Algo extraño...


En la isla de donde se encontraba Uzushiogakure, sonaban levemente las ramas de los árboles secos por la brisa, las olas golpeaban fuertemente los riscos, mientras la luna empezaba a asomar su rostro, y las estrellas a brillar tal majestuosas eran.

-Que estupidez…- se quejó un individuo, caminando por una senda del marchito bosque, junto a dos compañeros Jashinistas.

-Tenemos que hacer guardia- le recordó uno, acomodando su guadaña.

-Por Jashin, que sea lo que él nos diga- murmuró el tercero, que, con su rosario en mano, rezaba en silencio.

-¡Quiero cortar cuellos para el Gran Jashin!- explicó el primero, enojado- ¡Se olvidara de mí en el otro mundo si no le entrego sus sacrificios!-

-Jashin se acuerda de cada uno de nosotros, que guiamos a sus ovejas perdidas en este mundo vacío- le recordó el enmascarado que rezaba.

En ese momento, escucharon un movimiento de ramas, por lo que se detuvieron, solo para encontrarse con un búho blanco de ojos negros, que acababa de aterrizar y apostarse en aquella rama seca, mientras su plumaje brillaba tras la luna.

-¿Aún quedan animales?- se sorprendió levemente el segundo Jashinista.

-Dejémoslo en su vuelo. Al Gran Jashin no le gusta que le ofrezcamos las vidas salvajes de los animales- pidió el tercero.

-Como si fuera a mandarle a ese estúpido pájaro…- empezó a decir el primero hasta que, como los otros dos jashinistas, se quedó absorto en los ojos del búho alvino, que los observaba sin ladear la cabeza.

Entonces, de golpe, los ojos negros del pájaro se volvieron rojo de un segundo a otro, y, cuando volvieron a su color original, los tres individuos cayeron de golpe al piso, babeando levemente.

Canoso-chan suspiró, haciendo que sus plumas se sacudieran un poco. Desde que había llegado a ese mundo en ese cuerpo, el uso de su antiguo Dojutsu, el que le permitía estar de vuelta, le era muy difícil.

Se volteo al ver como Cuervo-chan y Pájaro-chan aterrizaron a su lado.

Las tres aves se comunicaron entre sí, afirmando que dejaron dormidos a los jashinistas cercanos al área donde estaba el grupo. Asintieron, y las dos últimas emprendieron vuelo, porque Obito se detuvo en el último momento, para apreciar algo que no había visto en aquel agonizante árbol…


En una cueva, entre el moribundo bosque, y oculta por el genjutsu de Sarutobi Mirai, el grupo de Konoha estaba sentado en medio de una fogata, recién prendida por Sakura.

-Me aburro- murmuró Bolt, molesto, sin molestarse en darse cuenta que usaba el lomo de Kurama para sentarse, quien, recostado, intentando dormir, movía las orejas, contando hasta diez.

-Ruidoso- murmuró Sarada, al lado de Himawari, que abrazaba a su peluche, algo nerviosa por el ambiente tan serio que había.

El pequeño se molestó al daré cuenta que ninguno de los adultos le prestó atención.

-¡ESCUCHENMTE-DATTEBASA!- pataleo el rubio, haciendo que Kurama se tapara los oídos.

-Vamos, Bolt- le sonrió nerviosa Mirai, al lado de la pelirrosa, sentada de piernas cruzadas y con una pose de manos.

-Mirai-chan, ¿te sientes bien?- le preguntó Sakura- Sabes que cuando sientas que escasees de chakra me encargaré de sanarte- le recordó, algo preocupada.

-Estoy bien, Sakura-san. Todos estamos haciendo un pequeño esfuerzo para mantenernos seguros- le aseguró la pelinegra, mirando Naruto que, con los ojos cerrados en modo Sennin, frunció el ceño.

-¿Hay algo?- preguntó Kakashi, cerca de la salida al igual que Sasuke.

-… No- negó el rubio, levantándose y mirándolos con sus ojos sennin- No siento a ningún Jashinista cerca… Tampoco…- miró algo triste el rincón de la cueva, donde estaba sentada Natsumi, abrazándose las rodillas.

Kurama la miró, frunciendo el ceño.

Después de haber llegado a la isla, la Yokai había quedado en algo cercano al shock por ver el estado en el que estaba su hogar. Desde ese momento, a pesar de que ella los llevaba por rutas secretas, y, de esa forma, evitaron encontrarse con el enemigo, parecía algo ida…

En todo el día no hablo con nadie, ni siquiera con Obito, que estuvo fielmente en su cabeza, intentando hablar con ella, hasta que, junto a Itachi y Neji, fue a hacer un perímetro de la zona.

Kurama bajó un poco las orejas, pensativo, al recordar que la pelirroja ni siquiera lo había visto a la cara después de hablarle cuando llegaron a la deplorable isla…

No le gustaba admitir que, el ver esos ojos verdes tan desanimados, lo incomodaba… bastante…

-Yokai, sabrás que no tenemos tiempo para tu melancolía, ¿verdad?- le dijo Sasuke, tomando la atención del Kyubi, como la de los demás.

-Sa-Sasuke-kun…- murmuró Sakura. Sarada lo miró, algo preocupada.

Natsumi movió una de sus orejas, pero no levantó la mirada.

-Oye, Sasuke…- murmuró Naruto, algo molesto.

-Estamos en una misión para mantener la seguridad de la aldea- le recordó Sasuke, sin inmutarse- Estoy seguro que, si hubieras ido hoy a un paso normal, habríamos avanzado más, y estado más cerca de Uzushiogakure- le mencionó a Natsumi, que se movió levemente- La efectividad de nuestra misión recae precisamente en como actúes como guía… Si quieres ponerte a llorar, puedes hacerlo después- le aseguró, frunciendo el ceño.

-¡¿CÓMO?!- se enojó Bolt, levantándose de inmediato. Himawari lo miró nerviosa, hasta que se dio cuenta que cierto zorro, sin dejar su posición de descanso, apretaba fuertemente los colmillos…

-¡Oye, Sasuke!- se enojó Naruto, acercándose al pelinegro- ¡Discúlpate con Natsumi-chan!

-Sasuke, eso no era necesario- le aseguró Kakashi, frunciendo el ceño.

-Mph-

-Sasuke-kun…-lo miró Sakura, nerviosa y preocupada, mientras que Mirai seria, pero algo molesta.

Sarada lo miró frunciendo el ceño, y después a Natsumi, que simplemente se abrazó más las piernas. La miró tristemente, hasta darse cuenta en como estaba Kurama.

El zorro, con los ojos cerrados, y apretando con fuerza sus colmillos y sus puños, moviendo enfurecido sus colas, gruñía controladamente, tanto así que solo los tres niños, a su lado, pudieron escucharlo.

-… Kurama-chan…- murmuró Himawari, triste.

Sarada frunció el ceño, se levantó, y se acercó a su padre, tomando su atención, como la de los demás.

-¿Sarada?- se extrañó Sakura, mientras Kurama se tranquilizaba y la miraba de reojo.

-…-la pequeña de ocho años lo quedó mirando, mientras la expresión de Sasuke no se inmutaba-… Cruel…-

El Uchiha se quedó en completo shock, mientras las palabras de su hija lo atravesaban como una flecha sin compasión.

-… Eres cruel, papá…- le volvió a decir su hija, haciendo que el pelinegro volviera a sufrir otra flecha-… No me agrada eso de ti…- otra flecha-… Natsu-chan esta triste, y solo la molestas. Actúas como un engreído- otra flecha- Egocéntrico- otra- Arrogante- otra…- Altanero, vanidoso, petulante, jactancioso…

La pequeña no sabía que, a cada palabra que emitía, su padre era atravesado por varias flechas, ante las miradas atónitas del resto, especialmente del equipo 7 y del Kyubi, que parpadeaba varías veces…

"Esta mocosa… ¿Cuántos diccionarios se ha aprendido…?" se preguntó, sonriendo zorrunamente, disfrutando en ver como Uchiha Sasuke terminó en el suelo, lleno de flechas con cada frase que le decía su hija, quien aún no terminaba de regañarlo…

-… Presumido, creído, orgulloso, y presuntuoso…- Sarada se acomodó los lentes, para observar sin inmutarse a su mortalmente herido padre-… En otras palabras, papá…- murmuró, haciendo que el herido Uchiha levantara la mirada-… Eres el peor…-

Esa frase fue suficiente para que una flecha se clavara en el frío corazón de Sasuke, y terminara totalmente en blanco y de piedra, resquebrajándose levemente.

-¡Sarada gana el Round~!- sonrió Himawari, haciendo que todos los presentes volvieran a la realidad.

Kurama y Bolt se taparon la boca, pero, sin resistirlo, ambos se tiraron al piso, riéndose a carcajada limpia.

-¡T-Te lo mereces, condenado!- se partió en risas Kurama.

-¡Ah! ¡S-Sasuke-kun!- se le acercó preocupada Sakura, mientras que Naruto y Kakashi estaban perplejos.

-…Sa-Sarada-chan-murmuró sorprendida Mirai, mientras la pequeña cruzaba la pequeña cueva y se acercaba a Natsumi, que no mostró signos de haber escuchado o presenciado la pelea del siglo.

Al ver que la niña se acercó a la Yokai, Kurama dejó de reírse de inmediato, incorporándose, mientras que a su lado Bolt seguía retorciéndose de la risa.

-Natsu-chan- la pelinegra se le acercó, haciendo que una de sus orejas se moviera- Mi papá no volverá a molestarte- le aseguró.

La pelirroja levantó un poco la mirada, para mostrar sus nerviosos ojos verdes.

-… Lo siento…- murmuró, abrazando sus rodillas-… Soy una carga, ¿verdad?-miró al grupo humano, que se sorprendió-… Prometo ser mejor guía mañana…- aseguró, volviendo a ocultar el rostro en sus rodillas-… Por ahora… quiero estar sola…-

-… Natsu-chan…- murmuró Sarada, preocupada, y le pegó tal mirada a Sasuke que, siendo atendido por su mujer, recibió una flecha en la cabeza, quedando nockaut.

Kurama la miró un rato, serio.

-Vamos, Kurama- Bolt apoyo sus brazos en el lomo del zorro, fastidiándolo.

-¿Qué cosa?- lo miró de reojo, molesto.

-Vamos, vamos~. Estoy seguro que quieres ir a consolar a Natsu-chan-dattebasa~- aseguró divertido el rubio, haciendo que el Kyubi lo mirara de golpe, enrojecido.

-¡CIERRA LA MALDITA BOCA!- le ordenó enojado, tirándole ambas mejillas.

-¿Por qué pelean ahora?- preguntó Kakashi, con una gota en la cabeza. Naruto suspiró, rascándose el cabello.

Mirai sonrió nerviosa.

-¡Natsu-chan~!- Himawari se acercó a la Yokai, quedando al lado de Sarada- ¡Alégrate, y te prestaré a Sapo-chan~!-pidió, mostrándole el peluche, ignorando que detrás suyo Kurama le tiraba con fuerza ambas mejillas a su hermano, y este le ponía sus dedos en las fosas nasales.

-… Estoy bien…- murmuró la pelirroja, entristeciendo a la niña.

Naruto la miró, preocupado, hasta que sintió tres presencias acercarse velozmente al lugar.

-Todos, silencio- ordenó, deteniendo la pelea entre su hijo y su compañero.

-¿Se acerca alguien?- preguntó Kakashi.

-… Creo que son…- murmuró el rubio, y sonrió- Sí, llegaron-

Entonces, cruzando el genjutsu que aparentaba que la entrada de la cueva era una pared rocosa, llegaron las tres aves que esperaban.

-¡Pájaro-chan~!- se alegró Himawari, mientras el ave se le acercaba, permitiendo el sofocante abrazo de su sobrina, cabreando a cierto zorro- ¡Te extrañe~!-

Cuervo-chan aterrizó en el hombro de Sakura, que seguía atendiendo a Sasuke…

Lo quedó mirando, y después a Naruto, pidiendo una explicación. El rubio sonrió, nervioso.

-¿Hay alguien cerca?- le preguntó Kakashi al búho blanco que se detuvo cerca de él. El pájaro negó, y continúo su trayecto.

Natsumi levantó la mirada al ver aterrizar frente a ella a Canoso-chan, quien, para su leve sorpresa, llevaba una bellota en el pico.

-¿Eh?- parpadeó Sarada, extrañada, tomando la atención de todos.

-… ¿Señor Canoso?- murmuró Natsumi, incorporándose, ya que el ave albina se posó en su rodilla, haciendo que tendiera la mano para recibir la bellota-… ¿Cómo…?- murmuró, sorprendida-… ¿De dónde la sacaste?- el ave ululó felizmente-… ¿De un árbol?-

-¿Eh?- se sorprendió Mirai- Pero… pensé que todos los árboles estaban marchitos- murmuró, tan sorprendida como los demás.

-Aún hay árboles que dan frutos- sonrió Naruto, tomando la atención de todos- ¿Verdad?- miró al búho, quien asintió- ¿Te das cuenta, Natsumi-chan?- le preguntó a la pelirroja, acercándose a ella.

