ESTE ES UN RELATO DE FICCIÓN; LOS PERSONAJES Y NOMBRES PERTENECEN A SU RESPECTIVO AUTOR. CUALQUIER PARECIDO CON LA REALIDAD ES MERA COINCIDENCIA


Capítulo 10

Error

-Bueno- Dijo Takano llevando a Haruka por los hombros- Las verdaderas responsables de esta fiesta- señalo el pelirrojo.

-Gracias chicas- sonrió la rubia a sus nuevas amigas, y es que , desde aquel día, ella y las jóvenes señoritas se frecuentaban más, la rubia se sentía querida y aceptada por aquel grupo de chicas, tan diferentes las unas de las otras, pero aun asi, todas tenían un gran corazón.

Todo sería perfecto si no fuera por dos razones, Serena quien no se encontraba presente, le había prácticamente ignorado todo este tiempo, solo le evitaba, y cuando hablaba con ella, se notaba a leguas que lo hacía más que por cortesía que por otra cosa, actitud que le hería y mucho.

La segunda razón era la violinista, y es que al igual que la pequeña rubia, la peliverde la evitaba, es más ni siquiera habían cruzado palabra alguna, y no precisamente por falta de oportunidades, pero cada vez que ella intentaba hablar con la violinista, esta solo la evitaba rotundamente, situación que más que dolerle, le molestaba, esa noche al lado de la peliverde, para ella había sido más que sexo, lo sintió diferente, no sabía bien cómo explicarlo, pero diferente, claro que eso fue solo unilateral, puesto que la violinista ni corta ni perezosa decidió desecharla al primer momento, sin importarle en absoluto sus sentimientos, ni sus palabras, nada. Asi que no le sorprendía que la violinista tampoco estuviera presente en ese momento.

Haruka no pudo disimular bien lo que sentía en ese momento, y bajo un poco la mirada, acto que no pasó desapercibido por Takano.

-Serena no pudo estar aquí porque tenía un compromiso con sus padres, se disculpa enormemente- Menciono el pelirrojo.

-Ya veo…entiendo- dijo Haruka sonriéndole a su amigo.

-Ella se lo pierde- Dijo Mina acercándose a la rubia, y al igual que Takano la cara de desilusión que puso la rubia al percatarse de la ausencia de su amiga.-Creímos que te gustaría celebrar tu triunfo por todo lo alto.- menciono abrazando a la rubia y dándole un beso en la mejilla.

-Esperamos que lo disfrutes- Rei se colocó entre ambas chicas y ante una muy sorprendida Mina beso traviesamente los labios de la corredora.

Mina le lanzó una mirada asesina a la pelinegra, esta solo rio por lo bajo ante la situación, provocando que la primera se enojara aún más, ambas chicas comenzaron a discutir frente a una muy sorprendida Haruka.

-Chicas- Una voz muy tranquila sonó a sus espaldas, Lita camino hacia ellas, poniéndose entre ambas y frente a la corredora- Deberían comportarse un poco mejor- les dijo haciendo gestos de desaprobación con la cabeza, para luego voltearse a Haruka, y poniendo su mano detrás del cuello de la rubia dijo- Espero que te guste la comida, me esforcé mucho haciéndola para ti.- La castaña se acercó al rostro de la rubia y beso la mejilla de Haruka rozando la comisura de los labios de la corredora.

-Mmm… seguro la disfrutare mucho.- Respondió Haruka en un tono muy sensual, y viendo a los ojos a la cocinera, gesto que provoco el sonrojo de esta última.

-¡Oye!- exclamo Mina jalando a una muy roja Lita, las tres chicas comenzaron a reñir entre ellas, Haruka sonrió divertida ante la situación.

-Te aman- Dijo Takano acercándose a a su amiga.

-¡Haruka!- Exclamo Ayusawa a sus espaldas, todos se voltearon –Mira quienes llegaron-Un grupo de al menos 10 chicas rodearon a la rubia.

