lado su frustración y su orgullo herido, sacó la varita, y ordenó que señalara hacia Hogwarts. Sin embargo, la varita se quedó girando, sin saber dónde ir. Hermione detuvo el encantamiento y sintió el corazón acelerarse y sus latidos bien fuertes.

Ni un sonido... nada. Definitivamente, estaba en el Bosque Prohibido.

No había ruido, pero vio como la maleza delante de ella se movía. Y a su derecha. Y no había viento. Hermione se echó hacia atrás sin perder de vista ninguno de los setos...

Entonces apareció delante de ella la figura enlutada de un mortífago. Y del otro arbusto, surgió otro mortífago. Ambos rieron con una risa hueca y cruel y levantaron su varita hacia ella.

"¡Sectusempra!"

"¡Protego!"

Hermione cayó al suelo de rodillas, llevándose las manos al costado allí donde el inferius de Carrow le había herido. Aunque se había protegido, la herida empezó a sangrar. Agachó la cabeza, y fingiendo más debilidad, apuntó con su varita al primer mortífago.

"¡Desmaius!"

El mortífago se llevó la mano a la cabeza, dudando entre caer. Pero Hermione apuntó al otro inmediatamente y no supo si había caído desmayado o no.

"¡Expelliarmus!" Y salió disparado hacia el árbol que tenía justo detrás. El mortífago gritó hizo un gesto de dolor cuando se golpeó el hombro contra un bulto del tronco. Pero Hermione no se quedó a contemplar el resto, se incorporó, debilitada, y echó a correr, de nuevo sin rumbo.

Paró oculta tras un tronco para tomar aire.

"Piensa, Hermione, si no funciona la varita, entonces fíate de la naturaleza. El sol está ahí, de modo que Hogwarts tiene que estar allí."

Pero Hermione se sentó agotada, y entonces vio que estaba ensangrentada por la maldición que el mortífago le había lanzado.

"Granger"

Hermione apuntó inmediatamente, sus sentidos al máximo por pura adrenalina. Delante tenía a Malfoy, con la varita en alto.

Pero detrás apareció uno de los mortífagos.

"¡Expelliarmus!" sólo acertó a decir ella. Malfoy se giró inmediatamente, y Hermione no fue capaz de ver su rostro. Entonces Malfoy se giró para mirarla, con una expresión que no supo descifrar, y un brillo inusual en los ojos.

"¡Accio Nimbus 2001!" gritó Malfoy.

Malfoy fue hacia Hermione, la ayudó a incorporarse completamente, y vio cómo el mortífago se incorporaba otra vez, pero la Nimbus de Malfoy apareció en segundos.

"No… no quiero subir… Malfoy odio volar…" sólo acertó a decir ella.

"Granger, o subes o te enfrentas a ése. Así que decídete." Hermione miró al mortífago que se incorporaba sacudiendo la cabeza por el aturdimiento, y subió tras Malfoy, agarrándose fuertemente a él.

Malfoy se elevó inmediatamente y puso rumbo a Hogwarts. Pero Hermione no estaba segura. Llevaba los ojos fuertemente cerrados y se aferraba a la cintura de Malfoy como si de él dependiera su vida.

En realidad así era.

En segundos la velocidad se redujo y Hermione notó que podían incluso tocar suelo. Pero cayó torpemente de rodillas, aunque agradeció el haber llegado a tierra. Miró alrededor y supo que Malfoy los había aterrizado en una azotea.

"¿Qué hacemos aquí?"

Malfoy la miró con el gesto severo. Se arrodilló delante de ella y la tocó con la varita.

"Episkey." Las heridas de Hermione se cerraron. Antes de que él dijera nada, Hermione murmuró fregotego. La sangre desapareció. Se miraron con el gesto serio, pero ella fue la primera en hablar.

"Así no tienes que tocar mi asquerosa sangre sucia."

Entonces Malfoy se incorporó con crispación.

"¿Se puede saber en qué estabas pensando cuando saliste corriendo?"

Ella entorno los ojos de furia.

