Hola, primero que nada me disculpo por la tardanza pero es que se acabaron mis vacaciones :( de vuelta a la escuela, las tareas y los trabajos...en fin, así que les pido un poquito de paciencia si me retraso un poquito al publicar, pero eso si, como se los prometí publicaré al menos un capitulo cada semana.

Como siempre quiero agradecerles a todos las personas que me leen y me comentan, y espero que disfruten este capitulo :)


Chase salió del departamento de la rubia dando un portazo y se dirigió al ascensor. Conforme el elevador cambiaba de piso el se sentía cada vez peor y cada vez más culpable, no entendía como pudo ser tan estúpido, no entendía porque se comportó de esa forma.

Cameron tenía razón, se estaba portando como un idiota, pero tenía motivos para hacerlo ¿o no?, Cameron había tenido algo que ver con House y había estado muy enamorada de él, era lógico que el estuviera celoso, era obvio que no le iba a gustar la idea de que su novia pasara todo un fin de semana con él. Sin embargo creía que esta vez se había pasado, había tratado muy mal a Allison, la había tratado como a un objeto de su pertenencia.

Salió del edificio y entró a su coche, por algunos minutos simplemente se quedó ahí sentado esperando a que Cameron saliera del edificio pidiéndole que se quedara para hablar y arreglar las cosas, sin embargo eso no ocurrió así que después de darle una última mirada al edificio encendió su coche y se marchó.

Ni siquiera estaba seguro de hacia dónde se dirigía, lo único que sabía era que cada cuadra lo alejaba más de Allison y eso le dolía mucho. ¿Qué había cambiado?, habían discutido antes pero nunca como esta vez, nunca había visto ni dolor ni resentimiento en los ojos de su novia. La mayoría de las peleas que habían tenido hasta entonces eran provocadas por estupideces, las más graves por celos que el australiano tenía por culpa de House, pero nunca habían llegado hasta el grado de separarse, por lo general siempre lo arreglaban en el momento de la riña.

Chase en verdad comenzaba a preocuparse, no sabía que iba a hacer si Cameron en verdad rompía con él, si no lo perdonaba. Justo en ese momento su teléfono sonó sacándolo de sus pensamientos, y una sonrisa se formó en sus labios, seguramente era Cameron pidiéndole que regresara a su departamento para que arreglaran las cosas. Sin ni siquiera mirar el identificador de llamadas contestó.

-¿Diga?

-Te necesito.

-¿Cameron?-preguntó el australiano algo confundido pues no era la voz de la rubia.

-No, soy Foreman- Chase suspiró desilusionado- Necesito que vengas al hospital, un paciente acaba de llegar a urgencias, está muy grave y necesita cirugía.

-Está bien, voy para allá- dijo el rubio mientras colgaba el teléfono y cambiaba de rumbo, después de todo no tenía ningún otro lugar a dónde ir y necesitaba distraerse.


Trece se encontraba recostada en su cama, había terminado de empacar y aunque apenas eran las 7:30 decidió acostarse a descansar, pues sin duda mañana sería un día muy largo. Después de algunos minutos cuando por fin estaba comenzando a relajarse y a dormitar un poco, el sonido de su celular la sacó de su somnolencia.

-¿Diga?-respondió reprimiendo un bostezo.

-Te necesito- la morena frunció el ceño confundida.

-¿Quién habla?

-Lamento molestarte-dijo la voz de la interlocutora, pues sin duda era mujer, pero aún así Trece no lograba reconocer la voz- Soy Cameron.

-Cameron, lo siento pero no te reconocí tu voz suena diferente- respondió Trece sonriendo un poco sin embargo le pareció escuchar un sollozo proveniente de el otro lado de la línea - ¿Estas bien?

-Si… bueno en realidad no…-Trece se dio cuenta de que Cameron estaba llorando, por eso su voz sonaba diferente.

-¿Qué pasa?-preguntó la menor algo preocupada-¿Ocurre algo malo?

-Terminé con Chase- dijo la rubia después de algunos momentos. Trece guardó silencio, no tenía ni idea de que decir ni que hacer en una situación así.

-¿Hay algo que pueda hacer por ti?-preguntó finalmente al ver que Cameron simplemente sollozaba.

-No te quiero molestar pero… no quiero estar sola- dijo finalmente la rubia mientras su llanto era cada vez mayor.

-No te preocupes-dijo Trece mientras se levantaba de su cama-¿Quieres que nos veamos en algún lado?

-Si-respondió la rubia tranquilizándose un poco-¿Puedes venir a mi casa?

-Claro, dame algunos minutos para vestirme y estaré en camino.

-Muchas gracias-respondió Cameron sinceramente- Te daré la dirección.

