CAPÍTULO X
Una eternidad sin ella
Un par de días después…
En el hospital
--- Parece que ya está despertando- dijo una voz femenina.
Kurama intentaba abrir sus ojos pero la luz intensa que entraba por la ventana lo lastimaba y se le dificultaba enfocar la vista.
Cuando lo logró pudo notar que todos sus amigos (Yusuke, Kayko, Kuwabara, Mukuro, Hiei, Yukina y Seiriu) se encontraban alrededor de la cama en la que estaba recostado… Aunque no vió a quien esperaba.
--- Cómo sigues? – preguntó Kayko y lo tomó de la mano
--- Bien… eso creo…solo algo adolorido--
--- Amigo… hay que mirar a ambos lados de la calle antes de intentar cruzarla—dijo Yusuke y le sonrió
--- Lo recordaré—dijo Kurama y agregó – Creí que no pensabas salir de Makai nunca más—
Hiei lo miró fríamente, y Mukuro lo tomo del brazo. Hiei respiró profundamente y le dijo
--- Pues la situación lo amerita… compañero—
Kurama se sintió un poco mejor al saber que contaba con el apoyo incondicional de todos los ahí presentes pero aun le hacía falta algo… Tras un largo silencio y miradas entre los amigos, se aventuró a preguntar.
--- Por cierto… dónde está Botan?—
Era extraño… Todos parecían haberse puesto de acuerdo ya que al escuchar la pregunta, todos habían bajado su mirada, o miraban a otro lado… Todos evitaban mirarlo.
--- Qué sucede?—dijo alarmado Kurama
--- Quién se lo va a decir?—dijo Kuwabara
--- Koenma había quedado de venir, pero aun no llega—preguntó Seiriu
---Yusuke…-- dijo Kurama—Dónde está Botan?—
Por primera vez, en todo el tiempo que conocía a Yusuke, éste jamás le había esquivado la mirada y ese día lo había hecho.
--- Kurama… Botan saltó delante del auto para salvarte—contestó Kayko
--- Que?...- y los miró a todos buscando una explicación--- Pero qué le ha sucedido?-
Nadie contestó.
De pronto la puerta de la habitación se abrió. Todos miraron hacia la entrada.
--- Oigan, chicos ! … quedaron que iban a esperarme antes de venir con…--
Kurama por fin podía ver a la mujer que tanto deseaba ver.
--- Kurama…-- susurró Botan quien se le dificultaba mantenerse en pie ya que se encontraba enyesada de su pierna derecha y llevaba consigo una muletas.
--- Siéntate—dijo Yusuke y le acercó una silla a la chica.
Kurama aun no había podido articular palabra alguna cuando…
--- Te hemos dado un gran susto cierto?—dijo Kuwabara – Todo ha sido idea de…--
--- Kazuma…-- dijo Seiriu en tono serio.
--- Botan… Cómo te encuentras?—preguntó Yukina
--- Muy bien… fue un simple rasponcito—dijo Botan y comenzó a reír alegremente.
--- Botan… nunca vas a cambiar—dijo una voz en medio de la habitación.
El Rey Koenma había hecho acto de presencia.
--- Sr. Koenma—dijo Botan
--- Hola!!!... Cómo se encuentran ambos?—pregunto el pequeño niño mientras se ponía cómodo en la cama, junto a Kurama.
--- Bien—contestaron al unísono Kurama y Botan
--- Perfecto… Todo salió perfecto—dijo el joven Rey
Kurama observó atentamente a Koenma
--- Es decir, que en verdad iba a morir?—
--- Así es, Kurama—
--- Pero… entonces… Por qué sigo aquí?—preguntó desconcertado el chico
--- Esto es gracias al profundo amor que existe en el corazón de Botan… fue lo que hizo que no lo dudara y se lanzara frente al carro para salvarte la vida—dijo Koenma
Kurama dirigió su mirada a Botan. Ella al notar su mirada, no pudo evitar bajar su rostro y sonrojarse levemente.
--- Pero yo pensé que para salvarle la vida a alguien… era necesario un sacrificio por parte de alguien cercano—comentó Seiriu
--- Esta vez fue diferente…-- aseguró Koenma—Ya que al saltar Botan, nunca se preocupo por ella misma, a pesar de que sabía que perdería su tan preciada vida humana… esto provocó que la historia se volviera a escribir—
--- Entonces… sigo siendo humana?—preguntó Botan
--- Claro—contestó Koenma
Y Botan se sintió inmensamente feliz y en eso Kurama preguntó
--- Botan… Cómo supiste dónde me encontraba?—
--- Muy fácil… me lo dijo Leon—
--- Leon?—preguntaron varios al mismo tiempo.