Altas y bajas, rubias y morenas, pelirrojas y castañas, todas vestían despampanantes, luciendo hermosos y bien esculpidos cuerpos, parecían un grupo de modelos del más alto estándar, y todas se debatían a una muy complaciente Haruka quien respondía cada uno de los efusivos besos que estas le brindaban.

-¿Quiénes son ellas? Pregunto Rei acercándose a Ayusawa.

-Excompañeras- Menciono Takano detrás de ellas y con una enorme sonrisa en el rostro.

-¿Excompañeras o amantes?-Pregunto la pelinegra.

Ayusawa y Takano se vieron divertidos, encogiéndose de hombros al mismo tiempo.

-Con Haruka no se sabe- Dijo Ayusawa muy divertida.

"Cant feel My face" de The Weekend se dejó oír por toda la habitación. El "pequeño" harem de la rubia la arrastro hasta la improvisada pista de baile en el centro del lujoso salón, y mientras todas se peleaban por ver con quien bailaba la rubia, Haruka observo como Michiru ingresaba al apartamento.

La violinista se dio vuelta, detrás de ella venia un joven rubio muy atractivo, Michiru acerco su mano al rostro de su acompañante y limpio la comisura de sus labios, borrando el resto de labial que este tenía en sus labios, el chico sonrió ante el gesto, y jalo a la peliverde hacia si dándole un beso en la mejilla, la peliverde le sonrió de vuelta separándose un poco de él, y Haruka sintió como si el corazón saliera de su pecho y cayera en el suelo, para luego ser pisoteado.

Michiru sintió que alguien le veía, y volteo la mirada, encontrándose con unos ojos verdes que ella bien conocía, su corazón se detuvo un momento, no supo bien que hacer, como reaccionar, todo lo bien que se había sentido, se esfumo de pronto, su burbuja de falsa felicidad estallo, y ella al desnudo, no sabía qué hacer, ni siquiera conocía a aquel rubio, después de mucho pensarlo decidió ir a la fiesta que sus amigas estaban preparando para Haruka, cuando estaba en el edificio de apartamentos justo en el elevador se encontró con aquel apuesto muchacho, un supo en que momento, porque razón, pero para cuando el elevador se detuvo en el piso 27, ambos ya estaban besándose apasionadamente, él le menciono que iba a esa fiesta y simplemente siguieron besándose hasta que llegaron al apartamento de Takano, sin motivo alguno, y era lo de menos, esas tres semanas la peliverde había disfrutado la compañía de múltiples amantes, era como si buscase algo, sin poder encontrarlo, y cada vez que terminaba se sentía cada vez más miserable, sabía que al final de la noche, si se acostaba con aquel joven se sentiría asi, sin embargo, por alguna estúpida razón no espero que la rubia los viera.

Haruka no le quitaba la vista de encima a la violinista, se sentía completamente ridiculizada, estúpida, un montón de chicas se peleaban por ella y que es lo que hacía, ¿sentirse mal porque Michiru se besaba con otro hombre? Al diablo con eso, al diablo con todo.

La rubia tomo la mano de una de sus excompañeras y la jalo hacia si con fuerza, provocando que el cuerpo de la joven mujer golpeara el suyo, la rubia vio a su presa, era una chica alta, voluptuosa, peli castaña y muy, muy hermosa. La rubia comenzó a besarla apasionadamente ahí, en medio de la pista, a la vista de todos, gesto que obviamente fue correspondido de inmediato por aquella mujer, las demás chicas entendieron el mensaje y dejaron de intentar algo con la rubia, sabían que la corredora había elegido, al menos por ahora.

La castaña devoraba a la rubia, y ya muchos no podían evitar ver, tal efusividad, Takano notando esto se acercó a ambas chicas.

-Emmm- carraspeo el pelirrojo- Haruka, por que no vas a la habitación de huéspedes-

-… ¿Disculpa?-Haruka dejo de besar a su acompañante.

-Sí, vamos te lo mereces-

-¡Oye Takano!- Dijo la castaña dándose cuenta de quién era.

