CAPITULO 9. LA CAÍDA DE LA AAO Y MALDICIONES
Iba corriendo hacia los celdas donde de seguro Sakura se encontraba en estos momentos, con mi brazo izquierdo empecé a sostener mi brazo derecho para cargar con el peso del brazo sin empeorar la herida, el piso se empezó a mover y supe que era porque la batalla empeoraba, estaban muy cerca, más que la última vez, al entrar a los calabozos me topé con ella
Sakura fijo su mirada en mi brazo al verme y yo intente disimular que me encontraba bien, la arrastre conmigo hasta los elevadores y pulse el botón para bajar - Esos agentes de la Gakuen Alice, regresaron y ya saben la ubicación de la organización cada vez se acercan más, quédate en el tercer piso. – Evite mirarla a los ojos para que no notara mi dolor, pero en mi mente me pregunte ¿Para qué vine aquí? Era un hecho que la organización caería hoy, tal vez solo la quería ver una última vez antes de ser capturado, así que la mire intensamente, ella me miraba triste y solo pude decir. – Escapemos de la organización. – Al momento se sonrojo e inconscientemente dio un paso atrás, desvié la mirada hacia un lado y dije – Ume y Ryunami vendrán con nosotros, los buscare mientras tu espérame aquí, ¡Por favor! – Ella asintió con la cabeza mientras en su mirada vi que la sola idea de escapar con todos la haría muy feliz, me sentí tan mal por engañarla, yo no podría sacarla con todos, si me esforzaba por lo mucho podríamos salir nosotros, la abrace como consolación por la mentira de ahorita y le di un beso en la mejilla para motivarme a la gran pelea que se venía, la empuje al elevador mientras vi su cara de confusión y corrí hacia el pasillo, pensé en mis promesas mientras corría, Ryunami era imposible había salido hace 2 semanas en una misión y su hora de llegada estimada era en dos días, tal vez en el futuro lo podríamos encontrar, Ume sería una posibilidad, ella estaba peleando en el frente.
El elevador me dejo en el piso 3 y yo me dirigí a la habitación que antes había compartido con Ume y Ryunami, me iría de la AAO y no dejaría a nadie. Tatsuma era capaz de hacerlo yo lo sabía, solo había ido a muy pocas misiones con él, el día siguiente de que se lo pedí me llevo con él, nuestro trabajo era transportar y cuidar a uno de los mayores benefactores de la AAO que en ese momento era acechado por estudiantes de Gakuen Alice, sabía que él había elegido esa misión fácil para que estuviéramos bien. En cambio de todas las misiones que salíamos en las noches, en esta salimos al medio día, y después de tanto tiempo encerrada en la cueva que era la organización el sol me puso feliz, salimos en una plaza donde encontraríamos al benefactor de la AAO el daría un discurso en este lugar, caminamos tranquilamente entre los puestos hasta que me detuve en un espejo de cuerpo completo en una tienda, después de mucho tiempo pude ver mi aspecto, pues en la organización no teníamos espejos, mi cabello que Ume se negaba a cortar me llegaba hasta la cadera en finos rizos castaños, mi piel usualmente blanca pero luminosa, se veía opaca y pálida, incluso mis ojos parecían haber perdido algo, Tatsuma noto mi mirada y entro a la tienda en la cual yo había visto el espejo, cuando salió, me tendió dos objetos en mi palma, uno era un espejo circular de color plateado, con un paisaje de una acantilado nevado como fondo y una pradera luminosa dibujado en la parte delantera, el otro objeto eran dos listones rojos de encaje y tomo mi cabello y me hizo dos coletas.
-Todos se sorprenden de su aspecto cuando vuelven a salir, no te preocupes ese color de piel no durara para siempre ¿Te gusta? – Dijo todo esto con una sonrisa, mientras que señalaba mi nuevo peinado.
-Sí, me gusta. – El señor de la tienda nos veía desde la entrada con una sonrisa de complicidad que hizo a Tatsuma enrojecer, me acerque y le susurre. – Ne, Tatsuma ¿Cómo los pagaste? – El tomo mi mano y nos alejamos. – Sakura ¿Cuánto sabes de mis Alice?
