Antes, para los que esperaban una actualización de "El poder en uno" una disculpa, Josh tuvo una emergencia y no ha podido terminar su parte, cómo les contamos, ésta historia está terminada, por eso las actuaciones tan rápidas, pero no es el caso de EPEU.
Ahorita él no está así que me prestó la cuenta para subir éste capitulo, esperamos nos tengan paciencia.
Agradecemos a:
Gabyta Li: Buena canción de fondo! Quedó excelente, que bueno que te gustó!
marianazavi89: Si lo son, te darás cuenta que no tienen límite... Pero bueno algo haremos jaja
pily: Siii a esos dos les tenemos algo especial :D jejejeje
isabelweasleygranger: Si jajaja cambiamos el título del club jajajaja lamentamos el atraso en la otra :(
pao: Pero fue la mejor reconciliación jejeje gracias por tus comentarios :D
Merly: Jajaja nueve capítulo de sufrimiento ya era mucho jajaja pero tienes razón, no la tienen fácil :D
Maylu shine: Ammmm que tan cliché? ^^' shhhhhh
Sakiali12: Gracias a ti por tus comentarios!
Littleblackrose: Je mandaste Review cuando subimos el otro capítulo, pero muchas gracias por tus comentarios! Son muy valiosos para nosotros!
Amapola: Gracias! Esperamos éste también te guste :D
hikari115: jeje ^^' solo un poco más.
Guest: No pudimos, perdón :(
Lassn: Disculpa, no pudimos
July: Esperamos te guste :D
politali22: Tenías razón ;) esperamos te guste todo lo que viene :D
Los dejo leer :
Evitando ser mejores amigos.
Sakura despertó sintiéndose adolorida, le dolían partes de su cuerpo que nunca creyó que le podían doler.
Sintió unos brazos a su alrededor y volteó, Syaoran seguía dormido abrazándola posesivamente. Sakura se sonrojó al pensar en la noche anterior, después de todo no había sido un sueño, volvió a voltearse tratando de no despertar a Syaoran.
¿Ahora qué iba a pasar?
Syaoran le repitió varias veces que la amaba, su pecho se llenó de emoción y felicidad, pero la duda quería nublar toda su alegría.
La ropa de ambos estaba regada por su habitación, y recordaba vagamente que la playera de Syaoran y su chamarra estaban aventadas por las escaleras, si su padre llegaba... Trató de levantarse sin despertar a Syaoran, pero fue inútil pues al querer parase sintió que unos brazos la regresaron a la cama.
—¡Syaoran! —Sakura le dijo con una sonrisa.
—Quiero asegurarme que eres real —murmuró con voz adormilada escondiendo su rostro en su cabello y suspirando.
Sakura volteó y se sonrojó, ambos seguían sin ropa, se tapó con una de las sábanas y Syaoran la vio divertido.
—No hay nada que no haya visto —le recordó dándole un beso.
Sakura se sonrojó de nuevo pensando en la noche anterior, definitivamente no había nada que Syaoran no hubiera visto.
—Hay que recoger, no sé si mi padre viene de regreso —Sakura murmuró.
Syaoran suspiró y asintió, no quería saber cómo estaba su celular.
Sakura se levantó enredada en la sabana mientras Syaoran la veía de nuevo con diversión.
—Deja de verme así —Sakura le reclamó.
—No puedo evitarlo, te ves sexy —le comentó encogiéndose de hombros.
Sakura se sonrojó aún más y como pudo sacó ropa y se fue corriendo al baño, la risa de Syaoran resonando mientras lo hacía.
Lien veía hacia la nada, Meiling se había quedado dormida en sus brazos, pensó por un momento en llamar a Sakura, mientras que en Madrid eran las 11pm en Tokio eran las 8 de la mañana.
Acomodó con cuidado a Meiling en la almohada y salió de la recámara, una vez ahí sacó su celular y marcó.
—¡Lien! Am... que sorpresa, ¿llegaste bien? —Sakura dijo.
Lien vio extrañado hacia la ventana, se escuchaba nerviosa.
—Si, estoy con ella... Tenemos que hablar —Lien murmuró.
Se escuchó silencio del otro lado de la línea y luego un suspiro... ¿Había sido de alivio?
