Hooola!!! OK, Sí esta vez me tarde una eternidad... pero creo que valdrá la pena (o al menos eso espero (._.') xD) Es algo raro, los capítulos anteriores bastante larguitos y este paf! 3000 y tantas palabras. La verdad llevo más avanzado, sin embargo... argh... me queda completar el final y no puedo porque estoy pensando... TENGO QUE SUBIR ALGO XDDD

Gracias a los que me siguen leyendo, los que me tienen en alerta y a los que se toman unos segunditos en dejarme una review...


CAPÍTULO 13

VERDAD AL DESCUBIERTO

~Primera parte "TU Y YO"~

Abrió los ojos poco a poco, la noche anterior se le había hecho pesada y corta. Podría asegurar que había dormido casi nada y que tener a alguien sumamente inquieto a tu lado era a veces bastante extraño… y ¿por qué no decirlo? Incomodo. Ayumi tendía a moverse continuamente en las noches y Zero acostumbraba abrazarla para que dejara de hacerlo. Pero esa noche había estado durmiendo tranquila y plácidamente, al menos eso parecía y él, todo lo contrario. Durmiendo y despertando cada media hora se paso la noche, o lo que quedaba de ella, cuando cansados cayeron en la cama.

La chica estaba a su lado aún durmiendo, aferrada a las mantas y con las manos pegadas a la boca, le quitó el cabello del cuello, dejándolo libre y se decidió a salir de la cama, dándole una mirada. ¿Quién le hubiera dicho que aquella a la que consideró una loca lo volvería loco a él con sus continuos intentos de satisfacerlo? Si ahora lo pensaba era extraño lo rápido que se había acostumbrado a su presencia, también pensaba que la nueva necesidad de estar juntos era algo que disfrutaba, se sentía enamorado, casi de la misma manera en que ¿estaba? ¿Había estado? Todavía quedaba como un asunto sin resolver sus sentimientos hacia "ella". Sin duda, la amaba aún pero era diferente, el sentimiento ahí estaba aunque no de la misma forma, había cambiado.

Se levanto y fue directamente a la ventana, corrió las cortinas y viendo el día algo nublado, suspiró. Era el principio de un día fatídico. Salió de la habitación a vestirse, antes de levantarla. Después pensó en preparar el desayuno puesto que algo le decía que era extremadamente tarde y tenían cosas que hacer, pero lo que más quería era olvidarse del día en que vivía.

Sonrió por sus conclusiones y salió.

Luego de una hora volvió a la habitación y se encontró con un bulto en la cama, que no era más que Ayumi envuelta hasta la cabeza que se cubría de la escaza luz solar que entraba por los cristales de la ventana. Caminó hasta ella y comenzó a moverla, se despertó con rapidez y se incorporó de manera lenta. Estirándose en la cama soltó un gruñido.

-Buenos días…

-Tardes… -la corrigió-

-¿Disculpa?

-Son cerca de las tres

-¿En serio? –dijo con total pereza- no importa… no hay nada que hacer…

-¿Quieres salir?

--No tengo ánimos de salir.

-¿Y…de que tienes ganas?

- No lo sé…

Zero se levanto de la cama y estaba dispuesto a sacarla de la habitación, tanto como ella se rehusaba. La jaló por los brazos y era obvio quien iba a ganar, Ayumi no se iba a dejar vencer tan fácil y con un poco de su fuerza "extra" lo jaló hacia sí, provocando que cayera encima de ella. Se rió estrepitosamente, divertida por lo ocurrido, pero callo pronto al notar la cercanía que había entre ambos. Se ruborizó y le dio apenas un roce con los labios, sintiéndose feliz con apenas eso. Zero se sintió extraño con el contacto, sin duda, era la primera vez que Ayumi se atrevía a besarlo de tan delicada manera, era al contrario, siempre acostumbraba hacerlo dejándose llevar sin importarle la situación. Pensaba que no era buena señal para comenzar el día en el que estaban y sin embargo, le gustó.

Está todo bien, es sólo tu imaginación.

Trataba de creer eso aunque en el fondo tenía la idea de que no estaba del todo errado.


-Zero, ¿te está gustando?