-… ¿Darme cuenta…?- murmuró extrañada, mientras el rubio se agachaba a su lado.

-La naturaleza de la isla aún no se rinde- le sonrió Naruto, sorprendiéndola- Sigue peleando para subsistir, a pesar de que la mano humana intenta detenerla-dattebayo- miró la pequeña bellota en sus blancas manos- No detendrán su crecimiento a pesar de las circunstancias- le dedicó una sonrisa a la joven- Y eso mismo debes hacer, Natsumi-chan-

La Yokai abrió los ojos, sorprendida.

Mirai y Sakura sonrieron, al igual que Kakashi.

El peliblanco, ante la calma de su alumno, supo de inmediato que el camino que le faltaba para ser Hokage estaba pronto a terminar…

Himawari sonrió contenta, en cambio Bolt se rascó la nariz, sonriendo de lado. El cuervo y el pájaro asintieron de acuerdo, mientras que el búho le ululó felizmente a Natsumi, tomando su atención, sorprendiéndola más.

Kurama la miró, serio…

Sarada miró sorprendida Naruto… Le sorprendieron sus palabras tan sabias… Sonrió contenta.

-… ¿En verdad…?- murmuró Natsumi, mirando al rubio-… ¿En verdad se puede detener todo esto?-

-Sí- le aseguró Naruto- No hay lucha que se dé por perdida sin pelear primero-dattebayo- le sonrió.

Natsumi lo miró conmovida, mientras sus orejas bajaban y unas lágrimas cursaban sus mejillas. Sin poder aguantarlo más, empezó a restregarse los ojos, abrazando a Canoso-chan, quien sonrió.

Naruto la miró contento, y le acaricio la cabeza…

[Muérete…]

Naruto se quedó quieto, sintiendo un escalofrío en la espalda, y, mecánicamente miró para atrás, para ver a sus hijos sonriendo contentos porque Natsumi se expresara, en cambio, Kurama lo miraba serio, pero con un tic en el ojo y una mueca en los labios que le aseguró de inmediato que el zorro estaba enfurecido.

[¿K-Kurama-sama…?] parpadeó Naruto, sudando un poco.

[Así que así te comportas cuando no estás con tu mujer, ¿eh?] el zorro entrecerró sus ojos rojos, mirándolo serio, pero moviendo enojado sus nueve colas.

-… ¿Ah…?- Naruto estaba prácticamente en blanco, sin entender a lo que se refería su compañero.

[Muérete de la peor forma, maldito Uzumaki Naruto]y, sin más, el zorro miró para otro lado, dejando en blanco al rubio.

-¡¿EEEEEEEEEEEEEEEHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHH?!-gritó, sorprendido, levantándose y tomando la atención de todos.

-Na-Naruto-san, no haga tanto escándalo- le pidió Mirai, haciendo que se tapara la boca.

Kakashi lo miró con un tic en la ceja… Tal vez aun le faltaba para ser Hokage…

-Papá está loco de nuevo-dattebasa- señaló Bolt, con un dedo acusador.

-Loco, bien loco~- sonrió Himawari, descolocando al rubio mayor.

-¡No lo estoy, mis niños-dattebayo!- aseguró llorando a mares.

Kurama, simplemente, miró para otro lado, bufando enojado… No sabía por qué, pero le molesto la actitud de Naruto… O, tal vez, y le molestaba pensar que… simplemente, sintió celos por no ser él quien consolara a la Yokai

-Natsu-chan, ¿estás mejor?- le preguntó Sarada a Natsumi, que terminaba de restregarse los ojos.

-… Yo… Estoy mejor- sonrió la pelirroja. La pequeña sonrió, y después miró con una gota en la cabeza como su madre seguía atendiendo al nockaut Uchiha.

Canoso-chan, simplemente, ululó, contento de poder animar a su querida amiga.


En medio de varias ruinas, degastadas por el tiempo, pero con sus inscripciones intactas, cierto pelirrojo caminaba entre ellas, con su guadaña en mano.

-¡Ryusei-sama!- se detuvo y volteó, para ver aparecerse frente a él a dos miembros de la secta.

-Hermanos, ¿a qué se debe su visita?- preguntó el líder de los Jashinistas, acariciando una de las pocas paredes intactas del lugar.

-Hemos venido a informar que, como ha sido hasta ahora, no hay señales de que algún ninja de Konoha haya entrado a la isla- informó uno.

-… Ya veo… ¿Alguna anomalía en la rutina de nuestros hermanos?- preguntó el pelirrojo, mirándolos de reojo.

-No… Espere, sí…- se quedó pensativo el segundo jashinista.

-Te escucho- Ryusei se volteo, para verlo mejor.

-Uno de nuestros grupos se quedó dormido durante su ronda, pero tal vez sea por el cansancio de las preparaciones del ritual- explicó.

-… Ya veo…- meditó el pelirrojo, y miró al cielo estrellado- ¿Dónde fue que se desmayaron?-

-¿Eh? Al sur…-respondió, extrañado.

-… Ya veo…- repitió Ryusei, y, para sorpresa de los dos Jashinistas, dio media vuelta y empezó a alejarse.

-¿E-Eh? ¿R-Ryusei-sama?- se extrañó el primer jashinista.

-Iré a explorar un poco… Tal vez regrese mañana en la noche- avisó- Mantengan un ojo en Hidan- pidió-… No podemos permitirnos perder un sacrificio- y, ante la sorpresa de los miembros de la secta, desapareció de un salto…


Kurama frunció el ceño, y abrió sus ojos rojos…

Todos estaban dormidos en la cueva, y el genjutsu de Mirai desactivado, ya que a esa hora la oscuridad era tal, que sería difícil distinguir la tela de camuflaje que se puso en la entrada, de una muralla de rocas normal.

Lo despertó el hecho de que Natsumi saliera de la cueva, y le extrañó de que lo hiciera sin aquel búho que dormía a pata suelta en el piso, y se suponía era un tipo de ave nocturna…

Frunció el ceño, y, sin despertar a los tres niños que dormían con él, se levantó y salió de la cueva, sin darse cuenta que Naruto, haciéndose el dormido, abrió uno de sus ojos, para después sonreír y dormitar un rato más…

Natsumi, que había estado caminando por los árboles secos, se detuvo ante un pequeño monumento entre las marchitas hojas de un arbusto. Era un objeto de piedra que le llegaba a la rodilla, con marcas de sellado grabadas en su superficie.

Al verlo, las orejas de la Yokai se bajaron un poco, pero después se arrodillo frente a la piedra y le quito con cuidado y delicadeza las hojas secas que tenía encima.

-¿Qué haces?-

-¡KYA!-Como respuesta a esa voz que escuchó de golpe, pegó un salto y se aferró a una de las ramas del árbol a su lado- ¡N-No me degolles y cuelgues en la pared…!- empezó a gemir de miedo, hasta escuchar un bufido familiar, por lo que bajó la mirada, para ver quien le había hablado.

Kurama, sentado en el grisáceo césped, la quedó mirando, fastidiado.

Natsumi se quedó en blanco, sudando levemente.

-… ¿Quieres que diga algo, o mantengo la boca cerrada?- preguntó fastidiado el zorro, alzando las cejas.

-¡U-Ups!- Natsumi sonrió avergonzada- Me pillaste con la guardia baja- admitió- Pero ya suponía que estarías cerca- mintió descaradamente- Tu olor apestoso a gruñón mata-fiestas se puede detectar desde un continente a otro-

-… Eres una…- Kurama se abstuvo a decir una maldición, fastidiado, aunque una parte de él estaba satisfecho de escuchar los comentarios que comúnmente interactuaban…

Sus orejas se levantaron al escuchar un crujido. Miró arriba para ver como Natsumi, abrazada a la rama, que empezaba a resquebrajarse, sudaba a mares.

-… ¿Eh…?- antes de que reaccionara, la rama se rompió, y le cayó encima con Yokai y todo- ¡G-GHAAA!

-A-Ay… -gimió Natsumi, adolorida, encima de la rama, que estaba encima del mareado zorro anaranjado- ¿Q-Quién lo hubiera imaginado?- lo miró, curiosa- Eres bueno para amortiguar golpes-

-Se-Serás…- gruñó Kurama, con los ojos dándole vueltas.- ¡Si no eres tú, son esas malditas estatuas tuyas!

-Lo siento, lo siento- Natsumi se sentó, quitándole al zorro la rama de encima, quien la imitó.

-Si te vas a subir a una maldita rama, asegúrate de que no peses lo suficiente como para romperla-le pidió Kurama, limpiándose el pelaje del brazo.

-¿Eh…?- Natsumi lo miró asesinamente, asustándolo- Kyu-bi~- empezó a tirarle los bigotes sin piedad- Puedo aguantarte que me digas muchas cosas… Pero nunca que hables de mi peso, ¿quedo claro?-

-T-Tsch… B-Bien…- gruñó Kurama, cerrando con fuerza los ojos, adolorido.

-Mucho mejor, Kyu-chan~- Natsumi lo soltó.

Eso lo dejó en blanco.

-¡O-Oye! ¡¿C-Cómo que Kyu-chan?!- se enfureció Kurama.

-¿No puedo ponerte un apodo?-

-¡NO!- le rugió en la cara, haciendo mover su cabello rojo- ¡No quiero ningún apodo de tu parte! ¡¿Entendiste, Yokai?!-

-…- ella lo miró amurada-… Suena bien Kyu-chan-

-No es no-gruñó enfurecido el Kyubi.

-Bien~- suspiró derrotada Natsumi, ganándose un bufido fastidiado del zorro-… Por cierto…- se le acercó un poco y lo abrazó, dejándolo quieto- Gracias-

Kurama no reaccionó… Solo parpadeo unas veces, para después sonrojarse mientras su pelaje se erizaba.

-¡C-Condenada…!- la alejó tomándola de los hombros- ¡¿Q-Qué demonios te pasa, maldita sea?!-

-¿Qué tiene de malo agradecerte?- preguntó la pelirroja, extrañada.

-¡¿Y qué rayos me tienes que agradecer?!-exigió saber el enfurecido y avergonzado Kurama.

-Tu enojo- sonrió ella, extrañándolo-… Escuché…- murmuró, juntando sus manos, acariciando la que tenía el vendaje del zorro-… Tu gruñido, cuando el emo-san se metió conmigo- lo miró, agradecida.

Kurama la soltó, sonrojado, y miró para otro lado, fastidiado.

-¿De qué hablas? No dije nada- le recordó, molesto.

-Demostraste que no te gustó que me hablara así- le sonrió Natsumi, volviendo a abrazarlo, dejándolo estático- Para mí es suficiente, viniendo de un gruñón como tú-

Kurama abrió los ojos, sorprendido, y, sin darse cuenta, una de sus manos acarició el cabello de Natsumi, quien sonrió, contenta y sonrojada.

-… Yokai… Agradéceme cuando interrumpa las palabrerías de ese imbécil…- murmuró, sorprendiéndola.

Natsumi sonrió, y se separó de él, mirándolo contenta.

-Realmente, creo que Mito-san y Kushina-chan se equivocaron contigo- le aseguró, sorprendiéndolo- Eres capaz de comprender los sentimientos de los demás…- le acarició la mejilla, sonrojándolo-… No eres una bestia cruel, además de tu olor- sonrió, contenta- Eres algo mucho mejor-

Las palabras de Natsumi dejaron quieto a Kurama… No esperaba… No esperaba que alguien le dijera semejante cosa…

-Entonces… ¿qué crees de los Biju?- le preguntó, frunciendo el ceño, serio.

-Bueno, antes pensaba que eran seres crueles y que buscaban fastidiar a los demás por simple complejo de poca atención-explicó Natsumi, pensativa, cabreándolo-… Pero ahora… Tal vez solo te conozco a ti… y he escuchado un poco del señor canoso… pero…- le sonrió- Creo que son todo lo contrario… Solo buscan vivir tranquilos y felices, siendo respetados por su poder, no temidos-opinó.

Kurama la miró un rato, algo desconfiado.

-… ¿De verdad…?-

-¡Yo no miento!- aseguró ofendida, pero se quedó callada al ver como Kurama sonreía.

-… Ya veo…- el zorro se levantó, y empezó a retirarse-… Es bueno saberlo…-

Natsumi parpadeo sorprendida, pero después sonrió algo sonrojada, y alcanzó al zorro.

-Te gusta quedar con el papel de cool- aseguró la Yokai.

-Tsch. No sé de qué me hablas, llorona- murmuró Kurama, fastidiado.

-¡Yo sí~!- le abrazó el cuello, sonrojándolo.

-¡S-Suéltame…!- la empujó de la mejilla, soltándose de su agarre- ¡Estamos en territorio enemigo!- le recordó, enfurecido.

-S-Sí…- asintió la pelirroja, sobándose la roja mejilla.

Kurama la quedó mirando, sonrojado…

-… Rara…- murmuró.

-Apestoso- ella le mostró la lengua, ganándose, para su sorpresa, una sonrisa-… Kyubi, ¿no estás enfermo?-

-Si sigues así, juro que te colgaré en uno de los árboles- le gruñó, callándola.

-Malo- murmuró, haciendo un puchero.

-Tsch- Kurama miró para otro lado, hasta ver uno de los árboles, tomando su atención.