—Si... yo, entiendo, es lo mejor, amigos como dijimos —ella murmuró, se escuchó algo como un gruñido y un golpe.
Lien vio de nuevo extrañado hacia la ventana, Sakura estaba actuando raro.
—No hablaba de eso, pero ahora que lo mencionas... —Lien miró hacia la recámara donde Meiling dormía.
—¿Arreglaste todo con Meiling? —Sakura le preguntó casi esperanzada.
Lien pasó su mano por su cabello.
—Algo así.
Casi podía ver a Sakura sonreír.
—Me alegro, y no te preocupes por mi, estoy bien... —ella dijo tranquila.
—Aún así debo de hablar contigo... Es sobre... él —Lien sabía que a Sakura no le gustaba mucho escuchar su nombre.
—Si... hablamos cuando regreses, no te preocupes, disfruta las pocas horas que tiene con Mei... nos vemos —Sakura dijo cortando la llamada con rapidez.
Lien alejó el celular de su oído y lo vio como si fuera un animal extraño.
—Eso fue raro —Lien se dijo a sí mismo, volteó y vio a Meiling en la puerta.
—¿Reportándote con tu novia? —le preguntó algo irritada.
Lien vio de nuevo su celular con confusión, ahora que lo pensaba...
—De hecho creo que me acaba de cortar —murmuró incrédulo.
Meiling lo vio confundida y él sonrió.
—¿Quieres ser mi paño de lágrimas? —le preguntó con inocencia.
Meiling hizo girar sus ojos y sacudió su cabeza antes de soltar un pequeño grito.
Lien la había cargado, ella puso sus manos en sus hombros y se besaron con ternura.
—Te amo —ella susurró.
Lien sonrió y la volvió a besar.
—Y yo a ti mi fierecilla.
—Así que Lien está en Madrid —Syaoran comentó poniéndose una playera.
Sakura asintió, se estaba agarrando el cabello en una coleta, lo vio por el reflejo de su espejo.
Syaoran miraba la ropa con algo de incomodidad, su ropa estaba aún mojada así que Sakura le tuvo que prestar ropa de su hermano.
—Wei le dio la dirección —Sakura le contó.
Syaoran se paró detrás de ella y la abrazó, se miraban a través del reflejo del espejo.
Ella se recargó en su pecho.
—¿Osea que estas soltera? —le preguntó con una sonrisa besándole el hombro.
Sakura sacudió su cabeza y giró para verlo a los ojos.
—Eso depende —susurró.
Syaoran puso su frente en la de ella y suspiró.
—Lamento todo... Yo no quise... —la veía con remordimiento.
Sakura puso su mano en su mejilla y le dio un beso.
—Quedamos en dejar eso atrás —le recordó.
Syaoran asintió y la abrazó con fuerza, habían sido los peores meses de su vida, pero ahora la tenía entre sus brazos y no pensaba dejarla ir.
Eizan veía a Eriol con preocupación, acababa de colgar con Rei.
—Sería mucha coincidencia Eriol —murmuró.
Eriol giraba su celular en la mesa, a cada rato veía la hora.
—Si lo sería, pero si algo aprendí con el tío de Syaoran es que la venganza puede tomar años en cocinarse.
Eizan se levantó de la mesa y fue por un vaso de agua, estaban en la cafetería de la universidad.
Eriol miró de nuevo su celular, Syaoran le dijo que a medio día, aún faltaban dos horas.
Cuando Eizan regresó a la mesa, apagó de nuevo la pantalla.
—¿Tienes algo qué hacer? Me estás desesperando —le dijo irritado.
Eriol no se inmutó.
—A medio día —comentó con desdén.
Eizan cruzó sus brazos.
—Deberías rogarle y cambiar tu actitud, no es tan difícil —dijo molesto.
Eriol hizo girar sus ojos, siempre terminaban hablando del mismo tema.
—No puedo, no es que no quiera regresar con Tomoyo, pero ver a Lien con Sakura no es correcto, lo sabes y lo sé —le recordó.
Eizan hizo su cabeza hacia atrás con irritación y vio al techo.
—De todos modos no es culpa de Tomoyo.
