La discusión:
Albus caminó hacia Scorpius, enfadado, y posó una mano en su hombro. El rubio se separó de Marie y lo miró confuso. Pero vio el enfado en sus ojos.
-¿Qué pasa? -preguntó Scorpius.
-Que Rose te ha visto y se ha marchado enfadada. Idiota.
-¿Qué?
-Idiota.
-Eso no, Albus, lo otro. ¿Rose se ha marchado enfadada porque me ha viso?
-Porque te vio con Marie, exactamente. -le aclaró Albus.
-¿Qué importa? -preguntó Marie, tirando de la camisa de Scorpius de nuevo, que buscaba con la mirada la salida de la fiesta y a Rose.
-Aparta, Marie. -le pidió Scorpius, lo más amablemente que pudo, apartando las manos de la Hufflpuff de él.
-Pero...
-Tengo que ir a buscarla, ¿no? -le dijo Scorpius a Rose.
-Sí. -le dijo Albus.
-¡Scorpius! -gritó Marie mientras el rubio caminaba hacia la salida del sótano de Hufflepuff. En cuanto salió vio los rizos pelirrojos de Rose, a unos metros de él.
-¡Rose! -gritó Scorpius. Pero Rose no pareció escucharlo, o sí, por eso apuró el paso. Scorpius bufó corrió tras ella, hasta que la alcanzó e intentó hablar con ella mientras ella seguía su firme camino hacia la Torre de Gryffindor.- Rose, escucha, yo...
-Tengo prisa, Malfoy. Tengo que hacer deberes.
-¿A estas horas? ¿Un viernes? Vamos, Rose, no me intentes engañar.
-No, ¡no! -dijo ella, parándose en seco y mirándolo. Lo apuntaba con su dedo y golpeó su pecho con ese dedo en cada sílaba.- Tú me has engañado.
-¿Qué?
-Sí, tú. Me hiciste creer que estabas interesado, que te importaba, que me querías. Llevas semanas dándome a entender todo eso y yo lo creí. Estaba tan equivocada...
-Lo estás.
-¿Qué?
-Que estás equivocada.
-Cállate, Malfoy. -le dijo Rose, intentando marcharse. Pero Scorpius la agarró de la muñeca e hizo que la mirara.
-Ahora me vas a escuchar tú a mi. Estás equivocada. Porque no llevo interesado, no me importas, no te quiero desde hace unas semanas. Lo hago desde hace años. Desde hace tres malditos años. Y tú estuviste con el imbécil de Finnigan y a mi no me importó. No me enfadé, no te dejé de hablar, no te dije nada. Me callé, aguanté. Así que no tienes derecho a decirme nada, porque hace unos minutos estabas hablando y agarrando la manita de Finnigan.
-Porque parece que fue el único que se dio cuenta de que no solo tú sentías todo eso.
-¿Qué dices?
-Que me dejó porque pensaba que tú y yo estábamos interesados uno en el otro. -gritó Rose, fuera de sus casillas y más cerca del rostro de Scorpius de lo que había estado jamás.
-Parece que la única que no se había dado cuenta eras tú, Weasley. Pero...
Scorpius no pudo seguir hablando porque Rose lo agarró del cuello de la camisa y lo calló con un buen beso. Scorpius atrajo todo el menudo cuerpo de Rose con un brazo alrededor de la cintura de la pelirroja. Ella pasó las manos por sus hombros, hasta su cuello y luego los mechones de la nuca del rubio. Scorpius hizo caminar a Rose de espaldas hasta que la columna vertebral de la chica Weasley chocó contra la pared. Cuando sus bocas se separaron fueron sus frentes las que chocaron. Los dos se miraron a los ojos en silencio, hasta que Scorpius siguió hablando.
-Pero que tú no te hayas dado cuenta antes no quiere decir que...
-Oh, cállate, Malfoy. -se quejó Rose, separándolo ligeramente de su cuerpo, con mueca de molestia. Pero Scorpius la agarró del codo cuando ella se quiso marchar e hizo que lo volviera a mirar.
-Odio que me callen de un beso.
-Si llego a saber que no te iba a gustar no lo hubiera hecho. -dijo Rose, molesta. Intentó marcharse de nuevo, pero Scorpius tiró más fuerte de su brazo, haciendo que ella chocara contra su pecho. Volvió a inclinarse sobre ella, puesto que él era mucho más alto, mirando su boca.
-No he dicho que no me gustara.
Rose esbozó una sonrisa y fue esta vez Scorpius quien la besó.
Ni versión de Scorpius ni la de Rose. Esta vez solo hay una versión.
Hasta pronto ;*