-¿Yumiko?-

-Pero como pasa el tiempo y tu estas igual de guapo…pero dime, ¿qué decías de una habitación?- La castaña pregunto poniendo una voz muy melosa. Takano sonrió ante la pregunta

-Al final del pasillo…- La joven mujer jalo del brazo de Haruka y se la llevó consigo, todo esto ante la mirada de la peliverde, quien sintió como su corazón se detuvo en el mismo momento que la rubia y su burda acompañante se perdieron por el gran pasillo que daba a las habitaciones, sabía lo que pasaría, y lo odiaba, se odiaba a sí misma. Su recién conocido acompañante tomo su mano llamando de esa forma su atención, la peliverde volteo el rostro hacia él.

-¿Qué te parece si vamos por un trago?- pregunto con voz ronca aquel guapo muchacho.

La peliverde se quedó muda, inexpresiva, viendo los ojos verdes de aquel joven, "No son tan bonitos como los de ella" pensó la violinista, y es que asi le parecía todo después de aquella noche, todo lo que ocurría, todo lo que miraba, escuchaba, todo simplemente le parecía absurdo, un sin sentido, en comparación con las emociones que le hacía sentir la rubia, todo le parecía soso, aburrido, feo, en comparación con Haruka. Sin embargo no podía dejar de engañarse a sí misma, e intentar encontrar algo en otros, que hasta ese momento solo la rubia había sido capaz de darle.

Michiru suspiro con pesadez a la vez que bajaba la mirada, que gran tonta era.

-Disculpa… te la robo un momento.- Michiru reaccionó inmediatamente al escuchar la voz de la corredora a sus espaldas, levanto inmediatamente el rostro sin llegar a darse vuelta.

-¡Eh Haruka Tenoh!- dijo alegremente el joven – es un gusto conocerte al fin.-

-¿Me permites a la señorita Kaioh?- dijo Haruka sin inmutarse ante tal comentario.

-Por supuesto- dijo el joven

Haruka tomo a Michiru por el brazo, pero esta al sentir el contacto de su piel con la de Haruka se apartó con brusquedad y camino en dirección a la cocina. La rubia la siguió, y alcanzándola le tomo por la mano jalándola hacia ella, sus cuerpo quedaron a escasos centímetros.

-Tú y yo vamos a hablar-

-No tenemos nada de qué hablar- dijo la peliverde alejándose una vez más de la rubia, camino con paso rápido por el enorme pasillo que dividía la casa del pelirrojo y entro en una habitación. Haruka le siguió, cerrando tras de sí la puerta de la habitación.

Haruka noto que se encontraban en el estudio del pelirrojo, la violinista estaba parada frente a las amplias ventanas que daban una hermosa vista de la ciudad, las luces permanecían apagadas.

-Eres muy dramática lo sabes- Dijo la rubia caminando hacia la violinista colocándose a su lado.

-¿Qué demonios quieres de mí?-Pregunto Michiru con hastío.

-¿Por qué te fuiste de la habitación?-

-¿Importa?

-Sí, para mí sí.

-Me fui porque… Serena está enamorada de ti- Dijo Michiru bajando la mirada, Haruka simplemente lanzo una carcajada sarcástica ante tal aseveración.

-No digas tal estupidez-

-No lo es, ella te ama.

-Si es asi… ¿Dónde está ella en este momento? ¿Por qué me ha evitado, porque me ignora, por que intenta herirme?

-No lo sé…-

-Ya veo, sabes, pude esperármelo de cualquiera, pero de ella… ¿tienes idea de cuánto me duele?

-No lo sé…

-¿Y por qué le defiendes?

-No le defiendo, tú me preguntaste porque me fui y te respondí… Esa fue mi razón, yo… yo solo…

-¡¿Tu qué?!-

-Tuve miedo… yo tengo miedo…

- ¿Miedo?

-Es solo que… ¿cómo te sentirías si estuvieras en mi lugar? Si Takano te dijese que ama a alguien y tú vas y te acuestas con esa persona ¿Qué harías? Te quedarías ahí, o entrarías en pánico, crees que lo hice para dañarte, lo hice porque tenía miedo a esto, a esta atracción que siento por ti, porque no podría negarlo, en cuanto te viera a los ojos de nuevo esa mañana, me entregaría a ti una y otra vez, y me da miedo, me aterra pensar que por eso pueda herir a mi amiga… porque ella es mi amiga…

Haruka guardo silencio, analizando cada una de las palabras dichas por Michiru, tenía que admitir que la violinista tiene cierta razón, pero aun asi, su corazón estaba dolido y su orgullo aún más.