—Lo sé, pero ella quiere estar ahí para Sakura... Es incómodo Eizan, dejémoslo así, además ella fue quien le puso fin —le recordó.
Eizan sacudió su cabeza, a veces se alegraba de que Rei estuviera en otro país.
—Si lo que piensas es verdad, todo su sufrimiento es en vano —murmuró.
Eriol se encogió de hombros.
—Si lo que pienso es verdad es mejor que estemos separados, Syaoran llegó a decir que estaban todas en peligro —murmuró.
Eizan lo vio fijamente.
—A Tomoyo nunca se le acercó, dijiste que en el campamento estuvieron solos y no le hizo nada.
Eriol pasó su mano por su cabello.
—El campamento fue antes de la advertencia de Syaoran, estaban concentrados en Sakura y Meiling...
Eizan sacudió su cabeza.
—Le dio el nombre de Lixue y no le sono, tal vez estamos queriendo ver lo que no hay... —Eizan susurró.
Eriol sacudió su cabeza.
—Tal vez eso es lo que quiere —murmuró, ahora sabía que Syaoran estaba siendo obligado, pero las acciones de Lixue no eran de una niña berrinchuda y caprichosa... Parecían ser de venganza.
Se estaban besando de nuevo en el auto, parecía que no podían satisfacer su necesidad de cercanía de otra manera.
Sakura se separó un poco de él.
—¿Qué haremos? —le preguntó angustiada.
Estaban frente a la estación de autobuses, Sakura iba a regresar por un lado y él por otro.
—Voy a buscar una solución, te lo juro —le dijo besando sus manos.
Después de lo que había pasado entre ellos, Syaoran le contó absolutamente todo, incluyendo lo de Meiling.
—Mientras, actuaremos como si nada fuera diferente —Sakura susurró, Syaoran asintió con pesadez ella lo vio un poco molesta.
—Tendré que soportar verte con ella.
Syaoran puso su mano por detrás de su cabeza y la acercó a él para besarla. Se besaron por unos momentos hasta que escucharon que el autobús de Sakura iba a partir.
—Trataré de que sea mínimo ¿ok?
Sakura asintió aún un poco enojada, pero así tenían que ser las cosas, por lo menos hasta que encontraran una solución.
—Me voy —Sakura le dijo agarrando la manija de la puerta. Syaoran asintió y apretó su mano.
—Te amo, no lo olvides —le pidió.
Sakura le dirigió una pequeña sonrisa.
—Y yo a ti.
Eriol estaba esperando a Syaoran en la plaza, le iba a regresar su celular.
—Eriol —Tomoyo le llamó, había estado paseando para distraerse, Sakura apenas le había avisado que regresaba de Tomoeda pidiéndole perdón por desaparecer.
Eriol la vio con sorpresa, no hablaban desde...
—Creí que estarías con Sakura —Eriol le comentó.
Tomoyo se encogió de hombros.
—Prefirió viajar, no la culpo, su padre entendió porque no quería estar aquí.
Eriol suspiró y desvío su mirada.
—Se fue con Lien —él murmuró.
Tomoyo lo vio con algo de culpa, de hecho ni Sakura ni Lien le contestaron los mensajes el día anterior así que era lo más seguro.
—Eriol —de nuevo lo llamaron.
Era Syaoran estaba un poco sorprendido de verlo con Tomoyo.
—¿Lo tienes? —le preguntó con urgencia.
Eriol asintió, sacó su celular y se lo dio, Tomoyo vio el intercambio confundida.
—Para las tres de la mañana le quite la pila, si que es insistente —Eriol le contó.
Syaoran lo vio con algo de culpa, pero ni Eriol ni Tomoyo pudieron ignorar la pequeña sonrisa.
—Gracias, perdón por la molestia —le dijo, vio a Tomoyo unos segundos y comenzó a alejarse.
Eriol lo vio fijamente.
—¿Lograste reconectarte contigo mismo? —le preguntó antes de que se alejara más.
Syaoran no pudo evitar la sonrisa y asintió.
Tomoyo y Eriol lo vieron con sorpresa, había sido una sonrisa genuina con un ligero sonrojo, casi como el Syaoran que conocían a la perfección.