"En que no quería volver a dirigirte la palabra en mi vida."

Él volvió a girarse, realizando un gesto de frustración.

"¡No tengo que hablar cuando a ti te dé la gana!"

"¡Pues entonces no hablamos!"

Ella se incorporó y miró alrededor. Genial. Ahora no podía salir de esa azotea, sólo había unas ventanas.

Entonces Malfoy se apoyó en una repisa con una sonrisa burlona.

"Quiero bajar."

"Creo que yo me voy a quedar un rato. Tú bájate."

Hermione reprimió unas ganas impresionantes de arrojarle por la azotea.

" me has subido aquí. Y te recuerdo que no tengo escoba."

"Convoca una de las del Colegio. Son escobas, o leños más bien, dignas de cualquier Weasley, pero supongo que también pueden servirte a ti."

Hermione le miró con odio. Esto sí era terreno conocido con Malfoy. Se acercó a la Nimbus 2001 que yacía en la azotea y la recogió con firmeza. Malfoy siguió mirándola con una sonrisa burlona, hasta que ella colocó la escoba fuera de la azotea, dispuesta a arrojarla al vacío. De inmediato la sonrisa se le borró de la cara, y se separó de la pared, descruzando los brazos.

"Muy bien, entonces no nos vamos ninguno."

"Pues inténtalo."

"Pues sí lo intento." Hermione iba a soltar uno por uno los dedos, cuando los reflejos de buscador de Malfoy saltaron antes.

"¡Accio Nimbus 2001!"

La escoba salió disparada hacia Malfoy, y con ella Hermione, que estaba firmemente aferrada a ella. La velocidad que tomó la escoba para ir hacia la mano de Malfoy hizo que ella cayera directamente en el otro brazo de Malfoy.

Entonces de nuevo sintió el olor a limpio de Malfoy.

El brazo de Malfoy rodeó la cintura de Hermione, que se sintió bastante desgarbada al estar medio inclinada sobre él, que se erguía con la mano puesta en la escoba.

"Eres un puto desastre, Granger."

Ella enrojeció de vergüenza, y quiso separarse de él. Pero el seguía con su brazo firme.

"Suéltame."

"Creo que te soltaré cuando estemos volando." Hermione levantó los ojos con preocupación, sabía que no podía fiarse de él, y estaba casi segura de que si quería, lo podría hacer.

"Pues hazlo."

"Pues sí lo hago."

Entonces Hermione le miró directamente a los ojos y pensó que no eran tan fríos como ella pensaba. Y notaba las pulsaciones aceleradas, deseando estar lo más lejos posible de él, y a la vez, deseando quedarse ahí para siempre.

Pero entonces él habló.

"Pero no me apetece. Luego no habría forma de eliminar los restos de…"

Hermione levantó la mano para darle con todas sus fuerzas en su cara de engreído, pero Malfoy soltó su escoba y la sujetó. Ella se retorció en su abrazo y él puso el brazo de ella a su espalda. Arqueada hacia Malfoy, que sentía perfectamente la curva de sus senos, pasando por sus costillas hasta su estómago.

Entonces Hermione sintió algo más.

Sintió deseo.

Dejó de retorcerse y se quedó quieta. Malfoy debió de sentir algo parecido porque esta vez no habló. Directamente puso su boca sobre la de ella, que seguía con los ojos abiertos de par en par, sin creerse la situación.

Cinco segundos después, ella reaccionó. Lo que había estado anhelando secretamente, estaba ocurriendo. Y desechando racionalidad y buen juicio, decidió responder el beso posesivo, casi absorbente que estaba dándole. Era al principio lento, pero cuando ella se rindió, abrió la boca y empezó a devolverlo, él directamente la estrujó contra él, soltando a Hermione sus manos y el beso se tornó más y más violento. Ya liberadas las manos, ella las llevó a su cabeza para sentir por fin esos cabellos rubios e inconfundibles bajo sus dedos. Esa maldita cabeza rubia que en una semana ya era capaz de encontrar de un solo vistazo entre una multitud.