-Me deseas y eso te asusta… ¿es lo que intestas decirme?

-No

-Entonces... ¿a qué te refieres?

- Me aterra no poder controlarme, no ponerle un alto a esto, porque lastimare a Serena, de seguir asi ella me odiara.

-Entiendo…- Haruka bajo la mirada.

-Lo siento…

-¿Por qué?

-No lo sé…

-¿Quieres saberlo?- Michiru guardo silencio, Haruka suspiro muy profundamente.- Igual te lo diré, lo sientes porque me lastimaste, y eso es lo que menos te importa, puesto que tus sentimientos hacia Serena son más importantes para ti, algo que resulta entendible, más sin embargo déjame decirte algo, yo no amo a Serena y lo que sea que ella sienta hacia a mí, eso no es amor, y tú lo sabes, pero esa es la mentira que decidiste decirte, para sentirte bien, y lo sientes más porque te engañas, que por que me lastimas.

-Yo…

-Michiru…- La peliverde se estremeció al escuchar su nombre salir de aquellos labios e instintivamente volteo la mirada hacia Haruka quien le observaba en silencio, sus miradas se fundieron en una sola, y la violinista lo supo, Haruka desnudaba su alma con esos hermosos ojos verdes.- Dime la verdad… ¿Por qué te fuiste? Y antes que me respondas, quiero que sepas que no pretendo juzgarte, ni nada, con que moral lo haría, solo quiero saber la verdad, solo eso.-

Michiru dudo un segundo, pensó muy bien en aquel día, el motivo por el cual se fue, lo medito unos segundos y hablo.

-Lo hice porque nunca antes me había sentido tan bien con alguien, y tenía miedo quedarme, y no querer marcharme nunca más, asi que hui, porque sabía que después ya no podría hacerlo.

-Gracias…

-¿Por qué?

-Porque pensé que esa noche solo significo algo para mí, creí que… talvez no había sido suficiente para ti…

Ambas guardaron silencio unos minutos, se mantuvieron viéndose a los ojos, Michiru no supo en que momento llevo su mano hacia el rostro de la corredora, acariciando levemente la mejilla de la rubia, Haruka por su parte llevo sus manos, hacia la cintura de la peliverde y lentamente la acerco hacia su cuerpo, masajeando un poco su espalda baja a la vez que bajaba el rostro, Michiru comprendió tal invitación y rodeo el cuello de la corredora con sus brazos antes de fundirse en un beso con la rubia, el cual era lento, suave, romántico.

Se separaron lentamente, viéndose fijamente a los ojos.

-¿Qué quieres de mí?- pregunto Haruka casi en un susurro –Solo dime que quieres.

Michiru le vio un momento a los ojos, antes de bajar la mirada, y apoyando su cabeza en el hombro de Haruka susurro.

-No es posible, yo… no puedo hacerle eso a Serena…-

Ambas guardaron silencio.

-Está bien- Dijo la rubia a la vez que se separaba de ella.

-Lo siento- Michiru hablo con suavidad.

El silencio se volvió a hacer presente, ninguna de las dos sabían bien que hacer, que decir. Michiru temía levantar la mirada, pero al escuchar a la rubia suspirar con pesadez se obligó a hacerlo.

Haruka estaba de pie a unos pasos de ella, tenía las manos en los bolsillos y miraba hacia la ciudad, su postura era descuidada, como si estuviese cansada, y había una tristeza demasiada obvia en sus ojos, algo que hizo estremecer a la violinista.

-Es una pena… ciertamente lo es- La rubia menciono sin verle y bajando la cabeza.- Eres la persona más increíble que conozco.- Haruka levanto la mirada y clavo sus ojos verdes en los azules de la violinista.- Yo…

Haruka no pudo decir nada más, pues Michiru se abalanzo sobre ella y comenzó a besarla con furia, tanto que la rubia casi pierde el equilibrio, asombrada por el gesto de la violinista, pero solo fueron segundos antes que ella correspondiera el apasionado beso.