Pensé en todo lo que me había contado Ume, solo sabía que era poseedor de 2 Alice y que era sumamente peligroso y así se lo dije, él se quedó por un tiempo callado, después puso su mano en mi hombro y dijo. – Sabes Sakura, es el momento preciso para mostrarte uno. – Antes de poder voltearme a mirarlo, sentí una vibración en mi hombro y tenía un perico de un color peculiar entre el azul y el verdoso, lo mire sorprendida, mientras el animal me miraba con una expresión que era una mezcla de burla y arrogancia, era Tatsuma, al instante volvió a estar a mi lado solo que de espaldas. – Alicia 1. Puedo transformarme en cualquier animal que quiera y dicho esto, la persona que protegeremos en un importante empresario que dona cierta cantidad a la AAO, el solo pidió un agente que pudiera hacerse pasar como su sobrina para no levantar sospechas, así que yo seré tu loro compañía. – Vio mi cara de pánico al enterarme que no estaría conmigo, eso explicaba el porqué de mi ropa cuando estábamos a punto de salir me paso un vestido negro, con botas blancas de cordones con el interior negro (Las botas son idénticas a las de Alice de Pandora Hearts) . – Vamos no te pongas nerviosa estaré contigo en todo momento. – Nunca había tenido una misión sola hasta ese momento y deje de escucharlo hasta que empezó a hablar de su segundo Alice. - ¿Acaso no quieres saber mi segundo Alice? – Yo asentí. - Mi segundo Alice es el que los demás consideran peligroso, cuando alguien me ataca puedo grabar su Alice y copiarlo, no durante mucho tiempo lo máximo que lo puedo mantener son 3 horas, si estoy familiarizado con el Alice hasta 5 horas.
-Eso significa que ¿Puedes tener cualquier Alice? – El solo asintió, como pensaba Tatsuma era genial. – Y tengo un tercero que creo la mayoría de las personas olvido. – Dijo mientras me tendía dinero. - Puedo dibujar cosas y estas se hacen realidad, como el dinero. – Dijo mientras reía, nos encontramos en frente de la seguridad del señor que protegeríamos y al instante tenía un loro azulado en mi hombro. Suspire mientras ponía mi cara más seria y me presentaba.
-Mi nombre es Mikan Sakura vengo de la AAO, mi misión es proteger al señor Kasugano. – Inmediatamente apareció el señor Kasugano, tenía 28 años y era muy apuesto, el me presentaría como su sobrina con la que se acababa de reencontrar. Tenía el color de un castaño más parecido a la miel y un rostro amable.
-Mucho gusto Sakura-san, por hoy serás Sakura Kasugano ¿Te parece? – Me dijo amablemente mientras me tendía la mano para estrecharla, asentí con su petición. – Tengo que dar un discurso sobre un proyecto de mi empresa en la construcción de un puente, tú vendrás como mi sobrina. – Dicho esto se ocupó de sus asuntos, mientras el ave Tatsuma se quedaba en mi hombro, seguí a todos lados al señor Kasugano, cuando fue su discurso me quede en las sillas de atrás y cerré los ojos para ver si había probables Alice, las personas normales no tenían color solo eran siluetas ante mi vista, de repente capte un color rojo intenso, pensé en encargarme de el pero el loro que era Tatsuma salió volando evitando problemas, supongo ellos se enfrentaron, por otra parte el señor Kasugano fue como un padre para mí, más relacionado con los negocios económicos que con la explotación de las personas con Alice, después de esa misión lo visite 2 veces más como su guardaespaldas, desde el principio comprendí que él prefería mirar hacia otro lado cuando entendía la magnitud de la situación, como cuando veía moretones en mis manos o algún brazo roto, el preguntaba las primeras veces pero cuando me quedaba callada, el entendía la situación y dejaba el tema, sabía que él también me consideraba importante pero de igual forma sabía que él no era un Alice y nunca entendería estas cosas.
Suspire mientras me acostaba en la cama que perteneció a Ume, debía dejar de recordar cosas que ahora no tenían caso, por ahora tenía que prepararme para huir con mis amigos, las misiones no me incomodaban pero estaba constantemente consciente del peligro al que nos arriesgábamos todos. No quería perder a nadie.