-¿Qué…? –preguntó-

-La película –dijo ella- ¿En qué piensas? Siquiera recuerdas que estábamos haciendo.

-Lo siento –le acarició la cabeza y acerco su frente a la de ella-

-Estoy pensando en cortarlo –dijo al sentir la mano del cazador bajar hasta su espalda- Así que vete despidiendo de él.

-¿Todo?

-Hasta los hombros.

-No lo hagas, déjalo así. Me gusta –acarició su mejilla y Ayumi besó sus nudillos

-Me has convencido –susurró-

-¡¿Qué película es?! –avergonzado, busco una explicación a la escena que presenciaba, donde una mujer era atada con un cinturón mientras la "violaban"-

-"Lujuria y Traición", de Ang Lee –agitó la caja del DVD frente a su cara- Es una película asombrosa.

-¡Claro! Basta con ver eso.

-Es una película con intriga y complots.

-Y sexo…

-Sí, tiene mucho sexo, no lo voy a negar

-Veamos otra cosa…

-¡Nada! La acabaremos de ver… va cerca de la mitad, así que no pienso quitarla.

-Vamos… -intento quitarle la caja de las manos-

-¡No! –la alzó-

-¡Ayumi!

-¡No! Además el final es bueno. –dijo acercándose peligrosamente a él-

-Dame eso –insistió-

-¿A cambio de qué? –preguntó mirándolo intensamente-

-Esa película sólo te dejo eso.

-¡Ah, Zero! Quítala entonces –le entrego la caja- ¿Qué? –dijo enojada al sentir que el peliplata se acercaba a ella, como lo había hecho hacia solo unos segundos-

La besó suavemente y se quedó con los ojos abiertos como platos, le había tomado por sorpresa. Al sentir la lengua de Zero buscando entrar a su boca tomó conciencia de lo que pasaba y cerró los ojos para entregarse al momento. Las manos del cazador apretaban las pequeñas manos de la pelinegra que se limitaba a ser quien siguiera el juego y no quien lo iniciara. Le gustaba que, para variar, Zero fuera quien comenzara a seducirla. La tomó de la cintura y la aproximo a su cuerpo. Ayumi se enganchó a su espalda, apretaba los ojos intentando contener su reacción ante lo que sucedía, la estaba incitando a tomar mayor parte del control. Lo miró esperando que le indicara de alguna forma que podía avanzar.

-¿Lo dejamos aquí? –se mordió el labio inferior-

-Yo creo que sí –intervino Cross con los brazos cruzados, parado en el umbral de la puerta- ¿Qué estaban haciendo? Pensándolo bien no quiero saberlo –se dijo a sí mismo agitando las manos a un lado de la cabeza- ¿Saben la hora qué es? No han salido en toda la tarde, son casi las siete y… ¡¿Qué estaban viendo?! –apagó el televisor rápidamente- ¡No tienen edad para ver eso!

-Tengo 17, casi puedo. –Agregó Ayumi-

-No deberían de estar aquí, deberían de empezar a arreglarse para la cena. Debí imaginarlo por la hora en la que llegaron.

-Eran las 12:30

-Demasiado temprano ¿sabes?

-¿Ah, sí? Pues entonces te hubieras quedado ahí jovencita –le gruño Cross-

-No, ahí no podíamos hacer lo que estábamos haciendo…

-¡Ayumi! –gritaron los hombres al unísono-

-Cómo sea, vamos hijos míos, prepárense y los espero en el salón.

-¿Y si no queremos? –preguntó con una voz mimada-

-Aún así irán. En especial Zero y adonde vaya él vas tú ¿no es así?

-Hum.


Era la gran noche… el ambiente se había sentido algo diferente al normal. Estaban tensos y ansiosos, no sabían que esperar de lo que iba a suceder. Uno, al menos, tenía la leve idea de que pasaría, el otro desconocía ciertos detalles de suma importancia.

La chica vampiro se metió a ducharse rápidamente como si se le hubiera hecho tardísimo, tomo una toalla que enredo en su cabello y se enfundó en la gran bata blanca de baño. Dio un suspiro de pesar abriendo las puertas del closet de par en par, sacó una gran caja blanca y de ahí salió un vestido negro de seda y recubierto por organza, llegaba hasta el piso y dejaba descubierta la mitad de su espalda. Con trabajo se vistió en el ajustado vestido, se subió el zipper y buscó sus zapatillas.