El zorro miró a Natsumi, que seguía haciendo un puchero silencioso. Tragó saliva. Se detuvo molesto y sonrojado, e hizo aparecer una de sus manos de chakra en una cola, tomando la atención de la Yokai, que también se detuvo.

La mano se alargó, hasta tomar la altura de una de las copas de los árboles secos, y, de la punta de una de sus ramas, tomó algo. La extremidad de chakra regresó hacia Kurama, entregándole algo en su palma, y desapareciendo.

-¿Qué tienes? ¿Qué tienes? ¿Qué tienes?- le empezó a preguntar Natsumi, asomándose por cada hombro del zorro, fastidiándolo.

-…- mirándola sonrojado y molesto, le tendió el puño, y lo abrió, para mostrarle un pequeño capullo de flor blanca, dejándola sorprendida.

-… Es…- murmuró sorprendida, tomándolo.

-¿Ves?- gruñó Kurama, mirando para otro lado, sonrojado- No todo está perdido-

Natsumi lo miró, sorprendida, y sonrió, agradecida.

-… Kyubi-

-¿Q-Qué…?- Kurama no se atrevía a mirarla…

-… Cortaste al pobre capullo- lloriqueo Natsumi, sobresaltándolo.

-¡¿AH?! ¡N-NO! ¡Y-YO…!- quiso defenderse, pero ella lloraba como niña chica.

"Rayos… No me salió bien…" Kurama se rascó la cabeza, y, en eso, notó que el césped que pisaba era verde, no negro…

Cierto… Se había olvidado que él podía…

-Oye- miró a Natsumi, y, de una, le arrebató el capullo.

-¡AH! ¡Cruel contra la naturaleza!- empezó a reclamarle, hasta ver que él apretaba su puño, siendo este rodeado de su chakra-… ¿Qué haces?-

-… Había olvidado que mi chakra, aunque oscuro, puede influir en la energía vital-murmuró, y, cuando desapareció su chakra, abrió su puño, para mostrar una flor blanca.

Natsumi se quedó totalmente sorprendida, pero después sonrió encantada.

-So-Sorprendente- Natsumi tomó con delicadeza la flor, dándose cuenta que tenía suaves pétalos, y emitía un fragancia agradable - ¿C-Cómo…?-miró a Kurama, sorprendida.

-B-Bueno…- el zorro se rascó la nariz, como quien no quiere la cosa-… Mi chakra puede hacer crecer las plantas, especialmente la madera, como con el Mokuton-

-¿Eh? ¿Mokuton? ¿No es ese el estilo de Hashirama-san?- parpadeó la pelirroja.

-S-Sí… Lo que pasa es que las plantas necesitan energía para subsistir, y, aunque sea oscura en mi caso, mi energía es como un buen abono para ellas- suspiró el zorro, rascándose la cabeza- Por eso el Mokuton en un dolor en el trasero-

-Vaya, Kyubi. Ya ibas a hacer un record de hablar sin decir malas palabras- le mencionó Natsumi, con una gota en la cabeza.

-¡Cierra la maldita boca!- gruñó avergonzado Kurama, y se sonrojó al ver como ella se ponía la flor detrás de una oreja- ¡¿Q-QUÉ DEMONIOS…?!-

-¿Eh?- parpadeo Natsumi, con la flor blanca destacando en su cabello rojo, y en su oreja roja de puntas negras- ¿De qué se me culpa ahora?- pidió saber, mirándolo ofendida.

-¡¿POR QUÉ DEMONIOS TE LA PONES?!- exigió saber avergonzado Kurama.

-¿Por qué? Porque me la regalaste- se extrañó Natsumi, dejándolo callado- Kyubi, empiezo a temer que seas un poquitín retrasado mental- admitió, claramente preocupada, para recibir un pisotón- ¡AY!-

-¿Sabes qué? ¡Haz lo que quieras!- le gruñó Kurama, harto, causándole una sonrisa- Pero si le dices a alguien de dónde provino la maldita flor, te juro que te despellejo viva-

-Oh, bien- sonrió la Yokai- Entonces admites que si es un regalo de parte tuya para "mua"-se alegró, haciendo que el zorro se sonrojara por completo-… ¿Kyubi…? ¿Tienes fiebre?-se preocupó, ya que una gran cantidad de vapor se desprendía de su cabeza- Pareces tetera…-

-¡MEJOR MUERETE Y DÉJAME TRANQUILO!- le rugió en plena cara, asustándola- Maldición…- enfurecido, empezó irse.

-¡¿Eh?! ¡Espérame!- lo siguió Natsumi, haciendo ondear su cabello rojo con puntas negras.

Kurama la miró de reojo, y después a otro lado, sonrojado, y sonriendo levemente…

La flor le quedaba bien…


Al día siguiente.

-¡Me gusta mucho~!- sonrió Himawari, encantada.

La pequeña estaba sentada en los hombros de Natsumi, quien, sujetándole las piernas, guiaba al grupo, no por los senderos, sino por el bosque.

Los pájaros sobrevolaban el lugar, verificando si había enemigos cerca, mientras que Naruto estaba con su modo sennin activo, en la misma labor, aunque no pudo evitar sonreír y mirar a su hija en los hombros de la Yokai.

-¿Te gusta~?- preguntó sonriendo Natsumi, moviendo sus orejas.

-¡Sí~!- la niña tocó uno de los pétalos de la flor blanca en el cabello de la pelirroja- ¡Es muy suave~!-

Kurama, caminando con Bolt en su lomo, bufó, fastidiado. Aunque, no pudo evitar darse cuenta, como los demás, de que en el bosque se topaban algunas veces con aquellas piedras que él vio a Natsumi limpiando una…

También se dio cuenta que, cuando veía una, la mirada de Natsumi se entristecía un poco…

-Vamos, vamos. Bájenle un poco al volumen- pidió Kakashi, con su preciado libro en mano.

-Están delatando nuestra posición con sus gritos- les dijo Sasuke, frunciendo el ceño, tomando la atención de ambas.

-Gruñón- le dijo Natsumi, mostrándole la lengua.

-Gruñón~- la imitó Himawari.

-Escucha, Yokai…- Sasuke frunció el ceño, hasta notar que Sarada lo miraba por detrás, de la mano de Sakura, que sonrió nerviosa.

-… Papá, ¿vas a decirle algo a Natsu-chan cuando está contenta?- preguntó la pequeña, y miró para otro lado- Eres lo peor-

El Uchiha se quedó en blanco, y continuo en silencio por el camino.

Naruto, Kurama y Bolt se rieron por lo bajo, en cambio Mirai algo nerviosa. La pelinegra se acomodó un mechón de cabello, algo cansada.

-Mirai-chan, ¿te encuentras bien?- le preguntó Naruto, dándose cuenta de ese gesto.

-¿Eh? No, Naruto-san- aseguró la Sarutobi.

-Te ves cansada- admitió el rubio- Ayer usaste mucho chakra-le señaló.

-Estoy bien- aseguró nuevamente Mirai.

-Mm…- la miró algo preocupado Naruto.

-Por cierto, Natsumi-chan- Mirai miró a la pelirroja, que se volteo, extrañada- Aun no nos has dicho donde encontraste esa linda flor-le señaló, curiosa.

Kurama, al escucharla, levantó las orejas de golpe, extrañando a Bolt. Naruto lo miró de reojo.

-¿Dónde…?- meditó la Yokai.

-O-Oye, mocosa. A ti no se tienen que repetir las cosas- le dijo molesto Kurama a Mirai, extrañándola- La loca esa ya dijo que-que la encontró cuando salió afuera anoche-

-Lo sé, Kurama-san. Solo quiero saber en qué lugar- explicó la pelinegra, extrañada por la expresión de molestia del zorro.

-¿Dónde…?- seguía meditando Natsumi, sin darse cuenta que Himawari la imitaba, haciéndolas ver a ambas tiernas- Mm…- miró de reojo a Kurama, que se sonrojó- ¡Es un secreto~!- sonrió.

-¡Secreto~!- sonrió Himawari.

-Ah, vamos, Natsumi-chan- pidió Mirai, acercándose a ella- Es una flor muy bonita-

Pero la Yokai solo sonrió, sonrojada.

-Las mujeres son un pergamino lleno de sorpresas- sentenció Kakashi, volviendo a su lectura.

-Exactamente- sonrió contenta Sakura, al lado de un mute Sasuke- ¿Verdad?- miró a su hija, quien asintió.

Naruto sonrió, en cambio Bolt hizo un gesto como si fuera a vomitar, y, simplemente, prefirió bajarse de Kurama y corretear un rato, para no prestar atención a las charlas de los adultos.

-¡Espera, Onii-san!- Natsumi bajó a Himawari, y la pequeña empezó a perseguirlo, divertida.

Las tres aves, apostadas en una rama, sonrieron un poco al ver la emoción de los pequeños. Entonces, el cuervo levantó la cabeza, y su plumaje se erizo levemente. Miró al pájaro y al búho, que estaban igual que él, asintieron y, sin que el resto se diera cuenta, tomaron vuelo…

Mientras continuaban camino Naruto se enfocó en Kurama, que miraba molesto, pero sonrojado a la Yokai

Sonrió divertido.

[Me pregunto, me pregunto…] escuchó el zorro, para ver de reojo a su compañero, que empezó a caminar a su lado [¿Cómo consiguió Natsumi-chan esa linda flor-dattebayo?] lo miró, divertido.

[Tsch…] Kurama frunció el ceño, fastidiado [Conociendo a esa llorona, podría ser de cualquier forma]

[Sí, sí… Como, por ejemplo… que alguien se la regalara…] insinúo Naruto.

[No tengo una maldita idea de lo que hablas] aseguró de inmediato Kurama.

[¿De verdad?] lo miró más divertido Naruto, cabreándolo más y, para satisfacción del Jinchūriki, se empezó a sonrojar fuertemente. No podía evitar disfrutar el ver a Kurama con esas expresiones de vergüenza, las cuales nunca había visto, y quería aprovechar de verlas al máximo [Bueno, claro que no sabrías… Al fin y al cabo, por Natsumi-chan no sientes nada… ¿verdad?]

Kurama controló su instinto asesino para, al menos, no decirle cierta palabrita que amenazaba con salir de su garganta, pero, si la decía frente a los niños, podría terminar en una semana de "ley del hielo"

[Claro que no] le aseguró, haciendo una mueca molesta con los labios, controlándose [No me interesa en lo absoluto esa tipa]

[Ya veo, ya veo] asintió Naruto, sin dejar de sonreír [Pero eso no te impidió seguirla anoche…]

Ante eso, Kurama lo miró de golpe, sonrojado.

[¡MALDITO! ¡SI SIGUES ASÍ ME ASEGURARÉ DE DEJAR VUIDA A TU MUJER!]gruñó, enfurecido.

[No te intentes hacer el duro conmigo-dattebayo~] Naruto le acarició la cabeza, divertido por la mirada asesina que le dedicó el Kyubi [Recuerda que puedo sentir tus cambios de emoción-dattebayo~]

Maldición…

[Así que…] Naruto sonrió ante la expresión de desconcierto de su compañero [Te felicito] le sonrió, extrañándolo [Me alegro que hayas encontrado a alguien a quien amar-dattebayo]

Kurama se quedó sorprendido, pero, ante las palabras del Jinchūriki, miró al suelo, serio.

[Los Biju no nos enamoramos] le aseguró Kurama, tomando su atención [Solo somos seres de chakra… Pensé que lo tenías claro, maldito]

[¿Por qué no pueden enamorarse?] lo quedó mirando Naruto [Pareces idiota diciendo eso]aseguró [Puedo sentir como tus sentimientos a Natsumi-chan han crecido, y me alegro por ti…]

-¡¿NO LO ENTIENDES?!- le gruñó Kurama, sobresaltando a los presentes- ¡ES PELIGROSO!-

-… Kurama…- murmuró Naruto, sorprendido. El zorro simplemente le gruñó, enojado de que su compañero le hablara tan alegre de un tema tan delicado como ese…

Natsumi los miró, sin entender nada.

-¿Qué pasó?- le preguntó Sarada a su madre, quien negó, mientras Sasuke fruncía el ceño.

-¿De qué hablan?- les preguntó la Yokai, extrañada, cabreando a Kurama.

-¡NO ES TU PROBLEMA!-le gritó, dándole un susto- ¡AUNQUE TODO ES POR TU CULPA, MALDITA YOKAI!-aseguró, enfurecido- ¡TODO LO QUE ESTA PASANDO ES POR TU MALDITA Y CONDENADA CULPA! ¡DESGRACIADA!-

Natsumi lo miró perpleja.

-¡Kurama!- lo calló Naruto, enojado por las cosas que decía el Kyubi.

El zorro se quedó en silencio, dándose cuenta que dijo de más… Pero… Pero estaba tan confundido… El sentir aprecio por esa Yokai le estaba dando a entender que lo que sentía… parecía algo más fuerte, pero… pero eso era peligroso…

Que un Biju se enamorara… ¿No se daban cuenta de lo peligroso que eso significaba…?

-¡Eso fue feo, Kurama-chan!- aseguró molesta Himawari, sobresaltándolo.