Trece asintió inconscientemente y tomó una pequeña libreta y un bolígrafo para anotar lo que la rubia le estaba diciendo.


Chase entró al hospital y se dirigió directamente al quirófano. Se estaba preparando para la cirugía cuando Foreman se acercó a él.

-Muchas gracias por venir.

-No hay problema- contestó el australiano seriamente.

-¿Estas bien?-preguntó el moreno mientras observaba a su amigo.

-Allison terminó conmigo- respondió Chase mientras se daba la vuelta para no ver a Foreman a los ojos.

-Vaya, lo siento mucho. ¿Cómo estás?

-No lo sé.

-Si quieres puedo localizar a otro cirujano.

-No te preocupes, creo que un poco de trabajo me hará bien- Foreman simplemente asintió y miró una vez más a su amigo, sin duda se veía muy mal.

-¿Qué te parece si después de la cirugía vamos por un trago?- Chase sonrió un poco y asintió.

-Creo que eso me ayudaría mucho.


Trece conducía lentamente tratando de localizar el edificio que le había dicho la rubia. Habían pasado aproximadamente 20 minutos desde que Cameron la había llamado, por suerte su colega vivía a 15 minutos de distancia de su apartamento, así que después de vestirse rápidamente y tomar sus llaves, salió a toda prisa hacia su casa.

Se detuvo frente a un edificio y verificó la dirección. Sonriendo por haberlo encontrado bajó de su coche y entró. Después de subir al piso indicado comenzó a mirar uno por uno los números de las puertas buscando el número 13, sin poder evitarlo sonrió ante la coincidencia. Cuando por fin lo encontró se detuvo frente a la puerta y después de algunos segundos tocó el timbre.

Pasaron algunos minutos y Trece comenzó a preocuparse pues Cameron no respondía, estaba a punto de llamar nuevamente cuando la rubia abrió la puerta.

-Pasa por favor- la morena obedeció mientras observaba a Cameron, sin duda se encontraba mal. Sus ojos estaban rojos e hinchados de tanto llorar, pero parecía encontrarse más tranquila.- Disculpa el que no te haya abierto antes pero me estaba vistiendo.

-No te preocupes-respondió Trece mientras observaba a la rubia, sonrió un poco al darse cuenta de que se había cambiado de ropa pero aún llevaba puesta su chaqueta.

-Siéntate- dijo Cameron en voz baja mientras se dirigía a un sillón. Trece una vez más obedeció y se sentó junto a ella.

La morena dio un rápido vistazo a su alrededor, era un departamento muy lindo y muy espacioso, y cada rincón estaba decorado con muy buen gusto.

-¿Quieres algo de tomar?- preguntó la mayor mientras se frotaba los ojos. Trece observó que sobre la mesa de centro había una botella de vino y unas copas, al parecer la rubia había estado bebiendo.

-No te preocupes, estoy bien.

-¿Segura?- preguntó la rubia mientras se servía vino en una de las copas. Trece simplemente asintió.

-¿Cómo te sientes?- preguntó la morena mientras observaba a Cameron beber el contenido de su copa de un solo trago, la rubia dejó la copa vacía en la mesa y se quedó en silencio algunos segundos.

-Bien…

-¿Bien?-preguntó Trece algo confundida. Observó a Cameron que tenía la mirada perdida, se veía tan tranquila, pero no era eso lo que la sorprendía si no la sinceridad de la inmunóloga al darle una respuesta.

-Si-respondió Cameron finalmente mientras se giraba a ver a la morena- Muy bien en realidad- Trece simplemente atinó a asentir mientras veía como la rubia se servía otra copa de vino.


Chase salió del quirófano, la cirugía había terminado mucho antes de lo previsto, al menos algo le había salido bien en ese día. Después de darle unas indicaciones a una de las enfermeras que lo asistieron se dirigió hacia los casilleros dispuesto a irse del hospital.

-¿Estas listo para ir por esos tragos?- se dio la vuelta al identificar la voz de Foreman que se dirigía hacia él, suspiró había olvidado por completo a Foreman, lo cierto es que lo único que quería hacer en esos momentos era ir a la casa de Cameron a pedirle perdón, pero definitivamente esa no era una buena idea, tenía que darle un poco de espacio y tiempo como ella se lo había pedido, por otro lado quizás un poco de alcohol lo haría ver las cosas más claras.

-Eso creo-respondió el rubio sin una pisca de entusiasmo- Solamente recogeré mis cosas.

-Te acompaño-respondió Foreman mientras observaba de reojo a su amigo.

Ambos doctores entraron a la sala y se dirigieron hacia su respectivo locker. Después de recoger sus cosas salieron del hospital, cada uno subió a su coche y se marcharon con rumbo al bar que siempre visitaban cuando alguno de los dos tenía problemas.


