Oblivion In The Darkness


CAPITULO DIEZ: Reencuentro


Brillaba mucho… el cielo ese día lucía muy hermoso…

Los árboles sin hojas daban un aspecto tranquilo al ambiente…

El viento soplando con calma en un vaivén envidiable…

Y un pequeño llorando bajo el, rompía tan armoniosa calma…

-Que te pasa, Yura? –preguntó Ka sentándose a un lado del pelirrojo que lloraba con las manitas en su rostro, ambos niños no aparentaban tener más de siete años.

-El estúpido de Bryan rompió mi Blade…-se quejó Yuriy, mostrándole los pedazos de dicho objeto, estaba desbaratado –Es un idiota! Sabía que era importante para mí! Él lo sabía!! Y aún así lo rompió…

Kai se quedó en silencio un rato, viendo el Blade –Eso pasó porque eres débil –Yuriy miró sorprendido al bicolor –Si fueras fuerte no habría pasado nada –soltó con normalidad el niño, Ivanov gruñó por lo bajo.

-No es cierto! Yo soy fuerte! Bryan es un cabeza dura y tu un imbécil! –le gritó el crío, Kai parpadeó por al confesión.

-Como me dices imbécil, tarádo? Si solo te estoy ayudando! –le recriminó el ruso bicolor al pelirrojo, quien se paró de donde estaba sentado.

-Tu no ayudas ni al arranque, vete al diablo, Hiwatari! –le gritó Yuriy con ojos afilados –Creí que me consolarías como un buen amigo, no eres más que un indiferente al mundo –le gritó y se fue caminando con paso enojado y seco de ahí, dejando a un Kai con la palabra en la boca.


-Pero se va a poner bien, doctor? –preguntó Kai, a un lado de un inconciente Yuriy.

-Sí, solo fue cansancio lo que lo tenía así… necesita dormir y comer bien –decía el doctor mientras guardaba sus cosas en su maletín (N/A: Sepa la fregada como se le llama a eso).

-Fuera de eso, el chico se repondrá rápido, lo que no me explico es por que no lo llevó a un hospital –preguntó el doctor, siendo guiado a la puerta por Hiwatari.

-Hn…-Kai no dijo nada, y cerró la puerta una vez con el médico fuera de la casa, por que no lo llevó con un doctor, por Dios, no se necesitaba ser un genio si se veía que la sangre venía desde el hospital, era obvio que Yuriy se escapó de ahí… y además… no quería estar lejos de él.

Fue directo a su habitación, entrando con calma… es su cama… estaba Yuriy, durmiendo placidamente, con un respirar acompasado y sereno… Kai sonrió con ternura y se acercó a su amigo, tomando su mano en el acto.

Una…

Dos…

Tres…

Y varias más fueron las lágrimas que cayeron de los ojos rojos del bicolor, quien no hacía nada por detenerlas, no había nadie a quien ocultarle sus sentimientos, estaban únicamente ellos dos en esa casa enorme y silenciosa… con cariño, acarició la frente vendada del pelirrojo.

-Donde estuviste todo este tiempo, Yuriy…-susurró con pesar, no pudiendo evitar que su voz se rompiera en el acto –Rayos… te veo y no lo creo… es que… Yura… por que te alejaste de mi? –reprochó con dolor y un hilo de voz. Sus ojos se empañaron más.

Tenía tantas cosas que contarle a Yuriy, muchos sentimientos encontrados sentía en ese momento, y le disgustaba estar así… lo hacía enfurecer…

Estaba enojado con Yuriy por dejarlo ir, por desaparecer por tanto tiempo…

Arrepentido por orillarlo a que se convirtiera en lo que fue hace seis meses…

Alegre por tenerlo cerca, sentir su calor, su aroma, sus facciones…

Temeroso por que Yuriy le pudiera reclamar algo cuando despertase…

Angustiado por no saber los sentimientos de su corazón hacia el pelirrojo…

Lo amaba?... antes sí podía decir con toda la boca que si, daría su vida por él… pero ahora… también estaba Takao… quien se había preocupado por él, como nadie… le debía gratitud… pero amor?... no lo sabía…

Sintió como le limpiaban la mejilla con suavidad y algo de torpeza, abrió los ojos algo asustados y se enfrentó a la mirada azulada del pelirrojo.