El peliplata en absoluto interesado por la reunión, se baño y con la misma pereza, se fue a vestir. Envuelto por únicamente la toalla alrededor de sus caderas caminaba de un lado a otro. Del armario saco una percha de la cual colgaba su uniforme impecable. No pensaba vestirse de otra manera, después de todo, siquiera le importaba la fiesta y sería uno de los encargados de la seguridad de los alumnos humanos que iban a asistir. No esperaba nada sorprendente de esa reunión, nadie le había dicho que podía hacerlo, pero en el fondo, pensaba que, de menos, se llevaría una desilusión. Después de haberse vestido, sacó a la Bloody Rose de un cajón y la enganchó a la cadena que pendía en su saco, la observó unos instantes y recordó la promesa. ¿Si se veían sería capaz de cumplirla? Los Kuran seguramente eran los grandes invitados de la noche y tendrían que ir, aunque nadie se había molestado en avisarle eso.

Fue a buscar a Ayumi a su habitación, irían juntos al gran salón.

No se molesto en tocar la puerta y la abrió sin más preámbulo, encontrando a la chica calzándose unas zapatillas de un tacón aceptable. Tenía una cara de desgano indescriptible, una equivocación el haberse considerado como la persona que se iba a aburrir más en esa fiesta.

-Hola, te ves muuuuy bien –dijo tras mirarlo de arriba abajo-

-¿Aunque sólo me haya puesto el uniforme?

-¡Claro! Parece que fue hecho para que se te vieras así… -Se sentó en la cama, subió las piernas y en la orilla puso los pies, coloco sus codos en los muslos y dejo la cara entre las manos

-Te ves… apetecible –dijo con voz seductora-

-¿Cómo para comerme? –logró decir con un tono de inocencia natural-

-Me encantaría probarte –le acarició la mejilla levemente y luego posó los dedos en sus labios-

-¿Quieres darme una mordida? –sonrió lo que Zero no tomó con mucho agrado. – Es broma, cariño, a menos claro que, tú quieras tomarme la palabra.

-Quizás lo piense.

-Realmente no quiero ir –cambió de tema- y yo sé que tú tampoco… Ven –le llamó con un dedo sin cambiar la posición- ¿sí?

-¿Y qué propones? –le dijo sentándose a un lado suyo-

-Llegar con un elegante retraso… -tomo la mano de Zero y la puso con naturalidad sobre sus piernas-

-¿Y antes? –Hablo previendo que tramaba algo, no sin antes fruncir la tela sobre la que estaba su mano-

-No tengo todo calculado… -le sonrió antes de cerrar los ojos y acercarse a su rostro para besarlo, tratando de hacerlo dulce y lo más lento posible- No me importaría no hacer nada provechoso, simplemente quiero estar contigo –lo vio a los ojos- lo digo sinceramente.

-Creo que sé de que forma –rió avergonzado por lo que acababa de decir-

-¡Hey! No estoy pensando en "aprovecharme" de ti… ¡Qué mala impresión tienes!

-Tú tienes la culpa –se "excusó"-

-Gracias… Como si no tuvieras que ver en eso… -fingió sentirse ofendida, cruzando los brazos se giró en dirección contraria a Zero-

-¿Es raro, no? Estamos aquí, encerrados hablando sobre tu perversión…

-Muy gracioso

Ayumi no pudo contener la sonrisa de su rostro, tampoco las ganas de volver la vista, lo besó en la mejilla y se aferró a su cuello, recargo la cabeza en sus hombros y cerró los ojos, aspirando el aroma de su piel. Zero por su parte la tomó de la cintura y hundió su cara cerca del cuello de la chica, posó sus labios en la pálida piel y dejo su cálido aliento correr, acto seguido escucho a la vampiro tragar saliva. La recostó delicadamente en la cama y la besó como hacía unos momentos. Le acarició la cara y el cuello, mientras ella apretaba con fuerza el cuello de su camisa. Lamía la clavícula de la chica que, por su posición, solo lo sujetaba por la nuca, aplicando presión con sus dedos en esa parte.


