KHR no es mío, solo tomo prestados a sus sexys personajes.


Capítulo 10: Explicaciones

Natsu había llegado a la casa y llevo a Tsuna a su habitación, en ese momento agradeció que no hubiera alguien cerca porque en ese momento no estaba para darle explicaciones o soportar las miradas curiosas de la servidumbre sobre el humano que le acompañaba.

Al recostarlo con cuidado en la cama, se dirigió al baño para mojar un paño y con cuidado le desabotono la camisa al mismo tiempo que le limpiaba las heridas, al terminar de curarle le cambio sus ropas y le coloca algunas suyas, aunque estas se notaban le quedaba ligeramente más grandes, después de eso se quedó sentado a su lado observándole y esperando a que este despertara o que Takeshi llegara para informarle si había encontrado alguna pista.

Por su parte, el menor de los castaños estaba teniendo un mal sueño… de pronto su mente empezó a recordar los hechos recientes por lo cual logro despertar de golpe con la respiración algo agitada al mismo tiempo que se sentaba, en eso se percató de que estaba recostada en una cama, en ello noto que esa no era su habitación y empezar a explorar con la vista el lugar noto que cerca suyo a su derecha esta Natsu sentado, por un momento se asustó pero luego noto que este estaba dormido y por la posición que tenía estaba cuidándolo, en ello bajo su vista hacia su propio cuerpo y noto que ya no tenía ninguna herida y le habían cambiado sus ropas… ante ese hecho simplemente esbozo una tímida sonrisa y nuevamente miro a ver a su acompañante.

En ello nuevamente empezó a recordar lo que había pasado: ¿que era esa llama extraña en su frente…? ¿porque sus ojos cambiaron de color?, ¿quién era ese sujeto y porque parecía estar interesado en él…? y así habían muchas más preguntan que rondaban su cabeza, entonces noto que acompañante abría los ojos y le miraba aliviado para acto seguido acercarse a él, pero Tsuna busco alejarse un poco para mantener algo de distancia notando que eso afectaba al otro castaño ya que por un momento pudo notar la tristeza reflejada en su mirada, para después desviar la mirada y quedarse quieto a la orilla de la cama.

Ante eso Tsuna se sintió mal, por lo cual con cuidado se acercó hasta el otro y con su mano le toco su mejilla.

- Yo… - empezó a decir con nerviosismo Tsuna.

- No tienes que decir nada – hablo de forma cortante Natsu, mientras se colocaba de pie sin mirar a verle.

- … - en ese momento le castaño de mirada chocolate le miro asustado, pues nunca le había hablado así – perdón… es que yo… - empezó a decir al mismo tiempo que unas lágrimas aparecían en sus ojos.

- Deja de pedir perdón, no fue tu culpa – comento fastidiado Natsu mientras se giraba para buscar salir de la habitación ya que en ese momento ni él sabía lo que sentía y solo quería estar lejos del otro – ahora pido que te traigan algo… - empezó a decir, pero en eso sintió como le abrazaban por detrás.

- Yo… perdón, pero es que… todo paso tan rápido y tenía miedo… aun lo tengo… no sé qué está pasando, pero lo único que se con seguridad es que me protegiste y estoy siendo grosero contigo – comento Tsuna mientras buscaba ponerle un poco más de fuerza a su agarra y esconder su rostro en la espalda del contrario.

Ante esas palabras Natsu dejo escapar un suspiro.

- Es obvio que tengas miedo a lo nuevo y desconocido – hablo de forma calmada mientras tomaba las manos que rodeaban su cuerpo y se giraba para ver a los ojos a Tsuna – así que ya deja de llorar y pedir perdón, recuerda que te dije que me molesta que hagas eso – le comento mientras que con una mano le sujetaba su barbilla para que le mirar a ver a los ojos y con la otra limpiaba las lágrimas que seguían saliendo de sus orbes achocolatados, al mismo tiempo que le sonreía de forma sincera para buscar animar al contrario.

- Parece que interrumpo – se escuchó una voz juguetona detrás de ellos, notando que Takeshi estaba parado bajo el marco de la puerta.

- Tch… - opino con fastidio Natsu mientras se separaba de Tsuna.

- ¿Cómo te sientes Tsuna? – pregunto Takeshi caminando hacia le nombrado.

- Aun estoy algo confundido…

- Me imagino… no es sencillo de explicar, pero antes de resolver tus dudas, dime ¿cómo exactamente apareció ese sujeto y que fue lo que te dijo? – le pregunto de forma seria parándose frente a él.

- Pues ni yo sé en qué momento apareció, ya que Mochida y sus amigos estaban golpeándome, cuando me di cuenta estaba parado enfrente de ellos y empezó a decir cosas raras – comentó Tsuna mientras les miraba a los ojos y le explicaba los hechos.

- ¿Qué clase de cosas raras? – pregunto ahora Natsu.

- Al principio parecía que hablaba consigo mismo luego me empezó a hablar a mi diciéndome que yo era algo interesante y que podría serle útil por lo que me haría su mascota… - comento algo dudoso mientras desviaba su mirada al suelo.

Ante ese comentario el silencio reino por unos instantes en la habitación, para luego escuchar un golpe seco, asustando a Tsuna mientras que Takeshi fruncía ligeramente el ceño ya que Natsu había golpeado y creado un hueco en la pared.

- Hey, deja de romper las casas ajenas – le regaño Takeshi, para después dejar escapar un suspiro mientras mirada de forma seria a Tsuna – definitivamente con esto se confirma mis sospechas.

- ¿Que sospechas…? - pregunto confundido Tsuna.

