Los Juegos del Hambre no me pertenecen, solo creo una historia con su historia :)


Capítulo 10:

El tiempo seguía su curso habitual. Para él todo lo que sucedía tenía un toque surrealista, pero había momentos, la mayoría relacionados directamente con su familia, en que se daba cuenta que tenía, o más bien debía, volver a la realidad. Sin embargo, la decisión de continuar con su vida como si nada extraño estuviera sucediendo se desvanecía como el agua entre las manos cuando comenzaban las transmisiones de Los Juegos del Hambre.

Aquel día no fue la excepción. Con mucho esfuerzo había borrado (temporalmente) de su memoria ese sueño que había tenido en el bosque y había continuado con la rutina. Había cazado, había vendido las presas y había comprado las cosas necesarias. Había comido en el puesto de Sae y, como tenía algo, no mucho, de dinero extra, le había comprado una pequeña pelota vieja a Posy. Los ojos de su pequeña hermana se iluminaron cuando lo vio llegar con aquel inusitado regalo. Aquello bastó para que se olvidara por un rato de ella, de quien lo atormentaba en las pesadillas.

El día estaba transcurriendo en modo normal, pero él sabía que aquello no podía durar demasiado.

"Cuéntame un cuento."

… "¿Te he contado alguna vez cómo conseguí la cabra de Prim?"

Su mente inexorablemente viajó a aquel día, mostrándole una historia diferente a la contada por Katniss. Recordaba al ciervo, al hombre de las cabras, el lazo en el cuello de la cabra llamada Lady y las caras de felicidad de Catnip y de Primrose. Se alegró un poco al recordar la historia; era extraño para él oír a Katniss hablar de él en la arena, aunque la historia estaba siendo totalmente censurada.

Absorto todavía en los recuerdos del décimo cumpleaños de Prim se sobresaltó al oír las trompetas por la televisión. Abrió los ojos, aterrorizado. Una vocecita en lo profundo de su consciencia le decía que algo malo pasaría, pues ese era el sonido de invitación a un banquete. Sintió las miradas de su familia sobre él, todos preocupados, y decidió que lo mejor sería mostrarse tranquilo, para no preocuparlos más de lo que seguramente estaban. Después de todo, ellos dependían de él en todos los sentidos, tanto física como emocionalmente; debía darles la sensación de seguridad, aunque ésta fuera inexistente en Panem.

Permaneció con la mirada impasible mientras escuchaba la voz de Claudius Templesmith, aunque su corazón se encontraba visiblemente agitado. Pero el pánico creció, y con él el irregular ritmo cardíaco de su corazón, cuando mostraron un primer plano de la cara de Katniss al costado de la pantalla (al igual que la de los otros tributos restantes) en el momento en que se anunciaba que no les darían comida, sino algo que necesitaban desesperadamente.

Después de mostrar la reacción de todos los tributos, incluidas las caras de grotesca felicidad de los chicos (o monstruos) del distrito dos y la discusión entre Katniss y Peeta la pantalla se puso negra. Grandes letras blancas aparecieron poco a poco anunciando que toda la actividad en el distrito, las clases, la minería y la actividad comercial, serían suspendidas hasta nuevo, debido a los importantes acontecimientos generados por Los Juegos del Hambre. Luego se volvió a la transmisión.

Gale dirigió una mirada a su familia. Su madre y sus dos hermanos tenían los rostros contraídos de tristeza, e incluso la pequeña Posy portaba una mirada confundida pero apenada. Que se pararan todas las actividades del distrito, aunque sólo fueran unos pocos días, significaba que mucha gente pasaría hambre, incluidos ellos y las Everdeen. Nuevamente la rabia lo inundó.

— Rory, muévete. – Sentenció una vez que hubo aclarado sus ideas. Su madre lo miro preocupada y su hermano, probablemente contento porque sería la primera vez que pediría su compañía en una excursión al bosque, se apresuró a prepararse.

— No es necesario hijo, nos las arreglaremos. – Rebatió Hazelle con un deje de súplica en su mirada, observando como su hijo mayor iba de un lado a otro, recogiendo algunas mantas para Rory.

— ¿Qué no es necesario? – Grito descargando su enojo con la persona equivocada. - ¿Cuánto tiempo crees que tardarán en electrificar esa maldita alambrada? Debo conseguir todo lo que pueda hasta entonces; Rory me ayudará a recolectar. – Intentando controlar la cadencia de su respiración, y sintiéndose un poco arrepentido por el trato hacia su madre añadió en un tono más bajo. – Nos vamos.

Tomó una vieja chaqueta, un saco de arpillera y una manta para su hermano. Cuando ya se encontraba en la puerta el remordimiento hizo algo de mella en su interior, aunque la rabia siempre sería el sentimiento que dominaría su existencia. Sintiéndose mal por toda su familia, pero sin poder evitarlo, escupió las palabras casi con amargura, llenas de dolor:

— Volveremos antes del alba.

De ninguna manera se perdería el banquete.


Sólo soy una pobre chica con un bloqueo mental de más de dos meses para escribir nada que no fuera su nombre, no me culpen :( Sé que el capítulo es corto y no satisface nada, pero estoy logrando salir del bloqueo y nadie se salvará cuando salga completamente :p

Ella muchas gracias, no respondí tu mp porque estaba de vacaciones, y bueno, mil disculpas ._.

Saludos!