En el salón, los invitados estaban llegando. La crema y nata de ambas sociedades se encontraban en un ambiente animoso, obviamente, con la precaución necesaria. Algunos cazadores estaban entre los invitados y se encargaban de vigilar atentamente cada movimiento de los vampiros que estaban dispersos por toda la habitación. El Director estaba contento con esta nueva oportunidad que representaba la apertura de los Dormitorios de la Luna. Sus pensamientos se disolvieron cuando unos delgados brazos lo rodearon. Al volver la vista, se dio cuenta de que Yuki era quien lo abrazaba fuertemente.

-Hola, Yuki –la saludó respondiendo a la muestra-

-¡Papá, ya vi las habitaciones nuevas! Son maravillosas, te esmeraste. –lo soltó-

-En realidad, yo no hice nada, solo me encargue de diseñar el interior.

-Aún así me gustan mucho.

-Yuki, estás muy bonita.

-Gracias, Ruka eligió la ropa, dijo que era adecuada. –extendió la falda de un vestido strapless color rosado tenue que le llegaba unos dedos debajo de la rodilla, el cual tenía un enorme lazo detrás –

-¿Y tú hermano?

-Ahh… fue a buscar a Ayumi

-¿Cómo?

-Sí, dijo que tenía que hablar con ella, aunque no sé de que se trate, finalmente son cosas que no me incumben.

Cross no evitó pensar en posibles sucesos venideros a partir de esa "visita" y todo comenzaría con la reacción del cazador al ver a los sangrepura ahí.


-…Me pregunto si tú te sentiste tan extrañamente atraído hacia mí como yo hacia ti... –le susurró viéndolo directamente y pasó una mano por el costado de Zero- ¿Por qué la trajiste?–soltó al sentir el arma- No me gusta compartirte.

-Celosa de una pistola.

-Ella es la que me puede quitar del camino, literalmente. ¿Planeas matarme hoy?

-Es muy pronto…

-Eso lo decidirás tú

-Estás hablando muy en serio como para que siga pensando que es broma–la miró confundido-

-Tómalo como quieras.

Continuaron hasta llegar a comportarse tan intensos como la noche anterior. El peliplata terminó hincándose con las piernas separadas encima de Ayumi, que se negaba a soltarlo y besaba con ternura su rostro, casi sin tocar sus labios.

Zero aun pensaba que actuaba como si algo le escondiera o como si algo la tuviera preocupada. Ayumi se aventuro a probar medidas más drásticas para distraerlo, aprovechando que estaba acostado, se le fue encima y ahora sí, lo besó como acostumbraba, total era lo que él quería y ella estaba para complacerlo.

-¿Ayumi…?

-¿No buscabas eso?

Acaricio su rostro con ternura y le daba cortos besos, bajaba de vez en cuando sus manos para acariciar su pecho, así como se dejaba caer en él para escuchar su respiración. Las cosas volvieron a subir de tono y empezaron a animarse, Zero tocaba las piernas de Ayumi que por el movimiento termino bajo él. Le quitó el saco despacio, tratando de que no se notara el nerviosismo que sentía. La llevo hacia sí por la cintura, ella lo tomó del cuello. Sintió un escalofrío recorrerle en el momento en que Zero rozó con la yema de los dedos la piel de su espalda. Instintivamente abrió un poco la boca y la pego a la yugular de él, dejando escapar su cálido aliento, subió hasta encontrar su lóbulo al que mordisqueo, mientras Zero tallaba su rostro contra su cuello.

–Estás rojo… - se rió tumbándose de espaldas en la cama-

-Tú también –se acostó junto a ella y la abrazo-

-Creo que hay alguien allá afuera –dijo al escuchar que tocaban la puerta- ¿Voy a abrir?

-Mejor voy yo–comentó con nerviosismo-

-Espera un poco ¿sí? –le pidió-

-De acuerdo. –habló no muy convencida, puesto que había reconocido la presencia del sangrepura afuera de la habitación-

Ayumi abrazó a Zero quien bostezó antes de darle un beso en la frente, lo único que escucharon fueron el sonido de su respiración y los latidos aún agitados de ambos. Se acurrucaron un rato, estaban algo cansados y Ayumi estaba sobre todo nerviosa y tensa. ¿Era Kaname el que tocaba la puerta? ¿Para qué, para aumentar su tortura? Eso acabo por hacerla sentir peor y estaba segura de que en solo unos minutos, oficialmente, lo que había pasado con Zero terminaría reducido a vagos y dolorosos recuerdos.