-¡¿Qué te pasa, Shannaro?!- preguntó Sakura, molesta.

-¡Natsu-chan solo te estaba haciendo una pregunta-dattebasa!- pataleo Bolt, echando humo de la cabeza.

-¡Este no es su problema!- les gruñó Kurama- ¡No se metan!-

-... Kurama-chan…- el escuchar esa voz hizo que su pelaje se erizara. Tragó saliva, y miró a su lado, donde Uchiha Sarada lo miraba con aquella mirada que solo usaba cuando se ponía celosa cuando Bolt se acercaba a otra chica…

-… ¿Q-Qué…?-la miró con un tic de nerviosismo en la ceja.

-Idiota-

Eso fue suficiente para que Kurama se quedara gacho, con un aura deprimente. Naruto suspiró.

Mirai lo miró nerviosa, y se fijó en Natsumi, que temblaba, con las orejas gachas.

-¿Natsumi-chan…?- la pelinegra se acercó a la Yokai que la miró de reojo.

-Está bien…-murmuró, tomando la atención de todos. Kurama se quedó quieto, y levantó la mirada, para ver a Natsumi, que se encontraba triste.

No le gustó en lo absoluto verla así…

-… O-oye… yo….- murmuró Kurama, avergonzado…

-Parece que los Biju sí son crueles- sentenció Natsumi, dejándolo quieto-… Se enojan por todo- suspiró, y continúo camino, prefiriendo no seguirle el juego de rabietas al Kyubi, dolida…

Kurama la quedó mirando, dolido, y bajó la cabeza, desanimado.

-¿Qué pasó?- Kakashi se acercó al Jinchūriki y al Biju, molesto- Estaban discutiendo, ¿verdad?-

-B-Bueno…- Naruto se rascó la mejilla, nervioso, y miró a Kurama, que solo miraba al suelo, desanimado-… Algo así… Kakashi-sensei, ¿me deja un rato a solas con Kurama?

Kakashi frunció el ceño, y respiró hondo.

-Adelantémonos-ordenó al resto del grupo, sorprendiéndolos.

-¡¿EH?!- se sorprendieron los dos hermanos. Sarada parpadeo, en el mismo estado que ellos.

-P-Pero, Kakashi-sensei…- se sorprendió Sakura.

-Como compañeros, Naruto es quien puede calmar a Kurama- le explicó Kakashi.

-¡Pero…!- se enojó Bolt- ¡Nosotros somos su familia-dattebasa!-

-Está bien~- sonrió Himawari, sorprendiéndolo.

-¡Pero…! ¡Hima…!- la miró Bolt, atónito.

-Papi podrá calmar a Kurama-chan- aseguró su hermanita, dejándolo callado.

-… Está bien…- murmuró por lo bajo el rubio, haciendo que Mirai sonriera.

-Gracias- sonrió Naruto, agradecido por el entendimiento de los demás. Kurama solo miró a otro lado.

-El asunto es que no nos retrasen- le recordó Sasuke- Yokai- miró a la molesta pelirroja.

-Sí, emo-san, ya voy- Natsumi miró de reojo a Kurama, tomando su atención, pero, simplemente, se retiró, junto con el resto, dejándolo solo con Naruto, quien suspiró.

-Oye, Kurama…- miró al zorro, y, de un momento a otro, recibió un puñetazo en el estómago por parte de este- ¡AY!- calló de rodillas, adolorido- ¡¿A-A qué vino eso-dattebayo?!

-¡¿Todavía preguntas, maldito?! ¡Fue tu culpa que la Yokai se enojara conmigo!- le aseguró Kurama, con el puño echando vapor.

-¡¿Ah?!- lo quedó mirando Naruto- ¡¿De qué hablas?! ¡Fuiste tú quien le dijo todo eso-dattebayo!-

-P-Pues… ¡Eso fue porque tú me hiciste enojar!- se defendió Kurama.

-¡Kurama!- lo calló Naruto- Ponte serio-le pidió, sorprendiéndolo-… Solo quiero que comprendas tus propios sentimientos-dattebayo-

El zorro lo miró serio, pero se sentó, resignado.

-… Los entiendo, Naruto- aseguró Kurama-… Es solo… que no puedo aceptarlos…-

-… ¿Por qué?- Naruto lo miró, preocupado-¿Qué acaso no ves que es fantástico que sientas algo así por alguien que no seas tú-datttebayo? O la almohada… o la comida… o…- pero se calló por la mirada que le pegó Kurama- Perdón-

El Kyubi suspiró, pidiendo paciencia.

-… Escucha, Naruto… Creo que… Empiezo a sentir algo por la Yokai-admitió, incómodo.

Esa confesión dejó sorprendido a Naruto.

-… Pero eso es malo… Soy un Biju, una bestia con cola… De por sí ya soy peligroso… Si intento acercarme a la Yokai… Tal vez solo le cause daño…-murmuró Kurama, molesto consigo mismo.

Pero, para su sorpresa, Naruto se sentó a su lado, sonriendo.

-Te preocupas demasiado- le aseguró, sorprendiéndolo- Es verdad que eres un Biju, y uno muy gruñón, pero eso no te quita la posibilidad de amar-dattebayo.

-¿No estás escuchándome…?-

-Tienes miedo…- Naruto lo calló poniendo su mano en la cabeza del zorro-… Tienes miedo de volver a estar solo, ¿verdad?- eso sorprendió a Kurama, que bajó la mirada, dándole la razón en silencio-Pero sabes que ya no lo estás- le dio un leve toque en el metal de su banda negra, tomando su atención- Nos tienes a nosotros-dattebayo- le sonrió- Kurama, ustedes los Biju, como todo ser vivo, tienen derecho a amar, y tú no eres la excepción- le aseguró-… Si el sentimiento que tienes a Natsumi-chan crece, y se vuelve más fuerte… Sabrás lo que tienes que hacer, y estaré allí para apoyarte-dattebayo- le tendió el puño, sonriendo.

Kurama estaba sorprendido por las palabras de su Jinchūriki, pero, en parte, a pesar de que sabía que él tenía razón… Aun le era difícil aceptarlo, pero, debía intentarlo…

-… Tsch… presuntuoso- sonrió de medio lado Kurama, correspondiendo al gesto de su compañero, quien sonrió, contento de darse cuenta de que, al juntar sus puños, pudo sentir mejor los sentimientos de su compañero…

Los sentimientos de Kurama a Natsumi… Eran los mismos que él tenía a su querida esposa, Hinata…

-Me alegro que lo comprendas-dattebayo- Naruto se levantó- Vamos, tenemos que detener a Ryusei para prepararlo todo-

-¿Eh?- eso sorprendió a Kurama- ¿Qué cosa?-

-¿No es obvio?- se extrañó Naruto- La boda, la boda-

El zorro se quedó de piedra.

-Mis niños van a estar alegre que nuestra misión familiar resultara un éxito-dattebayo~-sonrió Naruto, cruzándose de brazos- Natsumi-chan será una gran esposa~- asintió, contento- ¡Me aseguraré que la ceremonia sea de lo mejor…!- pero no pudo continuar, porque recibió otro puñetazo en el estómago, por parte del enfurecido Kurama.

-Na-ru-to…- gruñó enfurecido el Kyubi, observando como su compañero se retorcía de dolor en el césped marchito- ¿Esa era tu intención detrás del discursito que me diste?- exigió saber.

-C-Claro que no…- se sentó adolorido el rubio- Me preocupaste bastante, pero no negaré que quiero verte con traje de novio-dattebayo~- admitió, divertido con la idea, pero se aterrorizó de inmediato por la expresión del zorro.

-¡DESGRACIADO!- Kurama empezó a zarandearlo con fuerza- ¡SI SIGUES CON ESO ME ASEGURARÉ DE INCAPACITARTE PARA TENER HIJOS!-

-¡KYA! ¡ESA ES TU PEOR AMENAZA HASTA AHORA-DATTEBAYO!- lo miró azul del miedo el rubio- ¡N-NO TE ATREVERÍAS!-

-¡ENTONCES PARA CON ESO DEL MATRIMONIO!-

-Va-Vamos, Kurama… Si sé que quieres ver a Natsumi-chan con vestido de novia-dattebayo~- aseguró Naruto, divertido.

-¿C-Con ve-vestido de…?- se sonrojó fuertemente Kurama, y, de golpe, se le vino a la mente la Yokai con un vestido blanco y con su cabello rojo con puntas negras peinado en un moño, y un ramo de flores en las manos…

-Mira, ya te lo imaginas~- sonrió triunfal Naruto, cabreando al Kyubi, sobrepasando su límite de paciencia…

-¡MUÉRETE!- el zorro empezó a estrangularlo cómicamente- ¡MUERE! ¡MUERE! ¡MUERE! ¡MUERE! ¡MUERE! ¡MUERE! ¡MUERE! ¡MUERE! ¡MUERE! ¡MUERE! ¡MUERE! ¡MUERE! ¡MUERE! ¡MUERE! ¡MUERE!-

-¡ME VAS A MATAR DE VERDAD SI SIGUES ASÍ-DATTEBAYOOOOOOOOOO!-


-Ah…- suspiró Sakura, en un pequeño claro que conectaba a un río de aguas rápidas, junto al resto del grupo- Ese Naruto, se está tardando-

-¿Está hablando con Kurama-chan?- preguntó Sarada, mientras Bolt y Himawari jugaban a pillarse entre ellos.

-Sí- asintió su madre, algo preocupada.

-Kurama-chan se puso malo con Natsu-chan- murmuró Sarada, preocupada, y miró a la Yokai sentada frente al río, desanimada, junto a Mirai.

-No te preocupes- Sakura le acarició la cabeza- Ya verás que todo se resolverá-su hija asintió, algo nerviosa.

-… Se están tardando- murmuró Kakashi.

-Mamá ya lo dijo- le señaló Sarada.

-No, no me refiero a Naruto y Kurama- explicó el peliblanco.

-Nii-san y el resto no ha aparecido- murmuró Sasuke, mirando al cielo. No le gustaba nada…

¿Dónde estaban…?

-Ah- suspiró Natsumi, mirando desanimada su reflejo en el turbulento río, o, en específico, la flor blanca en su cabello- Kyubi tonto-

-Vamos, Natsumi-chan. Kurama-san puede ser un poco cabeza hueca al hablar, pero te aseguro que es un buen tipo- le sonrió Mirai, tomando su atención- Aunque no lo conozco mucho, me ha dado buenos concejos para el uso de las kunai- admitió, sacando una de esas armas de su bolsillo, y empezando a equilibrarla en su dedo- También es un buen estratega-

-… ¿Cuántas misiones llevas con él?- preguntó Natsumi, curiosa.

-Con esta, tres- sonrió Mirai, contenta- La primera fue casi un desastre porque él no paraba de criticar mi forma de pelea. Pensé que me detestaba, ya que, como Biju, su relación con los humanos continúa siendo algo inestable… Pero, me equivoque- le sonrió a la pelirroja- Kurama-san terminó salvándome durante la misión… Resultaba que me criticaba todo el tiempo porque quería evitarme algún percance durante las peleas… Se preocupaba por mí, aunque lo demostraba de la peor forma, pero Naruto-san me ha dicho que así es él- sentenció, guardando la kunai- No está muy acostumbrado a ser afectuoso, pero hace su mejor intento- le sonrió a la sorprendida Yokai- Estoy segura que lo mismo es contigo, Natsumi-chan-

La pelirroja parpadeo, sorprendida.

-¿Estás segura…?- preguntó, algo temerosa.

-Sí- sonrió Mirai- Si Kurama-san te trata a gritos cuando haces algo mal, o de repente si ninguna explicación, es porque está preocupado por ti-

Natsumi la miró sorprendida, y sonrió, sonrojada. Eso sorprendió a Mirai.

-… Es un buen Biju- sonrió Natsumi, sonrojada, entrecerrando sus ojos.

-… ¿Natsumi-chan?- murmuró Mirai, tomando la atención de la Yokai-… ¿Te gusta Kurama-san?-se atrevió a preguntar.

La pelirroja abrió los ojos, totalmente sorprendida, mientras se empezaba a sonrojar más.

-¡¿Eh?!- se alarmó- ¡¿Q-Querer a un vejete gruñón, fastidioso, gritón, ofensivo, malhablado, mal aromatizado y que ronca como si no hubiera un mañana?! ¡El Kyubi cuando quiere se pone caballeroso y cuando lo hace actúa muy cool porque intenta demostrar lo contrario y que sea tan sensible con sus propias emociones y que se preocupe por mí y que muestre un lado mega-paternal con los niños debe ser algún truco y… y… y que tiene bonitos ojos y un pelaje suave y… y… me sienta cómoda junto a él no significa que… que…!- pero no era capaz de decir más, porque de sus orejas empezaba a salir mucho vapor, mientras su rostro tomaba la misma tonalidad que su cabello…

Mirai la miró sorprendida, pero después le sonrió, sintiendo un poco de pena ajena por todo el vapor que despedía la joven zorrita, que estaba claramente avergonzada.

-… Bueno…- murmuró Natsumi, tomando su atención-… Tal vez… un poco… Viejo chiflado…- se sonrojó más, a lo que Mirai sonrió.