El silencio reinó en el cuarto….

Ninguno sabía que decir…

Ni como actuar frente al otro…

-Ya llegamos!! –gritó la estrondoza voz de Takao, sacando a ambos de sus pensamientos.

-A quien el gritas, Takao, no hay nadie –reprochó la voz de Julia con enojo y algo de fastidio.

-Puede que Kai ya haya llegado, Kai!! –gritó el peliazul, caminando en dirección al cuarto del chico.

-Si, lo que sea…-se quejó Julia, el regreso del parque fue de lo más molesto, les habían perdido en la recepción todos sus regalitos, excusándose de que fue un descuido y que se los recompensaban con pases gratis el tiempo que el parque estuviera en la cuidad. Ella no quería entradas gratis! Quería sus regalos!

La pelinaranja se fue a ver la televisión en la cocina, todos sudaron frío al ver su carácter. Max y Mathilda acompañaron a Julia hacia el televisor, el rubio definitivamente amaba ese aparatejo. Mao suspiró cansada y se estiró.

-Yo iré a mi habitación! Con su permiso –se excusó la pelirosa. Rei asintió, diciendo que haría lo mismo. Pero la mano de Bryan lo detuvo.

-Tenemos que hablar –demandó el pelilila, mirando directamente al pelinegro a los ojos, Rei afiló la mirada, con un simple jalón se safó del agarre del ruso, quien se desconcertó por ello.

-No veo de que, con permiso –dijo con cortesía mordaz, caminando hacía su cuarto. Bryan se quedó mudo por la actitud del chino, era cierto que le tenía parte de la culpa, pero quería remediarlo…

La pregunta era…. Como?...

Rei se detuvo a pasos de su puerta al ver a Takao conmocionado en el filo de la puerta del cuarto de Kai, intrigado de acercó al chico.

-Por que traes esa cara, Takao? –preguntó con una sonrisa amigable, la cual fue borrada al ver al nuevo inquilino en la habitación –Yuriy?...-susurró inconcientemente, con semblante sorprendido.

-Kai… como es que… él…-Takao no sabía que decir, Yuriy Ivanov! Al que creían muerto, estaba ahí! AHÍ!! Viéndolos con una indiferencia de la más grande!! Junto a SU Kai!! No!! Esto no podía ser cierto!! No podía ser verdad!!

Por que ahora?!! Porque justo cuando estaba teniendo un lugar importante en el corazón del ruso…no era justo…no lo era…

En ese momento una voz grave lo sacó de sus pensamientos –YURYI!! –fue el gritó de Bryan, la voz del chico se escuchaba feliz, aliviada, llena de júbilo, pero no se acercó lo suficiente al pelirrojo, quien le sonrió de modo altanero.

-Vaya, resultaste tener más vidas que un gato –bromeó Bryan, palpando la espalda de su amigo.

-No te puedes deshacer de mí tan fácilmente, Kuznetzov –sacó Ivanov con altanería, sonriendo a su modo, Bryan suavizó la mirada, dándole a entender al pelirrojo lo feliz que estaba de verlo con bien…

-DESGRACIADO!!! –se escuchó chillar, todos se sobresaltaron sin excepción, y al voltear, vieron a Julia con su Blade blandado, a punto de disparar, sus ojos mostraban un manto de odio hacia el pelirrojo, quien la miraba sin mucho interés en realidad.

-Mal nacido!! Tu secuestraste a Raúl!!! TE VOY A ELIMINAR YO MISMA!!! –gritó la chica, justo al lanzar a su trompo, en dirección a Yuriy.