- Tenemos que ir, piensa que es el pago por lo que hicimos.

-¿Y con eso se supone que haré caso?

-Entonces piensa en lo bien que te recompensaré después de ir.

-Vas cerca pero no.

-Hazlo por Cross, él está feliz, así que hay que acompañarlo, por eso es que voy.

Se acercaron para besarse y volvieron a tocar la puerta.

-¡Seas quien seas, no pensamos abrir! -gritó Zero intentado volver a su tarea-

-Cómo deseen, Kiryuu. –contestó la voz desde afuera-

Se quedaron ambos de piedra, Zero volteo a ver a Ayumi que tenía una cara de excesiva sorpresa que, seguramente, era la que él también tenía en ese momento. En el silencio, apreciaron claramente los pasos de Kaname que, al parecer, se retiraba.

-¿Qué hace él aquí? –buscó inmediatamente una respuesta aunque vagamente la conocía-

-A tomar su lugar… ¿Eso explica mucho, verdad?

-¿Por qué esperaste hasta este momento para decirlo? –Le dijo enojado-

-Tenía miedo de que… te pudiera lastimar con eso y porque pensaba que podía evitarlo… Perdóname, por favor.

-Lamento mi reacción pero es que…

-La situación lo amerita.

Callaron todo un rato, el peliplata bufaba y ella se mordía el labio inferior intentando acallar sus, hasta el momento, inaudibles sollozos. Francamente se sentía mal por la manera en que el cazador se había enterado de la presencia del sangrepura.

-¿Estás enojado…? –Pregunto tomándolo por la muñeca aunque no recibió alguna señal que respondiera a su pregunta- ¿…Conmigo? –dijo con un tono bastante lacrimoso-

-No, no es contigo. –secó la lágrima que corría por su mejilla y la abrazó-

-Me haces creer que es por mi culpa.

-Sabes que no es por tu culpa… ¿Aún quieres ir a apoyar a Cross?

-Seguramente, en la fiesta está Yuki - Al escuchar el nombre de la menor de los Kuran, se bloqueo un poco, no sabía cómo reaccionar correctamente, que decir o que pensar. Apretó su mano con un toque de fuerza y preocupación, sentía que era por ella que finalmente irían-

-Iremos por él, es su momento, nos ha ayudado y es lo que la familia hace –sonrió- Si cualquiera de los dos no se encuentra cómodo, nos vamos.

Abandonaron la habitación lentamente con los dedos enlazados y sonrieron como para tranquilizarse mutuamente. Cuando salieron el sangrepura estaba en la sala, sentado en un sillón cómodamente, tenía un aspecto relajado acentuado por su camisa negra desabotonada pero aún así mantenía esa cara de seriedad característica aunque estaba contento por haber descubierto de aquella manera a los vampiros. El primero en salir fue el clase D, quien mostraba un rostro de molestia y hartazgo, Ayumi salió con la mirada en el piso.

-Buenas noches –saludó como si no hubiera pasado nada- Deberíamos charlar un rato –se dirigió a la vampiro-

-No tengo nada que hablar contigo –habló cortantemente, colocándose entre ambos hombres -

-No estoy tan seguro

-Ya la escuchaste, Kuran –lo reto mientras se colocaba justo detrás de su novia-

-Discúlpame, pero ella sabe lo que tiene que hacer -contestó al ataque-

-Basta. Lo repito: no tengo nada que hablar contigo y debes entenderlo.

-Vámonos –le apretó el brazo y la jaló hacia afuera-

-S-sí –dijo tratando de no sonar quejosa por el dolor-

Kaname no volvió a hablar, tampoco evitó su salida.