Él prendió su celular y se alejó, tenía 50 llamadas y 100 mensajes, le esperaba un día difícil, pero de tan sólo recordar que había regresado con el amor de su vida todo lo demás le pareció un juego de niños.
Lien y Meiling se besaban en una esquina del aeropuerto, su vuelo salía en unas horas.
—Quisiera quedarme —Lien le dijo abrazándola.
Meiling ocultó su rostro en su pecho.
—Lo sabrían —le recordó.
Lien suspiró y levantó su rostro con su mano.
—Sakura y yo...
Meiling negó con la cabeza.
—Lo entiendo, el torpe de mi primo tiene que encontrar una solución en menos de seis meses lo van a casar.
Lien la vio preocupado.
—Debe haber una manera de sacar a tu tía de ahí.
—¿Y Sakura?
Lien se encogió de hombros.
—Te apuesto lo que quieras que una vez liberada tu tía, Syaoran se llevaría a Sakura del otro lado del mundo para que los dejen en paz.
Meiling se quedó pensativa, tenía razón.
—Buscaré una manera —murmuró.
—Sin poner un pie en China —le recordó.
Ella asintió y lo besó.
—Me llamas al llegar.
Lien la abrazó con fuerza.
—Anula el divorcio.
Meiling sacudió su cabeza y Lien la vio molesto.
—Esta vez me pides que me case contigo de la manera tradicional o nada —le dijo con una sonrisa.
Lien hizo girar sus ojos pero la besó, tal vez era una buena oportunidad para que se casaran de la manera correcta.
Kyu miraba a su hermana, se veía distraída.
—Tengo entendido que Maaya quiere fondant azul —le recordó.
Rei lo vio con sorpresa y luego miró hacia abajo, había agarrado el colorante rojo.
—Cierto —murmuró, caminó hacia donde tenía los colorantes y agarró el azul.
Kyu cruzó sus brazos.
—Desde que recibiste esa llamada estás ida hermanita —le acusó.
Rei lo miró unos segundos y puso el colorante a un lado, de todos modos iba a tener que volver a hacer todo.
—Eizan me pidió un favor y hablé con... —se movió con incomodidad, Kyu seguía sin confiar en su amiga.
Él suspiró.
—¿Lo buscó?
Rei asintió, y se limpió las manos.
—Dice que es como si se lo hubiera tragado la tierra, pero que si estuvo en Hong Kong hace dos años —le contó.
Kyu se quedó pensativo, ¿Sería capaz?
—Crees que...
Rei asintió.
—La cuestión es como involucró a Lixue, y dónde está ahorita...
Kyu puso su frente en su mano y sacudió su cabeza, creyó que habían cerrado ese capítulo.
—Dile que quiero hablar con ella, tal vez pueda averiguar dónde está pero necesito su ayuda —susurró.
Rei lo vio con sorpresa pero asintió, estaban dispuestos a mover cielo mar y tierra para ayudar a sus amigos en Tokio.
Sakura sentía que flotaba, estaba caminando por el campus con una mirada soñadora, sentía una inmensa alegría y en cierta manera hasta algo de emoción por lo que estaba haciendo con Syaoran.
Nunca imaginó que jugar a las escondidas pudiera ser tan excitante.
Cada que podían se escapaban al cuartito donde se habían besado por primera vez, Syaoran le dejaba notas en su mesa para que se encontraran ahí.
Y cada que estaban solos... besos y palabras llenas de amor, Syaoran quería reponer todo los años separados.
Giró en una esquina y chocó con la persona que había causado todo.
—¡Sakura! —Lixue le dijo con fingida alegría.
—Hola Lixue —Sakura le dijo con seriedad , no tenía que fingir pues en realidad no se hablaban.
—Me enteré que fue tu cumpleaños —Lixue le comentó viéndola con intensidad.
Sakura asintió.
—¿Festejaste a lo grande? —Lixue le preguntó con curiosidad.
Sakura se quedó pensando unos momentos, sintió que la estaba probando.
—En realidad no —le contestó encogiéndose de hombros.
—No te vi en todo el día, me hubiera gustado felicitarte —Lixue le comentó.
—Salí —Sakura le dijo con desdén—. ¿Cómo sabes que fue mi cumpleaños? —le cuestionó
Lixue sonrió.