- Natsu tu explícale, debo empezar los preparativos para nuestro viaje – ordeno Takeshi.

- ¿Que viaje? – pregunto Natsu mirándole a ver.

- Regresamos a Inglaterra.

- … - ante eso Natsu se quedó en silencio mirando a ver como su amigo salía de la habitación sin mirarle a ver.

- Con eso se refiere a que ustedes se irán – pregunto algo confundido Tsuna.

- No eso también te incluye – comento Natsu, mientras dejaba escapar un suspiro con pesadez.

- ¿A mi…? - pregunto sorprendido Tsuna – ¿Por qué?

- Porque esos sujetos no se detendrán hasta lastimarte por el simple hecho que nos parecemos – dijo mirándole a los ojos.

- ¿Eh?, pero eso no tiene nada de malo…

- Si lo tiene – le interrumpió para luego suspirar nuevamente y mirarlo a los ojos – escucha Tsuna, de hecho yo igual me sorprendí cuando te conocí…

- Pero no le veo lo malo a veces existe personas que se parecen un poco entre ellas.

- Tú lo has dicho personas…, en mi caso eso es imposible a menos que tengamos un lazo sanguíneo que nos una.

- ¿Cómo, que en tu caso?

- Porque yo no soy un humano y creo que después de lo de hace rato, tú también lo notaste.

- … - ante esa declaración Tsuna se quedó en silencio mirándole fijamente.

- Siéntate, ahí mucho que debo explicarte – le comento mientras se sentaba a la orilla de la cama y le hacía señas para que se sentara a su lado.

Ante eso y aun con algo de miedo, pero movido por la curiosidad, Tsuna se fue a sentar a su lado.

- Primero te contare y luego me preguntaras, entendido – dijo mirándole de reojo, notando que este asentía por lo cual cerraba un momento sus ojos mientras dejaba escapar un suspiro y empezaba a narrar - como te dije yo no soy un humano, yo soy un vampiro… de seguro tendrás alguna idea vaga de cómo somos por las propias historias que los humanos han contado de nosotros con el pasar de los años… bueno algunas son ciertas pero hay otras totalmente diferentes, pero como te dije una característica de nosotros es que a veces nuestra apariencia es única y si tenemos algún parecido con alguien es porque es nuestro familiar directo pero se supone que ningún humano debe tener algún parecido con un vampiro… a menos que exista algún parentesco – dijo mirando de forma seria a Tsuna, el cual solo le miraba de forma atenta – las llamas que viste que aparecieron sobre mi cabeza es una representación de mi poder, le llamamos la llama de la última voluntad ya que ellas reflejan la fuerza que poseemos pero no cualquier vampiro la puede usar solo aquellos que no tiene su sangre mezclada, es decir, los que aún se consideran puros porque ambos padres son vampiros – comento lo último la notar que el contrario estaba a punto de hablar – y como es natural cuando activamos ese poder nuestros ojos cambian y se vuelven rojos, pero retomando los hechos… digamos que el sujeto que te ataco pertenece a un grupo que busca derrocar a los reyes actuales… aunque desconozco el motivo real de sus acciones, pero eso es algo que no se los voy a permitir – dijo con firmeza mientras se reflejaba seriedad en su semblante.

- Pero… - hablo con timidez Tsuna – ¿qué tiene que ver todo eso conmigo?

- Como te dije nos parecemos y ellos por lo visto quieren usar ese parecido para que les ayudes a acercarse a la familia real.

- ¿Cómo podrías ayudarles?

- Porque yo soy el primogénito de los reyes actuales y nuestro parecido es la llave perfecta para que ellos entren al palacio sin levantar sospechas.

- Pero…

- Por eso ese sujeto dijo que te haría su mascota, porque te controlarían y buscarían convertirte en una de nosotros para no levantar sospechas… o bueno eso piensa Takeshi.

- Entiendo…

- Bueno ahora te toca Tsuna.

- ¿Me toca, de qué?

- De decir la verdad – comento Natsu mientras sonreía de lado – Takeshi descubrió que toda la información que nos diste era mentira.

- ¿Que...? pero de que hablas, yo no te he dicho mentiras – le contesto mirándole de forma preocupada – ¿que ganaría con mentirte?

- … - ante esa respuesta Natsu ahora lo miro de forma preocupada, el mismo confirmo que la información que les habría proporcionado era mentira, pero notaba que Tsuna parecía muy seguro de sus palabras… pero entonces, ¿qué significaba eso…? ya que al parecer la barrera que poseía la casa no le afectaba.

Después de eso Natsu prefirió zanjar el tema, dejando que Tsuna le hiciera toda clase de preguntas sobre él, las cuales contesto sin protestar ya que notaba que este le había perdido el miedo que había demostrado al despertar y actuaba de forma normal con él.

Cuando Takeshi regreso y les informo que tenían todo listo, los 3 se prepararon para salir de viaje rumbo al palacio, donde ya les estaban esperando… aunque claro Takeshi no había mencionado nada sobre Tsuna, ya que prefería dar esa información en persona y solo había dicho que habían encontrado a un grupo de rebeldes los cuales se podrían considerar una problema a tomar en cuenta.

Por otra parte, en una mansión ubicada a las orillas de una costa, se podía apreciar a una silueta que contemplaba el basto océano.

- Todo está marchando a la perfección y mi marioneta cumplirá su objetivo… muy pronto pagaras muy caro el haber ignorado mi existencia y esta vez no solo perderás a un hijo… sino todo lo que te rodea – comento con burla mientras que en el reflejo de la ventana se podía apreciar que dicha suelta poseía una llama en su frente de color naranja rojizo y sus ojos rojos brillaban en la oscuridad de la habitación.