-No se lo diré a nadie- le prometió la pelinegra, a lo que ella asintió varias veces, empezando a calmarse.

-… Gracias…- murmuró Natsumi, con su piel regresando a su color normal-… Pero… me sorprende…-

-¿Sentir eso?- sonrió Mirai, a lo que ella asintió, nerviosa- Así de extraño es el amor- aseguró- Mamá me ha dicho que a ella y a papá les costó mucho dar el primer paso, porque ambos sabían sentir algo por el otro, pero les costaba expresarlo-

-… ¿Tan difícil es darse cuenta de que quieres a otro?- murmuró Natsumi, sorprendida.

-No del todo. Lo difícil es expresarlo- sonrió Mirai.

-… ¿Y en qué resulto lo de tus padres?- preguntó curiosa la Yokai.

-Pues…- sonrió la pelinegra, rascándose el desordenado cabello- En mi-se señaló, algo avergonzada, pero sin dejar de sonreír.

Natsumi sonrió contenta, y acarició levemente un pétalo de la flor blanca en su cabello...

Ambas jóvenes se dieron cuenta de inmediato que se habían vuelto muy buenas amigas.

Entonces, Natsumi tembló levemente, extrañando a Mirai, quien, al principio, no se dio cuenta de lo que pasaba, pero, unos segundos después, reaccionó al percatarse que, del suelo detrás de ambas, había emergido silenciosamente una cadena de chakra, que había atravesado a la Yokai.

-¡Natsumi-chan!- gritó asustada Mirai, haciendo reaccionar a todos los presentes.

Natsumi escupió sangre, sintiendo como empezaba a abrirse la herida… Lentamente miró la cadena que la atravesaba, identificando de inmediato a quien le pertenecía…

De un movimiento, Sasuke tiró una kunai que rompió la cadena que hería a la pelirroja, haciéndola desaparecer y que ella cayera al suelo.

-¡Natsu-chan!- se asustó Bolt, mientras Himawari temblaba.

-¡Natsumi!- Sakura se le acercó para atenderla, mientras que los niños se quedaron quietos y, antes de que se dieran cuenta, Kakashi y Sasuke se apostaron cerca de ellos, en posición de pelea.

La pelirroja, con un hilo de sangre saliendo de su mentón, abrió un poco los ojos, mientras Sakura empezaba a atenderla.

-Aguanta, Natsumi. Te estoy curando- le pidió la pelirrosa.

-… Ogra-san…- murmuró Natsumi, entrecerrando sus ojos verdes-… Huye…-

Eso la sorprendió, al igual que a Mirai.

-Esa cadena de recién…- Sasuke miró a Kakashi, quien frunció el ceño.

-Sí… Él está aquí…- murmuró el peliblanco.

Entonces, de entre los árboles, salieron disparados tres pequeñas figuras, que cayeron cerca del grupo, dejándolo totalmente sorprendido…

Eran tres heridas y moribundas aves…

-¡P-Pájaro-chan…!- se asustó Himawari, acercándose a la lastimada ave, mientras Bolt estaba sin habla, al igual que Sarada- ¡Resiste!- le pidió, asustada. El ave le pió levemente, en un intento de calmarla.

-¡Obito!- Kakashi se agachó al lado del búho herido, que ululó débilmente, entrecerrando los ojos. Natsumi, haciendo un esfuerzo, miró de reojo al ave blanca, preocupada por su estado.

-¡Nii-san!- se asustó Sasuke, acercándose al cuervo y tomándolo con su único brazo- ¡Nii-san!- el cuervo emitió un leve graznido, indicando que seguía con vida.

-Están vivos- murmuró Kakashi, sorprendido- Los tres…-

-En efecto…-

El escuchar esa voz, hizo que la sangre de Natsumi se helara, mientras sentía como, si de una quemadura se tratase, la cicatriz de su mano ardiera fuertemente, en contraste con la que tenía el vendaje del Kyubi…

De entre los árboles, apareció caminando tranquilamente Ryusei, empuñando su guadaña, que tenía rastros de sangre, y de plumaje…

Eso hizo que Sasuke aferrara con más fuerza al cuervo herido, intentando concentrarse y no enfurecerse y, de esa forma, no perder el juicio.

-… Ryusei…- murmuró Kakashi, tomando con cuidado al búho blanco, que gimió levemente.

-Estas aves han sido amaestradas muy bien. Identificaron a su enemigo y lo atacaron- informó el pelirrojo de la máscara, mientras Sasuke le entregaba al cuervo lastimado a su hija, y Kakashi el búho a Mirai, mientras Bolt alejaba a su hermanita todo lo que podía de aquel sujeto, que le daba mala espina- Por eso, decidí que sería un desperdicio entregar esas almas inmundas al Gran Jashin- aseguró- A diferencia de las que tengo en frente.

Sakura frunció el ceño, y se percató que Natsumi intentaba sentarse.

-¡Aun no estás curada!- le alertó, pero la Yokai, jadeando, se sentó de rodillas, para ver mejor a Ryusei, quien no mostró interés alguno en ver si su ataque a ella funcionó o no lo hizo.

"Ry-Ryusei…" jadeo Natsumi.

-Uchiha Sasuke…- el pelirrojo depositó su mirada en el pelinegro que envainaba su espada- Tu eres quien capturó a Takumi, y, gracias a eso, obtuviste la información que los obligó a traer a esos tres niños y al Kyubi a esta isla- miró a Bolt, Himawari y Sarada, que retrocedieron- Tengo que agradecerte. Esto no hubiera sido capaz si no le sacas la información a Takumi- eso hizo que Sasuke frunciera el ceño, apretando levemente la empuñadura de su arma.

-Ryusei, por lo que veo, tus planes no han cambiado- le dijo Kakashi, frunciendo el ceño.

-En efecto- asintió el pelirrojo enmascarado, acomodándose su guadaña en el hombro- El monumento está preparado, y los sacrificios han llegado- miró al Hokage, mostrando en los orificios de su máscara sus ojos ámbar- Ya es hora de resucita al Gran Jashin-

Entonces, en un parpadeo, apareció frente a él Sasuke, con su sharingan activado, y blandiendo su espada, que era rodeada de energía eléctrica, y, con una gran rapidez, el pelirrojo lo detuvo con su guadaña, creando una onda de energía que produjo una gran ventisca, meciendo los débiles árboles, e incluso algunos terminaron cayendo ante la potencia del ataque.

-¡Sasuke-kun!- se preocupó Sakura, mientras Natsumi intentaba mantenerse despierta.

-… So-Sorprendente…- murmuró Bolt, atónito.

-Como lo suponía- Sasuke frunció el ceño, sin dejar de chocar su espada con la guadaña de Ryusei- Puedes sellar el chakra de cualquier shinobi que se te enfrente directamente, pero, a menos a que use un objeto intermediario, como un arma rodeada de chakra o un puño que use su piel de intermediaria para regular el chakra, no podrás sellarla-

-Vaya, vaya… Los paganos han resultado ser unas ovejas perdidas bastante inteligentes- admitió Ryusei- Aprenden de los errores de sus hermanos, y los usan para no cometer sus errores. Buena táctica-

-Mph- Sasuke frunció el ceño, mientras su ojo rojo empezaba a brillar, haciendo que Ryusei frunciera el ceño-… Sharingan-

De golpe, Ryusei se encontró en un espacio oscuro, y, antes de que se diera cuenta, fue atravesado por flechas de trueno por todo su cuerpo, dejándolo inmovilizado.

-Ya veo… un Genjutsu- murmuró el pelirrojo, sin inmutarse, mientras sus ojos ámbar empezaban a brillar-… Así que…- levantó la vista, para encontrarse, a varios metros frente a él, a Sasuke, que se sorprendió al ser visto en su técnica-… Este es el Genjutsu del Sharingan- mencionó, y el pelinegro se dio cuenta que los ojos ámbar de su enemigo perdían su pupila, para ser reemplazados por el símbolo del remolino color dorado-… No está mal-

Sasuke abrió los ojos, sorprendido, y, cuando iba a activar su Rinnegan… No pudo…

De repente, todo se volvió negro para él…

Fuera del Genjustu, Sasuke reaccionó, y, de inmediato, dio un salto para alejarse de su enemigo, quien sacudió su guadaña.

-Fue una buena acupuntura- aseguró Ryusei, quitándose un poco de polvo de la túnica.

-Sasuke, ¿no funcionó el genjutsu?- le preguntó Kakashi, cuando aterrizó a su lado, pero, para su sorpresa, el pelinegro cayó de rodillas, y se tapó la cara con su mano, deshaciendo su técnica eléctrica de su espada-… ¿Sasuke?-

-… He sido un completo tonto…- murmuró el pelinegro, sacando un poco su mano de su rostro, para mostrar que sus dos ojos eran negros, pero negros sin vida-… Debí haber usado el genjutsu del Rinnegan-

-Concuerdo contigo- asintió Ryusei- El Rinnegan hubiera sido un buen oponente que un simple Sharingan, pero, gracias a tu descuido, he logrado sellar ambos ojos, y quitarte del camino-

-¡¿Cómo?!- se sorprendió Kakashi.

-… Tiene razón- murmuró Sasuke, molesto-… Si no soy capaz de ver, no podré pelear-

-¡Sasuke-kun!- se preocupó Sakura.

-Pa-Papá…- se asustó Sarada.

-Estoy bien…- su padre intentó mirarla de reojo, pero lo único que era capaz de ver eran siluetas ante la oscuridad que lo rodeaba.

-¿Q-Qué pasó?- le preguntó Himawari a su hermanito, quien, frunciendo el ceño, negó.

-No lo sé, Hima… Pero creo que ese tipo derrotó al papá de la cuatro ojos-

Su hermana tragó saliva, y miró al inconsciente pájaro, abrazándolo en conjunto con su peluche.

"Papá… ¿Dónde estás…?" se preguntó Bolt, tragando saliva.

Kakashi frunció el ceño… No se esperaba que los ojos de Ryusei fueran capaces de tanto.

-Sasuke, ¿recuerdas la posición del enemigo?- preguntó Kakashi, empezando a hacer sellos de mano, tomando la atención del pelirrojo.

-No me subestimes- el pelinegro empezó a hacer sellos con su mano- El perder la vista no me ha quitado la capacidad de sentir el chakra-

-No podemos esperar a Naruto- sentenció el Hokage- ¡Suiton: Suiryūdan no Jutsu!-

Del río detrás de Natsumi y Sakura, emergió de golpe una gran cantidad de agua turbulenta, que se abalanzó a Ryusei, quien levantó su guadaña, preparado para sellar esa técnica en su arma…

-¡Katon: Gōkakyū no Jutsu! – Sasuke lanzó una ráfaga de fuego en dirección a donde sentía el chakra de Ryusei, haciendo que colisionara con el dragón de agua de Kakashi, y, para sorpresa del pelirrojo, destruyéndolo, formando una enorme nube de vapor.

-¡Ahora! ¡Retirémonos!- ordenó Kakashi, volteándose, pero, cuando sintió vibrar al suelo, bajó la mirada, para ver emerger cadenas de chakra que lo ataron, al igual que al resto.

-¡Ah!- se asustó Himawari.

-¡Hima!- la miró Bolt, preocupado.

-¡Sakura! ¡Sarada!- Sasuke intentó enfocar su defectuosa vista.

-¡E-Estoy bien!-aseguró Sakura, encadenada al igual que Natsumi.

-Y-Yo igual- gimió Sarada, abrazando con fuerza a su inconsciente tío.

-S-Son diferentes a las que usó en Konoha- murmuró Mirai, intentando romper la cadena que la retenía con su kunai, sujetando con su otro brazo al búho herido.

-Eso es correcto- se escuchó a Ryusei entre toda ese vapor, y este empezó a desaparecer fuertemente, siendo absorbido por la guadaña del pelirrojo- Después de que aquella Kunoichi descubriera el punto débil de mis cadenas de chakra, me vi obligado a reforzarlas- miró a Sakura, que intentaba romperlas, pero sin efecto.

-… Te aprendiste la ubicación de cada uno- Kakashi frunció el ceño, mirando al pelirrojo.

-O-Onii-san, tengo miedo- gimió Himawari, temblando.

-E-Está todo bien- le aseguró Bolt, temblando- Papá vendrá pronto…- pero, de repente, la cadena que lo sujetaba lo tironeo con fuerza, y esta empezó a emerger por completo del suelo, demostrando su conexión a la espalda de Ryusei, quien levantó su mano, y la cadena atrajo al niño hacia él.

-¡BOLT!- se asustó Kakashi. Natsumi levantó la mirada, asustada.

La cadena levantó al niño, al que Ryusei agarró de la garganta y, con solo tocarlo, un chakra anaranjado lo rodeo de golpe, mientras sus ojos se volvían rojos con una franja negra, y sus marcas se agrandaron.

Eso sorprendió a todos los presentes, pero Himawari, lo único que hizo, fue asustarse al recordar que esa misma apariencia tomó su hermano cuando atacaron a su madre…

-¡S-Suéltame…!- gimió el niño, sin darse cuenta del cambio en su aspecto.