—Es mi deber como buena esposa saber sobre los amigos de mi esposo.
Sakura hizo su cabeza de lado con confusión, definitivamente la estaba probando.
—Difícilmente soy amiga de tu esposo —le dijo con seriedad.
—Lo sé y lo lamento, siempre le digo a Xiao Lang que te trate mejor, pues eras una gran amiga, pero no me hace caso —le dijo sacudiendo su cabeza.
—No te preocupes, no es necesario que actúes de intermediaria el pasado es pasado —le dijo con desdén.
Lixue se rió.
—Pero el pasado de ustedes no es cualquier cosa —le dijo con un poco de sarcasmo.
Sakura vio a Lien caminando hacia ella, estaba pensativo así que aún no las notaba, no sabía que ya había regresado de España.
—Lo es cuando cada quien está rehaciendo su vida —Sakura le dijo con seguridad.
Lixue la vio con intensidad, Lien las alcanzó y vio confundido a Sakura, ella sonrió y tomó su brazo.
—Por ejemplo, yo me escapé en mi cumpleaños con mi novio ¿verdad? —le preguntó a Lien.
Él la vio un poco confundido, pero vio que Lixue los miraba con sospecha, recordó lo que había platicado con Meiling así que asintió lentamente.
Los ojos de Lixue brillaron de emoción.
—Una escapada romántica —comentó emocionada.
Lien y Sakura asintieron, él pasó su mano por su cintura.
—Ya somos grandes, queríamos festejar de otra manera —Lien murmuró dándole un beso en la mejilla a Sakura.
Lixue asintió emocionada.
—Debo de hacer eso con Xiao Lang, me da gusto por ustedes —les dijo con una gran sonrisa—. Que buen regalo tuviste Sakura —le dijo con una sonrisa y guiñándole el ojo antes de alejarse, no podía esperar a ver la cara de Syaoran cuando le contara.
Sakura y Lien se esperaron a que estuviera bastante lejos para alejarse.
—¿Por qué estamos fingiendo que seguimos juntos? —Lien le preguntó.
Sakura sacudió su cabeza, ella y Syaoran decidieron no contar nada, ni a sus amigos, hasta que tuvieran una solución definitiva a la situación.
—Estuviste en Madrid ¿no necesitas la coartada? —le preguntó.
Lien la vio con sospecha.
—¿Tú donde estuviste? —le preguntó con curiosidad.
Sakura se encogió de hombros.
—En Tomoeda.
—¿Sola?
Sakura lo vio unos momentos y asintió, Lien la vio de nuevo con sospecha.
—¿Nadie sabe que estabas sola? —Lien le preguntó, de nada serviría mentir si alguien sabía la verdad.
Sakura sacudió lentamente su cabeza, en realidad Syaoran si sabía que no había estado sola, pero dudaba que lo fuera a contar.
Lien suspiró, no quería hacer eso más grande pero Sakura tenía razón, necesitaba la coartada... esperaba que Syaoran tuviera el suficiente control para no buscarlo... estaba seguro de que Lixue le iba a contar y si lo que Meiling le dijo era cierto, no le iba a agradar para nada la nueva mentira que iban a decir.
La ventaja de tener acceso ilimitado a la cuenta de su familia, era que podía gastar como quisiera, así que Syaoran se pudo comprar un celular exclusivo para hablar con Sakura, aunque prácticamente lo tenía bajo llave para que Lixue no lo viera.
Estaba en su sala mandándole un mensaje por su celular normal a su madre cuando Lixue entró al departamento con una enorme sonrisa, él sabía que esa sonrisa sólo significaba que había encontrado otra manera de molestarlo.
—Me encontré a Sakura —Lixue le contó dejando su bolsa en la mesa, Syaoran sintió su corazón acelerarse, pero no quitó la mirada de su celular—. Me contó lo que hizo en su cumpleaños.
Syaoran vio con ojos entrecerrados su celular, Lixue sonrió, justo la reacción que buscaba en él, pero él la había hecho por una razón muy diferente a la que ella se imaginaba ¿Qué le había dicho Sakura?
Lixue se sentó en frente de él y lo obligó a bajar el celular, él sólo la vio con irritación.