-NO JULIA! –se escuchó que alguien gritó…

Un Blade salió disparado, para después estrellarse contra la pared y caer inmóvil…

Otro caía al suelo y seguía girando en el…

Julia quedó pasmada, viendo la acción del bicolor –Por que hiciste eso?! Ese desgraciado tiene a Raúl y tu lo defiendes!!! –le reprochó con odio al ruso, quien seguía en posición de lanzador, mirando con seriedad a la chica.

Todos estaban callados, ni una sola palabra se escuchaba en el aire, justo ahí, Mao, Mathilda y Max (N/A: E trío EME!) aparecieron, quedando anonadados al ver a Yuriy sentado en la cama de Kai. Ninguno de ello se movió, viendo que si hacían algo, solo empeorarían las cosas. El ambiente estaba horrendamente tenso…

-Nadie interrogará a nadie –soltó ácidamente el bicolor, para después, darle la espalda a sus amigos y sentarse frente a Yuriy, quien desvió la mirada para ver hacia la ventana… Julia sentía sus lágrimas caer, el coraje encerrado en ella era demasiado y sin poder aguantarlo, se lanzó a Ivanov.

PAF!!

Fue lo que se escuchó, Yuriy tenía la cara ladeada y en cierta área roja en ella, Kai quedó en shock por un momento y los demás solo se quedaron con ojitos de puntos y gotas de sudor caer de su cabeza.

-Te lo mereces! –le gritó Julia para después salir corriendo del cuarto, nadie hizo nada por detenerla, que ganaban con ello?... Mathilda se sintió un poco mal, más no se movió de su lugar.

-Estúpida…-gruñó Ivanov, sobándose la mejilla. Kai miraba atentó al pelirrojo, se le había escapado aquella reacción de Julia, en verdad que no la había visto venir…

-Iré a preparar la cena –soltó Rei con normalidad, saliendo después del cuarto.

-Yo te ayudo, Rei! –soltó Mao, persiguiendo a su amigo. Max y Mathilda aprovecharon para salir después, quedando así en la habitación Kai, Takao, Yuriy y Bryan.

El silencio reinó nuevamente en aquel lugar…

Yuriy se removió inquieto en la cama, para quedar acostado, dando la espalda a los que en la habitación estaba. Dando a entender con ello que no hablaría con nadie. Bryan carraspeó y salió del cuarto, la verdad, no era que no le interesara su amigo, pero sabía que estaba de sobra ahí.

-Les avisaré cuando la cena esté lista –dijo Bryan, saliendo del cuarto, Takao en ese momento se sintió fuera de lugar.

-Es verdad, creo que Yuriy necesita descansar, Kai –dijo el peliazul tomando de la mano al bicolor, más Kai rehusó el agarre, dejando a Kinomiya impactado.

-Me quedaré con Yuriy –dijo sin mirarlo directamente.

-Kai…-susurró quedamente el peliazul… frunció el cejo y salió de la habitación.

-Por que haces eso? –dijo Yuriy sin darle la cara a Kai.

-Hacer que? –preguntó sin querer entender.

-Se nota que le gustas a Kinomiya –soltó de modo frío, Kai sintió sus mejillas arder, eso ya lo sabía, TODOS en esa casa lo sabían, no se lo tenían que echar en cara –Ve con él, por mi no te detengas…-dijo con la voz seca, los ojos de Yuriy estaban fijos al frente, mirando la pared de modo interesante.

Por que?... justo cuando podía estar de nuevo con Kai… venía Takao a echarlo a perder, pero que esperaba… que Kai lo esperar todo el tiempo? Que se reservara únicamente para él? Que no amara hasta que él regresara?... no… aquello era muy egoísta… pero…

Kai lo había dicho… prefirió quedarse con él que irse con Takao… entonces, que le dejaba eso? Una oportunidad con Kai?... de ser, así… no la desaprovecharía como antes… se volteó rápidamente, encarando a Kai, quien lo miraba atento… por primera vez… atento solo a él…

-Tal vez eso haga –dijo con tranquilidad el bicolor, Yuriy carraspeó sorprendido y un tic en el ojo adornó su rostro, para después componerse con rapidez.