-Interesante. Hiruki tenía razón. Los hijos del Jinchūriki del Kyubi nacieron con una pequeña porción del chakra de este- murmuró Ryusei- Pero, tu chakra es algo diferente- miró algo curioso al niño, que intentaba patearlo inútilmente- Ahora mismo es una fuente de odio, pero, si no te presentes enojado con él, por ejemplo, inconsciente, termina siendo un chakra puro- apretó con fuerza el cuello del niño, quien gritó de dolor.

"Realmente, para los planes de Jashin necesitaremos tu chakra, a un portador del Sharingan…" sus ojos ámbar se enfocaron en Sarada, asustándola "Las almas de los Uzumaki y Yokai" miró a Himawari, y después a Natsumi, que se quedó helada-"… Y, por último…"miró de reojo para atrás, para ver aparecer detrás suyo a un enfurecido Naruto, con su brazo rodeado de chakra anaranjado "El odio del Kyubi…"

-¡SUELTA A MI HIJO!- el rubio le dio un poderoso puñetazo a Ryusei en el costado, lanzándolo contra unos árboles, por lo que las cadenas se desasieron- ¡Bolt!- atajó a su hijo a tiempo, quien, al perder contacto físico con Ryusei, volvía a su apariencia de antes.

-… P-Papá…- gimió el niño, tosiendo. Naruto frunció el ceño.

-¡Sasuke-kun!- Sakura se acercó a su marido, quien se sujetaba a su espada para levantarse.

-¿Sakura?- el pelinegro intentó verla, pero sabía que era imposible.

-Estoy contigo- le sonrió su mujer, aferrándose a su brazo.

-Natsumi- Kakashi se acercó a la Yokai, que se abrazaba el vientre herido, mientras Mirai se acercó a la pequeña Himawari, que lloraba en silencio por el susto pasado.

-… Lo siento…- murmuró la pelirroja, con la mirada gacha sorprendiéndolo-… Por esto, pensaba que era mejor para ustedes ser animales en el bosque…-

Ryusei se apoyó en su guadaña para levantarse de entre los escombros, y se quedó quieto al escuchar cierto sonido…

Miró para atrás, para apreciar como el Kyubi, encima de uno de los escombros, creaba una gran Biju Dama, manteniendo los ojos fuertemente cerrados.

-¡Kurama-chan!- se sorprendió Sarada, tomando la atención de Natsumi.

-¡BIJU DAMA!-el zorro lanzó la esfera de chakra hacia el Uzumaki, quien abrió los ojos, sorprendido, mientras era engullido por la enorme explosión que hizo que todos se cubrieran ante la fuerte ventisca que produjo el impacto.

Después de que se desvaneciera el humo, se pudo apreciar como esa parte del bosque se había vuelto una explanada de tierra, aunque, para sorpresa del zorro, lo único que quedó intacto fueron aquellas extrañas rocas con marcas de sellado gravadas en su superficie, echando un poco de vapor tras el impacto recibido.

-… ¿Lo hizo…?- murmuró Mirai, con Himawari acurrucada en sus brazos, sin querer ver más.

-No…- Sasuke frunció el ceño.

-Aun puedo detectar su chakra- murmuró Naruto, con su hijo en brazos.

-El muy desgraciado escapó- gruñó Kurama, y, dando un último vistazo al desastre de su técnica, se acercó al grupo.

-¡Papá!- lloró Himawari, abrazando a su padre, que se agachó para recibir el gesto- ¡Papi! ¡P-Pájaro-chan!- le mostró el ave herida.

-… Neji…- Naruto entrecerró los ojos y le acarició la cabeza a la lastimada ave-… Perdón-

-Mocosos- Kurama se les acercó.

-¡Kurama-chan!- Himawari se le acercó, y él la abrazó, acariciándole el cabello negro- T-Tengo miedo- gimió, acurrucándose en su pelaje.

-Tranquila, mocosa. Las cosas no resultaran como aquella vez en Konoha- le aseguró el zorro.

-K-Kurama…- murmuró Bolt, cansado, en el brazo de su padre, tomando su atención-L-Le demostraste quien manda a ese tipo malo-dattebasa- le sonrió.

El zorro no pudo evitar sonreír por lo dicho del niño.

-P-Pero…- gimió Naruto, llorando- F-Fue papá quien le pegó-

-Papá no mostró un espectáculo como Kurama-dattebasa- aseguró Bolt, dejando dolido al pobre Naruto.

-Papá- Sarada miró preocupada a su padre, quien frunció el ceño al escucharla.

-Estoy bien. Si el enemigo usó un sello en mis ojos, entonces la Yokai puede romperlo- le aseguró el hombre, a lo que Sakura puso su mano en su hombro, dándole a entender que ella también estaba a su lado.

Naruto lo miró, frunciendo el ceño… Que Ryusei hubiera podido quitarle la vista a Sasuke, y más encima sellar el Rinnegan

-¿Puedes hacerlo?- Mirai miró a Natsumi, quien asintió, abrazándose su herida- ¿Natsumi-chan?-

Kurama movió una de sus orejas y la miró, dándose cuenta del estado de la Yokai. Himawari se dio cuenta que el zorro dejó de acariciarle la cabeza, y levantó la mirada, extrañada…

Se sorprendió en ver tan asustado a Kurama.

-Tengo que atenderte en un mejor lugar- le dijo Sakura, preocupada por el estado de la joven.

-Sí. Estamos en un lugar demasiado expuesto, y Ryusei puede regresar con refuerzos- murmuró Kakashi, preocupado.

La pelirroja sonrió un poco, agradecida por la preocupación, pero, tan débil que se sentía por la herida, que empezó a caer, alertando a Mirai y a Kakashi, pero alguien se les adelanto…

Natsumi frunció el ceño, ya que pensó que iba a sentir el duro piso, por lo que abrió los ojos, cansada, para ver que un brazo de pelaje anaranjado la detuvo agarrándola de los hombros.

-Llorona…- escuchó, sorprendiéndose, y Kurama, quien la sujetaba, la ayudó a sentarse- Desmáyate cuando te sane la mocosa- le ordenó.

-… Kyubi…- murmuró Natsumi, sorprendida-… Tonto-

-¡¿En serio eso es lo que se te ocurre decirme?!- se molestó el zorro.

-Kurama-chan, pareces un caballero- le sonrió Himawari, detrás.

-¡M-Mocosa, cierra la boca!- le ordenó alterado Kurama.

-Entonces fuiste tú, Natsumi- resonó la voz de Ryusei en el claro, tomando la atención de todos.

Naruto se volteo, para ver al pelirrojo encima de la copa de uno de los pocos árboles que quedaban tras el ataque del Kyubi, con la ropa algo sucia.

La pelirroja, al verlo, se quedó quieta, y se aferró inconscientemente a uno de los brazos de Kurama, tomando su atención.

-El Hokage y el Héroe de Konoha se libraron de sus sellos, Natsumi. Fue obra tuya, ¿verdad?-preguntó Ryusei.

Natsumi se mordió el labio, asustada.

-¡Tienes algún problema!- le gritó Bolt, aun sujeto por su padre- ¡Voy a patearte-dattebasa!-

-Cálmate, Bolt- el pidió Naruto, frunciendo el ceño.

-Sabes que está mal, ¿verdad?- Ryusei miró a Natsumi temblar- Los Yokai deben obedecer a los Uzumaki, y servir por completo al líder del clan- le recordó- Yo soy el líder, y deberías obedecerme, aunque te parezcan incorrectos mis actos-

Natsumi se tapó las orejas, temblando.

-Cierra la maldita boca…- gruñó Kurama, enfurecido, tomando la atención de ambos pelirrojos-… ¿Quién demonios te da el derecho de esclavizar a Natsumi solo por ser una Yokai?

-¿Qué derecho?- preguntó Ryusei- Es solo por ser yo. Jashin escoge a quienes quien a sus ovejas perdidas, sin más que por ser ellos, seres especiales que pueden hacer cumplir su voluntad-

-Estás loco- murmuró Sasuke, frunciendo el ceño.

-Prefiero considerarme un devoto- admitió Ryusei.

-No intentes engañarnos- Kakashi frunció el ceño, tomando la atención del pelirrojo- Sabemos tus planes- aseguró.

El sujeto enmascarado no respondió, solo se quedó en silencio… Respiró hondo…

-Nuestra secta religiosa proviene de Uzushiogakure-habló, sorprendiendo a los presentes- Nacimos a partir de las enseñanzas de los descendientes de Jashin, quien se encuentra sellado en la isla de los Uzumaki, a manos del Sabio de los Seis Caminos. Nuestra misión es traerlo de regreso, y, para eso, yo, Uzumaki Ryusei, elegido de Jashin, he intentado cumplir nuestra meta. Necesitamos un jutsu de inmortalidad, con el cual se podría traer de regreso la "vida sellada" de Jashin, por lo que necesitamos encontrar a Hidan, quien fue nuestro sujeto de prueba ejercida en "Yugakure" para ver si era posible crear esa vida, siendo el resultado un éxito. También una gran cantidad de odio, por lo cual intenté secuestrar a mi prima cuando era niña, porque, al ser la Jinchūriki del Kyubi, mantenía una gran cantidad de odio que, en un principio, todo ese poder debía pertenecerme… Necesitamos las almas de los Uzumaki selladas en este templo, porque mantienen al margen el sello de Jashin, con un pacto-sello con los Yokai, quienes son los guardianes del sello, que también debes ser sacrificados…- Ryusei miró a Kakashi, quien frunció el ceño- Según tengo entendido, esta es, en resumidas palabras, la información que le arrebataron a Takumi, ¿me equivoco?-

Kurama se quedó sorprendido al enterarse de la verdad…

P-Por eso no le dijeron… Natsumi tenía razón. Si él se hubiera enterado que su padre estaba relacionado de esa forma con la situación, se habría enfurecido, como pero, en ese momento, el recuerdo del abrazo y las palabras de la pelirroja lo mantenían sereno...

Abrió un poco los ojos al darse cuenta que Natsumi lo tomó de la mano, nerviosa.

-… Lo siento, Kurama…- Naruto lo miró de reojo, tomando su atención-… Debimos decírtelo antes, pero…-

-… Me da rabia que el viejo esté relacionado con este imbécil- lo calló Kurama, frunciendo el ceño, pero correspondiendo al gesto de Natsumi-… Pero no por eso voy perder los estribos. Lo prometo- le sonrió de lado.

Naruto sonrió, y miró con el ceño fruncido a Ryusei.

-… O, eso creían- murmuró el pelirrojo, sorprendiendo a los presentes.

-¿Qué quieres decir?- exigió saber Kakashi, serio.

-Takumi, como el resto de mi gente, no sabe nada- explicó Ryusei, sorprendiéndolos-… Lo que les dijo… fue mentira…-

Todos se quedaron quietos de la sorpresa… Bolt, Himawari y Sarada cruzaron miradas, nerviosos.

-¡Use mi genjustu para hacerlo hablar!- informó Sasuke, frunciendo el ceño- Lo que me dijo fue la verdad-

-O la verdad que él creía-interrumpió el pelirrojo, sorprendiéndolo.

-… Ya veo… No solo les pusiste un sello en la lengua a tus compañeros para que no hablaran de tus planes, sino que también les dijiste uno falso-Kakashi frunció el ceño.

-No es del todo falso- aseguró Ryusei- En efecto, lo que queremos es traer de regreso a Jashin, quien está encerrado en esta isla, siendo las vidas de las almas de los Yokai, sus creaciones, y Uzumaki, sus descendientes, las principales llaves para liberarlo-

Naruto se quedó helado al escuchar eso, mientras Kurama abría los ojos, sorprendido.

-… ¿Q-Que… dijiste…?- murmuró Naruto, atónito.

-Te lo explicaré, Uzumaki Naruto. Estoy al tanto de que conoces a la madre del Sabio de los Seis Caminos, Kaguya, ¿verdad?- preguntó sin querer respuesta - Ella, al igual que el resto de su clan, no provienen de este mundo. Provienen de lo que hay más allá de la luna. Kaguya llegó a la Tierra para comer el fruto del Dios Árbol, y, posteriormente, concibió a sus dos hijos: Hagoromo y Hamura ¿me equivocó?- miró al rubio- ¿Nunca te has preguntado, quién fue el padre?-

Naruto lo miró frunciendo el ceño, y, como si fuera de golpe, comprendió todo…

-N-No…- murmuró, y, lentamente, miró a Kurama, que estaba totalmente quieto.

-Sí. El padre de Otsutsuki Hagoromo, y, si quieres verlo de esta forma, el abuelo de los Biju, es nada menos que Jashin, Uzumaki Jashin…-

Todos se quedaron completamente sorprendidos, sin poder creer lo que acababan de escuchar.

-¿Q-Qué significa…?- preguntó Himawari.

-No lo sé… pero creo que es malo- murmuró Sarada, frunciendo el ceño.

-Después de concebir a sus hijos, Kaguya, ya empezando de a poco a enloquecer a causa del chakra, decidió sellar a su marido en esta isla, con la ayuda de las creaciones de Jashin, los Yokai, conectando el sello con el alma de estos, y la de su clan, Uzumaki. Es por eso que nosotros, descendientes de Jashin, poseemos cabello rojo, en representación al pacto de sangre que hicieron nuestros antepasados con la Diosa Conejo. Bueno…- observó a los tres Uzumaki - La mayoría de las veces-

Naruto apretó sus puños, enojado.