—Ella y Lien tuvieron una escapada romántica —le contó con una gran sonrisa.
Syaoran la vio incrédulo, eso no se lo esperaba, y aunque sus reacciones eran justo las que Lixue esperaba obtener, eran por razones que no se imaginaba.
—Supongo que no te amaba como creías —le dijo acercándose para besarlo, pero Syaoran hizo la cara a un lado.
—No estamos en público —le recordó con enojo.
Lixue soltó una pequeña carcajada y se levantó.
—Ya no importa ¿o si? Sakura ya te superó —se burló, le mandó un beso y luego se encerró en su recámara.
Syaoran recargó su cabeza en el respaldo del sillón, Lixue no tenía la más mínima idea de lo que Sakura había hecho y aunque agradecía el gesto, el hecho de que haya usado a Lien para encubrirlo lo llenaba de celos.
Eso significaba que iban a seguir jugando a que eran una pareja, se preguntaba como lo iba a tomar Meiling.
Lien y Sakura estaban en su dormitorio, él estaba aferrado a contarle lo que había descubierto.
—Y por eso Syaoran actúa así —él concluyó.
Sakura estaba escondida detrás de su almohada, sentía la mirada de Lien sobre ella estudiándola.
—No importa —susurró—. Estamos mejor así, cada quien por su lado.
Lien sacudió su cabeza.
—Eso no es cierto, podemos buscar una solución...
Sakura suspiró con pesadez, cuatro cabezas eran mejor que dos ¿No? Tal vez si debía contarle.
Pero antes de poder hacerlo Tomoyo entró.
—Lo siento, no sabía que estaban aquí —les dijo.
Sakura se acercó a Lien y puso su cabeza en su hombro.
—Lamentamos no haberte avisado, fue de improviso el viaje —le dijo.
Lien suspiró, y vio a Tomoyo, los estaba estudiando así que abrazó a Sakura por la cintura.
—Está bien —Tomoyo les dijo y se sentó en su cama, hizo su cabeza de lado, ambos se veían tensos.
—¿Cómo estás? —Lien le preguntó, todo era un desastre, no había hablado con ella sobre su rompimiento con Eriol.
Ella se encogió de hombros.
—Estaré bien, con todos los proyectos y tareas tengo en que ocuparme...
Sakura sintió una horrible culpa, ya no estaban juntos, no había razón para que Tomoyo siguiera con eso.
—Además él está recuperando su amistad con Syaoran... eso me da algo de gustó —les contó.
Sakura y Lien la vieron extrañados.
—¿Cómo sabes? —Lien preguntó.
—Eriol le guardó su celular... algo así —les contó insegura.
Lien sintió a Sakura ponerse tensa, la miró extrañado pero decidió no comentar nada... Por el momento.
—Eso es bueno —Sakura susurró.
Tomoyo no dejaba de notar que estaban muy incómodos, casi parecían estar forzando el abrazo.
Lien sintió su celular vibrar lo sacó y al verlo notó que era Meiling, Sakura también vio el nombre así que se alejó de él y asintió.
—Voy afuera... —Lien murmuró y salió con rapidez del dormitorio.
Tomoyo miró a Sakura.
—¿Se pelearon? —preguntó preocupada.
Sakura sacudió su cabeza pero no la miró.
—No, vimos a Lixue hace rato... Creo que está incómodo por lo que ella piensa que hicimos —susurró, no estaba mintiendo.
Tomoyo la vio con sorpresa.
—Y ustedes...
Sakura sacudió su cabeza con vehemencia.
—No, no... —Sakura suspiró, odiaba mentirle a su mejor amiga.
Tomoyo la vio con tristeza.
—¿Aún lo amas?
Sakura la vio con sorpresa, bueno para esta no tendría que mentir.
—Con toda el alma —respondió en un suspiro.
—¿Podrías decirle que no me mate? —Lien preguntó en su teléfono.
Meiling se rió.
—Hablaré con él no te preocupes —le contestó.
—Casi tengo ganas de hacer mi testamento —Lien murmuró preocupado.
—Eres un dramático, le hablaré apenas colguemos, sé que para ahorita Lixue ya le contó pero tiene suficiente autocontrol... Creo.