-Haz lo que quieras –soltó molesto, para arrinconarse más en la cama, Kai suspiró en fastidio, si tanto lo quería tener cerca que se lo dijera, que lo costaba… pero en eso… una duda asaltó su mente.

-Donde- -pero fue cortado por el jalón que Yuriy el dio a su brazo, haciendo que el bicolor cayera de lleno al pecho del pelirrojo, un tinte rosa se posicionó de sus mejillas y el silencio fue lo que les siguió…

-Que haces… Yuriy? –preguntó con duda el chico, sintiendo su voz más ligera, el ruso solo lo calló, quedándose así, juntos, sintiendo el calor del otro, Kai se acomodó con calma, hacia tanto que no sentía aquella tibieza en su pecho… esa calma y paciencia… sin duda, Yuriy le transmitía aquello.

Se tuvieron que separar al escuchar un ruido sordo caer fuera del cuarto, Kai miró por unos momentos a Yuriy y se paró para ver que había sido aquello, al abrir por completo la puerta vio que en el pasillo no había nadie, se podían escuchar las voces de Bryan, Mao, Mathilda, Max y Rei que charlaban amenamente, caminó un paso al frente y chocó con algo en el suelo.

-Y esto? –preguntó al ver una cajita tirada en el suelo, levantó una ceja y sin pensarlo se agachó a recoger el regalito, ya que tenía un moñito de color dorado muy lindo, lo examinó con la mirada, no tenía nombre, ni siquiera para quien era.

Sin poder evitar la ligera curiosidad, además de que nadie lo estaba viendo, abrió la cajita, revelando con ello, un hermoso collar, de color plata con eslabones unidos muy galantemente. El colguije fue lo que más llamó su atención…

Era un dragón, muy hermoso, con las escamas finamente grabadas, de un color azul plateado brillando, el reptil parecía envolver protectoramente un ave, la cual tenía las alas extendidas y grabadas a conciencia, brillando de un rojo anaranjado único…

-Es un fénix…-susurró el chico asombrado, volteó el collar y ahí, grabado estaba una frase…

"Si me amaras un solo día… el mundo podré cambiarte"

Ladeó la cabeza, era una frase que fuera de ser romántica, parecía pedir una oportunidad, fue ahí cuando le dio el balde de agua.

Un fénix

Un dragón

La frase…

-Takao…-salió de su boca, era para él… aquel hermoso collar finamente grabado le pertenecía, pero… por que no se lo dio personalmente? Dudoso, se colocó el collar, le sentaba bien, lo guardó bajo su camisa y se dirigió de nueva cuenta al cuarto, ya buscaría a Takao para darle… "las gracias"

Al abrir la puerta del cuarto encontró que éste se encontraba vacío, la cama donde estaba Yuriy yacía vacía, Kai quedó conmocionado, pero el azote de la puerta tras de sí, lo sacó de si mismo, haciéndolo voltear rápidamente.

Sus ojos se abrieron en sorpresa… que diablos hacía él aquí?!

-Hola, Kai…-dijo con suavidad y elegancia el pelinaranja, mientras sostenía de la mandíbula a Yuriy, quien intentaba safarze del agarre –Por fin nos encontramos… vez Yuriy –el mencionado forcejeaba con más fuerza –Te dije que daría con él tarde que temprano –los ojos verdes brillaron con astucia y maldad, Ivanov sintió su cuerpo temblar…

Aquella mirada otra vez… no podía ser… le aterraba…

-Suéltalo, Brooklyn –ordenó con demanda el bicolor, afilando su mirada, preparando se lanzador discretamente.

Brooklyn sonrió con gentileza… adquiriendo con ello, un brillo oscuro, que no le dejo nada bueno en claro al bicolor.