-Entonces… eso explica la conexión entre los Yokai y los Uzumaki- murmuró Kakashi.

-Por eso los Uzumaki tienen grandes reservas de chakra y pueden llegar a ser longevos- Sasuke frunció el ceño.

-Correcto- asintió Ryusei- Natsumi- llamó a la Yokai, que se sobresaltó- Como puedo ver, este relato lo sabías de antemano. Si es así, ¿podrías decirle a nuestros invitados que otros componentes se necesitan para liberar a Jashin, además de la inmortalidad, y, si es posible, explicarías porque el Kyubi es el único Biju que sirve para este plan?-

Eso sorprendió a Kurama, que miró a Natsumi, quien temblaba, nerviosa.

-… Yokai…- murmuró el zorro.

-… Inmortalidad, y las almas de los Uzumaki y Yokai…- murmuró Natsumi, tomando la atención de los presentes- Se necesitan también los poderes de un sharingan puro, porque es un Dojutsu conectado al Rinnegan, que es el resultado de la unión del Byagukan de Kaguya-sama y el Idenmechigan de… de Ja-Jashin-sama- lo último lo dijo costosamente, apretando sus puños-… "El-El Ojo de Sangre Hereditario"… que tiene la capacidad de controlar la oscuridad de los seres vivos… y, según las escrituras, cuando un Uzumaki naciera con esos ojos, era porque el tiempo de Jashin regresaba…-

Todos la miraron, sorprendidos…

-Exactamente…- Ryusei retiró su máscara de ogro, mostrando su rostro, que demostraba la edad de Naruto. Sus ojos ámbar, que, en ese momento, continuaban con su pupila con la forma del remolino, sorprendieron al rubio- Para traer de regreso a Jashin, fui escogido como el nuevo Jashin, para abrirle el paso a mi antepasado. Las fuentes de odio son esenciales para su resurrección, y quien mejor que el Kyubi para ese trabajo, junto con los nietos de mi prima- miró a Bolt y a Himawari, que se asustaron- Y, con respecto a un sharingan puro…- miró a Sarada, quien se asustó- Veo que no lo has despertado. Tendré que obligarte a hacerlo- sacudió su guadaña, asustándola.

-¡No te atrevas a tocar a mi hija, shannaro!- Sakura se puso frente a la niña, sorprendiéndola.

-No quiero creer lo que has dicho- murmuró Naruto, frunciendo el ceño-… No quiero creer que el viejo y Kurama están relacionados con un loco sangriento como Jashin…-

-¿Relacionados? Yo lo diría con la palabra conectados- Ryusei miró a Kurama, a quien Natsumi, al darse cuenta de eso, le tapó los ojos.

-¡O-Oye!- se sorprendió el zorro.

-¡No lo mires! ¡No lo hagas!-le pidió la herida Yokai-T-Te controlará si los ves directamente-

-... Lo sé- gruñó molesto Kurama, recordando las veces en que quedó absorto por esos ojos...

-Puedes controlar a los Biju- murmuró Kakashi, pero se sorprendió cuando el pelirrojo negó.

-Controlo la oscuridad de los seres vivos, así que, en teoría, siendo el Kyubi una masa de odio, es una fuente de chakra controlable-

Ante eso, Kurama gruñó enfurecido.

-Tienes una capacidad bastante desventajosa, ¿verdad, Kyubi?- le preguntó Ryusei- Ser el único de los Biju con la capacidad de sentir el odio y las malas intenciones de los humanos, sufriendo por eso… ¿no crees que hay algo extraño con ese poder?-

-¿Qué quieres decir, maldito?- gruñó enfurecido Kurama- Este poder me permite detectar a sabandijas asquerosas como tú. Un insecto como tú no lo entendería, pero es una gran habilidad que el Sabio sabía me serviría a futuro para desgraciados como tú-

-O, simplemente, porque era un poder que a él no le servía-

Kurama se quedó quieto.

-Siendo hijo de Jashin, Hagoromo no solo nació con el poderoso Rinnegan, y con un gran poder, sino que también nació con esa capacidad, con la que, según tengo entendido, sintió la oscuridad naciendo de su madre, que pondría su vida en peligro junto con la de su hermano- Ryusei observó como Kurama empezaba a temblar, entendiendo a lo que quería llegar- Obviamente, ese poder le desagradaba, así que, cuando les dio la vida a los Biju, deposito aquella capacidad en la única bestia con cola inútil que había nacido sin nada más que un gran poder…-

-¡CÁLLATE!- rugió enfurecido Kurama, sin querer escuchar más.

No quería creerlo… No quería creerlo… Él sufrió mucho por la habilidad de detectar la oscuridad humana… Q-Que esa condena se la hubiera dado su propio padre…

"-Kurama, es verdad que tus hermanos tienen otras cualidades, pero tú también tienes unas muy buenas-aseguró Hagoromo.

-¿Cuáles?- pregunto curioso el zorrito.

-Sientes las emociones negativas- sonrió el anciano, y, para sorpresa suya, el pequeño bufó, mirando para otro lado- ¿Qué pasa? ¿No te gusta tu poder?-

-Es que es un poder inútil. A nadie le sirve sentir lo malo de otros. Solo necesito ver si alguien me ataca para saber que es malo- murmuró amurado Kurama.

Hagoromo se rió por lo bajo a causa de la inocencia del pequeño.

-Con el tiempo verás que es un poder útil- le aseguró.

Kurama rodó los ojos, sin creerle."

No era posible que fuera verdad… El mismo Sabio le había asegurado muchas veces, cuando era cachorro, que esa habilidad era valiosa, y debía atesorarla y saber utilizarla… pero…

¿En realidad solo era un poder desechable que el Sabio le entregó, solo porque no lo quería…? ¿S-Significaba que, en realidad, a él no lo consideraba como un hijo…? ¿S-Solo como un contenedor para ese desagradable poder...?

"N-No… Pa-Padre…" Kurama apretó con fuerza sus colmillos, sintiendo un ardor en sus ojos.

Natsumi abrió los ojos, sorprendida al sentir algo húmedo en su mano que cubría los ojos del zorro, que temblaba enfurecido… Se quedó quieta, entendiendo lo que sucedía…

-¡NO TE BURLES DE KURAMA!- gritó enojado Naruto, tomando la atención de todos. Estaba enfurecido, porque podía sentir la tristeza que invadía a su compañero- ¡TU NO COMPRENDES LOS LAZOS DE KURAMA CON EL SABIO…! ¡No creo que él haya hecho lo que dices, pero, si lo hizo…! ¡FUE PARA PROTEGER A SU HIJO-DATTEBAYO!-

Kurama se quedó quieto, sorprendido. Entonces, Natsumi retiró sus manos de sus ojos, por lo que la miró…

La Yokai, al ver que los ojos rojos del Kyubi estaban brillosos, lo miró tristemente.

-… Quiero que huyan- le habló la pelirroja al grupo, sorprendiéndolos- Si van por este camino, directo, llegarán al santuario Uzumaki, y, cerca de él, el altar donde pueden traer de regreso a Jashin- Natsumi miró seria a Ryusei, que frunció el ceño-

-¿Natsumi-chan…?- la miró Naruto, sorprendido.

-¿A-Acaso planeas…?- murmuró asustada Mirai.

-¡Es una locura que quieras detenerlo sola!- le aseguró Kakashi, sorprendiendo a Kurama al entender lo que ella quería.

-No te conviene enfrentarme, Natsumi- le aseguró Ryusei, frunciendo el ceño- Ustedes los Yokai no pueden herir a un Uzumaki en esta tierra. Lo mejor para ti, es que acompañes a tu gente- señaló las extrañas piedras con sellos grabados, que se encontraban esparcidos en algunos lados.

-¿E-Esas cosas…?- murmuró Sakura.

-… Cada monumento es un Yokai sellado- murmuró Natsumi, frunciendo el ceño, sorprendiendo a los presentes.

-… ¿S-Son los amigos de Natsu-chan?- murmuró Bolt, atónito.

-Deberías unirte a ellos- aseguró Ryusei, pero la pelirroja empezó a hacer sellos de mano- ¿Quieres morir?-

-… Quiero ganar tiempo…- murmuró Natsumi.

-¡Espera, Natsumi-chan…!- quiso decirle Naruto…

-Naruto, por favor, aprovechen para retirarse- le pidió Natsumi, sorprendiéndolo- Soy la guía de este equipo, y debo asegurarme de que lleguen a su destino a salvo. Emo-san está incapacitado para luchar, y los niños están aterrados…-

-¡Estás herida!- le recordó Sakura.

-¡Váyanse!- ordenó Natsumi, sorprendiéndolos- ¡Trataré de detenerlo!- prometió- A cambio, prométanme que detendrán a Jashin… y cuidarán a canoso-chan-

Los Shinobi se miraron, sorprendidos por la decisión de la Yokai.

-N-Natsu-chan- murmuró Himawari, asustada.

Kurama la miró, sin creer lo que escuchó de ella…

-No tienen posibilidad- murmuró Ryusei, y de su espalda salieron varias cadenas de chakra que se abalanzaron al grupo, a lo que Kakashi y Naruto se prepararon…

-¡Byakko no Jutsu!- Natsumi terminó su sello de manos, mientras su cabello rojo se volvía blanco y sus ojos color amarillo, empezando a ser rodeada de chakra platino, del cual se desprendieron varias figuras de zorros que se abalanzaron a las cadenas, mordiéndolas y reteniéndolas, para sorpresa de los presentes.

-…E-Ese… ¿Ese es tu Jutsu?- murmuró Mirai, sorprendida, mientras que Kurama estaba sin palabras, sin saber si sorprenderse por la técnica, o por el cambio en la apariencia de la Yokai…

-¡Sorprendente!- se entusiasmó Bolt, mientras que Himawari tenía brillos en sus ojos de la emoción, y Sarada estaba asombrada.

Ryusei frunció el ceño, al darse cuenta que la Yokai estaba peleando en serio.

-Vaya, Natsumi. Al fin aprendiste a ocupar el Byakko no Jutsu- señaló Ryusei a la peliblanca, que frunció el ceño- La capacidad que tiene el líder de la tribu de los zorro Yokai de pedir auxilio a sus antepasados, siendo estos los zorros que pelean a tu lado- miró a los seres de chakra que detenían sus cadenas- Bueno, como asesiné a tu padre, es normal que tu pases a ser la líder de la tribu, y desbloquearas este jutsu- admitió.

La Yokai frunció el ceño.

-¡Ahora, aprovechen para escapar…!- pidió Natsumi…

-¡Rasengan!- Naruto destruyó unas cadenas con su técnica.

-¡Raikiri!- Kakashi se encargó de algunas.

-¡No te metas conmigo, shannaro!- Sakura, de un puñetazo, rompió las que se les abalanzaban, mientras Mirai ayudaba a Sasuke a estar de pie con un brazo, mientras que con el otro sujetaba al inconsciente Búho.

-¡¿PERO QUÉ PARTE DE "ESCAPEN MIENTRAS PUEDAN", "CORRAN POR SUS VIDAS", O "PATITAS PARA QUE LAS QUIERO" NO ENTIENDEN?!- preguntó atónita Natsumi, mirándolos con la boca abierta.

-¡No vamos a dejar a un compañero atrás-dattebayo!- aseguró molesto Naruto.

-¡Pe-Pero…! ¡Están perdiendo la oportunidad de completar la misión!- se sorprendió Natsumi.

-En efecto- admitió Kakashi, esquivando una cadena, la cual, antes de que se le abalanzara, fue sujetada por uno de los zorros compuestos de chakra-Estamos infringiendo las normas, y en el mundo shinobi eso nos dejaría como escorias…- explicó, sorprendiéndola -Pero, aquellos que abandonan a sus compañeros, son peor que escoria-

Natsumi se quedó totalmente sorprendida, a lo que Naruto, Kakashi, Sasuke, Mirai, y hasta Sasuke mostraron una sonrisa. Los niños, detrás de Mirai, sonrieron, contentos.

-… No te dejaremos atrás- le gruñó Kurama, tomando su atención. El zorro estaba protegiéndola, vigilando si alguna cadena se les abalanza-… ¿Entendiste, Yokai…?- la miró de reojo-… No te dejaré…-

La peliblanco se sonrojó, pero sonrió, agradecida.

-¿Protegerán a sus compañeros hasta el final?- murmuró irónicamente Ryusei, tomando la atención del grupo- Eso suena muy fantasioso, paganos- el pelirrojo aterrizó cerca de ellos, haciendo que las cadenas se volvieran más salvajes, por lo que los zorros espirituales gruñeron.

-¡Eso es lo que nos diferencia de ti!- aseguró Naruto, molesto- ¡Usas a tus compañeros como peones, engañándolos, y sin importarte que mueran…! ¡No puedo permitir que alguien como tu siga lastimando a mis amigos-dattebayo!-

-Me interesa un poco tu forma de actuar- admitió Ryusei- Impulsivo e idiota como Kushina. No me extraña que muriera de esa forma-

Naruto frunció el ceño, mientras Kurama apretó su puño, nervioso, pero enfurecido.