--- Si… él me dijo que había estado platicando contigo en el parque… se puede saber de que hablaron?—preguntó curiosa Botan.
--- Estás segura de lo que dices, Botan… porque yo no estuve con Leon esa noche… Llegué al puente, lo observé por unos instantes y después caminé hacia… bueno, ustedes saben—sonrió nervioso Kurama.
--- Pero yo lo ví, eso fue lo que me dijo—
--- Hablan de Leon Osvaldo?—preguntó interesado Koenma
--- Lo conoces?—preguntó Kayko
Koenma suspiró y sonrió
--- Ese hombre no entiende… en verdad que no entiende—dijo Koenma y al notar que todos lo observaban con cara de no haberle entendido continuó—Leon Osvaldo hace mucho tiempo fue un guía espiritual muy importante, pero como Botan renunció a sus poderes por una chica humana… su gran amor… creo que se llamaba Sora Naegino… pero a diferencia de ustedes lo de ellos nunca se concretó en nada—
--- Por qué?—preguntó Kazuma – Ella no lo quería o algo así?—
--- Mucho peor… Sora perdió la vida la noche en que Leon cumplía con su última asignación como guía espiritual—dijo Koenma—Y al suceder esto, traté de convencer a Leon de que no renunciara a sus poderes… ya que pues ya no tenía caso… pero él aun así renunció a sus poderes… No le encontraba sentido a nada después de haberla perdido—
--- En verdad lo hizo? Que chico tan tierno— dijo Mukuro conmovida
--- Que tonto diría yo—murmuró Hiei
--- Y entonces… cómo fue que supo todo lo de nosotros?—preguntó Kurama
--- Renunció a sus poderes… pero nunca al amor que sentía por Sora… por lo que decidió ayudar a todos aquellos que por cosas tan insignificantes no muestran sus verdaderos sentimientos a la persona que aman—y Koenma miró a Botan y a Kurama --- Tal vez se sintió identificado con ustedes por lo que decidió ayudarlos y gracias a sus contactos en Reikai… pues supongo que se enteró de todo--
--- Entonces… él lo sabía todo…- dijo Kurama y sonrió para sí recordando como Leon había sido el que le había hecho entender que lo que sentía por Botan era más que una amistad.
En ese preciso instante tocaron a la puerta.
Todos volvían a mirarse desconcertados. En esos momentos no podrían esperar a alguien más… estaban completos.
Yukina se apresuró a abrir la puerta. Era una enfermera llevando consigo un enorme ramo de rosas amarillas.
--- Disculpen la interrupción… se encuentra aquí la srita. Botan Urameshi?—preguntó la enfermera
--- Sí, soy yo—dijo Botan nerviosa
--- Le han dejado esto en la recepción—
Hiei se acercó y tomó el ramo para que Botan no se pusiera de pie. Y la enfermera se retiró.
--- Gracias—contestó Botan apenada al recibir el ramo
--- Hay una tarjeta- dijo Kayko
--- De quién son?—preguntó Mukuro
Botan tomó la tarjeta y la leyó. Tras unos segundos, la chica sonrió.
Dejó la tarjeta sobre el ramo pero ésta se resbalo al suelo.
--- Mi ángel de amor—susurró Botan y se puso de pie con cierta dificultad.
Se acercó a la cama. Kurama la miraba fijamente y para sorpresa de él y de todos los demás, Botan lo besó en los labios. Aunque el beso había sido corto había sido intenso y lleno de amor. Al apartarse…
--- Kurama… Te amo—
--- Yo también te amo, Botan—y se volvieron a besar.
Todos sonrieron. Kayko se agachó y tomó la tarjeta y leyó:
"Mi querida Botan, ahora puedes expresar
tu amor sin ningún impedimento.
Sé feliz.
Atentamente
Leon Osvaldo"
Kayko también sonrió. Yusuke se acercó y la abrazó.
Ahora todo iría bien, ya que todos compartían la inmensa felicidad que embargaba a sus amigos
-----
Afuera del hospital
--- Son felices, Sora--- dijo un apuesto joven, mientras veía a una de las ventanas del hospital y sonrió. --- Crees que algún día lo seremos tu y yo nuevamente?--- el joven suspiro y despues de una par de minutos, comenzó a caminar sin rumbo fijo.
----
FIN
-
--
---
----
Hola!!!! Por fin después de 1000 años, aki les presento el final de Un ángel de Amor. Espero les haya gustado, porque yo realmente disfrute mucho escribiendola. Gracias a toda la gente que siguió esta loca historia hasta el final. Cuídense y Nos vemos luego... en Quizás algún día, un fanfic de Layla y Yuri