La rubia la tomo con fuerza entre sus manos levantándola del suelo, Michiru rápidamente abrazo a la rubia con sus piernas apretándola contra su cuerpo, Haruka camino a tiendas hasta llegar al escritorio de su amigo, con su mano derecha tiro todo lo que había sobre el enorme mueble, y apoyo a la peliverde sobre este, la corredora entonces comenzó a bajar sus besos por el cuello de la violinista, quien gimió con fuerza al sentir la lengua de la rubia sobre su piel a la vez que echaba su cuerpo hacia atrás y tomando la cabeza de Haruka entre sus manos, la guiaba hacia sus pechos.

Haruka entendió el mensaje y comenzó a besar el inicio de aquellos hermosos pechos que tanto deseaba, mientras con sus manos buscaba el cierre del vestido que llevaba puesto la violinista, bajándolo rápidamente al dar con él. La prenda cayo, dejando al descubierto el níveo torso de la peliverde, y Haruka ni corta ni perezosa se abalanzo sobre el provocando que la peliverde se fuera de espaldas con fuerza y golpeara la fría superficie de madera, causándole un poco de dolor, el cual rápidamente fue sustituido por un oleaje de placer pues Haruka besaba con hambre la cima de sus pechos, enrollando su lengua con sus muy erectos pezones, Michiru busco con sus manos los pechos de la rubia topándose con que la rubia estaba completamente vestida, asi que empujando levemente a la rubia hacia atrás, y habiéndose separado de ella un poco, quito primero el saco, luego la blanca camisa, y por último la blanca camiseta que llevaba puesta la rubia, una vez complacida por tener a la rubia en sus mismas condiciones coloco sus manos sobre el cuello de la corredora y la jalo hacia su cuerpo comenzando a besarla de nuevo, Haruka se terminó de subir sobre el escritorio y colocando una rodilla en medio de las piernas de la peliverde.

Ambas gemían, acariciaban cada área de piel expuesta, se besaban, sudando todo el deseo que sentían la una por la otra, Michiru paseo sus manos por todo el cuerpo de la corredora hasta toparse con el cinturón de la rubia, desabrochándolo en el acto, bajando luego el cierre y el pantalón mismo hasta donde pudo, introduciendo con velocidad su mano izquierda dentro de la ropa interior de la rubia, provocando un fuerte espasmo en esta, quien al sentirla solo pudo gemir, sintiéndose mareada, por lo que apoyo su frente contra el hombro de la violinista mientras respiraba con fuerza.

-¿Que pasa Tenoh?- Pregunto divertida la peliverde, sintiéndose complacida al doblegar a la rubia. Michiru sintió como Haruka sonreía contra su cuello, antes de comenzar a besarla, con lentitud hasta subir a sus labios.

-Eres increíble.- dijo Haruka separándose de la peliverde y viéndola directamente a los ojos.

Michiru se perdió en aquellos hermosos ojos verdes.

Fue como si el tiempo mismo se detuviera, la música que antes sonaba fuerte, simplemente se acallo, la oscuridad que reinaba en la habitación prácticamente había desaparecido tras un halo de brillo que desprendía una muy hermosa rubia sobre ella, Michiru acaricio el rostro de Haruka, quien le sonrió con dulzura, Haruka bajo su rostro y comenzó a besar a la violinista con parsimonia, a la vez que bajaba una de sus manos por el cuerpo de aquella diosa, acariciando con suavidad la intimidad de la violinista sobre una muy húmeda prenda, apartándola un poco para sentir contra la punta de sus dedos la palpitante excitación que desprendía Michiru, quien sonrió sutilmente al sentir a la rubia.

Ambas se introdujeron casi al mismo tiempo, sintiendo como un escalofrío recorría sus espaldas, separaron sus rostros un poco, comenzando un ritmo lento y suave con sus manos. Se miraban a los ojos, a la vez que se sonreían, sintiéndose felices, completas.