Pero él se detuvo, con los ojos oscuros de deseo, pero también había algo más. Remordimiento. Miedo. O arrepentimiento.

Hermione no supo qué era.

La soltó sin más, y recogió la escoba tirada tontamente junto a ellos. Subió encima y sin mirarla, le dijo a Hermione que subiera, que estarían abajo.

Hermione bajó los ojos, recogió la bolsa olvidada y subió detrás en la escoba. Se apoyó en el hombro de Malfoy para pasar la pierna por encima de la escoba y él dio un respingo y se quejó de dolor.

"Perdón" dijo ella automáticamente y retiró la mano de su hombro.

Pero en los cinco segundos que duró el vuelo hasta el suelo, Hermione había sentido que el corazón se le había acelerado más todavía.

Porque había lanzado un expelliarmus a un mortífago que se golpeó en el mismo hombro.

Nada más poner el pie en el suelo, ella salió corriendo de allí, sólo con la intención de llegar cuanto antes a su dormitorio.

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N/A 2: Uf… ha sido un capi complicado… espero que cumpliera las expectativas.

El sueño de Malfoy… a ver si aclaramos próximamente de qué va.

La verdad es que disfruto mucho escribiendo las discusiones de estos dos, sobre todo la borrachera delante de Aberforth... Por cierto, vamos acotando informantes. Sí, el hermanísimo de Dumbledore tiene el guardapelo. Y le dice a Draco que empiece a investigar la Poción. Si echas la mirada a capítulos anteriores sabrás qué Poción es… pero si no lo sabes no importa porque lo veremos pronto. Me divierte escribir sobre Aberforth, me lo imagino como el alter ego cascarrabias de Dumbledore, pero como no se ha contado mucho de él en los libros, lo mismo este personaje no es como yo lo pinto.

Draco no sabe del guardapelo, o eso parece. Y le dieron el puesto de profe "a dedo". Las escépticas (va también por kaoru riddle si está por ahí), espero que comprendáis la razón cuando la dé más adelante. (Yo encuentro aún más difícil de creer el Draco-Veela... ':-/ ... y cosas peores...). De todas formas, siempre he creído que Draco sí es un mago con talento (Lucius se enfadaba con él porque Hermione le superaba, como si fuera la única persona en lograrlo).

Y al temita-temita: D y Hr tienen mucho de qué hablar, pero no confían el uno en el otro, como por otro lado es lógico. Pero ya ha ocurrido "algo" entre ellos que complica las cosas... Sí, algo que estaban pidiéndose a gritos, pero también aparece el "efecto superman-clark kent". ¿Era él el mortífago que atacó, o no?

Por cierto, es probable que no puedan volar a una azotea de Hogwarts. :-/ En capis anteriores dije que la falta de Dumbledore había bajado las defensas, pero a lo mejor ni con Dumbledore muerto las defensas caen tanto, o lo mismo sí. Y si alguien se pregunta por Madam Rosmerta al haber estado en Las Tres Escobas, pues no, no está, pero no voy a incluirla en el fic. (Jeje, aunque pienso que después de lo que ha ocurrido, nadie recuerda a la tía esa ni lo de las defensas de Hogwarts... ;-)

Aviso a las que sólo quieren leer Dramione: el siguiente es sólo Harry. Así que si no te interesa la trama, no pierdas el tiempo, sáltate el capi. Si te interesa la trama (ojalá) entonces, sí, mejor leelo. El fic es sobre todo de búsqueda de Horrocruxes, aunque el dramione sea importante.

Pequeña referencia cultural: Las shortbreads son una especie de galletas de mantequilla típicas escocesas, redondas o rectangulares. Para mí, mejores que las de mantequilla danesas. Y por supuesto, con unas 12.000 calorías cada una... Las venden en España en grandes superficies. Para las lectoras de Latinoamérica, pues no lo sé, imagino que las exportan también.

Y ya sí dejo de darte la charla. Deja tu opinión, por favor. Y gracias por llegar hasta aqui ;-)