Rosalie's POV
-Rosalie...¡Rosalie! - Félix me movía de los hombros. Habíamos caminado hasta mi habitación y no estaba conciente del todo de como llegamos allí. ¿Estaba en shock?
Levanté mi mirada y fruncí mi ceño. Quería estar sola y no tenía la menos idea de que hacía él aquí.
-Félix...déjame sola. - comencé a moverme hacia la puerta para señalarle la salida.
-No..- caminó hasta mi - No te voy a dejar sola ahora. Mírate como estás.
Lo miré directamente a sus ojos y me dieron miedo. Después de haberse alimentado sus ojos escarlata brillaban aún más.
Félix se acercó más aún y levantó su brazo por sobre mi hombro, cerrando la puerta. Pero no devolvió su brazo. Lo colocó en mi espalda y me atrajo a su cuerpo, abrazándome.
Me quedé petrificada sin saber que hacer. No quería abrazarlo pero me pilló débil, shockeada, aterrorizada como una niña. Entonces mis brazos rodearon su cuerpo y apoyé mi cabeza en su hombro.
-Tranquila - Félix acariciaba mi cabello - Si quieres puedo sacarlo de Volterra.
-¡No! - levanté mi cabeza.
-Sólo ha venido para molestarte... Mírate preciosa. - Él rozaba mi mejilla con su mano. Entonces me di cuenta que lo que para mi era un simple apoyo, para él significaba otra cosa.
Pero todo pasó demasiado rápido. La puerta se abrió de golpe y Félix me tomó en el aire, moviéndonos a un lado para evitar el golpe.
-Emmett - susurré.
Él nos miró con un odio que creí que casi nos pegaría a ambos. Pero no lo hizo.
-Félix, bájame. - le pedí al ver que Emmett quitó su vista de nosotros con un evidente dolor.
El vampiro me hizo caso. Me bajó y Emmett volvió a mirarnos.
-Félix, déjanos solos porfavor. - le di una mirada suplicadora.
Félix dudó un momento al ver mi expresión pero comenzó a caminar hacia la puerta. Emmett lo miró con odio y Félix no se quedó atrás. Por un momento pensé que se arrancarían las cabezas, pero luego de un debate de miradas, Félix salió cerrando la puerta por fuera.
-"No creo que haya alguna mujer más afortunada que yo al tenerte..." - su mirada estaba perdida - "Eres exactamente lo que necesitaba para estar completa... Nunca te atrevas a dejarme Cullen, nunca."
-"No lo haré, nunca lo haré"...- terminé la frase.
Ambos nos quedamos en silencio por un buen rato. Eran las palabras que yo le había dicho en nuestra primera luna de miel y él me había prometido nunca dejarme. Las había repetido con presición, palabra por palabra.
-Emmett...- le iba a hablar pero me interrumpió.
-Me alegra ver que al menos uno de los dos siguió adelante.
El dolor en sus ojos no lo podía ocultar por más que quisiera. Detrás de esos ojos escarlata aún se escondía el Emmett sensible y gracioso que yo tanto amo... Si tan solo supieras mi vida...
Emmett POV
Ella se sentó en una silla y subió las piernas. Yo me quedé viéndola por todo un minuto, perdido en sus ojos dorados. Por un momento sentí el impulso de decirle que la amaba, que la perdonaba, que volviera conmigo. Y cuando abrí mi boca para decírselo ella empezó a hablar.
-¿Qué haces acá? - preguntó sin emoción alguna.
Entonces me di cuenta que yo solo era un estorbo, que había vuelto para destruir su verdadera felicidad junto a ese tipo... ¡Qué ciego fui!
-La verdad... no lo sé. Creí que... - suspiré - ¡Da lo mismo! Ya me uní a la guardia, claro... Si no te molesta que tu ex ande por ahí - le dije con sarcásmo.
-Pero...¿Por qué? - me miró confundida - ¿Por qué te uniste a la guardia?
-¿Te importa? - enarqué una ceja.
-Claro que me importa - me miró ofendida. Qué bien sabía mentir.
-No tenía nada más que hacer en Forks... Si. Forks. No nos movimos de allí porque... Esme pensó que si volvías, sabrías donde encontrarnos - omití la parte de que yo también esperaba que volviera - Así que decidí darle un rumbo distinto a mi vida y viajé hasta acá, dispuesto a unirme a la guardia... - sonreí amargamente - Fue una grata sorpresa encontrate anoche en la fuente... - la miré serio.
-Emmett... Yo no--
-¡Felicidades! - la interrumpí. No quería escuchar sus explicaciones baratas.
-¡Emmett!
-Que seas feliz Rosalie. Intentaré no entrometerme en esa felicidad. Me limitaré a hacer mi trabajo para Aro.
Y dicho ésto salí de la habitación con rapidez. Cerré su puerta con brusquedad y me fui al salón principal. Los cuerpos ya habían sido removidos y Aro estaba en su trono conversando con Sulpicia.
-Emmett - me saludó con su tono de cortesía - Te veo algo... alterado.
-Estoy bien - respondí secamente.
-Me alegro, porque hoy tendrás tu primera misión. - Se levantó del asiento - Tu y Felix encarguense de un neófito que ha causado problemas en Irlanda. Lo quiero muerto para mañana. - dijo como si fuera lo más natural del mundo.
-Claro - seguí caminando hasta encontrarme con Demetri y Gianna quienes iban de vuelta. Me saludaron con la cabeza pero no se los devolví. Sólo me importaba salir de ahí por un momento antes de empezar con el trabajo. Genial... Trabajar con el que ahora era dueño del corazón de Rosalie.. ¡Qué ironía!