Hoy cuando llegue de una misión me encontré la AAO en caos, la estaban atacando específicamente todos los chicos de la clase peligrosa de la Gakuen Alice, antes de intervenir me quede pensando que si me hubiera quedado más tiempo en esa escuela ahora mismo yo estaría atacando a la AAO, puede que incluso a Sakura, pensé en las heridas que tenia de la misión me habían apuñalado en el estómago no muy profundo y mis piernas tenían algunas quemaduras, de todas formas ahora no me atenderían y las heridas no eran tan malas vi a Tatsuma y me dirigí hacia él, pero al instante me tape los oídos mientras una explosión cercana volaba muchas cosas a mi alrededor, Tatsuma estaba a unos cuantos paso de mí, la explosión había afectado directamente a su brazo pero en vez de revisarse, lo levanto e imito el movimiento del chico de la Gakuen Alice que tenía el Alice de la combustión, la explosión que causo fue aún más fuerte que la anterior, me tire al suelo tapándome el rostro mientras varios escombros rasguñaban mis brazos, que pensaba Tatsuma me pregunte a mí misma, lastimo también a varios agentes de la AAO, lo voltee a ver en el momento exacto en que paso frente a mí, iba con cara de desesperación hacia la base de seguro iba por Sakura, me obligue a pararme y me lance sobre el chico que controlaba los insectos que estuvo a punto de atraparlo sin que él se diera cuenta, cuando estuve segura de que Tatsuma se perdió de vista solté al chico y me quede en el pasto estaba agotada sé que quede inconsciente por algunos minutos, pero al recordar a Tatsuma supuse que la intentaría sacar de este lugar al menos yo les abriría el paso. Espié entre mis dedos al chico de los insectos que había atacado no estaba muerto sus insectos estaban absorbiendo el veneno de mi Alice, muy pronto estaría bien tenía que moverme si quería ser de ayuda, al correr por los diferentes lugares descubrir que ellos no estaban aquí para robar información y a los nuevos agentes, ellos parecían querer exterminarnos a todos, vi a esas dos del equipo de especialista de Sakura en la entrada ellas me empezaron a seguir y yo las deje hacer lo que quisieran ahora no tenía tiempo de ocuparme de ellas, cuando llegue a los calabozos Sakura no estaba aquí, estaba a punto de subir las escaleras cuando alguien dijo
-Mikan ¿Eres tú? – Me dirigí directamente al lugar de donde salía la voz, vi una niña de cabello corto y negro.
- Sakura ¿Estuvo aquí? – Ella se escondió en la oscuridad de su celda, mientras me respondía.
-Sí, ella se fue hace poco, con un chico que vio en la cima de las escaleras. – Me sentí mal por ella y empecé a pudrir la entrada de las celdas, al instante les dije a las dos chicas que venían conmigo que les dieran comida y les indicamos correr cuando dejaran de escuchar ruido arriba. Eran tres chicos en total contado a la muchacha que me respondió, cerré la puerta esperando que esos niños sobrevivieran.
Fuimos al cuarto de Sakura que compartía con esas dos y no encontramos a nadie, cuando tomamos el elevador para llegar al tercer piso que fue el último lugar donde se me ocurrió que podría estar, escuchamos que ya se estaban infiltrando en la organización los agentes. Un rastro de sangre en las teclas del elevador me lo confirmo.
Estaba en la cama de Ume, cuando escuche que abrían las puertas golpeándolas con fuerzas instantáneamente tome mis cuchillas de luna, si estaban atacando la organización podían ser ellos, abrí la puertas y vi la sombra de dos chicos de al menos 16 años, no era nadie que conociera, decidí salir, ellos no estaban acostumbrados a la oscuridad y al momento se notó su incomodidad de estar en este lugar, salí del cuarto y empecé a recorrer el pasillo por el lado contrario al que ellos se encontraban mientras examinaban un cuarto, cuando entraron en el empecé a correr hacia la salida del túnel salí y me quite de la entrada de la cueva para que no me vieran contra la luz, cuando levante la mirada vi a un hombre uniformado que me miraba con cinismo, se acercó a mí y utilice las cuchillas para alejarlo, olvidando que no eran mis pequeñas hoz cortas especiales para protección, aseste un golpe limpio en la mano del hombre, que empezó a gritar, al instante comprendí mi error, las espadas de media luna eran para lastimar en serio a alguien, el hombre empezó a gritar, bloqueando mi entrada al elevador mientras sostenía su mano que sangraba, supe que podría derrotarlo pero lo que más me asusto fue toda la sangre que manaba de su mano, me asusto mi acción aunque sin propósito me descubrí capaz de lastimar a otros, tome el túnel de al lado que era el central donde llegabas a las aguas termales y había pocos cuartos.
Cuando el elevador se abrió, vi a un hombre que intentaba sostener su mano destrozada de la cual colgaba piel, gritaba como loco que una niña de espadas curvas lo había provocado y se dirigía a la cueva central, aun no nos había visto, en la AAO muy pocas personas manejan espadas curvas y una de ellas era Sakura, saque mi espada ropera mientras me acercaba a él y lo apuñale en el pecho la punta salió por el otro lado, mientras pensaba que Sakura no sería capaz de dejarlo así, había olvidado a las dos niñas del equipo de especiales que me seguían hasta ahora cuando empezaron a gritar asustadas por mi acción.
-Sakura se encuentra en el túnel de en medio. – dije esto y corrí hacia allá, la encontré intentando subir por el túnel de las aguas termales, yo le había enseñado este atajo en nuestro primer de entrenamiento, estaba asustada y mojada mientras por la desesperación intentaba subir, fracasando por sus frenéticos movimientos. Escucho mis pasos y volteo asustada, al verme se arrojó a llorar, soltando sus espadas curvas de media luna llenas de sangre.