Michiru acelero el ritmo, arrancando un profundo gemido por parte de la rubia, quien de inmediato respondió siguiéndole el paso a la peliverde.

Ambas gemían con fuerza, por todo lo alto, se besaban con pasión desenfrenada, mordían, succionaban, Michiru despeinaba con sus manos la rubia cabellera de Haruka, mientras Haruka mordía el cuello de la violinista.

Nada les importaba, solo ellas, ellas y su pasión, su deseo.

Ambas sintieron el orgasmo venir al mismo tiempo, la electricidad iba y venía por sus cuerpos, con un fuerte espasmo, golpeándolas, dejándolas complacidas, agitadas y exhausta.

Haruka dejó caer su cuerpo sobre la violinista, quien la abrazo de inmediato y con pesadez.

La claridad fue apagándose lentamente, la música subió de intensidad y la realidad comenzó a presentarse en la conciencia de la violinista, con todo lo que aquello implicaba.

-¿Y ahora qué?- Pregunto la violinista para sí misma.

Haruka se separó un poco de ella, entendiendo al verla que aquella pregunta no era para ella.

-Sabes que tienes un serio problema, eso de decir en voz alta lo que piensas no es grato- dijo incorporándose por completo.

-Lo siento… yo…- Michiru se sentó sobre el escritorio, pero antes de poder terminar su oración, Haruka la acallo con un beso.

-Está bien…-Dijo la rubia separándose de ella.

-Haruka, yo…- Pero Haruka la volvió a interrumpir con otro beso. –Sabes que tú tienes el mal hábito de interrumpirme-

-Asi soy yo- Dijo la rubia separándose de ella y buscando su ropa, comenzó a vestirse.

-¿Interrumpes a los demás con un beso?- pregunto Michiru a la vez que se bajaba del escritorio.

-Solo si es una hermosa señorita- contesto Haruka con galantería.

Michiru no pudo evitar reírse ante la respuesta, la rubia sonrió, a la vez que se acercaba a ella.

-Ya enserio, no es necesario que te presiones por nada, si piensas en Serena y que has fallado como amiga, no te presiones, lo has hecho-

-Valla, gracias, eso me anima…-

-Todos fallamos, Sirena, todos cometemos errores y esto, no lo fue, un error no puede sentirse tan bien, y si lo es, quien quiere hacer lo correcto- Haruka beso a Michiru, quien correspondió el tierno de inmediato.- ¿o acaso no estuvo bien?- pregunto Haruka separándose de ella.

-Pues… déjame decirte que tu orgullo es más grande que tus habilidades.- respondió divertida la peliverde.

-¡Oye!- Reclamo la rubia, jalando a la peliverde hacia sí y mordiéndola en el hombro.

-¡Haruka!- exclamo Michiru al sentir los dientes de la rubia.

-Tu empezaste.- respondió divertida la rubia.

"Move your body" de Sia comenzó a golpear con fuerza tras la puerta, llamando la atención de la rubia de inmediato.

-Oye… ¿te gusta bailar?- Pregunto la rubia.

-Hmmm si- respondió la peliverde -¿Por qué? ¿Quieres sacarme a bailar?-

-Pues me encanta esa canción.- respondió Haruka.

-Entonces ayúdame a vestirme, y salgamos a bailar- Haruka sonrió y rodeo a la peliverde, subiendo el cierre del vestido.

-Vamos- le susurro Haruka a la violinista.

-Vamos- contesto la peliverde, dándose vuelta y besando a la rubia de nuevo.


NA: Hola, pues... perdon por toda la demora, se que prometi mas pero los compromisos del fin de semana pasado y esta semana me sobrepasaron, el trabajo en el hospital ha estado un poco... intenso, pero en fin, aca estoy, espero sicenramente que este capitulo sea de su agrado, tratare de subir cada fin de semana minimo, gracias a todas las personas que me siguen y que han estado pendientes de esta historia, gracias por todos sus comentarios.

De nuevo mil disculpas por el retraso, y sin mas que decir como siempre un placer y nos leemos luego.