El salón estaba lleno de alumnos tanto humanos como chupa sangre, de los cuales algunos ya eran conocidos de años anteriores, también había algunos de nuevo ingreso. Zero reconoció a unos cuantos entre los cuales estaban el primo de Kuran, Shiki y su inseparable compañera Rima, así como reconoció a Kain, Ruka, Aidou y Seiren. No eran las únicas personas a las que reconoció, al fondo de la habitación se topó con varios cazadores vigilando y tratando de disimular la manera en que veían aquella escena que representaba un cuadro bastante surrealista: vampiros y humanos conviviendo en aparente tranquilidad. Siguió buscando con la mirada, todavía sin resultado alguno. Entre tanto percibió un suave olor metálico proveniente al parecer de algunas copas de los invitados.

-No sé si la puedas encontrar ahora mismo –le extendió una copa con liquido rojo que era resultado de algunas tabletas- Kaname podría tenerla escondida en su habitación.

-No puedo evitarlo, perdóname… -bebió indiferente igual que la vampiro-

-Dime si están bien las tabletas o si prefieres "otra" copa –dio un sorbo-

-No me estás escuchando ¿cierto? –se le quedó viendo fijo a los labios por donde escurría un delicado hilo rojo- ¿Qué estás bebiendo?

-Sangre –contestó solo porque tenía que hacerlo-

-¿De quién es?

-No sé... ¿qué importa?

Ayumi dio un recorrido con la mirada a todos los presentes y vio a Kaname entrando al salón todavía molesto. Dio otro sorbo hasta vaciar la copa que tenía en la mano y la depositó en una bandeja de uno de los meseros. ¿Cómo debía comportarse? Zero estaba buscando a Yuki en medio del mar de gente y ella no podía simplemente quedarse como si nada pasara alrededor suyo. Sonrió fingidamente a todo aquel que pasaba frente de ella haciendo una educada reverencia. La rodearon unos brazos y apretó los labios, cerró los ojos y volteo, hizo su rostro a un lado y lo pegó al igualmente blanquecino.

-Te amo…

Con sus ojos profundamente azules viendo a los violeta abrió la boca esperando que de ella saliera alguna palabra consiguiendo apenas nada. Esta vez, fue respondido con un tierno beso y sonrió de satisfacción ampliamente.

-Yo también, Zero... -dijo en un tono apenas audible-

Del otro lado de la gran sala Yuki sostenía una copa rota por la base y era limpiada por su hermano, que trataba de evitar un accidente contra ella.

-Estoy bien Oni-Sama, sólo se quebró –sonrió tranquilamente-

-Yuki, debes de tener más cuidado, recuerda que estamos rodeados de vampiros.

-Lo tendré.

-Tiene razón tu hermano -intervino Cross-

-Lo sé, descuiden.

Se sentó en un diván que estaba en la terraza donde su hermano, el Director y ella se encontraban y se perdió en sus pensamientos. Deseaba escapar, salir corriendo, no volver ahí. Lo había visto. Entre todo ese mar de gente se reconocieron y se vieron por sólo un segundo... quizás menos... Y él le sonrió... no había sido una ilusión, claramente lo había visto, pero había algo diferente, no era una sonrisa cualquiera...Sintió por un momento que podía regresar a esos días en que eran felices, donde su mundo estaba completo, donde no tenía que preocuparse por hacer algo incorrecto enfrente de los demás, un lugar donde tenía la libertad de hacer cualquier cosa, donde estaba él...

...Pero… apenas había pensado esto cuando le dijo a su novia que lo amaba, lo leyó en sus labios y en la cara que habían puesto ambos, una cara de felicidad. En ese instante Yuki sintió una dolorosa punzada en el pecho e involuntariamente rompió la copa que sostenía en la mano, esa fue su única reacción visible, porque estando ahí Kaname, no podía siquiera tener un rostro de dolor. Acababa de presenciar la prueba de que él, ya la había olvidado... y por mucho que lo anhelaba no podía volver. Se quedó quieta, con las manos sobre sus piernas, tratando de digerir todo aquello...

- Tú ya lo lastimaste en el pasado, ahora déjalo ser feliz con alguien más.

[FIN DE LA PRIMERA PARTE]


Notas:

Díganme que les pareció esta primera parte... porque la segunda -les adelanto- será algo... ¿cruel? ... bueno, se los dejaré a su criterio. Gracias!!! Nos leemos (^o^)