Pensé que vería a las personas que estaban en los cuartos alertados por el hombre al que lastime, pero era Ume que sostenía su espada fina manchada de sangre, su blusa negra brillaba por sangre fresca pero parecía ser suya, igual sus brazos y rostro estaban sucios y lastimados, se veía muy cansada como si estuviera a punto de caerse de rodillas, al ver sus piernas note la piel en carne que viva debía de haberse quemado, no pude más y empecé a llorar. Tatsuma lo había logrado me trajo a Ume.
Kazumi y Amaya estaban detrás de Ume, me alegre de verlas, al instante Ume me tendía la mano mientras hacia una seña a las dos de que se acercaran, al levantarme note mis piernas que estaban todas raspadas por abalanzarme con tanta fuerza hacia la última salida, recordé las piernas de Ume y me pare sin hacer una mueca ni quejarme.
-Sakura ¿Qué paso? – Dijo Ume mientras nos arrastraba a las 3 hasta un extremo de la cueva, yo solo negué con la cabeza y ella no pregunto por ese momento, nos siguió arrastrando a las 3 y nos contó que había muchos lugares donde ocultarse si no lo proponíamos y más en esta cueva, cuando Kazumi con sus largos cabellos rosados nos propuso alejarnos por donde yo intentaba salir, Ume dijo que de seguro estaban cazando a todos los agentes ocultos y el primer piso que era a donde nos conducía el túnel estaría lleno de aun más agentes nos convenía enfrentarlos aquí ahora que eran dos, todas concordamos en eso.
Al poco rato Kazumi creo su niebla rojiza, mientras Amaya y Ume atacarían a los chicos que ya deberían estar en el túnel, yo intentaría anular su Alice para mantenerlas más seguras, de esta forma intentaríamos escapar de ellos.
Cuando esos dos chicos entraron, Kazumi y yo esperábamos juntos escondidas entre los pliegues de la roca, Amaya y Ume una de cada lado esperaban a su presa, el rival de Amaya estaba más cerca y note su color verdoso con un tinte café de tierra, lo anule al instante mientras Amaya salto sobre él, abarcando con sus manos todo su rostro, el chico empezó a gritar mientras los dos caían al suelo, cuando Amaya usaba su Alice de mostrar los peores temores de la persona, los dos entraban en esa pesadilla por eso se desmayaron, mi trabajo era correr y recuperar el cuerpo de Amaya mientras Ume se encargaba del otro chico, Ume invisible tocaría al chico y así nos libraríamos de ellos, pero el chico empezó a soltar una niebla negra que sobresalía sobre la niebla rojiza de Kazumi, al instante Ume se hizo visible y cayo de rodillas haciendo una mueca por sus piernas lastimadas, mientras la niebla negra la envolvía, el chico comenzó a reír, pero Ume tomo su pie y vi su rostro de concentración al parecer tenían Alice parecidos y peleaban por ver quien ganaría, Ume me vio entre la niebla y grito "Váyanse" al momento Kazumi estaba a mi lado creando aún más niebla y perdí la cara de Ume, entre en pánico y toque a Kazumi anulando su Alice y en ese instante percibí de nuevo a Ume, el chico la tenía agarrada por el cuello y en su rostro empezaban a aparecer diferentes puntos, por su parte el rostro del chico se empezó a tornar verdoso de los bordes, pero el noto la herida del estómago de Ume y metió la mano en el agujero que tenia de la puñalada, al instante Ume soltó su pierna y empezó a temblar a la vez que las manchas que rodeaban su rostro se hacían más grandes y formaban estrellas. Me arroje sobre el chico sin importarme las consecuencias.
Corría aceleradamente, cuando estaba en la misión nos ordenaron retirarnos hacia otra sede pues la nuestra estaba bajo ataque y como lo dijo el exterminador responsable de mi equipo con el que me encontraba "Estaba acabada todos los que estaban en la sede en ese momento también debían estar muertos" sus palabras tuvieron el efecto contrario en mí y el albino psicópata que echamos a correr hacia allá, estábamos al menos a dos horas caminando, y corriendo como íbamos llegaríamos antes, vi detrás de mí a otros chicos que nos seguían, no era el único que esperaba encontrar a alguien vivo, esas dos debían estar bien. Tatsuma no las dejaría y el de seguro sobreviviría a este encuentro, ellas no morirían yo las protegería.
Ryunami en su desesperación por encontrar a esas dos no noto que Tatsuma estaba inconsciente en el suelo a solo unos paso de él, se aferraba a la vida.
Un chico moría, mientras otro corría.
Ellos a su vez no sabían que de las dos chicas una moría, mientras otra lloraba