-Perdón por haberte hecho venir-dijo Cameron después de haber terminado su sexta copa de vino.

-No te preocupes-respondió Trece mientras tomaba la copa que la rubia le ofrecía, después de todo una copa no le caería tan mal- Aunque tengo que admitir que me sorprende un poco que me hayas llamado.

-A mi también-respondió la rubia en voz baja. Ambas doctoras se quedaron algunos minutos en silencio, se habían puesto más cómodas en el sillón, cada una estaba sentada en un extremo del sofá de frente a la otra- ¿Sabes? Es raro pero siento como si te conociera desde hace mucho tiempo… me inspiras confianza.

-Es curioso-respondió la morena sonriendo- A mi me pasa exactamente lo mismo contigo… creo que podríamos llegar a ser grandes amigas.

-Yo igual- dijo levantando su copa y chocándola con la de Trece, pero de repente su sonrisa se desvaneció de su rostro- Y al parecer Chase también.

-¿Cómo?-preguntó la morena un poco confundida.

-Nada-respondió Cameron seriamente, pero al ver que Trece hacía el ademán de decir algo, continúo hablando- Parece ser que Chase cree que no tienes muy buenas intenciones, que pretendes algo más que una amistad.

-¿Qué?-preguntó Trece sorprendida.

-Si, me armó una escena de celos cuando le dije que pasaría el fin de semana con House, pero cuando trate de tranquilizarlo y le dije que no estaríamos solos porque tu irías con nosotros enloqueció aún más- Trece no sabía si reír o apenarse- Se puso a decirme que tu tramabas algo y que no era nada nuevo.

-Vaya…yo…lo siento, no era mi intención causarte problemas…yo…

-No te preocupes-dijo la rubia tranquilamente-Creo que después de todo me ayudaste.

-¿A qué te refieres?

-Chase siempre ha sido así de posesivo-comenzó Cameron mientras se servía más vino- Siempre actúa como un imbécil cuando se ve…amenazado por decirlo de alguna manera. Pero nunca lo había visto perder el control como lo hizo hoy, nunca había llegado hasta tal extremo, ni siquiera House lo había "amenazado" tanto…creo que tu en verdad lo llevaste a su límite-concluyó Cameron con una gran sonrisa.

-Ok…estoy un poco confundida-dijo Trece mientras se terminaba su copa-¿No deberías estar molesta conmigo? En los términos que tu lo pones yo prácticamente arruiné tu perfecta relación.

-Mi relación con Chase era todo menos perfecta-dijo Cameron mientras le servía más vino a Trece- Es cierto que siempre nos hemos llevado muy bien y que yo lo quiero mucho, pero yo no lo amo…él siempre ha sido mi mejor amigo y por más que me esfuerzo en amarlo simplemente no puedo hacerlo.

-¿Entonces por qué seguías con él?-preguntó Trece mientras observaba detenidamente a la rubia.

-No lo se, creo que no había tenido el valor para terminar con lo nuestro... yo sé que el me ama y... no lo quiero lastimar...-Trece podía observar que la rubia estaba conteniendo las lágrimas-Pero creo que ya no lo soporté más… por eso digo que me hiciste las cosas mucho más fáciles.

-En ese cazo fue un placer, eres libre de utilizarme cuando lo necesites-bromeó Trece tratando de animar un poco a la inmunóloga, y al parecer funcionó pues la rubia comenzó a reír.

-Muchas gracias-contestó Cameron aún entre risas- Lo tendré en mente.

Trece simplemente sonrió mientras se daba la vuelta para servirse más vino, pero de repente Cameron la sorprendió abrazándola por la espalda y apoyando su mentón en su hombro.

-Muchas gracias Remy-le susurró al oído antes de darle un beso en la mejilla para después volver a su posición original en el sillón.

-¿Gracias por qué?-dijo Trece dándose la vuelta y viendo a la rubia a los ojos.

-Gracias por intentar liberarme de los arbustos asesinos, por la chaqueta, por haber venido esta noche, por estar aquí para mí… gracias por todo- Trece simplemente sonrió mientras elevaba su copa y la chocaba con la de la rubia.

-Si yo fuera tú no estaría tan agradecida.

-¿Porqué no debería estarlo?

-Porque me cobraré todos esos favores mañana durante el vuelo- Cameron simplemente sonrió- Créeme Allison, lo último que quieres ver es a mi arriba de un avión.

-Créeme Remy, en estos momentos no hay nada que me encantaría más- Ambas doctoras rieron, definitivamente la conferencia iba a ir mejor de lo esperado.


Espero que les haya gustado, y les agradecería que me dejaran saber su opinión por medio de un review :)

Hasta el próximo capitulo :)