Lien tragó saliva con nervios y miró a su alrededor, no era que le tuviera miedo a Syaoran, pero no quería otra pelea... Y menos por nada.
—El "creo" es lo que me preocupa, te vas a quedar viuda por absolutamente nada.
Meiling soltó una carcajada y Lien sonrió, la extrañaba.
—Ahorita le llamo, dame cinco minutos.
—Bien, deja me escondo —Lien le dijo terminando la llamada.
Vio su celular extrañado, no olvidaba como Sakura se había tensado cuando Tomoyo comentó lo que Eriol había hecho por Syaoran... Estaba ocultando algo.
Syaoran estaba caminando por la calle, Lixue estaba peor que nunca, comentando una y otra vez que Sakura y Lien habían estado juntos.
Pasó su mano por su cabello con frustración, odiaba la situación.
Su celular comenzó a sonar, lo sacó con pesadez pensando que era Lixue, pero vio que era su prima.
—Corrígeme si me equivoco, pero deberías estar hablando con el director de... —Syaoran le empezó a decir.
—Lien vino a verme —Meiling lo interrumpió—. Estuvo conmigo estos días, no vayas a hacer algo drástico —dijo con urgencia.
Syaoran se detuvo y sacudió su cabeza.
—¿De qué hablas? —preguntó confundido.
Meiling se quedó en silencio unos momentos.
—Creí que Lixue te había dicho...
Syaoran entendió de pronto de que hablaba.
—Oh —susurró, Meiling esperó la explosión—. Eso.
Meiling no dijo nada, esperaba que Syaoran explotara y empezara a decirle lo mucho que iba a lastimar a su supuesto ex.
Pero Syaoran estaba sonriendo.
—No te preocupes, está todo bien, qué bueno que arreglaron sus problemas —comentó.
—¿Cómo sabes que lo arreglamos? —Meiling le preguntó con sospecha.
Syaoran se golpeó con la mano en la frente, gran error.
—Lo supuse, no me habrías hablado con esa desesperación si no fuera así —contestó esperando que Meiling le creyera.
—Si, bueno... No quiero que peleen otra vez.
—No volverá a pasar —Syaoran susurró.
No había razón para pelear con Lien... Aunque tal vez si debería pedirle una disculpa por haber perdido el control esa vez.
—Puedes... —suspiró y pasó su mano por su cabello con nervios—. Estaremos bien Meiling, no te preocupes, sólo debo encontrar una manera...
Meiling se quedó callada unos momentos.
—Creí que ibas a seguir adelante... —Meiling murmuró con sorpresa.
Syaoran sacudió su cabeza.
—No, no puedo... Yo... —estaba desesperado, sabía que no seguiría con su plan original, no después de lo que había pasado con Sakura hace unos días.
Meiling hizo un sonido de sorpresa.
—Le dijiste, hablaste con Sakura —susurró.
Syaoran suspiró con pesadez.
—La amo Meiling, no puedo seguir adelante... Nos amamos.
—¿Qué quieres hacer?
—Por el momento nada, ella y Lien van a fingir ser pareja para que Lixue no sospeche nada.
Meiling suspiró, Lien olvidó contarle eso.
—Está bien, Tzao dijo que si yo no cumplía iba a desaparecer a Lien —susurró.
Syaoran apretó su mano con fuerza.
—Volveré a buscar, sé que hay algo Mei, alguien moviendo todos los hilos —dijo con seriedad.
—Ten cuidado Xiao Lang, la última vez no te fue bien —susurró con tristeza.
Syaoran cerró los ojos y apretó con más fuerza su mano, casi temblaba del coraje.
—Lo tendré —susurró.
Aún recordaba la cara de su madre mientras esos malditos lo torturaban, no volvería a pasar, debía haber una manera de exponer lo que pasaba a puertas cerradas... Y sobre todo debía existir alguien a quien le importara lo suficiente para detenerlos.
El consejo es malvado!
Pero por algo los hicimos así de malos jajajaja
Esperen más sorpresas por ahí.
Ya casi acabamos con los fics, :(
Pero algo se nos ocurrirá escribir después jaja
Manden buenas vibras a Josh :)