Entonces, Ryusei sacudió su guadaña, de la cual salió aquel Raikiri que absorbió del Hokage, que se abalanzó a Naruto, pero, antes de que se moviera, o cierto nueve colas interviniera, uno de los zorros de chakra detuvo el ataque, y se abalanzó al pelirrojo, mordiéndole todo el hombro, y clavando sus enormes garras en su cuerpo.

Natsumi se quedó quieta, sudando levemente…

-Al fin, Yokai…- la miró Kurama, pero se quedó quieto al ver como, de golpe, una herida apareció en el hombro de la peliblanca, tirándola al piso con fuerza-… ¡Yokai!- se le acercó, mientras su cabello volvía a ser rojo, y las figuras de zorro se desvanecían.

-¡Natsumi-chan!- se asustó Naruto, mientras los demás se volteaban, sorprendidos.

-¡Natsu-chan!- se asustó Bolt.

-¡Oye, Yokai!- Kurama la miró, sorprendido, y se dio cuenta que la pelirroja no solo tenía aquella herida en su hombro, sino que tenía marcas de garras en su cuerpo-… E… Esto es…-

-Por eso, los Yokai no pueden herir a un Uzumaki- aseguró Ryusei, quien, para sorpresa de Naruto y Kurama, no se veía herido en lo absoluto, a pesar de que lo había atacado aquel zorro espiritual- Si una técnica de un Yokai hiere a un Uzumaki, o con sus propios puños los lastima, recibirá el daño a diferencia de su objetivo- aseguró, limpiándose la túnica.

-… Por eso pudiste adueñarte de esta isla fácilmente- murmuró Kakashi, enojado.

-Sí, pero, claro, no faltó el Yokai que quiso derrotarme a pesar de saber que iba a salir herido, como el padre de Natsumi- miró a la pelirroja, que empezó a temblar de dolor- Por su insolencia, tuve que acabarlo-

-… Desgraciado…- gruñó enfurecido Kurama, sin atreverse a mirarlo a los ojos.

-Ahora…- las cadenas de Ryusei regresaron a él, mientras levantaba su guadaña, que, de la punta, empezó a formar una masa de chakra negra, alertando a los shinobi-No pude absorber por completo tu técnica, Kyubi, pero al menos puedo darles el escarmiento suficiente para que dejen de negarse a su destino-y, sin más, lanzó la pequeña e inestable Biju Dama al grupo…

Una enorme explosión ocurrió en el bosque, de la cual salió Ryusei, aterrizando en una de las rocas que contenía a un Yokai sellado.

-Vaya, vaya… Aunque era poco chakra, fue bastante destructivo-aseguró, limpiándose la ropa.

Cuando el humo desapareció, se apreció el cráter, pero no había rastros de sus enemigos.

-Ya veo…- Ryusei se paseó por el destrozado lugar- Se dividieron sin saberlo en dos grupos- analizó el terreno- La mayoría logró saltar a tiempo, esquivando la explosión… -se acercó al río-… En cambio, como Natsumi estaba herida, y porque no tenía tiempo, el Kyubi se tiró al agua con ella, y, aprovechando que este río tiene fuertes corrientes, ya estarán muy lejos de mí- suspiró resignado- Ha sido un día bastante largo…- y, dándose cuenta que no ganaría nada en perseguir a los dos grupos, se retiró…


-¿E-Están bien…?- jadeo Kakashi, que, con canoso-chan en brazos, acababa de aterrizar en una zona del bosque intacta, y lejos del Jashinista, junto a Mirai, quien, con Sakura, ayudaba a Sasuke a caminar, y Naruto, que, en su modo Biju, llevaba entre sus brazos a sus dos hijos y a Sarada, quien tenía, aunque aplastado, a cuervo-chan, como Himawari a pájaro-chan.

-¡Papá! ¡Me aplastas-dattebasa!- pataleo Bolt.

-Perdón- sonrió Naruto, depositando a los tres niños en el césped- ¿Cómo están Pájaro-chan y Cuervo-chan?- les preguntó a las niñas.

-Pájaro-chan está durmiendo con Sapo-chan- sonrió Himawari, mirando al ave.

-… Cuervo-chan está bien- murmuró Sarada, y miró preocupada a su padre.

-Tranquila, Sarada. Tu padre estará bien- le aseguró Sakura- Primero tenemos que atender a Natsumi…- miró para todos lados- ¿Eh?-

-¿D-Dónde está?- se preocupó Mirai.

-K-Kurama-chan no está- hizo notar Himawari, preocupada.

-Debimos separarnos durante la explosión- sentenció Kakashi, frunciendo el ceño, preocupado por ambos zorros.

-… Kurama…- murmuró Naruto, preocupado…


Kurama, con el cuerpo adolorido, frunció el ceño, pero, costosamente, abrió sus ojos rojo sangre…

Estaba en la orilla de un lago, del cual caía estruendosamente el agua de una cascada…

Recordó dolorosamente como cayó por esa condenada cascada junto a la Yokai

¡Natsumi!

Haciendo un esfuerzo por el dolor en su cuerpo por el impacto del agua y la caída, se levantó costosamente, y empezó a mirar para todos lados.

-¡Yokai!- llamó, caminando un poco por la enorme orilla- ¡Yokai…!- pero se calló al encontrarla…

Natsumi estaba en su forma de zorro, tirada en la orilla, jadeando, con sus heridas empezando a abrirse.

-¡Maldición…!-Kurama se le acercó de inmediato, preocupado- ¡Ese desgraciado...!- gruñó, y se quedó quieto al fijarse que, flotando en el agua, se encontraba la flor que le había dado, manchada de sangre, y empezando a deshacerse...

Apretó sus puños, enfurecido.

-¡Oye, Yokai!- la zarandeo, pero sin resultado- ¡Despierta, condenada Natsumi!-

Se detuvo de inmediato, porque ella empezó a toser, recobrando el sentido.

-G-Gh…- gimió Natsumi, abriendo uno de sus ojos verdes-… K-Kyubi… tonto…-

-Serás…- sonrió Kurama, aliviado de verla despierta- Vamos, tenemos que alejarnos de aquí. Ese desgraciado puede encontrarnos, aunque no siento su olor- admitió, pero seguía desconfiado.

La zorrita intentó sentarse, pero no le fue posible, ya que la herida en su hombro le impedía usar su pata izquierda, sin contar sus otras heridas.

-… No puedes moverte, ¿verdad?- Kurama frunció el ceño.

-L-Lo siento…- gimió Natsumi, temblando de dolor-… La flor...- miró como la flor blanca se deshacía por completo, entristeciéndose- Me gritarás, ¿verdad?-lo miró, preocupada.

Kurama la miró serio, y suspiró resignado.

-… Llorona…- murmuró, sentándose y sacando de su cinturón un pequeño frasco con el símbolo de Konoha en la tapa.

-¿Qué es eso?- preguntó Natsumi, cansada- ¿Veneno?-

-No- frunció el ceño Kurama, y empezó a pasar el ungüento en el hombro herido de la Yokai, quien cerró los ojos, adolorida- Es un ungüento curativo del Clan Hyuga. La mujer de Naruto me lo dio si alguna vez un compañero es herido-

-C-Claro… lo usas ahora y no cuando me lastime mi delicada patita- gimió Natsumi, algo molesta.

-C-Cállate- murmuró molesto Kurama.

-… ¿N-No estás herido?- le preguntó la zorrita roja, tomando su atención.

-Si me lastimo, puedo recuperarme con mi chakra - aseguró, restándole importancia- Con Naruto es lo mismo, mis poderes lo sanan, aunque este ungüento es capaz de acelerar mis habilidades curativas en él- admitió.

-Ya veo- sonrió Natsumi, tomando su atención- Mantienes el ungüento contigo por si alguna vez le llegara a faltar a tu compañero-

Kurama se sonrojó de inmediato.

-¡C-Cállate!- murmuró, molesto, terminando de pasar la medicina en la herida-L-Listo, ¿puedes caminar?-preguntó, guardando el frasco en su cinturón.

-V-Veamos…- Natsumi empezó a levantarse de a poco, pero su pata izquierdo no soportó su peso, y, cuando iba a caer, se encontró en la espalda de Kurama, sorprendiéndola-… ¿K-Kyubi…?

-B-Busquemos un lugar donde descansar, y así poder atenderte como se debe- le ordenó el zorro, sin atreverse a mirarla- Vamos, te ayudaré en lo que pueda- murmuró, como quien no quiere la cosa.

Natsumi se sorprendió, y sonrió.

-Gracias-le agradeció, empezando a caminar apoyándose en Kurama, que se sonrojó fuertemente.

-C-Cállate… llorona…-murmuró Kurama, avergonzado.

La Yokai sonrió, cansada y adolorida, pero alegre…

"Mirai-chan… Tienes razón… El amor puede ser extraño"


-... ¿Q-Qué demonios...?- parpadeo Kurama, asomado a la mesa, observando, fastidiado, una cajita pequeña, donde se encontraban los anillos de compromiso, regalos de "ronald v2-san"-... Maldición...- gruñó, agarrando la caja.

-¡Oye, Kyubi~!- llamó Natsumi, empezando a acercarse a él, que se quedó de piedra- Zoe nos llama para dar la despedida...- pero se quedó estática al verlo quieto, sudando a mares-... ¿Te mordiste la lengua?-

Por el comentario, recibió un coscorrón.

-¡AY!- gimió, adolorida- ¡¿A qué vino eso?!-

-¡Pues porque por tu culpa recibo estas porquerías!- el zorro señaló la cajita en mano.

-¿Qué es?- preguntó la joven, curiosa.

-N-Nada...-

-Vamos~- la Yokai empezó a insistir- ¡Déjame verlo~!-se le acercó por detrás e intentó tomar la caja.

-¡¿Q-Qué haces...?! ¡Aléjate de mi!-se avergonzó Kurama.

-¡Pero es que quiero verlo~!-explicó Natsumi, sin ceder.

-¡NO! ¡A-ALÉJATE...!-Kurama, ya rojo, la empujo, pero se tropezó con sus colas...

-¡Kya!-y terminó cayendo con Natsumi encima.

"Ma... Maldición..." pensó molesto y rojo Kurama "S-Se va a enojar..."

-¡Pásamelo~!- pidió Natsumi, levantando su brazo hacia el puño de Kurama.

"Cierto... esta es una completa idiota..." suspiró Kurama, algo aliviado, pero sin dejar se sonrojarse...

-... ¿Qué... se supone... están haciendo...?- los quedé mirando, tomando la atención de ambos.

-¡Zoe! ¡El Kyubi no quiere pasarme esa caja que tiene que es suya pero quiero ver igual!- pataleo Natsumi.

-¡O-Oye...! ¡Eso duele!-se enfureció Kurama.

-Escúchenme ustedes dos, par de zorros...- murmuré, asustándolos-... ¡ESTE NO ES UN FIC DE MAYORES DE 18 AÑOS PARA QUE HAGAN ESTUPIDECES...!- y, con eso, los mandé a volar con una patada al estilo "Oliver Atom"- ¡ASÍ QUE NO SE PONGAN TAN "CARIÑOSOS"!-

-... Zoe-chan, exageraste un poco-dattebayo- me aseguró Naruto, con una gota en la cabeza.

-Prefiero que, si van a ser cariñosos, que al menos uno confiese sus sentimientos y la otra baje de las nubes- suspiré.

-Bueno, si quieres algún consejo- me dijo Kakashi- Yo podría...-señaló el libro en sus manos...

-¡DIJE QUE NADA PERVERTIDO EN MI FIC!- le tiré en plena cara mi libro de Inglés de la U, dejándolo semi-nockaut.

-Yo prefiero los momentos románticos- sonrió Sakura, al lado de Sasuke- ¿Verdad, Sasuke-kun?-

-Mph-

-Y aquí vamos, con la mejor respuesta del mundo- suspiré- En fin, equipo 7, den la despedida-

-¡Gracias por leer el cap de hoy-dattebayo!- sonrió Naruto.

-¡Esperamos leer sus comentarios^^!- sonrió alegre Sakura, mientras su marido hacia "eco silencioso"

-Y nos vemos en el próximo capitulo- se despidió Kakashi.

-Bueno, nos vemos. Me despido de mi "Nee-chan", y de "Andrea-chan Kfp Kurama". Ah, y una lectora en el One Shot: Dientes de Leche, de Kurama e Himawari, me pidió que le mandara un saludo, así que aquí va: "¡Domo, Eliaz Uzumaki123"

Si algún otro lector quiere un saludo, puede decirlo sin vergüenza, y si quiere que algún personaje en especial se lo dé, avisa sin problemas^^

¡Gracias por leer, no olviden comentar, y nos vemos^^! (en eso, detrás de mi aterrizan unos mareados zorros) Ustedes controlen sus hormonas, no creo que los lectores quieran ver sus travesuras¬¬'

¡¿QUÉ ME INTENTAS DECIR, MOCOSAAAAAAAAAAAAAAAAAAA?!- explotó Kurama.

-¡NOS VEMOS!-... y salgo huyendo...