La habitación estaba a oscuras, ni la luna pasaba por ella, el hambre tampoco estaba presente en su cuerpo, así como sus ganas de sonreír o estar jugueteando como un niño pequeño… los sollozos no se hicieron esperar, y las lagrimas caían acomodadas por su rostro. Abrazando sus rodillas podía sentirse protegido…

-Kai…-susurró con dolor, se suponía que hoy sería el día en que le dijera sobre sus sentimientos al ruso, donde por fin lo podría tener como suyo! Pero tenía que aparecer Yuriy a echarlo a perder!...

No lo odiaba, no podía… de cierto modo le daba gusto que Ivanov estuviera con vida, así Kai… ya no lloraría en las noches…Kai sería el mismo de siempre, pero no… a quien quería engañar!!! Yuriy solo se atravesó! Esto no tuvo que pasar!! Se suponía que le tocaba a él!! Era su oportunidad!! SUYA!!!

Yuriy ya la había tenido y no la supo aprovechar, ahora era su turno!! Pero no… Kai nunca le daría aquella oportunidad… porque para él… solo existía el pelirrojo, por DIOS!!! Era más que obvio!! Nadie abraza de la manera en la Yuriy abrazó a Kai, nomás porque si!! No!! Ese tiempo de abrazos son los que le dedicas a la persona que amas…

Y él… solo estaba sobrando en aquella relación… volteó hacia su escritorio y ahí había una foto del equipo, se veían muy alegres, bueno, Kai en lo que cabía de la palabra, pero estaban juntos y eso era lo que se veía tan tierno…

Tomó el portarretratos y examinó a cada uno de sus amigos…

Max el niño alegre y algo despreocupado de la vida, siempre con si inusual inocencia por todos lados, contagiando de cariño a cualquiera que lo viera…

Rei, siempre atento y centrado en las situaciones más peligrosas, era la voz de la razón en el equipo, dando calma y serenidad a todos… estarían perdidos sin él…

Kai… Kai simplemente era Kai… con su sola presencia decía mucho, imponía tanto, pero a la vez… parecía tan vulnerable, definitivamente Kai era una cajita de misterios…

En eso, recordó lo vivido en el parque de diversiones, los momentos en los que Kai se mostró atento, alegre e inclusive abierto con él… cuando sus manos se tomaron en un intento de resguardo en la montaña rusa…

Estaba dejando todo por el simple hecho de que Yuriy Ivanov había hecho acto de presencia?!! Debía de estar loco!! Claro que no!! Si quería guerra, guerra tendría, no se dejaría derrotar. De todos modos, bien lo dice el dicho… en la guerra y en el amor todo se vale… y él pelearía por el amor de Kai…

Se secó las lagrimas con tosquedad, dejando ver una mirada determinante en su faz… no perdería a Kai por nada del mundo…

-Kai estará conmigo… no te dejaré el camino fácil, Yuriy Ivanov…-soltó con suspicacia y prepotencia, dejando después ver una cara de alegría digna en él!

El hambre había llegado a su estomago, reclamando por comida. Y como hoy fue un buen día… omitiendo ciertos detalles, sabía que Rei cocinaría algo delicioso! Bajó de la cama de un salto y fue directo a la cocina.

Continuará…


CAPITULO ONCE: Captura

Nota de la autora:

Hola minna!!! otra vez con una actualizacion!! como ven, ya porfin tenemos a Yuriy en escena!! wii!! más no a dicho nada, vaya que Kai se da su tiempo para todo ¬¬, como ven... Rei y Bryan no van por buen camino... y nuestro lindo Takao ha decidido no dejarse derrotar por Yura!! pero encima está Brooklyn... ya habrá venido por Kai?!! que horror si es el caso...

Si quieren saberlo...porque el titulo no siempre es fiel jejejejeje, pues dejen su review!! vamos!! para mi es motivante leerlos!!!

arogato minna!! LOS REVIEWS ESTÁN CONTESTADOS EN MI PROFILE!!! GRACIAS!!

Akia puede hacer magia... si dejas tu review sabrás a lo que se refiere!! pulsa el botoncito de abajo!!